
Javier Zaragoza constata en Colombia el «acuerdo terrorista» ETA-FARC
SALUD HERNANDEZ-MORA. Especial para EL MUNDO
BOGOTA.- ETA y las FARC tienen «acuerdos terroristas». Las autoridades de Colombia y España intercambiaron ayer datos que confirman las informaciones que adelantó EL MUNDO el pasado mes de junio: etarras entrenaron a la guerrilla en el manejo de explosivos y establecieron otro tipo de cooperación.
El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, mantuvo una reunión en Bogotá con el fiscal general colombiano, Mario Iguarán, y con el general Fredy Padilla de León, comandante de las fuerzas militares, para conocer de primera mano las investigaciones que tienen en marcha sobre las relaciones entra ambas bandas terroristas. Entre ellas, las referidas a la copiosa correspondencia de los dirigentes guerrilleros en relación a la organización terrorista vasca, hallada en los ordenadores incautados en el ataque el campamento de Raúl Reyes, el jefe de las FARC abatido en febrero pasado.
En dichos documentos, los dirigentes de las FARC hablan de la posibilidad de que ETA atente contra políticos colombianos residentes en España, como el ex presidente Andrés Pastrana o el vice-presidente, Francisco Santos. También proponen que los etarras les ayuden a mover sus fondos.
Los correos demuestran, según Iguarán, «la presencia de miembros de ETA en campamentos de las FARC y que ETA realizaría atentados y secuestros por pedido de esa agrupación subversiva» en territorio español. Agregó que tienen identificados a algunos encargados del ingreso y la circulación en nuestro país del dinero que la banda colombiana consigue con el tráfico de cocaína.
«No sólo es lo contenido en los computadores; también hay información de las autoridades españolas que nos permiten hablar de ese pacto terrorista ETA-FARC», indicó el fiscal general colombiano.
Por su parte, Zaragoza afirmó que esperan «prestar a las autoridades colombianas toda la ayuda que sea necesaria para llegar hasta las últimas consecuencias» y evitar que las FARC utilicen nuestro suelo para sus actividades.
A pesar de que la Fiscalía colombiana proporcionó 111 archivos que mencionan las palabras ETA, Batasuna, Navarra o España, donde aparecen nombres y apellidos de presuntos colaboradores, y de que hay 1.400 correos procedentes de servidores de España, las averiguaciones se encuentran en una fase primaria.
No hay que olvidar que Raúl Reyes guardaba 35.000 archivos de todo tipo, algunos de los cuales dejaron de manifiesto los estrechos nexos entre el gobierno del venezolano Hugo Chávez y las FARC. Llegar al fondo de ese tipo de conexiones, así como la de diferentes personalidades colombianas con la guerrilla, tiene un carácter prioritario para la Fiscalía General de Colombia, que está completamente desbordada por el cúmulo de investigaciones que tiene entre manos. Por esa razón, los acuerdos de las FARC con los etarras no ocupan el primer lugar en la agenda. Si España no las impulsa, pasaran a engrosar algún archivo polvoriento y olvidado.
Precisamente ayer, el presidente venezolano, Hugo Chávez, fue preguntado en una entrevista en Televisión Española por si tenía alguna prueba de la relación ETA-FARC: «No, no la tengo», respondió, para después echar balones fuera.
LUCHA ANTITERRORISTA / Pretendía presionar al Gobierno, pero los miembros del 'comando' desistieron al comprobar que estaba protegido por escoltas / Zapatero destaca el compromiso con la democracia del edil socialista
ETA eligió a Benjamín Atutxa como el Miguel Angel Blanco del PSOE
ANGELES ESCRIVA
MADRID.- Las imágenes tomadas por la Guardia Civil en el zulo excavado junto a la Iglesia de Valgañón muestran una caja repleta de viales de diazepán y jeringuillas. No se trata de unas pastillitas de Valium sino de todo un kit narcotizante que despertó la curiosidad del juez Garzón y de los agentes a sus órdenes. «¿Y esto para qué lo queríais?», preguntaron al presunto jefe del comando, Akaitz Goikoetxea, que asistía al registro. Para realizar un secuestro como el de Miguel Angel Blanco, respondió, y después le costó un poco más responder a las preguntas sobre cuál iba a ser su nuevo objetivo hasta reconocer que se trataba del concejal del PSOE de Eibar Benjamín Atutxa Iza.
Los agentes efectuaron ayer dos detenciones importantes en la localidad francesa de Dijon, derivadas de la articulación de este comando: una de sus antiguas integrantes, Olga Comes, les llevó hasta Asier Eceiza, uno de los miembros importantes del aparato militar de ETA. El objetivo era, pues, Benjamín Atutxa Iza, un ciudadano que hace aproximadamente cuatro años se afilió al PSOE después de que ETA orquestase una oleada de atentados contra miembros de este partido. Según las declaraciones de Goikoetxea Basabe, estuvieron siguiéndole entre septiembre y diciembre de 2007 -fuentes del Ministerio del Interior aseguran que se han localizado papeles con las referencias de estos seguimientos-, pero desistieron de ejecutar sus planes al comprobar que estaba escoltado y que las medidas de seguridad que adoptaba hacían demasiado peligrosa la comisión del delito.
Los investigadores consideran la posibilidad también de que los terroristas se desanimasen frente a las dificultades que planteaba mantener la estructura adecuada para llevar a cabo un plan semejante, y añaden que pudo ocurrir que la dirección de la banda terrorista, al ver que su idea inicial quedaba frustrada o se aplazaba, ordenase asesinar al ex concejal socialista Isaías Carrasco.
Los motivos para reeditar un atentado que le procuró a ETA y a su base social el mayor aislamiento manifestado durante la democracia se desconocen con certeza. Está clara su intención de chantajear al Gobierno del mismo modo que ocurriera con Miguel Angel Blanco y el Ejecutivo liderado por José María Aznar. En aquella ocasión, la dirección de ETA dió 48 horas de plazo para que el Estado acercase a los presos de la banda terrorista a los centros penitenciarios del País Vasco. No lo consiguió. El escenario en el que la banda planeaba abordar a su víctima está cercano al de 1997: En la estación de Eibar los terroristas secuestraron a Blanco.
En esta ocasión, algunas fuentes han apuntado que Goikoetxea podía haber aludido a la pretensión de ETA de presionar al Gabinete de Zapatero para negociar políticamente, si bien esta versión sería contradictoria con algunos documentos internos de la banda, cuya dirección descartaba cualquier tipo de ofrecimiento al menos en año y medio. Es un dato que no constaba entre los responsables del ministerio del Interior. Otras fuentes sostienen que la intención de los terroristas era simplemente vengarse de los socialistas, a quienes ETA atribuye una «estrategia salvaje» y responsabiliza del fracaso del último proceso como ha venido proclamando en cada uno de los comunicados que ha difundido en los últimos meses. Es una de las cuestiones que quedan por aclarar sin asomo de duda.
En cualquier caso, el presidente del Gobierno y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se pusieron en contacto ayer con el concejal socialista para transmitirle toda la información que le concernía y su apoyo. Rodríguez Zapatero resaltó el compromiso con la libertad que caracteriza a Benjamín Atutxa y aseguró sentirse emocionado por su «serenidad y su alto grado de responsabilidad».
Las declaraciones de los detenidos en esta operación de desarticulación del complejo que actuaba en Vizcaya, denominado realmente Askatu Aizea, continuaron facilitando noticias en la jornada de ayer. Se supo que en febrero de 2007, cuando fueron despedidos por Txeroki, el actual jefe del aparato militar de ETA, se desplazaron a Portugal con la intención de hacer sus prospecciones con el fin de crear infraestructura en la zona norte de Lisboa.
De hecho, uno de los coches que utilizaron en el atentado contra el cuartel de Durango había sido alquilado en el país vecino. Su idea sobre la creación de infraestructuras en terreno luso no cuajó, pero los terroristas aprovecharon la ocasión para hacer un listado con números de matrículas portuguesas que facilitaron a sus jefes en Francia y cuya materialización ha sido encontrada en uno de los escondrijos del comando.
Ayer por la tarde los agentes de la Guardia Civil realizaron varios registros. En otro de los escondrijos utilizado por los terroristas y ubicado en Guecho, hallaron 30 kilos de explosivos, detonadores y herramientas en bolsas pequeñas, que se unen a los 100 kilos de polvo de aluminio y a los bidones con nitrometano encontrados el día anterior en el agujero de Pazuengos. También investigaron el contenido de dos buzones o puntos de entrega de armas, el primero de ellos en el monte Urkiola, lugar donde fue encontrado el coche con el que huyeron los autores del atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Legutiano.
EDITORIAL
LA MACABRA VUELTA DE ETA AL LUGAR DEL CRIMEN
ESPAÑA
Chávez ofrece a Zapatero petróleo a precio estable por alimentos y tecnología
Repsol podría producir 200.000 barriles al día, lo que equivale al consumo total de España
MARISA CRUZ
MADRID.- «Con la mano de la amistad tendida», así llegó ayer a España, última parada de su gira europea, el presidente venezolano Hugo Chávez. El líder bolivariano aterrizó con ganas de enterrar todas las tensiones con Madrid y decidido a poner lo mejor de su parte para abrir «un nuevo capítulo de cooperación». Y lo mejor que tiene en su inmenso y rico país se llama petróleo.
Durante su breve parada en Palma de Mallorca el presidente venezolano zanjó con el Rey los recelos nacidos del «¿por qué no te callas?». Después, en Madrid, llegó a ofrecerle a José Luis Rodríguez Zapatero el crudo del Orinoco. Los enormes yacimientos de hidrocarburos extrapesados y bitúmenes de la Faja del Orinoco abren, según explicó Hugo Chávez durante su comparecencia con el presidente del Gobierno ante la prensa, un extraordinario campo para la inversión española. El mandatario venezolano aseguró que la compañía Repsol «puede llegar a producir en pocos años, junto a Petróleos de Venezuela, hasta 200.000 barriles diarios que», añadió, «podrían venir directamente a España, que tendría así el petróleo garantizado para siempre». «Para nosotros», añadió, «es muy importante contar con Repsol allí».
Hugo Chávez llegó a plantear ante Zapatero un método de negocio como el que ha puesto en marcha, a menor escala, con Portugal, y que consiste en suministrar crudo a cambio de alimentos y tecnología.
Con esta fórmula, el presidente venezolano cree que se satisfarían las necesidades de ambos países y pronostica que contribuiría a evitar que el precio del crudo siga subiendo. La idea tuvo una excelente acogida, como lo demuestra el hecho de que ayer mismo Zapatero y Chávez llegaran a un primer acuerdo que, consiste en el suministro de 10.000 barriles diarios a un precio de 100 dólares a cambio de tecnología. Para cerrar el trato se creará un grupo de trabajo encabezado por los respectivos ministros de Industria y Energía, Miguel Sebastián y Rafael Ramírez.
«Es bueno», aseguró Chávez, «abrir capítulos para trabajar juntos en los temas que más nos preocupan. Nosotros venimos con la mano extendida y dispuestos a ratificar nuestro afecto por España».
De que España tiene una importante necesidad de energía y petróleo dio cuenta el presidente Zapatero quien, además, apuntó que Venezuela requiere de la ayuda española en el terreno tecnológico, en el campo de las energías renovables, en infraestructuras y en construcción.
Estas cuestiones fueron abordadas durante el almuerzo -a base de gazpacho, merluza con piñones y espuma de café con frutas- que a continuación mantuvieron el presidente del Gobierno y el mandatario venezolano, acompañados por sus ministros de Asuntos Exteriores y de Industria y Energía y por los respectivos embajadores.
Sin embargo, las posibilidades concretas de extraer y refinar el crudo -más pesado que el agua y resistente a fluir- del subsuelo del Orinoco podrán analizarse con detalle por los expertos de las compañías en la reunión de empresarios que ayer anunciaron los dos presidentes.
En esa cita, que aún no tiene fecha fija, las empresas españolas estudiarán también las necesidades de construcción residencial que tiene Venezuela, así como la de grandes infraestructuras. Los dos campos, el del petróleo y el de la construcción, son en la actualidad del máximo interés para España.
El otro gran asunto que ha centrado la visita de Hugo Chávez a España ha sido la inmigración. El presidente venezolano llegó a amenazar con congelar relaciones y hacer pagar a las empresas por la puesta en marcha de la directiva europea de retorno de inmigrantes. España no aplicará los términos máximos de dicha norma que incluye la posibilidad de retener hasta 18 meses a los inmigrantes ilegales, pero ha puesto su firma en la misma.
Zapatero ya había mostrado su disposición a explicar la directiva a los países latinoamericanos para deshacer malentendidos. Chávez recogió el guante y se adelantó a la hora de proponer la creación de una «mesa de trabajo entre Europa y América del Sur» para buscar fórmulas que sitúen el problema de la inmigración «en el marco de la ley y de los derechos humanos».
«No quisiéramos», aseguró, «tener que llegar a ningún tipo de confrontación. Nosotros venimos con la mejor buena fe a hacer reflexiones sobre ese tema. Nuestra intención», recalcó, «es buscar soluciones».
EDITORIAL
LA 'REALPOLITIK' NOS ACERCA A CHAVEZ
HUMOR GRAFICO
Gallego & Rey
Idígoras y Pachi
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EL MUNDO QUE VIENE
MARTTI AHTISAARI: «Comparar a Kosovo con el modelo de Cataluña o Euskadi es una idiotez»
POCOS CONOCEN TAN EN PROFUNDIDAD COMO EL LA COMPLEJA REALIDAD POLITICA Y SOCIAL BALCANICA. PERO, ADEMAS, EL EX PRESIDENTE FINLANDES SIENTE ENORME PASION POR TODOS LOS CONFLICTOS INTERNACIONALES, PORQUE CONFIA EN QUE, CON VOLUNTAD Y DIALOGO, NINGUNO ESTA HUERFANO DE SOLUCION
EDUARDO SUAREZ
CARGO: Presidente de la ONG Management Crisis Initiative, ex presidente de Finlandia y ex enviado especial de la ONU para Kosovo / EDAD: 71 años / FORMACION: Diplomático / CREDO: Socialdemócrata / AFICIONES: Caminar y viajar / SUEÑO: Dedicar lo que le queda de vida a la resolución de conflictos
Los años le han dado a Martti Ahtisaari una extraña mezcla de sapiencia, encanto y testarudez. Hay destellos de las tres esta mañana sobre la mesa del restaurante de Helsinki donde recibe a EL MUNDO. Fuera hace un día de perros y dentro el anciano rebaña con avaricia el postre: le ha gustado.
Presidente de Finlandia durante seis años (1994-2000), no se puede decir que sea un político al uso. Ni siquiera se puede decir que sea un político. Es más bien un diplomático, un trotamundos y un hombre de paz. Medió en la disputa que desembocó en la independencia de Namibia y en la que retrasó sine die la de la región indonesia de Aceh, pero sin duda su tour de force ha sido su trabajo como enviado especial de la ONU para Kosovo. Ahtisaari fue nombrado en noviembre de 2005 y durante años se dedicó a la labor imposible de lograr una solución negociada. Fue imposible sobre todo por la oposición de los serbios, que nunca le reconocieron como un interlocutor imparcial. Fruto de su tarea, presentó el pasado año un plan con ocho puntos que abría la puerta a la secesión de la provincia. Belgrado se opuso de plano y los rusos la bloquearon en el Consejo de Seguridad. Occidente decidió pese a todo seguir adelante y dio luz verde a la independencia de Kosovo, que se produjo el pasado febrero.
La entrevista se realiza días antes de la detención del ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic, que al fin podrá ser juzgado por crímenes de guerra y genocidio en el Tribunal de La Haya. Una magnífica noticia que, además, demuestra un cambio trascendental de actitud de las autoridades serbias y un paso de gigante con el que pretenden acercarse a la UE. Ahtisaari, gran conocedor de la realidad política balcánica, a buen seguro habrá celebrado la detención, que apuntala el diagnóstico que nos hacía sobre cómo deben actuar los políticos serbios. «En su etapa como ministro de Exteriores, [el fallecido dirigente serbio] Vuk Draskovic solía decir a las autoridades comunitarias: '¿Por qué nos castigáis a nosotros? Milosevic era el culpable, nosotros somos demócratas'. Pero no vale con decirlo. Deben demostrar con los hechos que no tienen nada que ver con Milosevic».
Retirado de la primera línea, preside ahora Crisis Management Iniciative, una ONG especializada en la resolución de conflictos. Irónico, cascarrabias, coqueto y conversador, habló sin tapujos del futuro de los Balcanes pero también de ETA, de Oriente Próximo y del ingreso de Turquía en la UE.
PREGUNTA.- Hay muchos países que se resisten a reconocer la independencia de Kosovo. ¿Cree que el proceso ha sido un éxito?
RESPUESTA.- No creo que el número de países sea lo importante. Fíjese lo que ocurrió con Finlandia. Cuando declaró su independencia en 1917, la reconocieron sólo 36 países. Menos de los que han reconocido a Kosovo ahora. Lo que importa es que lo han hecho los países grandes, que, entre todos, representan un 65% de la economía mundial. Y eso para mí sí que es importante.
P.- Pero hay datos que invitan a la preocupación. Ha habido brotes de violencia entre la minoría serbia y la UE no termina de tomar las riendas de la misión internacional.
R.- Yo no he dicho que no haya problemas, pero no creo que haya que estar preocupado. Kosovo es un Estado independiente y eso es algo que nadie podrá cambiar ya. Por supuesto que me gustaría que hubiera más países que reconocieran a Kosovo, pero no creo que sea el asunto fundamental. Lo esencial es que Kosovo entre en las instituciones financieras internacionales. Primero en el Banco Europeo de Desarrollo, pero pronto quizá también en el FMI y en el Banco Mundial.
P.- ¿Por qué?
R.- Tenemos que concentrar nuestros esfuerzos en los asuntos económicos. Le pondré un ejemplo. El lignito de Kosovo es de una calidad excelente y un buen primer paso es construir una central de carbón para producir energía. Con ella Kosovo se convertiría en el principal proveedor energético de la región. Se trata de una obra que requiere mucho dinero, pero merece la pena.
P.- Entiendo su razonamiento: primero el despegue económico. ¿Pero qué pasa con los escollos políticos?
R.- Eso es algo que saldrá solo...
P.- ¿A pesar de Rusia?
R.- Rusia no tiene ningún poder de decisión en instituciones como el Banco Mundial. En Kosovo, los rusos se están comportando como niños gamberros. Hace años respaldaron una declaración que decía que el resultado tendría que ser aceptable para el pueblo kosovar. Cuando aceptaron eso sabían perfectamente cuál era el resultado del proceso. No deberían sorprenderse ahora de que haya desembocado en la independencia.
P.- Pero la independencia kosovar no sólo ha despertado recelos en Rusia. También lo ha hecho en algunos países de la UE. Su principal objeción es que puede dar alas a los nacionalismos periféricos.
R.- Nadie debería tenerle miedo a la independencia de Kosovo, porque es un caso sui generis. En realidad, lo son todos los asuntos de los que me he encargado. Lo eran Namibia, Bosnia, Aceh... Pero Kosovo lo es todavía más.
P.- ¿En qué sentido?
R.- No tenemos que remontarnos al siglo XIV. Basta con recordar cómo en 1989 Slobodan Milosevic suspendió inconstitucionalmente la autonomía de Kosovo. Ese fue el inicio de un proceso que desembocó en la pérdida de miles de empleos y en la intervención del Ejército y de los grupos paramilitares, que llevaron a cabo una limpieza étnica y obligaron a la OTAN a intervenir. Luego el territorio ha sido un protectorado de facto de la ONU durante ocho años. Serbia nunca ha tenido nada que ver con él y ha aceptado a regañadientes que no había retorno posible: Kosovo estaba perdido.
P.- Pero los sucesivos gobiernos de Belgrado han seguido sacándole punta al asunto.
R.- Es su responsabilidad porque sabían perfectamente que la independencia era el final del camino. Al menos desde que presenté mi plan a principios del año pasado. No pueden actuar ahora como si todo les cogiera de sorpresa. Haciéndolo, se engañan a sí mismos y engañan a su población. Para cualquier observador era evidente que Kosovo sería, tarde o temprano, un Estado independiente.
P.- ¿Por qué? ¿Es una compensación por el genocidio?
R.- No lo sé, pero cuando la OTAN entra en liza en 1999 se generó debate en torno al concepto de intervención humanitaria y la Asamblea General de la ONU acotó el término responsabilidad de proteger. Un líder político tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos y si falta a ella la comunidad internacional tiene el deber de intervenir para hacerlo. Eso fue lo que ocurrió en Kosovo y, hoy en día, con la ley en la mano, no creo que nadie pueda discutir que kosovo deba ser parte de Serbia.
P.- ¿Cree que la minoría serbia corre peligro en un Kosovo independiente?
R.- Por supuesto. Son más que en ningún otro lugar del mundo. De todas formas, que funcione o no dependerá mucho de cómo se comporte la propia minoría serbia. Si sigue sin querer integrarse en la sociedad, lo pasará mal.
P.- Hace unos meses, el ministro de Exteriores británico, David Miliband, me dijo que aplazar la independencia de Kosovo también tenía sus riesgos.
R.- Es cierto.
P.- Pero precipitarla también los tiene. Al menos así lo entienden países como España, que ha retrasado el reconocimiento del nuevo Estado. ¿Comprende la postura española?
R.- Pues no. No la entiendo. Yo creo que lo que ha hecho el Gobierno español tiene mucho más que ver con las elecciones de marzo.
P.- ¿Por qué?
R.- Probablemente creyeron que aceptar la independencia kosovar les podría crear problemas con un sector de los ciudadanos, pero yo pienso que es una postura cándida. Los gobiernos deberían ser más cuidadosos con estas cosas. La reticencia a reconocer a Kosovo envía el mensaje erróneo de que el Gobierno español está preocupado porque se ha portado mal con sus propias minorías. Y no creo que sea el caso de España. Lo importante es que muchos países hayan dicho que es un caso sui generis. Esa es la garantía de que el asunto no se utilice como un arma arrojadiza en el ámbito de la política interna.
P.- Pero nacionalistas vascos y catalanes invocan Kosovo como un ejemplo para el futuro. Y han saludado su independencia como un precedente de la suya propia.
R.- ¿Me está usted diciendo que porque hay problemas en su país la gente de Kosovo debe seguir sufriendo? ¿Acaso porque España tiene ese problema pendiente no podemos tomar la solución correcta sobre el futuro de Kosovo? En su país han estado discutiendo durante décadas sobre sus regiones. Mucho antes de que Kosovo fuera un problema. Decir que Kosovo es el modelo para Cataluña o el País Vasco es una idiotez.
P.- ¿Usted cree que todo habría sido más fácil en Kosovo si los gobiernos serbios hubieran mostrado otra actitud?
R.- Por supuesto. Y creo que la comunidad internacional debe ser muy firme con Belgrado. No son los albaneses los que se portaron mal. Por supuesto hubo incidentes, pero los agresores fueron los serbios. La conducta de Serbia desde 1999 no ha sido la mejor. Han dicho a los maestros de las zonas limítrofes -que cobran un tercio de Pristina y dos tercios de Belgrado- que si no dejan de cobrar del Gobierno kosovar serán despedidos. No es lo que se dice una conducta amigable...
P.- ¿Pero no le parece que el momento elegido para la independencia de Kosovo no es el más oportuno, haciéndolo coincidir prácticamente con la toma de posesión del Gobierno proeuropeo de Boris Tadic?
R.- Mire, ni usted ni yo tenemos nada que decir en la política serbia. Si la mayoría de los serbios quieren apoyar a los radicales están en su derecho, pero tienen que afrontar las consecuencias. Hay muy poco que podamos hacer. No podemos cambiar el estado de ánimo de una nación siendo supercomprensivos con ella. Eso no funciona.
P.- Su trayectoria como diplomático es inagotable e incluye una parada breve en el Ulster. Usted supervisó y desatascó en 2000 el desarme del IRA.
R.- Sí. Las negociaciones estaban estancadas y el Sinn Fein dijo que aceptaba mi mediación. Nos recogieron en un avión en París y nos llevaron a Dublín. Al día siguiente, nos montaron en un coche con los ojos cerrados. Cambiamos dos veces de vehículo y paramos junto a una casa. Era una comunidad de granjeros. Nunca supe dónde estaba. Esa noche estuvimos hablando hasta las tantas. Todavía no sé los nombres de la gente con la que hablé. Nunca quise saberlo. Al día siguiente inspeccionamos los arsenales y poco después el IRA hizo un comunicado en el que decía que estaba dispuesto a volver a la mesa de negociación. No pusieron condiciones, que es lo que les habíamos dicho. Creo que los británicos apreciaron mucho mis esfuerzos.
P.- El terrorismo en el Ulster parece haber tocado a su fin. ¿Cree que una mediación internacional podría terminar con ETA?
R.- Es un asunto sobre el que sé muy poco y del que siempre he procurado mantenerme al margen.
P.- ¿Ha recibido alguna propuesta?
R.- Sé que hay grupos como la Fundación Henri Dunant que han ejercido como patrón de las conversaciones, pero ni yo ni mi ONG hemos aceptado.
P.- ¿Por qué?
R.- Quizá porque el problema vasco es uno de esos asuntos que yo espero que se resuelvan desde dentro, sin ayuda ni mediación internacional. De todas formas, si las dos partes quieren que medie alguien, lo mejor es que sea una persona que pueda hablar el idioma. Kofi Annan quería hace unos años que yo fuera de mediador a Irak, por ejemplo, pero dije que no.
P.- ¿Es esa la razón por la que nunca ha intentado mediar en Oriente Próximo?
R.- No lo sé. Pero es un problema muy complicado. En Palestina hubo unas elecciones limpias que ganó Hamas y Occidente dijo: «Lo sentimos, pero ha ganado el bando equivocado». Es algo que no me gustó. Incluso siendo el bando equivocado tenemos que tratar con ellos. Saben perfectamente lo que esperamos de ellos. El proceso es correcto cuando involucramos a todo el mundo. ¿Cómo puede alguien soñar con una solución que no les incluya?
P.- Pero Hamas es una organización terrorista que ha matado gente.
R.- Y Al Fatah e Israel también. Nosotros hemos mantenido encuentros con Hamas y le aseguro que saben lo que se espera de ellos. Si uno ignora y desprecia a los islamistas, crecerán y crecerán. En cuanto a Al Fatah, no les hacemos un favor apoyándoles.
P.- ¿Es realista el ultimátum que se pactó en la Cumbre de Anápolis según el cual israelíes y palestinos se comprometen a llegar a un acuerdo antes de fin de año?
R.- No y me gustaría que hubiera empezado el proceso un poco antes, pero quizá no se daban las condiciones. Estoy seguro de que al final será bueno. Y hay motivos para cierta esperanza tras los acontecimientos de las últimas semanas, como admitieron el primer ministro israelí y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina en la reciente Cumbre Euromediterránea celebrada en París.
SU PROPIO MUNDO
«Yo también fui un refugiado, huyendo de un ataque soviético» ¿De dónde viene su vocación diplomática?
- No lo sé. Quizá de mis orígenes. Nací en una zona que hoy pertenece a Rusia. Cuando la URSS la atacó, mi madre y yo tuvimos que irnos dejando atrás todo lo que teníamos. El Gobierno finlandés nos realojó, pero fueron unos años muy difíciles y eso quizá moldeó mi sensibilidad hacia los refugiados. Le contaré un secreto. Estuve a punto de ser responsable de ACNUR. Me lo pidió Kofi Annan, pero no logré convencer a mi mujer para que dejara Finlandia. Hemos pasado tantos años fuera de casa...
¿Cuál es la receta del éxito en una mediación internacional?
- Lo primero que uno debe saber es que no puede resolver el problema solo. Necesita estar siempre arropado de un equipo eficiente y bien preparado. Lo segundo es saber quiénes son los actores importantes y saber si están dispuestos o no a respaldar el proceso de mediación. Si no tienen confianza en ti, es mejor retirarse. Lo tercero es escuchar continuamente a todas las partes y ser siempre consciente de los límites de la negociación. Y lo cuarto, tener muy claro hacia dónde debe ir el proceso. Tener una hoja de ruta, vamos.
Usted presidió Finlandia durante seis años (1994-2000). ¿Cuáles son según usted sus mayores logros?
- La entrada de Finlandia en la Unión Europea y la reducción de la tasa de paro.
¿Cómo ve el lío que ha originado el no de Irlanda en el referéndum?
- No sé qué decir. Esperaba que dijeran que sí. En los últimos años ha recibido más inmigrantes que cualquier otro país del mundo. El crecimiento económico ha sido fantástico. En parte gracias a la UE.
¿Qué le parece el proyecto francés de crear un Ejército europeo?
- No tengo especial interés en él. Es muy complicado tener la logística sin la OTAN y sin duplicar recursos.
Usted conoce bien el continente africano. ¿Le parece adecuada la política de inversiones de China en Africa? Hay quien dice que legitiman las dictaduras y los abusos a los derechos humanos.
- No estoy de acuerdo. Esas inversiones garantizan un nuevo comienzo para Africa. Hubo un tiempo en el que Africa se convirtió en un continente olvidado y ahora los recursos lo han convertido de pronto en un continente apetecible. A quienes en Occidente se quejan siempre les digo: pongan encima de la mesa el mismo dinero.
¿Qué opina de las protestas en todo el mundo contra China que han prologado los Juegos Olímpicos de Pekín?
- Hay otras oportunidades para protestar. No me gusta mezclar política y deporte.
LA CUESTION
- Usted preside la Comisión Independiente sobre Turquía, un grupo de expertos europeístas (Emma Bonino, Anthony Giddens, Marcelino Oreja) que emitió un informe en 2004 a favor del ingreso del país en la Unión Europea. ¿Qué piensa cuando ve a líderes como Sarkozy alegar motivos geográficos o religiosos para cerrarle el paso? - Una profunda tristeza. El argumento geográfico no es cierto. Turquía siempre ha estado en Europa y, desde luego, todavía está. En cuanto al argumento religioso, no me gustaría que Europa se convirtiera en un club cristiano. Es imposible ignorar que aquí viven cada vez más musulmanes. Turquía es y seguirá siendo un país secular y ha cumplido los criterios que se les han exigido a los demás países. Nunca he estado a favor de arreglos rápidos con ciertos países, como los que ahora se proponen para ciertos Estados balcánicos. Todos los países deben cumplir los mismos criterios y creo fervientemente que Turquía debe ser miembro de la UE. Es lo mejor para Turquía y para Europa.
DEPORTES
Villalonga, indeminzado con 10 millones por 17 días en el Valencia