RAJOY ficha a un asesor tecnológico personal

Rajoy ficha a un asesor tecnológico personal
Alfonso de Senillosa coordinará un comité de empresarios expertos en comunicación
CARMEN REMÍREZ DE GANUZA/Madrid
Rajoy ya tiene su CTOP, lo que en la jerga política da nombre al asesor tecnológico personal, una nueva figura nacida al abrigo de la globalización y los nuevos liderazgos, y básica en las exitosas carreras de Obama, Cameron o Sarkozy. Se llama Alfonso de Senillosa y es un empresario recién entrado en los 40 que ha hecho fortuna con la implantación y posterior venta de la red de tiendas Work Center en España. Todo un ejemplo de joven emprendedor como los que el propio presidente del PP viene alentando en sus discursos. Pero, sobre todo, una apuesta política por parte de Rajoy que representa un viraje presidencialista a su estrategia de asalto a La Moncloa.
Senillosa, cuyo fichaje ha corrido a cargo del coordinador de la presidencia del PP, Jorge Moragas, trabajará al margen del aparato -no en contra, matizan- y a las órdenes del gabinete, con el objetivo de introducir y multiplicar la presencia del candidato popular en internet y, a medio plazo, «modernizar» su imagen. Su misión, que no es política sino técnica, será dotar al líder de la oposición de «nuevas herramientas» para comunicar. O, en lenguaje de Moragas, fabricar el «cañón», el soporte tecnológico, para lanzar, antes de dos años y de la cita electoral de las generales, la «munición» del candidato y los mensajes.
Pero el CTOP no será ningún satélite solitario sino que encabezará y coordinará el CAT, un comité asesor tecnológico externo de media docena de miembros cuyo embrión se constituyó en un almuerzo privado que tuvo lugar en enero pasado (Ver portada de EL MUNDO del 15-1-08).
En aquella ocasión, los medios próximos a Rajoy aseguraron que el almuerzo era uno más de tantos que el presidente del PP convocaba semanalmente con sectores de la sociedad civil, y que el objetivo de la cita fue sólo «escuchar» a un colectivo de profesionales. El propio Rajoy llegó a negar en Antena 3 que estuviera formando un equipo, si bien admitió que «por lo que parece, sí necesito mejorar mi imagen».
Lo cierto es que desde ese mismo día, los profesionales reunidos a la mesa empezaron a pasar «papeles» al gabinete del presidente del PP y se mantuvieron en contacto asiduo en calidad de grupo asesor informal. De entre ellos -todos expertos en nuevas tecnologías del mundo de la empresa y la universidad, casi todos menores de 40 años-, sólo Senillosa ha pasado a la plantilla de Génova y cruzado el umbral de la publicidad.
Algo que ha tenido mucho que ver con el triunfo electoral en Galicia y en las europeas. Un elemento que ha permitido a Rajoy pasar la página de los congresos provinciales del partido, los recelos de su propio equipo político y los cuestionamientos internos, para acometer su agenda del congreso de Valencia: apertura a la sociedad civil -especialmente a los sectores más reacios: jóvenes y mujeres- y cambio de discurso.
Con vistas a este cambio, y antes que el de Senillosa, el gabinete de Rajoy ha ido haciendo otros fichajes más discretos, como el de Víctor Calvo Sotelo -presente en aquella reunión de enero-, hijo del ex presidente del Gobierno y ex subsecretario de Fomento con Rafael Arias Salgado. Su cometido es asistir al presidente del PP en todos los asuntos relacionados con la energía, las telecomunicaciones y las infraestructuras, además de atender a toda esa gente que, según Moragas, «quiere ver a Rajoy desde lo de Galicia». También ha sido reciente el fichaje de Víctor Chacón, un joven rescatado de la misma Oficina de Atención al Ciudadano, en la planta baja de Génova, y ascendido hasta la planta séptima, para surtir a Rajoy de información sobre los lugares y sectores que visita. Una tarea documental en la que Rajoy está también personalmente asistido por la veintena de asesores del Grupo en el Congreso, dirigido por Soraya Sáenz de Santamaría.
Volviendo a Senillosa, que es sobrino del político Antonio de Senillosa, uno de sus primeros cometidos será crear una base de datos cualificada, capaz de segmentar el electorado por grupos diferenciados según la edad, el sexo, el territorio o el interés profesional. Existen empresas punteras en este terreno, como Election Mall.com, que es la que creó el famoso software de la campaña de Obama en la Red. Su creador, Ravi Singh -de origen indio-, participó hace unos meses en un seminario de Faes en Madrid, y ya ha vendido su producto a algunos partidos integrados en el Partido Popular Europeo.
Obama llegó a sumar una red de dos millones de internautas, y ése es el objetivo declarado por Moragas, a cuyo proyecto ha contribuido el coordinador de comunicación del PP, Esteban González Pons, con una base de datos que ya alcanza los 100.000 emails y sms, y otras fórmulas introducidas en la página web del partido, como el vídeo-blog.
Son herramientas frente a un hecho sólo ahora confesado por Génova y es que «hay un sector de la sociedad española que veía a Rajoy incapaz de ganar» y al que ahora se creen capaces de convencer
ALFONSO DE SENILLOSA / Asesor tecnológico del gabinete de Rajoy«El PSOE abusa del marketing»
CARMEN REMÍREZ DE GANUZA
Pregunta.- ¿Qué puede aportar el creador de los Work Center a la modernización del PP?
Respuesta.- Yo, más que creador de Work Center, me siento un empresario, un emprendedor, un dinamizador de proyectos y un gestor cuyo objetivo es satisfacer al cliente. Y en este caso, el reto es enorme y precioso, porque un ciudadano es mucho más que un cliente; es como un cliente, un accionista y un empleado -los tres ejes de la gestión de la empresa- al mismo tiempo.
P.- ¿Significa que el PP puede llegar a ser un producto de marketing?
R.- Yo no veo el PP como un producto de marketing en absoluto. Veo un proyecto político, una vía para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, y no veo las nuevas tecnologías como herramientas de venta sino como una vía de comunicación. De hecho, creo que algún partido político peca demasiado en este sentido y sólo se ocupa de seducir o de meter miedo, pero no de comunicar.
P.- ¿Se refiere al PSOE? ¿Abusa el PSOE del marketing?
R.- Yo creo que sí. Es un partido político que basa en el marketing su estrategia. Lo veo muy vacío de contenido y muy obsesionado por el plano mediático y la fotografía.
P.- ¿De verdad cree que Rajoy podría emular a Obama como político de éxito en la Red, o hay productos que se resisten más que otros?
R.- Rajoy pertenece a la categoría de personas que no cabe empaquetar para venderlas, y es el motivo por el que yo me he implicado y he aceptado formar parte de este proyecto. Me sorprendió al conocerle personalmente, porque le he visto fuerte, muy humano y muy capaz, y es algo que creo que a la gente no le está llegando.
P.- ¿Qué dos elementos ofrece Rajoy para explotar en las nuevas tecnologías?
R.- Integridad y compromiso.
P.- ¿Y eso vende hoy en día?
R.- Sí. No sólo vende sino que es la base de cualquier acción a largo plazo. Para liderar un país se ha demostrado que la belleza no es un factor determinante y la sonrisa sólo facilita la entrada en la comunicación.
P.- ¿Cree que Rajoy genera menos rechazo que el PP en términos sociológicos?
R.- No soy un asesor electoral, pero mi opinión es que se ha trabajado muy poco sobre la persona de Rajoy.
P.- ¿Y cree que el voto en España dejará de ser ideológico para ser pragmático e interactivo?
R.- La ideología tiene que ir perdiendo peso en favor de la eficacia.
P.- Va a liderar usted desde el gabinete un grupo de gente joven y externa al partido. ¿Prevé resistencias?
R.- Mi objetivo es sumar. Y en las diferentes áreas en las que ya me he movido -comunicación, organización, informática- ha funcionado mejor de lo que esperaba.
P.- Los miles de sms enviados a los electores en vísperas de las europeas, ¿forman parte de sus primeros pinitos en Génova?
R.- Tiene algo que ver conmigo, pero ha sido idea de Jorge Moragas.
P.- ¿Conoce los equipos de Obama y Sarkozy?
R.- He conocido algunas personas de los dos equipos. Lo de Obama, desde luego, ha sido un antes y un después, porque ha dado paso a una nueva forma de comunicación. Uno intenta aprender de los aciertos y de los errores ajenos, que también los ha habido. Pero no soy un experto en campañas, soy un empresario que sabe algo de comunicación, de organización y de gestión.
P.- Por último, ¿puede decirme si es votante del PP?
R.- He votado al PP alguna vez, pero no siempre.
A CONTRAPELO
Términos de comparación
SANTIAGO GONZÁLEZ
El ministro de Justicia tiene dos bazas extraordinarias a favor de su imagen en un Gobierno Zapatero. Uno de los criterios más habituales para enjuiciar a los humanos no es tanto lo que valemos sino con quién nos comparamos. La primera ventaja comparativa de Francisco Caamaño es que él es un buen profesional. Rodríguez Zapatero no cree en la capacitación profesional ni en el valor de la experiencia. En una afirmación que pretendía ser un alarde de modestia, confesó a Millás que él tiene muy desmitificado el poder y contó que cada noche le dice a su mujer: «Sonsoles, no te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar». (EPS, 5 de septiembre de 2004).
Ya para entonces había nombrado un Gobierno que demostraba lo antedicho en el terreno de los hechos: cuando un seleccionador no aspira a la excelencia, el banquillo se le amplía extraordinariamente. En rigor, ya sería una ventaja ser un profesional, sin cualificación específica. Tal como decía ayer mismo, él se convirtió en ingeniero de obras (¿piadosas, de caridad, obras son amores, públicas?) el día en que a una constructora se le hunde un túnel en el AVE a Barcelona: «Y bueno, intuitivamente (tuve que) decir: por aquí vamos a hacer esta obra. Y salió bien. Es lo que a veces pasa: tienes todos los técnicos… Pero cuando se monta un lío, ni técnicos ni nada». (EPS, 28 de junio de 2009).
Con un líder así, para llevar un Ministerio bastaría un jefe de negociado. Para hacer una nueva Ley del Aborto, una directora de la Oficina de Flamenco; para director del CNI, un consejero autonómico de Industria, y todo en este plan. O sea, que ser abogado es una ventaja inapreciable para que Caamaño se desempeñe con solvencia. No crean que esto se da siempre. También era jurista su predecesor, Mariano Fernández Bermejo, y ésta sí que es una ventaja inapreciable para Caamaño. Sus maneras, que describe Esther Esteban como las de un hombre amable y educado, exquisito en las formas y poseedor del don de la palabra, lo colocan ya en otro nivel.
A veces, con todo, manifiesta unas opiniones chocantes, de ésas que hacen pensar a los ciudadanos que la Justicia es como el mundo de Ciro Alegría, ancha y ajena. Chocante fue su afirmación de que los imputados en el asesinato y la desaparición de Marta del Castillo «tienen derecho a mentir», corolario impresionante para un caso en el que unos mozalbetes sin particulares luces han chuleado a la Policía Judicial y al juez.
La Justicia ha experimentado con él una cierta mejoría respecto a un ministro que fue capaz de poner en huelga a todos los ropones de España.
Tiene mucha tarea por delante. Pasar del legajo al siglo XXI e internet, tal como él dice, va a suponer un esfuerzo considerable, pero será más difícil aún devolver a la ciudadanía la confianza en su Justicia a la que siente ajena, a veces a miles de kilómetros; incomprensible como el reciente auto del Supremo anulando la condena al violador y asesino de las dos policías de L'Hospitalet o directamente surrealista como las cosas del juez Garzón. Entre otros casos y cosas. Aunque, si todo falla, siempre queda el recurso de llamar a Zapatero, que se convertirá en jurista en un pispás e intuitivamente resolverá el problema.





Links to this post:
Crear un enlace
Home