GÜRTEL: El TSJV decide el lunes si archiva la causa

POLÍTICOS BAJO SOSPECHA / Problemas para el PP
El TSJ decide el lunes si sienta al 'president' en el banquillo
M. H./Valencia
La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha ampliado hasta el lunes el plazo legal para resolver el recurso del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, contra el auto que le atribuye la comisión de un presunto delito de cohecho impropio por el conocido como caso de los trajes, la rama valenciana de Gürtel. Ese día, los tres magistrados -Juan Luis de la Rúa presidente del TSJCV, Juan Montero y José Ceres- dictaminarán si archivan la causa, como reclama el abogado de Camps, o por el contrario, sigue el proceso para la apertura de juicio oral con jurado popular.
En la misma línea e idéntico plazo deben pronunciarse sobre los recursos del resto de imputados -el secretario general del PP, Ricardo Costa, el ex vicepresidente del Consell Víctor Campos, y el ex jefe de gabinete de la conselleria de Turismo Rafael Betoret- y el de la Fiscalía Anticorrupción y la acusación particular, que ejerce el PSPV.
La Sala recibió el grueso de apelaciones al auto del juez instructor, José Flors, el pasado 27 de julio, y al día siguiente comenzaron las deliberaciones. Con cinco días por delante para resolver, según establece la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el plazo expiraba exactamente mañana. Pero agosto es un mes inhábil judicialmente. Por ello, los magistrados han resuelto habilitar los días 1, 2 y 3 para continuar con sus consideraciones y redactar y notificar las resoluciones que dicten sobre los seis recursos de apelación pendientes. De no tomar esta determinación, el pronunciamiento de la Sala se retrasaría hasta septiembre.
Desde que Flors hizo público su auto, Presidencia se ha aferrado al recurso como si se tratara de una tabla de salvación. De hecho, en algunos momentos trasladan con absoluta convicción que la Sala lo aceptará y dictaminará el archivo de la causa. Fruto de los mensajes lanzados desde Valencia, ésta es la sensación que existe en Génova: que la rama valenciana de Gürtel se acaba.
EL REVÉS DE LA TRAMA
Cristianos y socialistas
JUSTINO SINOVA
La reforma de la Ley del Aborto que ha preparado la ministra Bibiana Aído ha inquietado a los cristianos, como es lógico, entre ellos los que por unas u otras causas, se sienten próximos al Partido Socialista. Pero el PSOE no se muestra preocupado por ese malestar. Me cuentan que en una reciente reunión con dirigentes más o menos notables del partido, sus temores y escrúpulos fueron respondidos por un conocido socialista con el argumento de que ellos, los cristianos, no tenían «nada que decir». Quienes fueron tan toscamente silenciados salieron con la convicción de que en la cúpula no les hacen mucho caso. Elemental. La pregunta inmediata que cabría hacerles es si seguirán votando a la formación que así les trata, al que desoye a los cristianos.
Cristianismo y socialismo no son dos realidades que en principio deban excluirse. Su mandato básico, que se resume en el amor al prójimo, tiene su traducción en el ideal del socialismo, aunque muchos socialistas vivan como si no fuera con ellos. Pero la política del Partido Socialista de Rodríguez Zapatero contradice o se opone en varias materias a lo que predica la Iglesia de Cristo. Es, pues, incoherente, que los cristianos apoyen al partido que combate algunos de los principios que, hay que suponer, más estiman, pero la realidad nos dice que una parte de ellos lo apoya con lo mejor que tienen, su voto. Según la última encuesta del CIS, el 74,2 % de los electores del PSOE se declara católico y entre ellos el 10 % afirma ser asiduo practicante. Realidad tan paradójica habrá de tener alguna explicación. Una posible es que los autodeclarados católicos votantes del PSOE se sientan más socialistas que cristianos, que su militancia o su simpatía en el partido sean reales y lo mismo en la Iglesia sean teóricas, de nombre, como una etiqueta que se desprende en cuanto un preboste o prebostillo manda callar. La anemia doctrinal o conductista de los votantes socialistas autoproclamados cristianos descifraría el misterio de que un partido votado mayoritariamente por católicos practique una política con acciones condenadas por la más elemental ortodoxia católica. Y con proyectos de expulsión de lo católico de la vida pública.
Acabamos de asistir al espectáculo de la reprobación pública del presidente del Consejo del Poder Judicial, Carlos Dívar, cuya condición de católico exhiben las terminales socialistas y gubernamentales, como la rémora que le ha llevado a impedir con su voto un informe favorable a la Ley del Aborto libre. Dívar ya no es, para ellos, un jurista de prestigio relevante, sino un católico sospechoso por oponerse a un proyecto del Gobierno. O sea, cuando un católico no se pliega al Ejecutivo, sus creencias religiosas son tenidas por un inconveniente. El PSOE está muy seguro de dominar ese sufragio religioso que le apoya, y ni por un momento piensa que pueda perderlo. Sin embargo, en situaciones como la actual, cabría esperar la espantada de un voto católico concienciado. Si todos los que apoyan a los socialista que se declaran cristianos decidieran castigar la política laicista del Gobierno, el Partido Socialista quedaría reducido a una opción marginal incapaz no ya de gobernar, sino ni siquiera de influir decisivamente en la gobernación. Si eso no pasa, una de dos: o falla la conducta personal o es falsa la etiqueta. Yo no veo otra explicación. Si alguien la tiene, por favor, que la diga.
El juez de Madrid envía a Correa al banquillo con Camps
Se inhibe para que el Tribunal de Valencia juzgue también a los que pagaron los trajes
MARÍA PERAL/Madrid
El juez instructor del caso Gürtel en Madrid, Antonio Pedreira, se ha inhibido a favor del Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV) para que sea éste el que investigue y, en su caso, juzgue a Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez como presuntos pagadores de los trajes que habrían regalado al presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, y a otras autoridades.
En una resolución fechada el pasado martes, Pedreira accede a la petición de la Fiscalía Anticorrupción de desgajar del procedimiento que sigue en Madrid las imputaciones contra Correa, Crespo y Pérez relativas al pago de los trajes, para que sean juzgados en Valencia junto a quienes presuntamente recibieron los regalos: Camps, el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, y los ex cargos de la Generalitat valenciana Víctor Campos y Rafael Betoret. La decisión del instructor del caso Gürtel en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) favorece, particularmente, a la Fiscalía Anticorrupción en su empeño en que los presuntos pagadores de los trajes compartan banquillo con Camps, Costa, Campos y Betoret.
El pasado 9 de julio, la Fiscalía presentó un recurso para que el juez instructor del caso Gürtel en Valencia, José Flors, ampliara el círculo de imputados a Pérez, Crespo y Correa. Flors, sin embargo, rechazó la pretensión del Ministerio Público con el argumento de que los tres empresarios están siendo investigados en Madrid por todos los presuntos cohechos que pudieron cometer, incluido el pago de los trajes a las autoridades valencianas.
La inhibición de Pedreira a favor de los jueces valencianos en lo que se refiere a ese hecho (el regalo de los trajes) facilita el camino a la Fiscalía para que, finalmente, la Sala de lo Civil y Penal del TSJV impute a Correa, Crespo y Pérez en el proceso abierto a Camps.
Pedreira asume el criterio de los fiscales sobre la «íntima relación entre las conductas de quienes aparecen como donantes de los regalos y quienes aparecen como perceptores de los mismos», por lo que «su enjuiciamiento conjunto resulta ineludible».





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