SUBIDA IMPUESTOS, ZAPATERO EMBUSTERO: 'Vamos a tener que pagar los errores y gracietas de Zapatero'

EL NUEVO CURSO POLITICO / La ofensiva de la oposición
'Vamos a tener que pagar los errores y gracietas de Zapatero'
Rajoy rechaza la subida de impuestos y el PSOE le tacha de 'insolidario'
XAIME LEIRO/Sotomayor (Pontevedra)
«El PP se opondrá a cualquier subida de impuestos. Subir los impuestos significa más paro y más recesión. Es darle una vuelta de tuerca a las maltrechas economías familiares y de las empresas».Así de rotundo respondió ayer en Sotomayor (Pontevedra) el líder del PP, Mariano Rajoy, al anuncio realizado el día anterior por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de un incremento tributario limitado y temporal. Subir los impuestos, dijo el presidente popular, supondrá que los españoles «vamos a tener que pagar los errores y las gracietas de Zapatero».
El líder de la oposición, que salpicó
todo su discurso de apertura del nuevo curso político con la escasa credibilidad que, a su juicio, tiene el presidente del Gobierno entre la sociedad para luchar contra la crisis económica, consideró además a éste como «una máquina de gastar dinero, hipotecando y endeudando al país». Rajoy añadió que Zapatero -al que dedicó el adjetivo de «pasmado» ante la crisis que previamente la había atribuido Núñez Feijóo- un día dice que bajar los impuestos es de izquierdas y al otro todo lo contrario.
«Zapatero es el mejor antídoto contra la generación de confianza. Ha engañado tanto que es imposible confiar en él», dijo ayer ante sus seguidores en un mitin celebrado en Sotomayor (Pontevedra).
Por contra, el líder popular indicó que su formación sí tiene recetas para combatir la crisis con un plan de austeridad. No obstante, anunció que para perfilar más las medidas, celebrará una «convención programática» en este cuatrimestre con el objeto de recoger las propuestas de toda la organización. La convención servirá para mandar a los ciudadanos un mensaje de que «el partido está preparado para estar a la altura de lo que quieren los españoles».
En su discurso, recordó que «España se aleja de Europa, donde el tren de la recuperación económica ya circula por muchos países, pero no se ha detenido en ninguna estación de la geografía española».
En el acto celebrado al pie del castillo de Sotomayor, donde los populares llevan cuatro años abriendo el curso político, Mariano Rajoy también respondió al emplazamiento que le hizo el presidente del Gobierno para llegar a un gran acuerdo en materia de educación y energía.
«Estamos dispuestos a hablar, pero no a servir de coartada de los errores del Gobierno», aclaró el líder del PP, que añadió que los socialistas tendrán una buena oportunidad para mostrar sus intenciones el próximo 8 de septiembre en el Congreso, cuando se debata una moción precisamente sobre educación, presentada por los populares. La iniciativa conservadora, desgranó, apuesta por reforzar la autoridad del profesor, reconocer el mérito al esfuerzo del estudiante y luchar para que España salga de las estadísticas de cola en Europa en materia educativa.
«Que apoye el día 8 la moción presentada por el PP. Después hablaremos con él», sentenció, mientras que en materia energética se limitó a criticar la decisión del presidente Zapatero sobre el cierre de la central nuclear de Garoña.
Rajoy avanzó que tras los resultados electorales cosechados en el último año, el «triplete» de las gallegas, europeas y vascas, el PP se enfrenta al futuro con «buenas expectativas». Su formación, concluyó, se situará en el «centro de la política de nuestro país» haciendo una «oposición dura» en los asuntos que considere que la merecen, pero también siendo capaz de llegar a acuerdos en otros temas, como el terrorismo.
Por último, y sobre las denuncias de presunta corrupción relacionadas con el caso Gürtel y, más recientemente, con el caso Palma Arena, Rajoy se limitó a lamentar que quienes son incapaces de sacar el país de la crisis se dediquen a atacar a la oposición, «con detenciones televisadas y con procesos que, de momento, acaban en nada».
Elogios al PP de Feijóo y 'huida' de Fraga
Sotomayor (Pontevedra)
Delante de Alberto Núñez Feijóo, su anfitrión en tierras gallegas, el líder del Partido Popular despidió su mitin en Sotomayor asegurando que su partido en Galicia es el mejor PP de toda España. Y en contraste con la política del Ejecutivo socialista, Rajoy puso como ejemplo la gestión del PP en las comunidades en las que gobierna. «Estamos trabajando muy bien, estamos muy contentos y muy orgullos», dijo en gallego.
A los militantes 'populares' a los que se dirigió les prometió «oposición a un Gobierno que no está a la altura de lo que necesita España». Además, animó a los miembros del PP a «no olvidar nunca el horizonte que debe guiarnos en la defensa del interés general de todos los españoles. El interés general se defiende desde un buen gobierno y también desde la oposición, criticando, porque es nuestra obligación, lo que está mal».
Feijóo, que tomó la palabra antes que Rajoy, y que acaba de cumplir sus primeros 100 días al frente de la Xunta, aprovechó para comparar la situación actual del Gobierno gallego, «ilusionado», con el Ejecutivo anterior, del que dijo que estaba «agotado».
«Hace un año había dos partidos, dos gobiernos y dos programas, ahora uno. También un Ejecutivo que intentaba hacer un presupuesto electoralista y ahora la Xunta hace el primero para salir de la crisis en la que estamos inmerecidamente», apuntó.
La anécdota de la jornada la protagonizó el presidente fundador del PP y ex presidente de la Xunta, Manuel Fraga, quien reapareció ayer como breve orador. «Escuchad a Rajoy», dijo Fraga, que mostró su confianza en la receta económica del líder 'popular' tras criticar la subida de impuestos anunciada por Zapatero.
Sin embargo, el ex titular de la Xunta, que fue arropado hasta el escenario por los principales dirigentes 'populares', no se quedó a escuchar a Rajoy. De hecho, nada más comenzar a hablar el líder del PP, Fraga se levantó y dejó el recinto. No obstante, él mismo ya había informado a Feijóo y a Rajoy de que tendría que abandonar el acto antes de que finalizase, porque tenía un compromiso previo de asistir a un almuerzo para el que le estaban esperando en la localidad coruñesa de Puentedeume.
«Protocolo único» para la gripe A
>«La gripe A no es un asunto menor. Hay dudas e incertidumbres. La gente tiene que saber lo que tiene que hacer», indicó Mariano Rajoy, que abrió un frente incipiente de confrontación con el Gobierno.
>Exigió al Ejecutivo que «lidere y coordine un protocolo único en toda España», que fije además un plan de vacunación unitario, porque el virus no entiende «ni de fronteras ni de comunidades autónomas».
>Para el líder de la oposición, es necesario que se definan «con claridad» cuáles son los grupos de riesgo ante la enfermedad y el número de antivirales que son necesarios.
>Reclamó, igualmente, que «tranquilice» a la sociedad. Especialmente pidió que, ante el inicio del curso escolar, «todos los padres sepan dónde, cuándo y qué tienen que hacer».
>«Si [el Gobierno] quiere ayuda, estamos dispuestos a dársela», reiteró Rajoy.
EL NUEVO CURSO POLÍTICO / La respuesta socialistaAlonso: «Rajoy es un insolidario y un demagogo»
El PSOE defiende la subida fiscal y dice que al PP «no le importan los ciudadanos»
Si quedaba algún atisbo de entendimiento entre los dos principales partidos políticos españoles para afrontar la crisis económica, ayer, el día en el que Mariano Rajoy abrió el curso para el PP, pareció quedar enterrado. Pocos minutos después de que el presidente popular finalizara su intervención en Pontevedra, en la sede socialista de Ferraz, en Madrid, comparecía el portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, para dar la réplica de su partido, que fue más dura de lo esperado. Alonso defendió con mucha intención política la subida de impuestos que el Gobierno pretende introducir en los Presupuestos para el año que viene y acusó a Rajoy de «insolidario y demagogo» por no apoyarla.
Por lo visto y escuchado ayer, ahora, cuando España afronta el momento crítico de la crisis económica, ése en el que los países de nuestro entorno comienzan a recuperarse y nosotros no, ése que tanto temía el Gobierno, PSOE y PP se han lanzado a defender modelos económicos, si no antagónicos, sí muy distintos.
Alonso dejó ayer claro, al formular los «objetivos políticos» del aumento fiscal, cuál es la prioridad del Ejecutivo: «Mejorar los ingresos del Estado para seguir garantizando la calidad de vida de los ciudadanos en todos los niveles». Mención especial a «la sanidad, la educación, las prestaciones por dependencia, las pensiones y la ayuda a los más desfavorecidos».
Cierto es que recordó que el presidente del Gobierno había dicho la víspera que el aumento de los impuestos será «moderado y temporal», pero en las palabras del portavoz parlamentario socialista había una profunda carga ideológica socialdemócrata.
Sobre todo, en las críticas a Rajoy. Aplicando lógica aristotélica, si el presidente del PP se opone a una subida de impuestos, para los socialistas significa que «es profundamente insolidario», porque «no le importa la capacidad del Estado para garantizar la calidad de vida» de los españoles. O directamente: «No le importa absolutamente nada el interés del conjunto de los ciudadanos».
Estas afirmaciones dejan claro que la prioridad del Gobierno es sostener las ayudas que él mismo ha aprobado y aumentado durante los últimos años. Esto está, por ahora, por encima de otras medidas, y se descarta hacer lo contrario, es decir, bajar los impuestos para que circule el dinero entre las clases medias y se incentive el consumo, que es lo que propone el PP.
Son posiciones inevitablemente enfrentadas y ayer se notó en el tono de los reproches entre socialistas y populares.
Alonso, después de llamar «insolidario» a Rajoy, le dedicó un segundo calificativo: «demagogo». Según el portavoz del PSOE, porque el líder del PP sabe «que este país tiene margen suficiente para proceder a una revisión fiscal».
Así las cosas, desde Ferraz, la idea-fuerza que se quiere transmitir es que al PP no le interesa que España salga de la crisis, sino utilizar la situación económica -«que es internacional y ha afectado a todos los países», repitió ayer Alonso- para obtener rédito político.
Por eso, el portavoz del PSOE en el Congreso ironizó sobre la conferencia programática anunciada por Rajoy. «Falta le hace al PP», dijo, «que se ha caracterizado a lo largo del año y pico que llevamos de legislatura por no poner ni una sola propuesta en materia de política económica encima de la mesa».
Alonso también hizo duros reproches a Rajoy sobre la gripe A, acusándole de «hacer política de corto alcance con la salud» y recordándole que el Gobierno está, simplemente, «siguiendo las recomendaciones de la OMS».
Dicho todo esto, el portavoz socialista finalizó su intervención situando a su partido como el del «diálogo y el consenso». Oportunidades tendrá de demostrarlo en este curso político, que se inicia bastante caliente.





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