ELECCIONES EUROPEAS Sondeo EL MUNDO-Sigma Dos: El PP supera al Psoe a una semana del 7J

ELECCIONES EUROPEAS Sondeo EL MUNDO-Sigma Dos
El PP supera al PSOE en 2,2 puntos a una semana del 7-J
Según un sondeo EL MUNDO-Sigma Dos, el PP obtendrá el 42,8% de los votos (23-24 escaños) y el PSOE el 40,6%(21-22 diputados) / UPyD logrará un europarlamentario / La participación se situará entre el 39% y el 44%
VICTORIA PREGO/Madrid
Algo más de dos puntos y hasta tres escaños de ventaja podría sacar el PP al PSOE en las próximas elecciones europeas, según el estudio elaborado por Sigma Dos para EL MUNDO. Unos comicios que contarían, como muchos se temen, con la abstención más alta desde que en 1987 los españoles eligieron por primera vez a sus representantes en el Parlamento de Estrasburgo. Según este sondeo, el PP incrementaría su apoyo algo más de punto y medio: pasaría del 41,2% al 42,8% y obtendría 23 o 24 diputados. Es decir, los mismos que obtuvo en 2004 o uno menos. Claramente peor quedarían los socialistas, que perderían apoyos y escaños. El PSOE bajaría del 43,5% al 40,6% y pasaría de 25 a 21 o 22 diputados. Una derrota más que notable.
La representación de España ha perdido cuatro escaños por las reformas hechas tras la ampliación de la Unión, pero eso no explica que el PSOE ceda en favor del PP la primera posición que ostentaba desde las últimas elecciones de 2004.
Por lo que se refiere a los partidos nacionalistas agrupados en la candidatura Coalición por Europa, entre los que están Convergència i Unió (CiU) y el Partido Nacionalista Vasco (PNV), también pierden apoyos. Más de un punto en este caso aunque mantienen, según el sondeo, los dos diputados que logró la coalición en 2004, aunque entonces acudió con otro nombre y otros socios menores.
La segunda coalición nacionalista, llamada Europa de los Pueblos-Verdes, en la que participa Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el Bloque Nacionalista Galego (BNG), Los Verdes y Eusko Alkartasuna (EA), entre otros, sube tan sólo tres décimas pero mantiene un único escaño, el mismo que logró en 2004.
Izquierda Unida no logra remontar en ninguna elección y aquí también pierde: siete décimas en apoyos y uno de los dos escaños que tenía. Se queda con un solo diputado.
Y luego viene Unión, Progreso y Democracia, uno de los dos focos de interés de unas elecciones que, además de haber sido planteadas como una disputa doméstica de bajo nivel, se han convertido en duelo al sol entre los dos grandes. Pero aquí aparece otra vez la chalupa entre los trasatlánticos, asoma la quilla y conquista, según este sondeo, un sitio en el Parlamento Europeo. Con un 2,6% de apoyos, que habría que estudiar de cuál de los dos grandes partidos se escapan, la formación de Rosa Díez puede lograr un diputado. Una hazaña, habida cuenta de lo difícil que es para un pequeño hacerse oír entre el estruendo de los gigantes, aunque parte de la explicación pueda estar en el dato que se examina un poco más adelante, que es el del conocimiento del personaje por parte de la opinión pública.
De todos modos, puede que sea la baja participación la que favorezca a UPyD, porque cuantos menos españoles acudan a las urnas más barato sale cada escaño y los datos del sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO dicen que la participación estaría entre el 39 y el 44% del censo. O, lo que es lo mismo, entre un 56 y un 61% de abstención. La más alta de los últimos 22 años, algo preocupante que puede que no obedezca sólo al aburrimiento político sino que podría tener también algo de castigo electoral a los dos partidos nacionales que se disputan la primogenitura.
Sin embargo, este razonamiento que puede valer para UPyD no es suficiente para el partido que los terroristas han colado en el último momento. Ni siquiera con una participación electoral tan anormalmente baja, la Iniciativa Internacionalista de los proetarras encabezados por Alfonso Sastre, que se jacta con razón de haber metido un gol al sistema, conseguiría escaños. Ésa sería la mejor de las noticias porque, en ese caso y una vez oído el Constitucional, los batasunos no pisarán Estrasburgo: ni para reclamar nada ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ni para sentarse en ningún escaño del Parlamento Europeo. Doble carambola.
Y luego está la valoración de los líderes y de su gestión política, que desvela datos muy sugestivos. Lo primero que hay que decir es que el presidente Zapatero sigue navegando por el limbo del regular tirando mucho más a bien que a mal en la consideración ciudadana, lo cual no deja de ser un éxito evidente en estos tiempos de gran incertidumbre. El 31% de los preguntados califica su gestión como regular. Pero hay un 25%, y es mucho, que la considera buena frente a un 18,8% que la califica de mala. Estas valoraciones se mantienen en términos muy parecidos en todos los segmentos consultados, con la excepción, claro está, del segmento ideológico. Ahí es donde los votantes del PSOE le aúpan hacia las casillas altas: el 43,1% la califica de buena y el 20,2% de muy buena, frente a un 26,6% que la considera regular. Izquierda Unida se mueve entre el regular (46,3%) y el bien (32%), mientras entre los seguidores del PP son mayoría (34,2%) quienes califican su gestión de mala o muy mala (30,9%). Ninguna sorpresa.
En parámetros parecidos se mueve la consideración ciudadana sobre la gestión del Gobierno: muy repartida entre el bien, regular y mal en el cómputo general y grandes picos hacia arriba cuando son los seguidores del PSOE o de IU los que opinan, frente a simas insondables cuando hablan los votantes del PP. Es el retrato exacto del ambiente político que se vive hoy en España.
Desde luego, ninguno de los dos principales líderes, Zapatero y Rajoy, son unos desconocidos para el gran público: la práctica totalidad de los españoles consultados saben quiénes son. Y ese conocimiento casi unánime, cercano al 100% de los consultados, otorga gran peso a las consideraciones que los electores hacen sobre sus respectivos comportamientos políticos y sobre la gestión pública de cada uno de ellos.
Pero hay otros datos que permitirían hacer algunas conjeturas. El primero es que el ex ministro del Interior Jaime Mayor Oreja, candidato del PP, es el más conocido después de Zapatero y Rajoy: un 93,7% sabe quién es. Y eso que se ha pasado los últimos cinco años como eurodiputado y ha tenido muy pocas, aunque muy sonadas, apariciones en la escena política nacional. Pero está claro que los españoles no le han olvidado, que su rostro les es familiar y que su mensaje les llega con mayor facilidad y sin tener que sortear el obstáculo de la distancia.
Lo más llamativo viene cuando se comprueba quién sigue a Jaime Mayor en conocimiento. Es Rosa Díez, la patrona de la chalupa que aún navega entre los trasatlánticos: el 81,9% sabe quién es, cosa que no le sucede a su candidato, el profesor Sosa Wagner, el menos conocido de todos los candidatos, el farolillo rojo del ranking (32,7%).
Pero eso no parece afectar mucho a su partido, porque la señora Rosa Díez está sacando chispas a su dato personal. El candidato socialista, y también ex ministro, Juan Fernando López Aguilar, se mueve en un digno 77,2% de conocimiento y son los políticos de IU Cayo Lara (54,7%) y Willy Meyer (41,9%) quienes se tienen que conformar con ocupar la segunda línea del coro por parte de los ciudadanos. Pero aún queda una semana de campaña. Quién sabe.
ELECCIONES EUROPEAS Los mensajes de campaña
«Es día 30 y Chaves aún no se ha explicado»
Rajoy reprocha al presidente del Gobierno haber «engañado» a los catalanes con la financiación
CARMEN REMÍREZ DE GANUZA/Esplugas (Barcelona)
Mariano Rajoy se dio ayer una vuelta por Esplugas, el pueblo del que fue concejal Carme Chacón, la ministra de Defensa, pero no le dedicó ni un mal recuerdo. De quien sí se acordó fue de Magdalena Álvarez, la ex ministra de Fomento y hoy candidata socialista al Parlamento Europeo, de cuya ausencia en los carteles del PSOE se mofó un buen rato.
Fue en el curso de un breve mitin matutino, entre 2.000 populares reunidos en torno a una festiva butifarrada. El propio Rajoy optó por un tono festivo ante una concentración de ubicación inédita en la historia del PP catalán, pero que tiene mucho que ver con el discreto avance electoral registrado en el municipio en las últimas generales.
Se trataba del único acto electoral de la jornada, pero Rajoy tenía prisa y estuvo olvidadizo. Tanto como para obviar por completo el Falcon del que había venido haciendo estribillo diario.
Pero de lo que no se olvidó fue de su ofensiva contra Manuel Chaves, a la que dio una considerable vuelta de tuerca con su probada y exitosa estrategia anti-Bermejo de las pasadas elecciones gallegas. Por segundo día consecutivo, pero con mayor insistencia, el presidente del PP emplazó al ex presidente de la Junta de Andalucía y al propio Zapatero a responder de la millonaria concesión dada por Chaves a la empresa apoderada por su hija.
«Hoy es día... 28... 30», corregía, a instancias de un público tocado por sombreros del partido. «Es que el día 28 no lo hizo, por eso me acuerdo; el día 29, tampoco lo hizo, y hoy es 30 y son las 12 y 29 minutos, y todavía el vicepresidente tercero del Gobierno no se ha explicado, y tampoco se ha explicado el señor Rodríguez Zapatero».
Además, Rajoy sentenció: «El dinero del contribuyente hay que cuidarlo, porque a la gente le cuesta mucho pagarlo. Los impuestos hay que dedicarlos a beneficiar a todos y no a la hija del que da la subvencion, aunque sea el vicepresidente tercero del Gobierno».
Por otra parte, y aprovechando su paso por Cataluña, Rajoy la emprendió con Zapatero por llevar «a categoría el engaño a los catalanes» y le acusó de haberlo hecho, en particular, «con la financiación autonómica y los traspasos que dijo que iba a hacer y no hizo». En el terreno de los eslóganes, Rajoy cerró con un «menos ceja y más Mayor Oreja».
ELECCIONES EUROPEAS Sondeo EL MUNDO-Sigma Dos
Los votantes del PP reclamarán primarias si se pierden las elecciones
El 40,3% desearía poder elegir un nuevo líder y el 21,5% pediría la dimisión de Rajoy
VICTORIA PREGO/Madrid
En este sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO hay dos preguntas cuyas respuestas apuntan a posibles conflictos futuros, sobre todo en el interior del principal partido de la oposición. Lo que se plantea aquí a los ciudadanos es qué debería hacer cada uno de los dos grandes líderes si su partido perdiera las europeas. Y lo interesante es saber qué contestan los seguidores, militantes y votantes de ese partido, porque son ellos los que otorgan la solidez, la fuerza y la proyección de futuro a cada uno de los liderazgos.
Preguntados los ciudadanos sobre lo que debería hacer Zapatero si pierde estos comicios, la respuesta mayoritaria en el cómputo general está más o menos repartida. El 37,6% cree que debería continuar con su actividad política en la segura convicción de que aquí, aunque parezca otra cosa, no se están jugando unas elecciones generales. Esa mayoría se repite en todos los segmentos en que se descompone la respuesta de los consultados: género, edad e incluso posición ideológica, con la obligada excepción de los votantes del PP. Es verdad que, en el cómputo general, aparece un porcentaje nada desdeñable, un 26,3%, que pide que en caso de derrota el presidente convoque elecciones anticipadas. Y otro 24,7%, que no es poco, que cree que en esa hipótesis Zapatero debería someterse a una cuestión de confianza. Pero ¿qué piensan los suyos? Los suyos piensan por aplastante mayoría del 61,7% que lo que hay que hacer es seguir gobernando. Y entre los suyos hay que contar en este caso a los votantes de IU que, en asuntos como éste, tienen un comportamiento muy sucursalista del PSOE: ya sabemos que la izquierda no es una casa, pero sí es una causa común.
Lo llamativo llega cuando la misma pregunta se hace sobre una supuesta derrota electoral del PP. Y aquí empezamos registrando en el cómputo general una mayoría (35,1%) algo menor que la de Zapatero, pero muy similar, que sostiene que la vida política debe seguir y que las fuerzas se miden de verdad en las generales. Pero es que el siguiente porcentaje es el de quienes piden que Rajoy convoque unas primarias en el seno de su partido. Estas respuestas suman el 28,3% en el cómputo general, que es casi la tercera parte de los consultados. Porcentaje que aumenta directamente al 30% entre los ciudadanos más jóvenes (de 18 a 29 años) y al 33,8% entre los jóvenes pero ya no tanto (entre 30y 44 años).
¿Y qué opinan los suyos? Los suyos resultan ser mucho más implacables con Rajoy de lo que lo son los votantes socialistas. Nos encontramos una mayoría de nada menos que del 40,3% que dice que si el PP no gana estos comicios, hay que convocar primarias. Dicho en otros términos: hay que buscar otro líder. Ciertamente, aparece ahí un 31% de votantes populares que sostienen que su líder favorito debe seguir adelante y continuar su actividad política. Pero es que, junto al 40% que, en caso de derrota, pediría primarias hay un 21,5% que lo que quiere es que Rajoy presente su dimisión como presidente del PP y es de suponer que también como candidato a las próximas elecciones generales. Como 40 más 21 suman 61, resulta que el porcentaje de quienes dentro del partido están callados pero dispuestos a pedir explicaciones si llegara una derrota no prevista es de una dimensión muy considerable. Y no perdamos de vista que los votantes del PP valoran a Mayor Oreja por encima del propio Rajoy (al primero le dan un 6,56 y al segundo un 6,14).
Esto no es más que un sondeo, pero sirve para atisbar una cierta disposición general en el interior del PP mucho más próxima a la confianza critica y fácilmente revisable que a la confianza entusiasta y creadora que es imprescindible para que un partido alcance la victoria.
Estas respuestas sugieren que aquéllos que en el seno de la dirección del PP y, previsiblemente, entre su base electoral estuvieron dispuestos a pasar factura a Rajoy si se perdían las elecciones en Galicia no han guardado del todo el hacha de guerra y la vuelven a tener limpia y engrasada por si lo de Estrasburgo no sale todo lo bien que el partido necesita. Rajoy cuenta, o eso parece, con muchos apoyos. Pero se ve que son apoyos a plazos.
ELECCIONES EUROPEAS Sondeo EL MUNDO-Sigma Dos
Mayor Oreja ganó el debate en TVE
Vaya por delante que, en términos de audiencia, el debate entre los dos principales candidatos a las elecciones europeas fue mucho menos que modesto. Eso explica que, a la hora de responder al sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO, el mayor porcentaje de respuestas se sitúa en el no sabe/ no contesta: nada menos que un 66,4% del cómputo general no es capaz de dar una opinión sobre quién ganó ese duelo electoral. Claro, como que no lo vieron. Los índices de audiencia así lo acreditan: empezó con un 13% y terminó en un 12,7%. Ninguna maravilla. Pero los que sí vieron el debate no albergan ninguna duda: el 'popular' Mayor Oreja ganó de calle al socialista López Aguilar.
LA ENTREVISTA DE ESTHER ESTEBAN / ELECCIONES EUROPEAS Los candidatos JAIME MAYOR OREJA
«Hay que coger un Falcon para las cumbres de empleo de la UE, no para los mítines»
Es la cara y la voz del PP en las próximas elecciones europeas, el hombre que puede ayudar a su partido a alcanzar La Moncloa si, como en el pasado, se repite la historia y la cita del 7-J se entiende como unas primarias. Él lo tiene claro: «El próximo domingo comienza el final del ciclo de Zapatero».
ESTHER ESTEBAN
La entrevista se celebra en la sede del PP en el único hueco libre que le quedaba en su complicada agenda. En la tercera planta del edificio de la calle de Génova, donde se ha instalado el cuartel general de la campaña, hay una actividad frenética propia de las citas electorales. El candidato, que acaba de intervenir en un programa de televisión, llega con media hora de retraso y, tras disculparse reiteradamente, entra en harina sin apenas preámbulos, haciendo honor a su fama de hombre tranquilo, de firmes convicciones y de sólidos principios, para quien la palabra dada es una garantía de compromiso.
Pregunta.- Mañana tendrá usted el segundo cara a cara en televisión con López Aguilar. ¿Se sintió ganador del primero? Porque él se ha puesto las medallas.
Respuesta.- Tengo la conciencia tranquila tras el primer debate, y me siento animado para el segundo, pero eso lo deciden los espectadores. No creo que seamos nosotros quienes debemos juzgarnos. Ése no es mi estilo, aunque otros se engañen con el autobombo.
P.- Pues los vídeos electorales del PSOE han sido de alto voltaje. Según ellos, ustedes son la peor extrema derecha de Europa, incluso han recurrido a imágenes de Aznar y Bush…
R.- Los españoles saben que lo único que puede hacer el PSOE en esta campaña y en esta crisis es mentir. Y miente con Europa, con nosotros, con el PP europeo y español. Los socialistas están en todo menos en el presente, hoy lo único que produce miedo y preocupación en España es la realidad. Ellos mueven el pasado, y se mueven bien en el futuro lejanísimo, pero muy mal en el presente inmediato. Profundizan en el pasado y en un futuro que nunca llega: los brotes verdes, las falsas recuperaciones, los nuevos modelos productivos, todo eso son palabras vacías de contenidos.
P.- Zapatero dice que ustedes apuestan por facilitar los despidos, bajar los salarios y las pensiones y desproteger a los parados. ¿Eso es lo que hará el PP en el Gobierno?
R.- Eso decían de nosotros cuando no habíamos gobernado en España; en el año 95, metían el miedo en el cuerpo sobre que llegaba la derecha, pero luego fue un Gobierno del PP quien generó cinco millones de empleos y dejó la mejor situación económica para el PSOE de toda la Historia de España. Hoy vuelven a decir lo mismo. La historia del PP y del PSOE es que el PP crea riqueza para el país y luego viene el PSOE y la malgasta y despilfarra.
P.- Vamos, que el PSOE está más empeñado en machacar a la oposición que en sacar a España del agujero en el que está.
R.- Su estrategia no es sacar a España de la crisis, es contagiar la crisis al PP para que el paisaje de la crisis sea total. Por eso filtran los sumarios secretos, acusan sin pruebas y utilizan la estrategia del calamar para ensuciarlo todo. Lo único que quieren es que la crisis desborde no sólo al Gobierno sino a la oposición, que desborde a la democracia, y eso es un disparate.
P.- En estas elecciones, ¿Zapatero se la juega o se la juega España?
R.- Aquí nos la jugamos todos. Son unas elecciones difíciles y determinantes para afrontar la crisis de una u otra manera, y por eso son unas elecciones decisivas. Es lo único que quiero remarcar en el final de campaña. Lo importante no es poner en solfa a un dirigente u a otro, sino que gane una u otra manera de afrontar la crisis. Hay que cerrar una etapa, la del PSOE y abrir cuanto antes una nueva, la del PP.
P.- ¿Y qué le parece la polémica en torno a la utilización del Falcon por parte del presidente del Gobierno si se apela a razones de seguridad?
R.- Cuando hay que coger un Falcon es para asistir a las cumbres de empleo de la UE. El pasado 7 de mayo hubo un Consejo de la troika comunitaria y España no asistió. El Falcon para las cumbres de empleo, no para los mítines.
P.- Pues ellos dicen que Aznar y Rajoy también los utilizaron…
R.- Ni Aznar ni Rajoy usaron nunca un Falcon para un acto del partido. Y yo, como ministro del Interior, tampoco lo utilicé jamás.
P.- Si, como apuntan las encuestas, el PP gana, ¿Zapatero podrá aguantar la legislatura entera?
R.- Si gana el PP las elecciones europeas, la alternativa se aproxima y es el comienzo del final del ciclo de Zapatero. Eso es lo que da una marcada relevancia a las elecciones, porque se abre un periodo y se cierra un ciclo, y será una gran responsabilidad para el PP, que tendrá que fortalecer su musculatura política. El 7-J no es un punto final, es el comienzo de un nuevo periodo en España.
P.- ¿Y si pierde el PP, el liderazgo de Rajoy se resiente?
R.- Yo sólo pienso en ganar. Y creo que el PP será el ganador. Evidentemente, cuando hay unas elecciones, todos -el candidato, el equipo y el presidente del partido- nos sometemos a un examen y eso es un riesgo, pero el riesgo normal en una democracia.
P.- Y si ocurre eso, ¿Rajoy se mantendrá como cartel electoral de las generales?
R.- El Partido Popular está hoy consolidado con nombres y apellidos, en estas elecciones y en las siguientes. El PP no va a cambiar de líder en las generales, porque tenemos la crisis más profunda de la Historia y para afrontarla la mejor arma es Rajoy. Todos podemos mejorar, pero pensar en un cambio de liderazgo en el PP sería un disparate que no se va a producir.
P.- Por si fuera poco, irrumpe en plena campaña el tema del aborto, para encanallarla.
R.- Hay que saber que este tema responde no a una improvisación de Zapatero. Es un modelo y un proyecto que responde a un plan. De la misma manera que empezó a negociar con ETA en la primera legislatura desde un proyecto que hizo una España irreconocible en el ámbito de los territorios, esto es una España irreconocible en el ámbito de los valores. Ellos van avanzando inexorablemente, porque piensan que pueden entrar como un elefante en una cacharrería en esos temas.
P.- ¿Qué opina sobre que una niña de 16 años pueda abortar sin el apoyo de sus padres?
R.- Es un disparate, porque es sustituir a unos padres por una norma. Los padres desaparecen en el momento en que la hija necesita más su opinión y lo mismo en el tema de la píldora abortiva. No es una cuestión de valores religiosos, que los que los tenemos no los ocultamos, es algo que afecta al sentido común.
P.- ¿Y de verdad comparte la afirmación de Cañizares de que los abusos sexuales a menores son menos importantes que el aborto?
R.- El cardenal Cañizares tiene la obligación de explicar la doctrina de la Iglesia. En cuanto a mi posición personal, defiendo el derecho a la vida, la dignidad de las personas y muy especialmente la de los menores.
P.- Cambiamos de tercio. ¿Qué le ha parecido que Chaves beneficiara a una empresa en la que trabajó su hija con 10 millones de euros?
R.- Este caso es la expresión de un régimen socialista y de que en Andalucía hay más que un partido en el Gobierno. Una actuación así sólo se puede hacer cuando hay un tipo de modelo instalado en una comunidad que roza el nepotismo. Y eso es lo que caracteriza hoy al Gobierno socialista en Andalucía.
P.- El nepotismo y algo más, porque el asunto es cada vez más feo.
R.- Si, como ha hecho Chaves, concibes la política como una actividad en la que tú tienes más derechos que los demás, y te mereces más que los demás, al final llegas a una aberración y un abuso. Chaves se ha creído que tiene impunidad para hacer lo que quiera y para favorecer a quien le dé la gana. Debe dar muchas explicaciones por ello.
Etiquetas: Elecciones europeas, Entrevistas, Sondeos





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