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sábado 31 de octubre de 2009

Ricardo Costa



CONVULSIÓN EN EL PP / Las medidas de la dirección nacional
Génova llama al orden dentro del PPy pide disculpas a la ciudadanía

La sanción al vicealcalde de Madrid será leve si se retracta

-->CARMEN REMÍREZ DE GANUZA

Madrid

María Dolores de Cospedal dejó ayer sentado, por si quedaban dudas sobre el criterio aplicado por la dirección del PP, que Ricardo Costa ha hecho «más daño» al partido que Manuel Cobo.

Pasados cinco días de la publicación de las duras declaraciones del vicealcalde de Madrid contra Esperanza Aguirre y su equipo en la portada de El País, la secretaria general del PP las sentenció en Telecinco como «inaceptables».

«Ese tipo de declaraciones, con publicidad y en un medio de comunicación no se pueden tolerar en un partido político», añadió la número dos de Mariano Rajoy, que confió al comité de Derechos y Garantías del partido la correspondiente sanción estatutaria.

No obstante, Cospedal intentó zanjar la polémica sobre la doble vara de medir de la cúpula del PP al añadir que, en todo caso, las declaraciones de Cobo «son distintas» de las que realizó Ricardo Costa. Consideró éstas últimas «más graves».

De Cospedal recalcó que la actitud de Ricardo Costa ha sido «impropia de lo que fue, pero también de lo que ya no es». Además, insistió en que desde Génova «se ha actuado como se tiene que actuar», tratándose de un partido «que tiene unos estatutos y unas normas de comportamiento».

«Intentar seguir ejerciendo un puesto que ya no le corresponde es completamente impropio y así lo considera todo el partido», puntualizó Cospedal.

Así, una vez ajusticiado Costa, sin contemplaciones,Génova preparó ayer la redención de Cobo, previo proceso. De manera oficiosa, y a través de teletipos, lanzó dos mensajes complementarios al número dos de Gallardón. Por un lado, le advirtió de que la sanción prevista será «grave». De hecho, en la cúpula se barajaba ayer la posibilidad de una suspensión de militancia temporal.

Pero, por otro lado, y sobre todo, le avisó de que tendrá en cuenta posibles atenuantes, como el arrepentimiento, según Efe; o el reconocimiento de que sus palabras fueron inoportunas y se retracte o pida disculpas, según informa Europa Press.

El reclamo era claro para Cobo de cara a su próxima comparecencia del miércoles ante el Comité de Derechos y Garantías. Pero lo era también, por extensión, para Gallardón: en el caso de que ambos, miembros del Comité Ejecutivo Nacional del partido, acusen recibo del mensaje, saben que el martes tendrán una oportunidad para su flagelo.

Y es que el proceso a Cobo no será, previsiblemente, más que uno de los capítulos de la obra sacramental diseñada por Génova para intentar cerrar la crisis -o el apocalipsis- vivida en el partido esta semana.

Los autos de fe fueron una manifestación pública de la Inquisición. Pero el que Rajoy planea para el martes tendrá como escenario el Comité Ejecutivo y promete ser igualmente incendiario.

En el siglo XVI, los herejes debían participar en la ceremonia, en la que se solemnizaba su castigo o su penitente retorno al seno de la Iglesia. En el PP del XXI, Rajoy oficiará una homilía algo más amable y acorde a su temperamento, pero con la que impregnará la llama del sacrificio y tocará a rebato a los sacerdotes.

Según las fuentes consultadas, el presidente del PP no sólo dirigirá su reprimenda a los cristianos rebeldes, particularmente a Aguirre y Gallardón por sus disputas, sin descartar alusiones hacia Francisco Camps si llega al Comité sin haber retomado la iniciativa política, por ejemplo, formando nuevo Gobierno. Además, dará la palabra a los barones buenos que estos días han puesto el grito en el cielo -como Juan Vicente Herrera, que amenazó con no volver a presentarse-, o Pedro Sanz, que parece haberse reservado para la ocasión.

Claro que sólo los más optimistas en Génova apuestan por una auténtica catarsis. La cúpula del PP nacida del Congreso de Valencia se ha caracterizado a lo largo de un año por una ausencia absoluta de debate en sus reuniones ejecutivas, reducidas al informe de la secretaria general, el discurso de Rajoy sobre la crisis económica y lo «bien» que va el partido y, por supuesto, la intervención en solitario, y siempre a contrapié, de Manuel Fraga.

De momento, el único síntoma de cambio puesto de manifesto por la dirección del PP vino ayer de la mano de la número dos. María Dolores de Cospedal, pidió disculpas a los simpatizantes del partido y al conjunto de los españoles porque «no se merecen» la forma de actuar del principal grupo de la oposición.

Pero sus palabras venían referidas más a la serie de actuaciones protagonizadas, entre otros, por Costa o Cobo, que a la gestión de la crisis por parte de Génova. De hecho, su alocución a la opinión pública se producía al día siguiente de que Rajoy trasladara desde Murcia un mensaje a todo el partido, de tono admonitorio y autoexculpatorio, sobre que se le había agotado «la paciencia».

Pero otros, como Juan Costa, parecen haberla perdido con él. El diputado y único de los dirigentes que tanteó en serio rivalizar con Rajoy por la presidencia del PP, abogó ayer en TVE por abrir un proceso de reflexión en el PP, tras los síntomas de debilidad del liderazgo dados por el ganador del Congreso de Valencia.

«Los liderazgos fuertes son fuertes con todo el mundo y no sólo con los más débiles», afirmó. En Génova descontaron sus palabras por ser hermano del defenestrado Ricardo Costa



CONVULSIÓN EN EL PP / La situación de los 'populares' valencianos
Rajoy urge a Camps a cerrar la crisis interna antes del martes

El PP de Alicante planta cara y exige consensuar los cambios en el partido

-->MARIANO GASPARET

Valencia

El compromiso expreso del presidente Camps de «tomar decisiones buscando el máximo consenso», el eco del fusilamiento político de Ricardo Costa y la impaciencia bíblica de Mariano Rajoy -«Sólo hay un santo Job», dijo el jueves- condicionan el hálito orgánico del PP valenciano, e incluso del Gobierno de la Generalitat.

La crisis Gürtel ha creado un importante problema de credibilidad y de liderazgo a Francisco Camps, que se vio obligado a prometer cambios consensuados tras la suspensión de militancia de Ricardo Costa. Ni Génova ni el partido en la Comunidad Valenciana están dispuestos a aguantar por más tiempo el vacío de poder creado tras la caída en desgracia del ex número dos de Camps, a quien el aparato del partido señaló como chivo expiatorio del caso Gürtel.

El presidente de los populares valencianos prometió que tomaría la iniciativa política y que llevaría a cabo cambios consensuados, pero se resiste a convocar a los barones territoriales para cerrar un pacto. Rajoy ha exigido a Camps que resuelva los problemas antes del martes. Sin embargo, los populares de la provincia de Alicante, liderados por el presidente de la Diputación José Joaquín Ripoll, no están dispuestos a que el presidente de la Generalitat y del PP regional se presente en Madrid el martes con una propuesta unilateral.

Desde que Camps acatara públicamente la ejecución sumaria de su ex secretario general y portavoz parlamentario, el jefe de filas del PPCV ha mantenido sendas reuniones y contactos telefónicos con los barones provinciales para trasladarles un mensaje de tranquilidad que, sin embargo, no se ha traducido en una cita concreta, ni en un acuerdo de mínimos, ni siquiera en un plan de trabajo.

Sobre la mesa: la designación de un secretario general que sea aceptado por las tres provincias -principalmente-, pero también una remodelación del Ejecutivo valenciano -ayer hubo rumores intensísimos de que Camps movía ficha- e incluso cambios en la dirección del grupo parlamentario.

Con estos cambios pendientes, la calma chicha que ayer atenazó a la organización del partido y al Consell parecía más propiciada por el calendario impuesto por Génova que por los tímidos pasos dados hasta ahora por el presidente de la Generalitat.

La dirección nacional del PP ha convocado para el martes una reunión de la Ejecutiva Nacional en la que, se supone, todo debe estar arreglado. Génova da por hecho que Camps debería haber llevado a cabo una crisis de Gobierno hace tiempo, si bien el único requisito es que el líder del PPCV llegue el martes con los deberes hechos en el partido. Como no hay tiempo para convocar un Comité Ejecutivo Regional, que es el único órgano con potestad para designar al secretario general, se da por hecho que bastará con la presentación de un acuerdo cerrado. Algunas fuentes sostienen que Camps convocará el Comité Ejecutivo Regional el próximo miércoles.

A la promesa de cambios «para que el PP vuelva a ser lo que siempre ha sido» se sumaron ayer los rumores de una remodelación de Gobierno que se adivina inminente. Con todo, aún nadie en el partido es capaz de avanzar qué plazos se ha marcado Camps.

Frente a aquellos dirigentes que creen que «el partido requiere un acuerdo, mientras que la composición del Gobierno es cosa exclusiva del presidente de la Generalitat», otros recuerdan que el nuevo Ejecutivo debe también representar el equilibrio del poder territorial. Además, algunos recuerdan que Camps sí pidió la venia de Génova para meter a Ricardo Costa en el Consell -antes de que éste fuera suspendido cautelarmente de militancia- para sugerir que todo debe ser pactado.

Camps llamó el jueves por la noche al presidente de la Diputación de Alicante (José Joaquín Ripoll); se reunió ayer por la mañana con el presidente del partido en Valencia (Alfonso Rus); y contactó también ayer por teléfono con el líder de la organización en Castellón (Carlos Fabra).

Fabra y Rus le instaron a reunirse con Ripoll, con el objeto de que ambos mandatarios lleguen a un acuerdo y servírselo en bandeja de plata a Mariano Rajoy, necesitado urgentemente de calma en el partido. Camps se resiste al ver en Ripoll una reencarnación de Eduardo Zaplana, con quien mantuvo un agrio enfrentamiento a sangre

CONVULSIÓN EN EL PP / La situación de los 'populares' valencianos / J. JOAQUÍN RIPOLL
«Costa no debe ser único responsable»

-->Alicante

El presidente provincial del PP de Alicante, José Joaquín Ripoll, afirmó ayer que el ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa no debería ser el único «afectado» por el caso Gürtel. Para el dirigente zaplanista, el dirigente suspendido ha sido «cabeza de turco» en el caso de corrupción que ha salpicado al PP de esta región y al de Madrid. Y es que desde que estalló el caso Gürtel, el mandatario alicantino aprovecha la mínima ocasión para mostrar su opinión.

Además, Ripoll matizó que no respaldaría que Costa, que el jueves fue suspendido de militancia del PP, formara parte de un Gobierno valenciano en el futuro, como se planteó, ya que consideró que es «evidente» que «no encaja con el planteamiento que estamos haciendo». Ripoll realizó estas declaraciones momentos antes de participar en un acto en homenaje a Miguel Hernández en la Biblioteca Nacional

Sobre si considera que la actuación del líder del PP, Mariano Rajoy, respecto a Costa ha sido adecuada y a tiempo, Ripoll afirmó que en política se vive «muy aceleradamente», por lo que parece que todo hay que hacerlo en el plazo de una hora, pero recalcó que en 10 días se habrá «olvidado» si la expulsión ha sido «rápida o no».

En cuanto a la gestión de esta situación por parte del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, Ripoll afirmó que las crisis se manejan como «uno puede» y que habrá que esperar un tiempo para valorar los resultados.

Por otra parte, el presidente del PP de Alicante no quiso valorar la actuación del Comité de Derechos y Garantías del PP, que sí ha castigado al que fuera número dos de los populares valencianos, pero aún no se ha pronunciado sobre el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, por sus críticas a la presidenta regional de Madrid, Esperanza Aguirre, pese a que una parte del PP así lo ha solicitado públicamente

CONVULSIÓN EN EL PP / La situación de los 'populares' valencianos / RITA BARBERÁ
«Hay que acatar las normas del partido»

-->DANIEL BORRÁS

Valencia

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, habló ayer (por fin) dejando claro que el partido es más grande que la vida, pero que los errores tienen que identificarse y asumirse. «Todo el que está en un partido debe acatar sus normas; estamos ahí porque queremos». También la mala imagen: «Disculpas a quienes han confiado en nosotros».

Pero quizás, lo más importante fue su intervención para valorar la situación que rodea a Ricardo Costa. «La decisión no tiene que ver con su gestión», dijo, e introdujo una crítica velada apuntando, además, que el problema ha estado «con su actitud, al no acatar ni aceptar las circunstancias que se han producido en torno a su persona».


CONVULSIÓN EN EL PP / La situación de los 'populares' valencianos / SÁNCHEZ DE LEÓN
«Es el mejor 'Consell' de la historia»

-->Valencia

La portavoz de la Generalitat Valenciana, Paula Sánchez de León, señaló ayer que cree «prácticamente imposible» que el presidente de la Generalitat se hubiera planteado la posibilidad de nombrar conseller al ex número dos de los populares valencianos Ricardo Costa. «Me parece algo bastante improbable e inviable», añadió.

Asimismo, en un alarde de modestia, la voz del Gobierno valenciano apuntó que Francisco Camps «está gestionando el mejor gobierno que ha tenido la Comunidad en su historia» al tiempo que lidera un proyecto político que tiene «el respaldo absoluto» de los valencianos a través de las urnas.

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