NUEVO CURSO: ZP comparecerá en el Congreso ante la avalancha de muy malos datos económicos para aparentar q «toma la iniciativa» cuando la crisis arre

EL NUEVO CURSO POLITICO / La estrategia económica
Zapatero pide comparecer en el Congreso ante la avalancha de muy malos datos económicos
«Desplegará pedagogía» sobre las medidas adoptadas y explicará las perspectivas sobre el empleo - Los grupos ven en la nueva actitud del Gobierno un reconocimiento de la gravedad de la situación
Este es el nuevo propósito que contrasta con la actitud de antes del verano, cuando Zapatero intervino forzado por los grupos para explicar la crisis. El cambio de estrategia -decidido personalmente por el presidente- se ha hecho patente con su petición de comparecencia «inmediata» en el Parlamento para «desmenuzar los planes del Ejecutivo en materia de empleo, hacer balance de las medidas ya adoptadas frente a la crisis y explicar las perspectivas del Gobierno para los próximos meses», explican en La Moncloa.Los malos datos de empleo y, sobre todo, la certeza de que a finales de septiembre, cuando expiren los contratos temporales del verano, la situación se nublará aún más, han sido el motor de este viraje político en el que también han influido otras dos complicaciones de no poca enjundia: la necesidad de aprobar los Presupuestos y de alcanzar, antes de mediados de noviembre, un acuerdo sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. Con todos estos mimbres, las perspectivas políticas para un nuevo curso en el que habrá tres citas electorales, empiezan a ser preocupantes.
Los números hablan por sí solos: el déficit público en el primer semestre se situaba en el 0,9% del PIB; la tasa de desempleo armonizada con la UE alcanza el 11%; las ventas de automóviles han caído en un año un 41,3%; el turismo extranjero ha retrocedido un 8%; la venta de viviendas ha descendido un 30% en el primer trimestre; el déficit exterior se sitúa ya en un 10% del PIB y la tasa de morosidad en la banca alcanzó en agosto un 1,61% y en las cajas un 1,9%, el nivel más alto desde 1999.
El primer acto de la nueva estrategia que ha planeado el Gobierno se desarrollará el próximo domingo en el tradicional mitin de Rodiezmo, donde Zapatero empezará a «desplegar pedagogía» para explicar las medidas ya tomadas contra la crisis y garantizar la política de protección social. Después, la cita será en el Congreso, previsiblemente el miércoles 10, donde comparecerá a petición propia.
La actuación del presidente estará inmediatamente respaldada por todos los ministros, especialmente los del área económica, y por todo el aparato del partido.
«El curso ha empezado con la palabra crisis en boca de todo el mundo y el presidente no puede permanecer ajeno. El sabe que, políticamente, es esencial dar la cara y demostrar que está ahí, que ésa es su prioridad y no otras cosas», explican en La Moncloa.
En la cúpula socialista y en el propio equipo gubernamental no descartan que Zapatero plantee alguna nueva medida en relación con el empleo -el dato que mejor entienden y que más asusta a los ciudadanos- en su comparecencia parlamentaria, pero insisten, a sabiendas de que el margen a estas alturas es estrecho, en la expresión «hacer pedagogía» para señalar el eje central de la que será su intervención.
Creen, en definitiva, que muchas de las medidas que se han ido aprobando en los últimos meses no han sido explicadas lo suficiente y los ciudadanos están confusos respecto a su alcance y eficacia.
En Moncloa aseguran que, en cualquier caso, el presidente descartará una política de flexibilidad en el despido e incidirá en su compromiso con la protección social. Previsiblemente, también ahondará en la necesidad de desplegar una nueva vía de concertación de la vida laboral y familiar que, en su opinión, puede ser un campo interesante para propiciar la creación de puestos de trabajo.
En cualquier caso, «los acuerdos deben surgir del diálogo entre sindicatos y empresarios», señalan en el PSOE poniendo el foco de atención en la reunión que celebrará mañana la mesa de diálogo social tras el pacto alcanzado en julio.
Los grupos parlamentarios han acogido con poca esperanza la comparecencia del presidente. La valoran positivamente, pero también creen que «llega tarde», como es el caso del PP; o que en el fondo implica una «rectificación, que demuestra que la crisis es mucho más aguda de lo que se presumía», como señala el BNG.
En opinión de CiU, la comparecencia servirá de poco si Zapatero no reconoce que hay que aplicar medidas decididas aunque sean «impopulares», y se mantiene en sus 13 de no atender las propuestas que han hecho otros grupos. Para el PNV, la nueva actitud del presidente no es sino «una campaña de marketing para dar la sensación de que se están haciendo cosas».
Pepiño pone en marcha al PSOE para intentar pasar a la ofensiva políticaMANUEL SANCHEZ
MADRID.- Como en los momentos más difíciles de la pasada legislatura, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido tirar del partido para afrontar la crisis económica.De nuevo, el secretario general del PSOE quiere ir a la ofensiva, y será el vicesecretario general del partido, Pepiño Blanco, quien active la maquinaria socialista para intentar cambiar la percepción ciudadana que hay sobre cómo el Ejecutivo está afrontando la difícil situación económica que está viviendo el país.
En la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE, la primera tras el verano, Zapatero volvió a mostrarse atrevido, y pidió a su partido no sólo no quedarse en un segundo plano, sino dar un paso al frente para explicar, sobre todo, que la crisis económica no se afronta igual desde la derecha que desde la izquierda.
Blanco lo resumió en una frase en su comparecencia de prensa posterior: «La derecha quiere que la factura la paguen los más vulnerables, y nosotros queremos ayudar a quienes peor lo están pasando en esta situación».
Con este mensaje, el vicesecretario general del PSOE resumía la intervención de Zapatero en la dirección del partido, donde vino a indicar que la crisis económica no es un mal escenario para explicar las diferencias entre ambos partidos políticos.
Por ello, Pepiño anunció que el PSOE pone en marcha toda su estructura: reunión con los 52 secretarios generales provinciales; campaña en todas las provincias con actos políticos para explicar la acción del Ejecutivo ante la crisis; y un llamamiento a todas las administraciones públicas socialistas para que den ejemplo de austeridad y rigor.
Sobre éste último aspecto, Pepiñoo propuso la congelación de sueldos a los altos cargos y a los cargos políticos, pero precisó que sólo era una sugerencia y que la decisión del partido no era otra que dar recomendaciones generales, que no conllevaban la exigencia de medidas concretas en torno al límite del déficit o de otro calado.
En cuanto a la financiación autonómica, el número dos del PSOE quiso poner en valor el deseo unánime de todas las comunidades autónomas de revisar el modelo actual. «Que es un modelo, en contra de lo que dijo José María Aznar, que no es el definitivo y que no se ha mostrado eficaz», dijo.
Por ello, aventuró que más allá del «ruido actual» -una expresión utilizada por Zapatero en la reunión- habrá antes de final de año un acuerdo en esta materia.
Tampoco pareció muy preocupado Pepiñoo sobre los próximos Presupuestos Generales del Estado, e indicó que en breve se iniciarán las negociaciones con el resto de grupos parlamentarios para llegar a un acuerdo.
Eso sí, anunció que, en el boceto presentado en la Ejecutiva sobre las próximas cuentas del Estado, se advierte que serán rigurosas y serias para afrontar la crisis, aunque manteniendo los compromisos del PSOE en materia social.
EL PLAN DE PEPIÑO
1) Convocatoria de todos los secretarios generales federales y provinciales del PSOE para analizar la situación.
2) Campaña explicativa por todas las provincias de España para dar a conocer las medidas del Ejecutivo frente a la situación económica.
3) Petición a las comunidades autónomas y ayuntamientos gobernados por el PSOE para congelar los sueldos de altos cargos públicos y de los dirigentes políticos. Llamamiento a la austeridad en todos los ámbitos de la Administración Pública.
4) Reunión en octubre del Consejo Territorial del PSOE.
EL NUEVO CURSO POLITICO / El análisis / P&R
Las preguntas que Zapatero no responderá
FRANCISCO NUÑEZ
MADRID.- Con los datos en el bolsillo de la subida del paro en agosto, que hoy dará a conocer el INEM, el presidente del Gobierno anunció ayer su nueva comparecencia en el Congreso de los Diputados «con carácter inmediato» para informar de la situación económica y de las medidas que está adoptando el Ejecutivo destinadas a impulsar el empleo. De esta manera, Zapatero, que admite «meses con dificultades», reinicia el nuevo curso político en el que la coyuntura económica será la principal protagonista con la sombra de la recesión en ciernes y con la posibilidad de que el Gobierno se vea obligado a prorrogar los Presupuestos del Estado de 2008 ante la falta de apoyo de los nacionalistas por el desacuerdo sobre la financiación autonómica. Estas son algunas de las preguntas que el presidente del Gobierno debería responder en el Congreso.¿Hasta cuándo va a seguir la destrucción de empleo?
La única actuación del Gobierno que se conoce hasta ahora, el plan de recolocación, duerme el sueño de los justos desde hace más de cuatro meses en un cajón del despacho del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Mientras tanto, uno de cada cuatro trabajadores que hace un año tenía empleo, ahora está en el paro, hasta los 2,5 millones de desempleados totales, y ya hay 111.000 afiliados menos a la Seguridad Social que hace doce meses. El paro no va a dejar de crecer al menos hasta mediados del año que viene, que es cuando hay estimaciones de que la situación económica podría tocar fondo.
¿Para qué sirve el plan de recolocación de parados del Gobierno?
Los sindicatos han reconocido que este plan, aprobado en abril, no va a ninguna parte. Además, en el acuerdo sobre el Diálogo Social para esta legislatura se ha incluido la reforma del sistema público de empleo para que los servicios del Estado y de las autonomías colaboren en la búsqueda de trabajo. Sin embargo, esta reforma ya se pretendía en el acuerdo de 2004 y el Gobierno no movió un dedo. Los expertos dicen que la mejor medida para estimular el empleo es la reducción de las cotizaciones empresariales. Y el Gobierno no está por la labor.
¿De qué forma intenta evitar el Gobierno el empobrecimiento de los ciudadanos?
La inflación es el impuesto que más perjudica a las rentas de los españoles, sobre todo a las bajas. Y ni una sola medida del amasijo de Plan de Estímulo Económico, reeditado al menos tres veces desde que se aprobó en abril por el Gobierno para demostrar cierta actividad, sirve para intentar combatir la espectacular escalada de los precios.
¿Tiene algo que ver el Ejecutivo en el descenso en agosto de los precios al 4,9%?
Zapatero y Solbes echaron la culpa del repunte inflacionista a los precios «exógenos» del petróleo. Ahora deberán hacer lo mismo si se confirma su descenso. De todas formas, el Gobierno podría haber realizado actuaciones endógenas en paralelo. Por ejemplo, sigue impasible ante la subida de la denominada inflación subyacente (la que no incorpora la evolución de los precios de la energía o los alimentos frescos), que está en el 3,5%. Las reformas estructurales siguen brillando por su ausencia en los mercados. Entre ellos, el de la distribución alimentaria. De aquí que mientras España es un país eminentemente agrícola, la repercusión de los alimentos en la cesta de la compra es un 20% superior al de la UE. También se echa de menos un mayor control sobre la formación de precios de las gasolinas y gasóleos, y en general sobre el sector de los servicios.
¿Por qué no se ha adelantado la entrada de la directiva europea de liberalización de los servicios?
Hay tiempo hasta 2009. El Gobierno pretende que esté desarrollada antes de fin de año con el permiso normativo de las comunidades autónomas. En realidad, el Gobierno se durmió en los laureles del boom económico del ladrillo y no adelantó esta directiva tan necesaria para introducir competencia, y que pretende la libertad de horarios y servicios profesionales, o poner fin a la segunda licencia de apertura de grandes superficies comerciales.
¿Cuál es el resultado del Plan de Estímulo Económico?
En realidad, ninguno hasta ahora. Y se duda que sea eficaz contra la crisis. La devolución de los primeros 200 euros de los 400 de la oferta electoral de Zapatero se los ha comido la inflación. En cualquier caso, la mayor parte de estas medidas se han diseñado para 2009.
¿Cuándo bajarán las hipotecas?
De momento, no hay que hacerse ilusiones. Hay que esperar a que se confirme el descenso del precio del crudo para que el BCE afloje en su pertinaz lucha contra la inflación. Quizá el mejor indicio sea el riesgo de las principales economías europeas en entrar en situación de recesión. Los expertos descuentan para primavera y verano de 2009 sendas bajadas.
¿Por qué se vanagloria el Gobierno de que la UE crece menos que España?
El Ejecutivo anda nervioso. No sabe explicar cómo la economía ha pasado de crecer un 4% a menos de la mitad en doce meses y que el paro se haya llevado ya por medio a una cuarta parte de los trabajadores. El diferencial con la UE es de sólo tres décimas y, que crezca menos, significa que España tendrá menos posibilidades de exportar y de crecer.
¿Habrá recesión económica?
Zapatero dice que no se contempla a pesar de ese encefalograma plano de la economía con un testimonial crecimiento de sólo una décima entre abril y junio. Pero en el Ministerio de Economía piensan otra cosa. Es posible que este tercer trimestre el consumo se haya reactivado levemente por las vacaciones. Los analistas dicen que los peores augurios son para el cuarto trimestre de 2008 y el primero de 2009 con crecimiento posiblemente negativos. Y a esto se le denomina recesión.
¿Por qué no ha dado el Gobierno un tijeretazo al gasto público de 2008 tras la aparición del déficit?
Es la medida más contundente anticrisis que los expertos esperaban. Pero Zapatero no se ha atrevido. Tiene demasiados compromisos electorales adquiridos y no sólo en materia social.
¿Pueden prorrogarse los presupuestos actuales para 2009?
Es lo más probable si Zapatero no facilita a los nacionalistas catalanes un acuerdo previo sobre la financiación acordada en el Estatut. Se trata de la alternativa con más riesgos políticos para el Gobierno.
EL NUEVO CURSO POLITICOEl PP dice que la comparecencia del presidente llega «tarde»
Cospedal le emplaza a hablar de financiación autonómica y local, y acusa al Gobierno de mentir sobre la dotación a los ayuntamientos
CARMEN REMIREZ DE GANUZA
MADRID.- El PP lleva tanto tiempo pidiendo en vano la comparecencia de Zapatero para hablar de la crisis económica que la noticia de su comparecencia voluntaria le pilló por sorpresa.Ni siquiera se cebó el principal partido de la oposición en la rectificación política o el último giro táctico del presidente del Gobierno. Tras la reunión del comité de dirección, la secretaria general, María Dolores de Cospedal, se limitó a aseverar en rueda de prensa que dicha comparecencia «llega tarde» y que en las actuales circunstancias lo que hace falta en España es «menos palabras y más actuaciones» contra la crisis.
Además, la número dos del PP emplazó a Rodríguez Zapatero a no reducir su anunciada intervención en el Congreso a «hablar del desempleo» y le animó a que presente «medidas económicas» acordes con la situación y una propuesta también definida sobre el nuevo «sistema de financiación».
Según aseguró la dirigente popular, ambas cuestiones van «indisolublemente unidas», puesto que de la financiación autonómica dependen las prestaciones sociales para los ciudadanos, especialmente, en este tiempo de crisis.
Y en este sentido, Cospedal urgió al Gobierno a incluir en la nueva negociación sobre las cuentas autonómicas un nuevo plan de financiación local que garantice el primer y más «inmediato» nivel de prestaciones y servicios de atención social a los que tienen derecho los ciudadanos, sea cual sea el color político de los ayuntamientos.
La secretaria general de los populares dio más importancia a este doble emplazamiento que al propio anuncio de la comparecencia de Zapatero en el Congreso para hablar de la crisis. No sólo habló de «la necesidad de que el Gobierno presente de manera urgente su plan de financiación autonómica» sino de que «cierre» el «frente» abierto de la local.
Y en este punto, se mostró especialmente incisiva, hasta el punto de acusar al Ejecutivo de reducir la dotación presupuestaria a las corporaciones locales y de manipular las cifras hasta informar de lo contrario. «Hemos conocido», dijo, «que en este ejercicio se va a dotar a los ayuntamientos de 700 millones de euros menos de los que recibían anteriormente», pese a que el Gobierno dice que se incrementará la aportación del fondo municipal. «No es verdad», puntualizó: «El fondo municipal decrece este año y el incremento que se produce no es otra cosa que el pago de los atrasos que el Estado debía a los ayuntamientos».
A modo de iniciativa política en relación con este problema, la número dos del PP anunció la convocatoria, esta misma semana, de una reunión de la dirección del partido con sus representantes locales en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para «tomar posición» e intentar trasladarla a la propia organización que representa a «los vecinos de toda España».
En vísperas del Comité Ejecutivo nacional que el PP celebrará hoy, Cospedal insistió en que la reducción de la financiación local «alarma a los alcaldes de todos los colores políticos».




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