BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ / LA GENESIS
Del fascismo 'carapintada' al socialismo cubanoLA IDEOLOGIA PATRIOTICA DEL MOVIMIENTO BOLIVARIANO SE NUTRIA DE DIRIGENTES COMO PERON, PEREZ JIMENEZ Y FUJIMORI, HASTA QUE EN 1994 UNA VENGANZA POLITICA SITUO A FIDEL CASTRO EN EL CAMINO DE CHAVEZ
POR PEDRO LLORENS
Hugo Chávez Frías es un autócrata henchido de patria, tanto que se involucra en su historia y se identifica con sus protagonistas.Ultimamente se ha empeñado en demostrar que el libertador Simón Bolívar era mestizo, como él, supuestamente para facilitar el acto de la reencarnación. Cuando al personaje central de El Agente Confidencial de Graham Greene le preguntan si se considera patriota, su respuesta no puede ser más contundente: «No lo creo, son ellos [los fascistas], los que están hablando todo el día de la patria».La conflictiva infancia de Chávez en su Sabaneta natal, donde vivió por años con su abuela Rosinés -apartado de sus padres porque ambos trabajaban como maestros en pueblos vecinos- y la no muy buena relación a lo largo de toda la vida con su madre, famosa por la leña que daba a sus hijos -decían que era tan soberbia que los parió de pie- pueden explicar su resentimiento social.
Chávez interrumpió sus estudios de bachillerato en el tercer año para continuarlos en la Escuela Militar, pues deseaba formar parte de su equipo de béisbol. Sin embargo, no aprobó el examen de admisión y fue rechazado. Al año siguiente lo intentó de nuevo y, gestiones de por medio, fue admitido.
'HIPERQUINETICO'
Su identificación con Simón Bolívar, personaje de probada vocación totalitaria, encaja con la revelación que hizo su psiquiatra, Edmundo Chirinos, a Jon Lee Anderson en The New Yorker: «Prefiere abrazar sueños que parecen imposibles de alcanzar en vez de enfrentarse a las duras realidades de la vida.[...] Es hiperquinético e imprudente, alguien que sobrerreacciona a las críticas, que guarda rencores; es políticamente astuto y manipulador y nunca duerme más de dos o tres horas por la noche».
Otros especialistas han afirmado que padece una psicosis maníaco-depresiva y dan por sentado que recibe un tratamiento a base de litio cuando se deprime, para que salga de debajo de la cama (es un decir) y vuelva a la televisión, donde pertenece. Muchas veces aparece con los ojos casi cerrados y la cara hinchada. Tras su derrota en el último referéndum constitucional, se presentó con los nudillos de las manos exageradamente inflamados, como si hubiese golpeado una pared.
Durante el golpe chusco, bufo, chirigotero de los comacates (comandantes, capitanes y tenientes), el 4 de febrero de 1992, sin otro programa que el muy bolivariano de salvar a la Patria de una democracia en vías de corrupción, llegó con los tanques hasta el palacio presidencial de Miraflores. Como le presentaron resistencia, fue a refugiarse al Museo Militar, a pocos metros de distancia, donde se rindió tras recibir una amenaza de bombardeo por móvil.
Apenas dos años estuvo Chávez en prisión, pues fue amnistiado por el presidente Rafael Caldera, probablemente por los servicios prestados a su candidatura, ya que el fallido golpe demostró las graves fallas de la socialdemocracia y dio oxígeno político al veterano dirigente democristiano. Lo primero que hizo al quedar en libertad fue hacerle carantoñas a los carapintadas argentinos Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín.
CERESOLE, EL IDEOLOGO
El promotor de la reunión fue el sociólogo antisemita y neofascista Norberto Ceresole, ex portavoz de Juan Domingo Perón durante su exilio en Madrid y consejero del dictador peruano Juan Velasco Alvarado, quien se acercó a Chávez con su doctrina de Caudillo-Ejército-Pueblo. El excesivo protagonismo de Ceresole y los escándalos que provocaban sus declaraciones hizo que fuera detenido y luego expulsado del país.
A su regreso, tras la victoria electoral de Chávez en 1998, Ceresole despachaba desde el hotel Caracas Hilton como ideólogo del régimen sin serlo oficialmente, hasta que se hizo insoportable su presencia perturbadora en los medios de comunicación. Tras haber tenido problemas con los entonces ministro del Interior y jefe de la policía política, fue expulsado del país en 2002.
La magia de la candidatura de Chávez eran sus discursos, estructurados de manera muy parecida a los pronunciados por predicadores evangelistas, a los que siempre estuvo vinculado, tanto que a uno de ellos le nombró director de cultos, con lo que abrió una brecha aún no superada con la Iglesia católica. En una ocasión, Chávez llegó incluso a proclamarse «cristiano evangélico», aunque días más tarde intentó desvirtuar sus palabras.
El historiador Jorge Olavarría, quien en un principio estuvo al lado del líder bolivariano, justificó la decisión de retirarle el respaldo con estas palabras: «Vi con estupor la clase de gente que estaba escogiendo, tipos botados [expulsados] de todos lados que iban a sembrar el terror por su incompetencia y su estupidez.[...] Presencié intervenciones como la que hizo durante un desfile militar, en la que increpó directamente a la presidenta de la Corte Suprema de Justicia: '¿Si usted tuviera hambre no robaría?' [...] Luego leí un documento redactado por Norberto Ceresole en el que estaban reflejados muchos de los rasgos que me preocupaban de Chávez y sudé frío».
LLEGA CASTRO
En aquella época, Chávez no perdió oportunidad para elogiar a Juan Domingo Perón y a Eva Duarte, cuyos bustos colocó no hace mucho junto a Sandino y Guevara en su galería de revolucionarios latinoamericanos. Y no ha dejado de elogiar al dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez (1948-1958), al golpista peruano Juan Velasco Alvarado (1968-1975) y al déspota Alberto Fujimori (1990-2000).
Hasta que un hecho inesperado colocó a Fidel Castro en el camino de Hugo Chávez. El presidente Caldera recibió, el 11 de noviembre de 1994 en Caracas, a una delegación de prominentes dirigentes anticastristas, quienes, entre otros planteamientos, llevaban el de que Venezuela exigiera el pago de 35 millones de dólares que entonces le debía el régimen castrista por suministro de petróleo. La Habana protestó ante Caracas por haber concedido entrevistas de alto nivel a los anticastristas y, no contento con eso, Fidel decidió invitar a Cuba al golpista Chávez, jefe del Movimiento Bolivariano Revolucionario, a quien recibió personalmente en el aeropuerto de La Habana el 13 de diciembre de 1994 rindiéndole honores de jefe de Estado.
De allí en adelante, las visitas del venezolano a Cuba se hicieron cada vez más frecuentes. Mientras, Castro iba pasando de consejero a tutor y luego a virtual regente, y Chávez se desentendía de sus más consecuentes asesores. Por más que hoy se invente vínculos con la guerrilla -a la que le tocó combatir como militar- y por más que se llene la boca con citas de Antonio Gramsci, su «Socialismo del siglo XXI» no es más que un fascismo del siglo XX.
Pedro Llorens es periodista venezolano de origen español. Actualmente es asesor del diario El Nacional de Caracas.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ
EL DOBLE EFECTO PIGMALIONALUMNO Y MAESTRO. Castro buscaba la lealdad y la entrega de un heredero. Chávez soñaba con esa herencia y acabó convertido en el padre de su padre, en su médico de cabecera, en el muchacho torpe que dice en público los secretos de familia.POR RAUL RIVERO
Los pocos hombres que consiguen ejercer el poder total sin tiempo fijo tienen una noción escandalosa de la eternidad. Pasan por la vida, por la vida de ellos y por la de sus semejantes, a galope tendido y con el pelo suelto. Hasta que una mañana, una tarde, una noche -después de ciertas sumisiones de la carne, algunos desfallecimientos sorpresivos y ligeros desequilibrios de la bestia- descubren que la inmortalidad era nada más que el primer sueño que tuvo que obligar a soñar para que le creyeran.Y, entonces, como parte de los vicios y las patologías que se adquieren en esos procesos, el dictador tiene que salir a buscar un sustituto. Alguien que lo sostenga en el aire, una fuerza afín que le permita asistir de todas formas a las evoluciones, los fuegos, el atractivo entramado del porvenir.
Fidel Castro, un hombre que ha estado solitario en el poder absoluto durante casi medio siglo, comenzó hace unos años a crear pequeñas estatuas criollas que le dejaran permanecer para siempre en el cielo de Cuba. Pero sus proyectos no llegaron a transmitir calor a la superficie, ni a moverse, ni a dar la sensación de que la sangre corría en sus venas.
Nadie en el panteón yoruba escuchó las plegarias de Castro. A los dioses de Africa no les interesa la cultura griega. Las figuras que creó han necesitado siempre de su soplo y del movimiento de sus dedos de prestidigitador.
Los mitos no salen de la nada. No se fundan por un decreto del Estado. Se tejen con paciencia, imaginación y ayudas divinas.Castro no buscaba el amor, ni la belleza de una mujer, sino la lealtad y la entrega de un heredero.
Hugo Chávez, allá en el Sur, soñaba con esa herencia y fue una estatua que comenzó a levantarse sola. Golpe a golpe. Frente a los espejos sospechosos de los cuarteles y a un juego de fotografías de su Pigmalión del Caribe. Fidel Castro le dio después su forma definitiva.
El era también, como en la película Mi bella dama, un muchacho de arrabal, pero que haría que su Creador le pasara, en su momento, todos los secretos, las picardías, las argucias y las claves del poder.
Y ahí están después de una década de trabajos conjuntos. El artista isleño atribulado por los toques finales, por los remates de los costurones en la cabeza, unos puntos que le faltan en la boca, unas ideas que no le acaban de entrar y el ego que prefiere tomar el desayuno todas las mañanas en el Pico del Aguila, en Los Andes. Mientras, la efigie crece, se desborda, se le va de las manos, recorre el mundo con una tea embarrada de petróleo y una camisa roja.
El Creador, que viene de las frías escuelas de la Unión Soviética, prefiere las marchas militares y los himnos. Su obra maestra se muere por los corridos mexicanos y los boleros. Uno se quedó en el Pablo Neruda (nunca bien comprendido) de la poesía militante y el otro se hace acompañar a todas partes por escritores fieles y les arrebata de un tirón unos versos que no duda en leer ante cualquier micrófono encendido en tiempo de ametralladora.
Ahí están. El engendro convertido en el padre de su padre. En su maestro de ceremonias, en su portavoz oficial, en su médico de cabecera, en el muchacho torpe que dice en público los secretos de familia, en el pariente invitado que ha llegado a la casa con los billetes que sobresalen de los bolsillos y decide cambiar los muebles, ordenar que derriben la vieja mata de mango que está en el patio, comprarle un reloj de oro a la prima y unos retazos de tela barata para los pantalones de los niños.
Sí, el maestro y el discípulo en un permanente intercambio de papeles, con diálogos continentales por teléfonos, cartas cruzadas y discursos muertos a dos voces por emisoras de radio y cadenas de televisión que pagan los que ni los quieren oír.
Fidel Castro con todos los temores paternales. Con miedo por los excesos y el descontrol de su creación. El viejo incendiario espantado porque la estatua de carne y hueso no sale de una pendencia para entrar en otra. «Hay que seguir luchando», le escribe, «y corriendo riesgos, pero no jugar todos los días a la ruleta rusa».
No lo quiere perder y, a veces, simplemente no lo quiere. El anciano tiene necesidad de permanecer y para ello le hace falta sosiego, estabilidad, un poco más de tiempo para el betún trascendental que hay que darle a la figura que debe seguir el camino al galope hacia la eternidad, aunque sea con jinete de relevo.
Ahí están juntos y revueltos, pero en ocasos diferentes.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ
LAS 'PERLAS' DEL LIDERPOR SARA GARCIA BAEZA
REVOLUCION. «Yo no soy socialista. Latinoamérica requiere que se dé un salto ideológico. Mi signo ideológico es el Bolivarianismo.[...] Cuba es el mar de la felicidad. Hacia allá va Venezuela.[...] No importa que andemos desnudos, no importa que no tengamos ni para comer, aquí se trata de salvar la Revolución. [...] La violencia a veces es la única arma de los que tienen la razón.[...] ¡No podemos fallarle al mundo! De lo que pase en Venezuela, del éxito de nuestra Revolución, puede depender, en el futuro, la salvación de este planeta».PODER Y MISERIA. «A mí no me tumba nadie. Derrotar a Chávez es como tragarse un crisol de aluminio o una barra candente de acero.[...] Ni muerto me sacan de Miraflores. [...] Me siento tan querido que creo que no voy a irme nunca. [...] Soy un prisionero del poder. Mi pueblo es el alimento y la fuerza motriz. Sin eso yo estaría muerto. No tendría sentido nada. Lo que más me duele a mí es la miseria, y eso fue lo que me llevó a hacerme rebelde».
CRISTO... «Lo primero que pretendieron los golpistas de 2002 fue eliminar la Constitución, porque esta Constitución es como la Cruz de Cristo ante el demonio. El demonio es el neoliberalismo, el imperialismo, y esta Constitución soberana, hecha, discutida y aprobada por nuestro pueblo le pone fin al proyecto neoliberal de entrega y saqueo del país. [...] Vean cómo terminó Cristo: enfrentado al capitalismo y al imperialismo. [...] Cristo [fue] el más grande socialista de la historia».
...Y EL DIABLO. «Ayer estuvo el diablo aquí [en la ONU], en este mismo lugar. ¡Huele a azufre todavía esta mesa donde me ha tocado hablar! Ayer, señoras y señores, desde esta misma tribuna el señor presidente de EEUU, a quien yo llamo El diablo, vino aquí hablando como dueño del mundo» [...] ¡Eres un burro, un donkey, Mr. Danger! ¡Un cobarde, un alcohólico! ¡Eres de lo peor que ha habido en este planeta! Dios libre al mundo de esta amenaza, porque psicológicamente es un enfermo, aunque tiene poder».CENSURA MEDIATICA. «Vayan preparándose, vayan apagando los equipos.[El director de RCTV Marcel Granier] creía que la concesión era eterna. Es mejor que vaya preparando sus maletas y vaya viendo a ver qué va a hacer a partir de marzo. No habrá una nueva concesión para ese canal golpista que se llamó Radio Caracas Televisión». AZNAR. «Este es de la calaña de Adolf Hitler, un verdadero fascista de la extrema derecha mundial. Un lacayo de Bush, un tipo que da asco y da lástima. [...] Aznar sabía del golpe [de 2002] y lo apoyó. Una serpiente es más humana que un fascista o un racista; un tigre es más humano que un fascista o un racista. [...] Me extraña que Zapatero haya salido en defensa de Aznar. Eso ni el pueblo de España lo entiende».
REY JUAN CARLOS. «El Rey es tan jefe de Estado como soy yo y no me puede hacer callar. Sólo que yo he sido elegido tres veces con un 63%. Lo llamamos Rey, pero sólo es Rey en España, nada más. Don Juan Carlos de Borbón es un ser humano. Y además hay que recordar cómo se hizo Rey. El caudillo de Dios, como es que le decían a Francisco Franco, por la gracia de Dios y la desgracia de España le nombró Rey. [...] El grito del Rey son 500 años de prepotencia. Hay que recordarle [...] que bastante sangre corrió aquí para librarnos del yugo español. Hay que recordarle que aquí ya no somos sus súbditos. [Si el Rey no se disculpa], los españoles deben recordar que así como han comprado bancos, a mí no me cuesta nada nacionalizarlos. [...] Espero que no me disparen cuando sobrevuele la Zarzuela».
ALVARO URIBE. «Se ha perdido para siempre toda la confianza que yo le tuve al presidente Uribe. No lo quiero ni ver, y no digo más para no irrespetarlo (sic)».
ALAN GARCIA. «[El presidente peruano] es candidato del Imperio, corrupto y ladrón de siete suelas. Me dijo 'sinvergüenza', [pero] yo a ese caballero no le había dicho nada ni lo había nombrado».
VICENTE FOX. «¡Qué triste que el presidente de un pueblo como el mexicano se preste a ser un cachorro del Imperio!».
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ / LOS ALIADOS / BOLIVIA
JUNTOS CONTRA EL 'IMPERIO'LA ESTRATEGIA GEOPOLITICA DE CHAVEZ CUENTA CON LA COLABORACION DE PAISES HERMANOS COMO BOLIVIA, NICARAGUA Y ECUADOR, CUYOS PRESIDENTES HAN SIDO ELEGIDOS EN LAS URNAS POR SUS PROPUESTAS DE CAMBIO
GIONATA CHATILLARD
La victoria electoral de Evo Morales en 2005 dio alas al proyecto bolivariano de Chávez. Considerado por sus opositores como un monigote del líder venezolano, el ex sindicalista ha comenzado a 'flirtear' también con Brasil.Evo Morales ganó las elecciones como profeta del gran cambio, símbolo de la redención indígena tras siglos de dominación blanca y redentor de las minorías excluidas. Un papel que, sin embargo, siempre ha sido ensombrecido por los estrechos vínculos existentes entre el mandatario boliviano y su homólogo venezolano.
Se ha acusado a Morales de ser un simple hombre de paja, un títere andino manejado por un ventrílocuo caribeño. Lo cierto es que su victoria electoral hace dos años dio alas al proyecto bolivariano de Hugo Chávez, que veía cómo su modelo empezaba a triunfar también en otros países de la región. Recién elegido, Morales visitó Caracas para anunciar «tiempos nuevos» y declarar que «este milenio será para los pueblos, no para el Imperio».
El eje La Paz-Caracas es hoy una de las más sólidas alianzas en el tablero internacional. Al margen de si hay reciprocidad o subordinación entre las partes, la ayuda venezolana a Bolivia es un hecho. Las cifras reales de esta cooperación no se conocen con precisión, al no estar reflejadas en la contabilidad oficial.El Gobierno de Morales habla de unos 77 millones de euros recibidos hasta el momento en concepto de ayuda a militares y a alcaldes o de programas de alfabetización y atenuación de los desastres naturales en el marco de tratados de cooperación como el ALBA.
Unas cifras que, sin embargo, aún están muy lejos de los 1.400 millones anunciados por Morales en mayo de 2006. Al rescate del ex sindicalista podría acudir Brasil, cuyo presidente visitó este mes La Paz para asegurarse parte de las enormes reservas bolivianas de gas natural y reducir la influencia de Venezuela en el país. Luiz Inácio Lula da Silva prometió inversiones y ayuda en un momento en que el líder boliviano tiene que afrontar una crisis interna tras la aprobación de la nueva Constitución.Un gesto que puede cambiar los equilibrios geopolíticos regionales y obligar a Chávez a subir su apuesta por La Paz con una nueva inyección de petrodólares.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ / LOS ALIADOS / ECUADOR
EL «CAMBIO RADICAL» DE CORREA
LA ESTRATEGIA GEOPOLITICA DE CHAVEZ CUENTA CON LA COLABORACION DE PAISES HERMANOS COMO BOLIVIA, NICARAGUA Y ECUADOR, CUYOS PRESIDENTES HAN SIDO ELEGIDOS EN LAS URNAS POR SUS PROPUESTAS DE CAMBIO
SALUD HERNANDEZ MORA
Pese a su lenguaje duro, el presidente ecuatoriano daba la imagen de un hombre dispuesto a escuchar voces contrarias. Sin embargo, la moderación de Correa ha cedido paso a la agresividad y a los epítetos insultantes.
A Rafael Correa le acusaron de ser el caballo de Troya chavista cuando tan sólo era un aspirante sin posibilidades a ocupar el Palacio de Carondelet. Negó entonces sus nexos con el líder bolivariano, sin ocultar sus simpatías hacia su ideología izquierdista.Pero una vez en el poder, fue acercándose a Chávez hasta imitar muchos de sus modos y respaldar su cacareado «Socialismo del Siglo XXI».
Si bien Correa es un economista joven, con una sólida formación académica y muy apegado a la iglesia católica, su forma de gobernar cada día se asemeja más a la del caudillo venezolano. Venció en las urnas de forma apabullante porque representaba al outsider dispuesto a barrer del mapa a los políticos tradicionales y corruptos, culpables de sumir Ecuador en un estado de pobreza crónica. Aunque a veces utilizaba un lenguaje duro, daba la imagen de un hombre dispuesto a escuchar voces contrarias. Pero la moderación fue cediendo paso a la agresividad y los epítetos insultantes que utiliza hoy para calificar a opositores y medios de comunicación no tienen nada que envidiar a los de Chávez.
Correa cuenta, además, con el respaldo incondicional de su homólogo venezolano en el plano económico. Necesita sus fondos para no perder el favor de su pueblo a la hora de sacar adelante una nueva Constitución. Aboga por una «revolución ciudadana de cambio radical de las estructuras políticas, sociales y económicas» y, al igual que Chávez, no le importa en absoluto cómo vean ese giro EEUU o los gobiernos europeos y aún «menos lo que piensen y quieran hacer las multinacionales».
Duro crítico de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, el presidente alabó la creación del Banco del Sur y también renegoció contratos petroleros. Correa cuenta ahora con una Asamblea Constituyente afín que aprobará sin apenas oposición el modelo socialista que defiende Chávez, aunque, no se cansa de insistir, ajustado a las peculiaridades de su pequeña nación.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ / LOS ALIADOS / NICARAGUA
ESPERANDO PROMESAS INCUMPLIDAS
LA ESTRATEGIA GEOPOLITICA DE CHAVEZ CUENTA CON LA COLABORACION DE PAISES HERMANOS COMO BOLIVIA, NICARAGUA Y ECUADOR, CUYOS PRESIDENTES HAN SIDO ELEGIDOS EN LAS URNAS POR SUS PROPUESTAS DE CAMBIO
JACOBO GARCIA
Cuando Ortega asumió su cargo, Chávez enloqueció a los sandinistas anunciando inversiones millonarias en instalaciones petroleras e infraestructuras. Casi un año después, sus promesas aún han de cumplirse.
El día de su toma de posesión apenas dejó asomar su impecable camisa blanca de cuello Mao. Después de 16 años esperando la foto de su regreso, Daniel Ortega cedió todo el protagonismo a Hugo Chávez, que enloqueció a los miles de sandinistas reunidos en la Plaza de los No alineados de Managua blandiendo una espada de Bolívar, pidiendo su reelección y anunciando la incorporación de Nicaragua al Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
«Ahora tenemos que lograr que el proyecto sandinista y el bolivariano vayan encajando, para que terminen en un solo proyecto socialista», dijo el presidente venezolano en enero desde la tribuna principal, para lo que aseguró unos 300 millones de euros en proyectos sociales.A la cabeza de su lista de promesas figuraba la construcción de una instalación petrolera con capacidad para refinar 150.000 barriles diarios. Chávez daba la bienvenida a Nicaragua al «club de naciones libres de América» con la pavimentación de una carretera en la costa atlántica para unir los 500 kilómetros que separan Río Blanco de Puerto Cabezas.
Casi un año después, la realidad es que la ayuda de Chávez consiste en 32 pequeñas plantas generadoras de electricidad alimentadas con gasóleo. Las plantas han servido al menos para mitigar el racionamiento y los cortes de luz que desesperan a los nicaragüenses.A pesar de que el presidente venezolano prometió suministrar el 100% del consumo petrolero de Nicaragua, en noviembre se habían recibido sólo 48 millones de euros de crudo. La factura petrolera es de 410 millones al año.
A pesar de que Ortega hizo una de las intervenciones más beligerantes contra España durante la última Cumbre Iberoamericana, el único problema en las relaciones entre Madrid y Managua se llama Unión Fenosa. Un contencioso alimentado por la retórica antiimperialista del presidente, que desde el mismo día de su toma de posesión habló de «mafiosos y gánsteres» para referirse a las inversiones españolas.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ
EL PODER DEL 'ORO NEGRO'
POLITICA REGIONAL. Mientras la victoria electoral de Cristina Kirchner acerca Argentina a Venezuela, Brasil sigue siendo el principal obstáculo para la difusión de la doctrina bolivariana en la región. Gracias a sus nuevos yacimientos de crudo, Lula podría competir con Chávez en igualdad de condiciones.
RAMY WURGAFT
En una visita que hizo a Argentina en plena campaña electoral, Hugo Chávez expresó que, «como dijo Jesús cuando entró a Jerusalén, hasta las piedras lo gritan: ¡Cristina presidenta!». Cuenta la revista Noticias que la entonces candidata Cristina Fernández reconvino al huésped diciendo que no era apropiado mezclar la figura del nazareno con la política.
Si se la compara con el líder caribeño, Cristina es una populista moderada: en algunos de sus discursos cae en el simplismo de dividir a la sociedad en dos bandos antagónicos -el pueblo sufrido y noble frente a la codiciosa elite empresarial-, pero sin la agresividad de Chávez cuando califica a sus oponentes de «lacayos del imperialismo». Los escrúpulos de la nueva presidenta no preocupan mayormente al líder bolivariano. La sospecha difundida por el FBI de que Cristina aceptó donaciones de Venezuela para su campaña la convierte en su cómplice más allá de las divergencias que puedan tener acerca de los Evangelios.
El apodo de Ventrílocuo de Hugo Chávez no le hace justicia a Evo Morales. El líder boliviano patentó la boutade de que la hoja de coca «simboliza la soberanía de Bolivia» mucho antes de que su amigo estableciera que el prócer Simón Bolívar -aristócrata a carta cabal- fue un socialista. Durante la cumbre iberoamericana celebrada en Santiago de Chile, Morales advirtió que Latinoamérica se convertiría en un «nuevo Vietnam» en caso de ser invadida por EEUU. La evocación de un escenario fantástico en que los marines se descuelgan de los picos de los Andes es otra reflexión propia del presidente boliviano. Si hubo plagio, fue de parte de Chávez.
Pero el politólogo Aníbal Frías, de la Universidad de Lima, opina que es ocioso discutir esos temas: «El mentor de Morales en los asuntos de mayor trascendencia es Chávez. El le indicó cómo debía llevar a cabo la nacionalización de los hidrocarburos. La política exterior de La Paz está supeditada a la de Caracas».
Sin las exorbitantes ganancias que obtiene del petróleo, el populismo de Chávez no tendría impacto en su vecindario. El jeque caribeño ha prometido una ayuda de unos 385 millones de euros en Paraguay si el ex obispo Fernando Lugo gana las presidenciales de 2008.Venezuela ha invertido millones para dotar a Nicaragua de una moderna red de electricidad y consolidar el régimen de Daniel Ortega, otro de sus aliados en la América Morena. En 2006, Cuba recibió 2.200 millones en petróleo y derivados: una ayuda desinteresada bajo la cual subyace el sueño de Chávez de ser ungido heredero ideológico de Castro.
El principal obstáculo para la revolución bolivariana está en Brasil: es el recién descubierto yacimiento petrolífero de Tupi, que contiene cerca de 8.000 millones de barriles de crudo. Con estas reservas, Lula podría competir en igualdad de condiciones con su adversario por el liderazgo regional. El mandatario brasileño resistió con firmeza la presión de Washington para que «contenga» al presidente venezolano.
En ningún caso Lula se prestaría a figurar como un peón del imperialismo.La estrategia es de gran sutileza: invita cordialmente a su amigo Hugo a incorporarse al agonizante bloque comercial del Mercosur, suscribe -sin comprometerse- los proyectos energéticos del comandante y le festeja sus chistes. Pero, al mismo tiempo, recorre los países que giran en la órbita de Venezuela -Bolivia, Ecuador, Nicaragua- dejando su tarjeta de visita a sus homólogos por si el mecenas bolivariano les decepciona.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ / EL REGIMEN
La revolución infinita
EN UNA DECADA DE GOBIERNO, CHAVEZ SE HA DEDICADO A ORGANIZAR LA SOCIEDAD Y EL ESTADO A SU ALREDEDOR EN UNA ESTRUCTURA CADA VEZ MAS CASTRENSE, MAS DEPENDIENTE DE SU EJERCICIO PERSONAL DEL PODER
-->
POR ALBERTO BARRERA TYSZKA
Hugo Chávez es un dictador? No. O, al menos, no todavía. Porque tampoco es un demócrata a plenitud, tal y como se entiende comúnmente en Occidente. Es una mitad, un tránsito. Cuando trató de dar un golpe de Estado, en 1992, apareció ante la luz pública con dos palabras que, con rapidez, se convirtieron en su consigna: «Por ahora». Fracasaba en su intento de tomar el poder, pero no renunciaba a ese empeño. La amenaza seguía en pie. Hace unas semanas, cuando tuvo que reconocer la derrota electoral en el referéndum para reformar la Constitución del país, también volvió a agitar esas mismas dos palabras: «Por ahora». La democracia, para Hugo Chávez, parece ser eso: un mientras tanto.
Hasta diciembre de este año, la llamada Revolución Bolivariana ha legitimado todas sus acciones invocando sus continuas victorias electorales. Los venezolanos parecen tener, cada año, una nueva contienda, una nueva cita con los votos. Chávez siempre resultaba triunfante. Eso le ha permitido ir implementando un rediseño del Estado, donde cada vez hay menos espacios de libre participación y una mayor concentración del poder en la Presidencia de la república.Dice Mark Lila que «hay muy pocas democracias efectivas en el mundo y, junto a ellas, una variedad de regímenes mixtos, de tiranías ciertamente difíciles de entender desde el punto de mira del antitotalitarismo académico al uso y que son, sobre todo, muy difíciles de tratar políticamente». Venezuela, probablemente, esté ya navegando sobre esta cita. Apoyándose en el favoritismo electoral, se han ido cambiando lentamente las reglas del juego.Es un proceso más complejo que rebasa el viejo estereotipo del dictador sudamericano. Es el dios rating invadiendo la política.Estamos ante la tiranía de la popularidad.
En 10 años de gobierno, casi todas las instituciones públicas están bajo su poder. Ha construido un monopolio mediático y su Gobierno tiene, ahora, el control de la mayoría de las televisiones y radios del país. Ha acabado, incluso, con los partidos políticos que lo apoyaban, para buscar crear un partido único, que funcione bajo su mando. Tiene también una milicia, una nueva fuerza militar, una reserva armada que depende directamente de él. La reforma constitucional que se rechazó el pasado 2 de diciembre le otorgaba, en el fondo, un poder todavía mayor, ya ilimitado. Podría reelegirse de manera indefinida. Le daba la posibilidad de crear un nuevo mapa geográfico y administrativo del país. Le autorizaba a elegir a dedo nuevas autoridades públicas Se trata de un proyecto con un talante religioso, organizado emocionalmente alrededor de un solo líder. El Gobierno no quería debates, sólo pedía lealtad a Chávez. Nunca antes la política ha estado tan cercana del melodrama.«Amor con amor se paga», siempre dice el Comandante.
Pero la concentración absoluta del poder en su persona se asienta en la idea de que Chávez es el pueblo, la representación genuina del pueblo. Darle poder a Chávez es darle poder a los pobres.Esa es la premisa que sustenta a esta nueva iglesia. Y por eso mismo, Chávez no puede, no debe, separarse del poder. Su última meta, su último «por ahora» fue el año 2050. Unos días antes de la elección, afirmó que podría estar al frente del Gobierno hasta 2050. Para ese entonces, tendría 96 años. Tal vez por eso, sintió la necesidad de matizar un poco: «O hasta que se me seque el esqueleto».
Para entender la relación de Chávez con el poder siempre es necesario tener presente su condición militar. El es, antes que nada, un soldado. Esa es su naturaleza, su definición más precisa. El mismo ha reconocido que, al entrar en el Ejército, antes de cumplir 20 años, se sintió «como pez en el agua», descubrió su verdadera vocación. Y, durante la década que lleva al frente del Ejecutivo venezolano, se ha dedicado a organizar la sociedad y el Estado a su alrededor en una estructura cada vez más castrense, más dependiente de su ejercicio personal del poder. La temperatura emocional del chavismo tiene más de cuartel que de asamblea popular.La democracia participativa que tanto pregona se ahoga ante un sentido feroz de la obediencia. «Con Chávez, todo. Contra Chávez, nada». La sociedad venezolana se ha ido militarizando de manera paulatina. Ha regresado a una tradición caudillesca y uniformada. «¡Ordene, Comandante!», corean sus seguidores en los actos públicos.
Y la alternancia política no entra en la lógica de una revolución militar. Desde esa lógica, se asume y se piensa Chávez. Así ejerce el poder. Con absoluta transparencia, además. En su discurso, después del triunfo electoral de 1998, cuando ganó la Presidencia por primera vez, le anunció al país: «Por fin la revolución se hizo gobierno». No era retórica. No se trataba de una frase más. Lo que no había logrado a través de las armas, lo estaba conquistando a través de una elección popular. Los medios eran distintos, pero el fin seguía siendo el mismo. Chávez estaba fundando una nueva épica, un ejercicio de poder que, a través de los votos, deseaba comportarse como si viniera de una guerra, como si acabara de bajar de la montaña, de combatir y derrotar a un dictador. Estaba anunciando la transformación del Estado y de todas las relaciones sociales de poder, la inauguración de una nueva lógica nacional. Las revoluciones verdaderas sólo se acaban cuando cumplen sus objetivos. Las revoluciones verdaderas no terminan con votos.
La relación, cada vez más estrecha, con Cuba, quizá sea un barómetro para medir el creciente proceso venezolano hacia un sistema autoritario.Lo que antes podría ser la expresión de la natural solidaridad que sentimos los latinoamericanos ante el bloqueo, ante la nefasta política exterior de Estados Unidos, ahora ha tomado forma y se verbaliza como ideal de funcionamiento político. Frente a la «noción burguesa» de la «democracia representativa», Chávez ha encontrado en la revolución cubana una «democracia participativa», más real y verdadera. Por eso, tal vez, se ha convertido en el traductor de Fidel. Desea ocupar su rol en el continente.Desea ofrecer un nuevo tipo de legitimidad, una versión más moderna, más oxigenada y divertida, más mediática, del viejo mito del caudillo latinoamericano.
Los sueños de la miseria también producen monstruos. Porque Hugo Chávez forma parte de una historia inevitable en América Latina. Hugo Chávez ha obligado al país a mirarse de frente, a asumir su exclusión, su clasismo, su racismo... A entender que la miseria es un problema de todos, que la desigualdad es el elemento imprescindible en cualquier agenda que se proponga. Hugo Chávez ha politizado la pobreza, pero, a cambio, el precio que Venezuela debe pagar también es muy alto: el regreso del militarismo en el control de la vida social, el dominio absoluto del Gobierno de todas las instituciones del país, la implementación de instrumentos legales que regulan la participación y promueven la autocensura Como contrapartida a la necesaria construcción de una sociedad con mayor justicia e igualdad de oportunidades, se ofrece un modelo político donde el ejemplo es «la democracia cubana».
Chávez no actúa como si hubiera sido elegido para gerenciar el Estado, para realizar un buen Gobierno. Chávez actúa como si hubiera sido convocado para cambiar la Historia. El 15 de agosto del año 2005, en un acto público, dijo: «Nuestra tarea es salvar al mundo, al planeta Tierra. Nuestra tarea es mucho más grande que la asumida por Bolívar, mucho más comprometida». Eso lo retrata con bastante nitidez. Es un militar que casi tiene un designio divino. Por eso, Chávez parece no entender la Presidencia como un cargo, sino como un rango. Y tal vez aquí radique la importancia de la derrota en el referéndum del pasado 2 de diciembre. Ni Chávez ni sus seguidores pueden ya seguir hablando desde el infinito de su revolución, desde la eternidad del poder. El sentido de la alternancia ha vuelto al país. Por ahora, por supuesto. Siempre por ahora.
Alberto Barrera Tyszka, escritor venezolano, ganó el Premio Herralde de Novela en 2006. Es autor de la biografía Hugo Chávez sin uniforme.Una historia personal. Editorial Debate, 2006
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ
LA DIPLOMACIA PETROLERA DEL MALETIN
-->
POR JAIME L. GARCIA
El decomiso de un maletín con 800.000 dólares que un empresario venezolano vinculado al Gobierno de Hugo Chávez intentó introducir en Argentina en agosto tiene los principales aderezos de una gran novela policial. Esta valija -que según investigaciones de una corte estadounidense era para financiar la campaña de la entonces candidata presidencial Cristina Fernández de Kirchner- ha puesto encima de la mesa la siguiente pregunta: ¿cuántos maletines han volado desde Caracas hasta otras capitales de Latinoamérica?
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ
AHMADINEYAD, EL 'HERMANO' INCONVENIENTE
-->
Chávez nunca ha ocultado su intención de expandir la revolución bolivariana a otros países de la región gracias a la petrodiplomacia.En los últimos años, el mandatario venezolano ha comprado unos 3.800 millones de euros de los devaluados bonos argentinos; deuda boliviana por 700 millones, y otros 21.000 millones de papeles ecuatorianos. También ha firmado acuerdos para reducir la factura petrolera de numerosos países de la región, siendo Cuba la mayor beneficiada. Gracias a estos convenios, la isla recibe 92.000 barriles diarios de crudo a precios preferenciales. La Habana, por su parte, le devuelve el favor con el envío de unos 30.000 funcionarios cubanos -principalmente médicos, técnicos, entrenadores deportivos o funcionarios que trabajan en distintos puestos de la Administración- al país bolivariano.
De este sistema basado en el trueque se benefician otras 15 islas del Caribe y numerosos países latinoamericanos. Como Uruguay, que por ejemplo exporta vacas preñadas a cambio de crudo. Este tipo de financiación bajo convenios petroleros o compra de bonos para reducir la influencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la región no es nada nueva. Sólo en 2007, Chávez desembolsó más de 6.000 millones de euros a otros países en operaciones totalmente transparentes, según los cálculos de la prensa local.Sin embargo, sí es una novedad que el líder bolivariano envíe ilegalmente maletines gracias a los escasos controles fiscales que se realizan sobre la renta petrolera venezolana, estimada en 125 millones de euros diarios.
Con tres presupuestos paralelos y un barril de petróleo calculado en 29 dólares para las cuentas ordinarias de 2008, el mandatario venezolano cuenta con una holgada petrochequera para expandir o defender su revolución bolivariana. Según las actas judiciales estadounidenses, la valija enviada por Chávez a los Kirchner (Néstor y Cristina) no es la única. Una corte federal de Miami ha desvelado, con testimonios de testaferros presos ligados al Gobierno venezolano, que hasta nueve maletines con la misma cantidad de dinero han volado desde Caracas hasta la Casa Rosada, la sede presidencial argentina.
Ahora, la gran incógnita es saber cuántos países de Latinoamérica han recibido este tipo de regalos de Hugo Chávez. La última sospecha recae ahora en Bolivia, donde un avión Hércules con bandera venezolana fue atacado por una turba opositora a principios de diciembre, cuando viajaba el gerente del banco estatal Bandes Luis Ferrel con otro maletín de 872.000 dólares.
BALANCE DE 2007 / EL ENEMIGO DEL AÑO / HUGO CHAVEZ
El coronel más macho
MARTIN PRIETO. Periodista y escritor
EN UN PISO DE MADRID NOS CONCITAMOS UNA NOCHE HACE UN CERRO DE AÑOS PACHO O'DONNELL, AGREGADO CULTURAL DE ARGENTINA, PSiQUIATRA Y NOVELISTA, Raúl Ricardo Alfonsín, ex presidente de la república austral, Ricardo Díaz Hotchleiner, a la sazón presidente del influyente Club de Roma, y la doctora Scaglione, de la Unión Cívica Radical, los krausistas argentinos. La tenida fue larga y Hotchleiner nos impuso su opinión sobre el agujero de la capa de ozono y la irrelevancia de la contaminación por automóvil: «El problema está en la masiva fabricación de neveras en China y en la elaboración en Occidente de discos compactos. Pero dile a un chino que no se compre su nevera o a un joven ecologista que prescinda de sus cd. Desde luego, nada se hará globalmente sin China y la India».
Alfonsín venía de Estados Unidos y estaba en España para visitar el pueblo gallego de Lalín, cuna de sus antepasados. Había sido invitado por el Departamento de Estado y la Universidad de Harvard a un curso para líderes políticos. «Estos cursos», bromeaba, «nos los debieran dar antes de ser presidentes, sino después».«Lo que más me ha sorprendido es que todos los análisis dan por estable el subcontinente tras la caída de las dictaduras militares pero tienen por seguro un golpe en Venezuela». Gran guirigay entre los asistentes, que es más fácil que un militar venezolano muera de parto que de un tiro, que si las dictaduras de hierro habían vacunado a toda Iberoamérica, que si el Ejército venezolano era constitucionalista, y todo el repertorio. «A mí me han convencido, se viene un golpe en Venezuela». Los allí reunidos nos dispersamos confusos.
Cuando en 1992 el teniente coronel de paracaidistas Hugo Chávez sublevó su regimiento, aquellos noctámbulos nos llamamos a nuestras naciones y ciudades, y yo moderé mi desdén por los analistas de Washington. El chavazo costó 17 muertos y 50 heridos y su autor pasó a ser el teniente coronel más macho de América del Sur, precedido por el general de aviación ecuatoriano Frank Vargas, quien dio tres golpes de Estado en una semana. Nunca debieron liberarle en dos años a cambio de colgar el uniforme, pero se había sublevado contra Carlos Andrés Pérez, un socialdemócrata amigo y profesor de Felipe González, que había instalado en Venezuela una corrupción mayor que la del dictador Pérez Jiménez. En el puerto de Maracaibo se apelotonan los camionazos que cargan los mercantes con derivados del petróleo, tabaco, productos químicos, esmeraldas, equipos de transporte y maquinaria a cambio de la miseria de la mayoría y falta de seguridad social para todos.Ese es el espejo en que miraba el Departamento de Estado.
El gorila rojo (gorila es apelativo en Hispanoamérica de golpista) salió bolivariano, lo que es un peligro para los españoles. Simón Bolívar fue un pisaverde despreciado en la corte de Madrid como todos los criollos y anidó odio eterno a España. Desgajó el Perú para poner una nación a su nombre como la desdichada Bolivia.
No le va a la zaga Hugo Chávez con su ego, y una admonición del Rey no la oyó, porque no se lo podía creer; que un monarca español volviera de las brumas de la Historia para pedirle callar a él, que nunca viaja sin el sable del libertador que es como la Tizona del Cid, que puede ser o no. Una de sus mujeres hizo gestiones en España para asilo o protección y a la actual la avisa por televisión de que se prepare que la va a dejar cumplida. Todo muy cuartelero, aunque tiene un título en Ciencias Políticas.Aunque parece tallado en madera y se expresa como un patán cubriendo de mierda a los que le ganaron el referéndum por una constitución socialista. Cuando le dieron el golpe cívico-militar en 2002 no sé si la Presidencia estaba llena de diplomáticos españoles, como dice Miguel Angel Moratinos, pero él se refugió manso entre los prelados venezolanos allí presentes. Tuvieron tres días para matarlo o exiliarlo, pero el Ejército tiene blanda la muñeca.¿Y si se calla y luego cae en la cuenta? Saca del país hasta a su amigo José Luis Rodríguez Zapatero. Venezuela tiene la suerte que se merece su clase política.
Hispanoamérica debía tener forma de diván, porque en ella impera el complejo de Edipo. En el subcontinente los criollos mataron al padre en la figura del Rey y sus virreyes, mientras las tropas españolas combatían a menudo con formaciones indias. Pero los grandes libertadores no se libraron del complejo y José de San Martín y Simón Bolívar murieron alejados y abandonados de las patrias que fundaron. Esa clase egregia fue sustituida por los caudillos locales, más caciques depredadores que otra cosa. Y más recientemente la aristocracia militar tomó el poder con consecuencias nefastas.
Hugo Chávez hace una transposición de personalidad con Bolívar, lo que le lleva peligrosamente a ser interamericano. Como el ciclista para no caerse necesita pedalear sin descanso extendiendo su liberalismo. La táctica es ganar democráticamente las elecciones y la estrategia, cambiar la Constitución. Cuba sólo es el faro de referencia y el antiyanquismo paleolítico, pero en Bolivia el aymara Evo Morales está al borde del chavismo expansivo si no se le divide el país. Ecuador es el último a abducir, a menos que Chávez llegue a acuerdos con las FARC colombianas, lo que supondría la guerra con Bogotá para la que al gorila el Gobierno español abastece de armamento, como patrulleras de altura.
El marxismo-leninismo no aparece en el léxico de Chávez. No habla de lucha de clases o plusvalía. Es un populista nato sin libro de cabecera. Utiliza la televisión como Eva Duarte manejaba la radio, que era la televisión de su época. Y es que Hugo Chávez es Perón. Sin su carisma ni su prestancia física. Militares con rencor social y odio inextinguible a Estados Unidos, eje de todos los males iberoamericanos. Pero Perón nunca habló de una Constitución socialista ni arengó a sus descamisados contra la propiedad privada, aunque luego llenara con pescado podrido las puertas del Jockey Club de Buenos Aires donde conspiraban los estancieros. Chávez no sólo aspira a ser reelegido indefinidamente, que casi es lo de menos si las elecciones son libres, sino meterle mano a la propiedad que se estime abandonada o descuidada; vamos, una ley de fincas manifiestamente mejorables, pero a lo bestia. Y de lo que menos se habla y que es lo más importante: el recorte autonómico para los 23 estados que quedarían fuertemente centralizados en Caracas. Así, si quieres abrir un periódico en Carabobo, has de pasar las horcas caudinas de la capital federal y el gorila de turno.
El gorila bolivariano ya ha conseguido dividir por gala en dos a su propio país, como su discípulo y protegido Evo Morales. Por eso es tan difícil que sus conmilitones le den otro golpe, porque tendría que ser a sangre y fuego contra las masas chavistas. El Departamento de Estado acertó una vez e informó a Alfonsín. Hoy no parece que sepan cómo se desovilla el enredo venezolano.
Etiquetas: Dictadura Venezuela