CONFERENCIA DE PRESIDENTES REGIONALES:Zapatero convoca la Conferencia con «intención propagandística» y para sustituir el Debate sobre el Estado de la

Zapatero convoca la Conferencia con «intención propagandística» y para sustituir el Debate sobre el Estado de las Autonomías
LUIS ÁNGEL SANZ
Madrid
La cuarta cumbre de presidentes autonómicos de la democracia se reunirá mañana con dos asuntos clave en su agenda: la polémica Ley de Economía Sostenible y las políticas de empleo en el momento más duro de la crisis. Zapatero busca alcanzar una postura común de los dirigentes autonómicos frente a la recesión, pero lo tendrá difícil, ya que es casi seguro que no encontrará ninguna receptividad en los dirigentes del PP (ocho de 19).
Fuentes del Ejecutivo aseguraban el viernes que esperan que los populares no conviertan la IV Conferencia de Presidentes en un nuevo campo de batalla contra el Gobierno. Sin embargo, los seis presidentes de comunidades del PP (los de Madrid, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Galicia, La Rioja y Murcia) y los dos de Ceuta y Melilla están dispuestos a protagonizar una Conferencia a cara de perro contra la política de Zapatero.
Ellos ya han anunciado que aprovecharán el cónclave para reprobar la Ley de Economía Sostenible y la política económica socialista. Además, criticarán hasta el formato, muy alabado en sus comienzos, ya que ahora consideran que el Gobierno convoca estas reuniones con una «intención propagandística» y para sustituir el Debate sobre el Estado de las Autonomías.
La Conferencia de Presidentes -una idea original de Zapatero- fue un indudable éxito en su primera edición. Sin embargo, el formato se ha ido volviendo contra el Ejecutivo y ha permitido visualizar que gran parte de España -al menos las autonomías regidas por el PP- está muy enfrentada al Gobierno.
La última reunión se le volvió totalmente en contra a Zapatero a cuenta de su política antiterrorista, aunque este asunto estaba fuera del orden del día. Y han tenido que pasar casi tres años para que el Ejecutivo vuelva a convocar otra cumbre, pese a que, en principio, estos encuentros iban a ser anuales.
Otro de los objetivos de la Conferencia que se celebra mañana es aprobar un reglamento de funcionamiento para establecer una periodicidad, una forma de convocatoria y un mecanismo para fijar su agenda.
En sus tres ediciones anteriores, el Ejecutivo ha ido puliendo algunos aspectos de las mismas. Pero los presidentes se siguen quejando de que el orden del día llega tarde e incompleto, por lo que no pueden preparar bien el encuentro ante la falta de concreción del formato.
Además de los asuntos citados, la Conferencia abordará la propuesta de algunas comunidades populares de discutir también sobre agricultura, ganadería, pesca y agua.
La sesión comenzará a las 8.30 de la mañana con un desayuno informal al que asistirá el Rey. Después, se producirá la foto de familia. A continuación, a las 9.30 horas, empezará la primera sesión de la Conferencia, precisamente con la aprobación del reglamento.
Acto seguido, representantes de la patronal y de los sindicatos se incorporarán a la sesión y se empezará a discutir sobre políticas de empleo, la economía sostenible y la Presidencia española de la Unión Europea. La violencia de género también tendrá su espacio.
Otros asuntos más espinosos, como la debilidad de la política exterior española -con los casos Haidar y Alakrana como máximos exponentes- estarán fuera del orden del día. Pero el Gobierno teme que los presidentes del PP puedan también aprovecharlos para tratar de desgastar al Ejecutivo.
I - 28 / OCTUBRE / 2004
Un inicio prometedor
La I Conferencia de Presidentes fue un éxito. Así lo constataron, de forma extrañamente coincidente, el Gobierno y muchos ejecutivos autonómicos, entre ellos algunos muy destacados del PP, como el de Madrid. En un momento de gran crispación territorial -con la amenaza del plan Ibarretxe y de un referéndum ilegal en el País Vasco como principales focos de tensión-, el recién elegido jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, consiguió reunir a los 19 presidentes de comunidades y ciudades autónomas por primera vez en 25 años de democracia.
En el Senado estuvieron Juan José Ibarretxe y Pasqual Maragall junto a los presidentes de las otras 15 comunidades, consagrando un principio de multilateralidad que en principio negaban, ya que ambos defendían que sus gobiernos debían tratar de tú a tú a España.
Sí fue polémica una parte de la intervención de Zapatero a puerta cerrada: «Aquí hay algunas regiones, algunas nacionalidades y alguna nación, llamándose cada uno como quiera», les dijo.
El formato fue breve y los turnos de intervención apenas duraron cinco minutos, lo que mereció críticas casi unánimes de los mandatarios.
II - 10 / SEPTIEMBRE / 2005
Acuerdo sobre Sanidad
El buen rollo inicial se fue diluyendo hasta llegar a la II Conferencia, en la que se discutió sobre la financiación de la Sanidad. Zapatero consiguió un acuerdo poniendo sobre la mesa 1.627 millones de euros. Ningún presidente los rechazó porque los necesitaban. Como dijo Aguirre, «a caballo regalado no le mires el diente».
Los dirigentes populares no fueron al Senado dispuestos a regalarle al presidente una segunda foto de consenso, con lo que salieron del cónclave negando el acuerdo y diciéndose «engañados», aunque a los pocos días lo ratificaron en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
El desarrollo de la Conferencia fue caótico. El final de la jornada de trabajo estaba fijado por la comida de todos los presidentes con la Familia Real, prevista para las 14.30 horas. Pero ésta no se produjo hasta las 16.30, con lo que obligaron al jefe del Estado a esperar dos horas. Hasta casi tres horas después de comenzar, Zapatero no puso sobre la mesa las cifras de su última oferta, con lo que los presidentes no tuvieron margen de maniobra para reaccionar. El presidente concluyó preguntando si alguien estaba en contra de la asignación. Y nadie se atrevió a responderle.
III - 11 / ENERO / 2007
ETA rompe el encuentro
La última Conferencia de Presidentes se vio gravemente empañada por el enfrentamiento político entre el Gobierno y el PP a costa de la política antiterrorista. Por culpa de un lapsus grabado por un asistente al cónclave, el presidente del Gobierno calificó el entonces muy reciente atentado de la T-4 de Barajas como un «accidente». El PP utilizó este desliz hasta la saciedad para acabar con la III Conferencia y casi lo consiguió.
Al término de la misma, y como en la reunión de 2005, el Gobierno se felicitó por los acuerdos alcanzados, mientras que el PP los negó y llegó a hablar de «fracaso absoluto». Lo que sí se acordó es crear un grupo de trabajo para elaborar un reglamento de funcionamiento que se aprobará mañana.
Lo que en 2004 había empezado como un encuentro histórico terminaba tres años después como un via crucis para un Ejecutivo que comenzaba a sufrir un duro desgaste por el fracaso del proceso de negociación con ETA.
Quizá por eso, el Ejecutivo ha tardado casi tres años en convocar la IV Conferencia, que comienza mañana y en la que Zapatero volverá a ponderar el apoyo territorial con el que cuenta.
Una foto para la Historia
El 28 de octubre de 2004, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, consiguió una foto histórica desde el punto de vista simbólico. El presidente fue capaz -seis meses después de tomar posesión como jefe del Ejecutivo- de sentar juntos, por primera vez en la Historia de la democracia española, a todos los mandatarios autonómicos en la I Conferencia de Presidentes. A un lado de Zapatero, Juan José Ibarretxe, que por entonces defendía un tratado de libre asociación del País Vasco que llevaba su nombre, el plan Ibarretxe. Al otro, Pasqual Maragall, que defendía que Cataluña debía tratar de igual a igual a España, como si ambas fueran naciones diferentes.JAVI MARTÍNEZ





Links to this post:
Crear un enlace
Home