GORILA ROJO Y SUS 5 CHIMPANCES COLORAOS: Chávez acusa a EEUU de usar Colombia como plataforma para 'recolonizar' América Latina

CUMBRE DE UNASUR / Un continente dividido
Chávez acusa a EEUU de usar Colombia como plataforma para 'recolonizar' América Latina
El venezolano esgrime supuestos documentos secretos contra Colombia
RAMY WURGAFT. ENVIADO ESPECIAL/Bariloche (Argentina)
Con Hugo Chávez sentado a un lado de la mesa y Álvaro Uribe en el otro, era previsible el encontronazo en la localidad argentina de Bariloche. El presidente de Venezuela acusó a su homólogo y adversario colombiano de facilitar a los Estados Unidos de Barack Obama «un trampolín estratégico» para dominar a toda Latinoamérica.
Latinoamérica vive hoy una suerte de guerra fría en la que países como Venezuela y Colombia se enfrentan encarnizadamente. Hugo Chávez denunció ayer las bases que Colombia ha concedido a EEUU en un acuerdo militar entre ambos países. Un asunto que fue el más candente en la reunión que mantuvieron los presidentes del bloque en Bariloche, ciudad turística al sur de Argentina.
Chávez extrajo un documento y lo puso frente a una cámara de televisión. «Amigas y amigos, ha caído en manos de la Inteligencia venezolana un documento de mil megatones: el Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea y Estrategia Global de Bases de Apoyo de Norteamérica. Un plan que tiene a esta región en el punto de la mira», dijo mirando a Uribe. El presidente colombiano aseguró que el «documento secreto» es un texto redactado por un grupo de académicos estadounidenses -no oficial- que circula por internet. Y anunció que sometería el acuerdo al escrutinio de los gobernantes de la zona a condición de que ellos desclasifiquen sus documentos militares.
Pese a las discrepancias, los estadistas suscribieron un «acuerdo de principios» en el que rechazan la presencia de fuerzas extranjeras que pongan en riesgo la seguridad y soberanía de los países de la zona. Asimismo, acordaron pedir aclaraciones a Washington acerca del Libro Blanco al que aludía Chávez y elaborar una estrategia para la erradicación del narcotráfico y los grupos armados que operan en la zona. Los dirigentes del bloque también acordaron crear una comisión de seguimiento al tratado colombiano-norteamericano
Correa advirtió a Uribe que, en vez de ayudarlo a combatir a los narcotraficantes, EEUU «se aprovechará de la hospitalidad colombiana» para imponer un plan de hegemonía regional. «Por favor, presidente [Uribe], Colombia dispone de 400.000 hombres en armas. Con la décima parte de ese contingente, Ecuador erradicó el narcotráfico», dijo Correa.
Y Chávez leyó algunos párrafos del supuesto documento secreto. «La nueva configuración global de fuerza impone la necesidad de trazar rutas a través del Pacífico y del Atlántico. Con apoyo de países amistosos». Aclarando la voz, el bolivariano dijo: «Ahora viene la perlita del documento; la parte que les va a poner los pelos de punta», dijo el mandatario: «Palanquero, a tiro de piedra de Venezuela, un enclave de donde el Imperio pretende enviar a sus paracaidistas para que se apoderen de nuestros pozos de petróleo».
Pero Uribe, el primero en tomar el micrófono, también había traído un documento impactante. El colombiano enseñó fotografías con las atrocidades cometidas por las FARC contra civiles. «Elosia Herrera, con siete meses de embarazo, masacrada junto con sus hijos. Fernando Gutiérrez, ejecutado a hachazos por prestar refugio en su cabaña a los sicarios. Todas las naciones representadas en esta mesa han suscrito los convenios de lucha contra el narcotráfico y los tratados de lucha contra los grupos armados ilegales. Pero a la hora de la verdad, Colombia ha combatido en solitario».
Uribe acusó implícitamente a Venezuela y a Ecuador de autorizar el libre movimiento de grupos terroristas. Y precisó que el tercer artículo del convenio con EEUU dispone que las bases no van a ser utilizadas «para intervenir en los asuntos internos de otros estados». Uribe repitió lo que ha planteado en los últimos días: que el acuerdo con Washington es un asunto interno de Colombia. Una decisión irrevocable.
CUMBRE DE UNASUR / Un continente dividido
Correa pide un «diálogo civilizado»
¿Quién dice que superada cierta edad la gente no cambia? Rafael Correa entró al salón de conferencias del Hotel Llao-Llao repartiendo sonrisas a todos e incluso un guiño a Álvaro Uribe, su mal avenido vecino y rival de siempre.
El presidente ecuatoriano criticó con dureza a su homólogo colombiano por conceder bases militares a EEUU, aunque sin recurrir al lenguaje belicista y a los insultos personales que profiere Hugo Chávez. Movido por el deseo de forjarse una identidad propia en la región, Correa ha adoptado una postura de relativa moderación, al aceptar el ofrecimiento de Uribe de entablar un diálogo para normalizar las relaciones entre ambos países, que se habían roto el 1 de marzo del 2008 a raíz de la incursión de las fuerzas colombianas en Ecuador.
«Jamás podré dar un abrazo fraternal a quien bombardeó mi patria. Pero sí podría estrechar mi mano con la del representante de un país hermano. Sentémonos a dialogar como personas civilizadas», dijo Correa, aunque su invitación incluía ciertas condiciones. En primer término, el líder ecuatoriano pide que Bogotá renuncie a intervenir militarmente en otros países. Luego, Correa exige que cesen las acusaciones sobre los supuestos vínculos entre su Gobierno y grupos terroristas. Además, el presidente pide la devolución del material que los soldados colombianos incautaron durante el operativo de la discordia en territorio ecuatoriano, incluido el disco duro del ordenador del terrorista de las FARC 'Raúl Reyes'.





Links to this post:
Crear un enlace
Home