CRISIS EN NAVARRA / La Ejecutiva Federal les ordena que se abstengan en la votación para que repita como presidente Miguel Sanz, de UPN / José Blanco resta importancia a la desautorización y anuncia una «oposición útil»Blanco obliga al PSN a abstenerse para que UPN gobierne NavarraDa por «concluidas» las negociaciones con NaBai y anuncia «una oposición útil y responsable» Miguel Sanz: «La decisión es gobernar en minoría. UPN no va a provocar nuevas elecciones» La coalición nacionalista rechaza «el gobierno impuesto por Madrid» y exige nuevos comiciosAGUSTIN YANEL / JOAQUIN MANSO
MADRID.- La dirección federal del PSOE comunicó ayer a los máximos responsables del Partido Socialista de Navarra (PSN) que esta formación no puede aceptar a Nafarroa Bai como socio para gobernar la Comunidad Foral. En consecuencia, les ordenó que el día en que se vote al futuro presidente se abstengan, para permitir que repita en el cargo Miguel Sanz, de Unión del Pueblo Navarro (UPN), la marca con la que se presenta allí el PP.El miércoles, el PSN se mostró dispuesto a presidir un gobierno con NaBai e Izquierda Unida, en contra de la opinión de la dirección del PSOE. Por eso, sus responsables fueron convocados ayer a una reunión en Madrid. Tras mantener ese encuentro, el número dos del PSOE, José Blanco, anunció que dan por «concluidas» las negociaciones con NaBai y que harán «una oposición útil y responsable». Poco después, Miguel Sanz dijo que está dispuesto a gobernar en minoría y que no forzará la convocatoria de elecciones.
Desde NaBai reclamaron nuevos comicios mientras en IU pidieron a los diputados del PSN una «rebelión» frente a esa imposición de Ferraz.
El candidato de los socialistas navarros a la Presidencia de esa Comunidad, Fernando Puras, y el secretario general de ese partido, Carlos Chivite, se reunieron ayer en Madrid con el número dos del PSOE, José Blanco, y varios miembros de la Comisión Ejecutiva Federal. José Luis Rodríguez Zapatero no asistió al encuentro porque decidió dedicar la mañana a visitar la localidad madrileña de Parla.
Los dos máximos dirigentes del Partido Socialista de Navarra explicaron a sus colegas de Madrid que estaban dispuestos a gobernar con NaBai e IU debido, sobre todo, a la presión que habían ejercido la militancia del PSN y los alcaldes y otros cargos públicos de este partido, como publicó ayer EL MUNDO.
A pesar de esa unanimidad en el PSN, la dirección federal del PSOE les comunicó ayer «las dificultades que ofrecería un pacto con Nafarroa Bai», según dijo José Blanco en una rueda de prensa posterior a la reunión.
El principal argumento para rechazar un gobierno con los nacionalistas de NaBai, según Blanco, es que «no se dan las condiciones suficientes» para llegar a un acuerdo.
Blanco reconoció a Puras y Chivite que Nafarroa Bai «ha avanzado mucho» durante los dos meses de negociaciones para acercarse a las posiciones del PSOE, pero consideró que todavía está lejos de poder ser socio de gobierno.
Por este motivo, la Ejecutiva Federal ordenó a los 12 diputados del PSN en el Parlamento navarro que el día en que se vote la investidura de Miguel Sanz como candidato a presidente se abstengan, para permitir que éste pueda ser elegido con los votos de UPN al no contar con el rechazo de los socialistas.
Esta decisión, que supone dejar gobernar «al partido con más escaños en el Parlamento navarro» es, según Blanco, «la única solución viable que responde a la lógica democrática sin abocar a esa Comunidad a la interinidad prolongada de unas nuevas elecciones».
El secretario de Organización del PSOE insistió varias veces en que el PSN ejercerá la oposición «con lealtad institucional» y que «no provocará situaciones de inestabilidad política». Pero no aclaró si esa afirmación significa que los socialistas renuncian a presentar una moción de censura contra Sanz, en el caso de que en un futuro se den las condiciones para pactar un gobierno con NaBai.
«Esta decisión no supone un cheque en blanco a nadie», dijo, pero «dependerá de UPN» ganarse o no «la confianza de los socialistas», añadió.
José Blanco negó que esta desautorización por parte de la dirección federal del PSOE a los socialistas de Navarra vaya a traducirse en una crisis de ese partido. El PSN no comparte la decisión, pero la asume y la va a gestionar», precisó el dirigente socialista.
El número dos del PSOE quiso dejar claras las diferencias que existen entre este caso y los pactos que su partido ha alcanzado con formaciones nacionalistas de otras comunidades autónomas, como Galicia, Cataluña o Baleares: en esos casos, argumentó, había existido una etapa previa de acuerdos que no se ha dado en Navarra con Nafarroa Bai.
Antes de reunirse con Fernando Puras y Carlos Chivite, varios dirigentes de la Permanente de la Ejecutiva Federal Socialista mantuvieron un encuentro. Todos ellos coincidieron en que no es posible un pacto de gobierno con los independentistas de NaBai, y así se lo trasladaron después a los dos líderes de los socialistas navarros.
La reunión posterior con estos fue cordial, según las fuentes consultadas por este periódico. «No ha sido una decisión de 'ordeno y mando'», comentó uno de los dirigentes federales del PSOE que asistió a la reunión, «sino una solución política, razonada, muy debatida y entendida por las dos partes».
El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno foral de Navarra, Fernando Puras, comentó hace unos días a su partido que, en el caso de que su propuesta de acuerdo con NaBai e IU fuera rechazada por la dirección federal del PSOE, él presentaría la dimisión. Esta posibilidad no fue tratada durante la reunión de ayer, según las fuentes consultadas por este periódico.
«Puras no va a dimitir», dice un dirigente socialista, «porque ha entendido nuestras razones». «No se trata de una estrategia de cara a las próximas elecciones generales, sino que no hay condiciones suficientes para llegar a un acuerdo con NaBai».
A pesar de esta afirmación, en el PSOE no ocultan que un pacto de los socialistas navarros con los nacionalistas de Nafarroa Bai les hubiera hecho perder votos en las próximas elecciones generales.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha mantenido en público al margen de este problema. El jueves dijo que lo dejaba «en manos» de José Blanco y que no asistiría a la reunión por problemas de «agenda», y ayer tampoco entró en el asunto cuando fue preguntado por los periodistas.
«No estoy al tanto», afirmó a las 13.00 horas, a los informadores, en referencia a la reunión que en esos momentos se celebra en la sede del PSOE. «No he recibido ninguna llamada». Tampoco quiso decir qué solución prefería.
Poco después, se conoció el rechazo de la Ejecutiva Federal a un gobierno con NaBai. Los periodistas intentaron hacer una pregunta sobre este asunto a Rodríguez Zapatero, pero ya fue imposible acercarse a él y se marchó de la localidad madrileña de Parla probablemente sabiendo lo que había decidido su partido, pero sin que los informadores pudieran conocer su opinión.
MIGUEL SANZ (UPN)
Prepara su discurso de investidura
MARCOS IRIARTE
BILBAO.- El presidente de Navarra, Miguel Sanz -de Unión del Pueblo Navarro-, ya ha empezado a preparar el discurso de investidura que pronunciará en el Parlamento autonómico cuando sea propuesto para repetir en el cargo.
Ni siquiera va a esperar, como pidió el lunes último, a que el Partido Socialista de Navarra renuncie por escrito a presentar una moción de censura contra él tras las próximas elecciones generales. Le bastan las «garantías» que le ofrecieron ayer tanto el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, como el secretario general del PSN, Carlos Chivite, quienes le han dicho que el gobierno que presida en minoría gozará de estabilidad.
Esa confianza, que José Blanco le transmitió por teléfono cuando le llamó ayer para comunicarle el rechazo del PSOE a gobernar con Nafarroa Bai, es la que le lleva a haber empezado a preparar su discurso.
La intención de Miguel Sanz es acabar cuanto antes con la actual situación de vacío institucional que se vive en Navarra, más de dos meses después de las elecciones del 27 de mayo. Aunque tiene de plazo hasta el día 18, a él le gustaría que el Pleno de investidura se celebrara la próxima semana, a partir del día 8, para lo que deberá presentar su candidatura entre el lunes y el martes.
Tiene intención de hacer partícipe de su Gobierno a su hasta ahora socio, CDN, con lo que sumaría 24 de los 50 escaños del Parlamento autonómico.
CRISIS EN NAVARRA / Los perdedores / FERNANDO PURAS / Ex candidato socialista
El hombre que se levantó contra la Ejecutiva del PSOE
MARCOS IRIARTE
BILBAO.- «Para el partido y para Navarra, Puras es el mejor y lo mejor. No cabe ninguna duda de su idoneidad. Es el perfecto rostro electoral del PSN desde la ambición de que sea el rostro institucional de toda Navarra».
Con estas palabras, Carlos Chivite, secretario general de los socialistas navarros, confirmaba el pasado septiembre la designación del abogado Fernando Puras (Tudela, 1954) como candidato a la Presidencia de la Comunidad foral; un puesto que él ambicionaba, pero que José Blanco no le dejó tomar tras un intenso verano de encuentros discretos, negociaciones y llamadas telefónicas.
Puras, hasta entonces portavoz del PSN en el Parlamento foral, pero un perfecto desconocido para la mayoría de los militantes socialistas, dio un salto hacia la primera línea política, dispuesto a encabezar el viraje que Ferraz planeaba para la Comunidad. «Se abren nuevos tiempos», se oía aquellos días en la sede del pamplonés paseo de Sarasate.
Tras negar la posibilidad de celebrar unas elecciones primarias en Navarra y pese a que Carlos Chivite era el único que se había postulado para encabezar la plancha del PSN, la dirección del PSOE consideró que era necesario buscar a alguien con un perfil menos marcado que Chivite, abiertamente contrario al entendimiento con los nacionalistas de Nafarroa Bai.
Puras no fue la opción de Madrid; fue la opción consensuada entre Blanco y Chivite, que llegaron al acuerdo de que fuera una persona del entorno del secretario general quien asumiera el puesto. Y así llegó Fernando Puras. El 30 de septiembre, su nombramiento fue ratificado por el Comité Regional del PSN con el aval del 99% de sus miembros.
Abogado y funcionario de carrera del Gobierno de Navarra, al que servía como asesor jurídico, la carrera política de Puras había sido modesta en el seno del PSN, si bien llegó a ocupar varios cargos institucionales en el Ejecutivo foral. Fue consejero de Salud del defenestrado Gobierno tripartito que, junto a EA y CDN, lideró entre 1995 y 1996 Javier Otano, responsable del hoy demonizado Organo Común Permanente con el País Vasco.
Tras su cese -precipitado por el escándalo del caso Otano y el regreso de UPN al poder-, Puras se apartó de la vida política hasta que, en 2000, el antecesor de Chivite, Juan José Lizarbe, le recuperó para el día a día del partido. Fue miembro del Comité Local del PSN en Pamplona hasta 2004, un año después de su estreno como parlamentario foral tras las autonómicas de 2003.
Asumió la Portavocía del grupo parlamentario en julio de 2004 y el año pasado, tres meses antes de ser designado candidato, asumió la Secretaría de Política Institucional del partido.
Nunca desveló durante la campaña electoral cuál sería su política de alianzas. Su discurso se limitaba a señalar la necesidad de forzar un «cambio» en Navarra y la de respetar su modelo institucional diferenciado. Llegó a decir en la contienda -una de las frases que más le han reprochado durante estos dos meses sus oponentes políticos- que no se postularía para la Presidencia de Navarra si el PSN no era, al menos, el segundo partido en votos. No fue así, pero se propuso igualmente para arrebatar el Gobierno a Miguel Sanz, escudándose en el pretexto de que NaBai es una coalición y no un partido al uso.
Durante los 69 días que, tras los comicios, ha durado la incertidumbre navarra, Puras se ha hecho acompañar, en todo momento, de su asesor Alfonso Arroyo, hasta ahora un desconocido en la esfera política y que ha llevado el peso de las negociaciones.
Los vaivenes de una negociación caótica han terminado por pasar factura a Puras que, presionado por su militancia hacia un lado y por Ferraz hacia otro, ha visto mermada su credibilidad después de tres infructuosos amagos y ha sido el responsable último del hartazgo social ante un proceso artificialmente prolongado.
Puras transmitió el miércoles a la Ejecutiva del PSN su intención de dimitir si el PSOE no avalaba su última apuesta por el pacto con NaBai. Así lo hará, una vez que Navarra tenga, por fin, nuevo Gobierno.
Cacerolada en Pamplona por SMS
Medio millar de concentrados junto a la sede del PSN piden la dimisión de Puras
PAMPLONA.- Un sector de la sociedad navarra estalló ayer nada más conocer la noticia de que en la calle Ferraz de Madrid se rechazaba rotundamente el pacto de los socialistas de la Comunidad Foral con NaBai e IUN y, sobre las 20.00 horas, alrededor de 500 personas se encaminaron rumbo a la sede del PSN en Pamplona para expresar con una cacerolada su desacuerdo.
La concentración, que duró más de media hora, asedió las puertas de acceso a las instalaciones de los socialistas navarros. Los manifestantes acudieron con cacerolas, pitos y otros instrumentos ruidosos al acto que había sido convocado a lo largo del día por mensajes anónimos de móvil.
La paz en la capital navarra se vio alterada como hace meses que no ocurría con los silbidos y gritos de los congregados, que pedían en voz alta la dimisión de los máximos representantes del PSN, Carlos Chivite, y Fernando Puras, que para entonces ya habían regresado de su encuentro con la Ejecutiva Federal del PSOE en Madrid.
«Navarra no se vende, se regala» o «Puras, dimisión» fueron algunas de las expresiones que se dejaron escuchar en medio del gran estruendo, que sorprendió a muchos de los paseantes.
Los ánimos de muchos navarros estaban caldeados desde que se vio que las negociaciones del PSN con NaBai e IU no terminaban de llegar a buen puerto y, tras acudir a las urnas el pasado 27 de mayo, decidieron romper ayer su silencio y alzar sus voces.
Profundamente insatisfechos, los manifestantes tuvieron claro desde un primer momento su objetivo: denunciar la actitud de la dirección socialista navarra a la hora de acatar las órdenes emitidas desde la sede del partido en Madrid.
Ellos no fueron los únicos en conocer la iniciativa popular, pero sí en secundarla, pues el grueso de los militantes del PSN en Pamplona y su comarca conocían antes del mediodía la llamada social a la movilización, según confirmaron a este diario miembros del sector socialista más crítico.
NaBai e IUN
Piden elecciones y una «rebelión social» en el PSN contra la decisión
ESTHER ECHEVERRIA
PAMPLONA.- NaBai e IUN, las dos formaciones con las que el PSN aspiraba a formar gobierno, respondieron ayer a la decisión de Ferraz exigiendo elecciones. Esa es la única posibilidad tras la «absoluta desvergüenza política» que ha llevado a cabo el PSOE «impidiendo que se respete la decisión de la sociedad navarra» y facilitando a UPN «la formación de un gobierno en minoría».
Tanto el grupo nacionalista, que estuvo representado en rueda de prensa por dirigentes de Aralar, EA, PNV, Batzarre y la independiente Uxue Barkos, como IU manifestaron públicamente su «indignación».
El número uno de NaBai, Patxi Zabaleta, coincidió con el coordinador de IUN, Jon Erro, en atribuir el veto del pacto a una «razón de conveniencia política» centrada en «un interés electoral».
Pero IU fue más allá y pidió una «rebelión social» en el PSN contra la decisión del PSOE. Erro animó al socialista Fernando Puras a presentarse como presidente del gobierno foral, pues dijo que «sigue contando con el respaldo de 26 parlamentarios (los de IU, NaBai y PSN) «que suman mayoría». También demandó «coherencia» y «valentía» a los 12 parlamentarios socialistas para que no favorezcan la investidura de Miguel Sanz (UPN).
Los nacionalistas
Consideran «incomprensible» el «veto» a un gobierno «de progreso»
BARCELONA.- El resto de las formaciones nacionalistas de las distintas comunidades consideró «incomprensible» el «veto» de la dirección federal de los socialistas al PSN para alcanzar un pacto con Nafarroa Bai en Navarra.
El secretario de Política Internacional de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Bernat Joan, acusó al PSN
de «no tener autonomía».
«No podemos entender cómo el PSOE puede renunciar a que exista un gobierno de progreso en Navarra, formado por el Partido Socialista, NaBai e IU», indicó el portavoz de ICV en el Congreso, Joan Herrera, informa Europa Press.
El senador y coordinador ejecutivo del Bloque Nacionalista Galego (BNG), Francisco Jesús Xorquera, criticó que la «España plural» que promulga el PSOE frente a la «nación uniforme» del PP se reduzca a un «eslogan».
El coordinador general de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), Jordi Miralles, lamentó que al presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le «tiemblen las piernas» ante la presión del PP.
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...Y Zapatero en la 'playa' de Madrid
Mientras el PSOE vetaba el gobierno de izquierdas en Navarra, el presidente visitaba en Parla a su alcalde y nuevo líder del PSM
AGUSTIN YANEL / EMANUELE ROSSI
MADRID.- A las 11.00 horas de ayer, mientras la Ejecutiva Federal del PSOE se reunía para debatir uno de sus problemas más graves -iba a comunicar a los socialistas de Navarra, y así lo hizo, que no pueden gobernar esa comunidad con los nacionalistas de Nafarroa Bai (NaBai)-, José Luis Rodríguez Zapatero acababa de presidir el Consejo de Ministros y se dirigía a visitar la localidad madrileña de Parla.
Minutos antes del mediodía, mientras Rodríguez Zapatero llegaba a Parla, los dirigentes federales del PSOE escuchaban las
explicaciones de sus colegas navarros para haberse mostrado a favor de ese gobierno conjunto.
Pasadas las 13.00 horas, mientras el número dos del PSOE, José Blanco, explicaba la polémica decisión adoptada por el PSOE navarro, el secretario general de los socialistas y presidente del Gobierno tomaba un aperitivo en el césped de la espectacular piscina de agua salada de Parla, conocida como la playa de Madrid.
De los periodistas que siguen habitualmente la actividad de
Rodríguez Zapatero, los pocos que no están de vacaciones no entendían cómo era posible que, en un día tan complicado políticamente para él, hubiera decidido dedicarlo a visitar Parla. Era la primera vez en la historia de la democracia española que un presidente acudía a esta localidad -situada en el sur de Madrid y con 115.000 habitantes-, pero no parecía que ayer fuera el día más indicado para ello.
El día anterior, jueves, Rodríguez Zapatero había dicho que no podría asistir a la importante reunión de su partido por «problemas de agenda». No cabe duda de que su visita a Parla fue mucho más gratificante de lo que hubiera resultado para él la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE.
El presidente del Gobierno no se dio un baño de multitud, porque no fueron centenares ni miles las personas que le acompañaron, pero sí hizo una de las cosas que le gustan: paseó por varias calles, habló con vecinos, saludó a muchos, se fotografió con todas las personas que se lo pidieron... Estaba muy a gusto, y se le notaba.
Cuando llegó al Ayuntamiento, minutos antes del mediodía, fue recibido con aplausos de sus seguidores y con algunos pitos, pancartas escritas a mano y protestas de los cuatro concelajes del PP -que componen el Ayuntamiento junto a 20 del PSOE y uno de Izquierda Unida- , que se quejaban de no haber sido avisados de la visita. La sangre no llegó al río y todo quedó, al parecer, en un problema de falta de buzón de teléfono. Finalmente, la portavoz de los ediles populares comentó a Rodríguez Zapatero su protesta y él le pidió disculpas.
A continuación, acompañado siempre por el alcalde -el socialista Tomás Gómez, el más votado de España con el 75% de los votos en las últimas elecciones y líder del PSM desde hace una semana-, recorrió varias calles de Parla, que ha pasado de ciudad dormitorio a ser una localidad con los mejores servicios sociales.
Durante su paseo, y fiel a su estilo, el presidente se paró a saludar a los empleados de la peluquería afroamericana unisex Vanessa y a los de la carnicería M. Fernández, que habían salido a la puerta de sus establecimientos ante el revuelo que se organizó con tan importante visita; se dejó fotografiar con niños y mayores, preguntó a una embarazada cuándo daría a luz, y habló con todo el mundo que se lo pedía.
Después subió al Tranvía de Parla, un medio de transporte ecológico que después del verano recorrerá toda la ciudad, y visitó la famosa playa de agua salada. Allí fue el delirio: fotos, saludos, «bese a mi niño, presidente»...
«Espera, que hago una foto a Zapatero», decía una joven por el teléfono móvil mientras cogía otro con la mano derecha para inmortalizar el momento. «Hazme la foto con tranquilidad. ¿Con quién hablas?», le preguntó Zapatero. «Con mi novio», respondió ella. «Pásamelo», dijo él, mientra le cogía el móvil. Ella, Mónica, no daba crédito; su novio, Raúl, tampoco.
Mientras, la dirección federal del PSOE adoptaba una importante decisión: impedir que los socialistas navarros gobiernen esa comunidad con NaBai.