LA CARRERA ELECTORAL / «Si hay que optar entre el partido y los ciudadanos, los ciudadanos son lo primero», asegura / El PSE la acusa de «deslealtad» e «incoherencia» y dice que defendía con más intensidad «las tesis del PP»Rosa Díez: 'Me voy del PSOE para defender el socialismo en libertad'Su antiguo partido la acusa de «deslealtad» e «incoherencia» y de trabajar para el PPMARCOS IRIARTE
BILBAO.- Lo lució por última vez en público, aunque insistió en que «siempre» será socialista. La hasta ahora eurodiputada del PSOE Rosa Díez, con el carné rojo en la mano y parafraseando a Pablo Iglesias, explicó ayer que si ha decidido poner punto y final a 30 años de militancia no es porque haya dejado de creer en sus ideas sino, precisamente, para poder defenderlas «en libertad».Ya no puede hacerlo, según lamentó, en el Partido Socialista de Rodríguez Zapatero. Con él discrepa en cuestiones de calado como la política antiterrorista o el modelo de Estado y, aunque hasta ahora se ha limitado a defender «exactamente lo que pone en el programa del partido», finalmente ha llegado a la conclusión de que su esfuerzo estaba siendo «inútil». «Me voy porque ha llegado un punto en el que considero inútil seguir defendiendo las ideas tradicionales del PSOE y las de su último programa, el que llevamos a las elecciones, desde dentro del partido», explicó Díez. «Es ya algo incompatible», sentenció.
Y es que, a sus ojos, hay mucha diferencia entre lo que la actual dirección del PSOE le pedía que hiciera y lo que ella prometió a los ciudadanos que haría si le daban sus votos. La disyuntiva ha terminado: «Si hay que optar entre lo que te exige el partido que obedezcas y lo que te has comprometido a defender cuando pediste el voto a los ciudadanos, los ciudadanos siempre son lo primero».
Se va pero no del todo. Al menos, no tiene ninguna intención de abandonar la arena política en la que lleva toreando tres décadas, y se embarca ahora «a tiempo completo» en el trabajo que la Plataforma Pro -impulsada por varios integrantes de la iniciativa cívica ¡Basta Ya!, entre ellos el filósofo Fernando Savater- realiza desde hace unos meses para constituir un nuevo partido nacional.
El proyecto le apasiona, confesó ayer Díez. Participar en la creación de una formación «inequívocamente nacional, en cuanto a la española se refiere, que no tenga hipotecas ni complejos» es algo que le ilusiona y que considera «necesario», a la vista de la oferta actual.
Sobre a quién pretende disputar los votos este nuevo partido es un debate en el que Rosa Díez no quiso entrar: «Los votos no son de nadie, aunque algunos dirigentes políticos piensen que son patrimonio suyo [...]. Serán los ciudadanos los que decidan si hay espacio o no».
Tampoco aclaró si ella «liderará» ese nuevo partido -su dirección y filosofía se presentarán públicamente en Madrid el próximo 29 de septiembre-, pero dejó claro que sus ideas, como hasta ahora, seguirán siendo las mismas: las socialistas.
Y como lo quiso dejar claro, Díez no dudó en sacar de su cartera su manido carné de militante del PSOE; un carné del que dijo no se piensa desprender nunca, aunque ahora haya abandonado el partido y devuelto su acta de europarlamentaria por sentirse «incapaz» de defender la estrategia de sus actuales dirigentes. «Yo sigo teniendo en mi mano, como ellos, un carné, que es el carné del PSOE. Por supuesto, no lo voy a romper nunca porque es un carné histórico, mucho más que el presente del partido», añadió.
Y dijo más: dio la vuelta a su enseña socialista y leyó ante la prensa unas palabras del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, que para ella simbolizan «lo que hay que hacer siempre» cuando se es verdaderamente socialista: «Somos socialistas, no para amar en silencio nuestras ideas, ni para recrearnos con su grandeza ni con el espíritu de Justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes».
Al actual secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y al resto de la cúpula del partido, Rosa Díez les quiso lanzar un mensaje: «Un partido es un instrumento al servicio de los ciudadanos, no es propiedad de sus dirigentes ni tan siquiera de sus afiliados. El PSOE es mucho más que su actual dirección, que las direcciones que le han precedido y las que vendrán en el futuro; el PSOE es toda su historia».
Por su parte, el dramaturgo Albert Boadella y el periodista Arcadi Espada, fundadores de la plataforma que dio lugar a Ciutadans (C's), ofrecieron ayer su colaboración a ¡Basta Ya! y apostaron por su alianza con C's de cara a las próximas elecciones generales.
En declaraciones a Europa Press, Boadella dejó claro que todavía es muy pronto para opinar, pero ofreció su ayuda al futuro partido, que le interesa fundamentalmente desde el punto de vista «cívico», ya que no es político de oficio, sino artista, subrayó.
Editorial en página 3
Un partido de izquierda que mira de reojo a la derecha Como si se tratara de la representación de la estrategia de su nuevo partido, Rosa Díez mostró ayer el carné del PSOE reafirmando una y otra vez su condición de socialista mientras miraba de reojo al lado derecho de la sala. También ayer Fernando Maura, diputado del Partido Popular en el Parlamento de Vitoria, reveló que baraja la posibilidad de dejar el PP y sumarse al nuevo proyecto político que auspicia ¡Basta Ya!
Rajoy dice que la marcha de Rosa Díez demuestra que «el presidente Zapatero no es una persona de fiar»
Asegura que su sucesión está «muy lejos»
RAFA BURGOS
ALICANTE.- El líder del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que su sucesión al frente del partido está todavía «muy lejos», en la que era su primera intervención tras las declaraciones de Manuel Fraga, en las que recomendaba a los partidos políticos que estuvieran preparados para las renovaciones.
De hecho, en el diccionario particular de Rajoy, la palabra sucesión empieza por la zeta de Zapatero. Al menos, ése es el mensaje que quiso trasmitir ayer desde Alicante a todos los que últimamente se han preocupado por su futuro al frente del partido, tras las declaraciones realizadas por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y por el propio Fraga.
Rajoy se mostró rotundo ayer cuando afirmó que la búsqueda de un nuevo líder «es algo que debe preocupar al presidente del Gobierno, el señor Zapatero, cuando pierda las elecciones generales» del próximo mes de marzo. Para él, el asunto todavía queda «muy lejos».
El jefe de la oposición visitó ayer en Alicante las instalaciones del complejo cinematográfico de la Ciudad de la Luz y asistió a la presentación del equipo español que participará en la Volvo Ocean Race, la Vuelta del Mundo de Vela. En su comparecencia ante los medios, organizada en un plató de cine, trató de ocultar bajo una capa de silencio -«no hay comentarios»- su opinión acerca del revuelo levantado por Fraga, quien señaló en una entrevista la necesidad de que los partidos políticos estén
preparados para la sucesión.
Sin embargo, ante la insistencia de los periodistas, acabó por asumir su papel de protagonista principal de la película popular.
El líder es él y la única prioridad que encuentra en su agenda es «elaborar un programa electoral y seguir ejerciendo la oposición» hasta que se celebren los próximos comicios. Además, avanzó que comenzará a preocuparse por la elaboración de las listas del
Partido Popular, en cualquier circunscripción, «al día siguiente en que se convoquen las elecciones».
Esta estabilidad hace innecesaria, a su juicio, la convocatoria de una convención política en enero. Rajoy también puso firme a todo el que quisiera atacarle por ese flanco: «Desconozco que se vaya a organizar alguna convención del partido en enero», manifestó el líder popular. «Yo, al menos, no tengo previsto asistir a ninguna», zanjó.
También se refirió Rajoy a la marcha de la eurodiputada socialista Rosa Díez a las filas de un partido impulsado por ella misma, el filósofo Fernando Savater y la plataforma cívica ¡Basta ya! En opinión del presidente del PP, la decisión de Díez «revela que el presidente Zapatero no es una persona de fiar». Rajoy señaló que su máximo contendiente en las urnas «ha dicho que España es un concepto discutido y discutible», y le recriminó que no crea «que preservar la igualdad de todos los ciudadanos» sea algo prioritario.
Para Mariano Rajoy, la clave de una buena política «es la previsibilidad». «Cuando las instituciones son previsibles y de fiar», explicó el presidente del PP, «se generan inversiones» y se garantiza la gobernabilidad. A su juicio, el funcionamiento del Gobierno socialista se ha basado en todo lo contrario.
Según indicó, el equipo de José Luis Rodríguez Zapatero «ha ido a bandazos». «El presidente del Gobierno ha puesto todo patas arriba», un panorama que hace zozobrar el proyecto del PSOE y que provoca que «haya gente que abandona el partido y monta otro».
Pese a que no quiso pronunciarse sobre la nueva propuesta política nacida de los movimientos antinacionalistas vascos, sí se refirió al último atentado de ETA en Durango, que espera que «haya convencido al Gobierno de que la única apuesta sensata y razonable es la derrota de la banda terrorista».
Rajoy reiteró su voluntad de apoyar «incondicionalmente» al Ejecutivo central, aunque alertó de que «no basta con hacer discursos grandilocuentes», ya que «lo único que hace daño a ETA son los hechos».
Y, para empezar, propuso dos actuaciones que le parecen urgentes. La primera, que todos los partidos democráticos «rompan los acuerdos que tienen en los municipios vascos con la marca de Batasuna, ANV»; la segunda, que el Gobierno «ponga en marcha la ilegalización» de este partido.
El regreso al terrorismo activo de ETA es uno de los dos acontecimientos políticos «más importantes del verano». El otro, es «el deficiente funcionamiento de los servicios públicos en Cataluña», que definió como «intolerable» y que ha conseguido que «los ciudadanos de Cataluña hayan sido maltratados» por una administración que no ha estado «a la altura de las circunstancias».
El líder de la oposición sigue preguntándose cómo es posible que «con los cortes de luz, los atascos en las carreteras» y las deficiencias ferroviarias padecidas por Cataluña durante estos últimos meses, la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, «aún no haya sido capaz de asumir sus responsabilidades» y conserve «el apoyo del presidente del Gobierno». La única respuesta que se le ocurre ante este interrogante es «la ineficacia» del Ejecutivo socialista.
ENTRE EL MAR Y LA LUZ.
El líder del PP, Mariano Rajoy, visitó ayer en Alicante las instalaciones del complejo cinematográfico de la Ciudad de la Luz y asistió a la presentación del equipo español que participará en la Vuelta del Mundo de Vela. En las dos fotos superiores, el dirigente del primer partido de la oposición desembarca tras haber seguido de cerca los entrenamientos de los dos barcos españoles. En las dos imágenes inferiores, Rajoy en la Ciudad de la Luz y jugando a un futbolín con el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps.
Rodolfo Ares: «El tiempo pone a cada uno en su sitio»
MARCOS IRIARTE
BILBAO.- No se puede decir que en la sede central del PSE-EE sientan la marcha de una política con la trayectoria de Rosa Díez. Más bien al contrario, ya que, desde hace tiempo, su presencia era más incómoda que otra cosa para la cúpula de la formación de Patxi López. Ayer lo dejó claro el secretario de Organización y portavoz del PSE, Rodolfo Ares, quien no dudó en describirla como una persona «desleal» e «incoherente» al entender que llevaba tiempo defendiendo con más intensidad «las tesis del PP» que las de su propio partido.
«Es la crónica de una salida anunciada», apuntó Ares con semblante serio tan sólo unos minutos después de que Díez confirmara en Bilbao que abandonaba el partido.
El portavoz del PSE compareció para aclarar que a nadie en su formación ha «sorprendido» la decisión de la hasta ayer eurodiputada socialista ya que, según lamentó, «hace tiempo que venía atacando las tesis del PSOE y defendiendo las del Partido Popular». «Lo relevante es que su salida no se haya producido antes», añadió.
Ares consideró que la trayectoria de Rosa Díez en los últimos años, con críticas constantes a todas las iniciativas emprendidas por el PSOE y por el PSE, especialmente en materia antiterrorista, «confirman» su «deslealtad» e «incoherencia política y personal», como también lo confirma, a sus ojos, el hecho de que en los últimos meses, todavía dentro del PSOE, Díez haya estado «trabajando para constituir otro partido».
«El tiempo pone a cada uno en su sitio», advirtió el socialista vasco. Ante la anunciada intención de Díez de seguir defendiendo las tesis socialistas en su nueva etapa política, lejos del PSOE, Ares se limitó a decir que cada uno «puede explicar las decisiones personales como considere oportuno».
ANV rechaza de nuevo firmar una declaración de condena a ETA
Los 'abertzales' de Orio exigen en un texto alternativo «un nuevo marco democrático» - Se niega a reprobar el secuestro de una familia
ELENA P. IRIARTE
VITORIA.- ANV eludió ayer expresamente condenar las acciones de ETA al negarse a avalar con su firma una declaración en la que el Ayuntamiento de Orio reprobó el secuestro de una familia de la localidad para robarle la furgoneta con la que pretendía perpetrar un atentado y que hizo explotar en Castellón. La formación presentó un texto alternativo en el que mostraba su «solidaridad» con los afectados y se manifestaba en contra de «todas» las iniciativas que «vulneren los derechos civiles y políticos». Pedía, además, «un nuevo marco democrático».
El nuevo rechazo a condenar a ETA se produjo en el transcurso de la reunión de la Junta de Portavoces convocada por el alcalde, Jon Redondo Lertxundi (PNV), quien sometió a la consideración de los grupos un texto de repulsa en que se acusa a ETA de haber «vulnerado gravemente los derechos humanos de una familia inocente» y se califican las acciones de la banda de «sabotaje a la democracia».
En esta primera reunión, ANV reclamó que le dieran tiempo para analizar el documento, y lo utilizó para preparar un escrito alternativo que, después, el resto de grupos rechazaron incluso debatir.
También los socialistas presentaron su propia declaración, aunque finalmente la retiraron para adherirse a la propuesta por el alcalde, que salió aprobada con los votos del PNV, EA, EB-Aralar y los socialistas, mientras que la formación abertzale optaba por abstenerse. Tras la reunión, el primer edil denunció que Acción Nacionalista Vasca no hubiera sido «capaz» de condenar los hechos.
Negociación política
En su declaración, ANV lamentaba que la ruptura de la «negociación política» entre el Gobierno español y ETA haya arruinado «la esperanza de la sociedad vasca», lo que ha propiciado que «se siga con la grave situación anterior». El partido atribuye a continuación a estas circunstancias el secuestro de una «familia de Orio que había ido a pasar unos días tranquilos con su hijo pequeño».
El escrito proponía que el Ayuntamiento mostrara su «solidaridad» a los afectados y, al mismo tiempo, defendiera que «la solución a la vulneración de los derechos civiles y políticos» deberá venir siempre por vías «políticas y democráticas». Y «para que eso ocurra, reivindicamos la necesidad de un nuevo marco democrático», añadían los ediles de ANV en su declaración.
En otro punto del texto, la formación reclamaba a «todos los agentes» que impulsen de nuevo «la negociación política entre ETA y el Gobierno» con el objetivo de dar una solución al «conflicto».
Frente a esta resolución, la aprobada por el Consistorio lamenta que desde que ETA rompió el alto el fuego «se han visto golpeadas las esperanzas de paz de la sociedad vasca» que «teme de lo que es capaz» la banda terrorista. «Y ya estamos sufriendo una situación crítica», añade.
Tras mostrar su solidaridad con la familia secuestrada, los grupos firmantes critican que la banda terrorista ETA haya «despreciado de nuevo el deseo de la sociedad vasca» y haya «vulnerado gravemente los derechos de una familia inocente».
PNV, EA, EB-Aralar y PSOE condenan también «todas las acciones que vulneren los derechos humanos» y expresan su «firme apuesta» por «el diálogo, los principios democráticos y el respeto al deseo de paz de la sociedad vasca».
Un diputado vasco baraja dejar el PP
BILBAO.- El parlamentario del PP vasco Fernando Maura baraja dejar su partido por su «deriva del centro a posturas derechistas» y sumarse a la Plataforma Pro impulsada por ¡Basta Ya! para constituir un nuevo partido.
Maura afirmó que siente que «no quieren contar con él» y que existe una «estrategia de marginación bastante evidente».
En declaraciones a Europa Press, Maura, afiliado y parlamentario al PP por Vizcaya desde los años 90, aseguró que lleva «algún tiempo» sopesando la decisión que pueda adoptar en relación con su trabajo político.
Maura, que fue secretario general del PP del País Vasco, recordó que lleva trabajando en la «órbita» de este partido desde el año 1982 y que fue director de campaña de las elecciones autonómicas de 1990.
El parlamentario del PP afirmó que, entre las razones que existen, se encuentra la «deriva que está tomando el PP».
«Todo lo que fue la presidencia de José María Aznar, fundamentalmente, hasta el año 96, en que se ganan las elecciones y, desde del año 96 hasta el año 2000, responde a un PP claramente centrista. Yo, como liberal, he de decir que me sentía satisfecho con la deriva del partido y me sentía útil porque lo que yo estaba planteando tenía una acogida positiva dentro del partido y formaba parte de un equipo dirigente en cada una de las circunstancias», agregó.
El parlamentario del PP vasco indicó que, al referirse a esa «deriva hacia posturas más de derechas», hay que hablar más de «tendencias que de personas». Maura apuntó la segunda legislatura de mayoría absoluta del PP como el inicio de esa «deriva», que se «acentuó» tras la pérdida de las elecciones.