VÁYASE Sr GALLARDÓN!: Blesa impone unos nuevos estatutos que le permiten perpetuarse en Caja Madrid

Blesa impone unos nuevos estatutos que le permiten perpetuarse en Caja Madrid
La Comunidad los considera 'ilegales'
CARLOS SEGOVIA/Madrid
El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, continúa creciéndose en contra de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a medida que ésta sigue envuelta en el escándalo de los espionajes. Blesa dio ayer un paso importante en su pulso y presentó por su cuenta ante el Consejo de Administración de la cuarta entidad financiera del país unos nuevos estatutos que ignoran los aspectos de la nueva Ley de Cajas aprobada el pasado diciembre por la Asamblea parlamentaria de la Comunidad de Madrid. Una norma que ni le beneficiaba a él ni al Ayuntamiento de Madrid.
Blesa tenía hasta esta semana para cambiar los estatutos y adaptarlos a esta nueva Ley, pero ayer ser arrogó el derecho a excluir lo que, en su opinión, no conviene a la caja. Por ejemplo, mantiene en los nuevos estatutos la redacción antigua de la famosa disposición transitoria quinta de la Ley que, según Blesa, le permite ser reelegido hasta 2015. Esta disposición permite que, incluso los que lleven más de 12 años, puedan seguir seis más si, por ejemplo, les propone el Ayuntamiento de Madrid, según la interpretación del presidente de la caja.
Sin embargo, Aguirre ha introducido una nueva redacción que sólo permite a Blesa continuar si lo propone la Asamblea regional, que es la que ella controla. Ayer, la presidenta de la Comunidad se mostró partidaria de «limitar mandatos» dando así por finiquitada la carrera de Blesa en Caja Madrid.
Además, el presidente de Caja Madrid establece una disposición en los nuevos estatutos por los que sólo serán aplicables para el proceso de renovación electoral de la cúpula de la caja en 2015 y no en el actual.
También introduce un farragoso artículo en el que responderá el peso del Ayuntamiento de Madrid, de modo que su peso en Caja Madrid no quede recortado al 30% como establece la nueva Ley de Aguirre. El argumento que manejan sus próximos es que la nueva normativa de la Comunidad de Madrid tiene aspectos inconstitucionales o más restrictivos que la legislación estatal y que, por tanto, no debe ser recogida en su totalidad en los estatutos.
Blesa, además, aseguró a los miembros del Consejo de Administración de la caja que no era necesario votar, con lo que se acordaba que los 21 miembros de la cúpula «toman nota» de los nuevos estatutos.Un portavoz de la Comunidad mostró estupor con la actuación de Blesa y la tachó de «ilegal», así como los estatutos que presenta lo que, en su opinión, forzará a la Comunidad a «tomar medidas».
Por su parte, fuentes oficiales de la Consejería de Hacienda de la Comunidad aseguraron que Blesa debió someter a voto los estatutos en cumplimiento del artículo 46.2 de los mismos. En todo caso, el vicepresidente y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, aseguró que, «si el Consejo de Administración no cumple con la legislación, lógicamente la Comunidad Autónoma, como órgano tutelante, se encargará de que se cumplan las determinaciones legales, procederá a la adaptación de los estatutos, y su resolución es ejecutiva».
Es decir, el consejero madrileño de Hacienda, Antonio Beteta, procederá a corregir las lagunas o cambios de los estatutos de Blesa de forma vinculante para la entidad financiera. Además, evaluará si Blesa ha incurrido en una falta de la gravedad suficiente como para multarlo o inhabilitarlo.
«Es increíble, Blesa se cree que es tan legislador como la Asamblea de la Comunidad», criticó un destacado miembro del PP madrileño.
El presidente de Caja Madrid se apoya hasta ahora en la caja con una coalición formada por los representantes de Gallardón, Izquierda Unida y Comisiones Obreras, esencialmente. El vicepresidente de Caja Madrid y miembro de IU, José Antonio Moral Santín, afirmó ayer dentro del Consejo, según Europa Press, que si la revisión que haga Beteta de los estatutos es inconsistente con la legislación estatal «se abrirá la puerta a los recursos jurídicos oportunos que podrán llevarse a cabo tanto desde la iniciativa privada o la acción popular».
Según Blesa, Beteta tiene 15 días para reenviarle el texto.Entonces sí que lo someterá a votación y remitirá el resultado a la Asamblea de la caja, aunque, según la Comunidad, prevalecerá Beteta.
Las dos visiones sobre Blesa
>Esperanza Aguirre. La presidenta de la Comunidad de Madrid señaló ayer la «limitación de mandatos» como una de sus prioridades en Caja Madrid. Es una clara alusión a la continuidad de Miguel Blesa como presidente, que lleva más de 12 años en el cargo.Aguirre declaró a Onda Cero que no tiene «ningún dato para decir que esto [el escándalo del espionaje] tiene que ver con Caja Madrid». «Yo lo que sí puedo decir es que la Comunidad de Madrid, y yo como su presidenta, lo único que en cinco años y medio le he pedido al presidente de Caja Madrid es que apoyara el bicentenario de 1808 como patrocinador exclusivo. Por lo tanto, independencia, transparencia y limitación en los mandatos», agregó.
>Alberto Ruiz-Gallardón. El alcalde de Madrid resaltó en cambio el éxito de gestión de Blesa y la necesidad de que haya «estabilidad».«Deseamos que la cuarta entidad financiera de España tenga el éxito de gestión que ha tenido hasta ahora y la estabilidad que todos necesitamos y deseamos, esto dicho desde el más absoluto respeto a la independencia de actuación de sus distintos órganos de acuerdo a sus estatutos y a la normativa vigente», afirmó Gallardón.
González no descarta que el PP esté detrás del espionajeCARMEN REMIREZ DE GANUZA / PEDRO BLASCO/ CARLOS SEGOVIA/Madrid
La tormenta interna no amaina. El mismo día en que la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, volvía a poner «la mano en el fuego» por sus máximos colaboradores, Ignacio González y Francisco Granados, el primero, vicepresidente del Ejecutivo regional, mostró ayer en rueda de prensa su actitud más beligerante en favor del esclarecimiento de los hechos. Y por tres veces consecutivas, se negó a descartar que la dirección nacional del PP esté detrás de la autoría o divulgación de los espionajes.
«¡Ya me gustaría a mí saber quién ha elaborado los dossiers!», repetía como un estribillo el vicepresidente cuando los periodistas le preguntaban por la posibilidad de que fuera el entorno de Mariano Rajoy.
Fue tal el revuelo que levantó, que el número dos de Aguirre se vio forzado a rectificar. En una aclaración enviada pasadas las 20.30 horas, González niega «rotundamente» que haya barajado la posibilidad de «que los dossiers que están apareciendo en algunos medios hayan podido salir de la calle Génova», sede del PP. Ante las interpretaciones surgidas desde algunos sectores, González dijo «de forma tajante» que desconoce quién ha sido.
González, que diferenció su caso del resto de seguimientos a dirigentes como Manuel Cobo o Alfredo Prada, calificó estas prácticas de «intolerables» y «mafiosas».
Presión de Bárcenas
González se mostró poco interesado en la investigación abierta por la dirección del partido. Tuvo palabras consideradas hacia la secretaria general, María Dolores de Cospedal. Pero su desapego hacia el resultado fue manifiesto. Preguntado por si esperaba «el apoyo» de Génova, contestó: «Como principal espiado, quiero el apoyo de la Justicia».Pero si hacia Génova González se mostró tácito, sobre Ruiz-Gallardón se mostró explícito. Dijo que sus declaraciones en las que daba carta de naturaleza al espionaje por parte de la Comunidad fueron «desproporcionadas» y le emplazó a «rectificar».
El vicepresidente, en alusión a la supuesta «unidad parapolicial» que tiene el alcalde de Madrid, dijo que le resulta «extraño» que el Consistorio, en el que hay más de 6.000 policías, «necesite contar con alguna estructura adicional al margen de la estructura policial».
Preguntado sobre las gestiones del tesorero del PP, Luis Bárcenas, en favor de la empresa Serygur, González eludió comentarlas expresamente, pero aseguró que el Gobierno madrileño «no acepta presiones ni sugerencias de ningún tipo».
«Que el PP se eleve sobre su ombligo»Rajoy pide ahora a «todo» el partido que se dedique a «apoyar» a Feijóo
CARMEN REMIREZ DE GANUZA/Madrid
Rajoy no disimuló ayer ni su enfado ni su preocupación por la tormenta interna que vive el partido y que, según alertó, amenaza seriamente las expectativas electorales del PP en Galicia. En una enérgica presentación del cabeza de lista a la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en el Club Siglo XXI de Madrid, el presidente del PP retomó sus palabras del pasado fin de semana: «Lo dije el domingo y lo repito ahora: en momentos difíciles, y no sólo en Economía, es cuando hay que ofrecer grandeza y altura de miras; demostrar que lo único que debemos atacar en política son los problemas de los ciudadanos», dijo, y aún añadió: «Que todo el PP de España se eleve por encima de su ombligo y ofrezca su apoyo incondicional a Núñez Feijóo».
Ni Esperanza Aguirre ni un solo dirigente del partido en Madrid escuchaba las palabras de Rajoy cuando, a continuación, lleno de ironía y de sobreentendidos, espetó: «...El capitán que marca el rumbo es Núñez Feijóo, un capitán que es capaz de navegar en tiempos de tormenta; porque en Galicia llueve mucho y a veces hay truenos y tormentas, aunque vengan de fuera».
Los rostros serios de Alberto Ruiz-Gallardón, Manuel Fraga, Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Pastor o Federico Trillo -no había más dirigentes del PP en el acto- secundaban las palabras de Rajoy el día en que más afiladas habían lucido las espadas entre Génova y Sol (sede de la Comunidad de Madrid).
El presidente del PP, que se había pertrechado en el silencio en los últimos días, rompía así la estrategia de aguardar al final de la «información» dirigida por María Dolores de Cospedal -ausente también del acto- para dar un toque de atención al partido en Madrid, al que Génova atribuye un interés por involucrar al PP nacional en la trama del espionaje y a cuya presidenta, Esperanza Aguirre, critica su sobreexposición y victimismo de estos días en los medios de comunicación. Desde la dirección nacional se cree que es Madrid quien inspira las informaciones de EL MUNDO sobre el intento de mediación del actual tesorero del PP en los contratos de la Comunidad de Madrid.
Desde Sol, reprochan a Génova haber roto antes la neutralidad por secundar las acusaciones de espionaje contra la Comunidad hechas en El País por su anterior tesorero. Además, critican a Rajoy un alineamiento con Ruiz-Gallardón, quien dio a todas estas acusaciones pública carta de naturaleza.
elmundo.es
Vídeo: Rajoy dice al PP que «se eleve por encima de su ombligo»Etiquetas: Váyase Sr. Gallardón





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