AMINATUR HAIDAR: regresa al Sáhara por la mediación de Sarkozy

JAQUE A LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA / Fin del conflicto
Haidar regresa al Sáhara y España 'constata' que allí manda Marruecos
Aminatu: «Es un triunfo para la causa saharaui» / Viajó con un salvoconducto, pero sin pasaporte / El Gobierno admite en una nota que, «mientras se resuelve el contencioso, en conformidad con la ONU, la Ley marroquí se aplica en el Sáhara Occidental»
MARISA CRUZ. YIRA ARREDONDO
Madrid / Lanzarote
España logró ayer, con ayuda de Francia, cerrar un acuerdo con Marruecos que permitió el regreso a El Aaiún de Aminatu Haidar. La activista saharaui volvió a casa en un avión que despegó del aeropuerto de Lanzarote a las 23.21 (hora peninsular) entre los aplausos y gritos de alborozo de unas 300 personas. Varias decenas la recibieron también en El Aaiún dos horas después, celebrando su triunfo tras 32 días en huelga de hambre.
La Gandhi saharaui no necesitó ningún pasaporte para salir del país. El Gobierno le expidió un salvoconducto. «Es un triunfo de la causa saharaui», proclamó la activista, que manifestó su deseo de abrazar a sus hijos y a su madre.
Según fuentes gubernamentales, el acuerdo alcanzado es fruto de una serie de negociaciones que en un primer momento se desarrollaron a dos bandas entre España y Marruecos. En una segunda fase, y cuando se vio que no se avanzaba, tuvo que mediar Francia. Asimismo intervino -aunque en menor medida-, EEUU, cuyo Gobierno también ejerce gran influencia sobre Rabat.
La situación, que se encontraba estancada desde el día 5, cuando fracasó la operación para devolver a Haidar en un vuelo cuyo aterrizaje Marruecos finalmente no autorizó, se desbloqueó el pasado domingo.
Ese día, de hecho, José Luis Rodríguez Zapatero se implicó en unas negociaciones que hasta entonces había llevado Miguel Ángel Moratinos. Fue una acción planificada y el motivo por el que el presidente descartó la intervención del Rey, según fuentes de Moncloa.
La parte más dura del acuerdo se estuvo discutiendo el mismo domingo. A cambio del regreso de Haidar, Rabat insistía en exigir que ésta pidiera perdón a Mohamed VI. Convencido de que la activista no se iba a prestar a ello, el Gobierno español reclamó que se suprimiera esta condición y argumentó que le iban a apoyar, en este sentido, otros países, como Francia y Estados Unidos.
España planteó que la solución pasara por que Marruecos dejara entrar a Haidar en El Aaiún por razones humanitarias, una fórmula que le evitaría al reino alauí cualquier humillación.
El fondo del acuerdo quedó cerrado, pero faltaba ver cómo se presentaba a la opinión pública, en especial para que no pudiera entenderse que una presión política como la que había ejercido la activista saharaui había obtenido un premio. Ésta fue una demanda prioritaria de Marruecos.
El lunes, según las mismas fuentes, los negociadores empezaron a redactar el comunicado que anoche hizo público el Gobierno, en el que España «constata que la ley marroquí se aplica en el territorio del Sáhara Occidental» y se «compromete a acompañar» las «políticas de modernización y reforma emprendidas» por el Reino de Marruecos.
El martes, el ministro de Exteriores marroquí, Taib Fassi Fihri, viajó a París para participar en la Conferencia Ministerial de la Francofonía y allí su homólogo francés, Bernard Kouchner, le comunicó que su Gobierno apoyaba a España y le pidió que retirara la condición de que Haidar pidiera perdón.
Durante el día de ayer, los negociadores pulieron el contenido del acuerdo y se lo explicaron a Haidar, que periódicamente ha sido informada de los avances obtenidos, según las mismas fuentes. Se decidió que ésta saliera de España con un salvoconducto expedido para ese fin y que, a su llegada a El Aaiún, las autoridades marroquíes le devolvieran su tan reclamado pasaporte. También se acordó que el médico personal de la activista, Domingo de Guzmán, esté con ella en el Sáhara hasta su total recuperación.
Los contactos y las presiones diplomáticas adquirieron velocidad de crucero poco después de las 19.00 horas de ayer y el propio Zapatero y el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Bernardino León, se pusieron en contacto con la activista, a través de la esposa del escritor José Saramago, Pilar del Río, para anunciarle su previsible vuelta a casa.
Moratinos, que comparecía en el Congreso precisamente para explicar el problema político y humanitario generado por el caso Haidar y sus consecuencias para la estrategia española en relación con el contencioso del Sáhara, reclamó la suspensión de su intervención -en la que reconoció que había sido avisado por su homólogo marroquí de la decisión de expulsar a Haidar y aseguró que él expresó su rechazo, aunque no sirvió de nada- y pidió que se retrasara hasta la próxima semana a fin de poder atender personalmente todas las gestiones que frenéticamente se estaban llevando a cabo.
Como Rabat había vuelto a plantear como elemento innegociable que no quería que el regreso de Haidar se interpretara como un premio político a la causa del Polisario, se produjo cierta inquietud en el Gobierno cuando la activista salió anoche del hospital celebrando el «triunfo de la causa saharaui». Sin embargo, finalmente Rabat la permitió aterrizar anoche.
Para eludir posibles susceptibilidades, en los próximos días el Ejecutivo va a recalcar que la monarquía marroquí ha cerrado la crisis con una solución humanitaria.
«Es un triunfo para la causa saharaui», dijo anoche Haidar tras salir del hospital
JAQUE A LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA / DESDE LANZAROTE
Una hemorragia interna puso en riesgo el viaje de vuelta
YIRA ARREDONDO. ESPECIAL PARA EL MUNDO
Lanzarote
Ayer por la tarde, cuando ya parecía que el traslado de Aminatu Haidar a El Aaiún era inminente, la operación estuvo a punto de volver a suspenderse debido a un empeoramiento del estado de salud de la activista. Haidar sufrió un fallo multiorgánico provocado por una hemorragia interna, según informaron a este periódico fuentes sanitarias.
Haidar, sin embargo, pudo abandonar a última hora de la noche el hospital rumbo al avión medicalizado de la compañía Los Valles, fletado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), que la esperaba para llevarla a casa en el mismo aeropuerto que durante 32 días le ha servido de escenario para su huelga de hambre.
Haidar, después de su paso por las cárceles secretas marroquíes, tiene una extraordinaria fortaleza física. Cuando inició su protesta dejó de tomar la medicación para la úlcera gástrica que arrastraba desde su anterior huelga de hambre, en 2005, y ya había sufrido anteriormente una hemorragia digestiva. Aun así, ayer pudo salir de la UVI del hospital de Arrecife (Lanzarote) donde se encontraba ingresada desde la noche del día anterior, pasar a planta y, posteriormente, dejar el centro hospitalario y volar a casa. Según sus allegados, se encontraba «estable».
Los médicos que la atendieron le suministraron calmantes contra los fuertes dolores de estómago que provocaron su ingreso en el hospital la noche anterior, a donde fue trasladada voluntariamente en una ambulancia tras vomitar sangre hasta en tres ocasiones.
Su abogada, Inés Miranda, insistió en que los médicos no la habían nutrido, sino mitigado sus dolores. Así lo dijo también a los medios de comunicación una muy debilitada y pálida Haidar, a su salida del hospital.
Varias mujeres, familiares de la activista, se acercaron durante la tarde de ayer hasta el hospital lanzaroteño para visitar a la activista. Entre ellas, su hermana, Leyla Haidar, que había llegado el día anterior desde El Aaiún y que se asustó cuando vio el estado en que se encontraba su hermana. Su viaje hizo pensar a algunos que un desenlace feliz se estaba fraguando, aunque el entorno de Haidar lo desmintió y aseguró que llevaba varios días tratando de conseguir el visado.
De hecho, ésta les dijo: «No, no traigo el pasaporte de Aminatu», en alusión al documento de la activista que retiene Marruecos y que fue el desencadenante de su huelga de hambre.
Los negociadores autorizaron a Leyla Haidar, así como al doctor Domingo de Guzmán, a acompañar a Aminatu en el vuelo de regreso. No se dejó, sin embargo, volar a la abogada.
Carmelo Ramírez, portavoz de la Plataforma de Apoyo a Aminatu Haidar, sostuvo que Marruecos ha aceptado «sin condiciones» de ningún tipo para Haidar el regreso a su hogar. Así, la activista no tendría que pedir perdón a Mohamed VI, ni reconocer públicamente su nacionalidad marroquí como había exigido el gobierno alauí, según informa Europa Press.
«No traigo el pasaporte de Aminatu», había dicho su hermana el día anterior
JAQUE A LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA / DESDE EL AAIÚN
«Hemos pasado mucho miedo estos días rodeados de agentes»
ERENA CALVO. ESPECIAL PARA EL MUNDO
El Aaiún
En la plaza donde se levanta la casa de Aminatu Haidar en el barrio de Casa Piedra de El Aaiún, capital administrativa del Sáhara Occidental, se respiraba ayer con más intensidad y nerviosismo que estas pasadas semanas. En un continuo ir y venir de saharauis, la vivienda familiar donde residen la madre de Aminatu, Darja, y sus dos hijos, Hayat y Mohamed el Kassimi, era a última hora de ayer un auténtico hervidero. Más de 70 personas llegó a haber en su interior a la hora en que Aminatu salía del hospital.
En un gran salón, decenas de mujeres envueltas en sus vistosas melfas permanecían reunidas frente a la pantalla del televisor para seguir al segundo las últimas noticias de la activista saharaui, ya muy debilitada de salud tras más de un mes de huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote.
«Esperamos que por fin haya buenas noticias y que sea cierto que vaya a regresar hoy», suplicaba sin poder disimular el brillo de emoción en sus ojos uno de los tíos de la madre de Haidar que prefiere no ser citado.
Encarcelado por su activismo en 1976, no quiere rememorar sus cuatro años a la sombra en penales marroquíes. «Hemos pasado mucho miedo todos estos días, rodeados de agentes y presionados por ellos constantemente».
La presencia policial seguía siendo ayer intensa en los alrededores de la casa de la saharaui y, según fuentes locales, algunos periodistas desplazados a la capital de la ex colonia habían sido invitados a no acercarse al aeropuerto después de que el avión del Gobierno español despegara con la activista saharaui Aminatu Haidar en dirección a su casa en El Aaiún.
Sin embargo, la vigilancia no impedía que numerosas personas del barrio se echaran a la calle a celebrar la vuelta de la activista. «¡Viva Aminatur, fuera Marruecos!», se oía gritar a un grupo de niños.
Precisamente de ese avión y de ese trayecto estaba pendiente ayer todo El Aaiún. Y mientras los teléfonos no dejaban de sonar en la casa de la activista, sus tías se concentraban en sus oraciones a Alá para pedirle que se cumplieran los mejores pronósticos. Aunque no las tenían todas consigo y preferían ser prudentes tras la decepción de hace dos semanas cuando la aeronave en la que iba a ser trasladada Haidar no pudo despegar por orden de Marruecos.
«No hay derecho; todo lo que ha pasado Aminatu no se amolda a ningún tipo de derechos humanos, ha vivido todo un horror en las cárceles marroquíes y ahora está pasando otro calvario con su huelga de hambre», decía ayer su hermano Sheriff.
El joven, de 22 años, asegura apoyar a su hermana en su causa, la de la independencia del pueblo saharaui, que envejece sin visos de solución. «Es muy duro, pero estamos con ella y ella es una mujer muy fuerte; saldrá de ésta y aquí todos le esperamos».
En la misma casa, la vicepresidenta de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos (ASVDH), Djimi el Ghalia, hablaba de «victoria de Aminatu y de los derechos humanos» mientras se abrazaba al hijo de la activista.
«Viva Aminatu, fuera Marruecos», gritaban anoche varios niños en la calle donde vive
JAQUE A LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA / Las negociaciones políticas
España y Francia pactan con Rabat una nota de apoyo a sus pretensiones
El Gobierno «constata que la ley marroquí se aplica en el Sáhara Occidental»
JOAQUÍN MANSO
Madrid
El Gobierno de España y la Presidencia de la República Francesa emitieron anoche, minutos antes de que Aminatu Haidar abandonase Lanzarote, sendos comunicados pactados con Marruecos en los que se afirma, de manera expresa, que hasta que se resuelva el conflicto que surgió tras la descolonización del Sáhara Occidental, la legislación marroquí es la que debe aplicarse. «Sin excepción», según apuntilló una tercera nota que Rabat, tal y como estaba acordado, difundió después.
«Mientras se resuelve el contencioso, en conformidad con la posición de Naciones Unidas, España constata que la ley marroquí se aplica en el territorio del Sáhara Occidental», dice el comunicado del Gobierno español, que evita referirse a la iniciativa que esta misma semana presentó el PSOE en el Congreso para impulsar un referéndum de autodeterminación en la antigua colonia.
La nota de Francia es más explícita en apoyo de la pretensión marroquí: «En lo que respecta al Sáhara, el presidente de la República ha acogido con satisfacción la propuesta del Reino de una amplia autonomía en el marco de una solución política bajo los auspicios de la ONU. A la espera de esta solución, se aplica la legislación marroquí».
Marruecos afirma que esta solución de la autonomía para el Sáhara fue aceptada por los dos países, aunque el comunicado de España no lo contempla. Rabat asegura que el regreso de Haidar ha sido una solución «estrictamente humanitaria», ya que Rabat mantiene que en el Sáhara se debe respetar «sin excepción» la ley marroquí y que persistirá en su defensa «de la integridad del territorio nacional».
El comunicado de Moncloa enfatiza que el regreso de Haidar -«ante el agravamiento de su situación humanitaria»- «honraría al Reino de Marruecos y pondría un vez más de manifiesto su compromiso con la democracia y la consolidación del Estado de Derecho», continúa.
La nota francesa hace hincapié en el peso que en la resolución de la crisis de Haidar tuvo el encuentro que mantuvo el martes Nicolas Sarkozy con el ministro marroquí de Exteriores, Taib Fassi Fihri: «Tras esta reunión, Mohamed VI informó al presidente Sarkozy [...] del acuerdo con el Estado marroquí. En esas circunstancias, la señora Aminatu Haidar puede regresar a Marruecos»
JAQUE A LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA
El PSOE para una resolución en Europa
MARÍA RAMÍREZ
Bruselas
El Gobierno español logró parar ayer una resolución del Parlamento Europeo que condenaba a Marruecos por la «flagrante violación del Derecho Internacional» en el 'caso Haidar' y que incluía enmiendas críticas hacia Miguel Ángel Moratinos. Según fuentes socialistas, Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional del PSOE, llamó por la mañana a la delegación de su partido en Estrasburgo para pedir en nombre del Ejecutivo la retirada de la resolución que se aprobaría por la tarde. Valenciano anunció la repatriación «inminente» y dijo que un debate muy crítico haría peligrar la operación. El PSOE pidió entonces a Martin Schulz, líder del Partido Socialista Europeo, que negociara la retirada





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