LAS MAMARRACHADAS DE ZP Y SUS MINISTRILLAS DE CUOTA:Zapatero intenta evitar que Kosovo enturbie la Cumbre de la OTAN

Zapatero intenta evitar que Kosovo enturbie la Cumbre de la OTAN
MARISA CRUZ/Madrid
El Gobierno ha activado toda la maquinaria a su alcance para intentar evitar que el malestar de los aliados, y en especial el de EEUU, por el anuncio unilateral de retirada de las tropas de Kosovo, se traslade a la Cumbre de la OTAN que se celebrará los días 3 y 4 de abril en Estrasburgo (Francia) y Kehl (Alemania).
Desde el presidente hasta la propia ministra de Defensa despliegan desde ayer esfuerzos para impedir que las nuevas relaciones que pretende entablar Zapatero con la Administración Obama se vean ensombrecidas por este primer tropezón ante los aliados. Zapatero contribuye a la labor desplazándose en el último minuto en un viaje relámpago a Viña del Mar (Chile) en el que coincidirá con el vicepresidente de EEUU, Joseph Biden.
Carme Chacón, por su parte, emprende una ronda de contactos con los principales socios de la Alianza para explicarles pormenorizada mente las razones españolas para el repliegue de tropas y, de paso, asegurarles que la retirada se hará de acuerdo con las necesidades de los comandantes sobre el terreno, es decir, tal y como pactó el secretario general de la Presidencia, Bernardino León, con el consejero de Seguridad Nacional de EEUU, el general retirado James Jones.
En paralelo, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega se encargó ayer desde la tribuna del Consejo de Ministros de aclarar que los plazos de la retirada serán fijados por los «responsables militares».
En definitiva, que no existen ahora mismo, en contra de lo que anunció Chacón, fechas fijas de retirada. Para establecerlas, precisó la número dos del Gobierno, «se va a empezar a trabajar en coordinación con los aliados y en colaboración con la Secretaría General de la OTAN».
Igualmente, una alta fuente del Ministerio de Defensa, que considera la polémica zanjada, recalcó que el secretario general de la Alianza, Jaap de Hoop Scheffer, tranquilizó a Chacón asegurando que lo último que desea es que la Cumbre -la primera en la que participará Obama y en la que se va a celebrar el 60 aniversario de la organización- quede enturbiada por el traspiés español.
Pese a ello, el temor a que durante la reunión de Estrasburgo salga a relucir el malestar hacia España ha inducido al Gobierno a extremar los gestos y las explicaciones hacia Washington y los principales aliados.
Así, el presidente del Gobierno decidió el mismo miércoles por la tarde, después de haber sufrido los reproches de todos los grupos parlamentarios por las formas en las que Chacón gestionó el anuncio del repliegue, cambiar su agenda de trabajo y aceptar la invitación que desde hace varios meses tenía para viajar a la reunión de líderes progresistas que se celebra hoy en Viña del Mar (Chile) y a la que acude el vicepresidente de EEUU.
A la cita estaba prevista la asistencia de una representación española de mucho menor rango: la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, y el presidente de la Fundación Ideas, Jesús Caldera.
Finalmente, Zapatero cambió de plan y aceptó embarcarse en un viaje transatlántico de 28 horas (ida y vuelta) para permanecer en Viña del Mar apenas ocho. Una decisión idéntica a la que tomó antes de la reunión del G-20 en Washington, cuando aún no tenía garantizada una silla en dicho foro, y en el último momento optó por viajar a Pekín para evidenciar la presencia de España en los foros internacionales. Desde Moncloa apuntan que el cambio de opinión, en este caso, se ha debido a la insistencia de la presidenta chilena, Michelle Bachellet.
La reunión tiene como objeto debatir el «momento progresista actual; la respuesta progresista ante la crisis económica, su impacto social y la recuperación verde».
La polémica se mantiene viva
>Leguina. El que fuera presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, el socialista Joaquín Leguina, cree que la decisión de retirada es «publicitaria» y una «ocurrencia» de los «asesores de imagen».
>PP. Ha registrado en el Congreso una petición para que la ministra de Defensa comparezca en Pleno para solicitar «la preceptiva autorización» para la retirada de las tropas españolas de Kosovo.
Más información en página 27.
Un total de 962 soldados de la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat) partirán la semana que viene hacia el Líbano, para integrarse en la misión de la ONU en el país. En un acto celebrado en la base de Figueirido (Pontevedra) -en la imagen, los militares desfilando-, el general José Ignacio Medina pronunció el discurso de despedida, advirtiendo a los soldados que deben «extremar las medidas de seguridad», ya que la situación en el país es de «tensa calma». Con la partida del contingente, la Brilat pasará a tener efectivos en las tres misiones principales en las que participa España: Afganistán, el Líbano y, por ahora, Kosovo.





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