FIRMAS: Federico Jiménez Losantos, Isabel San Sebastián, Pedro G. Cuartango, Victor de la Serna, Arcadi Espada, Antonio Lucas, Erasmo,Red,

LA TRASTIENDA
ISABEL SAN SEBASTIAN
Maniobras poselectorales
SI ETA no dispone otra cosa (su capacidad para influir con sangre en las urnas está más que contrastada, por inaceptable que resulte), las elecciones de mañana van a arrojar resultados sorprendentes tanto en Galicia como en el País Vasco. Resultados que obligarán a emprender maniobras de hondo calado en algunos despachos, al tiempo que se aplazan otras, previstas para escenarios distintos.
En el feudo del PNV es probable que Ibarretxe vuelva a ganar y lo haga con una ventaja confortable, aunque será difícil que el actual tripartito alcance la mayoría absoluta. Por vez primera en muchos años, la negociación política deberá sustituir al pesebre puro y duro en la búsqueda de respaldos. El PP de Basagoiti, en posición de gran debilidad, estará tentado de echarse en brazos de Patxi López para convertirle en lehendakari sin condiciones, ni compromisos, ni más premio que el de haber propiciado, al fin, la liquidación de un régimen insoportable de hegemonía nacionalista.Pero si lo hace, se equivocará, por más aplausos que recoja tanto en Bilbao como en Madrid. Traspasar las fronteras de la dignidad que con tanto dolor trazaron generaciones de populares vascos supondría no sólo un error estratégico de bulto, parejo a la baza entregada al PSOE, sino una traición que tendría un castigo severo en el medio y largo plazo.
Galicia, a tenor de las últimas encuestas no publicadas, que han amargado la semana a Pepe Blanco, parece dispuesta a devolver al PP los 38 (o 39) escaños que necesita para recuperar el gobierno de la Xunta. De confirmarse este resultado, la lógica alegría de Núñez Feijóo no sería nada comparada con el estallido de júbilo que recorrería los pasillos de la calle Génova, donde más de uno/a espera ansioso el escrutinio para saber si hace o no las maletas. Un triunfo semejante en su tierra natal proporcionaría a Mariano Rajoy un balón de oxígeno impagable en un momento especialmente penoso, lo que explica el esfuerzo ímprobo que ha desplegado en la campaña. El conoce mejor que nadie lo mucho que se juega en el envite, como conoce (o debería conocer) las operaciones de relevo de su persona al frente del partido que se urden en la sombra.
El momento establecido para desencadenar la ofensiva se situaba precisamente en los días posteriores al batacazo electoral previsto, pero, si las papeletas gallegas alteran el guión escrito, los asistentes a determinadas comidas habrán de readaptarse a las circunstancias, suspender la maniobra y buscar otro motivo. Un motivo que, para mal de todos, emerge ya con perfiles sombríos por el horizonte informativo y amenaza con llevarse a mucha gente por delante...
CONJETURAS
ERASMO
God's eye
HELIX, «Ojo de Dios», nebulosa inconcebible. Bellísimo «make up» de los cielos para agnósticos, ateos y creyentes. Esa inmensa pupila azul, quizá Dios no es negro; con su rimmel ocre y todo, acaso aún ahí desde el último carnaval de los firmamentos. «God thinks big», a lo grande: tamaño, dos años luz, billones de kilómetros.Simbología masónica, triángulo equilátero; tercer ojo tibetano, cíclope homérico, México, todo ahí. Y Juan Ramón: tras la blanda almeja de su párpado.
LA POLEMICA NACIONAL
La pieza cobrada se evaluará mañana en las urnas
LA CAIDA DE FERNANDEZ BERMEJO Y SUS CONSECUENCIAS ELECTORALES. La caída del ministro de Justicia tras el escándalo de sus conversaciones campestres con el juez Garzón y el comisario jefe de la Policía Judicial -que eso fue lo políticamente relevante de la cacería, aunque algunos lo callen totalmente- tiene un claro sentido electoral.¿Cuál? División de opiniones...
VICTOR DE LA SERNA
Los acontecimientos se precipitaron la semana pasada en la saga-fuga de Bermejo, que el día 19 aún era descrita por el agudo Josep Ramoneda, en El País, como «maniobra de distracción de los problemas de corrupción del entorno del PP» y «salvavidas para Bermejo».Pero, en el mismo periódico, Miguel Angel Aguilar ya intuía la defenestración y felicitaba por el éxito periodístico al director de EL MUNDO (al que, con esas cosas de Aguilar, ahora llama Jota Pedro; antaño era Pedro José); aunque, eso sí, intentaba aguar el piropo asegurando que este periódico lo ha conseguido, como antaño hacía Randolph Hearst, «escarbando en la intimidad de las personas». Ya saben: las grandes monterías son cosas intimísimas.¿Intocables, quizá?
Despachada por todos los medios la disyuntiva dimisión/destitución, ya que está claro que fue Zapatero el que soltó lastre, ahora falta por ver cómo esa jugada, unida a la parte garzoniana de la operación -el miércoles ya saltaban los nombres de los aforados Luis Bárcenas y Gerardo Galeote- iba a influir en las citas electorales del domingo.
En los medios progubernamentales se aplaudía al presidente. El País, en un editorial, afirmaba: «Los dirigentes populares no han dudado en considerar la dimisión como una victoria. Sin embargo, han perdido el parapeto tras el que estaban buscando cobijo político para hacer frente a la tormenta judicial, que podría arreciar tras el levantamiento del secreto del sumario». Por ahí iba Ramón Cotarelo, en Público: «La dimisión del ministro por un asunto aparentemente menor dejará más en evidencia la muy condenable actitud del Partido Popular». Joan Tapia, en La Vanguardia, admiraba el movimiento de ajedrez: «¿Ha errado ZP al entregar la cabeza de Bermejo? Quizá sí. Pero puede que no. (...) Lo tradicional hubiera sido aguantarlo -sus diputados le aplaudieron al grito de '¡Torero!'- y subir los decibelios contra el PP. Pero ZP rompe moldes. Cree que la flaqueza bien utilizada es un activo. Que no fallar a la opinión pública (en lo que de él depende) y sorprender al contrario son buenas armas. Y a un PP que practica aquello de que la mejor defensa es el ataque, pero en el que nadie asume ninguna responsabilidad, le lanza la cabeza de Bermejo, culpable sólo de una mediocre gestión».
Muy diferente era el análisis de Casimiro García-Abadillo en EL MUNDO: «Zapatero ha pagado caro su error, que fue nombrar como ministro de Justicia a un fiscal conocido -incluso por sus propios compañeros- por su incorregible sectarismo. Esta es la primera vez, desde que gobierna Zapatero, en la que no ha sabido manejar los tiempos, en la que alguien se le rebela sin que él pueda hacer nada por evitarlo. ¿Será este el síntoma del principio del fin de una forma de entender la gobernación del Estado?».
Ignacio Camacho, en ABC, comentaba la envidia que Solbes decía tener de Bermejo. ¿Ocasión perdida? «En realidad, hay más de medio Gobierno quemado, pero el presidente prefiere no tocar los fusibles, no vaya a ser que la gente se pregunte si el problema no estará más arriba».
EL CORREO CATALAN
ARCADI ESPADA
Queda decretado el optimismo
Querido J:
Hemos hablado más de una vez de ese libro que alguna vez escribirá alguien sobre la relación entre la crisis económica y la llegada de Barack Obama a la Presidencia de Estados Unidos. Por supuesto, debería incluir más de un capítulo sobre los medios de comunicación y las consecuencias de que ésta haya sido la primera crisis de la era internáutica; y en la misma área de juego el libro debería también deslindar cuánto ha contribuido la crisis particular del modelo industrial (¡siderúrgico!) de las noticias a la percepción de un determinado nivel de la crisis global.
Ninguna de esas perspectivas de análisis pretenden negar base objetiva a la crisis. Siempre hay base objetiva para una crisis económica. Las metáforas à la baudrillard, tipo la-guerra-del-golfo-no-ha-tenido-lugar, me producen gran desazón, sobre todo cuando pienso en las víctimas.Es difícil decirle a un trabajador despedido o a un empresario sin crédito que su situación no se corresponde con una base objetiva.Del mismo modo, las teorías conspirativas suelen producirme rubor intelectual: y, por lo tanto, no veo a Obama encerrado en el sótano diseñando con cuatro magnates socialdemócratas una crisis, o una exacerbación de la crisis, que facilitara la llegada del primer negro a la Casa Blanca.
Pero, además, es irrelevante incluir la hipótesis de la actuación deliberada. La Era Infame (Bush, crash) debía acabar en un Apocalipsis, y con las trompetas del arcángel de la muerte soplando su rencor.Una pura necesidad del relato. Siguiendo con ella, con la dialéctica del maestro Expósito, después del Apocalipsis sólo podía advenir la Redención. Pero me figuré que guardarían las formas.
Hasta este martes 24 nadie había pronunciado una sola palabra de aliento. Nadie absolutamente. En el relato apocalíptico había momentos espectaculares como ése que protagonizaban, inexorablemente, las autoridades económicas. Primero decían, con su pomposidad habitual, que la economía es básicamente un estado de ánimo.Y, acto seguido, se lanzaban a describir, no ya la situación presente -para la que usaban todas las variantes del negro salvo una-, sino también la situación futura: impracticable. Debe entenderse a las autoridades: tratarían, ¡y con todas sus fuerzas!, de que la economía no dejara de ser un estado de ánimo: cuestión de mantener el prestigio.
Al desaliento contribuyó de manera destacada el propio Obama.Incluso incurriendo muchas veces en la Gran Depresión. Esta ha sido el tótem de esta crisis. Pura estética retro. Blanco y negro de Walker Evans. Confortables cuentos de terror. Una evocación tan precisa como Oscura Edad Media. Por lo demás, puro descerebramiento.Obama practicó el desaliento, como candidato y como presidente.Justo hasta este martes. Justo cuando dejó de ser necesario.
Un día antes se habían escuchado unas palabras muy interesantes.Las había pronunciado el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke: «Si las medidas tomadas por la Administración de Barack Obama, el Congreso y la Fed logran restablecer en alguna medida la estabilidad financiera -y solamente en este caso, en mi opinión-, existe una perspectiva razonable de que la actual recesión termine en 2009 y que 2010 sea un año de recuperación». Es un párrafo magnífico, dictado con este silabeo de la autoridad económica.Si las medidas tomadas se refiere a las que habrán de tomarse.Y solamente en este caso, a la inexorabilidad de tomarlas. Yo me he especializado en oráculos, como bien sabes. A las palabras de Bernanke siguieron las de Obama. Prosa poética. Pero vale la pena leerla y hasta declamarla:
«Sin embargo, aunque nuestra economía pueda estar debilitada y la confianza agitada, a pesar de que estamos viviendo tiempos difíciles e inciertos, esta noche quiero que todos los estadounidenses sepan esto: vamos a reconstruir, vamos a recuperarnos y los Estados Unidos de América resurgirán con más fuerza que antes».Y no sólo eso. Tras algunos párrafos describiendo la crisis con inspiración puramente teológica, y sobre todo teleológica, concluyó: «Bien, ese juicio final ha llegado, y es hora de tomar las riendas de nuestro futuro». No invento trompetas, querido amigo. Ahí lo tienes: ¡el Juicio Final!
Hay algo muy llamativo. Cuando hace un año Bush presentó su plan de estímulos financieros, la palabra optimista parecía reservada a él. Bush lo era y mucho, decían, por no llamarle iluso. Ahora el optimismo es más bien abstracto. Meteorológico. ¡Objetivo!
Así pues, no podían tardar en aparecer. Los casandras. Es cierto que todos deben de usar a la poetisa del miedo. Pero yo la he visto, sobre todo, en manos socialdemócratas. Un columnista de Le Monde, George Ugeux, famoso por haber sido nombrado consejero de Fortis poco antes de dimitir, escribía ayer: «Los casandras son legión, y son los que tienen interés en anunciar lo peor.Son los que deterioran un clima difícil, pero en absoluto desesperado».
Ugeux daba razones para no estar desesperado. La primera es la confianza de los gestores de fondos de inversión. «Hace tres meses, el 60% pensaba que la situación empeoraría. Ahora el porcentaje ha descendido hasta el 6%». Cielo santo, en tres meses. Aunque se entiende: fueron los meses del Juicio Final.
Respecto a la situación en los mercados financieros, Ugeux ve mejoras. «Quiero poner como ejemplo el mercado de obligaciones: que una caja de ahorros de Cataluña pueda pedir prestados 2.000 millones de dólares y el Barclays Bank 4.000 millones, confirma los indicadores de que el mercado de préstamos a tipo de interés fijo y a largo plazo vuelve a confiar en las instituciones financieras y a tener la confianza de los inversores».
Ugeux sólo es un símbolo, aunque extrañamente preciso y naif.Las señales se multiplicarán en los próximos días. Y ¡ay del que no entienda los nuevos tiempos! ¡Ay del que quede con los dedos pillados entre el nexo de la puerta!, como aquel pobre funcionario del 1984 orwelliano que empezó un discurso llamando a la guerra contra Eurasia y lo acabó cuando Eurasia era ya más fiel aliada que su propia cabeza, la cual rodó nada más bajar de la tarima. Concluido el Juicio Final y sus activos tóxicos, están al caer los buenos tiempos. Y la intimidante oferta de bonos del mercado de obligaciones socialdemócrata.
Sigue con salud
A.
RIO ARRIBA
ANTONIO LUCAS
'Guantánamo, my friend'
Tan sólo quedan los vapores de la orgía, pero aún está Guantánamo echando humo, aún siguen las jaulas llenas de presuntos terroristas, de tipos a los que hace cinco años les precintaron el hocico, los ojos y las orejas para que alcanzaran sin prisa el karma de la locura. Esta cárcel es una abadía de la infamia. No se me ocurre nada mejor para dar forma a la idea de un territorio esculpido por la paciencia del odio donde no existe más derecho que el de la tortura.
Suena viejo decir que le debemos a Bush el descrédito de haber bajado con él este peldaño de la Historia en beneficio de su guerra privada contra Irak. Suena viejo, pero resulta cierto.Y permítanme, antes de que lo olvide, cumplimentar con una negrita a Aznar por lo que indirectamente le toca. Pero a lo que íbamos: ahora hay que desmantelar ese túmulo de gente viva, de zombis con los nervios raídos, de encapuchados cuyo drama ha reducido (sin saberlo) la Declaración de Derechos Humanos, las luchas civiles por la dignidad y la Constitución de EEUU a papel higiénico.Hay que reincorporar toda esta carne picada al cauce de lo legal.Y ese viaje de vuelta necesita cómplices para amortiguar un atropello impulsado por el mismo fanatismo con el que otros reventaron aviones contra las Torres Gemelas.
Y ahora es donde entra en juego Zapatero a través de Moratinos.O al revés, ya no los distingo. España se ha ofrecido a acoger a los presos de Guantánamo y a darles cuartelillo mientras se les busca una salida o un disimulo. Parece que nos beneficiaremos cínicamente de esta caridad que en el fondo no nos hace más compasivos, sino un poco más coautores. Uno sospecha que también hay algo de licenciatura en felaciones hacia el Gobierno de Obama, como si quisiéramos enjugar alguna culpa y ponernos por fin a buenas con el señorito.
Zapatero es un sociata con gestos muy raros. Diría que pertenece al recuelo de una izquierda a tiempo parcial, baja en calorías, muy descargada de ideas y algo asimétrica. Igual tiene un ministro del Interior que arenga batidas de la Policía contra los inmigrantes en la puerta del Metro, que tiene un titular de Exteriores que va a buscar una excursión de inmigrantes desahuciados para darles una cobertura legal que no nos corresponde ni sabemos si aquí tienen. Gran Bretaña, Holanda y Canadá pasan de pringarse en este chapapote. Ellos no propiciaron este limbo salvaje. Nosotros tampoco, pero tenemos una forma muy extravagante de entender las relaciones internacionales. Casi un complejo que nos hace perder el escrúpulo. Y lo mismo pedimos prestada una silla de enea para la cumbre del G-20 que nos traemos cuarto y mitad de reo para darle manta y sopa de la cárcel. Así nos va.
EN LA RED: Los internautas creen que no es una buena medida alargar la cobertura del desempleo
VIDAS PARALELAS / EMILIO GUTIERREZ / C. VON STAUFFENBERG
PEDRO G. CUARTANGO
Los fines y los medios
¿Se puede conseguir un fin bueno mediante una acción mala? Siempre he creído que no, pero la reacción de Emilio Gutiérrez al destrozar la herriko taberna de Lazkao me ha hecho dudar de la respuesta.
La ética no es una ciencia exacta. Existe una ambigüedad en los seres humanos que hace que las acciones más nobles puedan tener motivaciones egoístas, mientras que la depravación puede tener un lado virtuoso. He leído a Genet y todavía no sé si era un degenerado o un santo.
Por ello, entiendo perfectamente la reacción de un Gutiérrez furioso por la destrucción de su casa y hastiado del acoso de los matones de la izquierda abertzale. Creo sinceramente que yo hubiera hecho lo mismo.
Probablemente en situaciones límite no hay más remedio que recurrir a la violencia para sobrevivir, lo cual puede ser entendido como una legítima defensa.
Es el caso, salvando las enormes distancias, de la conjura para asesinar a Hitler en julio de 1944. Claus von Stauffenberg y los demás oficiales del Ejército alemán que participaban en el plan creían que el único medio de poner fin a la guerra y a la destrucción de su país era eliminar al dictador nazi.
Colocar una bomba en el lugar donde se reunía con sus generales era un crimen. Pero ese asesinato estaba justificado porque podría haber salvado millones de vidas humanas.
Von Stauffenberg era un hombre de honor, de sólidos principios, que se daba cuenta de cómo la locura criminal de Hitler deshonraba al Ejército y al pueblo alemán. Por tanto, me veo en la contradicción de decir que hizo bien en intentar matarlo, aunque se tratara de un asesinato.
Volviendo a lo sucedido en Lazkao, los seguidores de ETA y Batasuna se han apoderado de la calle, siembran el terror y califican sus crímenes de «acciones». Como no entienden de razones, me parece que los destrozos causados por Gutiérrez son un argumento para que tomen conciencia en sus propias carnes del daño que causan.
Ahora le han puesto en su punto de mira y amenazan con matarle si vuelve al pueblo. Así son los que fingen apelar a la ley y la democracia para castigar la reacción espontánea de este hombre que lleva toda su vida intimidado por un puñado de fanáticos.
El caso de Emilio Gutiérrez plantea un importante dilema de orden moral sobre el fin y los medios. Pero sea cual sea la respuesta que cada uno pueda aportar a esta cuestión crucial, no hay que perder de vista que la víctima en este asunto es Gutiérrez y que sería intolerable que el Gobierno no pusiera los medios para que este ciudadano pudiera volver a su pueblo con garantías de seguridad.
Ese será el verdadero test de si las leyes sirven para algo en el País Vasco, donde -como diría Orwell- unos son más iguales que otros.
LAS CUATRO ESQUINASLa semana comenzó con la dimisión de Bermejo. Uno de sus antecesores, el popular Michavila, también se ha visto salpicado por un caso turbio. Mientras, Víctor Manuel reclama la oficialidad del bable.Cerca de Asturias, en Galicia, el PP se juega casi todo
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS
Dimisión del ministro de Justicia Caído Bermejo, faltan Garzón y el policía
La eliminación del furtivo del Consejo de Ministros, decidida el lunes por Zapatero, es la primera baja importante en la alineación político-judicial-policial que cazaba gratis total mientras preparaba la Operación Gürtel, cacería de engominados golfos del PP que no son menos golfos por haber sido víctimas de furtivos.
El ministro de Justicia cayó sólo cinco días después de ser aclamado por el grupo agropecuario del PSOE con los gritos de «¡torero, torero!». Pero hay otro amigo de las monterías y las capeas gratis total, el multijuez Garzón, que recibe muchos millones de pesetas al año solamente en regalos disfrazados de invitaciones a cazar en los mejores cotos. ¿No está obligado el juez a dimitir con más motivo que el ministro? ¿Ha declarado a Hacienda esos costosísimos regalos? ¿Por qué no ha preguntado por ello Michavila? ¿Pues, y el jefe de la policía judicial que se fue a cenar a Jaén con Garzón y Bermejo antes de las detenciones de la Banda de la Gomina?
Nunca la corrupción del Ejecutivo y el Judicial ha sido más obscena.Nunca el Consejo General del Poder Judicial ha cobardeado tanto en tablas como con Baltasar Garzón.
Incógnita electoral en Galicia Si pierde Feijóo, si gana Mariano
Mañana por la noche, salvo velación del voto emigrante, uno de estos dos hombres será protagonista: Feijóo si pierde; Rajoy si gana. Aunque si no logra la mayoría absoluta, Feijóo habrá perdido una oportunidad de oro para recuperar Galicia y ya anunció que renunciaría, el que tendrá más difícil la permanencia en su cargo político es Rajoy. Sin embargo, por las carambolas de la política y los imprevisibles cambios en la opinión pública, la campaña electoral, que es lo que siempre se da mejor al PSOE, le ha ido peor; y en cambio, al PP, le ha ido mejor desde que el PSOE, con Garzón como Terminator, quiso darle el golpe definitivo, el del cazador a la liebre.
Pero dos chapuceros engreídos como Bermejo y Garzón convirtieron a los cazadores en cazados. El ministro tuvo que dimitir y el juez ha escandalizado hasta al PSOE. Los votantes del PP que iban a castigar a Mariano por su deriva inane, se sintieron agredidos y Feijóo empezó a tener posibilidades reales de ganar. El final de campaña lo ha protagonizado casi en exclusiva Rajoy, que es como se llamará el ganador. Siempre que gane el otro, claro.
El cantautor defiende el bable Víctor Manuel, 'bablista' tardío
Víctor Manuel ha unido su nombre a la campaña de artistas, tiriteros y deportistas para hacer oficial el llamado asturiano, lo que supondría la unificación forzosa de las tres áreas de bables y la desaparición de todos ellos, como sucede con las nueve variantes de la primitiva lengua vasca tras la invención del euskera batua.Aunque voces tan prestigiosas en el mundo de la cultura como las de Corín Tellado, Villa y Cazorla se han unido a este movimiento nacionalista, ha sorprendido el cambio de Víctor Manuel, que en 1999 decía: «Todo lo malo se copia. En Asturias ya empiezan a decir qué es de buen asturiano y qué es de mal asturiano. Siempre hay imbéciles que imitan lo peor (...). Creo que el bable no tiene que ser cooficial, como algunos pretenden. En Asturias, de un tiempo a esta parte, somos expertos en inventarnos problemas donde no los hay. Y éste es un problema claramente inventado.A los nacionalistas les encanta reescribir la Historia (...).En mi tierra el nacionalismo todavía es bastante suave, pero sospecho que va a prender más: la estupidez no tiene fronteras».Y el oportunismo político las crea.
Intento de cobro a la Mutua Michavila, comisionado o comisionista
Pocas horas antes de la dimisión de Bermejo, EL MUNDO publicaba que su antecesor en el Ministerio de Justicia, José María Michavila, que firmó el tristemente célebre Pacto por la Justicia con López Aguilar, sucesor suyo y Bermejo Antecessor, trató de cobrar 1.000 millones de pesetas a la Mutua Madrileña como peaje para construir en Boadilla La Ciudad de la Sanidad, inversión de 600 millones de euros. No hubo comisión, porque la Mutua no quiso pagar, alguien le dijo algo a Esperanza Aguirre y la lideresa se cargó la Operación Comisión. Y Michavila se quedó sin cobrar, fuese para su bolsillo fuese para uno de sus representados, que ojalá no sean ni Shakira ni Alejandro Sanz.
Algo tendría que ver el dimicesado ex-alcalde de Boadilla con Michavila, el diputado que más falta al Parlamento, porque la Ciudad de la Sanidad, ay, se quedó sin construir, sin la gigantesca inversión y los miles de puestos de trabajo.
No se sabe si Michavila, bien para emular a su sucesor-de-sucesor Bermejo, bien para no tener que confesarse a diario, porque es muy pío, ha presentado su dimisión a Mariano Rajoy. O al menos a Soraya.
Etiquetas: Firmas





Links to this post:
Crear un enlace
Home