EDITORIALES: La esperpéntica deriva del Psoe en Baleares/ La Juez deja en evidencia la maniobra política contra Aznar en el 'caso Prestige'/ ZP desgra

EDITORIAL
La esperpéntica deriva del PSOE en Baleares
EL GOBIERNO SOCIALISTA balear, con la excusa de garantizar el uso del catalán en su territorio, pretende impulsar un plan férreo de adoctrinamiento y de estímulo del sentimiento nacionalista incompatible con la Constitución y con una sociedad verdaderamente libre y democrática.Llama la atención, de entrada, que el Ejecutivo autonómico se haya fijado 934 objetivos supuestamente lingüísticos. A tenor de tan abultado propósito, cualquiera diría que el mallorquín es una lengua muerta, o que no se ha hecho nada para su recuperación en tres décadas de democracia, cuando lo cierto es que la lengua autóctona goza de buena salud y se la mima desde las instituciones. La drástica decisión del Govern también podría llevar a pensar a quien no conozca la realidad de las Islas que hay un grave conflicto social por el uso de la lengua, o que el catalán está allí proscrito y sojuzgado. Sin embargo, el bilingüismo es un hecho natural en Baleares y no ha habido problemas de convivencia que merezcan ese nombre. En realidad, con la tapadera de «normalizar» el catalán, asistimos a una nueva ofensiva del
nacionalismo radical y al intento de hacer política con el idioma. Basta echar un vistazo a las medidas del plan elaborado por la Dirección General de Política Lingüística -alguna, por cierto, esperpéntica- para ver cuál es el espíritu que las guía. Por ejemplo, se pretende imponer el catalán en misa, en el fútbol y en las máquinas de café, se prevé la creación de comisarios lingüísticos en centros públicos y privados para vigilar su uso, se requiere el empleo del catalán a las empresas para obtener cualquier tipo de ayuda de la Administración, se exige su conocimiento certificado como requisito para poder aspirar a cualquier plaza de funcionario, se reclama el derecho a ser atendido por los organismos oficiales del Estado y de la UE en catalán, se persigue la incorporación del dominio .cat para todas las webs y correos electrónicos de la Administración autonómica (en lugar del .es), se propone la creación del «Día del Estado plural e igualitario»... Por no dejar ningún cabo suelto, hasta se habla de emitir moneda en catalán, el pasaporte y el DNI.
Esta serie de disparates y este modelo intervencionista y de ingeniería social propios de un laboratorio del doctor Frankenstein los persigue no un Gobierno presidido por un nacionalista recalcitrante, sino por un miembro del partido que gobierna en España. El difícil equilibrio en el que se sustenta Francesc Antich ayuda a comprender la situación. De una parte están los independentistas del Bloc, que han radicalizado sus posiciones debido a su escasa visibilidad en el Gobierno. Los socialistas han preferido asumir sus desvaríos soberanistas antes que romper la coalición. Por otro lado está Unión Mallorquina, un partido con hasta seis imputados en casos de corrupción, incluyendo al consejero de Turismo. Contrasta la posición de Antich -incapaz de pedir a su socio que dimita- con la de Esperanza Aguirre, que destituyó a López Viejo en cuanto se le relacionó con la operación Gürtel. En su huida hacia delante, Antich no sólo no parece reparar en el reciente ejemplo gallego -donde la alianza con los nacionalistas y sus imposiciones lingüísticas han echado al PSdG del Ejecutivo-, sino que rema a contracorriente de lo que muy pronto va a tener que hacer en esta materia el PSE en el País Vasco.
El PP ha denunciado la deriva del Govern y apoyará las movilizaciones que empiezan a gestarse en las Islas. El Sindicato Médico de Baleares y el Sindicato de Enfermería han convocado ya una manifestación en contra de la imposición del catalán en la Sanidad y hacen un llamamiento para que los ciudadanos acudan a la protesta, conscientes de que, más allá de su reivindicación puntual, lo que está en juego es el modelo de convivencia.
RETIRADA DE LAS TROPAS DE KOSOVO:
El Gobierno «decepciona profundamente» a EEUU y complica aún más la reconciliación
LAS CRITICAS al Gobierno por el modo en que ha anunciado la retirada de nuestras tropas de Kosovo llegaron ayer incluso desde el Departamento de Estado de EEUU. Su portavoz, Robert Wood, declaró que estaba «profundamente decepcionado y sorprendido», y añadió que había sido informado por Moncloa «justo antes» de difundir la noticia.Esto deja en entredicho las palabras de Zapatero y De la Vega, que insistían ayer en que los países de la OTAN sabían desde hacía meses que este paso se iba a dar. Lo cierto es que, al margen de algún intercambio de impresiones, Defensa, de manera oficial, se ha limitado a comunicar la decisión al secretario general de la OTAN en vísperas de anunciarla, y ya como un hecho consumado. Por ello, el PP, pese a considerar coherente la retirada con la posición del no reconocimiento de la soberanía kosovar, tachó de «lamentable» y de «espantada» la forma en que se ha adoptado la decisión. Es evidente que el Gobierno se ha equivocado, y que en un asunto de esta naturaleza estaba obligado a hilar fino, máxime después de lo mal que se hizo la salida de Irak.El Ejecutivo debería haber coordinado la estrategia con la OTAN.Y, desde luego, Zapatero, que ayer se hacía el sorprendido por el malestar generado, se ha vuelto a equivocar. Si lo que pretendía era agradar a Obama quitando soldados de Kosovo para llevarlos a Afganistán, ha errado al hacerlo unilateralmente y al margen de los compromisos internacionales, complicando aún más la reconciliación.
EXCULPADO EL úNICO IMPUTADO DE FOMENTO:
La juez deja en evidencia la maniobra política contra Aznar en el 'caso Prestige'
Seis años y cuatro meses de instrucción han sido necesarios para concluir que el Gobierno de Aznar actuó correctamente cuando ordenó remolcar mar adentro el petrolero Prestige. En el auto que ayer emitió la juez de Corcubión (La Coruña) se descarta que la decisión de alejar el viejo monocasco se convirtiera «en un factor de agravación del riesgo» -tal como sostiene la acusación- y se elogia la operación de salvamento de los tripulantes. Las conclusiones de la fase de instrucción vindican al Ministerio de Fomento, ya que el único imputado de la Administración central, el ex director general de la Marina Mercante José Luis López-Sors, ha sido exculpado. Tras el juicio sumarísimo al que fue sometido por la izquierda el ministro Alvarez Cascos no es extraño que el PP reclamara ayer al PSOE y al BNG que pidan perdón por «la gran manipulación y mentira que ambos partidos llevaron a cabo con claros fines electorales». El naufragio del barco provocó el vertido de más de 50.000 toneladas de fuel que afectaron a 3.000 kilómetros del litoral, una catástrofe ecológica utilizada para acusar al PP de negligencia. Ahora queda acreditado que, tal como defendió Aznar en el Congreso, alejar el Prestige fue la mejor -si no la única- de las opciones. El auto deja claro que los argumentos de muchos de los que defendían que el petrolero se debió llevar a puerto para extraer su contenido estaban basados en sus deseos políticos más que en la búsqueda de la verdad.






























