PROHIBIDO HABLAR EN ESPAÑOL: (16) Hablan las VÍCTIMAS del nazifascismo catalán: «He recurrido a la Justicia para reclamar el español para mis hijos»

PROHIBIDO ESTUDIAR EN ESPAÑOL / El testimonio / LAS VICTIMAS DE LA INMERSION LINGÜISTICA (16) / FELICIANO SANCHEZ / Barcelona
«He recurrido a la Justicia para reclamar el español para mis hijos»
MANUEL ROMERO
BARCELONA.- Feliciano Sánchez lleva dos años requiriendo la enseñanza en español a los centros escolares de sus dos hijos, que hoy cuentan con 10 y 16 años, y demandando legalmente a la Consejería de Educación de la Generalitat. Desde entonces, ha dado tiempo a que sus hijos se trasladen de colegio y a que el Departamento cambie de titular, pero no a que la política lingüística oficial retroceda un milímetro.La hija mayor de Feliciano Sánchez empezó a estudiar con tres años en el colegio público Jaume I de Barcelona. En el siguiente curso, Feliciano la trasladó a la Escola del Carme, en el barrio de Sants, porque, aunque en ambos centros la enseñanza era en catalán, «al menos en este último la asignatura de la Lengua Española la impartía una profesora especializada». La chica pasó posteriormente al Colegio SIL, donde ha comenzado 1º de Bachillerato. El hijo menor estudia 6º de Primaria en la Escola del Carme. Todo un galimatías con un fin imposible: la enseñanza en castellano.
En casa de Feliciano se utilizan los dos idiomas. «Me conformaría con que la escuela fuera bilingüe, con la mitad de las asignaturas troncales en cada lengua, y que, además, los niños dispusieran de los libros tanto en castellano como en catalán».
Sin embargo, sus deseos no coinciden con la línea educativa de la Generalitat. «Mantuve conversaciones con los colegios para ver si podían recibir la enseñanza en castellano, pero fue imposible». Entonces, puso en marcha un método casero de bilingüismo. Tras las clases, los niños repasaban en casa las materias en castellano. Utilizaban libros de otras comunidades españolas «que eran muy difíciles de comprar, además de no coincidir muchas materias».
Asfixiado con tantas dificultades, el 23 de febrero de 2006 Feliciano Sánchez presentó un requerimiento a los centros y ante la propia Consejería de Educación. Recurría a la «cooficialidad de las lenguas castellana y catalana, que establece la Constitución Española, al Estatuto de Autonomía de Cataluña y a lo resuelto por el Tribunal Constitucional en sentencia 337/1994, de 23 de diciembre, en la que expresamente se establece que en un régimen de conjunción lingüística ninguna de las dos lenguas puede ser excluida como lengua docente».
Reclamaba que el castellano fuera reintroducido en la educación de sus hijos «como idioma vehicular de forma proporcional y equitativa en relación al catalán en todos los cursos del ciclo de enseñanza obligatoria» y pedía que las comunicaciones le fueran remitidas en castellano.
Dos meses después, en su escrito de contestación, con abundantes errores ortográficos, la consejera de Educación, Marta Cid, desestimaba la petición amparándose en la Ley 1/1998 de la Generalitat. El artículo 20 señala que «el catalán, como lengua propia de Cataluña, lo es también de la enseñanza, en todos los niveles y modalidades educativas».
A ello se añadía que las Instrucciones para la Regulación y Funcionamiento de los Centros Docentes Privados y Públicos de Educación Infantil y Primaria convierten al catalán en el único idioma de enseñanza, incluso, en las actividades extraescolares. Tras la desestimación, Feliciano Sánchez presentó, en julio de 2006, una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, de la que sólo sabe que se han aportado las alegaciones de la Generalitat. Dos años después, sigue sin emitirse una sentencia.
«Esto provoca mi indefensión. He recurrido a la Justicia para reclamar el idioma español para mis dos hijos, pero los cursos pasan, los niños crecen y no sabemos nada. Aunque la sentencia fuera ahora negativa, al menos tendría tiempo para recurrir a otra instancia superior».
Para Feliciano Sánchez, una resolución satisfactoria sería la de que, siguiendo la jurisprudencia del Constitucional, no se excluyera ninguna de las dos lenguas, «con asignaturas completas en castellano, y no con remiendos como la educación individualizada dentro de la clase en catalán. Eso lo considero una discriminación aún mayor». Feliciano siente a veces que «reclamar el amparo de la Justicia se interpreta como que eres un enemigo del catalán y de Cataluña, o incluso hay quien te dice que tengas cuidado si trabajas en la Administración».
Cacofonía en la Torre de Babel europeaLa UE celebra el Día de las Lenguas entre reivindicaciones de catalanes y vascos para que se utilicen las suyas
MARIA RAMIREZ. Corresponsal
BRUSELAS.- La Comisión Europea repartía ayer postales con coloreados crucigramas en los 23 idiomas oficiales de la UE para celebrar el Día de las Lenguas. Pero bajo el arco iris de buenas intenciones, continúa la batalla sobre qué es y hasta dónde puede llegar el multilingüismo.
En esta semana políglota, vascos, gallegos y catalanes reivindican el uso de sus lenguas en las instituciones, mientras el trabajo con las oficiales nacionales es una agonía diaria, criticada por algunos estados del Este o incluso por italianos y alemanes, avasallados por el inglés dominante en Bruselas.
Miguel Angel Martínez, vicepresidente socialista del Parlamento Europeo encargado de multilingüismo, dice que «el milagro» de funcionar con 23 lenguas es único, «como nunca se ha hecho en ninguna otra institución del mundo», aunque reconoce «irregularidad en el nivel de la traducción». Pero el eurodiputado explica a este diario que «el argumento fundamental para acabar con el multilingüismo» son las demandas del catalán, vasco o gallego y las decenas de lenguas minoritarias o regionales en la UE. «Si nos encontramos con 70 lenguas, triunfará la posición de quienes dicen que es mucho gasto y acabaremos hablando todos en inglés», comenta. El problema ya no sería de presupuesto -el Parlamento se gasta sólo en interpretación unos 100 millones de euros anuales-, sino de técnica. «La cuestión es dónde se rompe la cuerda», dice.
Pero el eurodiputado de EA, Mikel Irujo, criticó ayer el último documento de la Comisión Europea sobre multilingüismo por haber eliminado las referencias al «derecho» de hablar euskara o luxemburgués. Según Irujo, la Comisión respalda el modelo educativo del País Vasco y Cataluña al recomendar el aprendizaje de la lengua materna y otras dos, pero no respeta a sus hablantes en Bruselas.
«No todos los casi 500 millones de europeos tenemos el derecho de acudir a las instituciones o de poder recibir la información en nuestra lengua materna... hablamos de derechos, no hablamos de estados», aseguró Irujo con otros dos eurodiputados, una galesa y un transilvano, en una rueda de prensa convertida en un intercambio en inglés, aunque hubiera 11 cabinas con intérpretes. Irujo aseguró que no se solidarizará con la exigencia de más recursos para la traducción de los documentos en las nuevas lenguas oficiales del Este mientras no se incluyan las regionales.
La Comisión de Peticiones -el foro de denuncias ciudadanas en el Parlamento- ya acepta quejas en euskara, catalán y gallego. Según Martínez, el acuerdo estaba casi cerrado para admitir las demandas a cualquier instancia en estas lenguas, cuando los defensores de las cooficiales reconocieron que su objetivo era alcanzar el mismo estatus que las 23 oficiales y el riesgo de la multiplicación paró el plan.
El 80% de los colegios gallegos imparte sólo dos clases en españolMANUEL ROMERO
Gloria Lago, presidenta de Galicia Bilingüe, acusó ayer a Emilio Pérez Touriño, presidente de la Xunta, de ser cómplice en la exclusión del castellano y de negar el derecho de los padres a elegir la lengua de enseñanza de sus hijos. Reclamó «una explicación de por qué antepone intereses políticos al aprendizaje de los jóvenes gallegos».
Lago dijo esto en la presentación de un muestreo realizado en 160 centros escolares gallegos de las etapas de Infantil, Primaria y ESO. El estudio arroja la conclusión de que el 80% de los colegios apenas imparte dos asignaturas en castellano, incluida la de Lengua Española. «Es una vergüenza», afirmó, «que utilice la imposición en la enseñanza para intentar convertir Galicia en un territorio monolingüe».
Señaló que, «ante la negativa de la Consejería de Educación de facilitarnos información, hemos realizado un mapa lingüístico de la enseñanza a partir de los listados de libros de texto entregados a los padres».
Según el informe, en las zonas rurales y en la educación Infantil, la inmersión en gallego es total. «Los menores de seis años no saben qué es el castellano en la escuela. En algunos centros se combina el gallego con el inglés, pero nunca con el castellano». La situación no es muy diferente en las ciudades y en los ciclos superiores. «El español se limita a la asignatura de Lengua y a una materia como Religión, de una hora semanal. Hay centros de Secundaria donde los alumnos disponen de más libros en inglés que en español».
Lago denunció «la falsedad de que en Galicia la enseñanza sea bilingüe. Todas las asignaturas troncales, que disponen de cuatro horas semanales, se imparten en gallego».
Según el Consejo de la Cultura Gallega, dependiente de la Xunta, el 79% de los niños tiene el castellano como lengua materna inicial.
Etiquetas: Prohibido hablar español





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