EDITORIALES: Ibarretxe suma la ignominia a la deslealtad/ El 'marianismo' imposible/ El problema no es la lengua sino las personas

EDITORIALES DEL DÍA
IBARRETXE SUMA LA IGNOMINIA A LA DESLEALTAD
Hoy será un día triste para la democracia en España, pero particularmente en el País Vasco, porque en su Parlamento autonómico el bloque que apoya al lehendakari se va a apoyar en el voto de la formación que ha sustituido a Batasuna como brazo político de ETA para aprobar la consulta popular sobre «el derecho a decidir». La propuesta que secundará la Cámara vasca demuestra que el nacionalismo no sólo está dispuesto a incurrir en la deslealtad institucional, sino que para ello es capaz de recurrir a la bajeza moral de aceptar como socio en esa empresa a un partido que está en fase de ilegalización por su vinculación a ETA, la banda que ha asesinado a personas que se sentaban en los escaños de ese mismo hemiciclo, como Gregorio Ordóñez y Fernando Buesa.
Además, para mayor ignominia de los impulsores de la iniciativa, el apoyo del PCTV no puede ser más frío y calculado, ya que lo da de forma acotada y raquítica (sólo prestará uno de sus 9 diputados para poder sumar los 34 votos necesarios en el Parlamento) y proclamando que se trata de un plan insuficiente que no da respuesta a las aspiraciones de ese pueblo vasco del que se arroga su representación.
El lehendakari ha puesto todos los focos y ha regalado el protagonismo al PCTV. Lo que seguramente persigue con su propuesta y otros guiños al mundo radical -como el de elaborar un censo con las víctimas de las Fuerzas de Seguridad-, es ocupar el espacio del independentismo más extremista pensando en las próximas elecciones, con el PCTV fuera de la ley. Mejor sería que se preocupara de las verdaderas víctimas del fanatismo y de la única violencia que se ejerce en el País Vasco, la de ETA, que, como hoy publicamos en nuestras páginas, ha llevado a decenas de miles de ciudadanos a exiliarse en otros puntos de España. Claro que si hoy estuvieran en su tierra o pudieran votar, como pretende conseguir con argumentos cargados de peso el Foro Ermua, los partidos nacionalistas y aventuras del cariz del plan Ibarretxe tendrían muchas más dificultades para triunfar.
La propuesta a favor de la autodeterminación que presenta Ibarretxe choca frontalmente con la Constitución. Se trata de una bravata que no tiene posibilidad alguna de prosperar, y él lo sabe. De hecho, hoy mismo el Gobierno impugnará la consulta ante el Tribunal Constitucional, lo que equivale a paralizar su tramitación de inmediato. Pero es que además, el lehendakari ha visto hace sólo una semana cómo las Juntas Generales de Alava -la cámara de representación de esta provincia- rechazaba pública y democráticamente su plan.
Es probable que el PNV pueda alcanzar su propósito de polarizar a la población vasca y someter a desgaste a los socialistas, sus principales rivales en los próximos comicios, aireando sus contradicciones, ya que el PSOE incluyó torpemente el «derecho a decidir» en sus conversaciones para apuntalar el proceso de paz con ETA. Pero el precio que está dispuesto a pagar Ibarretxe para lograr su objetivo es un oprobio para cualquier demócrata y le perseguirá el resto de su carrera política.
EL 'MARIANISMO' IMPOSIBLEEl congreso de Valencia, en el que Mariano Rajoy fue elegido presidente del PP, parece haber alumbrado una nueva concepción del liderazgo que empieza a definirse por parte de la dirección del partido como «marianismo». Fue el propio interesado quien, en una entrevista en la misma cadena contra la que hace un año decretó un boicot, definió el «marianismo» amalgamando «la normalidad, el centro, la mujer, el diálogo y el futuro». Ayer, el mismo día en el que se reunía por primera vez el flamante nuevo Comité de Dirección, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, animó a dejar atrás el «aznarismo» y dijo que es hora de «hablar del marianismo porque estamos en 2008 y no en 2000». Unas declaraciones que vienen a sumarse a la comparación trazada entre Rajoy y Churchill por el nuevo responsable de Comunicación, Esteban González Pons. Sinceramente creemos que se quedó corto y que lo justo hubiera sido equiparar a su jefe con César o Alejandro.
Hablemos en serio. La identificación de los líderes con el proyecto que encarnan a través de un exagerado culto a la personalidad que les brindan sus colaboradores ha dado resultados nefastos para los partidos que lo han aplicado. Baste recordar cómo acabó el felipismo y en qué circunstancias el aznarismo perdió las elecciones. Por ello resulta llamativo que haya líderes que se empeñen una y otra vez en repetir los errores de sus antecesores. Pero aún hay más. Una de las características de Mariano Rajoy -a falta del carisma de González o la fuerza interior y la autoridad de Aznar- era precisamente su capacidad de presentarse ante los ciudadanos como una persona corriente «con sentido común», como los millones de españoles «que se levantan todos los días temprano para ir a trabajar». Obviamente, la personalidad de Rajoy casa muy poco, por no decir nada, con el liderazgo personalista de otros dirigentes.
Por eso resulta bastante impostado el intento de convertirle en lo que no es ni podrá ser nunca. Mariano Rajoy logró su objetivo de doblegar a sus críticos en el congreso de Valencia. Pero los problemas internos del PP distan mucho de estar resueltos, como se puso en evidencia ayer con la remodelación del Gobierno de Madrid llevada a cabo por Esperanza Aguirre. La presidenta ha destituido a los consejeros incorporados por Rajoy a la dirección del PP en respuesta a la purga llevada a cabo por el líder popular en el congreso de Valencia. Por ello, más que poner en pie un concepto como el «marianismo», que no tiene posibilidades reales de prosperar, bien haría la dirección en ocuparse de intentar cerrar las heridas internas.
El petróleo golpea la economía española
El presidente de la OPEP, el ministro argelino Chakib Khelil, afirmó ayer que el precio del barril de crudo subirá en las próximas semanas hasta llegar a un máximo de 170 dólares a lo largo del verano. El barril de crudo cotizó ayer a 137 dólares, muy cerca de máximos históricos y el doble de lo que valía hace un año. El presidente de la OPEP está pronosticando, pues, un alza de unos 30 dólares en un par de meses, lo que agudizaría mucho más el problema de nuestros agricultores, pescadores y transportistas. Miguel Sebastián, ministro de Industria, cuantificó hace unas semanas en 16.000 millones de euros el incremento que va a suponer este año la factura petrolífera. Si lo que predice Khelil se cumpre, la cifra podría ascender a casi 20.000 millones. No hay forma de que la economía española pueda absorber este impacto sin un elevado coste y una fuerte caída del crecimiento. Con el petróleo a estos precios, el Gobierno no va a tener otro remedio que empezar a pensar en la energía nuclear y en incentivos para restringir la demanda de crudo. Las perspectivas económicas no pueden ser peores, como reflejó ayer la Bolsa de Madrid, que sufrió un descenso de casi el 3%. En lo que va de año, el Ibex-35 ha perdido un 20%. en línea con otros mercados europeos. Por último, la construcción de nuevas viviendas cayó un 36% en el primer trimestre, un dato que pone de relieve la dimensión de la crisis inmobliaria.
Nos cuentan que... el juez Juan del Olmo celebró ayer una comida de despedida en un restaurante de la Casa de Campo muy próximo al lugar en el que se celebró el juicio del 11-M. Entre el más de medio centenar de asistentes no estaba la fiscal del caso, Olga Sánchez. Sí los tres jueces que dictaron la sentencia, Javier Gómez Bermúdez, Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás, y sus ex colegas de instrucción Fernando Grande-Marlaska, Santiago Pedraz y Pablo Ruz. Del Olmo, que ha cambiado recientemente la Audiencia Nacional por la Audiencia Provincial de Murcia, dio un breve discurso de agradecimiento en el que pidió a los asistentes que no defraudaran la confianza en la Justicia que las víctimas de la masacre le habían mostrado durante la instrucción. El juez escuchó las intervenciones afectuosas del presidente de la Audiencia, Carlos Dívar, y del fiscal Jesús Alonso, y a todos les aseguró que su segunda despedida de Madrid sería la última.
El problema no es la lengua sino las personas
Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno, afirmó ayer equivocamente que apoya cualquier manifiesto a favor de «expandir, profundizar y avanzar en el conocimiento del castellano», pero añadió que no cree que esté «en peligro». De la Vega reiteró que el castellano es una lengua en expansión en todo el mundo y que, por ello, «no hay un problema». El planteamiento de la vicepresidenta, al igual que las recientes declaraciones de la ministra de Educacion, intenta desviar la atención hacia lo que nadie discute y elude lo esencial: que no estamos hablando de un problema de la lengua sino de las personas. No está en cuestión la salud del castellano sino el derecho de cientos de miles de españoles a educar a sus hijos en la lengua común. Esto es lo que piden las casi 60.000 personas que han firmado ya el manifiesto en nuestra edición electrónica. Estos ciudadanos no están en contra de la potenciación de las lenguas autonómicas sino que lo que quieren es que los padres tengan la opción de educar a sus hijos en castellano en Barcelona, en Bilbao, en Vigo o en Palma. Pero el manifiesto exige también que se respete el derecho a relacionarse en castellano con las Administraciones o que haya una señalización de las calles en la lengua común. ¿Está dispuesta la vicepresidenta a firmar a favor de estas peticiones? El Gobierno tiene dos opciones: seguir fingiendo que el problema no existe o encararlo con medidas concretas. No desistiremos hasta lograr lo segundo.





Links to this post:
Crear un enlace
Home