
El PIB se hunde y Corbacho amenaza a los empresarios
La economía registró en el segundo trimestre el peor dato de su historia con una caída del 4,2% y la pérdida de 1,36 millones de puestos de trabajo. El ministro de Trabajo advierte a las empresas que el Gobierno «revisará» todas las bonificaciones e incentivos porque «no surten efecto». Afirma que la destrucción de puestos de trabajo es una «buena prueba» de que el mercado laboral español no es tan rígido» como se dice
España se ha desenganchado oficialmente de las locomotoras económicas de Europa. Frente a las salidas de la recesión de Francia y Alemania, el INE confirmó ayer que el PIB español se hundió en el segundo trimestre del año un 4,2%, la mayor caída en términos interanuales desde que existen estadísticas oficiales. En términos trimestrales, la caída del PIB alcanza el 1,1% respecto al periodo anterior. El fuerte retroceso de la economía española se debe en buena medida al preocupante escenario laboral, que actualmente destruye 1,36 millones de empleos al año, según el INE. No obstante, para el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ésta es una «buena prueba de que el mercado laboral no es tan rígido», frente a las voces que alertan de una falta de flexibilidad. Además, Corbacho amenazó a los empresarios con quitarles incentivos para generar más trabajo al asegurar que «hay demasiadas bonificaciones que por sí mismas no generan empleo».
La cifra de Contabilidad Nacional que se conoció ayer es incluso peor de la esperada inicialmente (-4,1%) y deja al descubierto las enormes debilidades de una economía que sólo responde, y tímidamente, a los estímulos lanzados desde el Gobierno.
Además, las previsiones a corto plazo no son nada halagüeñas, ya que la imparable destrucción de empleo deja poco margen de recuperación al consumo y a la demanda interna de los hogares. Entre abril y junio el empleo en la economía decreció un 7,1%, lo que equivale a una disminución neta de 1,36 millones de puestos de trabajo al año.
Éste es, sin duda, el mayor lastre de la economía española, como demuestra la aportación todavía más negativa que en el trimestre anterior de la demanda nacional, que en este periodo cayó hasta el -7,3%. Esta caída es consecuencia del menor gasto de las familias y del descenso de la inversión en empresas y administraciones públicas, que lastran las importanciones.
La demanda nacional es la que tradicionalmente ha tirado del crecimiento económico en España, sobre todo por parte del consumo y la construcción. Por eso, en las fases expansivas, las importanciones crecían mucho más que las exportaciones, algo opuesto a lo que se refleja ahora, donde es el sector exterior el que más contribuye al crecimiento del PIB.
El consumo se ha desplomado en este trimestre por el descenso de los ingresos en los hogares (la remuneración de asalariados se redujo un 2,6%), mientras que la construcción sigue acusando la drástica caída de la inversión en vivienda (-25,5%), con un cada vez más débil ritmo de iniciación de proyectos residenciales.
Sólo la obra en infraestructuras muestra un crecimiento positivo gracias al impacto del Plan E y a las obras ligadas al AVE. También cabe destacar el impacto, todavía débil, de las ayudas oficiales al sector automovilístico. Este sector logró aumentar las ventas en el segundo trimestre y se espera una evolución aún más positiva para el próximo periodo, cuando se deje notar aún con más fuerza la entrada en vigor (en el mes de junio) del plan 2000E.
La menor aportación de la demanda nacional provoca un efecto rebote en la demanda externa, es decir, la parte proveniente de otros países que contribuye al crecimiento de España. Así, la contribución al PIB de la demanda externa alcanza el 3,1% frente al -7,3% de la interna.
Esto se debe en buena medida a la recuperación de las economías donde España exporta, es decir, la Unión Europea. Y también al truco de la contabilidad nacional, que cuenta la aportación del turismo como demanda exterior. Este cambio en la metodología fue instaurado en 2006 en parte para maquillar el escaso volumen que sobre el PIB tienen las exportaciones. Por eso, a pesar de que los ingresos que generan los turistas extranjeros se produce en España, a efectos contables se registra como demanda exterior.
También resulta extraño que se contabilicen como exportaciones las ventas que hace España a países de la Unión Europea, donde no afecta el tipo de cambio y hay el mismo acceso a la financiación que si estas ventas se produjeran en cualquier punto de España.
El problema con el que se encuentra ahora España para afrontar la recuperación económica es triple. Por un lado, los sectores que han sido siempre un motor para la economía -construcción, turismo y consumo- son los que más se resienten. (Aun así cabe destacar un aumento del turismo en tasa intertrimestral).
Por otro, los efectos coyunturales de algunas medidas de estímulo (como las obras locales) podrían perder impacto en los próximos meses, tanto en términos de absorción de desempleo como en gasto. Y tercero, porque España tiene concentradas sus exportaciones a la zona euro, por lo que no será especialmente sensible a la recuperación de la demanda en otros gigantes como EEUU o China, algo que sí notarán países nétamente exportadores como Alemania.
Y detrás de todo ello, están las dramáticas cifras del empleo que maneja el INE y que muestra una eliminación neta de puestos de trabajo en todos los sectores productivos de España. En tasa interanual la destrucción de empleo alcanzó el 7,1%, equivalente a casi 1,3 millones de trabajos menos cada año. La productividad bajó hasta el 3,2%.
El PIB de España se encuentra, no obstante, por encima de la media comunitaria (-4,8%) y de los países de la eurozona (-4,6%).
¿BROTES VERDES?
Infraestructuras. El Fondo de Reestructuración Local (Plan E) ha dejado su huella en los últimos datos del PIB. La inversión en construcción se mantuvo en tasas positivas gracias a las obras de infraestructuras promovidas por las corporaciones locales, así como las obras ligadas a la alta velocidad ferroviaria. En términos globales, la inversión en infraestructuras creció un 1,2%. El problema es que este
impacto tiene una caducidad temporal limitada.
Automóvil.El INE refleja un aumento del consumo de automóviles y del comercio minorista. El primero, que va en consonancia con otros países europeos, se debe en parte a las ayudas oficiales para estimular el sector (hasta 2.000 euros por la compra de un coche nuevo). No obstante, estas ayudas entraron en vigor en el mes de junio, por lo que su impacto se notará con más consistencia en el PIB del tercer trimestre.
Exportaciones. La aportación de la demanda exterior al PIB sigue en aumento en la medida en que cae la demanda interna. Las exportaciones de bienes y servicios repuntaron casi dos puntos, hasta el -15,7% como consecuencia de la mejor evolución económica en la Unión Europea, principal destino de las exportaciones españolas. En tasas intertrimestrales, las exportaciones de bienes y turismo registraron subidas.
LAS MALAS HIERBAS
Consumo. El consumo de los hogares continuó su caída, hasta el -5,9% debido a la reducción de empleo y la caída drástica de la renta disponible de las familias. Todos los segmentos, a excepción del comercio minorista y automóviles, cayeron. Se aprecia también un descenso del consumo incluso en bienes de primera necesidad como alimentos. Esta caída evidencia el escaso impacto de medidas como la deducción de 400 euros.
Construcción. El buen dato de obra pública contrasta con la dramática caída de la construcción residencial, uno de los mayores puntos de apoyo de la economía en la época de mayor crecimiento. El débil ritmo de inicio de nuevos proyectos ha desplomado la inversión en vivienda un -25,5% frente al -24,3% anterior. El desempleo, por su parte, se deja notar en este sector, con una caída del 26% de puestos de trabajo.
Desempleo. El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, se redujo un 7,1% en el segundo trimestre. Esto equivale a la disminución de casi 1,4 millones de puestos de trabajo, según el INE. En cualquier caso, en tasas intertrimestrales la destrucción neta de empleo es menor que en el primer trimestre del año. La productividad del trabajo es del 3,2%, peor que en el periodo anterior.
Para Campa, lo peor ya pasó
Madrid
Pese al pesimismo de los datos que ayer puso de manifiesto los datos de Contabilidad Nacional, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, aseguró que hay indicadores que permiten pensar que el «punto álgido» del deterioro de la situación económica podría haber pasado ya. Su visión poco tiene que ver con la del principal partido de la oposición. El portavoz de Economía del PP, Cristobal Montoro, aseveró que las cifras anticipan que en 2010 continuará la recesión y exigió al Gobierno que rectifique su política económica «cuanto antes». Y advirtió que si se revisan al alza los impuestos habrá más paro, se destruirán más empresas y sólo habrá pérdida de confianza. «El Gobierno se ha equivocado y se va a seguir equivocando», lamentó. Por su parte, el secretario general de ERC, Joan Ridao, reprochó al Ejecutivo el crear «desconfianza» entre los ciudadanos sobre la situación económica con sus «especulaciones sobre reformas fiscales». Pidió «un gran pacto de Estado» para reformar el modelo económico en el que participen los partidos, las comunidades y los agentes sociales y económicos.
#Corbacho a la patronal: «Se revisarán las bonificaciones»
Trabajo amenaza con reducir las rebajas de las cuotas a la Seguridad Social porque «no siempre generan empleos»
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, adelantó ayer en su comparecencia en el Congreso que el Gobierno revisará las bonificaciones e incentivos que existen para las nuevas contrataciones. «Tenemos una gran diversidad de bonificaciones y no siempre generan empleo», dijo ante las reiteradas exigencias de los diferentes partidos políticos de la adopción de medidas para dinamizar el mercado laboral. «Uno de los retos del Gobierno es llevar a cabo en breve una reflexión hacia dónde llevamos esas bonificaciones para que generen puestos de trabajo», apostilló.
En la actualidad, existe un amplio elenco de bonificaciones en la cotizaciones a la Seguridad Social para incentivar las nuevas contrataciones. A los empresarios se les exime de parte o de la totalidad de la cotización durante un tiempo determinado si emplean a jóvenes, mujeres mayores de 45 años, desempleados o por contratación indefinida, entre otros.
El pasado mes de noviembre el Ejecutivo aprobó una bonificación en la cuota empresarial a la Seguridad Social de 1.500 euros anuales durante dos años para aquellas contrataciones indefinidas de parados con hijos a su cargo.
Fuentes del Ministerio de Trabajo, que ayer no facilitaron datos sobre el impacto de las bonificaciones en el empleo, admitieron que buena parte de los incentivos no sirven para crear nuevos puestos de trabajo y que el objetivo del Ejecutivo es reestructurar y racionalizar el cuadro de bonificaciones para mejorar su efectividad.
El anuncio de Corbacho se produce precisamente en un momento en que las relaciones entre el Ejecutivo y los empresarios no atraviesan por su mejor momento. El Diálogo Social está roto y las posturas cada vez más distanciadas. En este sentido, Corbacho recordó que el Gobierno «sigue apostando» por el proceso de diálogo y concertación social. Eso sí: para sentarse a la mesa «deben desaparecer los condicionantes y las posturas intransigentes que impidan alcanzar puntos de encuentro», advirtió el ministro a la patronal CEOE.
Es más: aseveró que el Ejecutivo adoptará «todas las medidas que estime necesarias» en materia laboral pese a la falta de acuerdo con la patronal y sindicatos y no permitirá que el fracaso del Diálogo Social «paralice» la acción política contra la crisis y el paro y garantizar la protección social.
En cuanto a la reivindicación del PP de abordar la reforma laboral, el responsable del Departamento de Trabajo destacó que los culpables de la crisis no son los trabajadores, por lo que ellos no deben cargar con sus consecuencias. «Precisamente es la gran flexibilidad del mercado laboral español la que explica que en un año se hayan destruido más de un millón de puestos de trabajo», defendió ante las duras críticas del resto de las formaciones políticas.
Corbacho, que compareció en sesión extraordinaria en el Congreso para dar cuenta de la polémica ayuda de 420 euros a los desempleados que agoten su prestación, reconoció que «puede haber defectos en la tramitación del Real Decreto», pero que el objetivo de la justicia social queda claro.
El ministro indicó que los Servicios Públicos de Empleo Estatal ya han reconocido la percepción del subsidió de 420 euros a más de 5.000 solicitantes -del total de 340.000 potenciales beneficiarios-, que empezarán a cobrarla en septiembre.
Las 'perlas' del ministro Corbacho
> Sobre el mercado laboral: «La gran flexibilidad del mercado laboral español es la que explica que en un año se hayan destruido un millón de empleos».
>Sobre la patronal: «El Gobierno sigue apostando por el diálogo y la concertación social, aunque deben desparecer los condicionantes y las posturas intransigentes que impidan acuerdos».
>Sobre los 420 euros: «No son incompatibles con los subsidios de las comunidades autónomas (...) El desempleado tiene la oportunidad de elegir».
> Sobre la autocrítica: «Puede haber defectos en la tramitación de la ayuda, pero el objetivo es muy claro: la justicia social. (...) La ayuda puede que no sea perfecta».
El PSOE pide «mucho tacto» con el recorte a los funcionarios
Los socialistas apoyan una contención salarial pero pactada con los sindicatos
La posible congelación salarial de los funcionarios ha puesto nervioso al PSOE y a parte de su Ejecutiva. Fuentes socialistas temen que abrir el melón de los sueldos públicos puede acarrear un gran coste político por lo que han pedido al Gobierno «mucho tacto y mucho cuidado».
Dirigentes y diputados del partido consultados por Europa Press han declarado que el PSOE está dispuesto a estudiar cierta «contención» del sueldo, pero siempre que no se trate de una «congelación pura y dura». Avisan que se trata de una medida impopular, aunque apuntan que, en un momento en que los precios están decreciendo, puede tomarse alguna medida sin que los funcionarios pierdan poder adquisitivo.
«Hablar de congelación salarial no me haría mucha gracia, contención sin perder poder adquisitivo ya me suena mejor», ha declarado un miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE.
Álvaro Cuesta, diputado y miembro de la dirección socialista, sostiene, por su parte, que «hay que ser muy cuidadoso» con una decisión de este tipo y, en cualquier caso, todo lo que se haga debe ser pactado con los sindicatos. En esta misma línea se manifiesta el portavoz de Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio de Penagos, quien aboga por aplicar una subida «simbólica», incluso menor del 1%, o bien diseñar una escala en la que los sueldos bajos de la Administración suban entre un 2% y un 3%.
Y es que los socialistas no quieren abrir otro nuevo frente con los sindicatos que les pueda estallar en las manos en unos momentos en los que las relaciones con UGT y CCOO no atraviesan por su mejor momento por motivos de la reforma laboral.
El Gobierno socialista baraja esta posibilidad pero, por ahora, no se ha pronunciado con claridad. Ayer, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, se limitó a decir que esta cuestión se tendrá que pactar con los sindicatos y que las posibles modificaciones se conocerán en el contexto de presentación de los Presupuestos de 2010.
Algunos miembros del Partido Popular ven, en cambio, que la situación económica requeriría también un esfuerzo por parte de los funcionarios, máxime cuando el resto de los colectivos están sufriendo, en algunos casos despidos, y, en otros, un recorte de sus sueldos. Por eso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se mostró partidaria de esta medida, especialmente en un momento en el que «los precios bajan en lugar de subir». Y añadió: «los que tenemos nuestro empleo fijo -lo digo porque soy funcionaria del Estado- tenemos que ajustar nuestro salario a la realidad social, en este caso, sin pérdida de poder adquisitivo puesto que los precios bajan, no suben».
Medida con coste político
> Temor. Los socialistas han transmitido al Gobierno de Zapatero que se trata de una medida muy impopular y que, en cualquier caso, debe ser negociada.
> PP. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha mostrado, en cambio, partidaria de que los funcionarios ajusten su salario «a la realidad social», especialmente en un momento en el que «los precios bajan en lugar de subir».
CCOO critica los 50 despidos del aeropuerto de Ciudad Real
La Generalitat ve «inevitable» el ERE presentado el miércoles por Nissan
LUIS GARRIDO/Barcelona

Si no hay ventas, no se sostiene el empleo. Aunque los sindicatos consideran un abuso las prisas de Nissan por mandar un mes a casa a mas de 2.000 trabajadores, el Gobierno catalán considera la medida justificada e inevitable. «No ha sido ninguna sorpresa», anunció ayer la consejera de Trabajo de la Generalato, Mar Serena.
La responsable de analizar y dar validez a la medida propuesta por el fabricante explicó que se analizarán las causas que alega la empresa para solicitar la regulación de empleo y lo proporcionales que son, pero recordó que esta medida ya estaba recogida en el plan industrial que presentó Nissan. El desplome de las ventas de vehículos todoterreno y comerciales que produce en Barcelona el grupo japonés reducirá la actividad de la planta a 50.000 unidades, un tercio de lo que fue en 2008.
Con un panorama así de oscuro, la mayor esperanza de empresa y trabajadores es que la carga de trabajo prometida -una nueva furgoneta que en principio estaba destinada a otro país- llegue a finales de 2010, de manera que vuelva a estabilizarse la actividad.
No obstante, los sindicatos parecen poco dados a aceptar estas explicaciones, sobre todo después de que el pasado mes de julio el fabricante despidiera a casi 700 personas para garantizar la viabilidad económica de la fábrica de la Zona Franca. Hasta 150 de ellos podrían volver a la fábrica en 2012, cuando llegará otro nuevo vehículo.
En concreto, las críticas se basan en que Nissan no ha esperado al otoño para anunciar su medida. Avisó de la propuesta el pasado miércoles, motivo por el que los trabajadores se quejaron de la falta de explicaciones y precipitación.
La empresa podría presentar hoy mismo ante la consejería de Trabajo de la Generalitat un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que afectaría a 2.025 personas. Nissan asegura que ya ha pactado la medida con los sindicatos, pero éstos contestan que «avisar a los portavoces de que habrá un nuevo ERE» no significa que el ajuste haya sido discutido.
«El ambiente está totalmente enrarecido en la fábrica, la tensión se puede cortar con un cuchillo», explica el miembro del comité sindical de CGT en Nissan Javier Turrillo, que anuncia que su formación, al igual que Usoc, el sindicato principal, «combatirá» el proceso de ajuste por considerar que es «innecesario» .
Desde Usoc, su representante, Xavier Sanz reconoce que en la fábrica se les ha dicho que «aún sobran unas 340 personas», un exceso de trabajo que sería suplido hasta diciembre con la baja durante un mes de esas 2.025 personas.
Otros sindicatos como UGT consideran que, pese a que «puede llegar a ser necesario el expediente», la empresa debería haber esperado para anunciar una medida así. «No nos han informado de los detalles y hasta que veamos si hay necesidad real no podemos apoyar el expediente», explica.
En CCOO afirman lo mismo. «Nissan ha optado por la vía rápida, en agosto finaliza el ERE temporal que estaba vigente y no espera a septiembre para presentar otro», señala el secretario general del sindicato en Nissan.