ECONOMÍA: Nueva inyección millonaria de dinero de NUESTROS IMPUESTOS para tapar los desfalcos en las Cajas de Ahorros "Amontilladas"

INYECCIÓN MILLONARIA / Batería de medidas
36.000 millones para ayudas en 2009...
El Gobierno aprueba el fondo de reestructuración para bancos y cajas de ahorros - El Frob movilizará hasta 99.000 millones para un proceso que durará «varios años»
JUAN EMILIO MAÍLLO / CARLOS SEGOVIA/Madrid
Cuando en otros países los bancos ayudados por sus gobiernos empiezan a devolver las ayudas, el Ejecutivo español dio ayer el visto bueno al Real Decreto que regula el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob).
El nombre ya chirría. En los bancos no gusta el último apellido, ya que creen que este instrumento será usado, sobre todo, por las cajas de ahorros. Y en tono jocoso hay directivos que opinan que «sólo faltaría que el proceso fuese desordenado».
Anécdotas aparte, lo cierto es que este nuevo instrumento, cuya entrada en vigor es inmediata, contará este mismo año con 36.000 millones de euros para acudir en ayuda de bancos y cajas en dificultades, o que quieran hacer uso de la ayuda pública para acometer procesos de fusión e integración.
Un montante que contrasta con las palabras de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quien ayer, al término de la reunión del Consejo de Ministros, afirmó que «estamos en una situación inmejorable».
«Las entidades sistémicas no tienen absolutamente ningún problema. Muchas de las otras tampoco, pero algunas podrían tenerlos si continúa la crisis económica internacional, y si la caída de la actividad económica les lleva a dificultades por el estrechamiento de márgenes».
Pero en la exposición de motivos del decreto, el Ejecutivo va mucho más allá. «Renunciar a la ordenación pública de este proceso podría entrar un quebranto difícil de asumir» para los tres fondos de garantía de depósitos, que apenas suman 7.000 millones.
Lo que el Gobierno pretende con este proceso de ayudas -en el que se movilizarán hasta 36.000 millones este año (27.000 millones en deuda y avales, y los 9.000 con los que nace el Frob) y otros 63.000 millones a partir de 2010- es que el crédito vuelva a fluir con normalidad.
Reforzar al sector «quiere decir garantizar que pueda cumplir su papel en una economía de mercado, que es captar recursos que puedan ofrecerse después en forma de créditos». Sin embargo, en ningún punto del texto articulado del Real Decreto, al que ha tenido acceso EL MUNDO, se impone condición alguna para que las ayudas deriven en más préstamos para familias y empresas.
De los 9.000 millones con los que nace inicialmente el Frob -al que se suma su capacidad de endeudamiento-, 6.750 millones los aporta el Estado con dinero sobrante del Fondo de Adquisición de Activos Financieros (del que sólo se ha usado el 40%) y los 2.250 millones proceden de los fondos de garantía de bancos, cajas y cooperativas de crédito.
La ministra Salgado da por hecho que las arcas públicas no corren riesgo con las ayudas a la banca. «No tenemos previsto que haya gasto para el contribuyente», y eso que entre las opciones figuran avales, compras de activos o adquisición de acciones y cuotas participativas, además de ayudas a fondo perdido.
Fruto del acercamiento al Partido Popular, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, comparecerá cada tres meses en el Congreso para informar sobre el comportamiento del Frob. El presidente de este fondo, Javier Aríztegui, subgobernador del Banco de España, lo hará justo después de cada una de las veces en que este instrumento se use.
La vicepresidenta Salgado admitió que el proceso de ayudas al sector financiero «va a durar varios años». De momento, el mandato de los ocho integrantes de la Comisión Rectora del Frob es de cuatro años, ampliables.
Salgado confió en que el Gobierno pueda contar con un «amplio consenso» a la hora de la preceptiva ratificación en el Congreso del Real Decreto Ley aprobado ayer. Pero las críticas se sucedieron ayer entre los partidos de la oposición. Ninguno le dio su pleno respaldo al texto del Ejecutivo, aunque el Gobierno ve improbable que el PP y otros grupos osen votar en contra de rescatar al sector financiero.
El Ejecutivo rechazó la pretensión del PP de aprovechar este proceso para despolitizar a las cajas de ahorros ni anular el veto que pueden imponer las comunidades autónomas a las fusiones de cajas. «No hemos querido que fuera de otra manera, no nos parece que sea necesario y no tiene sentido abordarlo en este momento», replicó Salgado sobre el veto regional, que le hubiera supuesto un duro enfrentamiento con los barones regionales socialistas y los partidos nacionalistas, que incluso critican que ese veto se anule cuando el Banco de España interviene una entidad.
Y en cuanto a la despolitización de las cajas, reprochó al PP que, mientras pide cambiar la ley de cajas para avanzar en ese camino, «al mismo tiempo en Caja Madrid se producía una clara interferencia política». Pese al reproche, Salgado espera el voto favorable del PP.
Partido Popular
>Mariano Rajoy dijo ayer que el Frob es «un parche» que no solucionará el acceso al crédito de familias y pymes.
Convergencia i Unió
>Josep Sánchez Llibre reprochó al Gobierno que el Banco de España tenga la última palabra en fusiones.
Izquierda Unida
>La formación comunista denunció que el Frob esconde una «privatización encubierta» de las cajas.
Asociación de Banca
>La AEB reclama que no se use el dinero público para salvar entidades individuales, sino el conjunto del sistema.
Cajas de ahorros
>La CECA se queja de que el plazo de un mes para que una entidad tenga un plan de viabilidad es muy corto
INYECCIÓN MILLONARIA / Los intereses políticos... y Montilla los aprovecha para lanzar una fusión de cajas catalanas
Caixa Sabadell, Terrassa, Manlleu y Manresa preparan su integración
DANI CORDERO/Barcelona
Tras las presiones del Banco de España y el beneplácito de la Generalitat, Cataluña intenta acabar con su atomizado sector de cajas, formado por 10 entidades para poco más de siete millones de habitantes en la comunidad. Cuatro cajas -Sabadell, Terrassa, Manlleu y posiblemente Manresa- están inmersas en una negociación que podría acabar con la creación de la octava entidad nacional de este sector.
Las negociaciones llevan en marcha unos cuantos meses, según avanzó ayer La Vanguardia y confirmaron las entidades, con el objetivo de crear una única caja o ahondar en una plataforma común de servicios que, más pronto que tarde, estaría llamada a convertirse en una caja única. El grupo resultante podría llegar a superar los 30.000 millones de euros de activos, lo que la llevaría a la tercera posición del ranking catalán de cajas, por detrás de Caixa Catalunya y por delante de Caixa Penedès. Caixa Sabadell, con sus 12.381 millones de activos, lideraría la operación, seguida por Terrassa, con un tamaño de 11.835 millones de euros. Manlleu (2.630 millones) es mucho menor, mientras que Manresa aportaría 6.595 millones, pero el balance más sano de las cuatro.
Fuentes conocedoras de los contactos aseguraron ayer que «hace meses ya se estaban hablando de nombres», de la nueva entidad, llamada a convertirse en el referente económico y financiero de la denominada Catalunya central. El director general de Caixa Sabadell, Jordi Mestre, podría convertirse en el nuevo director general, si bien en el baile de nombres también entraría Feliu Formosa, su homónimo en Manresa, en el caso de que ésta aceptara entrar en la operación. La presidencia quedaría en manos de Jaume Ribera, que acaba de aterrizar en la presidencia de la caja de Terrassa.
Las cuatro entidades implicadas en las negociaciones han cerrado este año 32 sucursales.
Pese a ser reacios inicialmente a procesos de fusión, los avisos procedentes del Banco de España, del Ministerio de Economía y de la propia Generalitat han provocado que las direcciones de las distintas cajas iniciaran contactos entre ellas para avanzarse a posibles y forzados matrimonios de conveniencia. La operación que se conoció ayer se suma a otra que suena más desde hace años y que parece haber vuelto a tomar fuerza: la de las entidades de fundación pública Caixa Catalunya, Tarragona y Girona, que serviría sobre todo para limpiar los balances de las dos primeras.
¿Y el resto? De ese nuevo mapa sólo se libran tres entidades. La Caixa -mayor caja española- parece tener reservado un papel de salvadora de pequeñas entidades en el caso de que el Gobierno así se lo pida. El director de Caixa Penedès ha señalado en diferentes ocasiones que la expansión deseada está fuera de Cataluña, operaciones que no acaban de gustar en el seno del Gobierno catalán. Y queda una última entidad, Caixa Laietana, cuya dirección quedaría a expensas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.





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