LA MINISTRILLA FLORERO DE DEFENSA dice que Zapatero no descarta enviar más tropas a la guerra de Afganistán

Alto el fuego en la zona 'española' de Afganistán
El Gobierno pacta con los talibán de cara a las elecciones del 20 de agosto
MÓNICA BERNABÉ/Qala-e-now (Afganistán)
El Gobierno afgano ha llegado a un acuerdo de alto el fuego con los talibán en el distrito de Bala Murghab, el más convulso de la provincia de Badghis, en el oeste de Afganistán, a cuya seguridad deben contribuir las tropas españolas. En la actualidad, España tiene destacados en Badghis unos 250 efectivos y se espera la llegada inmediata de más, coincidiendo con la celebración de elecciones presidenciales y provinciales, previstas para el 20 de agosto.
Por este motivo, el Gobierno afgano se ha lanzado a la negociación como última salida para intentar que la población pueda ejercer su derecho al voto en Bala Murghab. De momento, resulta inviable por las condiciones de seguridad. Y ya antes, en junio, intentó hacerse con el control de la zona con una operación militar a gran escala -en la que participaron el ejército y la policía afganos, y tropas italianas y estadounidenses- que al final resultó un fiasco. El objetivo era que efectivos del ejército afgano desplegados en el norte de la provincia se juntaran con efectivos destacados en el sur, haciendo la pinza a los talibán. Pero no lo consiguieron.
«Los talibán han aceptado retirarse de las localidades de Kabuli, Nawabat y Hazadar», detallaba ayer por teléfono desde Bala Murghab Haji Sakhidot, uno de los líderes locales que ha formado parte de la delegación de 42 personas que han negociado con los talibán. Las poblaciones que mencionaba son las más cercanas a la capital de Bala Murghab, con lo que no parece que el acuerdo sea garantía para que el resto del distrito -el segundo más extenso de la provincia y el más poblado- no continúe manga por hombro.
Ayer mismo, sin ir más lejos, después de que el Gobierno anunciara el acuerdo de cese el fuego, nuevamente se registraron enfrentamientos. «Nosotros estamos intentando poner fin a la guerra, y esto sólo es un comienzo», se justificaba el líder local que ha participado en las negociaciones para justificar que ayer los combates continuaran. Según él, «los talibán aceptaron deponer las armas de forma indefinida y a cambio de nada, pero se negaron a entregarlas al Gobierno».
Otros, sin embargo, aseguran que el acuerdo tiene fecha de caducidad: el 21 de agosto, es decir, el día después de las elecciones. Y que los talibán no han aceptado retirarse por arte de magia, sino porque se les ha compensado con dinero. «En Bala Murghab se dice que se les ha entregado 15 millones de afganis (unos 230.000 euros)», aseguraba ayer un líder local de Qala-e-now, Haji Mohammad Lal.
Lo peor es que esa hipótesis no parece que sea una simple habladuría. «Los talibán volverán a la carga cuando se les acaben los fondos», comentaba ayer, en alusión al dinero cobrado, un alto responsable policial en Qala-e-now, que pidió que se mantuviera su anonimato para poder hablar abiertamente y que se mostró abatido por el acuerdo alcanzado. «Yo nunca hubiera negociado con los talibán. Son unos asesinos en los que no se puede confiar», argumentaba; «no es la primera vez que se comprometen a algo y después no lo cumplen».
Como ejemplo, citaba el acuerdo al que se llegó el año pasado con el también líder talibán Ghulam Dastegir. El presidente afgano, Hamid Karzai, aceptó dejarlo en libertad a cambio de que cogiera las riendas del distrito de Bala Murghab, donde la seguridad estaba emperoando, pero Dastegir se convirtió en el líder de la insurgencia en la zona
España no descarta enviar más tropas a Afganistán por razones de seguridadCarme Chacón viaja a Kabul y se reúne durante 25 minutos con el presidente Karzai
Otro viaje relámpago de la ministra de Defensa a Afganistán, otro mensaje de optimismo. Carme Chacón aterrizó ayer en Kabul, se reunió casi inmediatamente, durante poco más de 25 minutos con su presidente, Hamid Karzai, y compareció para anunciar que el Gobierno afgano había alcanzado un acuerdo de alto el fuego con «el régimen talibán» de la provincia de Badghis, donde están destinadas las tropas españolas, al menos hasta las próximas elecciones presidenciales del 20 de agosto. Según ese pacto, los insurgentes renunciarán atacar a los soldados y a la población civil y, a cambio, podrán participar en el proceso electoral y no serán hostigados por el Ejecutivo. La brevedad de la cita no impidió que el Gobierno afgano transmitiese una expectativa de alcance mundial. Según la ministra, entre los «objetivos» de Karzai está que ese acuerdo se extienda a «todo el territorio del país». Esa buena voluntad del presidente se contradice con la lógica de los acontecimientos, ya que la ofensiva talibán se ha recrudecido en las últimas semanas en el sur y el este de Afganistán para impedir el éxito de las elecciones. Chacón repitió ayer que esos comicios son «clave para la democratización del país», probablemente lo que menos desean los insurgentes. Además, las tropas de EEUU llevan a cabo desde principios de julio su mayor ataque desde la invasión, en 2001. Unos 4.000 marines se concentran en el enclave terrorista de la provincia de Helmand, al sur, para ocuparlo y pacificarlo, lo que puede provocar que los islamistas huyan hacia el oeste, donde están los soldados españoles.
El mensaje de Karzai puede tener una clave electoral. El presidente es también uno de los candidatos que concurren a las elecciones y que realmente tiene posibilidades de vencer, junto con sus ex ministros Abdulá Abdulá y Ashraf Ghani. Quizá por eso, Chacón recibió la noticia como «muy positiva», pero aseguró que las tropas seguirán trabajando con «máxima cautela y alerta».
El viaje de Chacón refuerza el compromiso del Gobierno español con la nueva estrategia de la Administración de Barack Obama, que consiste, según la ministra, «en la reconstrucción» y la «afganización», cediendo paulatinamente a los propios afganos el control de su seguridad y sus instituciones, en «minimizar el número de víctimas civiles para evitar el rechazo de la población», y en implicar al resto de países de la zona en la lucha contra los terroristas. Y aunque desde el Ministerio se insiste en que el número de efectivos desplegados no es un dato determinante, Chacón no rehusó aumentarlo: «Si las condiciones de seguridad lo requieren, sería la primera en ir al Parlamento a pedir refuerzos» dijo.
Esta visita se produce una semana después de completar el mayor despliegue del Ejército en una misión exterior desde 2003. En total, hay 1.238 soldados españoles repartidos entre las bases de Qala-e-now y Herat. De ellos, 450 forman parte del contingente incorporado en julio de manera coyuntural, para reforzar la seguridad de cara a las elecciones, y en principio regresarán al término de éstas, en el mes de septiembre
La huida del enlace libanés
Fuentes militares de toda solvencia confirmaron ayer a EL MUNDO la desaparición, desde hace un mes, del teniente coronel Daher Jarjoui, que actuaba como intérprete y enlace de las tropas españolas destacadas en el Líbano y al que la ONU considera sospechoso de pertenecer al espionaje israelí.
Los mismos medios señalaron que Jarjoui no manejó en ningún momento información relevante sobre las tropas españolas y que, si se tratase de un espía israelí, ese dato no sería en ningún caso «incumbencia» del Ejército español.
España aspira a asumir el mando de las Fuerzas de la ONU en el Líbano (Finul) a partir de febrero de 2010





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