EJEMPLO DE GESTIÓN SOCIALISTA: El Gobierno interviene 'in extremis' en la Caja SOCIALISTA Castilla La Mancha para evitar su quiebra

Socavón al otro lado del Tajo

La intervención de Caja Castilla-La Mancha no puede dejar tranquilo a casi nadie. El mensaje que transmitió ayer el Gobierno, por boca de sus dos vicepresidentes, Solbes y Fernández de la Vega, no evitará que muchos clientes acudan hoy a la ventanilla de su sucursal para pedir que le devuelvan su dinero.
Para empezar, el ministro de Economía y Hacienda no aclaró ni siquiera si el Fondo de Garantía se hará cargo de todos los depósitos o sólo hasta la cantidad de 100.000 euros, como establece el decreto aprobado tras la caída de Lehman Brothers.
No. No tranquiliza ver un domingo por la tarde al Gobierno reunido para aprobar una medida tan dura como ésa.
Lo que uno se pregunta es por qué se ha tardado tanto en actuar.La situación de CCM era conocida por el Banco de España y por todo el sector financiero desde hacía meses. ¿Cuál era el motivo de la preocupación? Que la entidad presidida por el socialista Juan Pedro Hernández Moltó (quien a hierro mata...) se ha dedicado a dar créditos sin medida ni control para proyectos faraónicos (como el aeropuerto de Ciudad Real) o a inmobiliarias y promotores (Martinsa, Portillo) que han dado con sus huesos en tierra.
Probablemente, si las cajas fueran entidades privadas, no controladas por los partidos, Miguel Angel Fernández Ordóñez hubiera actuado antes. Pero intervenir CCM era poner contra las cuerdas a un socialista y eso había que hacerlo con tiento.
De ahí proviene una de las responsabilidades del Banco de España.El tiempo ha ido deteriorando la situación de CCM hasta hacerla insostenible.
Los auditores de Price Water House Coopers habían llegado ya a detectar un agujero de 3.000 millones de euros (medio billón de pesetas, casi tanto como el famoso agujero de Banesto). Pero no habían terminado su trabajo. Es probable que la cifra final pueda superar los 5.000 millones. Algún dirigente del PSOE ha elevado el desaguisado a 9.000 millones, cantidad que coincide con los avales aprobados ayer por el Gobierno.
CCM ha actuado de forma irresponsable, pero también el Banco de España.
Como había que buscar una solución indolora se intentó la vía de la fusión. Primero fue Ibercaja, que dijo que ni hablar del peluquín. Luego, Unicaja, una entidad controlada por los socialistas y al frente de la cual está Braulio Medel, perro viejo.
Unicaja aceptó entrar en el baile pero sin conocer a fondo la situación. Lo que vieron sus técnicos pone los pelos de punta.Cuando Medel acudió el pasado viernes al Banco de España tenía claro que ni los argumentos más persuasivos podían hacerle cambiar de opinión: Unicaja se retiraba de la fusión. Los 1.500 millones que, por una doble vía, estaba dispuesto a poner el Banco de España, eran más que insuficientes para digerir la gran bola de créditos incobrables que acumulaba CCM. Así las cosas, no quedaba otra opción que la intervención.
Las cosas no ocurren por casualidad. Y habrá que colegir que la salida del subgobernador, Viñals, tiene que ver con esa pésima gestión de la crisis.
Y también que el recurso ante el Constitucional contra la reforma de Aguirre para Caja Madrid, anunciado el viernes por el Gobierno, también tiene que ver con esa situación. Un palito al PP y otro al PSOE.
La veda financiera se ha abierto y, a partir de ahora, vamos a ver procesos de concentración y caídas de entidades de costa a costa.
La falta de diligencia del Banco de España (tan alabado por la invención de las provisiones genéricas) tiene mucho que ver con la actitud del Gobierno ante la crisis. En primer lugar, se negó (y se fustigó a quienes la anunciaron), luego se sobreestimó la fortaleza del sistema. Por último, se han dilatado en el tiempo las soluciones. Hasta el punto de permitir que CCM diese beneficios de 30 millones de euros ¡hace tan sólo 20 días! ¿Se puede hacer peor?
Ahora, queridos amigos, habrá que ver hasta dónde llega la demagogia del Gobierno. Tanto hablar de que los banqueros deben pagar las crisis, mirando a Wall Street. Veremos si alguien corre con su parte de la culpa aquí, al otro lado del Tajo, sin ir más lejos.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / Los hechos
El Gobierno interviene 'in extremis' en la CCM para evitar su quiebra
Un consejo de ministros extraordinario autorizó ayer créditos de hasta 9.000 millones para salvar la caja manchega El Banco de España destituye al consejo encabezado por el socialista Hernández Moltó y pone a tres funcionarios al frente
CARLOS SEGOVIA / CRISTINA CABALLERO /Madrid
La fecha elegida no podía ser peor, porque el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asiste esta semana a la Cumbre del G-20 de Londres con Barack Obama. Pero ni un día más pudo aguantar el retraso de una operación de salvamento cantada.Empiezan las bajas en lo que Zapatero calificó el pasado año como el «sistema financiero más sólido del mundo».
El Gobierno se vio ayer domingo obligado a salir al rescate in extremis de una de las cajas de ahorro controladas por el PSOE, la Caja de Castilla-La Mancha (CCM).
La Comisión Ejecutiva del Banco de España decidió el pasado sábado la intervención y ayer, el Consejo de Ministros, en sesión extraordinaria, aprobó avalar con hasta 9.000 millones de euros de dinero público el rescate de CCM tras intentar fusionarla, sin éxito, durante meses.
El Banco de España anunció ayer la destitución de la cúpula de la entidad, encabezada por el socialista Juan Pedro Hernández Moltó, y puso al frente de la entidad a tres de sus funcionarios.
Los inspectores del Banco de España Jorge Pérez Cerdá y Raúl Hernández, junto al letrado Carlos Miguel Hervás, toman el control.En paralelo, el Banco de España prestará inicialmente hasta 3.000 millones de euros a CCM para que pueda afrontar «sus problemas de liquidez», según explicó ayer el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes.
¿Podrá recuperar este dinero el Estado? La intención del gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, es agotar todas las posibilidades, incluida la venta de activos, antes de quebrar y liquidar CCM. De momento, Solbes aseguró que los depositantes y proveedores de la caja deben estar tranquilos.Según la legislación actual, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cubre un máximo de 100.000 euros por titular.
Pero el vicepresidente segundo aseguró que no hay que ponerse en un escenario de quiebra. Llegó a asegurar que la caja «es solvente» y que «no contiene ningún agujero». Justificó entonces la destitución de su cúpula y la inyección de capital por sus «problemas de liquidez».
El declive de CCM era conocido y el propio Solbes reconoció que la caja ha intentado «durante varios meses» resolver sus problemas mediante una fusión con otras entidades, especialmente la aragonesa Ibercaja y, últimamente, Unicaja, con ayuda del FGD. «Pero las conversaciones han resultado infructuosas», señaló. De hecho, el gran detonante de la intervención se produjo el pasado viernes.El presidente de Unicaja, Braulio Medel, tuvo que interrumpir a las 13.30 el Consejo de Administración de su entidad para acudir a la convocatoria de Fernández Ordóñez.
La reunión fue tensa. El gobernador le instó a aceptar ya la fusión con CCM, porque se estaba produciendo una millonaria salida diaria de depósitos. Fernández Ordóñez le ofreció que el FGD aportara 1.500 millones para sanear CCM y financiar la fusión, pero Medel se negó. El presidente de Unicaja, afín al PSOE, afirmó que el proceso de due diligence, de examen de las cuentas de la caja manchega, aún no había concluido y que, en todo caso, requeriría más dinero para poder digerir la operación. El gobernador le recordó que el propio Medel había cifrado las necesidades en 1.500 millones de euros y que no comprendía cómo ahora exigía más. El presidente de Unicaja se plantó y su actitud dejará secuelas en sus relaciones con el poder. El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda, le acusó ayer en un comunicado de «intentar obtener más beneficios de la fusión».
El caso es que Medel dejó al gobernador sin más alternativas y tenía que actuar con urgencia. El próximo día 31, el ya destituido Consejo de Administración de CCM tenía como plazo límite aprobar las cuentas auditadas de 2008 y éstas iban a revelar que, en vez de los anunciados beneficios, había pérdidas, y la auditoría de Ernst&Young podía contener elementos alarmantes. La retirada de depósitos se iba a disparar.
De hecho, de los datos que ha facilitado la patronal del sector, la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), se desprende que CCM había perdido 13 millones de euros entre octubre y diciembre del pasado año. Y eso pese a que en ese trimestre vació su cartera de participaciones industriales en 20 millones de euros, según informa Juan Emilio Maíllo.
El ya ex presidente de la entidad intervenida, Juan Pedro Hernández Moltó, no pronunció palabra hasta el final de la tarde, cuando ya habían dado la cara la vicepresidenta del Gobierno y el ministro de Economía. Moltó calificó la intervención como «adecuada para el momento actual».
El presidente no se pronunció sobre la situación financiera de CCM, sobre la que ya había hablado Solbes. Según el ministro, la entidad es solvente porque cuenta con patrimonio neto positivo.Tiene razón, pero también es verdad que ese patrimonio caía a velocidad de vértigo. A lo largo del año 2008 se habían esfumado casi 200 millones del patrimonio de CCM, que contaba a cierre del ejercicio con un saldo de 633,5 millones. El agujero potencial es de 3.000 millones de euros y el riesgo total contraído por CCM con el sector inmobiliario equivale a los 9.000 millones del aval.
En coincidencia con los preparativos de intervención del Banco de España, el Consejo de Ministros aprobaba justamente el pasado viernes impugnar la Ley de Cajas de Madrid, como si quisiera que el foco mediático no sólo estuviera en la socialista CCM, sino también en Caja Madrid, controlada por el Partido Popular.
Créditos al 'ladrillo'
La delicada situación financiera de la caja manchega se evidenció hace poco más de un año, cuando el «aterrizaje suave» del sector inmobiliario -como le llamaba Solbes- se convirtió en parón.CCM es una de las entidades que más financiación ha otorgado a los principales promotores inmobiliarios, que ahora se encuentran atrapados en un callejón sin salida. La situación en la entidad no era un secreto para casi nadie. Jesús Bárcenas, presidente de Cepyme, abandonó el consejo a principio de año por desavenencias con la gestión de Moltó.
La caja tiene créditos impagados con tres importantes inmobiliarias -dos de ellas cotizadas- que han entrado en colapso financiero: Colonial, Grupo Lábaro y Martinsa. El Banco de España incluyó los créditos impagados de las dos primeras -el de 100 millones de Martinsa se da prácticamente por perdido- en una lista de «Clientes bajo seguimiento especial», junto a otras 40 empresas a las que la caja había financiado. La gran mayoría, promotores inmobiliarios considerados cercanos al presidente de la Junta, José María Barreda, como Díaz de Mera, Ignacio Barco, Miguel Méndez Pozo y Aurelio González Villarejo.
El organismo supervisor, tras analizar la concesión de esos créditos (investigando incluso la persona concreta que los otorgó), comprobó con alarma que la gran mayoría de esos préstamos estaban a un paso de pasar a la lista de «impagados». Sucesivas refinanciaciones, retrasos en los pagos, participaciones de la caja en sociedades a las que había otorgado préstamos millonarios... un caos financiero que hacía inviable seguir con la huida hacia adelante.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / Las mentiras del Gobierno
Solbes asegura que la intervención es una «decisión menor, de trámite»
MARISA CRUZ/Madrid
Los dos vicepresidentes del Gobierno intentaron ayer lanzar un mensaje de «tranquilidad» a los inversores, depositantes y empresas que trabajan con Caja Castilla-La Mancha (CCM). «La decisión que hemos tomado es menor, de trámite», llegó a decir Solbes, quien insistió en que la entidad intervenida no tiene ningún «agujero financiero». Bien al contrario, «es solvente», recalcó.«Hablamos de una entidad con patrimonio neto positivo», aunque tras esta frase existe un pero importante: «Una parte de dicho patrimonio es ilíquido y no se puede realizar».
En cualquier caso, la llamada a la calma fue insistente: «Mañana, los ciudadanos pueden con toda normalidad ir a retirar su dinero, e incluso abrir allí una cuenta corriente», señaló Solbes. Y añadió: «Los depositantes pueden estar tranquilos; su situación es hoy mejor que ayer».
Según el vicepresidente, el problema de CCM es de «liquidez», un mal que en la actualidad afecta a todo el sistema financiero y que, según admitió, puede agravarse. Si esto fuera así, otras entidades podrían sufrir lo mismo. «No veo problemas a corto plazo», apuntó, «pero si las dificultades se prolongan, nadie puede asegurar nada».
Solbes destacó que, por el tamaño de la caja, el significado de la decisión adoptada por el Gobierno es «más simbólico que económico», y fió la solución del problema a la «confianza» que generará la financiación extra que le facilita el Banco de España.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / Las reacciones
El PP se niega a «pasteleos» y exige «responsabilidades»
Condiciona su apoyo al decreto al «conocimiento de la situación real» de la entidad y pide la comparecencia de Ordóñez y Solbes
CARMEN REMIREZ DE GANUZA/Madrid
Si lo que cree el Gobierno es que el PP va a templar su posición ante la intervención de Caja de Castilla-La Mancha por haber ejercido su correspondiente cuota de poder en el Consejo de Administración, está equivocado. Los populares, que ya se desmarcaron de la gestión de la entidad con la dimisión de todos sus consejeros -menos dos tránsfugas- en protesta por la «falta de transparencia» de la ahora abortada fusión con Unicaja, sacaron pecho ayer para apuntar la «extrema gravedad» de la intervención y exigir, de paso, «responsabilidades», tanto a los gestores removidos como al Gobierno socialista de José María Barreda, por su estatutaria función de «control».
Además, antes de anunciar su petición de comparecencia en el Congreso del gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, y del vicepresidente Pedro Solbes, lanzaron un mensaje de advertencia al Ejecutivo: no convalidarán el decreto-ley si antes no se les informa sobre «la situación real» de la entidad, amén de la «hoja de ruta» de Zapatero para afrontar la crisis financiera.
Así lo explicitó la propia secretaria general, María Dolores de Cospedal -en su doble condición de presidenta del PP castellano-manchego-, con la lectura en Génova de un comunicado, minutos después de la rueda de prensa de La Moncloa. Y lo apuntaló junto a ella el portavoz económico del partido, Cristóbal Montoro, de manera muy gráfica: «No vamos a entrar en pasteleos», afirmó, advirtiendo a su vez que Rajoy sólo fue informado minutos antes del anuncio hecho público por el Gobierno.
Lo primero que dijo Cospedal es que «desde la intervención de Banesto no se había producido una situación de tan extrema gravedad».Y pese a mandar un «mensaje de tranquilidad» a los depositantes, insistió en que «sólo desde el conocimiento de la situación real de la caja se puede pedir al PP su apoyo para dar soluciones».
La dirigente popular barrió para casa y recordó no sólo la dimisión de los consejeros del PP, sino las frustradas peticiones de comisión de investigación ante el Gobierno de Barreda. «Se ha demostrado», dijo sobre la oposición de los populares, «que se trataba de llevar a cabo una fusión entre cajas para tapar lo que a todas luces hoy se ve que era una situación muy grave de Caja Castilla-La Mancha». Por su parte, Montoro vaticinó que ésta intervención «no será la última».
LA CRISIS DE LAS CAJAS / El análisis
Una entidad con un 'agujero' multimillonario...
Los créditos impagados en manos de promotores superan los 3.000 millones
CRISTINA CABALLERO/Madrid
A finales de 2007, coincidiendo con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, surgieron las alarmas. Los créditos millonarios que Caja Castilla-La Mancha (CCM) había otorgado a decenas de promotores empezaban a lastrar las cuentas de la entidad. Cuando los rumores, siempre negados por los directivos, llegaron a la clientela, se produjo una brutal retirada de depósitos, que a punto estuvo de generar un colapso financiero en la caja. El presidente de CCM, Juan Pedro Hernández Moltó, salió a la palestra: «Somos más sólidos y más solventes que nunca de cara al futuro».Hace sólo un año de esas palabras.
Hoy, el Banco de España maneja informes que sitúan el agujero financiero de la entidad en más de 3.000 millones de euros. Precisamente es ése -3.136 millones, concretamente- el montante que deben los 20 principales acreedores de la caja, la gran mayoría promotores inmobiliarios. La lista de deudores, que el organismo supervisor de la banca ha estado analizando a fondo y con honda preocupación desde hace un mes, lo copan empresarios cercanos al presidente de la Junta manchega, José María Barreda, como Domingo Díaz de Mera, Román Sanahuja, Ignacio Barco, Aurelio González Villarejo y Antonio Méndez Pozo.
Todos ellos eran primeros espadas en los tiempos boyantes de la burbuja inmobiliaria, pero ahora se encuentran con serios aprietos para sacar adelante las promociones que les financió la caja.
Uno de los proyectos más ruinosos en los que se ha embarcado la caja y cuya inversión financiera será de muy difícil recuperación es el aeropuerto de Ciudad Real. La entidad no sólo ha financiado a todos los promotores que participan en el proyecto, sino que además participa en la sociedad del aeródromo a través de su corporación industrial, CCM Corporación, con un 25%. La entidad puso en venta a finales de año esa participación por 1.000 millones de euros, aunque ningún inversor se interesó por comprar.
A la sombra del aeropuerto de Ciudad Real, impulsado en pleno boom inmobiliario, la caja se aventuró también en otro proyecto paralelo que nunca llegó a ponerse en marcha: el Reino de Don Quijote, un complejo de lujo en unos terrenos cercanos al aeropuerto que iba a contar con casinos, centros comerciales, hoteles y viviendas de alto standing. La familia propietaria del Grupo Gedeco Avantis, principal impulsora de este macroplan fallido, es una de las mayores deudoras de la caja, con 128 millones de euros.
Ahogada por todos estos créditos fallidos, la caja decidió transferir los principales activos tóxicos -es decir, los créditos impagados- a una sociedad que había creado en 2006 denominada Midamarta. Durante los últimos meses, la caja intensificó el traspaso de activos calificados como morosos a esta sociedad, para que no aparecieran en el balance de la entidad, en una desesperada huida hacia adelante. Fuentes internas de la entidad aseguran que la cifra de créditos dudosos transferidos ronda ya los 1.000 millones de euros.
Ninguna de las cifras públicas de CCM concuerda con su deteriorada situación oculta. La morosidad, que la entidad sitúa en el 4,5% -la segunda más alta del sector-, podría ser sin embargo el doble, ya que en esa cifra no están contabilizados los créditos prácticamente irrecuperables transferidos a la sociedad Midamarta.
Además, la caja ha participado en los últimos meses en varias operaciones de refinanciación de créditos -por ejemplo, la de una sociedad vinculada a Pedro Román, uno de los imputados del «caso Malaya»-, que no tienen visos de prosperar. Ahora, los tres gestores del Banco de España deberán poner orden en las cuentas de CCM.
La Junta habla de «solvencia»
El Gobierno de Castilla-La Mancha sigue viendo a CCM como una entidad «solvente». Tras las declaraciones de Solbes y De la Vega anunciando la intervención, la Junta envió un comunicado en el que transmitió «un mensaje de seguridad a los impositores y empresas». «La Junta confía en que la decisión [del Banco de España] contribuya a poner fin a todos los rumores, dado que, como ha dejado claro el vicepresidente económico, CCM es una entidad solvente». La Junta manchega, presidida por José María Barreda, siempre ha negado la existencia de problemas financieros en CCM. Sin embargo, también aparece en la lista de los mayores deudores de la caja -en el quinto lugar-, con 188 millones de euros. El Banco de España ha estado además analizando con lupa un crédito concedido al Instituto de Finanzas de Castilla-La Mancha, dependiente de la Junta.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / El análisis
...que intentaba 'vender' una imagen de solidez
Hace tres semanas lanzó depósitos al 4% e incrementó su publicidad televisiva
J. E. MAILLO/Madrid
Caja Castilla-La Mancha intentó hacer frente a sus graves problemas de solvencia y de liquidez captando fondos casi a cualquier precio, con sugerentes ofertas a los depositantes. Mientras tanto, el grifo del crédito seguía echando agua a raudales.
Los dos últimos productos lanzados por la entidad manchega premiaban con hasta un 4% la entrega de dinero a la caja, que buscaba principalmente pensiones y nóminas.
La cantidad sonaba excesiva para muchos competidores. «Si alguien paga un 4% por un dinero que puede conseguir al 2% es que algo pasa», señalaba a este diario semanas atrás un alto cargo de una entidad bancaria.
Porque todos los bancos y cajas españoles tienen abierta la ventanilla de crédito del Banco Central Europeo a un tipo del 2% (ahora rebajado al 1,5% tras la última reducción del precio del dinero).Pero para captar esos recursos había que ofrecer activos como garantía, y eso es lo que empezaba a escasear en Caja Castilla-La Mancha, de ahí parte de sus problemas de liquidez.
Sin embargo, el pasado 5 de marzo CCM lanzó el denominado Depósito Creciente Experto. Este producto, ligado a tener domiciliada la pensión en la entidad, retribuía con un 4,06% anual. La entidad premiaba a los clientes que mantenían sus ahorros depositados en la caja durante más tiempo.
Y tras las pensiones, apenas cuatro días después, llegó otra oferta para los trabajadores dirigida a la captación de nóminas.Se trataba del Depósito Extra Nómina, de condiciones similares al anterior, y que ofrecía una rentabilidad anual del 3,96%.
Una estrategia decidida por la entidad que asistía a una continuada fuga de depósitos de sus sucursales. Entre diciembre y enero las oficinas de Caja Castilla-La Mancha entregaron a los clientes 1.040 millones de euros. La cuantía, según fuentes próximas a la entidad consultadas por este diario, había ido en aumento en meses sucesivos.
Para complementar esa estrategia de captación de fondos, la entidad presidida por el ex diputado socialista Juan Pedro Hernández Moltó se lanzó a una fuerte campaña de publicidad en las televisiones de ámbito nacional.
No era extraño comprobar cómo en los bloques publicitarios de los programas de máxima audiencia en el prime time se ofertaran productos de la entidad, algo poco habitual en bancos y cajas de tamaño similar al suyo.
En medios financieros sorprende, por ejemplo, que Caja Castilla-La Mancha se anunciara este mismo sábado en la emisión televisiva del partido de fútbol disputado entre la selección española y la de Turquía.
Un gestor de una entidad se preguntaba ayer, tras lo ocurrido, cómo era posible que CCM, con estos problemas de liquidez, siguiera dando créditos a un ritmo desorbitado. En el último año más de 1.800 millones de euros. Es un 10,1% de incremento, cuando la media del sector de cajas -más saneado a la vista de lo ocurrido ayer- crecía al 7%.
La entidad también tiró de su cartera de participaciones industriales, que en parte es responsable de sus problemas actuales, para buscar liquidez.
Durante gran parte del año 2008 CCM siguió engordando esa cartera con compras de participaciones en empresas que algunos meses después se veían abocadas a la suspensión de pagos (es el caso de Obrum).
Por esta vía la caja manchega saneó su balance con algo más de 20 millones de euros en el último trimestre del pasado año. Pero esa vía apenas le permitió recuperar una quinta parte de lo invertido en los 18 meses anteriores, cuantía insuficiente para solventar sus agujeros.
Se vende piso a precio de saldo
El último y desesperado intento de Caja Castilla-La Mancha por obtener fondos adicionales para tapar sus problemas de liquidez fue desandar el camino andado en el sector inmobiliario. La entidad aún ofrece, cómo se puede comprobar a través de su página web, pisos de su propiedad con descuentos de hasta el 20%.
La adquisición de activos inmobiliarios ha sido utilizada por bancos y cajas de ahorros en los últimos tiempos para evitar la morosidad entre sus clientes. Y buena parte de ellos los vende ahora con descuentos sobre el valor de mercado. El problema surge cuando el peso de esos pisos sobre el tamaño de una entidad es tan considerable como ha sucedido en el caso de la entidad manchega.En la oferta de CCM hay viviendas, locales, pero también edificios enteros.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / El análisis
Cronología de una fusión 'abortada'
>16 de febrero. Los presidentes autonómicos de Andalucía y Castilla-La Mancha, Manuel Chaves y José María Barreda, anuncian su apoyo a una posible fusión entre Unicaja y Caja Castilla-La Mancha (CCM).
>26 de febrero. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asegura que conversó con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, sobre la evolución del proceso de fusión entre las cajas castellanomanchega y andaluza.
>2 de marzo. CCM y Unicaja comunican a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que han alcanzado una base de acuerdo para su fusión.
>4 de marzo. La agencia de medición de riesgos Moody's pone bajo vigilancia la calificación de la deuda a largo plazo de Unicaja tras el anuncio de fusión.
>13 de marzo. El presidente de CCM, Juan Pedro Hernández Moltó, se aferra al cargo: «Nadie se va de aquí (...) Estoy convencido de que estamos iniciando un camino inteligente que nos llevará a ganar tamaño y convertirnos en uno de los pioneros de la tercera generación de las cajas de ahorros».
>29 de marzo. El Gobierno convoca un Consejo de Ministros extraordinario para estudiar el Decreto Ley sobre la decisión del Banco de España de intervenir la CCM, en lo que supone la primera intervención de una gran entidad financiera desde la de Banesto en 1993.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / Las dudas / P&R
Una intervención 'de facto' que garantiza los depósitos
FRANCISCO NUÑEZ/Madrid
El Gobierno aprobó ayer domingo, en Consejo de Ministros extraordinario, un Real Decreto por el que concede un aval del Tesoro para la financiación que otorgue el Banco de España, por un importe máximo de 9.000 millones de euros, a favor de Caja Castilla-La Mancha (CCM), para resolver sus problemas de liquidez. Aún así el rumor de insolvencia no se ha acallado.
¿Tienen garantizado su dinero los depositantes de CCM?
En palabras del vicepresidente económico, «absolutamente». La garantía, ampliada por el Gobierno en plena crisis financiera para evitar fugas de ahorradores a entidades extranjeras, es actualmente de 100.000 euros por persona en cada cuenta frente a los 20.000 euros de octubre . Es decir, si en una cuenta existen tres titulares, la garantía total es de 300.000 euros.
¿Puede haber huidas de depósitos?
El vicepresidente intentó ayer tranquilizar a los ahorradores.Incluso señaló que hoy, primer día operativo de la caja tras la intervención del Banco de España, cualquiera «puede abrir una cuenta con toda tranquilidad». La situación no se parece a la que se vivió en la última intervención bancaria (la de Banesto a finales de 1993). Sin embargo, en aquel momento, y en sólo 24 horas, los clientes de la entidad retiraron entre 75.000 y 100.000 millones de las antiguas pesetas. El Gobierno se vio obligado en aquel momento a salir al paso y asegurar a los depositantes su capital.
¿Y si la entidad no dispone de liquidez suficiente?
No hay problema alguno, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), un fondo creado con aportaciones a escote según los activos de cada caja, corre con esa garantía. En este caso, el FGD de las cajas de ahorro es de 3.972 millones.
¿Y si no hay suficiente para las devoluciones?
En este caso, y también en el supuesto de quebranto patrimonial, es el Tesoro quien adelantaría este dinero. El Estado recuperaría a largo plazo este efectivo cuando pueda arreglar cuentas con el FGD.
¿Qué ocurre con las hipotecas?
No hay ningún cambio. Quienes tengan suscrito un crédito (incluso los promotores), seguirán con el mismo compromiso de devolución que antes de la intervención. Lo mismo sucedería en un supuesto de fusión, venta o quiebra. El compromiso sería el mismo ante los nuevos propietarios o acreedores.
¿Y con los partícipes en fondos de pensiones o de inversión?
Todo seguirá igual. La suscripción de estos activos continúa su camino tanto en esta entidad como en la que surja a partir de esta intervención. De cualquier forma, conviene saber que el FGD no cubre con su patrimonio futuros riesgos de quiebra.En el sector, tan necesitado de quitar clientes a los demás, no descartan fugas.
¿Por qué ha optado el Gobierno por la fórmula de la intervención?
Es la menos dura de todas las posibilidades que tiene a su alcance.Es la que empleó con Banesto, aunque con Rumasa (300 empresas que tenían medio centenar de bancos) utilizó la expropiación.Las tres actuaciones se han producido gobernando el PSOE. En realidad, se trata de una fórmula de aterrizaje del Estado en la entidad para conocer con detalle sus cuentas ante la desconfianza generadas en sus actuales gestores. Los nuevos administradores serán además los encargados de diseñar el plan de viabilidad de la entidad para salir adelante por su propios medios o ponerla a la venta, una vez saneada, en pública subasta. Seguramente el Gobierno intentará una salida más privada.
¿Podría acabar en manos de otra entidad?
Es lo más probable a medio plazo. El Gobierno procurará primero su saneamiento, sobre todo intentando cobrar o reduciendo el exceso de riesgo crediticio con los promotores. Y, luego podría apoyar una futura absorción por otra entidad. Es decir, podría recuperar el intento de fusión con otra caja (por ejemplo, Unicaja) a modo de absorción. Lo que es evidente es que en las condiciones actuales no era posible una fusión. Sólo habría que preguntar a los directivos de Unicaja qué han visto en las cuentas que le han hecho dar marcha atrás en el proceso abierto de fusión a pesar de contar con todas las bendiciones políticas
¿En qué consiste la intervención de Caja Castilla-La Mancha?
Técnicamente se trata de una operación parecida a la de Banesto, aunque el Gobierno ha intentado resaltar que la operación se ha hecho por «un problema de liquidez», en palabras de Solbes.Ha concedido un aval del Tesoro a la financiación que otorgue el Banco de España, por un importe máximo de 9.000 millones, a favor de CCM. El importe se imputará a los Presupuestos Generales del Estado de 2009, tal como sucedió con los avales que para todo el sector otorgó el Ejecutivo ante la crisis financiera.En caso de una eventual ejecución del aval, el FGD de las cajas de ahorros deberá sufragar una parte.
¿Existe alguna similitud con la intervención de Banesto?
La explicación oficial que se dio el 28 de diciembre de 1993 sobre la actuación en Banesto era la de «adoptar medidas de saneamiento que no podrían afrontarse por la entidad de forma aislada» y que requerían «el apoyo de todo el sistema bancario». El Gobierno destituyó a su presidente, Mario Conde, y a sus consejeros, y nombró un equipo comandado por Alfredo Sáenz, que hoy es consejero delegado del Santander (entonces era vicepresidente del BBV), entidad que se quedó en subasta la entidad un año después. La situación ahora tiene sus matices a pesar de algunas coincidencias en el procedimiento. Ayer, el Gobierno además de avalar, garantizó ayer el dinero de todos los ahorradores con que el fondo financiado por todas las cajas, y cesó al presidente, Juan Pedro Hernández Moltó y todo su equipo nombrando un equipo de nuevos administradores.
¿Pueden derivarse responsabilidades penales tal como sucedió con el caso Banesto?
Eso se verá una vez los nuevos administradores de CCM, nombrados por el Gobierno, entren en la entidad y vean su realidad contable.De cualquier forma, llama la atención que el Ejecutivo haya decidido la intervención precisamente dos días antes de que se celebre la reunión prevista del consejo de administración de la entidad para aprobar las cuentas.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / Las dudas
El primer paso de una ola de actuaciones en otras cajas
La debilidad del sector alienta nuevas fusiones o rescates
J. E. MAILLO/Madrid
La caída de Caja Castilla-La Mancha puede ser únicamente la primera de una ola de intervenciones en el sector de las cajas de ahorros, siempre y cuando las fusiones que se están intentando en los más diversos puntos geográficos del territorio español no actúen como solución preventiva.
Hay entidades que ya se han colgado el cartel de fusionable.Los casos más sonados son los de varias cajas de Castilla y León, después del intento frustrado de fusión virtual entre las seis entidades castellanas, consensuado por las cúpulas de PP y PSOE en la región, pero que embarrancó en las propias entidades y en las direcciones provinciales.
La Caja de Burgos se ha ofrecido a su vecina, Caja Círculo. Mientras que la leonesa Caja España y la salmantina Caja Duero acordaron por separado el 26 de febrero y el 10 de marzo, respectivamente, una declaración casi idéntica por la que autorizan a sus direcciones a buscar fusiones con otras cajas de la región.
Alguna de estas entidades, como es el caso de Caja España, presenta graves problemas de morosidad, un problema que amenaza con ser la causa de la caída de otras entidades. Entre la lista de candidatas a este indeseado club figura Caixa Catalunya, con ratios por encima del 5% al cierre del año 2008. Las cajas, en términos generales, tienen una morosidad muy superior a la de los bancos.
En Cataluña, con una decena de cajas, se mira a La Caixa como la salvadora de alguna de las entidades de menor tamaño que atraviesa por dificultades, como Caixa Penedés.
En el caso de Andalucía, todo dependerá de si Unicaja, una vez producido el saneamiento de Caja Castilla-La Mancha, retoma la idea de la fusión con la entidad hoy intervenida. En caso contrario, la caja presidida por Braulio Medel deberá jugar un papel importante en la consolidación de las diferentes cajas de la región. El gran sueño del presidente andaluz, Manuel Chaves, es contar con una gran caja regional, un proceso en el que se avanzaba cuando CCM se cruzó en el camino de Unicaja.
En términos más pacíficos avanza el proyecto de fusión entre las dos cajas extremeñas, la de Extremadura y la de Badajoz, fruto de los trabajos realizados por una comisión creada ad hoc en el Parlamento regional.
Y en el País Vasco, tras el fracaso del primer intento de integración, los nuevos vientos políticos pueden posibilitar la unión de BBK, Caja Vital y Kutxa.
JUAN PEDRO HERNANDEZ MOLTO / Ex presidente de Caja Castilla-La Mancha
Un socialista 'pata negra' sentenciado
CRISTINA CABALLERO/Madrid
Hoy más que nunca, el ya ex presidente de CCM Juan Pedro Hernández Moltó se habrá acordado de las duras palabras que dirigió al ex gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, hace ya 14 años: «¡Señor Rubio, míreme a la cara! ¡De frente! Me recuerda, ¿no?».
Moltó era por entonces portavoz socialista de Economía en el Congreso de los Diputados y formaba parte de la comisión de investigación del caso Ibercorp. Durante su intervención, una de las más vehementes y agresivas que se recuerdan en el Parlamento, Moltó no tuvo ni una pizca de compasión con el principal acusado de aquel desfalco: «Está usted generando desconfianza en la seguridad de un sistema político y financiero del que, créame, nos sentimos muy satisfechos muchos españoles. Tenga la valentía de asumir su responsabilidad».
Es probable que aquellas demoledoras palabras pesen hoy como losas en la conciencia del ex presidente de Caja Castilla-La Mancha (CCM). La entidad que preside desde hace 10 años ha sido intervenida por el Banco de España y es probable que él mismo tenga que dar muchas explicaciones sobre su gestión ante la sociedad española e incluso ante la Justicia.
Este final abrupto y deshonroso hace especialmente daño a un socialista pata negra, afiliado al partido desde los 24 años, que siempre se ha jactado de ser una persona íntegra y honesta.
Hernández Moltó, alicantino de nacimiento pero vinculado desde casi toda su vida a Toledo, hizo carrera política a la sombra de José Bono. Después de desempeñar varios cargos económicos en la Junta de Castilla-La Mancha, pareció que su oportunidad de ser el número dos de la comunidad llegaba cuando el actual presidente del Congreso le nombró secretario general del PSOE en la región. Moltó estaba llamado a convertirse en el delfín natural de Bono, pero finalmente, por causas nunca suficientemente aclaradas, éste fue desplazado por José María Barreda, el actual presidente de la Junta manchega, en 1996.
Moltó se quedó anclado en la Comisión de Industria, donde conservó el amparo de Carlos Solchaga, al que le unía amistad y mucha sintonía desde los tiempos de Ibercorp. Bono, no obstante, volvió a rescatar a Moltó en 1998 para la Alcaldía de Toledo, que no lograba arrebatar a los populares. Los socialistas volvieron a perder las elecciones y el entonces presidente de la Junta premió a Moltó con la presidencia de CCM.
La Ley de Cajas de la comunidad acababa de ser modificada por los socialistas para dar más peso a la Junta en los órganos de control y Bono, a pesar de que había prometido públicamente «no poner a ningún socialista al frente de la entidad», rompió su palabra y colocó al martillo de Mariano Rubio al frente.
Moltó, con un innato don de gentes, simpático, de trato cordial, ha gestionado la caja en todos estos años bajo la tutela del presidente de la Junta, José María Barreda. Los promotores inmobiliarios cercanos a Barreda han gozado de un trato privilegiado en cuanto a créditos casi ilimitados. Las consecuencias son ahora un agujero de cerca de 3.000 millones de euros que Moltó no podrá seguir disimulando. Está en juego la seguridad del sistema financiero.
A CONTRAPELO
Semana negra
SANTIAGO GONZALEZ
«Hay semanas en las que no está uno para nada», debió de pensar ayer el presidente al volver de sus 20.000 kilómetros de viaje ultramarino en un fin de semana, para disimular el error de Chacón y explicarle al vice Biden la esencia de la soberanía nacional: España retirará sus tropas de Kosovo cuando le parezca y no le va a parecer hasta que se haya coordinado el plan con nuestros socios y en los plazos que a éstos les parezcan adecuados. El orden natural del relato requiere que él sea el protagonista de la solución. Alguien deberá comerse el marrón de haber creado el problema y no va a ser el jefe.
Y apenas llegado, estalla la noticia del día: el Banco de España interviene Caja Castilla-La Mancha. El presidente ha transitado grácilmente del principio de Peter a la Ley de Murphy: no puede evitar que la tostada se le caiga de todas todas y que todas las veces aterrice por la parte de la mantequilla. Apenas llegado de su viaje a Chile, convocaba al Consejo de Ministros y Ministras para tratar la situación creada. Todo era muy raro. Cuatro, que ayer parecía Intereconomía, dio a mediodía la primicia de la intervención y la ilustró con una recomendación de Zapatero al líder de la oposición: «Señor Rajoy, cuando ponga orden en Caja Madrid podrá hablar del sistema financiero. ( ) ¡Qué hipocresía más grande, cuánta irresponsabilidad!» Sorprendentemente, el resto de las cadenas pusieron en el asunto parecido distanciamiento al que emplea ETB con el discurso navideño del Rey.
Dentro de dos semanas se cumplirán 15 años desde el día en que el presidente de Caja Castilla-La Mancha, entonces portavoz socialista en la Comisión de Economía del Congreso, crucificó al gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, a cuenta de Ibercorp y otros deslices del sentido. Rubio fue una ejemplar víctima propiciatoria para un PSOE transido de corrupciones y dinero negro: «Míreme a la cara. ¿Es consciente del daño que está haciendo a la sociedad su proceder y su comportamiento?, debe usted hacer algo, tenga la hombría de bien y la valentía de asumir sus responsabilidades.( ) Tiene usted la última oportunidad para salvar la poca dignidad que le queda», tronó Juan Pedro Hernández Moltó, 15 años antes de ser destronado por el Banco de España.
Es la primera vez que el regulador interviene una entidad financiera desde el 28 de diciembre de 1993, fecha en la que cayó sobre Banesto y acabó con la carrera de Mario Conde. Aquella misma noche, ironías de la historia, Tele 5 emitía un programa de producción propia, Queridísimos 93, en el que los televidentes elegían a los personajes más admirados en distintas actividades. Conde fue el queridísimo en Economía. Las querencias de fondo de los españoles no han cambiado mucho. Hace menos de un mes, cuando los guardias se llevaban preso al previsor alcalde de Alcaucín, el de los 160.000 euros bajo el colchón, sus vecinos le aplaudían solidariamente. No tenía razón Marx en su frase más citada sobre la repetición de los acontecimientos en la historia, la primera vez como tragedia, la segunda como farsa. Aquí empiezan en comedia y terminan en lo mismo. Las tragedias son siempre colaterales.
LA CRISIS DE LAS CAJAS / El protagonista
Una entidad creada en 1992 por la fusión de 4 cajas manchegas
Caja Castilla-La Mancha, con sede social en Cuenca, nació en 1992, como consecuencia de la fusión de las cajas de ahorros de Albacete, Cuenca, Ciudad Real y Toledo. Su compromiso con más de un millón de clientes, según indica en su informe de presentación, ha estado basado en una gestión «eficiente y rentable» de los recursos, que permita obtener solidez y crecimiento económico continuado para atender los intereses sociales.
La entidad pertenece a la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), está integrada en el Fondo de Garantía de Depósitos y fue la primera entidad en constituir un Comité para el Buen Gobierno y la Responsabilidad Social Corporativa.
Cuenta actualmente con cerca de 3.000 trabajadores al servicio de asesoramiento individual, y con más de 600 oficinas abiertas, así como una red comercial presente en 20 provincias y en ocho comunidades autónomas (Cataluña, Aragón, Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía).
El primer presidente de la entidad, nombrado por el Consejo de Administración el día de su constitución, el 26 de junio de 1992, fue Fernando Luis Novo Muñoz. Tomás Martín-Peñato, consejero aún de la caja, fue presidente de Caja Castilla-La Mancha entre 1995 y 1998, Juan Ignacio de Mesa, entre 1998 y 1999, y Juan Pedro Hernández Moltó preside CCM desde finales de 1999, reelegido en julio de 2004 por un periodo de seis años.
El mayor órgano de decisión de la caja es la Asamblea General, formado por 150 miembros, de ellos 32 por las corporaciones municipales, 45 por los impositores, 30 por las Cortes de Castilla-La Mancha, 12 por las entidades fundadoras, 13 por los empleados, 17 por las organizaciones e instituciones no públicas, y un representante de la Junta en la comisión de control de la entidad.





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