SONDEO EL MUNDO-SIGMA DOS (II) / La situación de los 'populares'

SONDEO EL MUNDO-SIGMA DOS (II) / La situación de los 'populares'
Un 64% de los votantes del PP pide celebrar un congreso extraordinario
Rato y Gallardón, los preferidos para 2012
-->CARMEN REMÍREZ DE GANUZA
Madrid
La reciente crisis interna vivida en el PP no ha dejado indiferentes a sus votantes. El 63,9% considera que el partido debe «celebrar un congreso extraordinario» y sólo el 18,9% desea que Mariano Rajoy se presente a las generales de 2012. Según el sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO, los simpatizantes populares prefieren a Rodrigo Rato (27%) y a Alberto Ruiz-Gallardón (20,3%), antes que al actual líder.
La figura del ex vicepresidente del
Gobierno de Aznar, Rodrigo Rato, vuelve a liderar las preferencias de los votantes del PP como eventual candidato a La Moncloa en 2012.
El alejamiento de la vida pública apenas ha desgastado en este último año al hombre ahora destinado a presidir Caja Madrid, al que seis de cada 10 españoles considera un «buen candidato» a la presidencia de la entidad, y al que casi tres de cada 10 simpatizantes del PP (27%) querría ya ver de cartel electoral dentro de tres años.
Así, pese a bajar dos puntos respecto del último sondeo de enero pasado (29,4%) y a no haber tomado aún posesión del anunciado cargo, Rato aventaja en más de nueve puntos a su mentor, Mariano Rajoy, en el imaginario popular.
Hasta tal punto supera Rato a Rajoy que, en un curioso vuelco desde la derrota del PP en las generales de 2008, ambos han intercambiado sus respectivos puestos en el sondeo. En abril del año pasado, un 25,8% apostaba por Rajoy y un 18,4% lo hacía por Rodrigo Rato.
Y es que hoy -según la encuesta elaborada entre el miércoles y el viernes de la semana pasada- el presidente del principal partido de la oposición no gusta ni siquiera a dos de cada 10 electores con recuerdo de voto popular (18,9%), que son, exactamente (20,3%), los que se decantan por Alberto Ruiz-Gallardón.
El alcalde de Madrid, desde luego, es el gran vencedor del sondeo en términos absolutos, dado que nada menos que a un tercio de los encuestados (32,9%) les gustaría verlo de candidato popular, frente al 17,4% de los que eligen a Rato, y el 13,6% que prefieren a Rajoy.
Pero el triunfo demoscópico de Ruiz- Gallardón se debe a su fuerza incontestable entre casi la mitad de los votantes socialistas (44,8%), que habrían de votarle las urnas para transformar dicha popularidad en una victoria real.
Curiosamente, y pese a la clara ventaja de Rato y Ruiz-Gallardón sobre Mariano Rajoy en los gustos populares, hay que decir que el presidente del PP ha avanzado en casi cuatro puntos (del 15% al 18,9%), desde enero pasado hasta el presente mes de noviembre.
Además, y en cualquier caso, ha crecido de manera notable su consolidación como candidato o, si se quiere, el grado de resignación sobre el hecho de que será Rajoy quien encabece el cartel del PP. Casi seis de cada 10 españoles (55,9%) da por hecho que será el candidato en 2012. Y lo que es más significativo: así lo cree el 57,6% de los votantes del PP, cuando, 10 meses atrás, sólo lo pensaban menos de la mitad (48,4%).
Y es que una cosa son los deseos y otra, muy distinta, la previsión de los populares. El caso de Rato es, de hecho, el más sintomático. Siendo, con claridad, el preferido de los votantes del PP, figura en el último lugar de los señalados como candidatos probables en 2012.
No llegan ni a siete de cada 100 (6,6%) los españoles que creen que Rato se presentará como cabeza de lista en Madrid a las elecciones generales. Son menos, incluso, que los que apuestan por Gallardón (8,7%) o por Esperanza Aguirre, señalada por cerca de 10 de cada 100 (9,1%), pese a ser la cuarta en el orden de preferencias (11,1%) de los encuestados; por detrás, incluso, de Rajoy.
Lo significativo de ese modesto cuarto puesto de la lideresa de Madrid en el escalafón de los deseos electorales de los españoles es que se reproduce de manera idéntica entre los votantes del PP. Apenas la elige un 15,8%, frente al citado 20,3% que opta por Ruiz-Gallardón.
Sin embargo, su desgaste respecto de su sempiterno adversario es menor. Si del alcalde se ha olvidado un 7% de los populares en este último año (en enero lo eligió el 27,4%), de la presidenta de Madrid, sólo lo han hecho un 1,2% (la votó en aquella fecha un 15%).
Así, pese a su indiscutible liderazgo demoscópico entre los socialistas, Gallardón ha acusado en la encuesta una pequeña desafección entre los populares, que coincide con la generada en la cúpula del PP durante la última semana y que quedó especialmente visualizada en el Comité Ejecutivo nacional del pasado martes.
De hecho, ésa ha sido la conclusión más comentada en los despachos de Génova en los días que han seguido a la reunión. Según las fuentes consultadas, «Rajoy ha perdido la paciencia con Ruiz-Gallardón, al que los barones, por primera vez, le han dado la espalda».
Sabido es, dicen estas fuentes de Génova, que la presión del entorno de Rajoy (entre ellos, Javier Arenas) contra Aguirre cae en «terreno abonado», pues para nadie es un secreto que al líder del Partido Popular no le gusta la presidenta del partido en Madrid.
Pero la noticia de esta semana, insisten, es que Rajoy ha cedido a los planteamientos de la secretaria general, Dolores de Cospedal, y ha dado «luz verde» a la sanción contra el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, al que profesa aprecio personal. Y la noticia, abundan algunos miembros del Comité, es que Alberto Núñez Feijóo, Antonio Basagoiti y tantos otros dirigentes regionales que apoyaban a Gallardón contra Aguirre no sólo no aplaudieron su intervención, sino que pidieron mano dura contra su número dos.
Las fuentes más solventes de Génova apuestan por que Cobo será sancionado por falta grave y, muy probablemente, con dos años de suspensión. Añaden que el «envalentonamiento» de Gallardón no haría sino empeorar el pronóstico. Y es que el pretendido antes y después proclamado por Rajoy sólo se ha cifrado en que Aguirre sigue siendo la bruja mala del PP, pero Gallardón ha dejado de ser el príncipe bueno.
Lejos aún de conocer el desenlace de esta crisis interna del PP, generada en torno a Caja Madrid, los encuestados de Sigma Dos sentencian dos cosas claras esta semana: la primera, que siete de cada 10 españoles consideran que Rajoy ha gestionado mal o regular el conflicto. La segunda, que más de la mitad (56,6%) no creen en absoluto que, con su resolución «en los últimos días», Rajoy haya «consolidado su liderazgo».
Claro que los más críticos con la fórmula de Mariano Rajoy son quienes en las últimas elecciones votaron a Izquierda Unida (el 70% dice que lo ha hecho mal) o los que votaron al Partido Socialista (cree lo mismo el 53,5%). Algo más magnánimos, casi la mitad de los simpatizantes del PP (43,3%) puntúan con un regular a Rajoy; menos del 20% lo reprueba (18,8%), y casi tres de cada 10 (27,8%) aprueba su gestión.
Sobre las sanciones colaterales a la crisis vivida en el PP, los encuestados se pronuncian, con claridad, a favor de los castigos impuestos tanto a Manuel Cobo como al ex secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa. Sobre todo, en el caso de Costa.
Más de la mitad de los consultados (53,6%) cree que la suspensión de militancia acordada por Génova está justificada. Pero a la vez, más de la mitad de los simpatizantes del Partido Popular (52,8%) también lo cree. Hasta tal punto refleja la encuesta el estado de opinión entre los simpatizantes del partido que el porcentaje de los que desaprueban esta medida contra Costa (22,2%) es inferior al de los votantes del Partido Socialista (25,9%).
El caso del vicealcalde de Madrid es más dudoso. Si bien el 36% considera adecuada su suspensión cautelar de militancia por sus críticas a Aguirre, los populares se dividen entre quienes coinciden con este diagnóstico (42,3%), y los que la consideran, a partes iguales (20%), demasiado dura o demasiado blanda.
Y como anécdota, un dato: los hombres superan a las mujeres entre quienes castigan a Ricardo Costa (60,6% y 46,9%, respectivamente), y éstas ganan entre quienes le absuelven (26,2%, sobre un 20,6%).
Para Rajoy, no hay guerra de sexos. Mujeres y hombres reproducen en la encuesta, a veces con literalidad, sus apoyos y reprobaciones a su candidatura a La Moncloa. Si acaso, ellas se muestran más tibias que los hombres cuando se trata de aprobar o reprobar su gestión en la crisis interna del partido.
Más sensible resulta la imagen demoscópica de Mariano Rajoy a la edad de los encuestados. Curiosamente, los jóvenes de 18 a 29 años son los más benevolentes con su reciente gestión del conflicto de Madrid: un 20,4% (el porcentaje más alto) la aprueba; y el 37,5% (también el más alto) considera que le ha servido para consolidar su liderazgo
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'Gürtel'
La benevolencia de los jóvenes hacia Rajoy no alcanza la indulgencia. Porque son precisamente los menores de 30 años los que más entienden el 'caso Gürtel' como «una trama de financiación ilegal del PP» (42,7%), y los más partidarios en la encuesta (66,3%) de que el PP celebre un congreso extraordinario.
En realidad, ambas son las cuestiones más inquietantes que la encuesta plantea al PP. Porque pese a su recurrente discurso político, son algunos más (38,3%) los españoles que creen en la existencia de esta trama de financiación que los que creen que se trata de «un asunto de corrupción de personas cercanas al partido» (37,5%). Y lo que es más grave, el 30,4% de los votantes del PP están entre los primeros.
Los ciudadanos que apoyaron a Mariano Rajoy en las últimas elecciones generales son también, por amplia mayoría en este caso, partidarios de que el PP celebre un congreso extraordinario. Al 63,9% le gustaría que fuese así, frente a un pequeño 21%, que preferiría que las cosas se queden como están ahora




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