PIRATAS NO, TERRORISTAS: Miles de personas se manifestaron ayer en Bermeo (Vizcaya) y Vigo (Pontevedra) para reclamar el regreso de los marineros y ap

CORSARIOS DEL SIGLO XXI / La negociación
Las familias no logran que el Gobierno libere a los piratas
«No negociaremos con terroristas» su repatriación, afirma un miembro del Ejecutivo / El embajador en Kenia busca hoy con el primer ministro somalí una 'salida urgente'
-->JOAQUÍN MANSO
Madrid
El Gobierno ya ha decidido que, en ningún caso, cumplirá con la exigencia de los secuestradores del Alakrana de que sus dos compañeros encarcelados en España sean liberados o devueltos a África. El Ejecutivo, en sintonía con sus socios en la operación Atalanta, aplica a los piratas de Somalia el concepto de «terroristas» y se niega a negociar en esos términos con ellos. Bajo ninguna fórmula se explorará esa opción, ni siquiera la que apuntaba a que fuesen juzgados en Kenia.
Miles de personas se manifestaron ayer en Bermeo (Vizcaya) y Vigo (Pontevedra) para reclamar el regreso de los marineros y apoyar a sus familias, que siguen pidiendo que se considere mandar de vuelta a los dos bucaneros. Pero el Gobierno no cede: «No vamos a negociar con terroristas la liberación de los dos piratas», afirmó ayer un ministro a EL MUNDO.
La contundente decisión del Gobierno se fundamenta en tres argumentos: el principal, que -según este miembro del Ejecutivo- no es de recibo que un Estado de Derecho se pliegue al chantaje del terrorismo de una banda de criminales.
El segundo, que no puede inmiscuirse en una resolución judicial de la Audiencia Nacional, que reclamó a los dos piratas porque habían cometido delitos gravísimos en un buque bajo pabellón de España, que el derecho internacional del mar asimila, a efectos de determinar la jurisdicción aplicable, con el territorio español.
Esta fuente del Gobierno destacó la unanimidad en ese sentido entre jueces y fiscales: el Pleno de la Sala Penal de la Audiencia estableció, de manera indubitada, que la jurisdicción corresponde a España . Ya ayer EL MUNDO advertía de que el juez Central encargado del caso, Santiago Pedraz, no aceptaría bajo ningún concepto enviar a los dos piratas a Kenia, y que la otra vía posible -que fuesen expulsados del país después de que la Fiscalía retirase las principales acusaciones contra ellos- es inverosímil.
Es decir, que su caso sería distinto al de los 12 bucaneros apresados en mayo por el petrolero del Ejército Marqués de la Ensenada, que sí fueron enviados a Kenia -contra el criterio del juez Fernando Andreu, que no tuvo otro remedio que aceptarlo al retirar la Fiscalía las acusaciones- porque su asalto se dirigió contra barcos de bandera panameña y maltesa.
El tercer razonamiento, según este ministro, es que ésa es la forma de actuar que se ha decidido conjuntamente por todos los países que participan en la operación Atalanta. No para el caso específico del Alakrana, sino para cualquier secuestro de un pesquero que se produzca en la costa de Somalia: «No se concederá ningún beneficio a terroristas».
Sin embargo, desde el Gobierno vasco se insistía en pedir a los «órganos judiciales» que se estudie esa posibilidad. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, manifestó en Radio Euskadi que «hay algunos resquicios» que pueden permitir que los piratas sean juzgados en Kenia o, incluso, en Somalia. «En un Estado de Derecho, es muy difícil aceptar que puedan quedar libres. Otra cosa es que haya alguna posibilidad de que puedan ser trasladados a algún país africano», señaló.
En el mismo sentido, pero en un tono más visceral, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, instó a la Audiencia Nacional y al Ministerio Fiscal a que «se dejen de falsos orgullos y de falsas vanidades sobre sus competencias».
Durante la concentración de Bermeo, Argi Galbarritu, hermana del capitán del Alakrana, reveló a Europa Press que los propios secuestradores se habían puesto en contacto telefónico con la empresa del armador del barco, Etxebastar Fleet, para exigir que sus compañeros encarcelados en España sean extraditados a Somalia; «no para ser liberados, sino para que sean juzgados allí».
La hermana de otro de los tripulantes, María Ángeles Jiménez, pidió en la cadena Ser que la Casa Real se implique en la negociación y, «en especial», la Reina.
Tras 38 días de secuestro, la situación para los 36 tripulantes del Alakrana -dieciséis de ellos, españoles- sigue siendo angustiosa, a pesar de que el regreso a bordo de los tres marineros que fueron desembarcados bajo la amenaza de entregarlos a las familias de los detenidos parecía apuntar a un acercamiento de posturas. Fuentes de la inteligencia militar hacen una interpretación muy optimista de ese gesto. Ayer continuaban las negociaciones y, al parecer, los piratas de la banda Burcad Badeed (Los que roban en el mar) estarían dispuestos a liberar al pesquero a cambio de cinco millones de dólares.
Las fragatas del Ejército Canarias y Méndez Núñez vigilan el Alakrana con el apoyo de la operación naval de la UE. Especialmente significativa es la ayuda de Estados Unidos, que a través de un satélite de vigilancia que capta imágenes con enorme precisión, mantiene permanentemente localizado al pesquero y alerta de cualquier contingencia que pueda surgir en su entorno.
También ayer, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció que hoy mismo tendrá lugar en Nairobi una reunión entre el primer ministro de Somalia, Omar Abdirashid Ali Shamarke, y el embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto, para buscar una «salida urgente» al secuestro con ayuda de las vías diplomáticas, informa C. T. desde Sevilla.
«Pedimos confianza y tranquilidad, porque es la única manera de resolver adecuadamente esta situación dramática, en la que el objetivo principal y único es poder garantizar el regreso, sanos y salvos, de todos los tripulantes con la mayor seguridad posible», señaló Moratinos.
Las críticas y los silencios
> Alfredo Pérez Rubalcaba. «Seamos prudentes con las cosas que decimos porque, a veces, con la mejor intención se dicen cosas que no ayudan, y eso afecta también al PP. Si alguna crítica tiene que hacer, que la haga cuando todo acabe. Mientras, que estén con el Gobierno», dijo el ministro del Interior.
> Esteban González Pons. «Ahora que el Gobierno está actuando, vamos a dejarle actuar. Cuando todo esto acabe, ya hablaremos, porque tenemos mucho de qué hablar», aseguró el portavoz del PP.
> Josep Antoni Duran Lleida. «A veces los silencios de los gobiernos se justifican por la complejidad de estos conflictos», sostuvo el portavoz de CiU en el Congreso
CORSARIOS DEL SIGLO XXI / HABLA LA HIJA DEL COCINERO DEL 'ALAKRANA'
«Mi padre cocina para la tripulación y los piratas»
El jueves le dijo por teléfono que era «indispensable» extraditar a los detenidos
-->MIGUEL M. ARIZTEGI
Bermeo
Ángel Diego, de 49 años, es uno de los 36 del Alakrana. Lleva trabajando para su armador, Etxebaster Fleet, desde abril de 1984. Un veterano. Su experiencia y su responsabilidad como jefe de cocina le permiten gozar de ciertos privilegios. Mientras casi todos los marinos pasan cuatro meses trabajando alejados de casa y regresan a sus hogares durante dos, él disfruta de un turno más ventajoso: cuatro meses fuera y cuatro meses de descanso.
Su esposa es la que se comunica con el barco cuando los piratas lo permiten. La última vez fue el jueves, «y le aseguró que es indispensable que los dos piratas vayan hacia allí», afirma su hija mayor, Eider, refiriéndose a los dos detenidos por España.
Eider Diego no fue ayer capaz de levantarse de la cama y acudir a la concentración de Bermeo. «No he podido, no he tenido fuerzas», afirmaba con un hilo de voz al otro lado del teléfono.
A todos los miedos que pasan por la mente de un secuestrado, Ángel añade uno derivado directamente de su responsabilidad: se están agotando los víveres y el agua potable a bordo. «Ahora están encerrados con un montón de personas; está en la parte de abajo del barco, y tiene que cocinar para los marineros y sus secuestradores», relata su hija.
Un barco de estas características lleva comida para mucho tiempo y está más que preparado para alimentar a más hombres que a los de la tripulación, por lo que, en opinión de Eider, «algo ha tenido que pasar para que les falten víveres».
La labor de Ángel Diego es mantener bien alimentada a la tripulación y, por ello, su jornada laboral comienza a las 4.00 horas, cuando se levanta y comienza a hacer el pan. «Después, ya va todo seguido: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena». Le ayuda en esta labor José Luis Vildosola, de Mundaka, también secuestrado.
Su madre habló con él la noche anterior al secuestro, la del 1 de octubre, y le dijo que se quedaban en esa zona porque el Alakrantxu -una pequeña embarcación de apoyo que sondea los fondos marinos- detectaba bancos de peces.
«Era una noche como cualquier otra. Estaban en aguas internacionales. Sí, es cierto que estaban un tanto preocupados porque en días anteriores habían sido seguidos por lanchas rápidas de piratas, pero no habían intentado nada».
Pero cuando el barco está faenando, con las redes desplegadas, tiene, además, motores parados. «Para terminar la maniobra necesitan dos o tres horas, por lo que están completamente vendidos. Hay un proceso y, si de repente te atacan con unas lanchas rápidas de fibra de carbono que no se detectan en el radar, ¿cómo demonios vas a escapar?». Y eso a pesar de que el Alakrana «es el barco más grande, más nuevo y más equipado de los que faenan en el Índico».
Todas las familias de los marinos están muy unidas, actúan como un frente común para presionar a las autoridades: «Necesitamos que esos dos piratas sean extraditados de una maldita vez a Somalia. Parece mentira que la vida de 36 personas no prime sobre la supuesta legalidad. ¡Un poquito de sentido común, por el amor de Dios!», recalca Eider. «Mi padre, desde el barco, nos ha asegurado que no es una cuestión económica, que la pieza que falta en estos momentos es la de los dos supuestos piratas».
«Debía volver a casa el 20 de diciembre, lo esperábamos para Navidad, y no sé si lo tendremos con nosotras entonces. Se nos ha dicho tantas veces que estaba medio solucionado que ya no nos creemos nada», relata la portavoz de sus dos hermanas, su hija y su madre.
«Cuando llama, nos da él ánimos a nosotras. ¡Qué nos va a decir! Que no tenga arañazos ni golpes no significa que no lo estén maltratando. Una metralleta apuntando a la cabeza impone más que un golpe», lamenta. «A ver qué huella le queda. Aunque es un hombre muy fuerte, tiene la cabeza muy centrada»
CORSARIOS DEL SIGLO XXI / Las manifestaciones
Miles de personas exigen en Bermeo y Vigo «medidas judiciales y políticas»
«Dos delincuentes no pueden perjudicar a 36 inocentes», dicen las familias de Bermeo
-->MIKEL SEGOVIA
Bermeo
Pasará tiempo hasta que Bermeo la olvide. La concentración que ayer dejó pequeño el puerto viejo de la localidad vizcaína es de las que se quedan en la memoria. Miles de personas, protegidas bajo los paraguas de una intensísima lluvia, pidiendo libertad para sus arrantzales, para sus vecinos que ayer cumplieron 37 días en manos de los secuestradores somalíes sin que aún se vislumbre una salida inminente. Familias completas, compañeros de la mar y numerosos representantes institucionales y políticos unidos tras una misma pancarta: «Gure arrantzaleak askatu» (Liberad a nuestros pescadores).
Las sirenas del puerto de Bermeo y el tañido de los campanarios de las iglesias de la localidad se sumaron a la llamada por la liberación que, en silencio y bajo un aguacero, secundó la práctica totalidad de la localidad.
A las 12.00 horas comenzaron los 15 minutos de concentración con los que seguir movilizando a la sociedad vasca para forzar a las autoridades a buscar una solución urgente. Fue un momento duro. No faltaron las emociones, la rabia y las llamadas a la unidad. La tensión incluso provocó que una de las mujeres de los arrantzales tuviera que ser evacuada por los servicios médicos.
Tras la pancarta, numerosos cargos institucionales y políticos: la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia,; la consejera de Pesca, Pilar Unzalu; la presidenta del Parlamento, Arantza Quiroga; el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao; cargos significados del PNV, el PSE, PP, Aralar, EB y EA, y los alcaldes de los municipios de los secuestrados: Mundaka, Santurce, Sestao, Ondarroa y Bermeo.
Al término de la concentración, las familias quisieron trasladar un mensaje de esperanza. El problema de los dos piratas detenidos en Madrid volvía a dar un nuevo giro. Los secuestradores habían llamado a la empresa del Alakrana y habrían aceptado que sus compañeros detenidos fueran extraditados a Somalia para ser juzgados, «no para ser liberados», aclararon las mujeres.
«Ahora pedimos que se abran las vías necesarias, jurídicas y políticas, para que esto se lleve a cabo y podamos traer a nuestros arrantzales a casa», reclamó Argi Galbarriatu, hermana del capitán del Alakrana. «Dos delincuentes no pueden perjudicar a 36 inocentes», aseguraron.
La preocupación se había rebajado ligeramente la víspera. Los tres pescadores llevados a tierra, junto a las familias de los dos piratas detenidos, habían vuelto al barco. «Estamos más animadas, con más fuerza, pero también necesitamos la fuerza de las instituciones públicas y privadas, de cualquier persona que pueda aportar ideas; necesitamos que todo el mundo esté unido, que no discutan, que no rentabilicen», pidió otra de las esposas. Mantendrán la batalla «hasta el final», «hasta que vuelvan nuestros maridos», aseguran.
Entre sus críticas, cuestionaron que María Teresa Fernández de la Vega haya viajado a Argentina sin que la crisis esté resuelta. «Ahora es el turno de los políticos, de la gente que tiene poder; no es el nuestro ni el de la empresa», reclaman. Las intervenciones fueron secundadas por una salva de aplausos de los vecinos, que estos días intentan arropar a las familias en su incierta espera.
También en Vigo miles de personas se manifestaron por la «libertad de nuestros marineros». Los manifestantes procedían de toda Galicia, especialmente de los municipios de los ocho secuestrados.
El hermano del marinero Pablo Costas criticó el silencio del Gobierno y deseó que se les diga «algo». Con él coincidió el hermano de Secundino Dacosta, Jesús, quien apuntó que «en su última llamada nos dijo que había mucha incertidumbre y mucho miedo en el barco».
Al concluir la marcha, la hija del patrón del barco, Cristina Blach, leyó un manifiesto en el que pidió unidad a los partidos políticos. «Les rogamos que busquen un resquicio dentro de la legalidad y de los acuerdos internacionales para poder devolver a los dos somalíes retenidos en España», sostuvo.




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