e-pesimo Auxiliar 1

Auxiliar1, Auxiliar2, Auxiliar3 y Auxiliar4 son Blogs auxiliares de epesimo y de e-pesimo

Actualización de madrugada

Mi foto
Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

domingo, 29 de noviembre de 2009

GORILA ROJO Y SUS CHIMPANCÉS COLORAOS: Hoy Elecciones en Honduras/ En Uruguay, candidato el terrorista tupamaro José Mujica


Los hondureños acuden a las urnas / PORFIRIO LOBO Candidato del Partido Nacional
«España debería recapacitar. Las elecciones son la solución»


JACOBO G. GARCÍA. ESPECIAL PARA EL MUNDO

Zapatero embustero

Un presidente que llegó gracias a los militares, un ex mandatario encerrado en la embajada de Brasil y dos candidatos que apoyaron su derrocamiento. La cuestión en Honduras no es por quién votar, sino el mero hecho de hacerlo. Ése parece ser el termómetro que medirá la validez de los comicios, en los que la abstención puede alcanzar el 45%. En todo caso, aunque oficialmente no son candidatos, Roberto Micheletti ya es el triunfador de las elecciones hondureñas, mientras que Hugo Chávez es el perdedor. La comunidad internacional parece dividida ante unos comicios que para unos son la solución y para otros surgen de un golpe de Estado que los desacredita. Cuatro millones y medio de hondureños (un millón en EEUU) están llamados a elegir entre Porfirio Lobo, del Partido Nacional, y Elvin Santos, del Liberal.

Tegucigalpa

Porfirio Lobo sonríe. Sonríe mucho. A veces sin venir a cuento, como cuando alguien se acerca a contarle problemas importantes y con las cámaras cerca sigue sonriendo. Otras veces es él quien se acerca a la gente y coge el niño que una mujer tiene en brazos para volver a posar sonriendo. Así es Porfirio Lobo, aunque le llamen Pepe, Pepe Lobo. Un hombre que se ha manejado en la crisis hondureña de forma tan ambigua como su sonrisa de dientes perfectos.

Padre de 11 hijos y dueño de 600 hectáreas en Olancho, pertenece a una de las familias adineradas de este estado agrícola y ganadero en el que ha hecho fortuna cultivando soja, maíz y frijoles.

El gusto por la política y el poder le entró desde muy joven. Su paso por la Universidad de Moscú, en la década de los 80, le ha valido la apelación de «izquierdista» en su juventud, pero de lo que pocos tienen dudas es que ahora milita en el partido más derechista de Honduras, en un escenario ya de por sí muy conservador.

Diputado desde hace casi 20 años y presidente del Congreso durante el Gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006), fue candidato en 2006 en unas elecciones que perdió por un puñado de votos frente a Manuel Zelaya. Su propuesta de introducir la pena de muerte y de luchar con mano dura contra la delincuencia le costó entonces la Presidencia, según los analistas. Cuatro años después, las encuestas le dan hoy entre seis y 12 puntos de ventaja para convertirse en presidente: «Ha sido milagroso llegar hasta aquí. Zelaya fue un presidente en permanente confrontación contra todos y a mí nadie me quita de la cabeza que él no quería elecciones, sino continuar de forma indefinida en el poder. Al final ningún país va a poder negar lo que es el derecho de un pueblo a elegir», explica. «Después de los acontecimientos del 28 de junio [que nunca llama golpe], las elecciones son la solución, no el problema», cuenta en una entrevista a este periódico.

Dicen los críticos que tiene un discurso tan ambiguo que sirve para todo. A pesar de que apoyó el derrocamiento de Manuel Zelaya, su argumento siempre es el mismo. «El problema no es mío, sino del Partido Liberal [el de Micheletti y Zelaya]. Ellos tienen que solucionarlo y yo soy una apuesta de futuro para volver a empezar», insiste. «Me defino como un humanista cristiano. Se ha demostrado que el comunismo es una fórmula fracasada, pero también que el capitalismo sin control, en un país como Honduras, donde dos de cada tres familias vive en la pobreza, tampoco es la solución».

Aunque no confirma si retirará a Honduras de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) que suscribió Zelaya, su respuesta parece despejar las dudas: «Nos interesan esos acuerdos económicos, pero nunca condicionados a acuerdos políticos que condicionen nuestra soberanía. Uno puede tener relaciones con cualquier país del mundo, pero lo que no acepto son las imposiciones».

Con la comunidad internacional dividida en cuanto a la validez de estos comicios, la postura del Gobierno español de no reconocer el proceso electoral sigue doliendo en un país donde se sigue hablando de «madre patria» para referirse a nuestro país. «España debería escucharnos más que nadie, además de por los lazos de amistad, por los lazos históricos. España tiene que recapacitar y pensar que una vez que haya nuevo Gobierno no hay por qué mantener esta situación de bloqueo».

Aunque el ministro Miguel Ángel Moratinos ha expresado su «preocupación» ante la situación de Honduras, para Lobo un buen número de «países amigos» acabará reconociendo su gobierno. De hecho, a ello dedicará los primeros meses en el poder

Los hondureños acuden a las urnas / ELVIN SANTOS / Candidato del Partido Liberal
«La culpable de esto es la comunidad internacional»

JACOBO G. GARCÍA. ESPECIAL PARA EL MUNDO

Un presidente que llegó gracias a los militares, un ex mandatario encerrado en la embajada de Brasil y dos candidatos que apoyaron su derrocamiento. La cuestión en Honduras no es por quién votar, sino el mero hecho de hacerlo. Ése parece ser el termómetro que medirá la validez de los comicios, en los que la abstención puede alcanzar el 45%. En todo caso, aunque oficialmente no son candidatos, Roberto Micheletti ya es el triunfador de las elecciones hondureñas, mientras que Hugo Chávez es el perdedor. La comunidad internacional parece dividida ante unos comicios que para unos son la solución y para otros surgen de un golpe de Estado que los desacredita. Cuatro millones y medio de hondureños (un millón en EEUU) están llamados a elegir entre Porfirio Lobo, del Partido Nacional, y Elvin Santos, del Liberal.

Tegucigalpa

Nació rico, se crió como rico y pase lo que pase en las elecciones de hoy seguirá siendo rico. Elvin Santos es el hijo mayor de una de las familias más poderosas del país desde hace muchas décadas, dueña de una de las principales constructoras de Centroamérica.

Ingeniero formado en Estados Unidos, su campaña ha estado centrada en venderse como la nueva imagen de la política hondureña. Con un buen discurso, aire de actor de telenovela y una mujer espectacular ha intentado dar la vuelta a unas encuestas que reflejan el descrédito en el que ha entrado el Partido Liberal que encabeza, una formación en la que caben desde chavistas como el depuesto presidente Manuel Zelaya a un derechista recalcitrante como Roberto Micheletti.

«En el mes de mayo íbamos 17 puntos arriba en las encuestas, pero los sucesos del 28 de junio [que nunca llama golpe, sino sucesión constitucional] nos afectaron mucho, eso es indudable», justifica para explicar la caída en barrena.

Más allá de hablar de su programa electoral, a pocas horas de la votación, Elvin Santos, como toda la clase política, sigue preocupado en legitimar ante el mundo los comicios y achaca a la comunidad internacional parte del descrédito con el que se votará hoy.

«Honduras es un país que lucha por la democracia y parte de la culpa la tiene la comunidad internacional, que ha tomado como rehén de esta crisis a las elecciones cuando las votaciones son un mandato constitucional programado desde mucho antes de que saliera Zelaya del poder», señala.

Su vocación política nació muy joven, de la mano de su padre, Elvin Santos Lozano, un viejo zorro de la política hondureña. Hace cuatro años se presentó a las elecciones como vicepresidente de Manuel Zelaya, cargo al que renunció poco después para dar forma a su candidatura.

Ante el temor a un boicot a los comicios desde la llamada resistencia que apoya el regreso de Zelaya, Elvin Santos lanza sus reproches a la comunidad internacional. Para Santos, el problema es que hay carencias democráticas, más que un posible aislamiento.

«Hay muchos países dispuestos a reconsiderar su apoyo a Honduras en función de que las elecciones sean limpias y honestas, pero hay grupos anárquicos que quieren llevar el miedo a la población. De eso es de lo que debería ocuparse la comunidad internacional».

Santos reconoce que estaría dispuesto a formar parte de un Gobierno de unidad nacional si su rival, el candidato del Partido Nacional, Porfirio Lobo, «se mantiene dentro de la ley y el orden»



«Uruguay va a ser el pacificador de América (Palabra de terrorista

El candidato tupamaro José Mujica se prepara para vencer en los comicios
RAMY WURGAFT. ENVIADO ESPECIAL

Montevideo

En la rambla Gran Bretaña, a orillas del Río de La Plata, los partidarios de José Mujica hacen los preparativos para el acto con que piensan celebrar, esta noche, el triunfo de su candidato. A pocas cuadras de allí, en la sede de Luis Alberto Lacalle, no se observa preparativo alguno. Es como si los simpatizantes del candidato del Partido Nacional ya se hubieran resignado a una derrota que todos consideran inminente.

José Mujica no se apresura a cantar victoria, pero se comporta como si fuese el presidente electo de Uruguay. Ayer se reunió con Tabaré Vázquez, el presidente en funciones, para afinar el mecanismo de la transición. A la cita que tenía prevista con los periodistas llegó con retraso, como suelen hacer los gobernantes. A la pregunta que le hace EL MUNDO: si es cierto que existen discrepancias entre él y su compañero de fórmula, Danilo Astori, el ex guerrillero responde: «Astori va a desempeñar un papel crucial en la implementación del programa económico del Gobierno. Eso no significa que el presidente no tenga voz ni voto en las decisiones que se tomen. No hay celos entre nosotros».

El crecimiento de la delincuencia es un tema que preocupa a los habitantes de un país como Uruguay. El candidato oficialista piensa afrontar ese problema, trabajando en dos frentes. «Debemos fortalecer los programas de educación y abrir oportunidades de trabajo sobre todo a los jóvenes. Yo pienso que cuando un chico tiene la opción de convertirse en un ciudadano respetado -no me gusta el término «respetable»- esa será la opción que elija. Por otra parte, debemos ser realistas: hay personas que eligen el crimen como forma de vida y sobre ellos debe caer el peso de la ley», dice el ex dirigente tupamaro.

América Latina es un péndulo que oscila entre dos polos: los países con regímenes populistas, como el de Venezuela, y los estados neosocialistas que se distinguen por mantener relaciones normales con EEUU. ¿Hacia qué lado se inclinará Uruguay?, le preguntamos.

«Los latinoamericanos somos parecidos y nos empeñamos en ser distintos. Estamos gastando dinero en armamento cuando deberíamos invertir en la educación y salud: los dos pilares sobre los que se construye el futuro de un país. Uruguay está predestinado a servir de pacificador en América. No vamos a tomar partido, porque los bandos que se han conformado no tienen razón de ser. No estamos en la Europa de la preguerra. Que un país elija un determinado modelo de desarrollo no debe perturbar al vecino, porque en el fondo todos quieren exportar lo que tienen y comprar lo que les falta», explica el candidato oficialista.

Pepe Mujica se pone nervioso cuando le preguntan si va a estrechar los lazos con el venezolano Hugo Chávez. «Uruguay, como todo el mundo, quiere incrementar el intercambio comercial con China. Pero a nadie se le ocurre sospechar que por eso quiere copiar la Constitución que rige en ese país. Brasil firmó una serie de acuerdos con Irán y eso no lo transforma en un país islámico. A Chávez no lo vamos a poner en cuarentena ni le vamos a levantar una estatua», concluye Mujica.

En los últimos días ha llovido torrencialmente y más de 10.000 personas han debido ser evacuadas de sus casas por las inundaciones. En el norte del país, el Ejército montó un operativo relámpago para trasladar las urnas desde las zonas anegadas e improvisar centros de votación.

Moratinos defiende un acuerdo de la Unión Europea con Cuba

El ministro actúa en contra de lo pactado en el Congreso

MARÍA RAMÍREZ. CORRESPONSAL

Bruselas

Zapatero embustero

Suecia, actual presidente semestral de la UE, mandó ayer a un simple secretario de Estado a una esperada reunión ministerial con Cuba en Bruselas, a la que sí acudió el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que está dispuesto a luchar contra el desinterés nórdico y centroeuropeo hacia la isla.

España será presidente de turno de la Unión desde el 1 de enero y pretende aprovechar su semestre para defender la firma de un acuerdo bilateral de la UE con la dictadura cubana, según reafirmó Moratinos tras el encuentro con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, el comisario europeo de Desarrollo, Karel De Gucht, y el funcionario sueco. El ministro español contradice la proposición no de ley que presentaron el jueves en el Congreso PSOE, PP, CiU y PNV sobre los objetivos de la Presidencia europea y de la que decidieron dejar fuera la cuestión cubana.

«Ahora tenemos una Posición Común de la UE [una declaración que llama a la transición democrática en la isla], pero es una posición unilateral de los europeos, y Cuba considera que no refleja sus objetivos. Yo creo que quizás ha llegado el momento de que hagamos ese esfuerzo bilateral de compromiso y que no sea una simple referencia unilateral», aseguró Moratinos, quien subrayó que el pacto obligaría a La Habana a tratar las «cuestiones más sensibles», en referencia a la falta de libertades.

Sin embargo, Rodríguez se quejó del «doble rasero» y «la manipulación política en materia de derechos humanos» e ironizó sobre la UE, que, según él, no tiene una posición conjunta «sobre casi nada».

En cualquier caso, la tarea de España no será fácil. Moratinos ni siquiera presidirá las reuniones de Exteriores de los Veintisiete durante el semestre español, ya que, con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa el próximo martes, ese privilegio le corresponderá a Catherine Ashton, la nueva alta representante.

De hecho, la primera dificultad del plan español es que la Política Exterior de la UE en Bruselas no dependerá de la Presidencia de turno, sino de la británica Ashton -de un país que no ve con buenos ojos los intereses caribeños de España- y del nuevo presidente permanente del Consejo, el democristiano belga Herman Van Rompuy -cuya única relación con Cuba conocida es un cigarro que le regaló hace unos días su hermana socialista-.

En cualquier caso, para la firma de un acuerdo bilateral se necesita la unanimidad de los Veintisiete, difícil por la oposición de Suecia, Dinamarca, República Checa y otros vecinos del Este, que consideran Cuba el último país comunista. De hecho, el símbolo del castrismo es el problema, más que la violación de los derechos humanos, ya la Unión ha firmado o negociado tratos con Libia, Sudán, China, Siria o incluso Birmania sin hacerse demasiadas preguntas.

En todo caso, los europeos podrían acordar una propuesta cuya aplicación estuviera supeditada a exigencias claras sobre derechos humanos, algo que el actual régimen de La Habana probablemente no aceptará. De hecho, las negociaciones para un pacto bilateral podrían lanzarse el próximo junio, cuando se revisa la Posición Común de 1996, pero su conclusión es improbable mientras no haya cambios en la isla, entre otras cosas por la dureza de los representantes cubanos a la hora de defender que en su país sí hay libertades

Links to this post:

Crear un enlace

Home

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Visitor Map
Create your own visitor map!