EDITORIALES: Tardía y desunida repuesta de Europa a la crisis/ ¡Abajo los felones!

EDITORIALES DEL DÍA
TARDIA Y DESUNIDA RESPUESTA DE EUROPA A LA CRISIS
La cumbre de los cuatro países europeos del G-8 convocada ayer en París por el presidente Sarkozy tenía como objetivo diseñar una respuesta coordinada de la UE frente a la crisis financiera mundial, que esta semana ha afectado ya a varias entidades europeas. Los grandes de Europa acordaron apoyar a los bancos con problemas -cada país a los suyos-, y pedir a la Comisión mayor flexibilidad en las ayudas a las empresas y fondos para las pymes. También se aceptó la propuesta de Sarkozy de sancionar a los ejecutivos de las entidades financieras que acaben en quiebra. Desde luego, los acuerdos son mejor que nada. A pesar de lo cual, la reunión de París puso de manifiesto que Europa carece de capacidad y de mecanismos para dar una respuesta común y coordinada a la crisis actual. Esta carencia está siendo en estos días especialmente visible y llamativa, ya que contrasta con la capacidad de EEUU, el gran competidor económico de la UE, para aprobar un plan muy concreto contra la crisis financiera. La propuesta del Gobierno francés de crear un fondo común europeo de 300.000 millones de euros para ayudar a los bancos con problemas de solvencia encalló por la negativa de la canciller Merkel. Sarkozy tuvo que conformarse con lograr el compromiso de los cuatro países de apoyar a las entidades bancarias y financieras con dificultades, aunque cada uno con sus propios medios. La canciller Merkel se ahorró la diplomacia y fue muy explícita en este sentido. Cada país debe sacarse sus castañas del fuego, sin afectar a los intereses del resto de los miembros. Tal vez lo más interesante y positivo de la cumbre -a la espera de su concreción práctica- sea la petición formal a la Comisión Europea para que flexibilice la concesión de ayudas a las empresas y la línea de crédito de 31.600 millones para las pymes.
Huelga decir que todos estos compromisos de los grandes países europeos han de ser refrendados por el resto de los socios. En este sentido, quizá Sarkozy, en su condición de presidente de turno de la UE, debió contar con toda Europa, y no sólo con una parte. El Gobierno español, pero también otros, han dado a conocer su enfado por ser excluidos de esta cumbre. El presidente francés informó que próximamente almorzará con Zapatero. Sin embargo, se ha evidenciado de nuevo el escaso peso de nuestro país en el ámbito internacional.
La misma capacidad de dar una respuesta clara y concreta a la crisis que muestran las autoridades europeas late en la entrevista que hoy publicamos con el vicepresidente Pedro Solbes. El máximo responsable de la política económica no ve en peligro a ninguna entidad financiera «en este momento», pero le parece «osado» pensar que «no va a suceder nada», teniendo en cuenta el «rapidísimo incremento de la morosidad». Solbes no ve una solución «nacional» a la crisis financiera y asegura que tiene que llegar del ámbito europeo. Sin embargo, por lo visto en la cumbre de ayer, cada país tendrá que hacer sus deberes.
RAJOY DEBE PONER A SANZ EN SU SITIOEl presidente navarro, Miguel Sanz, está lanzando un grave órdago a Mariano Rajoy, al haber anunciado que UPN está dispuesta a facilitar la aprobación de los Presupuestos del Estado del Gobierno del PSOE -con el voto favorable o la abstención-, rompiendo así la disciplina de voto del Grupo Popular en el Congreso, al que pertenecen los dos diputados de la formación navarra. De nada han servido las varias reuniones que ha mantenido el líder del PP con Sanz. Esta misma semana, en un artículo titulado Juntos, pero no revueltos, Sanz insistía en defender su propia línea de actuación en política nacional al margen del PP.
En UPN, sin embargo, no hay unanimidad sobre esta polémica. La dirección de UPN respalda a Sanz, pero uno de los dos diputados ya ha anunciado que no piensa romper la disciplina de voto del grupo. Es obvio que Sanz ha decidido aceptar el chantaje de los socialistas -que han amenazado con rechazar sus Presupuestos si UPN no respalda los de Zapatero- para seguir siendo presidente. Los socialistas navarros no ocultan sus intenciones. El secretario general del PSN pidió ayer a Sanz que «no le tenga miedo a Rajoy».
UPN y PP mantienen un acuerdo de colaboración desde el año 91, por el que los populares renuncian a presentarse a las elecciones sólo con sus siglas en la comunidad foral. El pacto se renueva antes de cada elección para formalizar una candidatura que lleva las siglas PP-UPN, por lo que los diputados y senadores lo son de ambos partidos. Romper la disciplina de voto en un tema tan relevante como son los Presupuestos sería una violación flagrante del acuerdo, basado en que UPN supedita su estrategia en el ámbito nacional y europeo a la del PP. Sanz tiene toda la legitimidad para negociar el respaldo del PSN a sus Presupuestos, pero pactando en el ámbito de Navarra, no a través de contrapartidas que afecten a la política nacional. Lo contrario sería convertir a la derecha española en una reedición de la CEDA.
Los Presupuestos del Estado que Miguel Sanz quiere apoyar han sido rechazados por todos los partidos a excepción del PSOE, así como por los agentes sociales. Sólo el PNV se aviene a negociarlos, pero ya sería una paradoja que las cuentas del Estado salieran adelante gracias a dos partidos -el PNV y UPN- cuyas posiciones políticas están en las antípodas.
Así las cosas, Rajoy no puede quedarse con los brazos cruzados. Tiene que coger el toro por los cuernos -tal y como dice con acierto que debe hacer Zapatero con la crisis económica- y poner a Sanz ante su espejo. Si UPN rompe el acuerdo, no tiene sentido que el PP siga cumpliéndolo, como si fuera la parte débil, y no la fuerte. El PP dispone de suficiente fortaleza como para presentarse por sí solo a las elecciones en Navarra, sin depender de un dirigente que sólo busca mantenerse en el sillón.
Manifestación proetarra tras otro atentado
Este domingo no tenemos que lamentar una nueva víctima de ETA «de milagro», tal como aseguró ayer el consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga, tras señalar que la bomba que los terroristas hicieron explotar en la madrugada del sábado en el Palacio de Justicia de Tolosa (Guipúzcoa) había estado a punto de acabar con la vida de un vigilante de seguridad. El nuevo episodio de la ofensiva etarra dio paso, horas después, a una marcha en Bilbao encabezada por los máximos dirigentes de la ilegalizada ANV, como Arnaldo Otegi, que se manifestaron desafiantes en protesta por las últimas ilegalizaciones de formaciones proetarras. Pese a que no cabía duda ninguna de que detrás de la convocatoria estaba el entramado de la izquierda abertzale cuyas actividades han sido suspendidas por su naturaleza terrorista -y, de hecho, durante toda la semana, el anagrama de ANV había acompañado a la publicidad de la manifestación-, la Audiencia Nacional no la prohibió, siendo rechazada la petición de la asociación Dignidad y Justicia. Así, una vez más los proetarras se hicieran ayer dueños de la calle en la capital vizcaína, coreando toda clase de consignas en apoyo a los presos. Por ello, aunque ayer se repitieran las voces asegurando que las bombas no iban a amedrentar al Poder Judicial ni impedir su trabajo, produce tristeza e indignación que éste no acabe de adoptar todas las medidas y el rigor necesario para evitar la burla a la Ley que supone que ANV siga convocando actos intolerables como el de ayer.
El PSOE aragonés da alas al pancatalanismo
Desde hace décadas, los nacionalistas catalanes ansían incorporar las comarcas del Aragón Oriental -a las que se refieren como la Franja de Ponent- a su proyecto de los Països Catalans. Pero lo que no era más que un delirio del pancatalanismo independentista se ha encontrado ahora con una ayuda tan inesperada como incomprensible: la del propio Gobierno de Aragón, empeñado en sacar adelante una Ley de Lenguas que, pasando por encima de la realidad social existente, supondría el aldabonazo definitivo para la expansión del catalán en Aragón, que se equipararía al español en toda la zona oriental de la región y que tendría sus mayores efectos en un nuevo modelo educativo para la enseñanza obligatoria. En la actualidad son ya más de 1.500 los escolares que estudian como asignatura catalán en centros públicos, haciendo uso de un derecho que es incuestionable -aunque no deje de resultar una sangrante paradoja que en la vecina Cataluña no sea posible estudiar en castellano-. Sin embargo, como hoy publicamos, lo hacen con manuales de editoriales de la órbita nacionalista catalana, en los que no sólo no se reconocen a las comarcas orientales como tierras aragonesas, sino que están trufados de textos de rechazo a todo lo español, entre ellos artículos del diario independentista Avui. Es obvio que la irresponsable deriva del PSOE aragonés no sirve para proteger los derechos de ninguna minoría lingüística, sino que, inexplicablemente, sólo contribuye a dar alas al pancatalanismo





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