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sábado, 2 de agosto de 2008

EDITORIALES: De Juana queda libre para vergüenza de nuestra Democracia/ Botín, a solas frente al déspota/ La crisis preocupa... el Gobierno decepciona



EDITORIALES DEL DÍA
DE JUANA QUEDA LIBRE PARA VERGÜENZA DE NUESTRA DEMOCRACIA

 Hoy, 2 de agosto, se consuma la infamia de que uno de los mayores criminales de la Historia de España, con 25 asesinatos probados a sus espaldas, quede en libertad habiendo cumplido menos de un año de condena por cada una de sus víctimas. De los más de 3.000 años de cárcel que se le impusieron sólo cumplió 18 por esos hechos.

Estamos ante alguien peor que un criminal, alguien que no se arrepiente de sus asesinatos, que ha brindado por los atentados de ETA, que no está reinsertado, que ha chantajeado al Estado con la puesta en escena de una huelga de hambre para aparecer como una víctima a los ojos de la opinión pública internacional, alguien que trata ahora de burlar el pago de las indemnizaciones que adeuda a las víctimas.

La excarcelación de José Ignacio de Juana Chaos coincide además, de forma macabra, con el 40º aniversario del primer atentado mortal reivindicado por ETA, el del policía Melitón Manzanas. ¿Qué ha ocurrido para que se consume este fraude, esta burla a la Justicia, esta afrenta al sentido común, este escarnio a las víctimas? Es evidente que ha fallado el sistema o, por decirlo con las palabras de la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, estamos ante un evidente «cúmulo de chapuzas legislativas».

En los 30 años de Democracia, el Parlamento ha ido legislando a salto de mata en materia terrorista, corrigiendo errores de bulto y cubriendo vacíos escandalosos, pero siempre por detrás de los acontecimientos. El Código Penal de 1973, heredado del franquismo, fue remendándose pero no fue sustituido hasta 22 años después. Y hubo que esperar hasta 2003, por ejemplo, para que los terroristas pudieran llegar a cumplir hasta 40 años por sus crímenes, y no sólo 30. Y hasta 2006 para que el Supremo encontrara un resquicio -plasmado en la denominada doctrina Parot- para impedir que estos criminales pudieran acogerse a los beneficios penitenciarios que preveía la antigua legislación.

En el caso concreto de De Juana se suman otros escándalos. Ha redimido condena gracias a unos expedientes académicos con indicios de haber sido falsificados, pero pese a que la Fiscalía presentó una querella, tres años después la investigación sumarial, obstaculizada por múltiples trabas, sigue abierta. Tras salir de prisión irá a vivir a una casa que era de su familia pero que ya está inscrita a nombre de su mujer para que no se la puedan embargar para indemnizar a las víctimas, a las que adeuda ocho millones de euros. En ese edificio tendrá como vecinos a varias víctimas de ETA.

Lo grave es que todavía hoy sigue siendo imposible impedir que un etarra se convierta en vecino de víctimas de la banda, como sigue siendo imposible en la práctica hacerle pagar las indemnizaciones. Es imprescindible acabar con estas injusticias, sin descartar medidas como la cadena perpetua revisable en caso de reinserción comprobada, para que no se vuelva a repetir un día ominoso para nuestra Democracia como el de hoy, en el que un asesino irredento queda en libertad.

LA PLENA IGUALDAD SIGUE PENDIENTE

Pocas cosas han cambiado tanto -a mejor- en España a lo largo de los últimos 30 años como la situación de la mujer. Esta ha pasado de estar incapacitada legalmente hasta para poder comprar un electrodoméstico a plazos sin la preceptiva autorización de su marido, a gozar de un marco jurídico que garantiza la igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, esta certeza en el papel aún dista mucho de la realidad. Porque, como refleja el sondeo que hoy publicamos, el 55% de los españoles cree que la mujer sigue sufriendo marginación.

Y lo cierto es que así ocurre en un asunto de tanto simbolismo e importancia política como la sucesión a la Corona. La prevalencia del hombre sobre la mujer representa un anacronismo, rechazado por el 80,6% de los españoles, que pide reformar ya la Constitución para acabar con ello. Nadie cree hoy que los cambios legales deban afectar a la sucesión del Rey Juan Carlos, porque la aceptación de Don Felipe como heredero está fuera de toda duda. A pesar de ello, la mayoría de los encuestados piensa que la Infanta Elena podría haber sido una buena reina.

Al margen de la Corona, el ámbito laboral es uno de los escenarios donde la discriminación de las mujeres es evidente. De hecho, siguen cobrando hasta un 25% menos por razón de su sexo, y el paro sigue cebándose en ellas en una proporción muy superior a la de los varones. Además la violencia machista es el más crudo reflejo de la subordinación a la que aún muchos hombres pretenden someter a las mujeres. En lo que llevamos de año ya se han producido 36 muertes, y 2007 acabó con 68 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas.

Desde su llegada a La Moncloa, Zapatero ha hecho de la erradicación de la discriminación femenina uno de los principales caballos de batalla de sus Gobiernos. Pero su voluntarismo se ha traducido más en leyes con impacto mediático -igual que ha sucedido con decisiones como la de crear un Ministerio de Igualdad, vacío de contenido- que en medidas eficaces.

Así, el 76% de los encuestados cree que la Ley contra la Violencia de Género no ha sido útil para luchar contra los malos tratos. Y no debería caer en saco roto la abrumadora opinión de hasta el 80%, que considera injusto que un varón sufra más condena que una hembra por el mismo delito. Porque combatir las deleznables agresiones a las mujeres exige la acción unánime de la sociedad y el consenso de todas las fuerzas políticas, no atajos legales que van en contra de los principios que sustentan el Derecho Penal.

Botín, a solas frente al despotismo de Chávez

 Emilio Botín protege sus intereses y hace un favor a Zapatero y Moratinos al prescindir de la mediación del Gobierno en la negociación que le ha impuesto Hugo Chávez. Fiel a su lógica intervencionista, el inefable caudillo obliga al Banco Santander a vender su filial en Venezuela al Estado bolivariano, tras haber sabido que Botín estaba pactando esa venta con el magnate Víctor Vargas por una cifra que rondaba los 1.200 millones de dólares. En un claro desprecio por la libertad de mercado, el presidente de Venezuela ni da garantías de que respetará este precio ni concede a Botín otra opción que no sea la de someterse a su trato. El banquero prefiere negociar por su cuenta su salida del mercado venezolano antes que contar con la ayuda del Gobierno español, que ha sido el último en enterarse de este proceso de nacionalización forzada. Con su discreción, Botín cuida sus intereses en todo el área de Latinoamérica y evita el riesgo de que un nuevo problema diplomático socave la precaria sintonía lograda hace una semana entre los Gobiernos de Venezuela y España, tras la visita que Hugo Chávez hizo al Rey en Marivent y a Zapatero en La Moncloa. Aunque el Gobierno español calificó ayer de «respetuosa, normal y sin una problemática especial» la negociación impuesta al Santander, es muy lógico que a otras empresas españolas con intereses en Venezuela les preocupe el despotismo de Chávez.

La crisis preocupa... el Gobierno decepciona

Cinco meses después de las elecciones, sólo dos décimas separan al PSOE del PP, según el CIS. El barómetro publicado ayer atribuye al PSOE una estimación de voto del 39,5%, lo que supone una caída de 4,1 puntos respecto de la anterior encuesta de mayo. Por contra, la intención de voto del PP mejora en 1,7 puntos, al llegar a la cota del 39,3%. El acelerado desgaste del PSOE que ahora sí reconoce el instituto público fue anticipado por una encuesta de EL MUNDO en junio. Del estudio del CIS se desprende que el empate técnico entre PSOE y PP tiene más que ver con un castigo al Gobierno por su incapacidad frente a la crisis, que por méritos de la oposición. El pesimismo por la situación económica preocupa ya a un 65% de los ciudadanos y más del 47% cree que la economía va a empeorar. Si reparamos en que más de un 63% confía poco o nada en Zapatero, es evidente que la preocupación sobre la economía es sólo comparable a la decepción que provoca el presidente. Zapatero calificó ayer como «normal» que la crisis aparezca como el primer problema para los ciudadanos y De la Vega consideró que la valoración política está «contaminada por la percepción económica», y añadió que el Gobierno aún tiene cuatro años por delante. Lo cierto es que la crisis no se resolverá por ensalmo. Si el Ejecutivo es consciente de la gravedad de la situación, no es comprensible ni admisible que siga de brazos cruzados.

Nos cuentan que... la entrevista con que el titular de Industria, Miguel Sebastián, inauguró ayer en EL MUNDO nuestra serie veraniega En camisa de once varas ha causado sensación en el Gobierno, en el PSOE y hasta en el PP. La fotografía de portada, en la que se veía a Sebastián ataviado con una camiseta del equipo de lucha grecorromana olímpico -cuyos miembros entrenan en el mismo gimnasio al que él acude a diario-, y el ingenio de algunas de sus respuestas fueron muy comentadas en el cafetillo previo a la reunión del Consejo de Ministros de ayer. El presidente Zapatero se rió muchísimo al ver la foto de Sebastián en EL MUNDO y la titular de Fomento, Magdalena Alvarez, se mostró muy contenta porque su colega dice de ella que es «la que tiene más salero del Gobierno». En la reunión del comité de crisis del PP, la entrevista también causó furor. La secretaria general del partido, María Dolores Cospedal; el vicesecretario, Javier Arenas; y los portavoces económicos Manuel Pizarro -a quien Sebastián hacía referencia en nuestras páginas-, Cristóbal Montoro y Miguel Arias Cañete reprocharon al ministro la -según ellos- «frivolidad» de algunas de sus respuestas. Por otro lado, en círculos empresariales también aseguran que ver al ministro de Industria en camisa de once varas ha causado no poca «estupefacción».

NOTICIAS DESTACADAS: Un 'cúmulo de chapuzas' pone a De Juana en la calle/ El Gobierno deja que sea Botín el que se apañe con el déspota



PORTADA
ESPAÑA
Un 'cúmulo de chapuzas' permite que De Juana quede en libertad

Maite Pagazaurtundua expresa la frustración de la sociedad española y exige «reformas legales» para que un asesino en serie no pueda volver a salir de la cárcel sin arrepentirse ni pagar sus deudas a las víctimas y nada le impida instalarse entre ellas

JOAQUIN MANSO

MADRID.- La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, expresó ayer la frustración de la sociedad española ante el «cúmulo de chapuzas» que, a su juicio, han permitido que un terrorista condenado por 25 asesinatos pueda salir de prisión cumpliendo sólo 18 años de cárcel. De Juana ha pasado un total de 21, aunque los últimos tres años por un delito de amenazas cometido al publicar dos artículos en el diario abertzale Gara.
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En declaraciones a Radio Nacional, Pagaza destacó la necesidad de emprender «reformas legales» para evitar que un asesino en serie de semejante crueldad pueda salir de la cárcel e instalarse entre sus víctimas, buscando vericuetos para evitar pagar sus indemnizaciones y sin mostrar un ápice de arrepentimiento. En el caso de De Juana, incluso jactándose de sus crímenes. «Lo que necesitamos es un orden y una planificación, para que no improvisemos y no hagamos una chapuza tras otra, porque el caso de De Juana es un cúmulo de chapuzas todo ello», aseguró.

Pagaza resaltó la necesidad de un trabajo «serio y continuado» en la Justicia española para poner fin a «fraudes en los apartados que se refieren a cumplir o redimir penas». En este sentido, pidió unidades administrativas especializadas para perseguir las indemnizaciones que deben los etarras por sus asesinatos. «Para que quienes tienen deudas económicas no se vayan de rositas», reclamó, tras asegurar que el Estado no ha recaudado «prácticamente nada» de las responsabilidades civiles de los terroristas. Destacó la necesidad de no olvidar «dentro de dos semanas» los hechos acaecidos en torno a la salida de prisión del etarra, para que no quede en «un puro ejercicio de banalidad».

De la misma manera, pidió a los legisladores que «se pongan las pilas» y lleven a cabo los cambios legales con el objeto de que «este tipo de acciones no se vuelva a repetir». «Hace falta reformas legales para que quien no se haya reinsertado socialmente no genere la crueldad de vivir con los inocentes a los que su organización terrorista ha dañado», remachó, según recoge Europa Press.

Pagaza acertó ayer a dar voz a la incomprensión que siente la sociedad española ante la salida de prisión de De Juana, que será el mayor asesino de España en libertad.

Analizando la evolución legislativa y jurisprudencial, apenas puede comprenderse la serie de circunstancias que facilitan que un asesino condenado a más de 3.000 años de cárcel pueda salir de prisión tras cumplir 18, e instalarse entre sus víctimas sin haberse arrepentido ni pagado un euro de indemnización.

El etarra cometió sus crímenes en los años 80, cuando todavía estaba vigente el Código Penal de 1973, que en su artículo 100 establecía la redención automática de días de condena por trabajos o estudios universitarios. El precepto estaba pensado para delincuentes comunes, no para terroristas, que en aquella época hubiesen sido condenados a muerte con toda probabilidad.

Ese artículo no fue derogado ni reformado hasta que se publicó el nuevo Código Penal, en 1995, pese a la sangrienta ofensiva de ETA durante los años 80, en los que llegó a superar el centenar de asesinatos al año e inauguró nuevas formas de atentado indiscriminado, como el coche bomba, incluso contra civiles. Así, el ataque a Hipercor en 1987, en el que murieron 21 personas.

Esta reforma sólo se aplica a los crímenes cometidos durante su vigencia, y no antes. No obstante, el Supremo encontró en 2006 una vía para que los condenados por el Código de 1973 no viesen reducidas sus penas. La doctrina Parot, pendiente de un recurso ante el Constitucional, establece que el cómputo de las redenciones se hará sobre cada una de las condenas que esté cumpliendo el reo, y no sobre los 30 años de cumplimiento máximo, como venían aplicando las tribunales.

Desde que se aprobó el Código de 1995, no existen las redenciones de condena y el acceso al tercer grado y a la libertad condicional pasan siempre, en última instancia, por una decisión del Gobierno. La nueva norma introdujo también, en su artículo 48, la posibilidad de aplicar como pena accesoria en determinados delitos la prohibición de acudir, una vez cumplida la condena, a la localidad donde residan las víctimas. La sensibilidad hacia los afectados por el terrorismo no se acercaba todavía a la que existe hoy: el legislador no preveía la posibilidad de aplicarlo a los crímenes terroristas. En 2004, una circular del Ministerio Público ordenó a todos los fiscales que promoviesen esa medida y sólo desde 2006 se aplica sin excepción.

La legislación penal no dio una nueva vuelta de tuerca hasta junio de 2003, seis años después del asesinato de Miguel Angel Blanco. El Congreso aumentó el tiempo máximo de estancia en prisión hasta los 40 años para los delitos de terrorismo (hasta entonces, era de 30) y se estrecharon notablemente las condiciones de acceso a beneficios penitenciarios de los terroristas: entre otras cosas, se supedita a la satisfacción de las responsabilidades civiles.

Otro frente que han mantenido abierto las víctimas ha sido el de la imposibilidad de cobrar indemnizaciones: los etarras no pagan nunca. Hasta 1999, el Congreso no atendió esa queja. Desde entonces, el Gobierno adelanta a los afectados una determinada cantidad, que no vincula al tribunal. Por ejemplo, 138.000 euros por asesinato.

Pero la frustración de las víctimas tiene mucho que ver con la actuación de la Fiscalía y los tribunales. Hasta fechas recientes no se investigó si el etarra tenía bienes suficientes para hacer frente a sus responsabilidades civiles o si, como en el caso de su vivienda en San Sebastián, buscó un vericueto para eludirlas. También se ha conocido que un juzgado lleva invertidos dos años en determinar si De Juana falsificó sus estudios para redimir casi dos años de condena. Además, el Ministerio Público redujo sensiblemente su petición de condena por el delito de amenazas que ha mantenido al terrorista en prisión: de 96, pasó a 12 o, alternativamente, cuatro. El Supremo lo dejó en tres, y De Juana está en la calle.

EDITORIAL
DE JUANA QUEDA LIBRE PARA VERGÜENZA DE NUESTRA DEMOCRACIA

UN ASESINO EN LA CALLE / Los afectados
Versos para un asesino: «¡Oh miserable De Juana!»

Las víctimas del terrorista relatan los detalles de los peores atentados del jefe del 'comando Madrid'

JOAQUIN MANSO

MADRID.-
Será hoy mismo. Quizá, cuando el lector de EL MUNDO tenga este periódico entre sus manos, ya esté en la calle. Libre. Habrá pagado su deuda con la sociedad, según el manidísimo tópico y según la ley. José Ignacio de Juana, el primero de los grandes asesinos de ETA que quedará en libertad. Fue condenado a más de 3.000 años de cárcel por 25 asesinatos, pero sólo ha pasado entre rejas 21. La salida de prisión de uno de los pioneros del atentado indiscriminado con coche bomba ha provocado un tremendo impacto en toda la sociedad española y, sobre todo, entre sus víctimas. La AVT las recordará hoy a las 12.00 horas en el monumento a las víctimas, en el escenario del peor atentado de De Juana: la plaza de la República Dominicana de Madrid.

UN ASESINO EN LA CALLE / Los afectados
¿Cuánto horror fue capaz de provocar De Juana?

Las víctimas del terrorista relatan los detalles de los peores atentados del jefe del 'comando Madrid'

MANUEL GONZALEZ BERMUDEZ

«¿Por qué tardó en aprobarse el cumplimiento íntegro de penas?»

Sólo era un aprendiz en 1986. Estaba en la Academia de la Guardia Civil, formándose para ser agente de tráfico y tenía 21 años. Cuando el autobús que les trasladaba desde el cuartel pasó por la plaza de la República Dominicana, se encontró con el semáforo que da acceso a la calle de Costa Rica en ámbar. El conductor dudó un segundo, pero decidió acelerar. De Juana también tardó un segundo de más en apretar el detonador aplicado a 50 kilos de Goma 2 embutidos en una furgoneta Sava: por eso murieron 12 aprendices, y no los 56 que eran el objetivo de ETA.

«Yo iba en la parte delantera. El chófer, al pasar en ámbar, me salvó la vida. Todos los que iban atrás murieron», relata Manuel. Tras la explosión, el estallido de los cristales le hirió el brazo y quedó unos segundos inconsciente. Después, bajó del autobús y se dio de bruces con el atentado: se encontró a un compañero suyo, mutilado y muerto. «Los que quedaban dentro pedían auxilio. Me volví a subir inmediatamente. Lo que vi jamás lo olvidaré. Todo estaba ardiendo. De los cinco que iban en los asientos traseros, cuatro estaban decapitados. Cargué en mis hombros con un compañero que tenía la tapa de los sesos levantada. Creo que murió en mis brazos».

Sólo tiene 43 años, pero ha tenido que dejar el Cuerpo por las secuelas del atentado. La salida de la cárcel de De Juana le trae a la mente muchas preguntas: «¿Por qué tardó tanto en aprobarse el cumplimiento íntegro de las penas si ya nos había hecho tanto daño? ¿Por qué tienen privilegios frente a otros presos en las cárceles? ¿Por qué el PNV no reniega expresamente de ETA?».

GERARDO PUENTE

«Los derechos de los asesinos están por encima de las víctimas»

Aquél iba a ser un gran día para España, pero De Juana y ETA quisieron acaparar el protagonismo. El 12 de junio de 1985, nuestro país firmó el tratado de adhesión a la Comunidad Europea. La banda asesinó primero a un coronel y su chófer; después, dejó un Renault 12 cargado de explosivos en el parking de El Corte Inglés de Goya. «Lo dejé ahí porque no encontraba sitio para aparcar», dijo el asesino, con cruel sorna, en el juicio. Dos tedax fueron a desactivar la bomba: Gerardo y su compañero Esteban del Amo.

«Era un cazabobos [un dispositivo con trampa]. Fuimos cada uno por una parte del coche. Cuando explotó, Esteban estaba delante de mí y absorbió toda la onda expansiva. Quedó destrozado», cuenta Gerardo, todavía impresionado por cómo, cuando llegaron al centro comercial, había miles de personas por los pasillos y sacando sus coches del aparcamiento: «Pudo ser una masacre».

Un brazo le quedó inutilizado y nunca más pudo trabajar como policía, y tuvo también profundas secuelas psicológicas. Durante las huelgas de hambre de De Juana, participó muy activamente en las campañas de la AVT. Ahora se resigna: «Se te quitan las ganas de luchar. Parece que los derechos de los asesinos están por encima de los de las víctimas».

HORTENSIA GOMEZ

«Los fiscales y los jueces no sienten como nosotros»

«Saca buenas notas para que te destinen a Madrid». Hortensia animaba así a su hijo Alberto, para que no le enviasen al País Vasco. Fue asesinado, junto a otros cuatro compañeros, en un atentado con coche bomba en la confluencia de Juan Bravo con Príncipe de Vergara, en la capital de España. Un año antes, había salido ileso del ataque de la plaza de República Argentina, y avisó a su madre: «Mamá, el próximo me toca a mí».

«Por la mañana nunca ponía la radio, pero aquel día me levanté a las siete y sí lo hice. 'Acaba de pasar algo terrible en Príncipe de Vergara esquina Juan Bravo. Creemos que puede ser un atentado', dijeron. Yo di un grito, porque sabía que mi hijo trabajaba en la Embajada americana. El no tenía que montar en ese jeep, pero su chófer se durmió y se montó en otro», recuerda Hortensia.

Alberto tenía 23 años y era el mayor de tres hermanos. Su asesinato cambió la vida de toda su familia. Su padre, que estaba enfermo, murió dos años después, muy afectado. «Cuando hace dos años se volvió a hablar de De Juana Chaos, me puse como loca, porque estaban jugando con nosotros. Que si entra, que si sale... Los fiscales y los jueces no sienten como nosotros».

CIRILO PEREZ

«Tienen que hacerles cumplir íntegras las penas»

El 9 de septiembre de 1985, De Juana estrena en Madrid el peor método del terror: el coche bomba. Dieciséis jóvenes guardias civiles quedan heridos al explotar un Peugeot 505 al paso de un autobús del Cuerpo. Un norteamericano que hacía footing fue asesinado: se le incrustó un trozo de metralla en la carótida.

«Todo se puso incandescente. Puntitos rojos, una llamarada intensa. Cuando sentí la explosión pensé: '¡Atentado!', y cogí a mi hermano por la cabeza y lo tiré al pasillo. Las láminas de chapa y la metralla nos pasaron por encima. A mí se me incrustaron dos tuercas en la espalda». Después, Cirilo fue quien trasladó al estadounidense hasta el Hospital de la Cruz Roja, taponándole la herida. La Embajada le envió una carta felicitándole y tratándolo de «héroe».

Estuvo dos meses de baja, pero nunca se repuso del impacto psicológico y, desde hace 14 años, trabaja como chófer fuera de la Guardia Civil. «Tratando bien a De Juana piensan que van a acabar con el terrorismo... Para acabar con ellos, lo que tienen que hacer es hacerles cumplir íntegras las penas. Si no salen de la cárcel, mejor», asegura Cirilo.


UN ASESINO EN LA CALLE / El personaje
«Quiero ver cómo termina esta guerra»

De Juana, que deja la cárcel tras pasar entre rejas 21 años de los más de 3.000 de condena, desafió con esta frase al policía que le detuvo

ANGELES ESCRIVA

MADRID.-
La madrugada de enero de 1987 en la que los GEO irrumpieron en el piso de la calle de Gómez Ulla, José Ignacio de Juana Chaos, el jefe del comando Madrid, yacía junto a otra etarra en su habitación. Tenía la pistola sobre la mesilla con el cañón apuntando a la puerta y la miró como si pudiese alcanzarla en un instante. El policía que le tenía cercado le retó: «¿No la coges?». «Soy etarra, no gilipollas y, además, quiero ver cómo termina esta guerra», respondió. Desde entonces hasta ahora apenas han pasado 20 años. Apenas porque, tal como se han encargado de denunciar los familiares de sus víctimas, no son muchos para quien asesinó a 25 personas, y hoy sale desde la prisión sin un ápice de arrepentimiento hacia su recién adquirido piso en la avenida de Carlos I de San Sebastián.

«En su trayectoria, cada uno de los muertos y heridos le han salido por apenas unos meses de cárcel», ha lamentado alguna de las afectadas por tanto sufrimiento. Esa ley de la que se van a beneficiar decenas de etarras con historiales brutalmente sangrientos fue modificada hace unos años. No obstante, el caso de De Juana aglutina elementos distintos, algunos de los cuales alcanzaron cotas incomprensibles durante su anterior huelga de hambre, iniciada cuando el Gobierno estaba negociando con ETA.

José Ignacio de Juana Chaos pasó de formar parte de la primera promoción de la Ertzaintza en la Academia de Arkaute a las filas de ETA. Y cuando las Fuerzas de Seguridad creían tenerlo ubicado como guardia de corps de la cúpula etarra, se lo encontraron, en el verano de 1985, apretando el gatillo en el comando más sangriento que ha pisado la capital de España, al que la banda abastecía con cinco millones de pesetas al mes. Así, este etarra disparó contra el coronel Vicente Romero y el conductor del vehículo oficial que se le había designado, Juan García Jiménez; así, atentó contra Fausto Escriga, un hombre culto, relacionado con lo mejor de la inteligencia europea; así, contra el comandante Sáenz de Inestrillas o el coronel Carlos Besteiro. Para después pasar a activar detonadores.

Los testigos recuerdan cómo quedaron desparramados las extremidades de cinco guardias civiles cuya furgoneta había volado entre las calles madrileñas de Juan Bravo y del Príncipe de Vergara. Un boquete en el edificio más próximo reveló que se trataba del paritorio de un hospital en el que había nacido un niño apenas un cuarto de hora antes.

Meses más tarde, De Juana se acercó al Rastro de Madrid y adquirió una vieja furgoneta que dejó aparcada, repleta de papel higiénico y con una olla en su interior, en las inmediaciones de la plaza de la República Dominicana. Sólo tuvo que esperar al volante de un utilitario antes de que su copiloto, Domingo Troitiño, detonase el artefacto. «Autobús Academia para central, ha ocurrido una tragedia, una explosión: manden ambulancias, manden refuerzos. Por favor, se están muriendo, los chicos se están muriendo...», fue lo que el chófer García Rangel acertó a decir por radio, desesperado, cuando comprobó que estaba en la parte delantera de un vehículo destrozado, con 12 jóvenes muertos en su interior y 70 personas heridas en los alrededores.

De Juana Chaos fue condenado a 3.000 años de prisión. Sin embargo, el Código Penal de 1973 establecía que 30 años era el máximo tiempo de reclusión y que ese periodo se veía reducido de manera prácticamente automática por la aplicación de beneficios penitenciarios sujetos al trabajo o a los estudios del recluso. El jefe del comando Madrid se disponía a salir cuando apenas había cumplido 18 de esos 30 años, pero la alarma social que esta posibilidad generó incitó a la Administración a revisar sus comportamientos en la cárcel.

Esta iniciativa hizo que el etarra, que durante su estancia en prisión se había alegrado de los asesinatos de ETA -«aquí en la cárcel sus lloros son nuestras sonrisas» o «con este atentado ya he comido por un mes»-, viera cómo se abría una causa contra él por los artículos que hizo llegar a Gara amenazando a varios funcionarios de prisiones.

También se revisaron las redenciones carcelarias que había obtenido, pero apenas se encontró alguna irregularidad: dos jueces distintos le habían regalado 175 días de libertad al contabilizar dos veces los beneficios por la autoría de un libro. En 2005, un informe remitido a la Audiencia Nacional afirmaba que había falsificado los documentos para incorporarse a la universidad -aportando un título de acceso para mayores de 25 años y una licenciatura en Enfermería firmada por su hermana Altamira presuntamente inexistentes- y, por tanto, habría obtenido fraudulentamente meses de reducción de condena basados en estudios superiores realizados en prisión.

Hace mes y medio, un juzgado de Guecho determinó que lo relativo al título de Enfermería se archivaba de forma definitiva, pero una nota de la Fiscalía General precisó que se seguían investigando éste y otros casos. Respecto a las amenazas desde prisión, después de una evolución procelosa de la causa, en la que el juez Santiago Pedraz no vio delito, la Audiencia Nacional le condenó a 12 años y medio, que el Supremo redujo a tres. Los últimos. Estábamos en plena tregua de ETA y la banda decidió rentabilizar la tremenda presión sobre el Gobierno.

Durante estos tres últimos años de condena, se casó en el centro penitenciario de Valladolid con una de las portavoces de Etxerat, con la mujer que antes de contraer matrimonio compró a la hermana del etarra la casa familiar -cerca de la cual viven varias víctimas de ETA- para que éste se declarara insolvente y no tuviera que pagar las indemnizaciones que les debe a sus víctimas.

CHEQUEO A 30 AÑOS DE DEMOCRACIA (6)
Un 56,5% afirma que la Infanta Elena habría sido una buena reina de España

EDITORIAL
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Guillermo
Idígoras y Pachi

+ NOTICIAS
GOLPE A LA BANCA ESPAÑOLA
El Gobierno deja que sea Botín el que se arregle con Chávez para evitar una crisis

El Santander rechaza la intervención del Ejecutivo español y busca la mejor salida posible del país - El PP exige al Gobierno que defienda los intereses de las empresas nacionales en el exterior

JUAN EMILIO MAILLO

MADRID.-
El Banco Santander elude la ayuda del Gobierno y prefiere negociar por su cuenta su salida del mercado venezolano, después de la decisión del presidente del país, Hugo Chávez, de nacionalizar su filial en el país.

El Ejecutivo no tuvo conocimiento de los planes del mandatario venezolano hasta última hora del jueves, después de que Chávez hiciese pública su intención de hacerse con el Banco de Venezuela, la marca del Santander. La propia María Teresa Fernández de la Vega reconoció ayer que el Ejecutivo actuó en cuanto tuvo «información del asunto».

El desconocimiento era total, pese a que seis días antes José Luis Rodríguez Zapatero había recibido en a Hugo Chávez y se habían dado por plenamente superadas las diferencias desatadas tras el «¿por qué no te callas?» del Rey. Miguel Angel Moratinos llamó al canciller venezolano, Nicolás Maduro, para pedir explicaciones.

La versión del Gobierno es que este asunto es algo «normal», según manifestó De la Vega, porque, ante la decisión del Santander de vender su filial en Venezuela, el Gobierno de este país impone una negociación que, para la vicepresidenta, es «completamente respetuosa, normal y sin una problemática especial». Las partes están «dialogando y negociando», insistió.

Pero lo que en realidad hace Chávez es frenar un acuerdo entre dos empresarios privados, el Santander y el magnate Víctor Vargas (suegro de Luis Alfonso de Borbón), que rondaba los 1.200 millones de euros, e impone como comprador al Estado venezolano, sin que haya garantías de que se respetará ese precio.

La capitalización bursátil de Banco de Venezuela ronda los 1.100 millones de euros y el banco español invirtió 669 millones de dólares para su adquisición. En 1997 dedicó 351 millones de dólares a comprar el Banco de Venezuela y en 2000 otros 318 millones de dólares al Banco de Caracas, que fusionó con el anterior. El Santander tiene en Venezuela casi tres millones de clientes. Con las 283 oficinas que tiene repartidas por el país, la filial de entidad española cuenta con una cuota de mercado del 12,2% en créditos concedidos y del 11,3% en depósitos captados.

De la Vega intentó en la madrugada del viernes contactar con Emilio Botín, pero éste se encontraba fuera de España y ambos pudieron hablar alrededor de las siete de la mañana de ayer. El Gobierno ofreció su ayuda a Botín, pero el banco la desechó. La entidad prefiere solventar este asunto con sus propios medios. De hecho mantuvo una primera reunión con el Gobierno venezolano el mismo jueves, según confirmó anoche la Vicepresidencia de la República.

En un comunicado, se asegura que en la reunión para «recuperar» el banco participaron el vicepresidente del país, Ramón Carrizalez, el ministro de Economía, Alí Rodríguez, y el presidente de la entidad, Mickel Goguikian.

El Santander tiene claro que ha de salir de Venezuela y busca hacerlo en las mejores condiciones. Además, cualquier conflicto o altercado le podría generar problemas en otros países de la región donde sus intereses son muy superiores a los que posee en Venezuela, que apenas aporta el 7% del beneficio que el banco capta en toda Latinoamérica y el 2,3% del conjunto del grupo.

El Santander abandonó hace cuatro años Bolivia apenas unos meses antes de que Evo Morales accediera al poder. Y ahora, pese al positivo comportamiento de Banco de Venezuela (su beneficio crece actualmente al 29%), no va a dar la batalla por quedarse, sino por lograr el mejor precio posible.

De momento el anuncio de Chávez ya ha provocado el castigo del mercado. Las acciones del Santander cayeron ayer un 2,35% en Bolsa.

El banco espera que la negociación con Chávez no se demore mucho tiempo. De la Vega abundó en esta tesis al asegurar: «Ambas partes me dicen que es posible el acuerdo en muy breve plazo».

El PP aprovechó ayer este asunto para criticar la «debilidad» de la política exterior del Gobierno. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, emplazó al ministro de Industria, Miguel Sebastián, y al resto del área económica del Gobierno a dejar de hacer planes para regalar bombillas -que cuestan 400 millones de euros, según el PP- y «ocuparse de defender los intereses de las empresas en el exterior».

Caen los bonos venezolanos tras el anuncio del presidente

NUEVA YORK.- Los bonos venezolanos aumentaron sus pérdidas ayer, después de que Hugo Chávez anunciara la nacionalización de la filial del Banco Santander, una adquisición que necesitaría más de 1.000 millones de dólares de las arcas públicas.

Chávez enmarcó la compra en una serie de adquisiciones financiadas con la riqueza del crudo, que ya ha incluido proyectos petroleros, una firma de telecomunicaciones y plantas de acero y cemento.

Los retornos de la deuda venezolana, calculados sobre los precios de los bonos y los pagos de cupones, cayeron un 0,67% ayer tras un descenso del 0,33% el día anterior, de acuerdo con el Indice Plus de Bonos de Mercados Emergentes de JP Morgan. Analistas de bancos de inversión valoraban en al menos 1.600 millones de dólares el costo de la adquisición del banco.

GOLPE A LA BANCA ESPAÑOLA / La situación interna
La banca venezolana, en alerta por el nuevo competidor estatal

A través de la nueva entidad financiera, la mayor del país, el Estado controlará el 16,44% del total de créditos bancarios y el 24,38% de los depósitos

JAIME LOPEZ. Especial para EL MUNDO

CARACAS.-
El nacimiento de un megabanco socialista, manejado por el Gobierno venezolano, mantiene en alerta a todos los banqueros del país. Tienen razones para ello. La filial venezolana del Grupo Santander es una de las cuatro grandes entidades, con una base de tres millones de clientes y 283 oficinas que, sumada al resto de bancos estatales (el Banco Industrial, Banfoandes, Banco del Tesoro y Banco Agrícola), daría origen al grupo financiero más relevante de Venezuela.

Una vez se concrete su nacionalización, el Estado manejará el 16,44% del total de créditos de la banca y el 24,38% de los depósitos. Banesco, la institución que le seguiría en tamaño, controla el 15,26% de créditos, y el 14,14% de los depósitos.

La creación del gran banco también absorbería todos los fondos que el Gobierno tiene depositados en el sector privado, lo que supondría, según algunas fuentes, la retirada del 30% de los pasivos totales de la banca, unos 7.000 millones de dólares; así como el pago de nóminas de ministerios, gobernaciones y alcaldías.

«El principal problema de competir contra un banco público es que el Estado -y más uno petrolero- tiene la capacidad de subsidiar, reducir sus márgenes de rentabilidad y concentrar todos sus activos en una sola entidad», explicó Jose Manuel Puente, catedrático de Economía del IESA y experto en temas financieros.

Escepticismo y cautela

Con las sucursales de la filial del Santander, el nuevo banco estatal tendrá cobertura en todo el país, contará con más de 500 oficinas y aglutinará el 17% del total de las sucursales del sistema financiero. Sin embargo, algunos analistas financieros se muestran escépticos y cautelosos ante el surgimiento de la entidad pública. Un banco se distingue por su eficiencia y su capacidad de gestión... Y éstas son las cualidades que más echa en falta Hugo Chávez para avanzar con sus planes socialistas.

«Los ciudadanos no tienen una buena opinión sobre la gestión económica oficial en su conjunto», explicó Domingo Maza Zabala, ex director del Banco Central de Venezuela (BCV) hasta enero del año pasado. «Es la percepción que se tiene tras la nacionalización en 2007 de la industria petrolera, la telefónica y la eléctrica que han sido adquiridas por el Estado, y ya empezaron a presentar fallos en los servicios», añadió.

Después de su reelección en diciembre de 2006, un mandato que Chávez juró con la consigna cubana «¡Patria, socialismo o muerte!», el Gobierno ha dedicado más de 10.000 millones de dólares en la estatalización de importantes empresas extranjeras, gracias a los precios internacionales del crudo.

Las cementeras de Cemex (México), Holcim (Suiza) y Lafarge (Francia), y la mayor acería de la región andina y el Caribe, la suizo-argentina Ternium Sidor, son las últimas compañías nacionalizadas por el Estado, adquiridas a un precio justo.

Maza Zabala agregó que la principal incógnita que planea sobre el sistema financiero es si la compra de la filial del Santander es un «hecho aislado» o «el inicio de una política financiera que tenga como fin tomar posesión de otras entidades para extender el poder del Estado a todo el sistema bancario».

El banco español Banco Bilbao Vizcaya (BBVA), cuarto en el ranking bancario por detrás de los venezolanos Banesco y Mercantil, sería uno de los grandes perjudicados. El Estado venezolano concentra cerca del 45% del PIB, cuando la proporción histórica en Venezuela siempre ha sido de un 70% del sector privado, frente al 30% del público. También emplea al 45% de la fuerza laboral del país.

Dudas respecto a la nueva ley

Un total de 26 nuevas leyes fueron publicadas ayer en Gaceta Oficial por orden presidencial durante el último día de la Ley Habilitante. Gracias a estos poderes especiales, otorgados por la Asamblea Nacional hace un año y medio, el presidente de la República podía legislar mediante decretos con rango de ley. Entre los 26 nuevos decretos leyes, se encuentran el de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana; la nueva Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras; la Ley de Reforma Parcial de la Ley del Seguro Social, y la Ley Orgánica de la Administración, entre otros. El contenido de estos instrumentos legales se desconoce, puesto que la Gaceta Oficial de ayer señala que el desarrollo normativo será publicado en Gacetas Extraordinarias durante los próximos meses. Desde que asumió por primera vez la presidencia en 1999, ha utilizado poderes especiales para legislar en tres ocasiones: en 2000, cuando aprobó 50 leyes, y en 2001, cuando aprobó 51.

Incertidumbre entre trabajadores y clientes

Los titulares de cuentas en una de las sucursales del Santander en Caracas mostraban ayer su sorpresa y algunos se apresuraron a retirar sus ahorros

JAIME LOPEZ. Especial para EL MUNDO

CARACAS (VENEZUELA).-
Son las ocho de la mañana. Una sucursal del Banco de Venezuela (Santander) ubicada en la céntrica avenida Francisco Miranda amanece con relativa normalidad. En la calle, no hay hileras de clientes esperando para entrar a la oficina, aunque dentro un bullicio de rumores y comentarios deja por sentado que no es un día normal en la filial venezolana.

«La verdad es que sí hay más gente que de costumbre, aunque este viernes es principio de mes y todo el mundo viene corriendo para cobrar su nómina y gastársela», comenta con picardía Kevin González, un guardia de seguridad privado.

La sorpresa y la incertidumbre por el anuncio de Hugo Chávez de estatizar la entidad predominaron entre los empleados y clientes del banco. Pablo Pérez, cajero de la sucursal, se mostró incrédulo cuando un amigo le llamó el jueves por la tarde para comentarle la información, pero reconoció que, desde hace días, el rumor de la posible venta era persistente. «Ahora, lo que toca es estarse tranquilo y esperar», dice Pérez, quien no tiene intención de abandonar su trabajo aunque el Gobierno compre el banco. El cajero enumera los jugosos bonos navideños que paga la Administración desde que Chávez está en el poder y algunos beneficios laborales que da a los trabajadores públicos.

Naya Delgado, una guapa caraqueña de 25 años, espera en una de las filas a que le toque su turno. Por delante hay más de 10 personas y, de cuando en cuando, mira su reloj con cara de premura. «Soy cliente del Santander desde hace más de tres años. No voy a cerrar mi cuenta, aunque sí quiero retirar unos ahorritos para guardarlos en mi casa. ¡Nunca se sabe!», destaca Delgado, que trabaja en un pequeño restaurante de comida.

Después de anunciar la compra de la filial del Santander, Hugo Chávez señaló que «Venezuela tendrá de nuevo el control de un banco para el pueblo» y que pedirá asesoramiento al banco estatal Caixa Económica Federal de Brasil -el segundo más grande del país- para crear un verdadero «banco socialista».

Julio Morón, otros de los clientes del banco, no entiende mucho el «socialismo del siglo XXI», pero sí sobre teléfonos móviles de última generación y ropa de marca. Crítico visceral del Gobierno, Morón no quiere guardar su dinero en un ente estatal ni aunque le paguen. «En cuanto supe la noticia, me quedé de piedra. Me levanté a las siete de la mañana para venir corriendo a cerrar mi cuenta», dice con rostro trasnochado mientras contesta un mensaje con su Blackberry.

El criterio de Tony Sousa, otro de los clientes, es muy distinto. Aunque sólo conoce la noticia por los periódicos, no tomará ninguna decisión hasta consultar con unos amigos que trabajan en el Gobierno: «Lo mejor es asesorarse y preguntar bien. Nunca se sabe cómo te puedes beneficiar».

El Banco Central de Venezuela emitió un comunicado para tranquilizar a los inversores y destacar que el sistema financiero operaba ayer de «manera satisfactoria y con solidez». También recordó que la nación posee reservas por más de 30.000 millones de dólares, un «flujo de circulante satisfactorio para atender los requerimientos de pago indispensables para las actividades de producción, distribución y consumo».

Rouco reclama a Zapatero «libertad evangélica» para criticar las leyes

El presidente del Episcopado, molesto por las formas del encuentro - El Ejecutivo pide «lealtad» y la Iglesia ofrece «respeto al Estado»

JOSE MANUEL VIDAL

MADRID.-
«Las heridas que Zapatero infligió a la Iglesia son demasiado graves para curarse con la tirita de un encuentro». Así describen en la sede de la Conferencia Episcopal la reunión entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Episcopado, el cardenal Antonio María Rouco Varela. Sonrisas y cordialidad con discrepancias de fondo.

En lo formal, Iglesia y Gobierno tacharon de «protocolario» el encuentro. «De obligada cortesía institucional», explicó la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. El «más cordial» que recuerda Zapatero, según expresó él mismo. «Se enmarca dentro de las reuniones habituales que el presidente del Gobierno acostumbra a tener con el presidente de la CEE cada vez que éste es elegido», dice la nota del episcopado.

En los corrillos de la sede episcopal se comenta que «Zapatero vendió cara la foto con Rouco». Tanto, que tardó cinco meses en recibirlo y en la CEE ya daban por supuesto que la reunión se postergaría hasta septiembre. Además, Zapatero avisó al cardenal sólo con 24 horas de antelación y ni siquiera salió a recibirlo a las escaleras de La Moncloa, circunstancias que causaron malestar en el cardenal y su entorno.

Rouco y Zapatero saben que están condenados a entenderse, pero sin sintonía personal. Zapatero no le perdona al cardenal madrileño que fuese tan crítico en la pasada legislatura y que abanderase a los obispos de la pancarta y la manifestación. Por su parte, el purpurado gallego está convencido de que Zapatero quiere descristianizar España a toda costa, meter a la Iglesia en las sacristías y exportar su modelo laicista. En ese contexto, el encuentro sólo sirvió para reafirmar las posiciones. Eso sí, y siempre en un «ambiente de cordialidad», Rouco, con muchas tablas, quiso dejarle claro a Zapatero que la Iglesia, desde la época del cardenal Tarancón, se rige por el principio de «mutua independencia y sana colaboración» en sus relaciones con el poder político.

A la Iglesia le duele especialmente que se la tilde de antidemócrata. Rouco reiteró al presidente del Gobierno que «la Iglesia promueve el respeto a la legítima autoridad del Estado» y ayuda a la educación cívica de los ciudadanos. Pero, como contrapartida, exige «libertad evangélica» para «celebrar y anunciar la fe y la moral católicas». Es decir, libertad para criticar las leyes, siempre que atenten contra la ley natural y la doctrina eclesial. Zapatero, como no podía ser menos, ofreció, en palabras de la vicepresidenta, «el respeto del Gobierno de España y nuestra lealtad» a la Iglesia. Y añadió De la Vega: «El mismo respeto lo pedimos también de la Iglesia». La vicepresidenta, encargada directa de las relaciones con los obispos, fue más allá e incluso y agradeció «la generosa labor social de miles de personas católicas y su labor encomiable».

Preguntada si quería decir con ello que no existe respeto y lealtad por parte de los obispos hacia el Ejecutivo, Fernández de la Vega negó que hablar de estos principios signifique que no existan. Porque «son siempre exigibles en las relaciones entre todas las instituciones, también entre Gobierno e Iglesia».

En la conversación también se abordaron otras cuestiones, siempre en términos «generales», como la materia de Educación para la Ciudadanía, por la que los obispos acusan al Gobierno de querer imponer una moral estatal. Es más, el cardenal Rouco mostró su «preocupación» por la asignatura, pero Zapatero respondió que Ciudadanía está aprobada por ley y que la ley está para cumplirse. La posición del Ejecutivo es que EpC está pactada con la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE) y que existe en otros países, informa Europa Press.

Sobre la anunciada reforma de la ley de libertad religiosa, el presidente del Ejecutivo le explicó al cardenal sus grandes líneas básicas y se comprometió a informar al Episcopado cuando estén perfilados sus detalles.

El otro tema estrella de la conversación, que duró una hora, fue la Jornada Mundial de la Juventud, a celebrar en Madrid en el mes de agosto de 2011 con la presencia del Papa. Un acontecimiento con resonancia mundial para el que Zapatero prometió «el apoyo logístico necesario para que sea un éxito».

Las espadas siguen en todo lo alto. Como buen gallego, Rouco tratará de templar gaitas, sabedor de que Zapatero se la tiene jurada. A él y a la Iglesia. Lo decía ayer mismo, en Santander, el arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián: «El Gobierno tiene interés en incrementar la increencia. No espero ningún gesto de generosidad de su parte».


El PSOE cae 4,1 puntos en sólo dos meses por la crisis económica y el PP sube hasta empatar

El partido de Zapatero tendría únicamente dos décimas más que los 'populares' en unas generales - Rajoy inspira mucha menos confianza a los ciudadanos que el actual presidente del Gobierno

AGUSTIN YANEL

MADRID.-
La crisis económica por la que atraviesa España, unida a la tardanza del Gobierno en reconocer que existe, ha ocasionado un serio varapalo al PSOE en sus expectativas de votos, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Si se celebraran ahora unas elecciones generales, los socialistas lograrían el apoyo del 39,5% de los votantes, prácticamente empatados con el 39,3% que tendrían los populares.

Estos datos reflejan que, en poco más de dos meses -el anterior sondeo fue realizado a finales de abril-, el PSOE ha perdido 4,1 puntos y el PP ha aumentado sus expectativas en 1,7, lo que ha permitido al partido de Mariano Rajoy alcanzar al de Rodríguez Zapatero.

La tercera fuerza política, Izquierda Unida (IU), sube casi un punto y llega al 4,8%. CiU gana una décima (3,3%), el mismo porcentaje que pierden el partido de Rosa Díez, UPyD (2,5%), y ERC (1,5%), mientras que el PNV baja cuatro (1,1%) y el BNG, dos (0,9%).

La opinión de los españoles sobre la situación económica es bastante peor que en abril. El 58,6% la considera «mala o muy mala», el 34,2% la ve «regular» y sólo el 9,7% dice que es «buena o muy buena».

Las personas consultadas para esta encuesta se muestran pesimistas respecto del futuro a corto plazo. El 47,4% opina que la situación económica será peor dentro de un año que ahora, el 26,6% cree que seguirá igual y sólo un 11,7% afirma que va a mejorar.

A pesar del mal resultado que supone este sondeo para el PSOE, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sigue siendo el líder político mejor considerado por la ciudadanía. Pero no aprueba como en abril, cuando logró una nota de 5,58, sino que se queda en un suspenso alto: 4,75.

Detrás de él se sitúan Mariano Rajoy, Josep Antoni Duran Lleida y Gaspar Llamazares, por ese orden, los tres con una ligera pérdida.

Sólo aprueban tres

La ciudadanía también castiga a los ministros. Hace dos meses aprobaron ocho integrantes del gabinete socialista, mientras ahora sólo lo consiguen tres: la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, Carme Chacón (Defensa) y Alfredo Pérez Rubalcaba (Interior). Uno de los que habitualmente aprobaban, el vicepresidente Pedro Solbes, pierde un punto y se queda con un suspenso, sin duda porque los encuestados le achacan parte de responsabilidad en la crisis económica. Especialmente llamativo es el caso de la titular de Igualdad, Bibiana Aído, que cae de una nota de 5,14 a 3,62 puntos, la peor del Gobierno.

Aunque el PP sube en expectativa de votos, Mariano Rajoy no logra convencer a los ciudadanos sobre sus cualidades para gobernar. Rodríguez Zapatero inspira «poca o ninguna» confianza al 63,4% y «mucha o bastante» al 34%, mientras que en el líder de los populares confía sólo el 18,4% de los encuestados y desconfía el 78,1%.

Los socialistas también ganan a los populares en la valoración de su gestión. El 33% considera «mala o muy mala» la labor que realiza el Gobierno, el 44,2% «regular» y el 19,9% «buena o muy buena», mientras que la tarea del PP como oposición es aplaudida por el 11,1%, calificada de «regular» por el 38,6% y de «mala o muy mala» por el 45,7%.

Esta encuesta fue realizada poco después de que el PSOE y el PP celebraran sus congresos y, a juzgar por los datos, a los ciudadanos les han interesado poco. El cónclave de los populares sólo fue seguido con «mucho o bastante» interés por una de cada cinco personas consultadas (20,5%) y el de los socialistas por el 22,7%, frente al 79,2% y 76,2% que mostraron poco interés, respectivamente.

Economía y paro, principales problemas

A. Y.

MADRID.- Los problemas de tipo económico y el paro son los que más preocupan a los españoles, los más graves para el país y también los que más les afectan personalmente, según la encuesta que ayer dio a conocer el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Después de esas dos cuestiones -que son las más preocupantes según el 59,9% y el 56,1%, respectivamente- los ciudadanos sitúan la inmigración como el tercer problema (27,9%).

En el sondeo del pasado mes de abril, el cuarto problema en importancia era el terrorismo, pero la crisis económica ha hecho que en esta última encuesta preocupen más los problemas relacionados con la vivienda que la organización terrorista ETA, que sólo una de cada cinco personas consultadas cita como uno de los principales problemas.

Los políticos y los partidos son considerados uno de los tres principales problemas de España por el 6% de los encuestados.

En contra de lo que pudiera esperarse debido a las frecuentes polémicas, los nacionalismos sólo son vistos como un problema por el 0,4%, el Estatuto catalán por el 0,6%, la corrupción y el fraude por el 0,8% y los asuntos relacionados con el medio ambiente por el 1,2% de las personas consultadas por el CIS.

ENCUESTA SIGMA DOS-EL MUNDO: ¿QUE HEMOS HECHO BIEN? ¿QUE HEMOS HECHO MAL? (VI) / MUJER Y SUCESIÓN



CHEQUEO A 30 AÑOS DE DEMOCRACIA (6) / La encuesta / MUJER Y SUCESION
Elena recibe el aprobado como reina

RAFAEL J. ALVAREZ

Aquí no encontrará usted complacencias. La mujer sigue discriminada, la ley de violencia doméstica no sirve para casi nada, amamanta la denuncia falsa, es injusto que él sufra más condena que ella por el mismo delito y nadie perdona que la Constitución margine a las hembras en la sucesión a la Corona. Tanto, que el 80,6% apoya la necesaria reforma para acabar con ello, muestra del cambio de mentalidad.

MADRID.- Erase una vez un país muy cercano que tenía un Príncipe más pequeño que sus hermanas pero más importante. En aquel Reino, detrás de cada hombre siempre estaba una mujer, haciendo cola para que la atendieran en la planta de las oportunidades. Erase una vez un país tan raro que por discriminar, discriminaba hasta a sus Infantas.

Se llamaba España y un día se topó con una encuesta que le llenó el nombre de granos hasta hoy: más de la mitad de las personas cree que la mujer está marginada; tres de cada cuatro dicen que la ley de violencia doméstica no es eficaz; el 80% ve injusto que un varón sufra más condena que una hembra por el mismo delito, y ocho de cada 10 reformarían la Constitución para que una hija (real) tenga el mismo derecho a reinar que un hijo.

El sondeo que usted tiene al lado de este texto es demoledor con la situación de la mujer en España.

Para empezar, lío habemus con la mujer y la Monarquía... Los porcentajes más contundentes de toda la encuesta están aquí. Son los que critican la discriminación de la mujer en el acceso al reinado (78,9%). Rascando ideologías, este salto olímpico de las borbones en favor de los borbones le sienta mucho peor al PSOE que al Partido Popular (seis puntos porcentuales de diferencia).

Así, la Infanta Elena podría haber sido una buena reina para la mayoría de la gente, sobre todo para la más joven, aunque a uno de cada cuatro consultados el asunto le da igual. El mayor porcentaje de indiferencia de todo el sondeo se lo llevan los votantes de Izquierda Unida a los que se les preguntó si doña Elena sería una buena reina (39,1%). ¿Hay que reformar la Constitución para evitar la discriminación de la mujer en la sucesión a la Corona? La democracia deberá atender a la respuesta: un 80,6% de españoles dice que sí.

Pero hay mucho más en la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO: el 55,5% de los españoles cree que aquí hay discriminación por sexo. Y esa exclusión de género salta a la vista cuando se pregunta precisamente por sexos: hablan de marginación muchas más mujeres (63,7%) que hombres (46,8%), 17 puntos porcentuales de diferencia.

Cuanto más joven se es, más se critica la discriminación de la mujer. Por los datos, parece que a más edad, menos percepción de desigualdad. De hecho, una de cada cuatro personas mayores de 65 años le da la vuelta a la respuesta genérica de la discriminación y se muestra convencida de que la mujer está mejor tratada que el hombre.

Y ése es un porcentaje y una idea que valen para votantes del PP, el 25,7% de los cuales piensa que los hombres lo tienen peor. A más izquierda, más denuncia antimachista.

El trato a los malos tratos no sale muy bien parado en la encuesta. La ley de violencia doméstica, que merece cuatro preguntas en el sondeo, le parece ineficaz al 76,6% de los preguntados. Aquí también funcionan los sexos: las mujeres se quejan más de la ley que los hombres. Aunque pocos (un 25%), los mayores creen más útil la ley que los jóvenes.

El Gobierno debería mirar bien el dato que viene: tres de cada cuatro votantes del PSOE (el 76,5%) cree que la ley no sirve para luchar contra los malos tratos. Y de un brinco a la izquierda, donde mejor recibida es la norma estrella del primer Gobierno Zapatero es entre los votantes de IU.

En esa ley se grava más al hombre que a la mujer por cometer el mismo delito, algo que los partidarios justifican en la vulneración de los derechos fundamentales que se produce cuando la agresión es de género, es decir, cuando el varón ataca a la hembra por el hecho de serlo, por ejercer un dominio sobre ella. Sin embargo, en la encuesta, ocho de cada 10 personas no aceptan esa tesis. Y cuanto más jóvenes son, peor ven esa diferencia penal. También en este apartado, los votantes del PSOE arremeten en masa: el 80,8%.

Pese a los desmentidos continuos del Consejo General del Poder Judicial, una ligera mayoría (51,7%) piensa que la ley favorece las denuncias falsas, una idea que sostienen, sobre todo, los votantes del PP.

El 333% de los ciudadanos no acepta que la primera medida ante una denuncia por malos tratos sea la detención del presunto agresor. La cifra sube al 40% si los que contestan son hombres de entre 45 a 64 años, la franja de edad siguiente a la más habitual entre los maltratadores. Pero la mayoría de los encuestados (60%) apoya la detención. Aun así, están más en contra de esa medida instantánea en IU que en el PP.

Fuera de los submundos de la violencia, el trabajo de campo hurga en una medida que levantó mucho barullo: ¿listas electorales paritarias, sí o no? En la encuesta prosigue el debate, porque gana el sí pero por poco (44,7%). Entre quienes lo ven «mal» (27,7%) y quienes no lo ven «ni bien ni mal» (23,1%), la cuestión no entusiasma. Pero, puestos a mirar por sexos, es evidente que a las mujeres les parece mejor que a los hombres. Curiosamente, donde más oposición genera es entre los treintañeros, casi uno de cada tres. Las listas paritarias las quieren, sobre todo, en el PSOE (53,7%), pero en IU no levantan admiración (un 61,8% entre quienes las rechazan y quienes pasan).

CHEQUEO A 30 AÑOS DE DEMOCRACIA (6) / El largo camino hacia la igualdad
Un parto con dolor

La mujer puede abortar, divorciarse, trabajar sin permiso marital o abrir una cuenta, pero todo lo ganó sudando. Y le queda empujar más

RAFAEL J. ALVAREZ

MADRID. - Deslumbrada por la tecnología del escaparate, Carmen no sabía por qué artilugio decidirse. Miró, comparó y, al final, dejó la elección al vendedor de traje impecable que le hablaba en estéreo sobre aquella cadena de música embarazada del último sonido inventado. Carmen rellenó los papeles pero cuando aclaró que la compra sería a plazos, el vendedor de traje impecable levantó la vista:

- Perdone, señora, necesitamos el consentimiento de su marido.

Entonces a Carmen le salió la intimidad por la boca y todo sonó en la tienda a música de funeral:

- Soy viuda.

El vendedor se ajustó el impecable, dijo que «en ese caso» no había problema y Carmen, que era ya empresaria, madre y mujer coraje, se fue con la música a otra parte.

Ocurrió en Madrid, un día de 1979. Hace sólo 29 años.

Transición es nombre de mujer, será por eso que costó como un parto sin epidural. Entre los puntos de sutura, estas décadas han ido cerrando agujeros como el de Carmen y los de todas las Cármenes, que en los años 70 no podían abrir una cuenta sin la firma del marido, ni divorciarse, ni abortar, ni tragarse una píldora anticonceptiva, ni trabajar sin el permiso del cónyuge, ni cobrar lo mismo por hacer lo mismo. Paréntesis: éste último agujero sigue sin puntos.

En 1931, la II República aprobó el sufragio universal. Millones de mujeres fueron a las urnas y un puñado de ellas logró cargos democráticos. Pero en eso sobrevino el franquismo, con sus votos cautivados para todos y todas, su hombría de mili y su feminidad de Sección Femenina, aquel mundo de sumisión al marido y calceta.

El salto había que darlo por encima de un cadáver con cara de noviembre de 1975. Y se dio.

Aun así, cada zancada se ganó contra el machismo y la tradición, contra los que llamaban asesinas a las mujeres que abortaban, los que se oponían al empleo femenino, los que tildaban de putas a las madres solteras o los que trataban como putas a las mujeres que ejercían la prostitución.

En 1976, la Ley de Relaciones Laborales eliminó la necesidad de consentimiento conyugal para que la mujer pudiera trabajar, España celebró (el 8 de marzo de 1977) por primera vez el Día de la Mujer Trabajadora y los anticonceptivos se legalizaron en 1978.

La Constitución se extendió a finales de ese año sobre la piel de toro con ese artículo 14 lleno de «igualdad de los españoles sin distinción de sexo», una frase para las políticas restantes desde entonces hasta hoy.

En 1981, la Ley del Divorcio permitió que las mujeres -y los hombres- terminaran, si querían, lo que les habían vendido «para toda la vida». Y a finales de ese mismo año, otra vez una ministra desde la República: Soledad Becerril.

En 1983 se creó el Instituto de la Mujer, organismo con planes para reducir el paro femenino, acabar con la segregación laboral o azotar el sexismo de la publicidad y la lengua. Sigue haciendo falta.

Otro derecho sometido a convulsiones acaeció en 1985: la Ley del Aborto. Pero fue y es una norma que obliga a la mujer a justificarse. Hoy vuelve el debate por ver si será ley de plazos o seguirá como está.

En 1989, armas de mujer: ellas ya podían acceder al Ejército. En 2001, la odisea del espacio (y del tiempo): combinar el trabajo y la casa con la Ley de Conciliación de la Vida Familiar y Laboral.

Pero el estirón legal femenino es cosa del estilo ZP con un manojo de apuestas nuevas: la Ley contra la Violencia de Género, que convierte en delito la agresión de un hombre a una mujer; la Ley de Igualdad, que empuja hacia la paridad electoral y los planes de igualdad en la empresa y amplía permisos de paternidad y maternidad; la legalización de los matrimonios del mismo sexo, que las lesbianas también existen; y la mismísima igualdad aupada a escalón de Ministerio.

En la clasificación de la igualdad que establece el Fondo Económico Mundial, España ocupa el puesto número 10. Pero la mujer cobra un 25% menos que el hombre, hay un 5% más de paradas que de parados, las trabajadoras son el 49% de la población activa y los trabajadores el 69%, y, aunque suman el 53% del total, las universitarias no tienen más del 20% de los puestos de mando.

Habrá que seguir mirando escaparates y comprar igualdad al contado.

CHEQUEO A 30 AÑOS DE DEMOCRACIA (6) / La encuesta / MUJER Y SUCESION
La Monarquía es cosa de hombres, princesa

La Constitución margina a la mujer en el acceso a la Corona: ¿qué pasará si los Príncipes tienen un hijo varón?

RAFAEL J. ALVAREZ

Extracto del artículo 57 de la Constitución: «La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores, (...) en el mismo grado, el varón a la mujer». La última línea de las comillas es un resto del pasado que compromete el futuro y levanta ampollas de lo más presentes.

MADRID. - El andamiaje sobre el que se sostiene la democracia en España contiene una mayúscula discriminación de la mujer al apartarla del orden sucesorio de la Corona en favor del hombre.

Con nombres propios entre las manos, Felipe será rey de España antes que sus hermanas mayores, Elena y Cristina, simplemente por el hecho de ser hombre. Es el más pequeño de la Familia, pero será el que mande.

Y todo por esa línea del artículo 57, que nadie objetó en la Transición y que sólo ha concentrado críticas públicas en los últimos años.

Será porque la muerte del siglo XX y el parto del XXI trajeron algunas preguntas inevitables. ¿Por qué Elena no puede ser la heredera del trono si es la mayor de los hermanos?, ¿qué pasará después de Felipe?

Cuando los Príncipes de Asturias tuvieron a su primera hija, Leonor, el asunto de la sucesión con género pasó desapercibido, porque ella sería la heredera al no haber oposición alguna como hija única.

Pero cuando Doña Letizia se quedó embarazada por segunda vez, la pregunta revolvió al inmovilismo con una respuesta evidente: si es niño, hay que remover la Constitución.

Ocurría que si la segunda hija de los Príncipes, Sofía, hubiera sido varón, el famoso artículo 57 le habría avalado como heredero al trono y la pequeña hermana mayor Leonor hubiera llevado el camino de la Infanta Elena. Y eso se come mal en el siglo XXI.

Pero la Naturaleza otorgó un respiro a quienes no quieren modificar la Constitución, lo que, por cierto, requeriría la disolución de las Cortes y un referéndum popular.

Aun así, ese respiro puede resultar sólo temporal, sólo pasajero, sólo hasta que Doña Letizia decida volver a quedarse embarazada...

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FIRMAS: Gustavo Arístegui, David Torres, Rafael Martínez-Simancas, Erasmo, Arcadi Espada, Quico Alsedo



TRIBUNA LIBRE
GUSTAVO DE ARISTEGUI
Revolución populista

Hugo Chávez Frías lleva una década al frente de Venezuela, tratando de instalarse a perpetuidad en el poder. Su revolución bolivariana y su socialismo del siglo XXI son instrumentos al servicio de un proyecto claramente autocrático, en el que los intereses y los problemas de su ciudadanía poco o nada importan al máximo líder del país.

El oficialismo, como allí lo llaman, está cambiando, y no sólo como consecuencia de los escandalosos poderes que el presidente se quería atribuir con las 69 reformas constitucionales que resultaron derrotadas en el referendo del 2 de diciembre de 2007, sino también por el intento de fusionar todos los heterogéneos sectores que apoyan a Chávez en un partido único -el PSUV-, presidido por la estrafalaria ideología del socialismo del siglo XXI que diseñara el libio Haiman El-Trudi. Otra de las características del proyecto chavista es su expansionismo y su intervencionismo en el exterior, especialmente en el resto de Latinoamérica, unas veces consiguiendo que sus aliados fuesen elegidos -Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador o Daniel Ortega en Nicaragua-, y otras fracasando estrepitosamente, como fue el caso de la derrota de Ollanta Humala en Perú. Para Chávez, hoy Venezuela es más el medio y el instrumento de su revolución que propiamente el fin de la misma.

De la ideología de Chávez no puede caber duda: es una extraña mezcla de caudillismo populista y extrema izquierda que desemboca en su proyecto revolucionario, permitiendo ciertas manifestaciones del capitalismo, siempre que le sean afines. Ello ha favorecido la emergencia de una clase de nuevos ricos, amamantados por las ubres del régimen, que The Economist bautizó con mucho acierto de «boligarcas» (de la fusión de los vocablos bolivariano y oligarca). Sirve como ejemplo muy descriptivo una carta que Chávez envió a Castro el pasado 26 de julio, que encabezaba de su puño y letra con un muy significativo: «Querido Padre Fidel» (sic). El resto es un rosario interminable de arengas revolucionarias y de improperios contra Estados Unidos y el imperialismo, tantas veces usado como argumento central por todos los radicales y extremistas del planeta. La carta merece la pena leerla en la siguiente dirección de internet: http://media.noticias24.com/0807/mensaje-chavez-26-julio_Page_1.jpg. No tiene desperdicio, se lo aseguro.

Chávez se ha convertido en uno de los principales héroes de la izquierda radical, de los antiglobalización y de los antisistema, y tiene excelentes relaciones con islamistas radicales -existen oficinas de Hamas y Hizbulá en Caracas-, así como con el presidente iraní, con quien le unen lazos fraternales. Y tampoco conviene olvidar su estrecha amistad con el dictador bielorruso Lukashenko. En fin, lo mejor de cada familia. Es, en definitiva, uno de los ejes fundamentales de la alianza antioccidental y antisistema.

Para entender qué es el populismo, detallo a continuación algunas condiciones y características que suelen darse combinadas, para que arraigue con fuerza en algunos países:

1º. Que existan amplios sectores de la población viviendo bajo el umbral de la pobreza, y que en un porcentaje importante sea pobreza extrema. Y, además, que el Estado no haya tomado medida alguna para paliar su situación, que haya demostrado su ineficacia, o incumplido sus promesas con los más desfavorecidos.

2º. Que haya fortísimas desigualdades entre ricos y pobres, y que los sistemas de solidaridad, asistencia y atención social sean inexistentes o ineficaces.

3º. Que la elite económica del país esté poco o nada comprometida con su país y con los problemas de los más desfavorecidos.

4º. Ausencia de políticas sociales dignas de tal nombre, además de ausencia total de políticas racionales de distribución de la renta.

5º. Existencia de amplios sectores de la población, identificables, que hayan sufrido la opresión y la injusticia durante siglos o, por lo menos, décadas, y que exista una cierta conciencia colectiva de esa opresión. Este es el caso claro de las comunidades indígenas de Latinoamérica.

6º. Debilidad institucional, sistema cuestionado, legitimidad atacada como consecuencia de errores de pasados gobiernos, ineficacia, corrupción, pacto de turnos en el poder, incapacidad para regenerar la sociedad y el sistema o impotencia ante los graves problemas de sus sociedades.

7º. Evidencia, o como poco sospecha, de la dilapidación y abuso de las riquezas (normalmente naturales) de esos países, percibido como un robo masivo de las elites y de la clase política.

8º. Historia política convulsa, tradición de inestabilidad política, social y económica, además de crisis recurrentes en estos tres terrenos, con grave impacto en la población.

No es preciso que se den todas estas condiciones para que el populismo pueda arraigar, basta con que se den algunas. Y estas realidades son hábilmente explotadas por populistas e indigenistas radicales para consolidar su influencia en sus sociedades, y allanar su camino al poder, en el que, una vez establecidos, intentan perpetuarse. Lo más triste de todo es que los populistas se aprovechan del sufrimiento, de la esperanza y del hartazgo de los oprimidos y de los pobres para, cabalgando sobre sus ansias de cambio, mejora de vida y justicia, encaminarse hacia el poder absoluto, sin importarles para nada los problemas reales y acuciantes de los pueblos que dicen representar.

Todo lo anterior ayuda a comprender mejor cómo es posible que Chávez haya anunciado este jueves la nacionalización del Banco de Venezuela -perteneciente al Grupo Banco Santander-, apenas seis días después de haber visitado España y de haber sellado una aparente reconciliación con el Rey y el Gobierno, tras el incidente diplomático de la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile el pasado 10 de noviembre. Estamos ante una muestra más del populismo radical y ciertamente estrafalario que Chávez y sus aliados ponen en práctica. La nacionalización del Banco de Venezuela es especialmente significativa, es demagógica, carece de fundamentos económicos y es un acto de venganza contra España en su conjunto, cosa que, por otra parte, anunció el propio Chávez a su vuelta de la Cumbre Iberoamericana de Chile.

No hay que olvidar la convulsa historia financiera de Venezuela, destacando especialmente las quiebras fraudulentas del Banco Unión, controlado por la familia Salvatierra, o el caso todavía más sangrante, y que seguramente supuso una de las mayores estafas financieras de América Latina: la quiebra y desaparición del Banco Nacional de Descuento de González Gorrondona. La presencia de BBVA con el Banco Provincial, y del Santander con el Banco de Venezuela, dio estabilidad, credibilidad y solidez al sistema bancario y financiero venezolano, convirtiéndose en verdaderos pilares esenciales de su economía.

Con esta medida, Chávez buscaba otro golpe de efecto, nuevos titulares, más polémica. El populismo y su estilo de gobierno requieren del histrionismo y, como veremos más adelante, se produce un fenómeno de acostumbramiento a la extravagancia, por lo que el populista no tiene más remedio que acudir al esperpento histriónico, cada vez más disparatado, para mantener la tensión y la atención de la opinión pública.

La nacionalización del Banco de Venezuela tendrá graves consecuencias para la economía venezolana, que ya se tiene que financiar a precios muy por encima de los de mercado. La credibilidad de su economía y de su sistema financiero se verán gravemente afectados y, en consecuencia, la inversión extranjera se tentará mucho la ropa antes de entrar en un país que carece de seguridad jurídica. Las ocurrencias del populismo las va a tener que pagar, lamentablemente, el pueblo venezolano.

Y a todo esto hay que preguntarse seriamente: ¿Cómo queda el Gobierno socialista de España, que trató de forzar una reconciliación totalmente a contrapelo con la reciente visita a nuestro país? Las políticas de laxitud y entreguismo frente al populismo chavista han propiciado éste y otros graves atropellos a los intereses de España. Nuestro Gobierno debe exigir explicaciones al de Venezuela y, lo que es más importante, darlas en sede parlamentaria a la mayor brevedad.

Gustavo de Arístegui es diplomático, diputado por Zamora y portavoz de Exteriores del PP en el Congreso.

A DIESTRA Y SINIESTRA
DAVID TORRES
Manos blancas no ofenden

Dice la alcadesa de Colmenarejo que la paliza monumental que le propinaron a una menor ecuatoriana no tenía tintes racistas. Menos mal. Una vacaburra encolerizada le rompió la boca, le arrancó mechones de pelo y le pateó la cabeza mientras la pobre víctima aún seguía tendida en el suelo, pero no la llamó panchita ni champiñón, que hubiera sido lo verdaderamente imperdonable. Según la alcaldesa, sólo era una discusión entre crías a las que se les fue un poco la mano.

Afortunadamente para la agredida, tampoco la reventó a golpes un maromo, un varón, uno de esos seres cuya dotación cromosómica XY lo predispone a la violencia desde el cigoto. No, por suerte para ella, María José recibió su metódica ración de hostias de una sufrida camarada hembra (una criatura pacífica por naturaleza) y quienes vitoreaban y jaleaban la somanta con los gritos rituales de «mátala, mátala» también eran niñas, así que todo queda en familia. La familia XX, para ser exactos. Los teléfonos de la ministra Bibiana pueden seguir durmiendo el sueño de los justos.

Sin nada más a lo que aferrarnos, sin motivaciones racistas ni machistas, nos queda únicamente una pelea de crías un pelín subida de tono. Despegadas las etiquetas con las que habitualmente los sociólogos clasifican estas cosas, habrá que recurrir al alcohol, al calor veraniego o a la simple y atávica mala leche para explicarnos el salvajismo abusón de esta cuadrúpeda y su coro de mironas, que alentaron la tunda con la sádica excitación de un circo romano mientras la grababan en un móvil para que las amiguitas ausentes pudieran disfrutar luego del espectáculo. También para que todos viéramos que se trataba de una diversión inocente, un juego de niñatas aficionadas al pressing catch.

Aunque esta variante descafeinada y portátil del cine snuff prolifera más y más en los colegios, los sociólogos todavía no le han inventado una etiqueta para domesticarla y guardarla en sus tarros, ni los pedagogos han discurrido la manera de adaptarla al programa escolar (parece un cruce entre gimnasia, lucha libre y trabajos audiovisuales). Sin embargo, se empeña en persistir como una aberración de las leyes estadísticas, ésas que dicen que la violencia se ejerce siempre siguiendo unos patrones preestablecidos de género y raza.

Quizá la verdadera causa de este vídeo de primera protagonizado por la vacaburra de Colmenarejo esté en las sabias palabras de aquel pastor que, interrogado acerca de los motivos de la violación de una menor, soltó: «Verá usted, yo creo que lo hizo pa' satisfacerse».

INSOLENCIA PASAJERA
RAFAEL MARTINEZ-SIMANCAS
El leopardo

Se pegan. Se van a cascar. Zapatero lo sabe y por eso ha tocado la campana de las vacaciones para que los ministros se marchen a cazar gamusinos. Si Solbes hubiera aparecido ayer en el Consejo de Ministros con la entrevista a Miguel Sebastián, aquello habría sido un espectáculo de insultos artificiales y pirotecnia de salón.

La entrevista de Pedro Simón al ministro (metido completamente en su papel de estar en camisa de once varas), tiene más peligro que el telegrama del 28 de junio de 1914 en Sarajevo. En aquel texto se contaban los disparos de Gavrilo Princip a Francisco Fernando de Austria, un argumento que sirvió para el arranque de la Gran Guerra.

Pues ese telegrama lo ha superado Miguel Sebastián con creces: a Rubalcaba le llama «horteraza» y dice que a Bono le pegan calcetines blancos.

Al español, ya sea ministro o mozo de espadas, lo que más le irrita es que hagan bromas con su atuendo. Es divertido reírse del apartamento de los Morancos en la tele, pero ojo si alguien se mofa de mi elegante tapiz de ciervos alsacianos bebiendo en un lago.

Sebastián nos quiere a todos a 80, pero a sus compañeros los pone a 100. Para empezar, debería aprender que no se dice bañador, sino traje de baño, que lo de bañador es al buen gusto lo mismo que el trombo hemorroidal a su acepción común: la almorrana.

No sabemos si Pérez Rubalcaba tiene un traje de baño de leopardo para las grandes ocasiones. Y, en caso de ser cierto, ¿qué pasa?, este es un país donde el mal gusto es libre. Prendas de leopardo se ven en las costas sin que el turismo se haya resentido por causa de la estética. Además, al político le gusta un toque de distinción, Narcís Serra usaba gorra de capitán de yate para arrancar el motor de la barca inflable (la prenda no le restaba sensibilidad como pianista).

A Bono le recomienda unos calcetines blancos, otro de los horrores de la cultura del verano; es llevar el pie escayolado para mayor lucimiento del zapato oscuro rematado en borla o en diminuto detalle hípico. Hasta aquí podíamos llegar con las ideas geniales. Hacer ironías con Bono tiene su peligro. Igual que inventó el verbo gallardonear para los que se quedan fuera de las listas, es capaz de inventarse el verbo sebastianear para quienes les puede ocurrir un accidente, como decían en El Padrino.

A la vuelta de las vacaciones veremos un primer Consejo de Ministros de lo más animado. Solbes con sus previsibles letanías del Euribor y Miguel Sebastián pensando por qué no incluyó a la prudencia como medida 32 de su catálogo de buenas costumbres. O lo que es lo mismo: menos bombillas pero más luces.

Que prepare Miguel Sebastián la jaula porque el día de su cumpleaños le van a regalar innumerables leopardos, con o sin redecilla interior.

ERASMO
V/Iberia

Villalonga, diez millones ( en quince días. Y cien ejecutivos a millón (también ) per cápita en stock options. En tal crestomatía del pelotazo que vuelve, Fernando Conte (Iberia), Blesa (Cajamadrid) and so on, su fusión formidable, silenciosa con British Airways, muestra, demuestran: ser honrados, parecerlo, españoles, no parecerlo, de notoriedad audaz, sin ser deportistas: This sporting life. Chapeau

EL CORREO CATALAN
ARCADI ESPADA
El auténtico caso de Almería
Querido J:

El primer caso Almería data de los 50. El escritor Juan Goytisolo, armado con su talento y con aquello que llamaban (sin atender al pavoroso oxímoron) realismo socialista viaja a la provincia y escribe un reportaje de título inolvidable: Campos de Níjar. El reportaje está algo saturado de color y es a menudo tan impreciso como la ficción. Pero es escabroso y conmocionante. Un tiempo después completará su informe almeriense con La Chanca, que así se llamaba (y se llama) un barrio de la capital donde las casas no se distinguían demasiado de los ataúdes. Esos dos libros trazan los rasgos principales del caso: esparto, mocos y legañas. «La provincia de las tres cosechas», la llamaban. Una miseria tan honda que hoy no la comprendería nadie. No la comprenderían ni los que la vivieron, siquiera. A veces se fantasea con colocar en nuestro tiempo a hombres del pasado y con el shock que sufrirían. ¡Mucho menor que el de llevar un hombre de hoy al tiempo viejo!

Luego hay otro caso Almería. Un crimen. Tal vez el crimen de la Transición, porque ya sabes que toda época se delata en sus crímenes. El 7 de mayo de 1981 ETA atentó en Madrid contra el general Valenzuela, jefe del Cuarto Militar del Rey. La Guardia Civil detuvo a más de 100 personas y difundió las fotografías de los presuntos autores. El día del atentado, Juan Mañas, Luis Montero y Luis Manuel Cobo salieron de Santander hacia Pechina (Almería) para asistir a la comunión de un familiar. El coche les dio problemas y pararon en Puertollano (Ciudad Real) para alquilar otro. Allí, un vecino les confundió con los etarras, cuya foto había visto por televisión, y los denunció a la Guardia Civil. El 10 de mayo fueron detenidos a punta de pistola en Roquetas de Mar y luego interrogados y torturados durante toda una noche por el teniente coronel Castillo Quero y sus hombres. Al día siguiente los tres cuerpos aparecieron tiroteados y calcinados en el interior del coche alquilado. La carta de un testigo permitió llevar ante el tribunal a los guardias. Fueron condenados a prisión por delito de homicidio y expulsados del Cuerpo. El segundo caso Almería corresponde perfectamente a la inquietante formulación transicional sobre los «oscuros aparatos del Estado». Que teóricamente pudiera suceder en cualquier otro lugar español no le quita mérito alguno a la provincia.

Ninguno de esos dos es comparable al siguiente y definitivo caso Almería. Basten unos números calientes. Almería ha llegado a ser en estos últimos años la segunda provincia de España en crecimiento económico: concretamente, en el periodo 1995-2002, creció un 25% más que la media española. Almería lidera las provincias andaluzas en renta per cápita: 11 puntos por encima de la media. Hay más datos en un artículo contundente de Francisco Joaquín Cortés García, publicado en el número 2.839 de Información Comercial Española. Leía el artículo en el Bitácora. El Bitácora es un restaurante interesantísimo, a mano izquierda según se divisa el golpe de bahía de Las Negras. Oficia en él Yolanda Navarro, que es una cocinera joven y, a pesar del grave inconveniente, una cocinera puramente excepcional. El primer día me sirvió un carpaccio de pulpo, salpicado con pipas de loro y furiosamente aliñado con lima, y ya decidí no moverme. Contribuyó también la lecha, que llevaba de ambiente una patriótica mermelada de tomate raf. Pregunté si esa mermelada, desprendida de su pez, podría tomarla de mañana, recién levantado, y pusieron todo tipo de facilidades. Empecé a ir a desayunar. Larga y lentamente, hasta que me daba el mediodía. Leía el artículo de Cortés García porque ya sabes que soy un viajero con prejuicios, y el principal soy yo mismo y mi impresionable carácter, y porque después de unos días viajando por la provincia, en especial por el Cabo de Gata, había concluido que Almería era el mejor lugar de España.

Rige aquí el imperio socialdemócrata. Se distingue perfectamente en los pareos, y en multitud de llamativas notas de ambiente: una mañana, por ejemplo, en el estanco-librería vi a una veterana pareja comprando el Marca, la revista Hola y un par de librillos de papel de fumar, y salí de allí habiéndolo comprendido todo. Es cierto que a veces el imperio resbala hasta el frikismo jipioso, como sucede en la bella Cala de San Pedro, diariamente tomada al asalto por una birria de birras. En fin, mis prevenciones ante el modelo las conoces a la perfección. Pero aquí ha logrado el éxito, absolutamente. La socialdemocracia ha protegido el Cabo de Gata y ha logrado hacer de estas playas una insólita reserva. En la nueva arquitectura de sus pueblos, en el aire de algunos de sus hoteles, domina la casa marieclaire: su impronta civilizadora se percibe mucho antes que su empalago. En otras provincias andaluzas la socialdemocracia y el chavismo han hecho un PER de la vida cotidiana. En Almería la subvención convive con el formidable negocio de los mares de plástico, la única construcción -¡y no la Muralla China!- que se advierte desde el espacio. Este carácter mixto se ve muy bien, ahora, en la crisis. Almería es la provincia más hipotecada de España y la subida de los tipos de interés y del paro está perjudicándola gravemente: pero la respuesta que domina, perceptible en las conversaciones y en la prensa local, no es implorante. Todo lo contrario: hay un llamamiento general a seguir inventando.

El optimismo y la fuerza también forman parte también del auténtico caso de Almería. En cualquiera de sus rasgos el caso da mucho que pensar. Fíjate por ejemplo la pirueta que dio la pobreza, la extrema condición subordinada de una provincia que en muy pocos años ¡ha doblado! su porcentaje de aportación a la riqueza general de España. Un paraje turístico intacto. Una ausencia de los procesos de reconversión que tanto afectaron, en los años 80, a otras zonas españolas. Y la benéfica libertad que da la ausencia de tradición y el todo o nada con que los hombres encaran a veces, por obligación, su futuro. Los almerienses comprendieron muy bien, mejor que nadie en Europa, que la contradicción de que en un país del Primer Mundo fuera la agricultura un motor económico sólo podría darse partiendo de una premisa: no era agricultura sino industria. Un oro rojo -el del tomate- que cambió hasta la misma forma de morir: como aquella madrugada en que el pique de un Porsche y un Ferrari en una carretera de El Ejido dejó un cadáver y tres cuerpos maltrechos. Hay que volver a escribir Campos de Níjar. No sé si Goytisolo querrá ponerse en marcha de nuevo. Hay que incluir en un libro, o donde quepan, las piedras de cuando estalló el volcán, esa aristocracia mineral que no sólo dice siempre estuve, sino siempre estaré. Hay que incluir a los negros, navegando por el mar de plástico, el mismo material de sus sudarios. Cabrán también las lituanas, con sus formas incrustadas a presión en el testarossa. Un libro con un pareo de regalo.

Esta noche, amigo mío, actúa Manolo Escobar en Campohermoso. Campohermoso es un poblado del oeste, pero de verdad, no como el de Tabernas. Escobar en su Almería. Un inmenso coral tu bahía. No podré verlo, y habría dado un insomnio, porque quizá la última capa del caso de Almería se me habría rendido simpáticamente. Escobar en Campohermoso. Este lugar y su artista, los dos hechos gota a gota.

Sigue con salud.

A.
En camisa de once varas / Risto Mejide
QUICO ALSEDO
«Quizás parezca un chapero, pero yo no concurso en 'OT'»

Aunque se le arree fuerte, el último látigo de la TV está empeñado en ir de «romántico» por la vida. Pero no cuela: cada vez que abre la boca, un misil en forma de eslogan. Al menos admite que consigo mismo usa las mismas fustas que con sus indefensas víctimas catódicas

Traza de malote, sonrisa de conejo. Risto Mejide se mueve sinuoso por su estudio barcelonés. Tiene pinta de haberse forrado con OT. Ya abandonó su trabajo de creativo publicitario: «La gente te imagina ahí con una modelo haciéndotelo debajo de la mesa, y no. Es un coñazo». La entrevista es en un salón de paredes blancas, mesa blanca, sofás de cuero blanco: muy La naranja mecánica.

Pregunta.- Contaba por ahí que venía a entrevistarle y la gente me decía: «Dale una leche».

Respuesta.- ¿Qué? [carcajada].

P.- Pues sí, pero luego he pensado que a lo mejor... le gusta.

R.- [Silencio] Hombre, no eres mi tipo... Pero supongo que hay mucha gente que le gustaría tener un encontronazo conmigo [silencio]. Aunque luego la gente es muy cobarde. En estos dos años no ha habido nadie que se haya plantado delante y me haya dicho: «Tú eres un gilipollas».

P.- ¿Nadie?

R.- Y seguro que muchos que te decían eso, si me ven por la calle, se harían una foto conmigo.

P.- Si Risto no fuera Risto, y viera a Risto en la tele, ¿pensaría alguna vez: «Este tío es gilipollas»?

R.- ¿Cómo? [duda] Si hubiera salido alguien como yo antes que yo, habría sentido envidia. Habría pensado: «Qué hijo de puta, me has quitado la idea». Sólo en ese sentido.

P.- ¿Cuándo se le ocurrió el personaje de Terminator catódico?

R.- No hay personaje [tenso]. Estoy hasta el culo ya de la palabra personaje. Perdona, no es por ti, ¿eh?

P.- Pero si acaba de decir que si sale otro antes que le quita la idea...

P.- A ver, soy yo, pero mejorado. Obviamente no estoy así todo el día, sería inaguantable. En OT saco cosas de mí. Lo de personaje me jode porque insinúa que hay ficción, y no. Me molesta porque me quita mérito.

P.- Confiese: ¿se arrepiente de alguna burrada en antena?

R.- Si acaso, de no haber dicho algo. Lo mejor se me ocurre después.

P.- Les espetó a las concursantes que se vestían como putas, pero hoy tiene usted cierto aire de chapero.

R.- Es posible que parezca un chapero, pero yo no concurso. Me pagan para opinar, ni siquiera por criticar.

P.- ¿Ni por ser esclavo del share?

R.- En mi primera gala, en 2006, fui un monigote. Me jodió lo que me dijo la productora al terminar: «Ya te llamaremos». ¡¿Ya te llamaremos?! Me volvieron a llamar, y les dije a mis amigos: «Mirad esta gala, porque me van a echar». Hasta hoy.

P.- Ahora ya forma parte de la máquina, ha sido fagocitado.

R.- La contracultura termina formando parte de la cultura.

P.- También quieren que le pregunte por sus gafas de alcohólico.

R.- ¿De alcohólico?

P.- Sí.

R.- La gente... [mueca] La gente tiene unos prejuicios impresionantes. Soy miope, llevo gafas desde los 14 años, pero no me gustaban las transparentes, no me gustaba mi careto. Una amiga se empeñó en éstas. Luego, el primer día que fui a la tele, me dijeron: «Te quitarás las gafas de sol, ¿no?». Les dije que no, que soy así.

P.- Qué teme más, olvido o recuerdo.

R.- Los dos tienen su hijoputez. Unas cosas me gustaría olvidarlas, otras recordarlas. Los temo igual.

P.- ¿Odiar es amar sin amor?

R.- [Resopla] Bufffff...

P.- Igual es un poco intrincado...

R.- Joé, sí, ¿no?

P.- Como usted habla en eslóganes...

R.- Ya, pero yo lo consigo [risas].

P.- Hombre, si empezamos así...

R.- Lo peor en la vida es dejar indiferente. Cuantos más te adoren, más te van a odiar. Las celebrities como Paris Hilton polarizan. La amarás, la odiarás, pero la conoces. Si quieres ser cultura popular, has de estar dispuesto a que te odien.

P.- Risto Mejide parece sobreexpuesto. ¿Qué hace cuando nadie le ve, como Alejandro Sanz?

R.- Nada especial, aparte de quererme mucho en todos los sentidos [risas]... La integridad es hacer lo mismo cuando te ven y cuando no.

P.- ¿Una pose puede ser una cárcel?

R.- [piensa] Sí, si dejas que te mantenga, que pague tus facturas. El día que dejes que sea así, la has cagado.

P.- En sus fantasías eróticas, ¿hay fustas y taladros?

R.- No. No creo en el dolor como mecanismo de placer. Vaya, a mí no me pasa. Creo en el dolor como mecanismo de mejorar otros aspectos.

P.- ¿Mamporro es sinónimo de share en televisión?

R.- No. Mira la tele a las dos de la mañana y encontrarás a mil dándose hostias con menos estilo que en OT...

P.- Decía mamporros, no estilo...

R.- Por eso: menos estilo, y ninguna audiencia. Lo que sí funciona, y te lo digo como publicista, es el contraste: meter un elemento discordante. Si todo mundo en OT se gritara animaladas a la cara, a mí no me harían ni caso. Eso, y lo imprevisible.

P.- ¿Es igual de sádico consigo mismo? ¿La crueldad engancha?

R.- Soy aún peor. Es bueno que tu peor crítico seas tú mismo, luego las críticas te resbalarán.

P.- ¿Y con qué se fustiga?

R.- Con el talento de los demás. Caigo de rodillas, me doy con el cilicio.

P.- ¿Qué le fastidia más a Risto Mejide de Risto Mejide?

R.- [30 segundos de silencio de reloj] A veces me gustaría ser menos íntegro. Sería mucho más rico.

P.- Tampoco será tan difícil, ¿no?

R.- A mí me cuesta mucho... Habría ganado mucho más dinero.

P.- ¿Ah, sí?

R.- Mucho más.

P.- ¿De qué hablamos?

P.- Hablamos de ofertas para hacer todo tipo de montajes...

R.- Un lío suyo con alguien.

P.- Por ejemplo. De esas he tenido muchas, rollo exclusiva. Como ni negocio con ellos, el precio se dispara.

R.- ¿La más suculenta?

R.- Difícil. Tendría que decirte quién me lo ofreció y por qué...

P.- No, sólo cuánto.

R.- Pueeeees... 300.000 euros.

P.- No está mal.

R.- Mira, un jurado del OT americano cuenta que le ofrecieron una millonada por observar a una pareja follando, dijo que no y se arrepintió después. Cuando dices no a tanto dinero es porque tienes cosas claras.

P.- ¿Necesitamos odiar?

R.- Sí. Es así. Pero nos da miedo definirnos por nuestras fobias. Renegamos de ellas. Somos más lo que odiamos que lo que queremos.

P.- Parece un personaje de cómic.

R.- ¿En qué sentido?

P.- Estético.

R.- Nunca me habían llamado feo de manera tan elegante [sonrisa]...

P.- ¿Hay voluntad de cómic o no?

R.- No, lo que pasa es que la tele es muy maniquea, no permite matices: el héroe y el villano. Yo he dicho mucho bueno de algun triunfito, pero nadie se acuerda. Alejandro Sanz siempre dice que antes de ser famoso le decían que era bajito, feo y cantaba mal. Ahora, todo lo contrario.

P.- Bueno. Le iba a pedir que rajáramos del fotógrafo.

R.- De quién, ¿de él? [lo señala].

P.- Sí. Mírelo.

R.- Es otro error que se suele cometer conmigo. El otro día, una señora por la calle me pasa un móvil y me dice: «¡Insulta a mi marido!». Yo para criticar a alguien veo siete horas de vídeos. Tendría que ver ocho horas de vídeos de tu fotógrafo.

P.- En OT, ¿no se siente el mayorote que pega a los niños en el recreo?

R.- Mira [muy serio], ellos se defienden, y yo he criticado al programa, a la audiencia, a la dirección... Mi objetivo no es machacarlos a ellos.

P.- ¿Gaseamos el Congreso de los Diputados?

R.- Ya lo hacen ellos solos. Cuando abren la boca. No necesitan ayuda.

P.- Operación Triunfo, pero ¿hay algo más romántico que el fracaso?

R.- Sí: la rectificación.

P.- ¿Perdón?

R.- Rectificar. El amor no es un poema, una puesta de sol...

P.- ¿Intenta mandarle un mensaje a alguien a través del diario?

R.- No, el romanticismo es alguien que viene y te hace contradecirte: «Jamás voy a tener hijos y llevarlos al parque un domingo». Y lo haces.

P.- Que es usted un gatito, vamos.

R.- Soy el último romántico.

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