e-pesimo Auxiliar 1

Auxiliar1, Auxiliar2, Auxiliar3 y Auxiliar4 son Blogs auxiliares de epesimo y de e-pesimo

Actualización de madrugada

Mi foto
Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

domingo, 17 de mayo de 2009

CRÓNICA: En busca del héroe anónimo que paró los tanques socialistas en la masacre de Tiananmen/ El secreto más íntimo de Franco



CRONICA
EN BUSCA DEL HÉROE ANÓNIMO

Días antes de cumplirse 20 años de la masacre de Tiananmen, un reportero de «Crónica» vuelve al lugar de los hechos para saber más del «rebelde desconocido» que armado con dos bolsas de plástico detuvo a los tanques en Pekín. Considerado entre los 20 revolucionarios del siglo XX, su nombre es un misterio. Parece que sigue vivo

DAVID JIMÉNEZ PEKÍN/ HONG KONG

No sabemos su nombre. Ni su ocupación. No hemos visto su rostro. Tampoco hemos escuchado su voz. Lo que sí sabemos: durante tres minutos se enfrentó, desarmado y sin ayuda, a una columna de tanques chinos, dejando para la historia la imagen que desde entonces ha inspirado las ansias de libertad de pueblos de todo el mundo, desde Birmania a Liberia. Lo desconocemos casi todo de él y, sin embargo, cuando en unos días se conmemore el 20º aniversario de la masacre de Tiananmen, volveremos a preguntarnos quién es, de dónde vino y por qué arriesgó su vida el Rebelde Desconocido.

Es 5 de junio de 1989 y una fila de tanques T-59 avanza por la Avenida de la Paz Eterna de Pekín. La masacre de Tiananmen ha comenzado en la capital china y un hombre de aspecto sencillo se propone detenerla. Solo. Viste camisa blanca y pantalones negros, lleva una bolsa en cada mano y tiene el aspecto de quien acaba de regresar de la compra. El rugido de los tanques hace que los demás peatones se hagan a un lado, pero él se planta frente a las máquinas y las obliga a detenerse.

Un primer tanque trata de esquivarlo, pero el manifestante solitario se desplaza a un lado y vuelve a bloquear su paso. Se sube encima, llama al portón y le dice algo al conductor. «¿Por qué disparáis contra vuestro pueblo?», pregunta, tal vez. Baja del tanque y los soldados vuelven a arrancar los motores. Una vez más, el héroe anónimo se planta frente a ellos. Con la mano esboza un gesto: «¡Dad media vuelta!».

Unos dicen que se llamaba Wang Weilin y que era un joven estudiante de 19 años. Otros que era un campesino recién llegado de un pueblo del norte. ¿Un trabajador de una fábrica cercana? Sinólogos, investigadores y reporteros han llegado a las conclusiones dispares de que fue encarcelado, que logró escapar, que vive en el anonimato de la China rural y que murió de un disparo en la nuca, precio a pagar por los que osan desafiar a la tiranía. Si realmente murió, lo hizo sin saber que habría de convertirse en uno de los grandes iconos de la historia. «Esa imagen», dijo el entonces presidente de EEUU George Bush (padre) al ver por primera vez la célebre fotografía de Jeff Widener, «permanecerá con todos nosotros durante mucho tiempo».

A 20 días del vigésimo aniversario de aquella imagen, testigos, periodistas que cubrieron las revueltas e investigadores vuelven a repasar datos, recuperar memorias y, en muchos casos, llegan a la conclusión de que el Rebelde Desconocido quizá sigue vivo y guarda el secreto de su identidad en algún rincón de China.

Frank Lu Siqing, un ex soldado del Ejército chino encarcelado por su apoyo al movimiento del 89, lleva años investigando el misterio del hombre tanque. Desde su exilio en Hong Kong, donde dirige el Centro de Información y Movimiento Democrático en China, el activista asegura poseer documentos internos del Partido Comunista que prueban que el hombre que desafió a todo un Ejército no fue detenido ni ejecutado. Notas internas y comunicaciones entre funcionarios del régimen indican que, en realidad, ni siquiera el Gobierno chino sabe qué fue del espontáneo de Tiananmen.

Un año después del fallido intento de revolución en Pekín, la periodista estadounidense Barbara Walters preguntó directamente al que en unos años habría de convertirse en presidente chino, Jiang Zemin. Fue la primera y única vez en que uno de los más altos cargos del Gobierno chino se refirió al caso.

-¿Qué le ocurrió al joven [que bloqueó los tanques]?

-Creo que quizá el tanque no mató a este joven.

-¿Desconoce entonces que le pasó?

-…Creo que no murió.

Las imágenes de televisión captadas desde la distancia muestran el final del incidente, cuando varios desconocidos se llevan al revolucionario solitario. Se trata de una de las claves para descifrar su suerte: si las personas que intervienen son policías, lo más probable es que el detenido fuera arrestado y ejecutado. La periodista canadiense Jan Wong, que fue testigo del pulso entre el peatón chino y los tanques desde una ventana del Hotel Beijing, está convencida de que no lo eran.

SEGUNDA OPCIÓN

«Le ayudaron gentes que temían por su vida, sacándolo de allí y poniéndolo a salvo porque temían que fuera aplastado. Estoy convencida de que aún vive y que está ahí fuera, en algún lugar», según la autora del libro Red China Blues, donde relató la masacre.

Tiananmen tiene significados diferentes para diferentes personas. Los estudiantes vieron allí rotos sus sueños de democracia en China. Para los dictadores de Pekín, cuyos herederos siguen hoy al frente del país gracias a la represión de aquellos días, representa el momento en que tuvieron que elegir entre perder el poder o disparar contra su propia gente.

El descontento social se había apoderado de China por entonces; la inflación era de dos dígitos y la corrupción, rampante. El Partido Comunista había llegado al poder cuatro décadas antes prometiendo crear la sociedad más igualitaria del mundo, pero estaba sentando las bases de la que habría de ser una de las más desiguales. Sus líderes, aislados de la misma forma que lo habían estado antes los emperadores celestiales en las dinastías, no supieron ver que habían perdido el favor del pueblo.

La muerte del líder reformista Hu Yaobang, el 15 de abril de aquel año, se convirtió en el detonante. Las muestras de condolencia se tornaron en protestas y las protestas en un movimiento revolucionario que terminó extendiéndose a las principales ciudades chinas. «Dije entonces que la mayoría de la gente sólo quería que corrigiéramos nuestros errores, no intentar derrocar el sistema político», dejó escrito en sus memorias, hechas públicas esta semana, Zhao Ziyang, uno de los principales líderes reformistas chinos. Zhao pagó su negativa a apoyar la represión pasando el resto de sus días bajo arresto domiciliario y sólo ahora, cuatro años después de su muerte, se ha sabido que aprovechó el cautiverio para grabar en secreto el testimonio personal sobre lo que describe como «la tragedia provocada» por un grupo de déspotas con hambre de poder.

Los estudiantes que ocupaban Tiananmen no creyeron que serían aplastados. Décadas de propaganda les habían convencido de que el Ejército de Liberación Popular era, como su nombre indicaba, parte del pueblo. Las tropas se pondrían de su lado. O quedarían al margen. Algunos generales, como el comandante Xu Qianxian, del 38º batallón, se negaron efectivamente a marchar sobre Pekín, pero la mayoría de los mandos cumplió las órdenes.

LUCES Y FILAS DE TANQUES

Los soldados, que durante días se habían ido concentrando en las afueras de Pekín, recibieron finalmente instrucciones de desalojar las calles por la fuerza la noche del 3 de junio. Era sábado. Las primeras víctimas, acribilladas a balazos, cayeron cerca del complejo de apartamentos Muxidi, donde vivía parte de la élite intelectual de Pekín. Los tanques avanzaron hacia el centro de la ciudad desde todas las direcciones, disparando a manifestantes y pasando por encima de los que caían frente a ellos, en lugares como la avenida Fuxingmen. Mientras los soldados marchaban hacia el corazón del poder chino, esa inmensa plaza de Tiananmen donde Mao declaró la victoria del comunismo en 1949, el presidente Deng Xiaoping y sus camaradas suspiraban por el éxito de la operación que debía salvar al régimen.

Los focos que iluminan la plaza de Tiananmen fueron apagados a las 4.00 de la mañana del cuatro de junio de 1989. Cuando la luz regresó, minutos después, filas interminables de tanques se habían posicionado frente a los manifestantes. Los estudiantes rompieron el tenso silencio entonando La Internacional y discutiendo acaloradamente sobre si debían sacrificarse o rendirse. Algunos empezaron a escribir, a mano y en folios en blanco, su última voluntad. «¿Por qué nos queréis matar?», coreaban. «No llevamos armas».

El electricista Han Dongfang se había unido a las protestas unas semanas antes. Iba en un autobús por la Avenida de la Paz Eterna, en abril de 1989, cuando observó que había barullo en la plaza y se bajó a ver qué ocurría. Lo recibieron llamadas a la democracia que nunca había escuchado antes y, admirado por el coraje de los universitarios, decidió unirse a su causa. El representante sindical sumó a los camaradas trabajadores a las protestas, convirtiéndose en uno de los líderes del primer gran movimiento democrático de la historia de China. «Entonces llegaron las balas…Después de todos estos años, aún me falta el aire cuando pienso en lo que ocurrió esa noche», dice Han, locutor de radio y activista laboral en Hong Kong.

Nadie sabe cuántas personas perdieron la vida aquella noche en la plaza Tiananmen y, sobre todo, en las calles adyacentes donde se concentró la violencia. El consenso entre los periodistas que cubrieron la noticia sitúa la cifra en torno a los 3.000. El Gobierno chino nunca ha admitido las muertes y no permite el debate sobre lo ocurrido. La represión continuó durante meses con la encarcelación de cientos de sospechosos y la ejecución sumaria de los que fueron acusados de liderar la revuelta.

Han fue declarado «enemigo del Estado» y confinado en una celda con otros 20 prisioneros enfermos de tuberculosis hasta que contrajo la enfermedad. Lo pusieron en libertad sólo cuando su estado de salud estaba a punto de costarle la vida y había perdido un pulmón. El conocido como el Lech Walesa chino es hoy uno de los pocos que mantienen la lucha por la democracia en el país oriental, junto a ocasionales disidentes que son severamente reprimidos por el régimen y otros exiliados que se trasladaron a EEUU.

Un centenar de manifestantes de Tiananmen continúa en prisión, pero la mayoría de sus compañeros de entonces ha pasado página. Las reformas económicas y el desarrollo vivido por China desde la masacre han llevado a muchos a tomar una postura pragmática con respecto a la dictadura. «Aquello fue en otra época y en otra China», asegura a Crónica, sin querer dar su nombre, uno de los manifestantes que hoy trabaja para una empresa textil con base en la ciudad de Guangzhou. «No conseguimos nuestro propósito y quizá fue mejor así».

Las ansias de democracia agonizan en la nueva China del empuje económico y el Partido Comunista mantiene sin demasiados sobresaltos el monopolio del poder, pero los aniversarios de Tiananmen siguen inquietando a sus líderes. El objetivo es que la fecha pase lo más desapercibida posible. Los familiares de las víctimas son silenciados con amenazas y seguidos incluso cuando van a visitar a sus hijos a los cementerios. Las peticiones de justicia de las madres de Tiananmen, que desde hace años exigen una investigación independiente, son ignoradas. La conclusión oficial afirma que los que participaron en el alzamiento eran «criminales» que querían provocar el caos y destruir el país.

PUEBLO ADOCTRINADO

Y he aquí la importancia de la fotografía del hombre del tanque: ese ciudadano solitario frente a los carros armados es uno de los testimonios que amenazan con revelar la verdad a un pueblo indoctrinado para no preguntarse qué ocurrió en junio de 1989. Ningún esfuerzo, pues, es suficiente en los intentos del régimen chino por ocultar la existencia del Rebelde Desconocido a sus compatriotas.

Las imágenes de televisión nunca han sido emitidas en China y la fotografía es sistemáticamente recortada, a tijera, de cada uno de los ejemplares de revistas o periódicos extranjeros con distribución en China que la publican. Basta con poner «tank man y Tiananmen» en el buscador Google para encontrarse con cientos de fotografías del protagonista de aquellos días. El vídeo, de la misma forma, aparece en múltiples entradas de YouTube. Pero si se realiza la misma búsqueda desde China, el resultado son fotografías de turistas paseando por la histórica plaza de Pekín o un mensaje indicando «un error» en el rastreo.

Más que al personaje, el régimen chino teme al mensaje: el desafío valiente de un ciudadano ordinario ante la fuerza bruta de la dictadura. La intervención del rebelde de Tiananmen conlleva un extra de coraje porque tiene lugar cuando los habitantes de la capital china han comprendido que el régimen no parará ante nada para mantenerse en el poder y los soldados han demostrado su disposición a disparar a matar. Nada de eso parece importarle.

Aunque en la fotografía más célebre, la que tomó el reportero de AP Jeff Widener, sólo se ven cuatro tanques, la columna está formada por no menos de 17. El periodista estadounidense captó la instantánea desde la quinta planta del Hotel Beijing, a unos 800 metros de distancia y utilizando un objetivo de 400mm. Al igual que el resto de imágenes tomadas ese día, estuvo a punto de no ver la luz nunca.

Agentes chinos llevaron a cabo redadas en el Hotel Beijing, confiscando el material de los periodistas. Algunos trataron de salvarlo escondiéndolo en los retretes, otros lo arrojaron a la calle con la esperanzan de recuperarlo más tarde y Jeff Widener sólo logró enviar la fotografía de su vida gracias a un estudiante americano que se hospedaba en el hotel. «Le di el carrete y pasó los controles chinos ocultándolo en sus calzoncillos. Después lo llevó a la oficina de AP», recuerda el reportero en las conferencias y exhibiciones que lleva ofreciendo por el mundo desde hace 20 años.

NUEVAS PISTAS

La revista Life definió la fotografía de Widener como una de las 100 que cambiaron el mundo y su solitario protagonista ha sido incluido por Time entre los 20 grandes revolucionarios del siglo XX, junto a Nelson Mandela o Gandhi. Pasarán los años y periodistas e investigadores seguirán tratando de localizar a Wang Weilin o como quiera que se llame el héroe de Tiananmen. Este año, como en cada aniversario, surgen nuevas pistas que aseguran que huyó a Taiwán, que se pudre incomunicado en una cárcel china o que fue ejecutado tan sólo 14 días después de su osadía.

Otros han decidido no buscarlo, convencidos de que el poder simbólico y siempre actual del hombre que frenó brevemente al Ejército chino reside precisamente en que no sabemos su nombre. Al ocultarnos su identidad, dejando que durante todo este tiempo creciera la leyenda a su alrededor, al mostrarse como el tipo corriente que regresa a casa tras ir a comprar el pan, el hombre tanque representa por igual a todas las víctimas de la tiranía y avergüenza a todos los tiranos, sin distinciones. Y deja la puerta abierta a que los demás creamos que quizá también en nosotros anida el coraje del Rebelde Desconocido.

20 REVOLUCIONARIOS DEL XX

Para la revista Time, son los 20 mayores líderes y revolucionarios del siglo XX: el ex primer ministro británico Winston Churchill; Gandhi, líder indio y defensor de la no violencia; el ex presidente de la Unión Soviética e impulsor de la Perestroika Mijaíl Gorbachov; David Ben-Gurion, fundador del Estado de Israel; el líder de la Alemania nazi, Adolf Hitler; el ayatolá Ruhollah Jomeini, cabecilla de la revolución islamista iraní; el reverendo y activista por la igualdad racial Martin Luther King; el líder de la Revolución rusa y presidente de la Unión Soviética, Vladimir Íllich Ulianov, Lenin; Nelson Mandela, líder anti apartheid y posteriormente presidente sudafricano; el Ho Chi Minh, el Papa Karol Wojtyla, Juan Pablo II; los presidentes estadounidenses Ronald Reagan,Theodore Roosevelt y Franklin Delano Roosevelt, la esposa de este último, Eleanor Roosevelt, activista de los Estados Unidos, Margaret Sanger, precursora del feminismo en Estados Unidos, Margaret Thatcher, ex primera ministra británmica, el Rebelde Desconocido de la plaza de Tiananmen, y, sin foto, el sindicalista polaco Lech Walesa y el ex presidente chino Mao Zedong.



POLÉMICA / EL LIBRO MÁS ESCANDALOSO SOBRE EL DICTADOR
EL MÁS ÍNTIMO SECRETO DE FRANCO

SÓLO TENÍA un testículo. El otro lo perdió en la Guerra de África. La nieta del célebre urólogo Puigvert afirma que su abuelo se lo comentó en varias ocasiones. Es una de las revelaciones de un libro sobre la familia Franco

JOSÉ MARÍA ZAVALA/«Francisco Franco era monórquido».

El comentario me pareció una perogrullada. «Sí, claro -asentí-. Alfonso XIII aceptó ser su padrino de boda y además le nombró gentilhombre de cámara... Pero ella enseguida me corrigió, silabeando:

-Te digo que era mo-nór-qui-do.

-¿Y eso qué significa? -pregunté desconcertado.

-Que sólo tenía un testículo.

-¡Uno solo! ¿Estás segura de lo que dices?

-Completamente, me lo dijo mi abuelo varias veces.

La reveladora conversación transcurrió en Barcelona, este enero. Días antes de viajar hasta allí, telefoneé a Ana Puigvert para quedar con ella. Le había explicado mi proyecto de biografía de Ramón Franco, en cuya fascinante vida se había cruzado por azar su abuelo al hacerse cargo de Engracia y Ángeles, viuda e hija del hermano del dictador.

Ana es la única nieta que ha seguido los pasos del célebre doctor Puigvert. Tras educarse en Francia, donde completó la enseñanza secundaria con matrícula de honor, acabó especializándose en andrología en la escuela de posgraduados de la Fundación Puigvert, para inaugurar años después una prestigiosa clínica en Barcelona, donde ejerce hoy la profesión con merecido reconocimiento. Nadie mejor que ella es consciente del listón tan alto que puso su abuelo, uno de los urólogos más eminentes del mundo. No en vano, a las expertas manos de don Antonio Puigvert se encomendaron presidentes de gobierno como Juan Domingo Perón (Argentina), Juscelino Kubitschek (Brasil), Rafael Leónidas Trujillo (República Dominicana), Enrique Jiménez (Panamá) y Fidel Castro (Cuba); generales como Agustín Muñoz Grandes; banqueros como Juan March e Ildefonso Fierro; pintores como Salvador Dalí y José María Sert; y hasta Su Santidad el Papa Pablo VI.

Puigvert fue quien operó también a Nicolás Franco, hermano mayor de Francisco, a un hijo de Pilar, y a la viuda e hija de Ramón. El propio doctor recordaba así al Caudillo, en sus memorias: «Me consideré siempre amigo suyo. Amigo personal, no en lo político».

En otro pasaje se mostraba enigmático, dando a entender que conocía numerosas interioridades del Generalísimo: «He tenido muchas conversaciones con el general Franco. Nos hemos visto en muchos sitios y en muy diversas coyunturas. He hablado con él de temas que nadie llegaría a sospechar...».

Recordé entonces la asombrosa revelación de su nieta Ana, de la cual me había hecho partícipe con toda naturalidad, como si fuese algo archisabido entre ella y su abuelo.

Ante mi insistencia, Ana Puigvert volvió a confirmarme el diagnóstico de su abuelo, añadiendo:

-El hecho de ser monórquido no está reñido con la fertilidad. La única forma de saber si Franco podía tener hijos era mediante un análisis de semen para comprobar que no tenía espermatozoides; pero dudo que eso se hiciera.

A continuación, Ana me explicó que la monorquidia podía ser innata o adquirida [A Napoleón I Bonaparte y a Adolf Hitler también les faltaba un testículo]. Y entonces, no me cupo duda de que si realmente Franco era monórquido, su origen se remontaba a la sangrienta guerra de África, donde el joven capitán cayó gravemente herido en el verano de 1916, durante la conquista de El Biutz, un pequeño poblado a ocho kilómetros de la capital ceutí que ponía en peligro las comunicaciones con Tetuán.

Fue la noche del 28 al 29 de junio. Franco, de 23 años, tomó el mando. Ante la amenaza de una maniobra envolvente, recogió el fusil de un soldado herido, caló la bayoneta y se lanzó aguerrido al ataque arrastrando al resto de sus hombres. Fue entonces cuando los disparos le alcanzaron en el bajo vientre. El joven capitán dobló la rodilla y cayó desplomado. Aquellos fueron días difíciles, en los que llegó incluso a temer por su vida, pues pidió confesión al capellán castrense Carlos Quirós Rodríguez. Pero Franco tenía baraka. «He visto pasar la muerte a mi lado muchas veces, pero, por fortuna, no me ha reconocido».

Todos sus biógrafos se hicieron eco de aquella jornada de heroísmo con más o menos detalle. Ni el historiador Luis Suárez ni Paul Preston llegan más allá de que el disparo le alcanzó el vientre. Quien sí va más lejos es Ramón Garriga, autor de varias biografías de los Franco, en su libro La Señora de El Pardo:

ALGO FALLABA EN SU SEMEN

«En el caso que nos interesa se hablaba de que la gravísima herida sufrida por el general en 1916, en el abdomen, lo había dejado incapacitado para procrear. Al parecer, todo era normal en el acto sexual, pero algo fallaba en el líquido seminal que impedía que la operación terminara con un feliz engendramiento; los expertos definen esos casos como esterilidad temporal».

Ese «algo» que, según Garriga, impedía a Franco procrear podía ser precisamente la ausencia de un testículo, lo cual, sin convertirle necesariamente en un hombre estéril, reducía su fertilidad hasta el punto de explicar por qué había sido padre de una sola criatura, cuando la mayoría de sus compañeros lo eran entonces de familias numerosas.

Resultaba también extraño que Francisco y Carmen tardasen casi tres años en traer al mundo a su primera y única hija, desde su boda celebrada en octubre de 1923.

LA PATERNIDAD DE CARMENCITA

Muerto Ramón Franco, la grave herida del Biutz desató todo tipo de comentarios sobre la verdadera paternidad de la única hija de Francisco, Carmen Franco Polo, nacida en Oviedo el 14 de septiembre de 1926. José Luis de Vilallonga, biógrafo del Rey Juan Carlos, fue el primero en atribuir a Ramón Franco la paternidad de Carmen, coincidiendo con la publicación de su libro El sable del Caudillo (1997). El hispanista Paul Preston apuntaba otro hecho extraño: la inexistencia de imágenes de Carmen Polo embarazada. Tampoco se conocen hoy fotografías de la madre y de la hija juntas durante la primera infancia de ésta; algo muy raro también.

Hasta que Carmencita no cumplió diez años, en 1936, no posó misteriosamente ante las cámaras.

Más explícito aún, si cabe, que el testimonio de Vilallonga es el del falangista Ángel Alcázar de Velasco, amigo de Ramón Franco y seguidor fiel de sus increíbles peripecias. Su asombrosa declaración al psicoanalista Francisco Martínez López, que éste registró en cinta magnetofónica y publicó en la revista FerrolAnálisis, dice así: «La hija de Francisco -aseguraba Alcázar de Velasco- era hija de Ramón y no de él. Esa hija era de Ramón y de La Gaviota. Esta chica (La Gaviota) era una gallega, sin padre conocido. Pobre mujer. A los 12 años se fue a La Coruña. Dormía en la calle. Fue a una casa de putas y, como tenía las piernas largas, la llamaban La Gaviota. La muchacha encontró un indiano viejo. Murió el indiano. Se pensó si la chica le daría alguna pócima. Se marchó a Algeciras. Entró en una casa de fulanas llamada La Inglesa. Como era alta, la llamaron La Garza. Ramón la encontró. Se lió con ella. Se la llevó a su casa. Como era muy celoso, la pegaba».

De Velasco relataba así el desenlace: «Entonces quedó embarazada La Garza. A los cinco días del parto, murió. Entonces Carmen se hizo cargo de la niña. No consta como embarazada en ningún sitio (...). Durante esa fecha se hace un cortometraje en el que se muestra que doña Carmen no está embarazada».

Pilar Franco salió una vez más en defensa de su hermano Francisco, asegurando que ella sí vio embarazada a su cuñada. Pero, al mismo tiempo dejó escrito en sus memorias que su sobrina había nacido... ¡en junio de 1928! Es decir, dos años después y en un mes también diferente. Resulta igualmente insólito que la propia Carmen Polo no recordase quiénes fueron los padrinos de su única hija, como aseguraba su cuñada. Para acabar de sembrar la confusión, Concepción Franco Iribarnegaray, cuyo padre, Carlos Franco, guardaba en un baúl libros y documentos sobre la historia de la familia, mostró al doctor Martínez López su perplejidad al reparar, durante la lectura del libro 2º, en que su padre no había anotado la fecha de nacimiento de Carmencita.

Siguiendo con el marasmo de fechas, añadiremos que otros dos conocidos biógrafos de Franco, el británico George Hills y el francés Philippe Nourry, coincidían con la hermana del Caudillo en que Carmencita había nacido en 1928. Nourry daba a entender también que Carmencita podría haber sido incluso adoptada por ser hija de Ramón.

El 29 de mayo de ese año, cuando la pequeña contaba poco más de veinte meses, Franco y Carmen Polo concedieron una reveladora entrevista a la revista Estampa. Preguntado sobre cuál había sido la mayor alegría que disfrutaron juntos, Franco respondió: «El día que desembarcó el Ejército español en Alhucemas, el instante de leer que Ramón había llegado a Pernambuco y la mañanita que nos casamos». Curiosamente, Franco olvidó mencionar el día que nació su única hija.

Hay más secretos que se esconden tras el héroe de la Operación Plus Ultra, Ramón Franco.

MUJERES PERSEGUIDAS DE LA FAMILIA FRANCO

-Aquel dossier fue una gran calumnia. Pretendieron arrebatar injustamente la dignidad a dos mujeres desamparadas. Muerto Ramón Franco, ellas no tenían ya a nadie que defendiese su honor. Fue una crueldad y una vileza...

A sus 87 años, Elena Salvador, nombre artístico de María Teresa Ramón Blanes, maldice aún el dossier encargado por Francisco Franco para denigrar a la viuda y a la hija de su propio hermano, el célebre aviador Ramón Franco. Muerto éste en acto de servicio en octubre de 1938, el Caudillo encargó un informe (29-12-1939) donde se afirma que Engracia Moreno, la viuda de su hermano, era una mujer de vida fácil y que Ángeles Franco no era hija de Ramón, sino de un ridículo tragasables circense. Verlo para creerlo.

Pero un hombre intransigente como Francisco Franco sólo podía considerar válido el primer matrimonio de su hermano con Carmen Díaz Guisasola, que jamás fue declarado nulo por un tribunal eclesiástico. De hecho, en cuanto se hizo con el poder, el Caudillo impulsó la Ley del 23 de septiembre de 1939 que derogaba el divorcio.

De modo que para él, tanto el divorcio, como el segundo matrimonio civil de su hermano Ramón, anulado también por la legislación franquista, eran papel mojado. Aquellas dos mujeres (viuda e hija) se convirtieron así en dos extrañas para el Régimen. Se intentó incluso arrebatar a Ángeles su legítimo apellido en el Registro Civil de Barcelona de modo ignominioso, aprovechando que Ramón Franco ya había fallecido.

Elena Salvador todavía es capaz de estremecerse al recordar cuando, hace ya más de treinta años, asió de la mano a Ángeles Franco Moreno, la única hija de Ramón Franco, mientras agonizaba en el lecho de muerte. Elena es la viuda del doctor Antonio Puigvert. Por el amor del afamado urólogo dejó su carrera artística. No fue la única esposa del doctor; éste contrajo primeras nupcias con Agustina Serés, madre de Antonio, cuya hija Ana Puigvert es hoy una eminente andróloga en Barcelona.

De un convento de la ciudad, situado en la avenida de la República Argentina, telefonearon al doctor una noche de 1942 para que atendiera una urgencia. En la cama yacía una bella mujer ataviada con un camisón de seda, claro indicio de que la enferma no era precisamente monja. A la mañana siguiente fue llevada a la clínica del urólogo para ser operada. Fue registrada como Engracia Moreno Casado. Era la viuda de Ramón Franco. Un buen día ella se fue a vivir con su hija Ángeles, de 14 años, a su nuevo domicilio, en la calle Balmes, pero siguió acudiendo a la consulta para someterse a curas y revisiones.

Puigvert se entrañó de que Engracia, aquella «mujer de vida fácil», según su cuñado Francisco Franco, hubiese vivido una temporada sola en un convento. Pero en 1942, en una España resacosa de la Guerra Civil, con exilios y persecuciones, cualquier situación anómala terminaba siendo natural.

José María Zavala, periodista e historiador, es el autor de «Franco, el Republicano. La vida secreta de Ramón Franco» (Ed. Áltera), que sale a la venta el 22 de mayo.



EUROMILLONES / EXPERTOS ACONSEJAN A LA AFORTUNADA
IDEAS PARA LA EMBARAZADA DE LOS 126 MILLONES
ENTRE EN el club TopMillonarios, logre la tarjeta Centurion, compre esa finca con caballos que dice, casas en Nueva York y el Caribe... Y clave: separación de bienes
-->

ALARMA SOCIAL/ EL INEXPLICABLE CASO DE MARTÍNEZ SINGUL
¿POR QUÉ ESTÁ SUELTO ESTE VIOLADOR?
LOS JUECES dicen que aplican la ley, la policía, que sólo puede someterlo a un seguimiento suave... ¿Habría que haberle hecho caso a su abogado cuando en el primer juicio pidió para él un psiquiátrico?
-->

PAPA / UN ALEMÁN EN ISRAEL
SOTANA BLANCA, EXPEDIENTE LIMPIO
SIMON PERES ha estado certero al definir el valor de la visita de Benedicto XVI a Oriente Próximo: «Ha sido un viaje para la Historia, no para los periódicos». Ha habido quien ha querido aprovechar la obligada relación que el niño Joseph Ratzinger tuvo con las juventudes nazis para encizañar su visita a Israel. La periodista reflexiona sobre el pasado y el presente del Papa
-->

POLÍTICA / ¿LA HERMANA «PILOTADA» POR ETA?
DORIS, EL CISMA FAMILIAR DE LOS BENEGAS
LA APODABAN «la mantis», enseñó a jugar al Monopoly a Anasagasti y en los últimos 20 años sólo acudió a su poderoso hermano, el socialista Txiki, el día que se le complicó el parto de su hija
-->

CRIMEN / EL VÍDEO DEL ABOGADO
«ME ASESINÓ EL PRESIDENTE»
ES LA ACUSACIÓN, desde su tumba, del letrado guatemalteco cuya muerte tiene en jaque al país. Pagó con su vida por una verdad. Era el más brillante de la familia Rosenberg, que amasó su fortuna con cines
-->

TESTIMONIO / UN ÁRBITRO DIFERENTE
PITAR AL BARÇA CAMBIÓ LA VIDA A ESTE PSICÓLOGO
DICE QUE trabajar 15 años como taxista le condujo a estudiar Psicología. Amenazado de muerte por ultras del Chelsea, Tom Øvrebø, especialista en cómo afrontar el estrés, rompe su silencio en «Crónica»
-->

Tránsitos
SEIS PREGUNTAS
-->

LA VENTANA
El «factor humano» de RTVE
-->

LA FRASE (20)
"Hugo Chávez pone en marcha el Plan Revolucionario de Lectura" -NOTICIA DE PRENSA
-->

laotrabiografía
EL BIQUINI QUE LA LLEVÓ A LA FAMA
-->

AZUL&ROSA
MI SEMANA
-->

PERDEDOR
Francisco Camps
-->

GANADOR
El Barça

Etiquetas:

Links to this post:

Crear un enlace

Home

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Visitor Map
Create your own visitor map!