UN PAIS EN CRISIS / Los datos
Los 4.010.700 parados dejan al Gobierno sin respuesta
Salgado admite que la EPA «es peor de lo esperado», pero no tomará nuevas medidas / «Con 800.000 parados más no se puede decir que el despido sea caro», añade
Desde que comenzó el cambio de ciclo económico en el segundo trimestre de 2007, cuando el Gobierno lo tildaba de «ligera desaceleración», hasta el primer trimestre de este año, ya en plena recesión, el paro ha aumentado en 2.250.700 personas, un 128%, hasta alcanzar por primera vez en la historia las 4.010.700 personas. Se trata de una cifra que el Ejecutivo había descartado hasta la saciedad, pues en el peor de sus escenarios «nunca se superarían los cuatro millones de desempleados», según el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Lo cierto es que el escalofriante récord no ha servido de acicate para el Gobierno, que, según la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, «descarta» medidas urgentes fuera de las reuniones de la Mesa del Diálogo Social.
Sólo se encuentra un dato que se aproxime a la nefasta cifra de ayer en la recesión de 1993-1994: en el segundo trimestre de ese año el paro alcanzó a 3.895.000 personas. Sin embargo, la destrucción de empleo no avanzó, ni de lejos, a los ritmos actuales.
Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la expulsión del mercado laboral se ha acentuado en el primer trimestre hasta afectar a 802.800 personas, a una media de 8.920 trabajadores diarios (372 por hora y 6,2 por minuto).
En un año, el desempleo ha aumentado en 1.836.500 personas, un 84,4% más, y la tasa de paro se encuentra ya en el 17,36% de la población activa, frente al 12,50% previsto por el Gobierno de media para todo el ejercicio y al 16% que vaticinaba el Banco de España. Sólo el Fondo Monetario Internacional (FMI) había contado con que se alcanzara esta tasa. Desde el cuarto trimestre de 1998 no se producía un índice similar.
El desempleo sigue cebándose en los hombres. En este trimestre fueron despedidos 507.000 varones y 295.000 mujeres. En tasa anual, el paro masculino se incrementó en 1.177.200 personas, un 115,6% más, y el femenino en 659.300, un aumento del 57%.
De los 802.800 parados más registrados entre enero y marzo, 524.700 eran españoles, con un crecimiento del 21,6%, y 278.100 eran extranjeros (un 35,7% más). La tasa de desempleo de los españoles es del 15,24% mientras que la de los inmigrantes alcanza el 28,39%.
Por sectores, en evolución trimestral, servicios, que da empleo a más del 60% de los trabajadores del país, registró un tercio del total de parados (299.000). Le siguió la construcción, con 158.800; la industria, 85.100; y la agricultura, 21.400.
En 12 meses, los servicios acumulan 602.000 parados; la construcción, 449.600; 205.500 la industria, y 56.300 la agricultura.
Por edades, la subida del paro en este primer trimestre se concentró
en el colectivo entre 25 y 54 años, con 626.300 desempleados más (un 27,2% superior), mientras que el descenso de la ocupación fue más importante entre los jóvenes.
Así, del total de los 766.000 puestos de trabajo que desaparecieron durante este periodo, casi la mitad, 306.800 empleos, correspondían al grupo de 20 a 29 años. Este dato confirma también la gravedad del momento. En un año se han volatilizado 1.311.500 puestos, de los que casi el 60% se ha producido en los últimos tres meses.
Y, como era previsible, el sector servicios también es el que más empleo destruye, contaminado por la caída del consumo. En este periodo se redujeron 454.700 puestos de trabajo en este ámbito. En variación anual, es la construcción la que todavía registra la mayor amortización de empleos (692.300).
En estos tres meses, además, el número de asalariados bajó en 465.100 personas respecto al trimestre anterior, mientras que en términos interanuales se acumula un descenso de 974.400 asalariados.
En cuanto a los trabajadores con contrato indefinido, crecieron entre enero y marzo en 63.400 (un 0,5% más), mientras que los temporales descendieron en 528.500, reduciéndose la tasa de temporalidad en 2,5 puntos, hasta el 25,41%. Esto pone de manifiesto que los ajustes de empleo que se están realizando se ceban en el empleo temporal, al menos en esta fase. Es realidad, la tasa de temporales es menor porque hay menos trabajadores en su conjunto.
UN PAIS EN CRISIS / Los datos
El paro crece un 120% en Aragón
Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia han duplicado sus desempleados en un año y la tasa llega al 24% en Andalucía
CARMEN REMIREZ DE GANUZA/Las Pedroñeras (Cuenca)
Superar el umbral de los cuatro millones de parados se le antoja a cualquiera una noticia golosa para un líder de la oposición.Pero Rajoy no es un político goloso, y ayer se limitó a atacar al Gobierno con la dureza habitual y con expresiones calcadas de ocasiones anteriores.
El presidente del PP calificó la noticia de «drama nacional, no una estadística», sin siquiera recurrir, como otras veces, a la palabra tragedia. Además, fiel como nunca a su particular vocabulario, acusó al Gobierno de «incompetencia estratosférica».
En uno de sus nuevos recorridos por la España rural, Rajoy llevó este discurso por cooperativas agrarias, salones de bodas y algunas fábricas madereras afectadas por la crisis de la construcción en Castilla-La Mancha. Acompañado por la secretaria general del partido y presidenta regional, María Dolores de Cospedal, el líder del partido no sólo arremetió contra la política económica del Gobierno, sino, muy en particular, contra sus errores de predicción. «No acierta una», afirmó.
Lo primero que recordó fue la promesa de Zapatero en su discurso de investidura: «Hace un año», empezó por afirmar Rajoy, «dijo que el paro en España en ningún caso iba a superar la mejor marca del PP, el 11%; y hoy hemos sabido que ya supera el 17%. Esta es la capacidad de diagnóstico y de decir la verdad del presidente del Gobierno».
Rajoy hizo el mismo reproche al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, pero apuntó especialmente hacia la vicepresidenta económica, Elena Salgado, por haber anunciado, esa misma mañana, que «en ningún caso» el paro superará los cinco millones. «¡Quiera Dios», enfatizó, «que yo no vuelva a tener que recordar nunca más la capacidad de diagnosticar y de decir la verdad del Gobierno socialista».
«Han engañado y siguen engañando a los españoles», clamó. Pero al tiempo que exigía «la verdad» al Gobierno, Rajoy se empeño ayer en transmitir un mensaje optimista y esperanzador: «El Gobierno es malo, lo hace muy mal, pero de esta crisis vamos a salir porque aquí hay un partido político que sabe cómo hacerlo, que ya lo ha demostrado y que va a dar la batalla», afirmó en Pedroñeras (Cuenca), tras visitar la mayor cooperativa del ajo.
Duro, pero muy contenido, Rajoy se soltó no obstante en otros terrenos. «¡Al Gobierno que hay ahora el campo le importa un carajo!», proclamó . Y la gente lo aplaudió.
Ofensiva parlamentaria
>El secretario general del Grupo Popular en el Congreso, José Luis Ayllón, anunció que la próxima sesión de control tratará sólo sobre el empleo y pidió la comparecencia de Corbacho y Salgado.
>«¿Piensa el Gobierno tomar alguna medida ante el incremento de desempleo en 185.000 autónomos según el último dato de la EPA?». Es la pregunta que la diputada Fátima Báñez dirigirá al ministro de Trabajo.
UN PAIS EN CRISIS / Las reacciones
El «drama nacional», según Rajoy
El líder del PP afirma que sacará a España de la crisis y acusa al Gobierno de «incompetencia estratosférica» y de mentir
Superar el umbral de los cuatro millones de parados se le antoja a cualquiera una noticia golosa para un líder de la oposición.Pero Rajoy no es un político goloso, y ayer se limitó a atacar al Gobierno con la dureza habitual y con expresiones calcadas de ocasiones anteriores.
El presidente del PP calificó la noticia de «drama nacional, no una estadística», sin siquiera recurrir, como otras veces, a la palabra tragedia. Además, fiel como nunca a su particular vocabulario, acusó al Gobierno de «incompetencia estratosférica».
En uno de sus nuevos recorridos por la España rural, Rajoy llevó este discurso por cooperativas agrarias, salones de bodas y algunas fábricas madereras afectadas por la crisis de la construcción en Castilla-La Mancha. Acompañado por la secretaria general del partido y presidenta regional, María Dolores de Cospedal, el líder del partido no sólo arremetió contra la política económica del Gobierno, sino, muy en particular, contra sus errores de predicción. «No acierta una», afirmó.
Lo primero que recordó fue la promesa de Zapatero en su discurso de investidura: «Hace un año», empezó por afirmar Rajoy, «dijo que el paro en España en ningún caso iba a superar la mejor marca del PP, el 11%; y hoy hemos sabido que ya supera el 17%. Esta es la capacidad de diagnóstico y de decir la verdad del presidente del Gobierno».
Rajoy hizo el mismo reproche al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, pero apuntó especialmente hacia la vicepresidenta económica, Elena Salgado, por haber anunciado, esa misma mañana, que «en ningún caso» el paro superará los cinco millones. «¡Quiera Dios», enfatizó, «que yo no vuelva a tener que recordar nunca más la capacidad de diagnosticar y de decir la verdad del Gobierno socialista».
«Han engañado y siguen engañando a los españoles», clamó. Pero al tiempo que exigía «la verdad» al Gobierno, Rajoy se empeño ayer en transmitir un mensaje optimista y esperanzador: «El Gobierno es malo, lo hace muy mal, pero de esta crisis vamos a salir porque aquí hay un partido político que sabe cómo hacerlo, que ya lo ha demostrado y que va a dar la batalla», afirmó en Pedroñeras (Cuenca), tras visitar la mayor cooperativa del ajo.
Duro, pero muy contenido, Rajoy se soltó no obstante en otros terrenos. «¡Al Gobierno que hay ahora el campo le importa un carajo!», proclamó . Y la gente lo aplaudió.
Ofensiva parlamentaria
>El secretario general del Grupo Popular en el Congreso, José Luis Ayllón, anunció que la próxima sesión de control tratará sólo sobre el empleo y pidió la comparecencia de Corbacho y Salgado.
>«¿Piensa el Gobierno tomar alguna medida ante el incremento de desempleo en 185.000 autónomos según el último dato de la EPA?». Es la pregunta que la diputada Fátima Báñez dirigirá al ministro de Trabajo.
UN PAIS EN CRISIS / Las reacciones
Salgado descarta actuar, a la espera del «diálogo social»
Dice que la prueba de que el despido no es caro son los 800.000 nuevos parados
El Gobierno no se tomó ayer el dato del paro como una situación de emergencia nacional. La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, dio la cara públicamente, pero sin ofrecer ningún mensaje que ofrezca perspectivas urgentes de cambio. Al contrario, descartó tomar medidas en el mercado laboral, porque aseguró que «corresponde a los agentes sociales» definirlas.
El Gobierno mantiene que no tiene que legislar para evitar la sangría del paro y que sólo convertirá en leyes lo que acuerden previamente la patronal CEOE y los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores. «Dejemos al diálogo social todo el margen que tiene, que es mucho», afirmó Salgado.
Los llamados agentes sociales iniciaron conversaciones el verano pasado, sin que hayan alcanzado hasta ahora ningún acuerdo. Preguntada sobre cuál es su calendario para tomar decisiones si no hay resultados en el diálogo social, la vicepresidenta respondió que ninguno.«Los agentes sociales son los primeros interesados en alcanzar acuerdos, no tiene sentido ponerles plazos», zanjó. No obstante, dijo que la reforma del mercado laboral no es la única posible para mejorar la competitividad.
Fue especialmente despectiva con la posibilidad de abaratar el despido como una de las soluciones para reformar el mercado laboral.«Con 800.000 parados más en el último trimestre, no parece que se pueda decir que el despido sea caro o que haya dificultades para despedir a la gente», afirmó. Según los datos oficiales, el mayor deterioro se ha producido en el empleo temporal y no en el indefinido. La patronal CEOE insistió ayer en que el Gobierno acepte debatir su propuesta de convertir contratos temporales en fijos reduciendo el coste de su despido.
La vicepresidenta rompió la costumbre de su antecesor, Pedro Solbes, de dejar que fueran los secretarios de Estado los que explicaran los malos datos de paro y asumió ella el reto. Aceptó que los datos eran «peores» de lo que el Ministerio esperaba, pero declinó apostar que el próximo trimestre será mejor. «No me atrevería a hacer un pronóstico».
Por su parte, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó que el Ejecutivo no hace «vaticinios, y menos apocalípticos», sobre la posibilidad de que en España se alcance la cifra de cinco millones de parados. «No llegaremos», sí osó decir Salgado.
De la Vega aseguró que el Gobierno no escatimará esfuerzos para garantizar la protección social de los desempleados y en «medidas complementarias», según Europa Press.
En opinión de De la Vega y del secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, la economía española atraviesa actualmente «el peor momento de la crisis», y por ello son tan malos los datos. «Estamos en el epicentro de la crisis, en el núcleo de la tormenta perfecta», dijo Granado.
UN PAIS EN CRISIS / Las consecuencias políticas / ANALISIS
El presidente y sus 'Cuentos de la noche'
CARLOS SEGOVIA / Corresponsal Económico/Madrid
En el trágicamente histórico día de los cuatro millones de parados, el presidente del Gobierno obsequió ayer a sus ministros con el Libro de los Cuentos de la Noche, de José María Merino. Conmemoró así el Día del Libro con esta colección de relatos que, según el autor, rinde homenaje a «Chuan Tzu, el inventor del cuento de aquel soñador que se sueña mariposa desde la conciencia de hombre y hombre desde la conciencia de mariposa, sin ser capaz de distinguir sueño y realidad».
Que ni pintado para describir el impresionante descrédito del presidente del Gobierno en la lucha contra el paro, el principal problema de los ciudadanos y de la economía española. El 9 de enero de 2008, en pleno arranque de la campaña electoral, Zapatero aún afirmaba esto: «Permítanme que sienta un legítimo orgullo como país al poder decir, por una vez después de tantas décadas en que el paro era nuestro gran drama, que este país es capaz de crear más empleos que Alemania, Francia y Reino Unido juntos, y que, como país, estamos siendo capaces de derrotar la lacra del paro y poder poner el horizonte en el pleno empleo».
Aunque todo apuntaba ya a, como mínimo, una desaceleración profunda de la economía española por la combinación letal del declive del ladrillo con los crecientes problemas de liquidez de bancos y cajas, el presidente mantuvo en toda su campaña y en sus debates televisados con Rajoy la promesa del pleno empleo. Llamó «antipatriotas» a los que usaban la palabra «crisis» y advertía: «El pesimismo nunca crea un puesto de trabajo». Ya no lo repite.
Ganó las elecciones y en su discurso de investidura asumió ya que vendrían tiempos al principio de la nueva legislatura de menor crecimiento «y un comportamiento del empleo menos favorable que el de los últimos años». Pero se apresuró a asegurar que este «paréntesis» no sería «prolongado».
Llegó el 26 de abril y, ante el Comité Federal del PSOE, se defendió así de los crecientes ataques de Rajoy: «La peor previsión de paro que se espera para los próximos cuatro años será siempre mejor que la mejor que tuvo el PP en la legislatura pasada».Ya no lo repite.
El Gobierno de José María Aznar dejó la tasa en el 11% de la población activa tras un considerable recorte gradual desde el 20% de 1995. Ya a partir de junio pasó en apenas días de negar la crisis a considerarla inevitable y que lo único que podía hacer el Gobierno era garantizar los derechos sociales o atenuar en lo posible el golpe a los desempleados.
Llegó julio y convocó la llamada Mesa del Diálogo Social y, para marcar diferencias con Rodrigo Rato, dijo que él nunca haría «decretazos». Aseguró que sólo introduciría modificaciones en el mercado laboral que pactaran previamente los agentes sociales.Y hasta hoy. El 10 de septiembre dijo que «la creación de empleo es el parámetro definitivo de la idoneidad de las medidas que estamos poniendo en marcha». Eso sí lo repite cuando se lo recuerda Rajoy.
Ya el pasado jueves, el FMI alertó de que el coste laboral en España creció en 2008 un 6% frente al 3,5% medio de la zona euro y es cada vez una economía menos competitiva. El presidente confía en que la crisis esté ya tocando fondo y que, de la mano de Obama en EEUU y Merkel en Alemania, se iniciará pronto la recuperación.Merino, el autor recomendado por Zapatero, publicó en 2004 otra obra: Ficción Continua.
Zapatero, ante el paro en España
>9 de enero de 2008. «Estamos siendo capaces de derrotar la lacra del paro y poner el horizonte en el pleno empleo».
>26 de abril de 2008. «La peor previsión de paro que se espera para los próximos cuatro años será siempre mejor que la mejor [11%] que tuvo el PP en la legislatura pasada».
>10 de septiembre de 2008. «La creación de empleo es el parámetro definitivo de la idoneidad de las medidas que estamos poniendo en marcha».
>3 de febrero de 2009: «Para decenas de miles de desempleados habrá empleo nuevo en unos pocos meses para él y su familia».
UN PAIS EN CRISIS / Las consecuencias sociales
Medio millón de familias está en la indigencia: no recibe ingreso alguno
Uno de cada cinco hogares tiene ya a un parado y un millón a todos sus miembros
FRANCISCO NUÑEZ/Madrid
El ajuste de lo que oficialmente empezó siendo una desaceleración económica, para convertirse en la recesión más dura desde la Guerra Civil, empieza a tener tintes dramáticos.
Según la información de la EPA, en el primer trimestre de este año 470.700 familias, casi el 3% del conjunto de los hogares españoles, no tenía ingreso alguno a fin de mes (salario, pensión, u otro tipo de remuneración). En sólo un año, el número ha crecido en 117.000 nuevas familias afectadas (un 75%), de las que casi 30.000 han caído en la indigencia entre enero y marzo. Además, casi la mitad, 225.100 personas, viven solas.
El paro ha visitado ya al menos una de cada cinco familias. De los 16.983.600 hogares censados por el INE en este periodo, exactamente 3.258.100 tenían uno o más parados entre sus componentes. Para ver la contumacia del ajuste laboral sólo hay que ver que, en 12 meses, el incremento ha sido de casi el 60% (en el primer trimestre de 2008 había 1.911.400 hogares con uno o más parados, el 11% del conjunto nacional).
De la cifra actual, 2.628.800 familias tenían un parado; 529.400, dos desempleados; 83.100, tres; 12.400, cuatro; y 4.400 «cinco y más parados». Hace un año, el 10% de las familias tenía un parado en su seno, ahora es casi un 16%, seis puntos más.
También hace 12 meses, el 89% de los hogares (14.660.900) no tenía ni un solo parado. Ahora, se ha reducido el número al 80% del total de familias (13.725.400) por la caída de la ocupación.
En realidad, las cifras son más crueles, porque de esos 13,7 millones de hogares con «ningún parado» hay que detraer 4.130.300 en los que no hay ningún activo, es decir, familias donde (por jubilación, por ejemplo) no hay nadie en edad laboral. Por tanto, el número real de hogares donde no hay desempleados se reduce a 9.595.100, que en la actualidad es el 56% del conjunto de las familias españolas.
Además, los hogares con todos sus miembros en paro aumentaron en este trimestre en 241.200, mientras que en el último año ese incremento llegó a los 555.800 (un 108,4% más). En total, la cifra de familias con todos sus componentes en desempleo se situó en 1.068.400 al finalizar marzo, otro dato desconocido hasta ahora.
Esta cifra representa el 8,31% del conjunto de hogares nacionales en los que al menos hay una persona con edad de trabajar. Este porcentaje se dispara espectacularmente en algunas autonomías.Así, por ejemplo, el 14,50% de los hogares canarios no tiene a nadie trabajando entre sus componentes. Lo mismo sucede con el 12,83% de los andaluces.
UN PAIS EN CRISIS / Las consecuencias sociales
Sin reformas, ¿hasta cuándo?
GAYLE ALLARD
El paro supera ya los cuatro millones en España. Esta es la última entrega de una historia que no ha llegado todavía a su fin. Es el peor episodio de destrucción de empleo que se ha visto en un país desarrollado en décadas. Su coste humano y económico es ya altísimo, y al sobrepasar el 20% será intolerable.
Pero lo que urge ahora no es fijar responsabilidades políticas por este desastre, sino realizar rápidamente las reformas necesarias que reclama una economía que destruye tanto empleo en momentos de crisis.
Un motivo de la escalada vertiginosa del paro español es la rigidez del mercado laboral. Es caro y difícil para las empresas despedir y reasignar a la gente con contrato fijo.
Como consecuencia, prefieren los contratos temporales -más del 90% de las nuevas contrataciones, cuando las había, eran de este tipo- y al entrar en crisis, se deshacen de los trabajadores temporales antes de que cueste dinero despedirlos. Al terminar la crisis, las empresas se quedan con las personas de más antigüedad, que a veces son los menos productivos, dejando el tejido empresarial español en una pésima situación para competir.
Hace años que se viene reclamando una reforma laboral profunda en España. Aunque parezca un contrasentido en época de crisis, éste podría ser el momento de emprender la transformación del mercado laboral, lanzando un contrato fijo nuevo con un coste mucho menor del despido. Así, alguna empresa se atrevería a quedarse con los trabajadores temporales, sabiendo que si hace falta otro ajuste, no será prohibitivo para ellas. Y los jóvenes por fin podrían aspirar a tener seguridad en el empleo.
Pero hace falta algo más. El subsidio del paro en España va a suponer un gasto de más del 4% del PIB este año, casi el doble de lo que se destina a defensa nacional. Es un gasto muy necesario.Y es urgente que ese dinero se gaste bien. Hay que diseñar -o subcontratar- un gran programa de formación obligatoria para los parados.
Bien administrado, ese programa canalizaría el enorme gasto en desempleo a mejorar las capacidades de los trabajadores, y subir la productividad de la economía española. Al terminar la crisis, estas personas habrían recibido no sólo el apoyo económico necesario, sino también habrían obtenido una mejor formación.
Y tal vez cuando llegue la próxima crisis económica, España sería diferente, pero esta vez en positivo.
Gayle Allard es economista y vicerrectora de Investigación de IE University.
UN PAIS EN CRISIS / Las consecuencias sociales
España no es invitada a la reunión del G-20
PABLO PARDO / Especial para EL MUNDO/Washington
España sale en la foto. Pero no está en las reuniones de trabajo en las que se toman las decisiones. Esa parece ser la situación en el G-20, el grupo de las mayores economías mundiales y un verdadero directorio que coordina la lucha contra la que ya se ha convertido en la mayor crisis desde la Gran Depresión.
Así, la ministra de Economía, Elena Salgado, no participó ayer en la reunión de los ministros de Finanzas del G-20 celebrada en Washington con motivo del encuentro de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.
España tiene graves problemas para entrar en el G-20, sobre todo por motivos históricos: a principios de los 70, cuando se creo el G-7 (que agrupa a las siete economías mas industrializadas del mundo), España era todavía un país en vías de desarrollo.Hoy, podría formar parte del G-20, si no hubiera una sobrerrepresentacion de países europeos. Es virtualmente imposible que las economías emergentes, como Brasil, China, Rusia o México, acepten la entrada de otro país de la UE en ese club.
Pero los problemas para Salgado también llegaron ayer desde el Fondo Monetario Internacional (FMI). Justo un día después de que la titular de Economía hubiera proclamado que España tiene «más margen» para incrementar el gasto público, el FMI aconsejaba al Ejecutivo no aprobar más medidas de estímulo fiscal para reavivar la economía española. «El Gobierno de España ya ha tomado medidas fiscales voluminosas hasta ahora», afirmó en una rueda de prensa Ajai Chopra, subdirector del departamento de Europa del FMI.«En nuestra opinión, son suficientes por ahora», añadió.
El Fondo teme que España pueda verse en dificultades para captar capital en los mercados internacionales si su déficit sigue creciendo y la economía no despega. Según Chopra, las medidas aplicadas en 2008 y 2009 para reactivar la economía equivalen al 4% del PIB. El FMI ha reclamado que el gasto público aumente a nivel mundial al 2%. Chopra afirmó que si, pese a la recomendación del FMI, el Ejecutivo aprueba nuevas medidas de estímulo, debe vincularlas «muy estrechamente» a un plan para solventar los «problemas estructurales» de la economía española, lo que implica introducir más competencia en el mercado laboral y en el de bienes y servicios.
ANALISIS
El rostro del desempleo
ANGEL CASAÑA
Donde mejor se reflejan las tragedias es en el rostro de quienes las padecen. El viejo axioma de la edición gráfica continúa funcionando.Desde que The New York Times compuso un retrato de George W.Bush con el rostro de los primeros 1.000 soldados muertos en la Guerra de Irak, el mosaico fotográfico se ha convertido en una herramienta extraordinaria, cuando es utilizada con mesura, para mirar a los ojos de quienes forman una realidad común.
Un programa gratuito compone una fotografía partiendo de minúsculas imágenes unidas como un puzle acabado. El Times logró reunir unos 900 rostros. En una espectacular amalgama, un gran número de fotos
de poco valor técnico compuso el rostro del presidente de Estados Unidos, a quien el periódico señalaba como primer responsable de la muerte de ciudadanos norteamericanos en un lejano conflicto. La imagen causó impacto y polémica. Por primera vez, la cifra adquiría aspecto humano.
La principal dificultad entonces debió ser convencer a 900 familias para que aportaran la imagen del finado en una especie de trabajo póstumo contra quien metió a su país en aquella sangrienta guerra.
Ahora, cuatro millones de españoles se encuentran apresados en la telaraña del desempleo. Desde hace algunas semanas, varios fotógrafos han pateado decenas de oficinas de empleo retratando a ciudadanos dispuestos a ser fotografiados, mirando a cámara y dando sus datos al profesional. Hombres y mujeres de edades y profesiones diversas han ido pasando por delante de los objetivos.Amparo, Guillermo, Rubén, Brais, Paola, Olatz, Ramiro, Mikel, Javier... Auxiliar de geriatría, delineante, técnico en informática, peón de construcción, camarero, pulidor...
Siete meses discontinuos, ocho meses, un día... Baracaldo, Lejona, Madrid, Valencia...
Los retratados suman más de 300, replicados para formar 1.500 partículas. Trescientos nombres, 300 rostros, 300 pequeñas y medianas tragedias que forman un cartel electoral del presidente del Gobierno en la campaña del pasado año. El prometido pleno empleo formado por los rostros del desempleo.
Mosaico: Nacho Moreno. Fotos: Alberto di Lolli, Antonio Heredia, Benito Pajares, Carlos García, Iñaki Andrés, Mitxi, Sergio González, Sergio Enríquez. Producción: Alberto Cuéllar y Carlos Montagud.
UN PAIS EN CRISIS / La dimensión del problema
El Gobierno no puede hacerlo solo
Banqueros, empresarios, políticos y agentes sociales piden otros Pactos de La Moncloa
JUAN EMILIO MAILLO/Madrid
La acuciante gravedad de la crisis económica ha llevado en el último año al sector financiero y empresarial, a algunos de los principales autores de la doctrina económica, a agentes sociales e incluso a algunos partidos políticos a reclamar al Gobierno que encabece un gran acuerdo de Estado para afrontar la salida a una situación que ya es de verdadera emergencia nacional.
Una suerte de reedición de los Pactos de La Moncloa que firmaron todos los partidos en 1977, aunque adaptados a los tiempos actuales, desde la convicción de que la tarea es de tal dificultad que el Ejecutivo no podrá acometerla por si solo, sin alcanzar consensos.
Los Pactos de La Moncloa incluyeron un Programa de Saneamiento y Reformas de la Economía, consultado con las organizaciones sindicales y empresariales, que tenía como objetivos la contención de la inflación -que era terrible, de un 44%- y el estímulo de la actividad económica a partir de una mayor austeridad del sector público. Todo ello, para hacer frente a una crisis comparable con la actual que se manifestaba, como ahora, en un imparable crecimiento de la tasa de paro.
El debate público sobre la necesidad de ese acuerdo de Estado que involucre a fuerzas políticas, patronal, sindicatos y comunidades autónomas lo impulsaron en julio de 2008 el director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, en El Escorial. El testigo lo han recogido banqueros, empresarios, economistas, políticos y sindicatos. Estos son algunos de los más importantes:
SECTOR FINANCIERO Y EMPRESARIAL. El presidente del BBVA, Francisco González, reclamó hace poco más de un mes «un acuerdo nacional con el compromiso explícito de todos. Es decir, un gran contrato económico y social» para afrontar la crisis más grave desde los años 30. Advirtió de que se trata de «una tarea de tal envergadura que ningún Gobierno y ningún partido puede llevarla a cabo en solitario». En una línea parecida se han manifestado el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, y el de Ibercaja, Amado Franco Lahoz.
El Círculo de Economía, una de las entidades más influyentes de Cataluña, ha pedido también reiteradamente «un gran acuerdo» para «encauzar la crisis económica». Asimismo, el Consejo Superior de Cámaras de Comercio ha considerado necesaria, a través de su presidente, Javier Gómez Navarro, una reedición de los Pactos de La Moncloa. Los principales foros empresariales han apuntado en ese mismo sentido.
PARTIDOS POLITICOS. El que más abiertamente ha solicitado un gran pacto ha sido CiU. Su portavoz en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida lo considera «imprescindible» para enfrentarse a la caída de la economía. También el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, ha pedido «un acuerdo de mínimos entre todas las fuerzas políticas», aunque se ha mostrado contrario a utilizar la denominación Pactos de La Moncloa.
Dentro del PSOE, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha valorado que la crisis es «lo suficientemente importante como para justificar el esfuerzo para conseguir el consenso entre las fuerzas políticas». El presidente del Senado, el socialista Javier Rojo, también pidió en febrero a Gobierno y oposición que dejen de lado sus «diferencias ideológicas» y sellen un pacto para hacer frente a la coyuntura económica. No obstante, la posición predominante en el PSOE y en PP es reacia a reeditar los Pactos.
SINDICATOS Y PATRONAL. El secretario general de CCOO defendió ayer en Galicia la consecución de «un gran pacto económico y social» ante la situación «de extrema gravedad del empleo». El secretario general de UGT y el presidente de la CEOE nunca han defendido abiertamente unos Pactos de La Moncloa, pero sí un acuerdo de mínimos.
elmundo.es
Foro: ¿Es necesaria una reedición de los Pactos de La Moncloa?
Medidas dentro de dos meses
> El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido convocar a los presidentes de las comunidades autónomas para consensuar medidas contra la crisis económica, según anunció ayer el vicepresidente Manuel Chaves.
> La cita no tendrá lugar con la máxima urgencia, sino, como mucho, antes del verano, después de que se alcance un acuerdo sobre la financiación económica y tras las elecciones europeas.
UN PAIS EN CRISIS / La dimensión del problema
Peor que el colapso que aupó a Hitler al poder
Nunca un país europeo ha hecho frente a unas cifras del paro como las españolas
Las cifras conocidas ayer baten todos los récords negativos sobre el empleo en España:
LA TASA MAS ALTA DESDE 1998. La tasa de desempleo, del 17,36%, es la más alta de la serie histórica comparable, que arranca en 2001. Remontándose más atrás, utilizando series no comparables, no se alcanzaba un porcentaje de esta naturaleza desde el cuarto trimestre de 1998, cuando ésta llegó a situarse en el 17,99%.
EL MAYOR NUMERO DE PARADOS. El número total de desempleados, 4.010.700, es el más elevado desde que comenzó a elaborarse la Encuesta de Población Activa, en el tercer trimestre de 1976.
LA MAYOR DESTRUCCION DE EMPLEO. Entre enero y marzo de 2009 se han destruido 766.000 puestos de trabajo, la peor cifra de la Historia.
NI EN LA REPUBLICA DE WEIMAR. En los últimos 12 meses, es decir, entre marzo de 2008 y marzo de 2009, 1.836.500 personas han engrosado las listas del paro. De ellas, 802.800 en el primer trimestre de 2009. Estos datos sitúan a España en lo más alto del escalafón del desempleo de la Historia europea. Sólo se acercó a esta situación la Alemania de entreguerras: el periodo entre 1932 y 1933, en pleno colapso de la República de Weimar, se saldó con 1.300.000 parados, una coyuntura que provocó la llegada de Hitler al poder.
PEOR QUE CON LA CRISIS DEL PETROLEO. El año 2008 acabó con 999.416 despedidos, superando los 945.000 desempleados en Alemania como consecuencia de la crisis del petróleo en 1974. La cifra de parados españoles en un año supera también con creces a la de desempleados registrados a raíz de la reunificación alemana o la crisis que azotó el Reino Unido en los años 80.
MUCHO PEOR QUE EN LA RECESION DE 1993. Nunca como hasta ahora el desempleo ha crecido tanto en 12 meses. En 1993, el año en que se produjo la última recesión económica en España, el desempleo creció en 345.436 personas.
MAS DESEMPLEADOS CON ZAPATERO QUE CON NINGUN OTRO. Ningún presidente del Gobierno tiene un currículum de parados tan tremendo como el que soporta Zapatero: 8.920 trabajadores expulsados a diario del mercado laboral. La cifra contrasta de lleno con su antecesor en el cargo: con el Gobierno de Aznar, el paro descendió en 272 personas diarias.
Las cifras conocidas ayer baten todos los récords negativos sobre el empleo en España: LA TASA MAS ALTA DESDE 1998. La tasa de desempleo, del 17,36%, es la más alta de la serie histórica comparable, que arranca en 2001. Remontándose más atrás, utilizando series no comparables, no se alcanzaba un porcentaje de esta naturaleza desde el cuarto trimestre de 1998, cuando ésta llegó a situarse en el 17,99%.
EL MAYOR NUMERO DE PARADOS. El número total de desempleados, 4.010.700, es el más elevado desde que comenzó a elaborarse la Encuesta de Población Activa, en el tercer trimestre de 1976.
LA MAYOR DESTRUCCION DE EMPLEO. Entre enero y marzo de 2009 se han destruido 766.000 puestos de trabajo, la peor cifra de la Historia.
NI EN LA REPUBLICA DE WEIMAR. En los últimos 12 meses, es decir, entre marzo de 2008 y marzo de 2009, 1.836.500 personas han engrosado las listas del paro. De ellas, 802.800 en el primer trimestre de 2009. Estos datos sitúan a España en lo más alto del escalafón del desempleo de la Historia europea. Sólo se acercó a esta situación la Alemania de entreguerras: el periodo entre 1932 y 1933, en pleno colapso de la República de Weimar, se saldó con 1.300.000 parados, una coyuntura que provocó la llegada de Hitler al poder.
PEOR QUE CON LA CRISIS DEL PETROLEO. El año 2008 acabó con 999.416 despedidos, superando los 945.000 desempleados en Alemania como consecuencia de la crisis del petróleo en 1974. La cifra de parados españoles en un año supera también con creces a la de desempleados registrados a raíz de la reunificación alemana o la crisis que azotó el Reino Unido en los años 80.
MUCHO PEOR QUE EN LA RECESION DE 1993. Nunca como hasta ahora el desempleo ha crecido tanto en 12 meses. En 1993, el año en que se produjo la última recesión económica en España, el desempleo creció en 345.436 personas.
MAS DESEMPLEADOS CON ZAPATERO QUE CON NINGUN OTRO. Ningún presidente del Gobierno tiene un currículum de parados tan tremendo como el que soporta Zapatero: 8.920 trabajadores expulsados a diario del mercado laboral. La cifra contrasta de lleno con su antecesor en el cargo: con el Gobierno de Aznar, el paro descendió en 272 personas diarias.