ECONOMÍA:Díaz Ferrán, Presidente de la patronal CEOE, acusa a los bancoos

PINCHAZO AÉREO / Enfrentamiento
El presidente de CEOE acusa a los bancos
«Si hubiese visto la situación desde fuera, no hubiese volado con Air Comet»
MARISA RECUERO
Madrid
Echar balones fuera. Eso es lo que mejor supo hacer ayer el presidente de Air Comet, y máximo responsable de la CEOE, cuando compareció, en una repentina rueda de prensa, para justificar el cierre de la aerolínea. «No he conseguido ni un solo crédito y ningún apoyo financiero».
«La compañía está cerrada y la ha cerrado un juez de Londres», fueron sus primeras palabras. Díaz Ferrán se refería al magistrado del Alto Tribunal londinense que paralizó, el pasado lunes, sus aviones y le impidió volver a vender billetes.
Pero además de este juez, el líder de los empresarios españoles también descargó contra los bancos a los que había acudido a pedir dinero y le negaron apoyo financiero.
El quid fue cuando dijo, con orgullo, que Air Comet era «una empresa bien gestionada, pero por falta de crédito y la sentencia de un juez se ha visto abocada al cierre». Incluso, puso como escudo al resto de empresas de su grupo -Marsans-, alegando que no había habido «ninguna sola» que no hubiera inyectado capital a Air Comet. En total, 143 millones de euros.
Es más, culpó también al Gobierno argentino por nacionalizar Aerolíneas Argentinas y Austral, dos compañías que adquirió Air Comet en 2001, y no cumplir los acuerdos firmados con Marsans tras el traspaso. Según Díaz Ferrán, «eso ha hecho mucho daño a Air Comet», ya que hubiese supuesto 200 millones de dólares para la empresa. El Grupo Marsans tiene abierto un pleito contra el Gobierno argentino por este motivo.
Hasta ese momento de la rueda de prensa todo parecía normal. La sorpresa la dio cuando confesó que tiene «dudas» de que siga siendo él el propietario de la aerolínea. «No sé si soy accionista en estos momentos», señaló. Y es que el pasado 1 de diciembre Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual firmaron un contrato privado de compra-venta con el empresario Arnold Leonora. El problema es que las cláusulas de ese contrato no se han cumplido al detalle. Leonora debió haber puesto dinero encima de la mesa el pasado lunes, pero no lo ha hecho. «Existe una magnífica voluntad por mi parte de que aquí no hay nada que ocultar». El clímax llegó cuando se alzó contra su empresa: «Si hubiese visto esta situación desde fuera, no hubiese cogido Air Comet para volar a ningún sitio».
Tras señalar a sus presuntos culpables, Díaz Ferrán echó mano de los trabajadores y de las nóminas que siguen sin cobrar. Volvió a comprometerse a pagar los pagarés que aceptó recibir un 20% de la plantilla y que aún no han sido cobrados en su totalidad, correspondientes a los meses de octubre y noviembre. No obstante, los trabajadores no reciben la nómina desde julio.
Air Comet presentó hace dos días el concurso de acreedores. Su intención es llegar a un acuerdo con ellos en tres meses. Si no es así habrá que aplicar «la maldición de la gitana: pleitos tengas y los ganes», como dice Díaz Ferrán.
En medio de este escenario de inviabilidad económica, José Blanco salió ayer a la palestra, a través de su secretaria de Estado de Transportes, Concha Gutiérrez, para advertir a Díaz Ferrán de que su plan de emergencia para trasladar a los afectados a su lugar de destino le costará 6,3 millones de euros y sólo lo sufragará de forma subsidiaria.
Será la Agencia Estatal de Seguridad Aérea la que adelante ese dinero, además de mantener abierta la posibilidad de fletar más aviones. Gutiérrez afirmó que el Gobierno exigirá posteriormente el reintegro de esta cantidad a la aerolínea. El trámite de esta reclamación tendrá que incluirse dentro del proceso concursal que los jugados mercantiles de Madrid ya han abierto para gestionar el cierre de la compañía.
Los cuatro aviones que se fletarán hasta el próximo 26 de diciembre con destino a Buenos Aires, Lima, Bogotá y Quito-Guayaquil tienen capacidad para trasladar a cerca de 3.000 pasajeros. El Ministerio mantiene abiertas las negociaciones con Iberia, Pullmantur, Iberworld y Air Europa para encontrar más aviones que puedan volar hasta el próximo sábado. La secretaria de Estado de Transportes no supo concretar cuántos pasajeros han sido recolocados en vuelos ya programados por otras compañías.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, será el encargado de estudiar si admite a trámite o no la demanda presentada por nueve asociaciones de consumidores contra Air Comet y sus directivos por presuntos delitos de estafa, apropiación indebida e insolvencia punible, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press.
La demanda acusa a Air Comet de «seguir vendiendo, al menos hasta el 18 de diciembre, y en época de máximo tránsito, pasajes aéreos».
PINCHAZO AÉREO / Las víctimas
Vuelta a casa por Navidad en 'Fomento Airlines'
Pepiño fleta el primer vuelo para trasladar a Lima a 350 de los 7.000 afectados con billete de regreso por el cierre de Air Comet
BEGOÑA P. RAMÍREZ
Madrid
«¡¡Sí, se puede!!». La traducción hispana del Yes, we can, el mantra de Obama, estalló a las seis de la tarde en el atiborrado pasillo de la Terminal 2 cuando los pasajeros damnificados de Air Comet supieron que iban a recibir sus tarjetas de embarque. Un avión de Iberia con 350 plazas, fletado por el Ministerio de Fomento, les devolvería finalmente a casa, en Lima, a medianoche.
En la cola de la Terminal 1 donde esperaban los viajeros a Buenos Aires, la noticia de que embarcarían primero las familias con niños y personas mayores provocó una pequeña desbandada de carros saciados de maletas y algunos gritos de reproche contra los más impacientes. Melina Gonano, que tiene un billete para el día de Navidad, no participa de la alegría porque no sabe si habrá plazas libres cuando le llegue el turno. Y se queja de la falta de información y de «respeto». «Te enteras de las cosas sólo por el boca a boca, por lo que te va diciendo la gente», explica. De hecho, en el pequeño grupo que ha formado con la española Patricia Moya y la bioquímica Soledad Martón, nadie acierta a fijar la hora de despegue del avión: las ocho de la tarde.
En la zona donde Aena ha situado a los peruanos, Alberto Loayza, un abogado y profesor universitario de 47 años, va a ser de los primeros en embarcar porque vino a hacer turismo y su billete es sólo de vuelta. Aunque a la ida ya tuvo que sufrir cinco horas de retraso en el vuelo por culpa de la huelga de los trabajadores de Air Comet. «Es una estafa», protesta, «porque la mayor parte de los perjudicados son gente trabajadora que paga aquí sus impuestos; es una vergüenza que ese señor presida la patronal española».
Arturo Hanco come arroz con yuca en la cola de los que no tienen prioridad para subir al avión. Lleva dos días en el aeropuerto mintiendo a su hijo pequeño, que está en Lima: «Estoy volando, le contesto cuando me pregunta por qué no llego».
Los cubanos que se han quedado sin vuelo a La Habana son mucho menos numerosos, pero se están organizando por su cuenta, explican, para ver si Air Europa les puede devolver a casa. José Alberto, un cámara de televisión freelance que lleva 20 años trabajando en España, regresaba para enterrar a su madre. «Los de Cubana», protesta indignado, «acaban de despegar en un avión casi vacío porque a Fomento no le ha dado tiempo a arreglar lo necesario. Así que ahora estamos gestionándolo todo nosotros». Y lo hacen solos. A diferencia del nutrido grupo de ecuatorianos que abarrotan la Terminal 2 frente a los mostradores cerrados de Air Comet. En los puestos de facturación se han situado los empleados del Servicio Nacional del Migrante, del Gobierno de Ecuador, que informan a sus paisanos e intentan organizar alojamientos y comidas. «Nos han dicho que quizá haya un vuelo a Quito el día 25 a las 10 de la mañana, pero no es seguro», indica una de las 12 funcionarias desplazadas hasta el aeropuerto.
Mientras, la secretaria de Estado de Transportes, Concepción Gutiérrez, se reunía con Óscar Jara, responsable del Servicio del Migrante ecuatoriano, y con el ministro plenipotenciario de la Embajada colombiana, Augusto García, en busca de aviones que hagan el trabajo de Air Comet. También asisten responsables de las embajadas argentina y peruana. Pasadas las ocho, los colombianos comienzan a recibir sus tarjetas de embarque para salir hacia Bogotá a la 1.30 de la madrugada.
Para Beatriz, el futuro no es tan optimista. Tiene un billete a Quito con fecha del 7 de enero y ninguna posibilidad de que se lo cambien por otro -Fomento sólo garantiza los vuelos hasta el 26 de este mes-: «¿Este señor perjudica a tanta gente y no le pasa nada...? ¡Que responda por todos los billetes vendidos!».
PINCHAZO AÉREO / EnfrentamientoEl Gobierno se siente engañado por Díaz Ferrán sobre Air Comet
Dice que ocultó a varios ministros el riesgo de que un juez británico bloqueara la compañía durante la Navidad
CARLOS SEGOVIA
Madrid
Destacados miembros del Gobierno acudieron ayer al Consejo de Ministros con irritación y la sensación de que el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, les ha engañado. Acusan al empresario de no haberles avisado de que Air Comet era una bomba de relojería que podía estallar en plena Navidad.
Fuentes gubernamentales consultadas calificaron de «engaño» lo ocurrido y manifestaron su «enfado». Consideran insólito que Díaz Ferrán, que fue invitado el pasado día 14 por José Luis Rodríguez Zapatero a la Conferencia de Presidentes, no haya alertado en todo este tiempo de lo que se avecinaba: miles de pasajeros que se podían quedar en tierra. Y no sólo españoles, sino de países latinoamericanos con los que el Gobierno mantiene unas relaciones delicadas para el control de los flujos migratorios hacia España.
En sus contactos de las últimas semanas con varios ministros, «dijo que tenía un problema con un banco alemán, pero que lo iba a solucionar. Ocultó la denuncia en Reino Unido y que el juez podía tomar medidas cautelares», aseguraron a EL MUNDO fuentes gubernamentales.
«A veces se producen situaciones cuyo conocimiento de antemano no está en manos del Ejecutivo», subrayó ayer tras el Consejo de Ministros la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. Fue una crítica velada en la que dejó claro que el Ejecutivo desconocía lo que iba a ocurrir el pasado lunes y es que un juez británico dictó medidas cautelares que impedían a Air Comet seguir volando.
La decisión judicial se produjo a instancias del banco alemán Nord Bank, que pidió el embargo de aviones de Air Comet al no pagar la compañía 17,5 millones de euros. Desde ese día, el Gobierno ha tenido que movilizarse para intentar que la imagen turística de España no se vea otra vez perjudicada por imágenes de pasajeros protestando en los aeropuertos.
Fernández de la Vega se ha visto en el trance de coordinar las distintas acciones ministeriales para que miles de pasajeros, muchos de ellos inmigrantes latinoamericanos, no quedaran colgados en los aeropuertos. El ministro de Fomento, José Blanco, ha tenido que organizar medios de transporte alternativos.
Por todo ello, el Gobierno está irritado con Díaz Ferrán y, además, no lo oculta, lo que debilita aún más ante la alta clase empresarial al presidente de la patronal.
Fuentes próximas a Díaz Ferrán aseguraron a este diario que él mismo no tuvo conocimiento de lo que se avecinaba hasta muy tarde. «Se pensaba que el tema se iba a solucionar con el Nord Bank, ya se venía negociando con ellos desde hacía semanas. Lo que no se podía saber es que una denuncia presentada un lunes y de la que se tiene conocimiento un miércoles iba a terminar unos días después en medidas cautelares irrevocables», aseguran esas fuentes.
«Tras conocer la sentencia se incluso tras la sentencia se intentó recurrir y retrasar las medidas cautelares hasta el 7 de enero, después de las Navidades, pero no fue posible», justifican en el entorno de Díaz Ferrán, que ha encargado al bufete de Uría y Menéndez que defienda el caso y exija a Nord Bank daños y perjuicios.
El Ministerio de Fomento estimó ayer que el dispositivo de traslado de los cerca de 7.000 pasajeros afectados por la quiebra de Air Comet tendrá un coste de 6,3 millones de euros, que adelantará la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), y mantiene abierta la posibilidad de fletar más aviones, según la secretaria de Estado de Transporte, Concepción Gutiérrez.
Ésta subrayó que exigirá después esa cantidad a Air Comet. La compañía Iberia operará los cuatro aviones fletados desde ayer hasta el próximo día 26 con destino a Buenos Aires, Lima, Bogotá y Quito-Guayaquil.¿Devolverá esa cantidad Díaz Ferrán al erario público? Ayer señaló que quizá no es ya propietario de Air Comet, en alusión a su contrato de venta a Air Transport Group anunciado el pasado día 4. Pero su propietario, el inversor de Curaçao, Arnold Leonora, no efectuó el pasado día 20 el primer pago previsto.
La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, desveló ayer que ha hablado con Díaz Ferrán y le ha asegurado que el ICO no le podrá ayudar y De la Vega lanzó otro aviso al asegurar que el Gobierno velará «por los derechos de los trabajadores de Air Comet», que se quejan también de haber sido engañados por el líder de CEOE.
Todo ello no significa, según las citadas fuentes gubernamentales, que Zapatero intente descabalgar a Díaz Ferrán. «El Gobierno respeta escrupulosamente la independencia de las asociaciones empresariales para decidir quiénes son sus máximos representantes», afirmó la vicepresidenta primera.
Las reflexiones del empresario
>«Prometo que pagaré los pagarés a los trabajadores y cumpliré el compromiso formal que contraje con ellos».
>«Air Comet es una empresa bien gestionada, pero por falta de crédito y la sentencia de un juez se ha visto abocada al cierre».
>«Es la primera vez que me veo en una situación tan dramática como ésta en mis 40 años como empresario».
>«Es la primera vez en mi vida que me veo metido en un concurso de acreedores».
>«Llevo 40 años como empresario y nunca doy una batalla por perdida».
>«Tengo dudas de que siga siendo el propietario de Air Comet en estos momentos».





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