e-pesimo Auxiliar 1

Auxiliar1, Auxiliar2, Auxiliar3 y Auxiliar4 son Blogs auxiliares de epesimo y de e-pesimo

Actualización de madrugada

Mi foto
Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

sábado, 1 de marzo de 2008

EDITORIALES: PP y Psoe focalizan la campaña, los nacionalistas aguardan turno/ Los precios rompen el discurso del Gobierno/ ETA llama a la abstención



EDITORIALES DEL DÍA
PSOE Y PP FOCALIZAN LA CAMPAÑA, LOS NACIONALISTAS AGUARDAN TURNO


A medida que avanza la campaña, cada vez es más perceptible la bipolarización del debate político entre el PSOE y el PP, lo cual es explicable porque Zapatero y Rajoy encarnan las dos únicas opciones reales de Gobierno y porque el empate obliga a los dos partidos a apurar sus estrategias a fin de inclinar a su favor el fiel de las urnas. El presidente del Gobierno ha mostrado sus cartas. Zapatero apuesta por una campaña caliente, no exenta de «dramatismo» -a su decir- y ayer mismo pidió en Murcia a los suyos una «participación histórica» para «frenar al PP». Los populares, por su parte, confían en lograr el apoyo de los votantes socialistas desencantados.

El debate del lunes fue visto por más de 13 millones de personas, mientras que el de anteanoche entre representantes de las siete principales fuerzas -incluidos dos aseados subalternos de PSOE y PP- apenas fue seguido por 1,3 millones de espectadores, diez veces menos. Así, adquiere relevancia la cita del lunes entre Zapatero y Rajoy, de los que se espera que aprovechen para formular propuestas que brillaron por su ausencia en el pasado cara a cara.

Ello debería prevalecer sobre los duros ataques que se están cruzando en esta campaña, en la que los dos partidos pugnan por el voto de centro y de los indecisos. Ayer, el PP lanzó un vídeo en el que se ve a una joven que se lamenta de la decepción provocada por Zapatero, como si el presidente fuera su pareja. «Le he pillado mintiéndome. No tengo ningún motivo para creer en él», dice esta mujer, dándole al presidente una dosis de su propia medicina feminista.

Tanto Zapatero como Rajoy eludieron el lunes cualquier crítica de fondo a los partidos nacionalistas, seguramente porque piensan que los van a necesitar para gobernar. Ello explica por qué el PP está evitando los reproches a formaciones como PNV y CiU, a las que puede verse obligada a recurrir. De forma paralela, los nacionalistas están realizando una campaña relativamente moderada, sin mensajes estridentes, seguramente porque piensan que serán decisivos a la hora de formar mayorías parlamentarias y que la fidelidad de sus votantes no depende demasiado de la refriega electoral. Los nacionalistas se benefician de una ley electoral que les otorga una sobrerrepresentación nacional, mientras que IU y el partido de Rosa Díez sufren lo contrario, debido a la dispersión de su voto en todo el territorio. Cada diputado le cuesta a IU cerca de 250.000 votos, mientras que el PNV sólo necesita 100.000 por cada representante en el Parlamento.

Esta es la razón por la que nuestro periódico defendía en sus 100 Propuestas una reforma del sistema electoral, repartiendo 150 escaños en función del total de los sufragios obtenidos por cada formación a nivel nacional. Todo indica que los partidos nacionalistas van a tener un peso decisivo en el nuevo Gobierno porque ni PSOE ni PP -que entre los dos suman más del 80% de los votos- parecen estar en condiciones de lograr una mayoría absoluta. Que los nacionalistas sean al final quienes determinen quien -y sobre todo cómo- gobierna constituye una llamativa paradoja en una campaña polarizada en torno a PSOE y PP, que son los que acaparan toda la atención, mientras ellos aguardan su turno.

Los precios rompen el discurso del Gobierno

La escalada de los precios ha desarbolado el guión defensivo de un Gobierno que ya no puede sino admitir -subrayando con ello las contradicciones de su discurso electoral- la pérdida de poder adquisitivo de las familias. La inflación armonizada se mantuvo en febrero en el 4,4%, según el indicador adelantado del IPC. Esta estadística, que registra entre otros productos clave el precio del petróleo, se cerró a fecha 22 de febrero, justo antes de que el barril de Brent pasara de 97 a 102 euros. Es decir, es más que previsible que la inflación sea revisada al alza por la UE a mediados de marzo. La tasa de IPC se sitúa de forma clara en las cotas más altas de los últimos 12 años. Sin embargo, hasta ahora el Gobierno y el PSOE han negado la mayor asegurando que, en cualquier caso, los consumidores no se verían afectados por el incremento de precios en la cesta de la compra. Ayer mismo, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, persistió en esta estrategia del avestruz y echó mano de las cláusulas de revisión salarial para asegurar que las familias están «mejor preparadas para hacer frente a las subidas de precios gracias al aumento de la renta». No obstante, el propio Ministerio de Economía emitió un informe sobre la evolución de los indicadores económicos en el que reconoce que la inflación está dañando el poder adquisitivo de las familias y «repercute en el debilitamiento de la actividad económica».

ETA llama a la abstención poniendo bombas

ETA no quiere pasar desapercibida en esta campaña. Ayer, colocó una bomba de tres kilos de amonal en la Casa del Pueblo de Derio (Vizcaya) antes de pedir a sus seguidores que se abstengan el 9-M. Que el atentado contra la sede del PSE precediera al llamamiento al boicot forma parte de la lógica asesina de ETA. La banda practica la violencia en nombre de la democracia y sustituye las urnas por las bombas. Todos los partidos a excepción de ANV manifestaron su más firme condena a ETA a través de una declaración en el pleno municipal de Derio y durante una concentración ciudadana. Como era previsible, ANV ni condenó la acción ni asistió al ayuntamiento ni a la manifestación. No obstante, el único edil que la izquierda abertzale mantiene en el consistorio emitió por la tarde un comunicado en el que subrayó su «más contundente rechazo» al atentado y su «solidaridad» con «todos los militantes socialistas y con todos los vecinos afectados» por la explosión. Es la primera vez que un representante de ANV condena un golpe de ETA con tanta contundencia. Sin embargo, en su singular desmarque el concejal insistió en el discurso radical de igualar a ETA con los gobiernos español y francés y mantuvo una calculada ambigüedad. Además, cabe reparar en su negativa a aparecer junto al resto de partidos para inferir que se trata de un pronunciamiento a título individual y, por tanto, de relativo valor político.

PRINCIPE ENRIQUE DE AFGANISTAN

El episodio rocambolesco de la repatriación urgente del príncipe Enrique de Inglaterra del frente de Afganistán, donde había ido de incógnito gracias a un pacto de silencio entre el Gobierno y los medios de comunicación, ha abierto un debate en todo el mundo sobre el derecho a la información y sus límites.

Para responder a la pregunta es oportuno plantearse qué hubiera dicho la opinión pública británica si le hubiera ocurrido algo al príncipe y hubiese conocido entonces -como ahora acaba de saber- que la prensa fue cómplice de esa imprudencia. Creemos que en este caso hay que aplicar la máxima de que si hay algo que no se puede decir, no se debe hacer.

Es conocida la anécdota de Kennedy y The New York Times. El periódico tuvo información sobre la posible intervención en Bahía de Cochinos, pero prefirió no hacerla pública para no poner en alerta a Fidel Castro. Tras el fracaso de la invasión, el presidente lamentó la actitud del diario, ya que, de haber informado, la operación se habría suspendido y le habría ahorrado una equivocación al país.

Es evidente que hoy los británicos deben tener algo menos de confianza en sus medios de comunicación, que han quedado en entredicho al prestarse a la componenda y abdicar de su función de informar. Dado que han ocultado la verdad, hay que preguntarse qué crédito pueden tener ahora cuando dicen que el príncipe ha estado 10 semanas en la provincia de Helmand, considerada una de las zonas más peligrosas del país asiático, que su misión ha consistido en señalar objetivos en posiciones enemigas para que sean atacadas desde el aire y que ha participado en operaciones de lucha contra los talibán.

Su silencio de más de dos meses da argumentos a quienes pueden especular con la idea de que el hijo del príncipe Carlos no ha sido un combatiente real. De hecho, algunas de las imágenes en las que aparece posando como un maniquí podrían dan alas a esa tesis. Lo que sí parece claro, en cualquier caso, es que la monarquía quería ofrecer una buena imagen de la institución, y que las escenas del príncipe en el frente eran un perfecto publirreportaje para sus intereses.

Una cosa tenemos clara en EL MUNDO. Si el Gobierno nos pidiera participar en un pacto de silencio para ocultar que un miembro de la Familia Real en la línea de sucesión al Trono fuera a participar en una misión de alto riesgo, no accederíamos. Más importante que la seguridad física de cualquiera de sus miembros es la seguridad colectiva fruto de una sociedad bien informada.

ELECCIONES 9M: «Le he pillado mintiéndome...»



ELECCIONES 9M / La propaganda
«Le he pillado mintiéndome...»

El PP lanza un vídeo en el que una chica muestra su decepción con Zapatero como si estuviera hablando de su pareja

ROBERTO BENITO

MADRID.-
Nueva vuelta de tuerca en la guerra de los vídeos que, debates y descalificaciones aparte, está animando esta campaña electoral. Ayer, el PP divulgó una breve grabación de 35 segundos en la que el ingenio se vuelve a poner al servicio de las elecciones: esta vez, para buscar el voto de los jóvenes y de las mujeres.

Conscientes de que buena parte de la juventud española se inclinó en 2004 por votar a Zapatero y de que ésa fue una de las claves de la victoria socialista, los populares presentan en su vídeo a una chica que manifiesta estar «muy decepcionada» con el presidente del Gobierno como si estuviera hablando de su pareja. Sigue en

El vídeo, como casi todos los que se han emitido durante la campaña, refleja una escena cotidiana en la que se vea reflejado el mayor número de personas. Esta vez aparecen dos chicas jóvenes en una cafetería: una es la que muestra su desánimo por la actitud de su novio y la otra es una amiga que le pregunta por las razones que la han llevado a pensar así.

«Hola, guapa, ¿qué tal», comienza la conversación, dando pie a los lamentos de la protagonista de la grabación. «Bueno, ahí vamos», dice desanimada, «muy decepcionada, la verdad».

Rápidamente, la chica pasa a comentar con un lenguaje cotidiano -«pasa de mí»- los problemas que tiene con la que parece ser su pareja: algo tan común como haber descubierto que a su novio «no le interesan» sus problemas y «está todo el día hablando de cosas que sólo le importan a él». Y enseguida pasa el espectador a

conocer el peor pecado del chico al que ambas se refieren: «Me ha fallado. Le he pillado mintiéndome». Es casi el final antes de que el anuncio nos desvele cuál es el chico en cuestión. Cuando la amiga le pregunta «¿qué vas a hacer?», la chica contesta: «No tengo ningún motivo para creer en él. No volveré a votar a Zapatero».

Resuelto el misterio. Se entiende que la mujer confió en el líder socialista hace cuatro años -«con lo ilusionada que estabas al principio», le dice la amiga- y que ahora ha visto defraudadas sus expectativas. O lo que es lo mismo, que Zapatero no ha cumplido con lo de «no nos falles» que le gritó un grupo de jóvenes la noche del 14-M. Para finalizar, la protagonista del spot da la clave de lo que necesita -«alguien que tenga las ideas claras»- y, por si quedaba alguna duda de quién lo ofrece, se despide con una sonrisa antes de que el logo del PP aparezca en pantalla.

elmundo.es Vídeo: Vea la campaña del PP.

LA CONVERSACION

Hola, guapa, ¿qué tal?

Bueno, ahí vamos. Muy decepcionada, la verdad.

¿En serio? Con lo contenta que estabas al principio...

Ya, pero es que cada vez es peor. Pasa de mí, no le interesan mis problemas. Está todo el día hablando de cosas que sólo le importan a él. Me ha fallado... Le he pillado mintiéndome.

¿Y qué vas a hacer?

No tengo ningún motivo para creer en él. No volveré a votar a Zapatero. Necesito a alguien que tenga las ideas claras.

9M: Rajoy en Pamplona, Zapatero en Murcia



ELECCIONES 9M / El candidato 'popular'
La campaña de 'lo de Gabilondo' anima los sondeos del PP

Las encuestas internas del partido elevan a un 25% la cifra de votantes socialistas indecisos Hacia este sector vuelcan su estrategia

Consulta el Programa del PP pinchando aquíPAMPLONA.- «Amigas y amigos. Hoy voy a hablaros de dos cosas: de lo de Gabilondo y de los problemas reales de los españoles»: de las gradas asciende un griterío que ensordece el click de las grabadoras cuando, en ese preciso momento, los periodistas las apagan. Está a punto de consumarse el acto central del mitin de todos los días. Ese que prueba al nuevo Rajoy del café de los artistas, y que sirve al candidato del PP para colocar su mensaje estrella de campaña, una jornada tras otra, hasta la monotonía.

«Esto requiere silencio y mucha concentración», emplaza a los miles de personas que no paran de corear. «Tsshhh...», les calla con mucho teatro a los más persistentes. «Amigas y amigos, ¿sabéis lo que pasó?: que ése que vosotros sabéis habló bajito para que no le oyera nadie»... y Rajoy baja la voz desde el micrófono, hasta el susurro. «Sólo quería que le oyera Gabilondo. Le daba un poco de vergüenza... un poquito nada más, porque algo aún le queda...». Risas y aplausos. «¿Pero qué pasó? ¡Le cacharon en las patatas!», rompe con una gallegada de las suyas para explicar que las cámaras de Cuatro grabaron la conversación entre el presidente del Gobierno y el periodista. «Y nos enteramos: ¡Lo que quería era tensión, dramatismo y crispación! ¡Eso es lo que quería!».

«Amigas y amigos», cierra Rajoy su sketch: «Nosotros no queremos esto. No queremos ni dramatismo ni crispación. Nosotros lo que queremos es concordia, grandes acuerdos nacionales y un gobierno para todos los españoles, voten a quien voten».

Ya está. Objetivo cumplido. El líder del PP ha lanzado su caña en el dudoso caladero electoral socialista, dispuesto a pescar los peces más despistados. No es casualidad ni capricho, sino pura estrategia de campaña. Una estrategia que comenzó en la precampaña y que se ha visto reforzada desde las cocinas del PP en virtud de los trackings.

Y es que son las propias encuestas internas del partido -encargan varias cada día a una empresa especializada- las que sitúan en un 25% el porcentaje de votantes del PSOE que no ha decidido su voto. El discurso de lo de Gabilondo, junto a otros emplazamientos de Rajoy en el mismo sentido -«quiero un Gobierno para todos», «aquí caben todos», «soy más moderado que Zapatero»...- va arañando décimas entre el votante de izquierdas.

Votos arañados

En los trackings del PP no es su voto el que se mueve, sino el del PSOE. Y ésa es, precisamente, la lectura que los populares hicieron del debate del pasado lunes. Aseguran que, según sus encuestas, Rajoy llegó al electorado del PSOE mejor que Zapatero al del PP y que, de esa cuarta parte de votantes dudosos del PSOE, ya han arañado algunos, con vistas a alcanzar -entre los que se decanten por Zapatero y la abstención- al menos la tercera parte.

Entretanto, desde Génova se reconoce con facilidad que la campaña no está siendo más que un relleno entre debate y debate, y que fue la precampaña lo que permitió a Rajoy marcar la agenda y la iniciativa.


ELECCIONES 9M / -FALTAN 8 DIAS
Zapatero llama a frenar al PP con una 'participación histórica' el 9-M

Denuncia que los 'populares' «quieren ganar haciendo que la gente se quede en sus casas» Rajoy advierte que la continuidad del PSOE «le sale muy cara y muy costosa a los españoles»


El candidato socialista utilizó para ello unas declaraciones al Financial Times del dirigente del PP Gabriel Elorriaga, en las que afirmaba cosas como ésta: «El PP tiene una imagen muy derechista en este momento, por lo que los votantes socialistas indecisos nunca votarán por nosotros; pero, si nosotros mostramos suficientes dudas sobre la economía, la inmigración y los temas nacionalistas, quizás ellos se queden en casa». El propio Elorriaga desmintió anoche estas declaraciones al diario británico.

Rodríguez Zapatero, tras comentar la citada frase, exclamó: «¡Vaya patriotas aquellos que quieren que la gente se abstenga sembrando el temor con la economía, con la inmigración y con los nacionalistas! ¡Se les ha visto el plumero!».

Y, por ello, el líder socialista reclamó una contestación contundente en las urnas: pidió a los españoles que den una «lección democrática» al PP el 9-M, «que debe pasar porque consigamos la mayor participación de la historia de la democracia».

El candidato del PSOE no se quedó ahí. Antes, también hizo un enérgico llamamiento a la participación de los que votan por primera vez, esos 1.700.000 ciudadanos, casi el 5% del censo electoral, que nunca han ejercido su derecho al voto en unas elecciones generales.

«Lo que ocurra el día 9 afectará a todos los españoles», explicó Zapatero, «pero, sobre todo, afectará a los más jóvenes. A los que pueden votar por primera vez. La decisión afectará a todos, pero sólo la tomarán los que voten. Por eso les digo a los más jóvenes: decide sobre tu futuro, decide sobre tus derechos, decide sobre tu país, decide con tu voto».

Rodríguez Zapatero no hizo referencia alguna, de nuevo, a las palabras de Felipe González en las que calificó de «imbécil» a Rajoy, pero sí volvió a dar su pleno respaldo al ex presidente del Gobierno, como si nada hubiera pasado. «Está sudando la camiseta más que nunca».

Más allá de estos momentos álgidos del mitin y del discurso afónico del candidato socialista -la voz se le empieza resentir-, Zapatero no sólo no evitó, sino que estuvo más que provocador en la cuestión del agua.

Como si quisiera sacarse una espina que le costó muchos disgustos en su propio partido, el líder socialista ahora saca pecho con este asunto. Por ello, presumió de haber gobernado con una política común sobre el agua. «Nunca hemos engañado y jamás hemos vendido trasvases-trampa», aseguró.

También recordó, entre el delirio de un público entregado, que el PP, en 12 años, no llevó una sola gota de agua a Murcia, por lo que pidió a los murcianos que confíen en los políticos que dicen la verdad, «y que pueden decir lo mismo aquí, en Valencia y en Aragón».

Luego, no faltaron referencias a su objetivo de conseguir, en los próximos cuatro años, la igualdad plena, y pidió a los hombres que se unan a él para conseguirlo.

Tampoco faltaron llamamientos a los trabajadores, a los pensionistas, a los que menos tienen que, según dijo, son el objetivo fundamental de su acción política.

Previamente a la intervención de Zapatero, tomó la palabra el ministro de Justicia y cabeza de lista del PSOE por Murcia, Mariano Fernández Bermejo. En un tono vehemente, rabioso y exaltado, no utilizando más de cinco minutos para su intervención, el ministro/candidato arremetió con todo y contra todo lo que llevara las siglas del PP. Fue un Bermejo incendiario, pero que se ajustó a la guía de campaña del partido. Ya no es tiempo de permitirle más salidas de tono.


Al inicio del acto, hubo algunos incidentes con los funcionarios de Justicia que están en huelga, aunque, en contra de lo que se esperaba, no ocurrió nada durante el mitin.


ELECCIONES 9M / El candidato 'popular'
Rajoy se presenta como «un modesto hombre masacrado» por el PSOE

PAMPLONA.- La publicidad electoral de UPN ha cambiado de manera significativa. Ahora las siglas del partido foralista van unidas a las del PP por un pequeño mapa de Navarra de color rojo, transformado por el trazado de su geografía en un signo más. Un signo matemático que traslada el mensaje de que los dos partidos suman fuerzas, pero que, a la vez, subraya con claridad que se trata de partidos distintos. No en vano, por debajo de las siglas, los navarros de centroderecha han elegido unas grandes comillas a modo de logo para reforzar su mensaje más explícito: Tu voto en Madrid.

Y es que UPN demostró ayer que, pese a su pacto de gobernabilidad en Navarra con el PSOE, no está dispuesto a cambiar de aliado. Así lo puso de manifiesto, de manera especial, el presidente de la Comunidad, Miguel Sanz, quien arriesgó lo suyo frente a Zapatero, de cuyo apoyo depende todavía su Ejecutivo.

«El Gobierno socialista no nos ha regalado el Gobierno de Navarra», proclamó ante un auditorio abarrotado, «sino los ciudadanos que nos han votado, con más del doble de votos que al Partido Socialista». Y también arriesgó al referirse a la negociación con ETA y criticar al PSOE por iniciar «un proceso de diálogo con Batasuna y con la organización terrorista sin contar con la voluntad unívoca de dejar las armas».

Rajoy, pese a que no tuvo ayer su mejor tarde, brindó a sus socios todas las promesas que éstos esperaban oír. «Navarra es Navarra, y yo defenderé la genuina foralidad de Navarra», les dijo, después de reivindicar haber hecho esta misma defensa a lo largo de cuatro años. «He defendido que Navarra siga siendo lo que los navarros son desde hace cinco siglos», afirmó.

Además, Rajoy demostró ayer, no sólo que no va a contestar a los insultos de González y otros dirigentes socialistas, sino que va a aprovecharlos. «Lo que no voy a hacer es insultar, aunque a lo mejor a alguno le cae alguna, pero será de remanguillé». «El programa electoral del señor Zapatero y del PSOE», añadió, «soy yo, un modesto hombre de provincia, masacrado todos los días de manera inmisericorde». «No paran, y siguen; ése es su programa», insistió, para anunciar a continuación: «Nosotros, ni tensión ni crispación. Nosotros, propuestas, España y lo que les importa a los españoles».


9M: XV ASALTOS, por Casimiro García Abadillo: El 9 de marzo rozará el récord de participación



ELECCIONES 9M / XV ASALTOS
El 9 de marzo rozará el récord de participación


CASIMIRO GARCIA-ABADILLO

Gabriel Elorriaga, ayer en Financial Times: «Nuestra estrategia se basa en hacer dudar a los votantes socialistas. Sabemos que nunca votarán por nosotros, pero si sembramos incertidumbre sobre la economía, la inmigración y los nacionalismos, entonces quizás se queden en casa».


La declaración del responsable de comunicación del PP coincide con el lanzamiento de un vídeo en el que una joven confiesa su decepción con Zapatero: «Le he pillado mintiéndome». La cuestión es si se puede jugar a enfriar a los votantes del PSOE y calentar al mismo tiempo a los del PP.

Ya en 2004, la estrategia de los populares fue la misma, con el argumento entonces de que una baja participación les garantizaba la mayoría absoluta. Aunque el 11-M desbarató todas las previsiones, lo que sí quedó claro es que, durante la campaña, el PSOE logró recortar distancias significativamente.

De todas formas, pensar a estas alturas que se puede convencer a los votantes socialistas de que se queden en casa parece ilusorio. Los altos indices de audiencia del primer debate Zapatero/Rajoy muestran una movilización sin precedentes. Incluso, hay expertos en sondeos que apuestan por una participación cercana al 80%. Es decir, muy parecida a la que se produjo en tres elecciones clave: las de 1977 (78,83%), las de 1982 (79,97%) y las de 1996 (77,38%). En las primeras, ganó UCD; en las segundas, el PSOE, y en las últimas, el PP.

No es cierto, como se piensa, que la alta participación beneficia sólo al PSOE. Es verdad que en 1996 Aznar ganó por un estrecho margen de 300.000 votos. Pero ese también es uno de los escenarios posibles de cara al 9 de marzo.

Elorriaga también confiesa en su entrevista con el diario económico más influyente de Europa: «El PP tiene una imagen de derecha dura en este momento. Incluso nuestros propios votantes piensan que son más centristas que el PP».

Estoy de acuerdo con Elorriaga en eso. Y ésa es precisamente la clave para ganar. En lugar de convencer a los votantes del PSOE de que se queden en casa, el PP debería intentar atraerse a los que están desencantados con la política de Zapatero.

Rajoy tendría que utilizar los días que le quedan hasta los comicios para acentuar el perfil de centro del PP, con mensajes que refuercen la idea de que no habrá ningún recorte de derechos si gana. El próximo lunes tiene una magnífica oportunidad para hacerlo en su debate con el presidente.

[Elorriaga sólo desmintió sus declaraciones a Financial Times a las 22.40 horas, cuando Zapatero las había utilizado en un mitin].

casimiro.g.abadillo@el-mundo.es

9M, Psoe - UPyD - PP/ Rosa Díez, María San Gil, Pepe Bono, García-Escudero, Pepiño Blanquiño



ELECCIONES 9M / El candidato socialista
El PSOE duda entre el suelo y el cielo

El partido, con apoyos en alza según sus sondeos, dice que aún le falta llevar a votar a quienes quieren que gane Zapatero

MANUEL SANCHEZ

MURCIA.-
Llegó el ecuador de la campaña y todavía hay partido. Al menos, eso dice el PSOE, que se sigue moviendo en una calculada ambigüedad.

El mensaje oficial pasa por que se han cumplido dos de los tres objetivos en esta primera fase de la campaña.

El primer fin logrado es haber conseguido una amplia movilización. El PSOE ve varios indicios que le permiten mantener esta afirmación. Uno es la abrumadora presencia de público a los actos de Zapatero -en la mayoría de los mítines, reservando los lugares con más aforo de cada localidad, se ha quedado gente fuera-, y el otro es el seguimiento de los debates políticos y de las entrevistas a los principales candidatos, que siguen batiendo récords de audiencia. Todo ello le lleva a concluir al PSOE que el índice de participación no diferirá más allá de dos o tres puntos por debajo del de 2004.

El segundo objetivo conseguido y perseguido por el PSOE es lograr la bipolarización de la campaña. Al PSOE le interesa presentar la contienda como una decisión entre PSOE y PP, entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Para desgracia de la pluralidad política de este país, los socialistas también dan por logrado este desafío, y sólo basta comparar los porcentajes de audiencia del choque Zapatero/Rajoy con el debate a siete de la noche del jueves.

Pero, siempre según el PSOE, le falta lograr el tercer objetivo: que su gente no se quede en casa y vaya a votar. Fuentes de la dirección del Comité de Campaña del PSOE admiten humildemente -lo que es el primer síntoma para empezar a dudar- que todavía no tienen datos favorables en esta línea.

Dicen que desde que se inició la campaña la tendencia es al alza en sus sondeos diarios, dicen que es abrumadora la mayoría de ciudadanos que desea que gane Zapatero, dicen que todos los indicadores son buenos. Pero añaden: «Todavía no hemos conseguido que eso se traduzca en lograr la amplia mayoría que buscamos para gobernar sin hipotecas. Ese es el reto de la parte final de la campaña», dijo un portavoz autorizado del partido.

Esta es, con toda exactitud, la versión oficial del PSOE. Pero entre bambalinas se percibe otro ambiente contenido, camuflado, oculto tras la experiencia de ocho años de procesos electorales -el tiempo que lleva el equipo de José Blanco al frente de la Secretaría de Organización del PSOE-, donde las sonrisas se tapan con la mano y los datos se ocultan bajo las alfombras.

Por ello, no es difícil concluir que cuando el PSOE habla de una amplia mayoría se refiere a una mayoría absoluta. Ni tampoco es complicado deducir que los votos que aún dice que le faltan no son para pasar de 164 escaños a 167. Los socialistas, con palabras cruzadas, están hablando de otra cosa o, al menos, ellos están convencidos de que su partido está ganado y ahora sólo les falta redondear el resultado.

De todo esto, fuentes consultadas del PSOE sólo admiten la veracidad de un hecho: no hay ningún riesgo de que pierdan las elecciones ni en número de votos ni de diputados. Pero, por el contrario, afirman con toda solemnidad que todavía puede ocurrir que el partido se gane por una diferencia mínima y hasta que la mayoría sea menos amplia que en 2004.

Lo que ocurre es que estos argumentos, en el ecuador de la campaña, no casan con la obsesión socialista de no cometer grandes errores. El debate del lunes se antoja importante y se espera que Zapatero se parezca más a él mismo. Pero la decisión es que no hace falta arriesgar más de lo que el mismo candidato socialista decida por su cuenta.

Hasta el mismo día del debate, Zapatero no se saldrá del guión de comparar su proyecto con el del PP. Ese día se cambiarán todos los carteles por uno solo con un único lema. Restarán cuatro mítines y cuatro potentes actos sectoriales. No va más. Como los partidos de fútbol que televisan los domingos, el resultado el 9 de Marzo, en torno a las 22.45 horas. El PSOE duda entre el suelo y el cielo.

ELECCIONES 9M / DIARIO DE CAMPAÑA
El baúl de los recuerdos

Por David Torres

Clásicos. La otra noche, en La Coruña, la caravana de los periodistas repostó a la una de la madrugada en una fiesta de fin de carrera donde, de repente, gracias a mí, la edad media subió varios lustros. Entre garrafón y garrafón, de los altavoces diluviaba un montón de clásicos del pop que iban desde Los Diablos a Camilo Sesto, y de Xuxa a Oliver y Benji. Se me hacía raro contemplar cómo todo aquel rebaño de yogurines, la mayoría de los cuales acababa de estrenar carné, podía reconocer semejantes petroglifos musicales. Por lo visto, en la juventud funciona una especie de memoria refleja de la especie, igual que cuando Zapatero reitera todos los tópicos de la izquierda hispánica extraídos del baúl de los recuerdos (la guerra civil, la derechona, el señorito andaluz) y los veinteñeros responden de inmediato tarareando la letra como si se tratase del último éxito de Los 40 principales.

Típex. Otra cosa no, pero la maquinaria propagandística del PSOE se ha apropiado de toda las franquicias de los valores proletarios hasta el punto de que cuando a Rajoy se le ha ocurrido abrir una sucursal a la derecha, hasta su gente se descojona de la risa. Aquí también funciona una especie de memoria refleja de la especie, cuando Zapatero se ríe en las barbas del registrador de la propiedad, y entonces la peña aplaude entusiasmada a un tipo al que considera uno de los nuestros, pero que quería ser político profesional desde que llevaba pantalones cortos. Es decir, un tipo que ha escrito su vida laboral con típex.

Flamenco. En Murcia, dos jovencitas se pintaron la Z ritual sioux en las mejillas con lápiz de labios. Una señora agitaba un casco de obrero nuevecito, sin una sola abolladura. Son sólo unos pocos entre los miles de fans que van a atiborrar los mítines de Zapatero como si fuesen a un concierto de los Rolling Stones. Y, en cierto modo, van. Contaba Martin Amis que él nunca se había aburrido tanto como en una gira de los Stones: cada guitarrazo, cada acorde, cada grito y cada salto clavadito al del día anterior, todas las emociones precocinadas y calculadas al milímetro (yo le cambio la gira cuando quiera). Con aullidos de cantaor flamenco en celo, Bermejo arrancó al público unas ovaciones como las que no se han oído en toda la campaña. Alguien dijo que Manolo Caracol sonaba como un Caruso de las cavernas, pero eso es que no oyó a Bermejo, que berreó por bulerías al estilo de un muecín en Atapuerca.

'El emigrante'. Al presidente del Gobierno se le quebró la voz apenas empezó a desgranar sus grandes éxitos, pero al auditorio le daba lo mismo y coreaba enfervorizado el esfuerzo del tenor que tiene que dar cada noche la misma tabarra. La noche murciana fue un polvorín de aplausos que llegó al paroxismo cuando José Luis Rodríguez Zapatero rompió a cantar El emigrante, aquel clásico inmortal de Juanito Valderrama, en una interpretación memorable y con arreglos de Cañete. Tan impresionante fue su actuación que quizá, por unos momentos, hasta parecía que se emocionaba de verdad, del mismo modo que el tenor se mete tanto en su papel que llega a creerse la ópera.


ELECCIONES 9M / DIARIO DE CAMPAÑA
'Zetapé Bumayé'

Por David Gistau

Pantalones. Acaso porque haya perdido peso durante la campaña, a Rajoy se le caen los pantalones. Cada vez que se levanta para estrechar la mano de quien regresa de cantarle una saeta en el atril, ha de ajustárselos justo a tiempo de evitar que se le desborden los probables gayumbos de señor de Pontevedra como a Carla Bruni la tanga en Egipto. Ese cierto desbarajuste indumentario, tan distinto del maqueo de castigador con Ray Ban que gasta Sarkozy, más la máscara siempre adusta de Elvira Fernández Balboa, que no parece de las que cuchichean confidencias de almíbar durante los actos públicos, terminan de distanciar a Rajoy de ese modelo francés que se le quiso imponer hasta que se degradó a la frivolité. Si gana, Rajoy no llevará a Moncloa destellos de pedrería y tremendo el tajo en la pollera, sino ese aroma a la familia bien, gracias que fue el de los Aznar hasta la boda de El Escorial.

Tedio. Los mítines son cada vez más insulsos, soporíferos, inútiles. Hasta el tremolar de banderas se va apagando y se antoja forzado como el coito en el matrimonio. Al Baluarte de Pamplona, Rajoy lo mismo podría haber enviado un doble, o un falso candidato hinchable como el piloto automático de Aterriza como puedas. Porque eludió temas tan vibrantes como el de la Navarra, que iba a ser entregada a ETA atada a una estaca como la cabritilla que se abandona al león, y se limitó a desgranar con una desgana insondable los argumentos ya machacados durante toda la campaña.

Parecía que repasaba la lista de la compra. Y la repetición de chistes y frases hechas denotan ya una falta de compasión con los periodistas de la caravana, que en la sala de prensa se anticipan a lo que va a decir y aciertan siempre.

A degüello. Lo cierto es que sólo importan los debates. Y a apenas unas horas del segundo Día D, Rajoy se reserva, se hace afilar los dientes, se encierra en la sala de mapas con los asesores y vuelve innecesarios todos los actos del fin de semana.

A pesar de la cagada de la niña cursi y de lo que digan las encuestas, sabe que Ifema le ayudó más que toda una semana de mítines a proyectar una imagen de lo que los gringos llaman un stand-up guy, aferrado a convicciones irrenunciables y capaz de aguantar de pie lo que venga. Y aspira a completar el vuelco el próximo lunes, en un debate en el que, según alguien cercano al candidato, esperan a un Zapatero feroz, que tire con todo lo que tenga a mano, obispos incluidos, que salga a degüello para compensar las blanduras del primer encuentro y que incurra incluso en la descalificación personal. Ese fuego ya lo abrió Felipe González con su «imbécil». Y, por la actitud del mitin de Navarra, donde el candidato insistió en señalar que él no insulta, sino que se resigna a un machaque de años, Rajoy parece dispuesto a contestar en el debate a la agresividad con un sosiego calculado que afee aún más los posibles excesos sulfúricos de un presidente al que su hinchada le pide lo mismo que los zaireños del combate del siglo a Alí: «Zetapé Bumayé». Mátalo.

ELECCIONES 9M
El PP promete AVE en todas las capitales de provincia en 2015

MADRID.- El Partido Popular llevará las líneas de trenes de Alta Velocidad (AVE) a todas las capitales de provincia españolas, y se compromete a desarrollar las conexiones con Europa en el caso de que gane las elecciones del 9 de marzo, según anunció ayer el coordinador de su programa electoral, Juan Costa.

El dirigente popular estuvo acompañado por los encargados de elaborar las propuestas sobre infraestructuras: el presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, el consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, y el portavoz de Fomento del Grupo Popular en el Congreso, Andrés Ayala.

En una rueda de prensa en la sede nacional del partido, Costa explicó que la prioridad de la política popular de infraestructuras y transportes se centrará en «recuperar el tiempo perdido» por el PSOE a lo largo de esta legislatura, que ha supuesto que se hayan dejado de invertir 14.200 millones de euros y la pérdida de 340.000 empleos en la construcción, informa Europa Press.

Además, el PP prepara una Ley de Atención Integral en accidentes de tráfico que obligaría a reducir a 20 minutos el tiempo de atención en caso de accidentes y la asistencia psicológica a víctimas. Asimismo, se reubicarán los radares para reforzar su carácter preventivo y no recaudatorio.

ELECCIONES 9M
Los independentistas acosan a Mayor Oreja durante su visita a Cataluña

Intentan agredir a miembros de UPyD en un acto convocado en Barcelona

SANT PERE DE RIBES (BARCELONA).- Ocho jóvenes independistas recibieron ayer en Sant Pere de Ribes (Barcelona) al eurodiputado popular y ex ministro de Interior Jaime Mayor Oreja y al líder del PP catalán, Daniel Sirera, al grito de Fuera fascistas y Vosotros, fascistas, sois los terroristas.

El grupo, que aseguró no pertenecer a ninguna organización y que también gritaba Partido Popular, partido policial e Independencia, empezó a corear consignas antes de que llegaran los dirigentes populares.

Además, adosaron unas pegatinas donde pedían la abstención en las elecciones del 9 de marzo a un coche de dos plazas que utiliza el PP durante esta campaña. Los adhesivos convivían con el lema electoral de la formación: Las ideas claras. Con Rajoy es posible.

Cuando los dos políticos se bajaron del vehículo, poco después de las 11.00 horas, les siguieron a corta distancia hasta que Oreja y Sirera entraron en una cafetería, como tenían previsto antes de visitar un mercadillo contiguo. Allí desayunaron con un grupo de empresarios y comerciantes de la localidad y atendieron a los periodistas.

A continuación, Mayor Oreja y Sirera, junto a dirigentes del PP local, recorrieron durante 15 minutos el mercadillo de la localidad, y durante toda su visita estuvieron acompañados, a pocos metros de distancia, por el grupo de independentistas, informa Europa Press.

Al grupo de jóvenes se incorporó un hombre que iba con su cesto a comprar, y una mujer con su carrito de la compra, que gritaban las mismas consignas que los independentistas, ante la mirada de los peatones.

Los ocho jóvenes también llevaban tres banderas independentistas y carteles con la leyenda Los Països Catalans no somos España. Además, gritaron consignas como Ninguna persona es ilegal, Aborto libre y gratuito, Que se vayan y no vuelvan más, fuera fascistas de nuestra casa y Hoy se tortura como en la dictadura.

No sólo hubo problemas en Cataluña durante la visita de Mayor Oreja. En un acto de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), cuatro individuos intentaron agredir a miembros del partido de Rosa Díez y dañar los símbolos del partido y la bandera española a la salida de una rueda de prensa realizada en el barrio de Poblenou (Barcelona). «Tras comprobar que los miembros presentes de UPyD, eran numerosos se dieron a la fuga profiriendo amenazas de muerte a los políticos», según informó una nota de la formación.

Sin embargo, los insultos y amenazas no pudieron impedir la celebración de la rueda de prensa con absoluta normalidad. Durante el acto, la coordinadora catalana de UPyD se mostró partidaria de «la centralización en educación, infraestructuras y fiscalidad», materias que afectan particularmente a Cataluña. Un objetivo que pretenden conseguir «a través de grandes pactos de Estado».

De este modo, según piensan en el partido, «se podrá evitar que la formación de un nuevo Gobierno suponga deshacer la política del anterior». «Ahora todos los partidos echan la culpa a los demás. Es muy hipócrita», dijo Silvia Hierro, cabeza de lista por Girona.

El coordinador de UPyD en Cataluña, Angel Hernández, vaticinó además que su formación podría conseguir «algo más de un escaño» por la provincia de Barcelona.


ELECCIONES 9M / NEUROPERFILES
Disidente Rosa Díez

Rosa Díez / 56 años / Nacida en Sodupe (Vizcaya) Número uno de UPyD por Madrid

ADOLF TOBEÑA

Orgullosamente pasea su disidencia progresista, la Sra. Rosa Díez, por España. Tiene ante sí una tarea homérica: pretende trasladar el anhelo de libertad que germina en las cárceles a una sociedad, la española, que no tiene la menor sensación de vivir clausurada. Al contrario: está convencidísima de que constituye el espejo de tolerancia y permisividad donde el mundo entero se contempla.

Rosa Díez labró ese empeño en Euscaria, su país, cuando comenzó a sentir una extraña sensación de aprensión que los demás, incluidos sus compañeros de partido y amigos, no percibían. No me refiero con ello al halo siniestro y atenazante de los pistoleros siempre al acecho. Esa opresión enfermiza de la alerta y las precauciones sin pausa la encaró, de frente, hace mucho tiempo y la metabolizó sin mella. Es otra cosa. Es una neblina de complicidades, pactos y cesiones que permiten ir forjando un enclave identitario mediante la cristalización de unas reglas sacrosantas e indiscutibles. En Euscaria eso se traduce en que no hay otra salida que aceptar el predominio y la impregnación nacionalista en todos los ámbitos, durante generaciones y quizás de por vida, y que la misión principal de la socialdemocracia indígena consiste, precisamente, en apuntalar ese panorama en aras de la paz social. O, dicho de otro modo, que hay que subirse al tren del enclave, bendecirlo sin ambages y aprovechar los réditos que devengan las singularidades aduaneras. Como eso tenía un mucho de trágala, de olvidos dolorosos y de componendas múltiples con círculos no del todo ajenos a la opresión mayor, la del monstruo euskalhérrico y sus tentáculos, la rebeldía y la dignidad maqueta que hay en ella la llevaron a romper con sus correligionarios resignados o colaboracionistas.

Para librar nuevas batallas decidió unir sus fuerzas con el mentor máximo del liberalismo donostiarra, el infatigable Savater, termostato hipersensible ante las mordazas guetizantes que imponen los enclaves nacionales. Se ingeniaron un invento, la UPyD, con resonancias de partido regeneracionista francés, para orear las neblinas y denunciar las transacciones que han permitido la cristalización de otros enclaves identitarios en la Península y reverdecer, así, la tradición liberal y universalista de la izquierda española, ahora marchita de tanto frecuentar el papanatismo socioecológico. No hay señal alguna de que les vaya a funcionar bien el negocio. Lástima de añejos prejuicios sectarios, porque la Sra. Díez hubiera sido una magnífica número dos, del PP, por Madrid. Una futura vicepresidenta rubia y de rojez impactante en los labios (y en las venas), con una incisividad y unas tablas mucho mayores que el fichaje que Rajoy se sacó de la chistera.

Adolf Tobeña es catedrático de Psiquiatría en la Universidad Autónoma de Barcelona.

ELECCIONES 9M / DOS EN LA CARAVANA
Flores de otro mundo

MARIA SAN GIL

Ultimo sábado de campaña, empañado por la bomba de ETA en Derio, bomba que una vez más no ha condenado ANV, un partido que Zapatero consideró «sin tacha de ilegalidad». Hoy me voy a Llodio, con mi hijo Iñigo diciéndome: «¡Pero si hoy es sábado!». Y todavía no sabe que mañana me marcho a Murcia y Valencia...

Cada vez que salgo del País Vasco soy más consciente de lo imprescindible que es la propuesta de Mariano Rajoy en materia de inmigración. En Euskadi sólo tenemos una tasa de inmigración del 4,6%. Hoy por hoy, el País Vasco no resulta atractivo tampoco para los inmigrantes.

Sin embargo, España es el segundo país receptor de inmigrantes. Sólo un irresponsable puede oponerse a la regularización de este fenómeno. La inmigración o es ordenada y legal o es un desastre que sólo provoca problemas de convivencia. Es una fuente de riqueza económica, social y cultural, pero eso implica que quienes vivan entre nosotros, además de iguales derechos, tengan idénticas obligaciones: conocer nuestra lengua y nuestras reglas de juego y, por supuesto, respetarlas. Bienvenido el que venga a arrimar el hombro, pero el que se aproveche de nuestra hospitalidad para dedicarse a lo que no nos está permitido a los españoles debe saber que no tiene sitio entre nosotros.

Pero Zapatero no quiere ver la otra cara de la inmigración, la de los inmigrantes ilegales, la de los que aprovechan los coladeros de nuestros aeropuertos o nuestras costas. Inmigrantes que, manejados por mafias, vienen a echar por tierra la imagen de sus compatriotas. Son los que no quieren integrarse, los que, por ilegales, no tienen más camino que el trabajo precario y sin derechos y, desgraciadamente en muchos casos, la delincuencia. Para ellos, para todos, es el contrato de integración propuesto por Rajoy. Un contrato positivo y lleno de sentido común, que apoya y respalda la mayoría de españoles, incluida la mayoría de votantes del PSOE. Casi nada.

ELECCIONES 9M / DOS EN LA CARAVANA
Inmigración y nueces

JOSE BONO

Ayer madrugué para ir a La Mirada Crítica. Llegar hasta Telecinco desde Toledo, a primera hora de la mañana, es una prueba de paciencia infinita: dos horas de coche. El madrugón se compensa con la amabilidad que me dispensan y con su encuesta preelectoral: el PSOE aventaja en 6,1 puntos al PP.

Me preguntan por los últimos calentones de campaña. Los mítines son dados a licencias que, en ocasiones, atraviesan el espinoso campo de la desmesura. El que esté libre de pecado... Hay tantas modalidades de mítines como oradores, y quienes vivimos apasionadamente la política sabemos que la autoconfianza y el fervor excitado de los propios pueden producir malas jugadas. En el caso de Aznar, le inspira su soberbia. La descalificación burda del adversario es despreciable, pero más insoportable resulta la construcción de ataques basados en la mentira. El permanente reclamo interesado del terrorismo de ETA como arma electoral de destrucción masiva del oponente es lo que hoy, tras regresar las tropas de Irak y descubierta la inexistencia de tales armas, triunfa en la política del PP.

Si Rajoy se solaza en el discurso del terrorismo, no es menos su mentor Aznar, quien a las ansias de ganar añade el ánimo revanchista y agrio de haber perdido en 2004.

Por si ETA es insuficiente, la nueva mercancía que Rajoy quiere sacudir para que germine en las urnas es la inmigración. Cree, como Arzalluz respecto al terrorismo, que removiendo ese árbol recogerá buena cosecha de nueces. Su propuesta oportunista y descarada de etiquetar como aptos o no a los emigrantes y considerarlos mercancía puede dejarle con las vergüenzas al aire.

Ayer, un paisano de Bargas (Toledo) me preguntó quién es el responsable de dar permisos de residencia a los terroristas más sanguinarios y que produjeron el atentado más brutal de nuestra historia. No contesté, pero, en contra de lo que piense Rajoy, hablar de su política de inmigración como ministro del Interior no es hablar del pasado sino de su credibilidad futura.


ELECCIONES 9M / El análisis de los jefes de campaña (II)
No dan más de sí

PIO GARCIA-ESCUDERO

Es lo que tiene hacer de la tensión y el dramatismo el eje de una campaña electoral: que al final siempre hay más de uno que se pasa de frenada y acaba despeñándose en la chabacanería y el insulto. Peor aún: en otra nueva vuelta de tuerca de la estrategia socialista de crispación a granel, acabamos de comprobar cómo ya no son simples meritorios o segundones quienes obedecen fielmente las consignas agitadoras del señor Zapatero, sino que, para bochorno de propios y ajenos, todo un ex presidente del Gobierno, Felipe González, se adhiere también con entusiasmo a la retórica tabernaria del palo y tentetieso mediante su impagable aportación democrática de llamar directamente «imbécil» a Mariano Rajoy. ¡Inmenso, el señor González! Se admiten apuestas sobre cuál será el siguiente calificativo que tendremos que escuchar durante los próximos días dentro de este proceso de destilación progresista del lenguaje político puesto en marcha por el PSOE.

Y es que las inercias son difíciles de romper. En vez de preocuparse por los auténticos problemas de los ciudadanos, el Gobierno y el Partido Socialista han estado cuatro años haciendo contra-oposición sistemática al PP. Claro, ahora que llega el momento de plantear propuestas de futuro para España, ¿qué ponen sobre la mesa? Pues lo de siempre: excusas, descalificaciones y munición de calibre grueso. Todo el mundo pudo comprobarlo en el primer debate entre Zapatero y Rajoy. Había que hablar de los problemas de la economía familiar, de la subida del paro, de la unidad democrática contra el terrorismo, de la asignatura suspensa de la educación o de los grandes retos de la inmigración.

¿Y qué aportó el candidato socialista? Como de costumbre, la nada envuelta en celofán: Zapatero no sabe salir de la mentira y la negación de la realidad, padece un fijación melancólica por el año 2004, sólo sabe mirar para atrás con rencor desde esa fecha, y todo lo que es capaz de ofrecer a los españoles en términos de futuro se resume en la fotocopia borrosa de un abono transporte (que no «bonobús»: sabe tanto de transporte público como del precio de un café). Y aún sigue preguntándose por qué perdió claramente el debate...

Atravesamos el ecuador de campaña y cada día que pasa las posiciones de cada uno parecen estar más claras. Asistimos al cruce entre el futuro que llega y el pasado que aún no ha terminado de irse, pero al que cada vez le queda menos tiempo. En el Partido Socialista lo saben y por eso tienen los nervios a flor de piel.

Las preguntas que los ciudadanos deben plantearse el próximo 9 de marzo son muy sencillas, aunque sus implicaciones son enormes. ¿Estamos dispuestos a resignarnos a cuatro años más de dejadez ante el deterioro de nuestra economía o creemos que ya es hora de remontar el vuelo? ¿Se puede seguir confiando en alguien capaz de negociar políticamente con ETA y mentir mientras tanto a todo el mundo? ¿Aspiramos a reforzar nuestro modelo autonómico desde el principio de igualdad entre todos los españoles, o seguiremos discutiendo sobre el número de naciones que hay en España mientras los aliados del Partido Socialista preparan sus referendos de autodeterminación? ¿Consideramos que la educación, la inmigración o el medio ambiente son asuntos cruciales para nuestro futuro y que exigen respuestas decididas, o seguiremos conformándonos con los brindis al sol y las proclamas demagógicas? ¿Creemos que las grandes cuestiones de Estado -la lucha contra el terrorismo, nuestro modelo constitucional, la posición de España en el mundo- deben afrontarse desde el consenso entre los dos grandes partidos nacionales, o desde el incansable sectarismo practicado por el gobierno de Zapatero?

Cuatro años de mentiras, desidia y sectarismo estéril son ya demasiados. Sin embargo, por lo que estamos comprobando en estos días, a Zapatero le parecen pocos y pretende obtener licencia para seguir en lo mismo. Sabemos que son muchos, cada día más, los ciudadanos que se arrepienten de haber confiado en él. No podemos permitirnos el lujo de tropezar dos veces en la misma piedra. Hoy, la única alternativa viable de progreso y estabilidad se llama PP. Lo vamos a demostrar.

Pío García-Escudero es coordinador de la campaña electoral del PP

ELECCIONES 9M / El análisis de los jefes de campaña (II)
El 'tocomocho'

JOSE BLANCO

Yo que usted, don Mariano, me plantaba y exigía que me devolvieran el dinero. Parece ser que hay alguien que va por el mundo con una campaña electoral enlatada y ya gastada por el uso, y se la coloca a cualquier candidato necesitado de ideas que se cruza en su camino. Ya ha vendido antes el producto en varios lugares: Guatemala, México, Ecuador, Colombia... Lo malo no es sólo que le hayan vendido un crecepelo, lo peor es que es de tercera o cuarta mano. Y seguro que le ha costado una pasta.

Primero, fue lo del lema. Gran aparato de proceso creativo y...¡Zas! Lo mismo que sirvió para un general guatemalteco de extrema derecha sirve para un registrador de la propiedad de la provincia de Pontevedra metido a líder carismático. Mano dura, cabeza y corazón. Le quitamos pudorosamente lo de la mano dura para que la cosa no cante tanto, y listo.

Me imagino los sofisticados argumentos sobre la empatía emocional con que le endilgaron la frasecita.

Luego vino lo del anuncio de televisión. Aquí hay que hacer publicidad negativa, le dijeron. Como los americanos. Como el griego ése que tiene el despacho al otro lado de la calle de Bush y que le hace unos anuncios que destrozan a los adversarios. Aprovechamos que la gente está preocupada con lo de las hipotecas y acabamos con ellos, ya verás.

De ahí salió la inefable pieza -tan cutre en la estética como en la ética- que presenta a España como un país en el que a las familias las despojan de sus bienes y las expulsan de sus hogares. Una traca. Vaya, que no hay más que salir a cualquier calle para ver a miles de familias desahuciadas, buscando cobijo bajo los puentes y con sus muebles embargados por la banca usurera.

El anuncio de marras, por cierto, es igualito que uno de los vídeos tremendistas que el vendedor de crecepelos usó en México para la campaña de Calderón. Se lo cuento, don Mariano, para que pida el libro de reclamaciones si se lo habían presentado como la última novedad del marketing del siglo XXI.

Pero lo más espectacular ha sido lo de la niña. Me lo estoy imaginando: tú no te preocupes, Mariano. Tú dale leña sin piedad durante el debate, dile lo de las víctimas, lo del Tinell, lo de las ablaciones de clítoris, los problemas reales de los ciudadanos. No te cortes, que te hemos preparado un discurso final con el que vas a hacer llorar a toda España (no le dijeron si de pena o de risa).

No sé si le avisaron de que el patoso discursito sobre la niña también era de segunda mano (todos lo hemos visto en Internet en boca del candidato mexicano). El caso es que usted lo repitió en el debate con entusiasmo digno de mejor causa. Eso sí, sin levantar la vista del papel. Y lo cierto es que los chistes sobre la pobre niña ya se cuentan por miles.

Un consejo: la próxima vez que se presente a unas elecciones -nunca hay que perder la esperanza-, exija productos originales, y que le enseñen la etiqueta.

Claro que también usted tiene mucha culpa de lo que le pasa. Lo lógico es alinear en los grandes partidos a las estrellas del equipo. Mire la delantera que acompaña a Zapatero: Pedro Solbes, María Teresa Fernández de la Vega, Alfredo Pérez Rubalcaba. Casi nadie al aparato, que decían los castizos. Pero a usted no le han dejado. Gallardón a la grada, Piqué al ostracismo, Rodrigo Rato a sus negocios. Angel Acebes y Eduardo Zaplana a las catacumbas, bien escondidos.

¿Y el Jefe? El Jefe sale cuando lo considera oportuno para marcar línea y que nadie se despiste. Puede usted decir aquello del portero después de encajar un gol irremediable: ¡...Es que me dejáis sólo!

En fin, que el décimo premiado no era tal. Me temo que le han dado el tocomocho, un clásico que creíamos olvidado. Yo le hago de buena fe una sugerencia gratis para su discurso de campaña: no son currantes, son trabajadores. De nada, don Mariano.

José Blanco es coordinador de la campaña electoral del PSOE

9M, MATEMÁTICA ELECTORAL:




MATEMATICA ELECTORAL
Escaños más repartidos

Frente al monopolioque los dos grandes partidos tienen en la mayoría de las provincias, en Cataluña y el País Vasco la potencia de las fuerzas nacionalistas provoca que el voto siempre se reparta entre una amalgama mayor de partidos.

Así, mientras en 2004 PSOE y PP obtuvieron en Madrid el 89,13% de los sufragios, en Cataluña hasta cinco partidos obtuvieron representación, y con más de un escaño, y en el País Vasco, cuatro.

..
..

LA POLEMICA NACIONAL
Demoscopia enloquecida
ENCUESTAS SOBRE LA CAMPAÑA ELECTORAL. En Estados Unidos se lamentaban de la inexactitud de los sondeos anteriores a las primarias de New Hampshire... Aquí, a fuerza de discrepar, alguno acabará teniendo razón.

VICTOR DE LA SERNA

Hace mes y medio los técnicos en encuestas norteamericanos se dieron un gran batacazo en New Hampshire, prediciendo una clara victoria de Barack Obama en las elecciones primarias del Partido Demócrata y contemplando luego una victoria bastante nítida de Hillary Clinton. El oprobio demoscópico duró tan poco como el triunfalismo de la senadora, porque en subsiguientes votaciones se ha demostrado que las previsiones sí que se cumplían, y Obama sigue, por ahora, arrasando. Se olvidan, pues, del otro lado del Atlántico, las críticas a las técnicas demoscópicas: bueno, sólo era un pequeño estado, sin excesiva importancia... Pero ahora, en España, se repiten y se multiplican aquellas preguntas: ¿hasta qué punto la gente miente más hoy que antaño a los encuestadores? ¿Cómo se cocinan los sondeos? ¿Qué dimensiones y qué características tiene el voto oculto? ¿Debe concederse alguna credibilidad a las encuestas espontáneas entre la audiencia de los distintos sitios en internet?

A mediados de esta semana, EL MUNDO revelaba: «El primer cara a cara televisado entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy sí ha servido para remover la conciencia de un buen puñado de votantes, sobre todo socialistas. Un 7,7% de quienes optaron por el PSOE en las elecciones de 2004 admiten hoy, tras el debate entre los dos líderes, que cambiarán el sentido de su voto el próximo 9 de marzo». Así, serían 850.000 los chaqueteros del PSOE frente a los 150.000 del PP. Era una encuesta de Sigma Dos sobre 800 entrevistas telefónicas hechas la misma noche del debate.

Pero al mismo tiempo, la cadena de televisión Telecinco hacía pública otra encuesta, ésta de Demométrica, según la cual el PSOE podría obtener el 44,2% de los votos mientras que el PP recibiría el 38,6%; en escaños, se traduciría entre 170 y 177 para los socialistas y entre 148 y 152 para los populares. «De plantearse esta situación, los socialistas rozarían la mayoría absoluta», se agregaba. En este caso eran muchas más entrevistas, 8.000, pero realizadas a lo largo de una semana (19-26 de marzo), es decir, esencialmente antes del debate Zapatero-Rajoy.

Finalmente, el jueves nos sorprendían la revista Epoca y la emisora especializada en economía de su mismo grupo, Intereconomía, con su propio sondeo: «Con una participación del 72%, el PP obtiene el 40,5% frente al 37,6 % del PSOE. Rajoy consigue 9.876.046 de votos y Zapatero se queda en 9.168.872. El PP rompe el empate técnico y Rajoy gana las elecciones más reñidas en muchos años, con una ventaja de más de 700.000 votos sobre Zapatero». En la emisora agregaban que si la participación fuese algo inferior, del 70%, «el PP rozaría la mayoría absoluta». En este caso, la encuesta estaba «dirigida por Ricardo Montoro, catedrático de Sociología y ex presidente del CIS».

¿Quieren más? En El Periódico: «La encuesta que hoy publicamos (...) confeccionada el martes tras el cara a cara (...), eleva a 5,5 puntos la ventaja del candidato del PSOE, dos enteros más que la pasada semana. Nada está decidido aún, pues no acaba de disiparse la incógnita de la abstención, pero el horizonte se empieza a despejar». Firma el sondeo el Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (Gesop).

Conclusión: aquí la gente responde de una forma u otra según sople el viento del encuestador, y esto está muy apretado.


ELECCIONES 9M / PULSACIONES
Sin 'acritú'

FERRER MOLINA

Consulta el Programa del PP pinchando aquíEl lema de campaña del PP es Con cabeza y corazón. Sucede que en ocasiones aquélla dice una cosa y éste la contraria. «Hasta los matemáticos pueden ser ilógicos e irracionales», ha admitido esta semana durante una visita a España John Forbes Nash, el Nobel de Economía cuya vida inspiró la película Una mente maravillosa.

Oímos muchas veces pedir respeto para las minorías. Tantas casi como escuchamos que lo que esperamos de los políticos son propuestas y no disputas estériles. La noche del jueves, La Primera nos sirvió un debate entre candidatos de las siete formaciones que han disfrutado de grupo parlamentario propio en esta legislatura. Hubo pluralidad y se habló de programas. Sin embargo, el que protagonizaron sólo tres días antes Zapatero y Rajoy reunió ante el televisor a 12 millones de ciudadanos más.

Cierto es que es muy difícil encontrar un formato atractivo para un debate a siete bandas que cumpla, además, con las meticulosas instrucciones de la Junta Electoral. Ana Blanco tuvo que actuar más como guardia urbano que como moderadora. Con todo, eso no explica por sí solo que la cuota de audiencia de nuestros políticos fuera de un 11% mientras, a la misma hora, la expulsión de Karmele de la isla de Supervivientes enganchaba al 28%. Conclusión: la razón nos dicta una cosa, pero hay impulsos que nos llevan a zapear, en la vida y en la tele.

Alguien como Felipe González, que conoce bien la naturaleza humana, lo sabe. Sabe que hay quien vota con la cabeza y quien lo hace con el corazón. Al llamar «imbécil» al candidato del PP y remontarse a su árbol genealógico diciendo que tiene «buena escuela» (Aznar) pretende movilizar a un tercer grupo: el que vota con las vísceras. El presidente sin acritú interpreta a su manera el lema electoral de su partido: Vota con todas tus fuerzas.

La porra electoral está hoy a tono con el ambiente: con alto voltaje. Es el turno de Gran Wyoming, que vaticina para el 9-M exactamente el mismo resultado que arrojaron las urnas hace cuatro años: 164 diputados el PSOE y 148 el PP. Llegado a este punto, y como ocurre ante imágenes cuyo contenido puede herir la sensibilidad del espectador, es oportuno avisar al simpatizante del PP que el argumento del showman para justificar su apuesta puede provocarle un sarpullido. Así pues, si no está muy seguro, deténgase aquí. No nos hacemos responsables. Ahí va Wyoming: «El reparto de escaños seguirá igual porque la deriva racista y de extrema derecha y la crueldad empleada contra ciudadanos como los médicos del Severo Ochoa de Leganés no va a pasarle factura al PP».



ELECCIONES 9M
Blanco no ve bien el insulto a Rajoy, pero busca justificaciones


El PP pide que González rectifique por llamar «imbécil» a su presidente

MADRID.- Al número dos del PSOE, José Blanco, no le parece bien que Felipe González haya llamado «imbécil» al líder del PP, Mariano Rajoy. Al candidato por Toledo José Bono, tampoco, aunque considera más grave que Aznar haya dicho la «mentira burda» de que Zapatero sigue negociando todavía con ETA.

Rajoy dijo hace unos días que él es «más equilibrado, moderado y razonable que Zapatero». Felipe González afirmó el jueves que eso «sólo se le ocurre decirlo a un imbécil» y, como era de esperar, esa frase provocó ayer diversas reacciones, la mayoría críticas con él.
El socialista José Blanco dijo en Telecinco que no le parece «adecuada» esa frase de González. Pero añadió que tampoco le parece bien que Rajoy haya dicho que Zapatero ha «agredido a las víctimas del terrorismo».
José Bono tampoco comparte la frase. «Seguro que está arrepentido de que se le haya escapado», dijo. El presidente del PSOE, Manuel Chaves, dijo que «el PP usa insultos de esta naturaleza casi todos los días». «Se rasgan las vestiduras con mucha facilidad» y se comportan como si tuvieran «la mandíbula de cristal», añadió, según Europa Press.
Desde las filas del PP, Javier Arenas está convencido de que González dijo esa frase «por encargo» de Zapatero. Juan Costa pidió al presidente que le desautorice y le exija una rectificación pública.
Ayer, Felipe González hizo algo parecido en su intervención en un mitin en Jerez. El ex presidente del Gobierno afirmó que no considera «imbécil a Rajoy» y que rectificaba sus palabras del jueves, y a continuación manifestó que él no había llamado imbécil a Rajoy, sino que sólo había dicho que «era una imbecilidad que uno diga de sí mismo que es mejor que Zapatero», informa Manuel Estévez.
elmundo.es Vídeo: Reacciones de los políticos a la declaración de Felipe González sobre Rajoy.


LA BATALLA DE / CACERES
'Minipisos' 'versus' la moral de Floriano

Los cuatro diputados se repartieron por igual entre socialistas y 'populares' en los comicios de 2004 Crecida bajo la sombra de Ibarra, Trujillo se examina tras su paso por el Ministerio de Vivienda Floriano Corrales, sobre su rival: «Zapatero no la quiso y espera que la quieran los extremeños»

ANTONIO TEXEIRA. Corresponsal

CACERES. - «La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez». La expresión de Winston Churchill aún batalla en la mente de los cabeza de lista al Congreso por Cáceres: María Antonia Trujillo, por el PSOE, y Carlos Floriano, por el PP. Dos políticos que llegan combatidos a una operación complicada. En su haber, un pasado de borrón y cuenta nueva y un presente para el más difícil todavía: despojar al rival de un diputado, apuntárselo a su partido y romper así el equilibrio de reparto de escaños que vive Cáceres. La tarea no resulta sencilla. En esta última legislatura, los cuatro diputados cacereños se han repartido por igual entre socialistas y populares.

Si el duelo se debatiera en torno al rostro más popular, la clara vencedora sería María Antonia Trujillo. Quien naciera hace 47 años en Peraleda del Zaucejo (Badajoz) ha estado en boca y mente de todos los españoles desde 2004. Pero el análisis del por qué ha sido comentario de patio elimina esa ventaja inicial. La primera ministra de Vivienda en el Gobierno de Zapatero no ha finalizado la legislatura en su cargo por varios deslices en su política.

Llegó a Madrid en abril de 2004 para eliminar la especulación inmobiliaria, abaratar el precio de los pisos y garantizar un domicilio a todos los ciudadanos. Tres años después, abandona el Ministerio de la Vivienda con los pisos tres veces más caros que la década anterior y una medida estrella que se derrumbó por sus propios cimientos. La idea de construir minipisos de 30 metros cuadrados fue, por tamaño, su propuesta más sonada. Entonces, se habló y mucho de su amplio ático, de 220 metros cuadrados, en el centro de Madrid, del que se pueden obtener más de siete minis y que ahora ha vuelto a la actualidad por la reforma del cuarto de millón de euros del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo.

La defensa que ha dirigido María Antonia Trujillo durante la precampaña ha ido más contra su propio partido que contra su rival. El penúltimo ataque sufrido, del Ministerio de Justicia. Fernández Bermejo ha cuestionado las costumbres caseras de la pacense. Ella le ha contestado, en su sintaxis más extremeña, «que apechugue con las consecuencias» del enorme gasto.

A esa embestida, Trujillo suma una última de mayor profundidad. Hace una semana, quien le fichara como ministra para su Gobierno, el propio José Luíis Rodríguez Zapatero, echó por tierra el eje principal de su campaña en Cáceres. Mientras ella apostaba por su trabajo como diputada para que «el Gobierno central se siga volcando por Extremadura», el presidente del Gobierno manifestaba un deseo totalmente contrario. Zapatero confesó en público, por medio del Diario de Córdoba, que deseaba «muy especialmente» que la ciudad cordobesa fuera elegida Capital Europea de la Cultura en 2016. La aspiración de Cáceres se veía de esta forma truncada, a la vez que el eje de la campaña de Trujillo. Ella pensaba que «a Extremadura le toca ya».

Todo esto ha dado cancha para que Floriano diga de su rival que es «una persona que Zapatero no la quería en su Gobierno y espera que la quieran los extremeños». Sin embargo, el vestigio político que presenta el líder popular tampoco es para tirar cohetes. Al cabeza de lista del PP para el Congreso le ha tocado siempre bailar con la más fea. ¿Consecuencia?: dos derrotas consecutivas en las autonómicas, la primera frente a Ibarra y la segunda frente a Fernández Vara. Dos caídas sobre la misma piedra que han golpeado el crédito de este político natural de Cáceres. Lo sabe él, porque anunció el pasado 27 de mayo que no volvería a presentarse como candidato a presidente autonómico, y lo reconoce su partido, que ya está moviendo los hilos para encontrar sustituto.

El líder del PP extremeño propone su salto a Madrid, entre algunas críticas populares, de las que se hace eco María Antonia Trujillo. «Los extremeños le eligieron para que hiciera oposición -como líder popular- y se va a hacer carrera a Madrid».

En su favor, Floriano cuenta con todo el respaldo de su partido al ser uno de los dirigentes más respetados y jóvenes del PP. A sus 41 años, este senador extremeño quiere cambiar al Congreso, porque con él «Extremadura dejaría de ser la olvidada».

MARIA ANTONIA TRUJILLO (PSOE)

La ex ministra o el regreso de la hija pródiga

María Antonia Trujillo vuelve a la tierra que le vio nacer como política. La misma que abandonó hace ahora cuatro años. Su estancia en Madrid, pese a la novedad del Ministerio, no ha soportado la agitada política nacional y fue sustituida por Carme Chacón.

Desde 1996, Trujillo ha ejercido su actividad en la región extremeña en compañía del ex presidente autonómico Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien le nombró consejera de la Presidencia en 1999. El fue quien le lanzó como ministra al primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ahora, su regreso no es del todo grato entre los nuevos socialistas. No se explican «los errores y polémica que ha dejado» en la capital de España. «Aquí nunca provocó nada».

El cambio de imagen del PSOE extremeño, por medio del actual presidente Fernández Vara, se entendía como una forma de romper con el pasado, que ahora recuerda María Antonia Trujillo, ligada en Extremadura a las formas de Rodríguez Ibarra.

CARLOS FLORIANO CORRALES (pp)

Un político incansable al asalto del fortín

Carlos Floriano cuenta en su haber con dos intentos fallidos a la Presidencia del gobierno extremeño. No pudo con Ibarra, ni tampoco con Fernández Vara. Por eso, desiste en la región y decide ahora emprender un nuevo camino, auspiciado por el ánimo de muchos populares: hacer política desde Madrid.

Floriano se presenta como cabeza de lista al Congreso para restar votos a los de casa. Extremadura sigue siendo un fortín del PSOE, aunque el popular cacereño confía en devolver, al menos, las capitales de Mérida y Cáceres. Ambas han sido populares hasta las últimas elecciones municipales, en las que pasaron a manos del PSOE.

En su carácter, muchos ven la moderación de Mariano Rajoy, en torno a los «problemas reales de la gente». Por eso, su mayor apuesta es la conciliación entre trabajo y familia. Floriano confía esta máxima para reportar los votos suficientes para que su partido consiga ese diputado que baila entre populares y socialistas.

LA CAMPAÑA, A ESTUDIO.

Representantes de tres partidos explicaron ayer su campaña electoral en el Máster de Comunicación Institucional y Política de Unidad Editorial y la Universidad Carlos III de Madrid. Gabriel Elorriaga, del PP (en la foto), Carles Sala, de CiU, y Ramón Marcos, de UPyD, expusieron sus distintas estrategias ante los alumnos. El PSOE comunicó que no podía enviar a ningún ponente.


ELECCIONES 9M / CANDIDATOS CON MIGA: LOURDES MUÑOZ / PSC / BARCELONA
«A mí el vino de Montilla me sabe a tranquilidad»

PEDRO SIMON

MADRID. - El huracán le arrasó la sonrisa de guiri y anduvo una semana inerme, a bocados por 20 centilitros de agua en la capital del jazz. Ahí arriba ven a la superviviente con nombre de milagro, Lourdes, lo que el viento del Katrina no se llevó.

Antes informática que programa, programa, programa y ahora secretaria de la Mujer del PSC. Pasó mucha sed en Nueva Orleans. Ahora va puesta de Montilla.

Pregunta.- Séame franca, aunque se apellide Muñoz Santamaría, ¿se sentiría más a gusto si esta entrevista se la hiciera en catalán?

Respuesta.- No necesariamente. Desde luego, me siento más en mi salsa con la política y los medios catalanes, pero no tanto por la lengua. Aquí en Madrid la política es más confrontada, mucho más dura. Es una de las cosas que más me impresionaron cuando llegué al Congreso hace cinco años: aluciné con la mala educación que hay en la Cámara.

P.- ¿Qué es más grave: el inglés de Zapatero y Rajoy o el catalán de Montilla?

R.- El inglés de Zapatero y Rajoy. Montilla está perfeccionando su catalán, lo entiende perfectamente, como todo el mundo. Otra cosa es el acento. Se le pueden escapar palabras en castellano, pero mantiene una conversación sin problemas. Hace la vida en catalán. Eso no lo hacen Zapatero o Rajoy en inglés.

P.- Le pregunto a la informática: ¿qué virus les puede chafar el programa?

R.- Que no sepamos llegar a las emociones de la gente, algo básico.

P.- ¿Lourdes Muñoz punto es o Lourdes Muñoz punto cat?

R.- Punto cat. Mi web está en el punto cat. Ha costado mucho tener un dominio para la lengua catalana y fui de las primeras que se apuntaron.

P.- ¿Qué aportaría Messi de número uno por Barcelona?

R.- Seguridad, garra y lucha. Pero también esto lo aporta Chacón, ¿eh?

P.- ¿A qué sabe el vino de Montilla?

R.- A paz. A mí el vino de Montilla me sabe a tranquilidad. Desde que lo conozco me ha dado sosiego. Entré en la Ejecutiva del PSC cuando fue primer secretario, en 2000. Para mí antes era un desconocido, y es verdad que no es mitinero o que llame la atención, pero creo que es constante en el trabajo, que tiene ideología, que te da seguridad y va por buen camino. Es de pocas palabras, pero es un buen vino seguro.

P.- ¿Qué nombre le gusta más; Pasqual o José?

R.- Hombre, creo que es más original Pasqual. Pero Cataluña es una mezcla de Pasquals y de Josés.

P.- ¿Hubiera matado por un pan tumaca en Nueva Orleans?

R.- No mato por nada. Metía codos, eso sí, luchaba, tenía que ir a buscar agua, comida, era peligroso porque te podían disparar. Era como ir a la selva a robar... Estuve siete días. Y sentí en primera persona lo que es luchar por alimentarse, lo que es sentirse desprotegido. Una cosa es saber lo vulnerable que es la gente en las catástrofes y otra es sentirlo.

P.- Un huracán tan malo y le ponen nombre de mujer. ¿Contubernio machista?

R.- No. Los nombres de los huracanes están predefinidos antes. Pero, en general, sí es verdad que el mundo es machista. Hasta en el habla: mira si no el cojonudo y el coñazo.

P.- Desplume a Zapatero por lo del AVE.

R.- Ufff, es que no me sale, ha sido muy valiente. Se ha puesto en primera línea, y no como otros que, cuando vienen mal dadas, hacen salir a sus consejeros. Hay alguno que le ha querido desplumar, pero por salir a decir que él era el responsable. Porque al final el golpe, si no se arregla, al ser para él era para todos.

P.- ¿El PSC y la Sagrada Familia se parecen en que están pensados para recibir hostias?

R.- La derecha nos las da, es verdad. Pero los socialistas de otras partes del país no... El PSOE es el partido que más se parece a España, por eso aquí existe otro partido, porque Catalunya is different.

P.- Anime a Esperanza Aguirre a que multe en Lavapiés si lee un cartel escrito en chino.

R.- ¿Por lo del catalán? No es cierto que haya multas en Cataluña a los establecimientos que ponen carteles en castellano. Se hace mucha demagogia en Madrid. Gracias a la inmersión lingüística la gente tiene más oportunidades laborales y...

P.- ...ya, ¿pero multamos a los chinos o no?

R.- Aquí se explican las cosas de una manera... ¿Verdad que si tu lengua es el castellano tienes derecho a vivir en castellano? A lo que obliga la ley es a que estén como mínimo en castellano y catalán. Lo que pasa en Barcelona es que no puedes vivir un día en catalán y te reto a que...

P.- ...ya, ¿pero multamos a los chinos o no?

R.- No sé, si un día la Comunidad de Madrid entiende que peligra el castellano en Madrid...

P.- ¿Está tutto en el Estatuto?

R.- Es un avance, el Estatuto máximo aspirable.

P.- Me ha parecido ver a Piqué de mimo en las Ramblas.

R.- [Risas] Creo que el PP ha perdido una oportunidad ahí. Aznar lo fichó para hacer catalanismo, pero la estrategia no ha funcionado. Porque lo que tiene que hacer el PP es ser más respetuoso con Cataluña. Al final se ha ido Piqué, una persona mínimamente razonable, centrista.

P.- Un día se levanta, pone la radio y Jiménez Losantos está hablando en catalán. ¿Viva Espanya?

R.- Los martes, cuando me levanto a las seis para coger el avión, me lo pongo para despertarme de verdad, cosa que ocurre con lo que dice... Creo que él nunca hablaría catalán, ni aunque se lo dijeran sus jefes.

PERFIL EN TELEGRAMA

Secretaria de la Política de las Mujeres del PSC. Stop. Fue diputada la pasada legislatura. Stop. Superviviente del huracán 'Katrina', que asoló Nueva Orleans y mató a casi 2.000 personas. Stop. Informática de profesión.

MI PORRA

«Vamos a sacar 174 diputados»

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Visitor Map
Create your own visitor map!