MERCADOS: CRISIS: Los analistas también dejan solo a Zapatero/ La Bolsa augura que lo peor está por llegar/ La Bolsa, de la cumbre al vértigo

Crisis
Los analistas también dejan solo a Zapatero
El panel semestral de expertos consultados por MERCADOS vaticina un grave deterioro de la economía: Sólo creceremos un 1,3% este año
Por F. Núñez y M. Canales
Un economista, según la definición más tradicional, es aquel que es capaz de predecir el pasado con los datos del presente. Del futuro, mejor no hablar, sobre todo cuando se solapan en la misma tormenta económica varias crisis. Una, interna, de la construcción.Y dos más, importadas, novedosas y de difícil pronóstico por su coincidencia en el tiempo: la crisis de liquidez de los mercados y la petrolífera y de materias primas, aderezada por primera vez con la especulación en los mercados de futuros. A ello hay que sumar la globalización de la economía española.
Nadie se lo esperaba, pero el que más ha fallado ha sido el Gobierno.Lo que iba a ser «una desaceleración suave», se ha convertido en una dura crisis con el empleo y el consumo como grandes perjudicados.
Ni siquiera los más pesimistas del panel de expertos consultados hace seis meses por MERCADOS -representantes de las principales instituciones económicas, financieras y empresariales- vaticinaron la complicada situación económica por la que pasa el país en la actualidad.
Sin embargo, a medida que obtenían más información, fueron rectificando sus previsiones a la baja y Zapatero les llamó «antipatriotas».Lo mismo hicieron los organismos internacionales. Ahora, los analistas sitúan el crecimiento de la economía para 2008 en un 1,3% y dejan también solo a Zapatero en sus «serias dificultades» a la hora de definir la situación económica y su evolución.
Todos coinciden ahora en que la economía está en una crisis peor aún que la de 1993 (la más seria de los últimos tiempos). El petróleo también tuvo la culpa. Pero, por ejemplo, no existían los barriles de papel de crudo (compras a futuro) que calientan su precio, la construcción pesaba menos en el PIB y en el empleo, y se usó la política monetaria para compensar la falta de competitividad.
Zapatero dijo en el debate parlamentario, antes de que sus señorías se vayan dos meses largos de vacaciones, que «estamos mejor que los demás países europeos».
Ha crecido el PIB per cápita y existe un colchón de las cuentas públicas. Pero es evidente que no se puede saber qué hacer si no se ha hecho un diagnóstico real. Por tanto, esa distancia que se había recortado a los países de la UE se está dilapidando a marchas forzadas, lo mismo que el superávit (con ofertas electorales convertidas ahora en «medidas para reactivar la economía»).
Sólo hay que ver que mientras las economías más fuertes de Europa aguantan y crecen, por ejemplo Alemania, el crecimiento español tiene puesta la marcha atrás. A Solbes ya no le salen las cuentas y prepara el terreno para la estabulación o la recesión. De ahí que ya está diciendo que en el segundo trimestre el crecimiento fue casi cero y que vienen tiempos peores, de mayor debilidad.
Zapatero siempre ha gobernado con el viento a favor en materia económica. Los expertos manifiestan sus dudas sobre si con el viento en contra será capaz de gestionar la crisis cuando ni siquiera reconoce que existe. Mientras, todo el mundo económico, empresarial, social y hasta político, advierten de la gravedad de la situación. Sobre todo para el empleo, la masa electoral.
El Ejecutivo se ha quedado solo. Día a día renueva el argumentario, con el que los ministros se documentan para mantener todos los mismos criterios, con nuevos datos. Pero cada vez son más negativos.
Desde hace nueve meses no sale un dato positivo. Los analistas dicen que «aunque es difícil acertar, el Gobierno siempre ha ido intencionadamente con retraso en sus análisis», aunque Economía tiene información real, porque no se quiere reconocer que se han desaprovechado por inacción los últimos cuatro años de bonanza económica».
Y esto está a punto de estallar. La situación se precipita y Zapatero va a tener dificultades, porque cuando empiece a hablar de crisis, la situación será otra, quizá de estanflación o de recesión. Los sindicatos son un hervidero porque ni negociando convenios a la baja van a poder contener la avalancha de despidos.La CEOE ha dicho que el ajuste va a producir otro millón y medio de parados en los próximos meses .
Solbes ha empezado ya a preparar el terreno de la siguiente fase. Ya no puede ocultar que el crecimiento apenas existe. Esta semana pasada reconoció que el PIB crece por debajo del 0,3% del primer trimestre de 2008 (en tasa intertrimestral) para afirmar acto seguido que la economía española seguirá «débil durante algunos trimestres más», para acabar el año con un crecimiento «algo por debajo del 2% y con un aumento del desempleo». Y trasladó a finales de 2009 el comienzo de la reactivación cuando hasta ahora sostenía que iba a ser a partir del segundo semestre de ese año.
Zapatero dijo en el debate parlamentario sobre «el ajuste severo» del pasado miércoles que en el segundo trimestre el PIB se ha situado en el 2%. Eso significa que en tan sólo tres meses el crecimiento se ha reducido en siete décimas en tasa interanual y que en intertrimestral será del 0,2% (seis meses atrás crecía cuatro veces más). Si sumamos los dos crecimiento intertrimestrales tenemos que en el primer semestre de 2008 el PIB sólo ha aumentado medio punto. Esto quiere decir que, si los próximos trimestres van a ser peores, a final de año el crecimiento de la economía puede situarse por debajo del 1%.
Los analistas
Los expertos ya anticipan el duro ajuste y la mayoría piensa que el PIB estará más próximo a un crecimiento del 1% que del 2%. Sin embargo, la media en la que coinciden los analistas se sitúa en el 1,3%. Sólo entidades como BBVA y Santander apuestan todavía por un aumento de la economía para 2008 superior, con el 2,6% y 2,7% respectivamente.En cuanto a los tipos de interés, que el BCE los elevó el jueves al 4,25%, los analistas coinciden en que se mantendrán así hasta final de año. Los precios los sitúan en el 4,2%, en línea con la última revisión hecha por Solbes.
En todo caso, advierten de la dificultad de un pronóstico certero cuando el precio del petróleo no muestra indicio alguno de moderación y todavía queda por aflorar un tercio (según datos del FMI) del ajuste patrimonial que tendrán que hacer los grandes bancos internacionales para dotar sus riesgos por las turbulencias financieras.
En realidad, sólo los analistas de Banco Urquijo, Deutsche Bank y Schroders España situaron el crecimiento económico en el primer trimestre por debajo del 2,7% oficial.
El panel de expertos también falló al pronosticar la evolución de la Bolsa española, que sumó la semana pasada el peor semestre de su historia, al registrar el Ibex 35 una caída del -20,6%.Sólo un experto, el analista Juan Ignacio Crespo, vaticinó la caída del Ibex 35 (12.000 puntos), cercano a los 11.765 a los que cerró el viernes. La media de las predicciones se quedó en los 15.000 puntos.
Pese a que la mayoría se mostró entonces poco optimista con respecto al primer semestre de 2008, con sus previsiones de diciembre sobre la situación del PIB, IPC y la tasa de paro, entre otras magnitudes, nadie se imaginó que la inflación para este primer semestre del año se situaría por encima del 4,5%.
La media de las respuestas de los expertos sobre los precios se quedó en el 3,3% (ver gráfico). Los que más se acercaron fueron José Luis de Sebastián, de Esade, y el abogado Félix Borstein, que pronosticaron un aumento del 4% y del 4,2%, respectivamente.Aun así, muy lejos del 5,1%, aún por confirmar, del IPC en junio.
Otro dato inesperado ha sido el del paro, que lleva aumentando desde hace once meses (con un breve lapso en septiembre y marzo).En el primer trimestre de 2008, la crisis se ha llevado por delante casi un cuarto de millón de trabajadores respecto a los tres meses anteriores, según la EPA. Y el paro registrado del INEM ha aumentado en 423.237 personas desde los primeros síntomas de desaceleración económica.
En diciembre pasado, nadie sospechó que seis meses después el 9,63% de la población activa estaría desempleada. Los más pesimistas fueron los analistas de la ETT Manpower, que situaron la tasa en el 9.5%. La media se quedó en el 8,5%.
Pero si las previsiones de los expertos fueron pesimistas a principios de año, sus cálculos para fin de 2008 lo son aún más. Lo mismo sucedió con las organizaciones económicas internacionales, que han modificado varias veces a la baja sus previsiones sobre la economía española.
Las previsiones del paro son desoladoras. Casi la mitad de los participantes en esta edición del panel de previsiones prevé que la tasa de desempleo para finales de año superará el 11%, mientras que más del 50% cree que la inflación se situará o superará el 4%.
LA CRUDEZA DEL PARO
La crisis ha llevado al paro a 424.555 trabajadores en un año.El total es de casi 2,4 millones, una cifra que no se producía desde 1998. De ellos, 370.200 proceden del 'ladrillo'.
PREVISIONES FINANCIERAS
13.000 Es la media de las predicciones sobre la Bolsa (Ibex 35) que hacen los expertos de aquí a final de año. En seis meses, el índice ha caído un 20,6%.
11.765 Son los puntos con que cerró el viernes pasado la Bolsa de Madrid, lastrada por las entidades financieras.
4,25% A ese nivel elevó el BCE los tipos de interés el pasado jueves, al subir el precio del dinero un cuarto de punto. Coincide con las previsiones del panel de expertos de MERCADOS.
PRONOSITICO
Los analistas insisten en las dificultades para acertar con las previsiones, sobre todo cuando los precios del petróleo no muestran ningún indicio de moderación y todavía falta por computar un tercio de los riesgos financieros adquiridos por los bancos en la crisis 'subprime'.EL GOBIERNO
Pedro Solbes: «La economía española ha tenido un crecimiento entre abril y junio algo inferior al 0,3% y seguirá siendo débil durante algunos trimestre más».LOS BANCOS
EXPERTOS La media de los analistas vaticina un crecimiento en el entorno del 1,3%, aunque algunos mantienen que puede ser inferior.BBVA y SANTANDER son casi las únicas entidades que apuestan por un aumento de la economía superior, con el 2,6% y 2,7% respectivamente.
CRECIMIENTO EN CUARENTENA
EN 2008... la previsión del Gobierno del 3,3% que figura en los Presupuestos pasó al 3,1% en diciembre de 2007, al 2,3% en mayo y ahora se sitúa por debajo del 2%.
0,3%... es el incremento del PIB en el primer trimestre del año, pero el del segundo trimestre es inferior.
1%... es el crecimiento a fin de año que sale de las cifras que facilita Ejecutivo.
MERCADOS
La Bolsa, de la cumbre al vértigo
El parqué español registra el peor semestre en 60 años con una caída del -21% y muchos valores con pérdidas acumuladas de hasta el -50%
Por Carmen Llorente y María Vega
Siempre se ha dicho que para conocer el estado de salud de un país lo mejor es mirar la evolución de la Bolsa, considerada como un certero barómetro de la economía. Y a lo largo de 2008, el mercado de acciones madrileño, con sus constantes caídas y su elevada inestabilidad, ha venido anunciado la crisis económica en la que se ha sumergido España y la creciente desaceleración del PIB mundial. El Indice General de la Bolsa de Madrid acaba de cumplir su peor semestre desde 1948, al sufrir una caída del -21% y el más negativo de los 16 años de historia del Ibex 35 -el indicador que agrupa a las principales empresas cotizadas-, con un retroceso del -20,6%.
Las pérdidas se agrandan si se toma como referencia el último trimestre de 2007, cuando el Ibex coronó el récord histórico en 16.040 puntos. Desde entonces, este indicador que agrupa a los valores VIP del mercado ha caído un -26% y en la última sesión cerró en 11.765,90 puntos. El Indice General de la Bolsa de Madrid, que representa a la mayoría de las cotizadas en el mercado continuo español, se ha alejado un -45% desde los máximos del año pasado.
Con desplomes superiores al -60% en las acciones inmobiliarias, la Bolsa española ha dado buena cuenta de la aguda crisis que padece el sector del ladrillo. La caída del consumo en España se está dejando notar con fuerza en empresas como Adolfo Domínguez, que retrocede un -65% en el último año o NH Hoteles, con un descenso del -45%.
Los astronómicos precios del petróleo han provocado el desplome de las aerolíneas: Iberia y Vueling pierden un -60% y un -80% respectivamente, y el descenso de la actividad y el incremento de la morosidad lastra a los bancos pequeños y medianos con pérdidas superiores al -35%.
Espectacular ha sido también el hundimiento en el último año de las empresas de medios de comunicación, que pierden casi la mitad de su valor. Además, la continua amenaza de subidas de los tipos ha provocado la huida de los inversores de los valores más endeudados, como Sacyr Vallehermoso, Ferrovial o ACS.
«La Bolsa ha descontado ya con contundencia la crisis económica.Hay auténticas sangrías en la mayoría de los valores domésticos, aquellos cuya actividad se limita, principalmente, a España», dice Juan JoséFernández-Figares, jefe de análisis de Link Securities, que apunta que son las empresas con mayor diversificación internacional y menos dependientes de la economía española las que menos reflejan en su cotización el cambio de ciclo. Hablamos especialmente de Santander y Telefónica, dos valores que suponen el 38% de la ponderación del Ibex.
La compañía de telecomunicaciones, que obtiene un 36% de sus ingresos de Latinoamérica y un 26% de Europa, no sólo no pierde valor en Bolsa en el último año, sino que registra una revalorización del 4%, mientras que el Santander, el primer banco del mundo por beneficios, se deja sólo un -13,4%.
El más bajista de Europa
Si se eliminaran de la Bolsa española a Telefónica y la entidad presidida por Emilio Botín, la caída del Indice General de la Bolsa de Madrid en 2008 superaría el -30%, lo que convertiría al parqué madrileño en la plaza más bajista de Europa en el año y una de las peores del mundo.
Y lo peor es que, tras un primer semestre pésimo, la mayoría de los expertos afirma que el ciclo bajista proseguirá los próximos meses.
«Mires por donde mires todo son factores negativos. Todo está en contra de la renta variable», explica Alberto Roldán, director de Inversiones de Inverseguros.
El escenario económico español amenaza con nuevas tormentas en el mercado de acciones: la inflación ha superado ya el 5%, el PIB se desacelera a marchas forzadas y el consumo de las familias acumula seis meses consecutivo de caídas. «Todo hace indicar que la crisis económica va a ser muy dura, lo que se reflejará en el conjunto de la Bolsa», explica el analista de Link Securities.
El escenario internacional tampoco ayudará al parqué madrileño a abandonar su tendencia descendente. Con una inflación en la eurozona en el 4%, el Banco Central Europeo (BCE) decidió subir los tipos de interés un cuarto de punto el pasado jueves, hasta situar el precio oficial del dinero en el 4,25%. No obstante, tras anunciar esa medida, el presidente de la institución, Jean-Claude Trichet dejó entrever que no habrá más subidas a corto plazo, en contra de la opinión de muchos analistas que auguraban que el dinero se encarecería aún más este año.
Se espera que la Reserva Federal de EEUU siga la línea del BCE para contener la presión inflacionista.
Una subida de tipos es una de las peores noticias que puede recibir la Bolsa porque, con el encarecimiento del precio del dinero, las acciones pierden atractivo frente a la renta fija. Si además ésta va acompañada de inflación y desaceleración económica, el cóctel resulta explosivo.
De ahí que la desconfianza se haya adueñado del mercado en 2008 y los inversores hayan salido despavoridos de la renta variable para refugiarse en depósitos.
Algunos analistas temen que la crisis bursátil actual sea en tamaño y duración igual a la sufrida entre 2000 y 2003, años en los que la Bolsa española se dejó más de un -50% y dejó pillados con grandes pérdidas a muchos inversores.
Entonces, hace ocho años, la crisis de la Bolsa fue provocada por los atentados terroristas en EEUU, los escándalos empresariales contables y el desplome de las empresas de telecomunicaciones e internet.
El desencadenante del actual desplome del mercado bursátil también está en EEUU, donde el pasado verano se desató la crisis de las hipotecas basura o subprime que ha puesto patas arriba al sector financiero mundial. El efecto inmediato de impago de muchos créditos en la primera potencia del globo ha sido el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, lo que ha obligado a los inversores a refugiarse en las materias primas; inversiones que han colocado el petróleo en los máximos históricos de 146 dólares, el oro por encima de los 940 dólares la onza y las materias primas agrícolas y los metales en precios nunca vistos.
Y la subida del crudo, de los cereales, del carbón o de los metales preciosos ha presionado al alza la inflación en todo el planeta.
«Creo que vamos a ver más caídas en la Bolsa. No veo un mercado de acciones al alza hasta, al menos, 2010», afirma el director de inversiones de Inverseguros. Otros analistas no se atreven a augurar cuánto más durará la época de vacas flacas en las Bolsas.Aunque en el caso de España tienen una cosa clara: si las negativas perspectivas económicas se confirman, el parqué madrileño será de los últimos en incorporarse a la futura recuperación del resto de los mercados.
«Todavía tenemos por delante una larga travesía del desierto», apunta Juan Cueto, director de Inversiones de Ibersecurities.
Con la Bolsa en retroceso y el sector inmobiliario en caída libre es momento de tener el dinero en sitio seguro y elegir con cuidado dónde y cuándo invertir los ahorros para sacar el mejor provecho posible. Una tarea especialmente difícil para los españoles, ya que la altísima inflación restará rentabilidad a los escasos rendimientos obtenidos. Aquí ofrecemos una serie de consejos.
Retirada a tiempo
Si la caída bursátil le ha pillado de lleno y registra ya fuertes pérdidas es importante que estudie en qué valores ha invertido. Si es accionista de una empresa sólida con un negocio claro y que no soporta un alto endeudamiento, puede mantener posiciones y esperar a que vuelva un ciclo alcista, que puede tardar años en llegar. Pero si por el contrario, está en una empresa pequeña con problemas financieros y sobre la que pesan incertidumbres ante la evolución futura de su negocio, no espere más y venda cuanto antes. La experiencia dice que en las crisis bursátiles mueren muchas compañías y que los inversores no vuelven a recuperar su dinero. Siempre tiene la opción de rescatar las acciones invertidas en un valor pequeño y con importantes dificultades en el momento actual y colocarlas en un valor sólido.
Para arriesgados
En el caso de ser un inversor amante del riesgo, mejor evitar el sector inmobiliario que puede seguir con su desplome. Tampoco debe invertir en las constructoras más endeudadas, en las compañías de consumo ni en los bancos medianos presionados por el aumento de la morosidad.
Valores refugio
Algunos analistas afirman que, aunque es probable que veamos más caídas, quizás sea el momento de ir tomando pequeñas posiciones en algunos valores con el objetivo de hacer una inversión a largo plazo. Habría que elegir empresas de corte internacional como Santander, BBVA, Telefónica, Inditex o Acerinox, y compañías eléctricas muy castigadas en los últimos meses pero con negocios constantes, que acaban de beneficiarse de la subida de las tarifas.
Depósitos
Para la mayoría de los ahorradores y quienes quieran dormir sin la preocupación de cuánto más caerá la Bolsa al día siguiente lo mejor son los productos de renta fija con rendimiento asegurado de antemano. Ante la necesidad de obtener liquidez, bancos y cajas de ahorros han lanzado depósitos bancarios y cuentas a plazo fijo con un interés anual del 5% y el 6%. Otra opción son las letras del Tesoro a un año, con una rentabilidad actual del 4,6%.
Fondos garantizados
Es la mejor opción para el ahorrador conservador, pero su rendimiento es menor al del depósito bancario. En mayo estos productos de inversión colectiva acumulaban una ganancia anual del 3%, por debajo de la inflación.
Comprar dólares
Hacen falta ya 1,58 dólares para comprar un euro. Muchos analistas no ven justificado el desplome del dólar frente a la moneda europea y creen que es un gran momento para invertir en productos financieros en el denominado billete verde.La mejor opción para los más conservadores son los fondos de inversión de renta fija americana, con lo que se beneficiará de la perspectiva de subidas de los tipos de interés al otro lado del Atlántico y de una futura revalorización del dólar.De nuevo esta opción sólo es válida para inversiones a largo plazo, pues en los próximos meses la moneda americana podría seguir perdiendo peso frente al euro.
Apuesta por el 'oro negro'
Para que el pequeño inversor aproveche el rally alcista del petróleo, lo mejor es apostar por fondos que inviertan en compañías petroleras y en los mercados de futuros sobre el crudo. En España están domiciliadas las principales gestoras internacionales con fondos especializados que acumulan suculentas rentabilidades.
Metales preciosos
El oro es un valor refugio en tiempos de crisis económica y alta inflación. El metal amarillo se ha revalorizado un 250% desde el año 2000 y la onza cotiza por encima de los 900 dólares, cerca del máximo histórico alcanzado en marzo en 985 dólares. La mejor forma de invertir en oro es con fondos de inversión, que acumulan una rentabilidad en 2008 superior al 10%.
Agricultura
El aumento de la demanda de cereal de los países emergentes y el uso de la producción agrícola para elaborar biocombustibles ha desatado la especulación sobre las materias primas agrícolas en los mercados de futuros. Imposible para un ahorrador normal invertir en estos complicados productos financieros, pero al calor del boom agrícola las empresas productoras de semillas, abonos y fertilizantes están subiendo como la espuma.
Los fondos de materias primas protegen al inversor de la crisis
La crisis financiera ha situado a los mercados 'refugio', como el de las materias primas, como la inversión más rentable en la primera mitad del año en la que el precio de la energía, los productos agrícolas y los metales preciosos han repuntado espectacularmente.
Los fondos de inversión que apuestan por las 'commodities' son los que en estos momentos dominan el mercado. Entre los 30 primeros fondos por rentabilidad, 29 pertenecen a esta categoría, que obtiene un rendimiento medio superior al 20%, frente a la corrección del 10,4% que sufre de media el conjunto de fondos, según los datos de la consultora Morningstar.
El barril de crudo Brent ha subido un 49,5% y el West Texas un 46,6% lo que también ha podido servir de acicate al repunte del resto de 'commodities'. Los analistas están divididos sobre el alcance del 'boom' del oro negro. Mientras algunos creen que el 'oro negro' ha alcanzado cotas fuera de la realidad, otros aseguran que el crudo puede llegar a superar los 200 dólares en 2009.
Entre las principales materias agrícolas afectadas por la mayor demanda de los países emergentes y el uso de biocombustibles, entre otros factores como el puramente especulativo, el precio del maíz se ha elevado un 65,9% y el del trigo un 30%.
Por último, los metales preciosos no se quedan a la zaga, revalorizados también por la depreciación del dólar: el precio del platino se ha incrementado en un 33,5% durante los seis primeros meses de este año, el precio de la plata un 18,2% y el del oro un 10%.
NIVELES DE 2006
La Bolsa augura que lo peor está por llegar
Trichet sugiere que no volverá a incrementar los tipos de interés, pero el mercado continúa en caída libre, mientras el crudo no deja de subir.
Por María Vega
La reunión que el Banco Central Europeo mantuvo el pasado jueves ha mantenido en vilo a los inversores a lo largo de toda la semana.Tal y como estaba previsto, el presidente de la Institución, Jean-Claude Triche, anunció una esperada, aunque no deseada por muchos, subida de tipos de interés, que ha situado el precio oficial del dinero un cuarto de punto más alto, hasta 4,25%. La primera reacción de las Bolsas europeas a esta noticia fue una fuerte caída que se mitigó después de que Trichet pronunciase unas palabras que dejaban entrever que el BCE no prevé nuevas subidas del tipo de interés en 2008.
En España, el selectivo español IBEX 35 no sólo no ha conseguido recuperar el nivel de los 12.000 puntos que perdió el pasado viernes, 27 de junio, sino que además, ha cerrado esta semana en su nivel más bajo desde el mes de agosto de 2006, en 11.765,90 puntos.
Por si alguien todavía tenía dudas, tras los resultados de esta semana ha quedado claro que la Bolsa española se enfrenta este año al peor ejercicio de toda su historia si se analiza su evolución desde el pasado enero con una caída del -22,5%, frente al derrumbe del -21% que sufrió en el año 2000.
El sector bancario ha sido el que peor ha despedido la semana, después de que el pasado viernes, un día después de conocer la decisión del BCE, Goldman Sachs recortara el precio objetivo de cincuenta bancos de toda Europa.
Los analistas del banco de inversión estadounidense explicaron en una nota que la decisión estaba justificada porque el sector necesitará entre 60.000 y 90.000 millones de euros para mantener sus ratios financieros en los niveles actuales dadas las dificultades de crédito.
Goldman incluyó en su informe a los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, y a tres de los medianos: Bankinter, Sabadell y Popular. Todos ellos reaccionaron con grandes pérdidas de hasta el -4,21%.
Además del desplome de la banca, hay que resaltar la caída sufrida por Iberia, que en los últimos cinco días ha caído un 21,97% debido a la escalada del precio del petróleo, que tampoco ha dado tregua a los inversores esta semana.
La otra aerolínea que cotiza en Bolsa, Vueling, ha sufrido un derrumbe aún mayor esta semana, en la que ha caído un -24,4%, hasta 5,16 euros.
El precio del oro negro alcanzó un nuevo máximo el pasado jueves, cuando el barril de crudo Brent llegó a los 146,69 dólares.
En terreno positivo sólo cabe destacar a Telefónica e Iberdrola Renovables.
La primera empresa de telecomunicaciones española ha sido el mejor valor de la semana con un avance del 3,04%, gracias a que Merrill Lynch incluyó el jueves a la compañía en su lista de favoritos del sector.
Por su parte, la filial de renovables de la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán ha subido en los últimos cinco días un 1,89%, después de que la ejecutiva de la compañía haya convencido a sus accionistas sobre su capacidad para conseguir sus objetivos en un Investor¿s Day que se celebró en Escocia.
INVERSIONES
La falta de dinero pone en peligro las nuevas infraestructuras
Entre 2010 y 2030, se necesitarían invertir en todo el mundo 240.000 billones de euros en carreteras, telecomunicaciones, electricidad, agua y ferrocarril.
Por Julián González
La crisis tocará de lleno a las infraestructuras. Muchos gobiernos están revisando ya sus proyectos y otros han tenido que suspender incluso parte de las inversiones que estaban comprometidas debido al enorme déficit que les supone llevarlas a cabo. Algunos estados están intentando que el sector privado se comprometa y meta dinero, pero la crisis financiera cada vez más agravante está resultando muy complicado captar financiación. En muchos casos se está utilizando el modelo project finance (financiación privada de infraestructuras) que permite dejar abierto el precio de mercado a financiar para poder asumir posteriormente cualquier incremento inesperado en el coste del proyecto.
Se estima que en el periodo 2010-2030 se necesitarían invertir en todo el mundo entre 160.000 y 240.000 billones de euros en proyectos de carreteras, ferrocarril, telecomunicaciones, electricidad y agua. Pero en el último año dos circunstancias han modificado el mapa inversor mundial. Primero, el incremento del barril de petróleo y de las materias primas. Segundo, el mercado de los créditos están amenazando el crecimiento y la prosperidad de las economías avanzadas . Todo ello está derivando en una contracción de las finanzas públicas.
A pesar del pesimismo que inunda a la mayoría de los países, los analistas sostienen que parte de los proyectos de infraestructuras se van a mantener porque los fondos están dispuestos a seguir invirtiendo. «Los mayores problemas pueden estar en los mercados maduros. Los fondos privados piensan, en cambio, que la demanda en países en desarrollo es muy boyante y pronto o tarde entrarán», sostiene Fernando Vizoso, gerente de infraestructuras de KPMG.
La dificultad no viene de ahora solo. La mayoría de los estados más poderosos arrastran desde hace tiempo fuertes déficits por otras inversiones acometidas por lo que en muchos casos es muy difícil que algunas potencias puedan seguir endeudándose. En el caso de la Unión Europea, muchos países lo tienen más complicado aún, ya que las normas comunitarias les obligan a mantener déficit cero.
El Gobierno portugués, por ejemplo, ha recomendado a las empresas nacionales de construcción que busquen socios y empresas extranjeras para poder acudir a las licitaciones de obras públicas para los próximos años. El Estado tiene previsto invertir unos 50.000 millones de euros hasta 2018 y las constructoras portuguesas declaran no tener capacidad suficiente para desarrollar y financiar las propuestas para los concursos en marcha.
Uno los riesgos que la financiación privada conlleva es que, al tener que dar entrada al capital foráneo, la propiedad del proyecto y la gestión pasan a depender del banco o de quien presta el dinero con lo que las grandes infraestructuras no están controladas por el Estado.
Lo que sí es cierto es que la fuerte demanda de capital que hay en estos momentos está generando una gran competencia entre los propios gobiernos a la hora de atraer inversión privada.Según un informe de Ernst & Young, se estima que los recursos privados podrían suponer anualmente entre un 10% y un 15% del capital necesario.
Financiación exterior
«Existen muchas y buenas oportunidades para afrontar inversiones beneficiosas para ambas partes», explica Dale Anne Reiss, director en Real Estate de Ernst & Young Global. «Los gobiernos necesitan urgentemente financiación exterior y la experiencia del sector privado para mejorar o reemplazar infraestructuras antiguas.Al tiempo, los inversores pueden beneficiarse de dichas oportunidades», subraya.
Al contrario de lo que ahora sucede, en otras circunstancias la banca no ha presentado problemas a prestar dinero a inversiones en grandes proyectos de infraestructuras porque las expectativas suelen cumplirse al tener una fuerte disponibilidad de beneficios recurrentes. Por ejemplo, en el caso de las autopistas, el superávit suele ser positivo y la banca no se fija en el corto plazo sino en el periodo largo de la concesión.
Actualmente, la mayor parte de los grandes proyectos se encuentran en China e India. Son los mercados que más están tirando de la inversión privada. Desde 1990 hasta 2005 China ha ejecutado un total de 483 proyectos y ha invertido cerca de 75.000 millones de dólares.
Todo lo contrario de lo que ocurre con los países emergentes que se están viendo seriamente tocados, el gobierno chino está dispuesto a tratar de paliar cualquier síntoma de desaceleración con gasto en políticas sociales, en infraestructuras y cualquier otra medida que pueda fomentar el consumo.
Además, las Olimpiadas han impedido parar los proyectos comprometidos.Por otro lado, los desastres naturales que han sacudido el país, incluido el terremoto de Sichuan, están ofreciendo nuevas oportunidades a la hora de reconstruir numerosas infraestructuras que han quedado completamente destrozadas.
Las constructoras españolas asfaltan medio mundo
Todas estas macroinversiones están sirviendo en muchos casos a las compañías constructoras españolas para salir del atolladero y salvar parte de los graves problemas que tienen en el país por la caída de la construcción y del negocio inmobiliario. En este caso, la patronal Seopan ha pedido al Gobierno que mantenga intacto el Plan Estratégico de Infraestructuras (PEIT) con unas inversiones previstas desde el año 2005 hasta 2020 de casi 250.000 millones de euros. Se trata del mayor paquete que España ha tenido, pero que podría correr peligro por la situación económica.
De momento, el Gobierno ha anunciado que mantiene intactas las inversiones previstas, pero la patronal Seopan ha pedido a través de su nuevo presidente David Taguas que incremente en otros 20.000 millones de euros la inversión prevista en construcción durante esta legislatura.
Taguas esta actuando de lobby ante la Administración y ante el Ministerio de Fomento debido a sus buenas relaciones con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Como ex director de la Oficina Económica de Presidencia participó en el pasada legislatura en el diseño del plan de infraestructuras y tiene unas excelentes relaciones con la titular de Fomento, Magdalena Alvarez.
Expansión internacional
Pero a parte de las inversiones en España, las grandes constructoras están intentando ampliar sus redes fuera. No sólo para paliar el mal momento que vive la economía española sino para ampliar su cartera de negocio. Chile y Canadá son dos de los países donde las empresas españolas están licitando ahora obras -Abertis, Itinere, Ferrovial y ACS- y están compitiendo entre ellas mismas.En EEUU, en Texas concretamente, se están haciendo bastantes concesiones, así como en Miami y Chicago, en la autopista de Indiana.
En Europa, Italia tiene pendiente de hacer un gran plan de infraestructuras y las grandes constructoras españolas están expectantes para meter la cabeza. Irlanda es otro de los países ahora más pujantes.Se están empezando a hacer grandes conexiones de autopistas con el Norte y el Sur y están ya metidas Ferrovial, Itinere y ACS.
Abertis es una de las más dinámicas. Recientemente anunció la adjudicación de la mayor privatización de una autopista en Estados Unidos, la Pensilvania Turnpike.La compañía que preside Salvador Alemany se sitúa con esta operación a la cabeza de las mayores concesionarias del mundo con cerca de 10.000 kilómetros de autopistas.
Junto con Itinere (Sacyr) y Cintra (Ferrovial) son las tres empresas que se adjudican mayor número de autopistas en el mundo por delante incluso de otros gigantes como la italiana Atlantia (antigua Autostrade) y el grupo francés Vinci. Otraas como ACS, FCC y OHL están introduciéndose cada día más en este negocio.
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La banca tiene la llave para devolver la confianza
Por Carmen Ramos
Hoy tenemos que empezar pidiendo disculpas, ya que la semana pasada el duende de la imprenta hizo una de sus típicas travesuras y cambió el nombre de las dos empresas a las que hicimos referencia.Los comentarios de Gas Natural y Acerinox aparecieron con los epígrafes de BME y Abengoa, dos valores que se comentaron una semana antes.
En los últimos días hemos estado pendientes de la reunión del Banco Central Europeo y de la evolución del precio del crudo.Nos afecta a todos la evolución de los tipos de interés y del precio de los carburantes. La entidad monetaria se ha ceñido al guión que escribió el 5 de junio, cuando anunció la posibilidad de subir los tipos de interés un cuarto de punto, hasta el 4,25%.No ha querido desdecirse, pero su presidente, Jean-Claude Trichet, ha tranquilizado a los mercados, evitando que los fondos se pusieran a vender bonos de renta fija, a la búsqueda de una mayor rentabilidad futura en los mercados de renta variable. Por este motivo ha cambiado su discurso, ha matizado que ha sido una medida puntual, que le preocupa la economía de la eurozona y que se considerarán todos los factores antes de volver a mover los tipos. Un mensaje de prudencia que alejó el temor de nuevas subidas.
Sus palabras fueron bien recibidas por las bolsas, que ese día nos dieron un respiro, y por el mercado de divisas: el dólar repuntó un 1,1%. Pero lo más significativo fue que el Euribor bajó. El tipo de interés que marca el banco europeo es el oficial, pero el que realmente nos afecta es el Euribor, ya que es el referente de las hipotecas. Es el que se cobran las entidades bancarias entre sí y depende del precio oficial del dinero, de la necesidad y facilidad de obtener tesorería y de cómo se espera que evolucione en el futuro. En los últimos meses, el precio oficial del dinero estaba en el 4%, mientras el Euribor casi alcanzó el 5,5% debido a la crisis financiera que han atravesado los principales bancos europeos y a la incertidumbre que generaba el BCE. Ahora cabe la esperanza de que disminuya esta diferencia, ya que la tensión del sistema bancario podría bajar y se espera que los tipos se mantengan en el nivel actual. Por una parte, el Deutsche Bank, la principal entidad germana, aseguró que espera volver a tener beneficios en el segundo trimestre del año, algo que sabremos a finales de este mes; por otra, la AMF (la CNMV francesa), ha asegurado que todos los bancos galos son robustos y tienen fundamentales sólidos.
En cuanto al crudo, no hay unanimidad sobre quién tiene la culpa del desmesurado ascenso de su precio, pero lo que está claro es que está disparando la inflación y lastrando a todas las bolsas.
Un panorama de fondo complicado en el que, para más inri, los bancos de inversión tiran con bala contra las entidades financieras, provocando, como vimos el viernes, un serio descalabro a la banca española. Y mal debe estar la cosa cuando el propio Gobierno admite la gravedad de la situación. Sin embargo, hay que considerar que la evolución de las bolsas depende fundamentalmente del comportamiento de Wall Street. Es innegable que la economía estadounidense también atraviesa por un mal momento, pero saldrá antes del agujero, de manera que las bolsas europeas se animarán antes que las economías.Esto no quita que haya nuevos recortes y que el verano sea duro.Por tanto hay que mantener la liquidez que se tenga y colocarla en depósitos a corto plazo. El inversor con valores sólidos debe cobrar los dividendos y olvidarse de las pérdidas potenciales.No serán reales hasta que no venda, y, si no tiene prisa, se convertirán en beneficios. Vamos a comentar la situación de dos empresas que han aguantado bastante bien.
Telefónica. Es el valor más recomendado de la Bolsa española.El precio de sus títulos es bajo respecto al beneficio por acción y, en este momento, ofrece una rentabilidad por dividendo del 4,35%. Va a llevar a cabo una recompra de acciones y su diversificación le ha llevado a mantener sus buenas perspectivas para el conjunto del año. En las últimas jornadas, el valor ha logrado girar al alza y, a medio plazo, el potencial de revalorización es elevado.
Indra. La empresa de tecnología mostró unas sólidas cuentas en el primer trimestre y unas expectativas optimistas para el cierre del ejercicio. Sin embargo, sus acciones no se han librado de las caídas de junio y han bajado a buscar apoyo a las puertas de los 16 euros, mínimos de enero. No vemos riesgo de mantener en tanto no deje atrás esta cota, y se la ve dispuesta a recuperar la zona de los 17/17,5 euros.
Etiquetas: MERCADOS




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