TERRORISMO VASCO: ETA envía a una niña de 14 años la carta de extorsión a su padre

ETA envía a una niña de 14 años la carta de extorsión a su padre
ÁNGELES ESCRIVÁ/Madrid
Las diferentes variantes que ETA ha puesto en marcha desde hace años para robar el dinero a los empresarios vascos y navarros con el objetivo de financiar sus asesinatos han encontrado una manifestación todavía más mezquina de lo habitual: ayer se supo que la banda envió a una niña de 14 años la carta de extorsión que iba dirigida a su padre.
José Manuel Ayesa, el presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, reveló este extremo.
Ayesa confirmó que, en el mes de mayo, al menos 12 empresarios de la Comunidad Foral han recibido las cartas de extorsión con reclamaciones que alcanzan los 400.000 euros y denunció que las listas radicales que se presentan a las elecciones tengan acceso al censo que contiene los datos de los ciudadanos que después son amenazados.
No es la primera vez que un menor recibe una carta de ETA destinada a un empresario, pero sí que es la primera que trasciende y que se plantea la duda sobre si la banda terrorista puso en la misiva el nombre de la destinataria consciente de que se la enviaba a una menor, o si su pretensión era llegar al entorno adulto del extorsionado.
En realidad, se trata de una duda meramente técnica. Si el envío fuera estudiado significaría que la banda, con más problemas que antaño, habría intensificado su grado de mezquindad en el asunto del mal llamado impuesto revolucionario; y si el destinatario no fue elegido expresamente, se trataría de un fallo operativo producto de su desorganización.
De hecho, las Fuerzas de Seguridad se inclinan por esta segunda posibilidad basándose en algunas evidencias que se han ido acumulando con los últimos envíos de cartas. Más concretamente con esta última remesa de mayo. Los funcionarios policiales han venido constatando errores reiterados en las misivas en las que ETA exige la que denomina cínicamente aportación revolucionaria. La organización ha estado enviando sus amenazas a ciudadanos que no son empresarios y que tampoco tienen una capacidad económica lo suficientemente solvente como para garantizar un pago de los exigidos por la organización.
El desbarajuste ha sido tal que antes de que trascendiera el envío de la carta a la niña hoy protagonista, ya habían llegado a la conclusión de que entre los últimos detenidos se encontraba el responsable del aparato económico -probablemente Ekaitz Sirvent, arrestado en París en abril- y que el nuevo encargado no había podido recabar información correcta sobre sus víctimas.
En cualquier caso, la recepción de esta misiva es consecuencia de la práctica mezquina que la banda viene aplicando desde hace años y que tiene como objetivo no sólo a los empresarios a los que pretende extorsionar, sino a los familiares más cercanos.
La organización, que inicialmente remitía una sola carta, pasó a enviar hasta cinco misivas por extorsionado que iban incrementando gradualmente su tono admonitorio. La última era la destinada a informar de que a partir de ese momento el empresario y sus propiedades iban a ser atacados.
Este procedimiento se vio reforzado por otro posterior que incluía a los familiares entre los receptores de las cartas. La banda conseguía la dirección de los allegados al empresario y la estampaba en el remite, de modo que si éste la rechazaba acababa inevitablemente en manos de su familiar. Las Fuerzas de Seguridad creen que esto es lo que puede haber ocurrido en este caso.
El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, José Manuel Ayesa, lamentó ayer los efectos «perniciosos» de permitir la presencia de listas de partidos del entorno de ETA en las elecciones porque, con ello, acceden a los censos. «El envío de cartas es absolutamente aleatorio. ETA tiene acceso a una serie de bases de datos y esto no se ha valorado lo suficientemente a la hora de permitir que se presenten a las elecciones. Por eso se dan situaciones kafkianas, como que una niña de 14 años reciba una carta de extorsión», denunció.
Ayesa informó ayer de que la llegada de misivas es tan continua que «ya no se puede hablar de remesas». Las últimas llevan el número 50 incorporado al anagrama de ETA en referencia a los 50 años del nacimiento de la banda terrorista y la cuantía exigida es mayor. La media ronda los 100.000 o 200.000 euros, pero en algunos casos la exigencia llega a ser de 400.000 euros.
El presidente de la patronal navarra defendió que la mayoría de los empresarios es absolutamente consciente de que no debe «aproximarse para nada a la banda terrorista». «No hay que pagar. La banda está en una situación de deterioro muy importante por las últimas detenciones y yo estoy seguro de que cada día pagan menos empresarios. Tenemos que terminar de una vez con esta lacra social», argumentó.
REACCIONES: «No van a dejarse amedrentar»
La mayor parte de las instituciones y partidos navarros y vascos condenó las amenazas a los empresarios y les mostró su solidaridad, a ellos y a sus familiares. El Gobierno navarro hizo constar su reconocimiento «hacia los emprendedores navarros que, además de afrontar las dificultades económicas, deben soportar el chantaje mafioso de los profesionales del asesinato». UPN apeló a la unidad de los demócratas y añadió que «el tejido empresarial navarro no va a dejarse amedrentar». El PSN calificó de «repugnantes» las extorsiones.





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