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sábado, 30 de junio de 2007

Editorial, caso Bono malus: UNA SENTENCIA LAMENTABLE QUE LEGITIMA LA IMPUNIDAD POLICIAL


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UNA SENTENCIA LAMENTABLE QUE LEGITIMA LA IMPUNIDAD POLICIAL

La Sala Segunda del Tribunal Supremo decidió ayer en una sorprendente y lamentable sentencia absolver a los tres policías condenados por detención ilegal, coacciones y falsedad documental por la Audiencia de Madrid en relación con el arresto de dos militantes del PP que habían acudido a una manifestación de la AVT en enero de 2005. Los dos militantes fueron detenidos y acusados de haber agredido a José Bono, entonces ministro de Defensa, sin prueba alguna.

El Supremo -por una mayoría de tres magistrados contra dos- ha aceptado el recurso de casación de los tres agentes, que argumentaron que no existió tal detención, que si la hubo estaba justificada y que, por ello, no pudo existir delito de falsedad ni coacción alguna.

En cuanto a la detención, es evidente que sí la hubo porque dos militantes del PP fueron obligados a acudir a la comisaría. Y lo fueron a instancias de una denuncia de militantes socialistas a través de una cadena radiofónica. Las Fuerzas de Seguridad no disponían de testimonio o documento alguno que demostrara que esas dos personas habían agredido al ministro Bono y ni siquiera existían pruebas de que esa agresión se hubiera producido. Por tanto, sí hubo una detención injustificada porque la Policía no puede arrestar a personas en base a suposiciones o denuncias no comprobadas.

Si el delito de detención ilegal parece meridianamente claro, mucho más lo está el de falsedad documental. Existió falsedad porque se presentaron informes policiales manipulados al juez, al que se le ocultó información y jamás se le informó del cambio de instructor y de la destrucción del atestado inicial sobre los hechos.

El segundo instructor policial Javier Fernández no sólo ordenó rehacer las diligencias para justificar las detenciones de esos dos militantes, sino que rechazó el testimonio de los escoltas de Bono y les obligó a declarar por segunda vez después de que éstos fueran instados por mandos policiales a incriminar a los dos militantes del PP. Todo ello -hay que insistir- fue ocultado al juez que investigó la presunta agresión a Bono.

El Supremo considera que este montaje no es constitutivo de un delito de falsedad porque materialmente no se falsificó un documento, pero lo cierto es que el ánimo de los policías era engañar al juez tras proporcionarle unos datos falsos que no reflejaban lo sucedido.

En lugar de proteger a los ciudadanos de los manejos policiales, el Supremo ha optado por dar una especie de cheque en blanco a las Fuerzas de Seguridad para detener a ciudadanos sin justificación alguna o mediante información manipulada. Ello es de extraordinaria gravedad y máxime en un fallo suscrito por tres magistrados con una pretendida trayectoria progresista y de defensa de las libertades.

Bono sacó ayer una bochornosa nota arremetiendo contra el PP en la que hablaba de «tropelía» contra los policías mientras que Justicia -que no comenta jamás las resoluciones de los jueces- celebraba en un comunicado esta absolución que constituye una de las más negras páginas de nuestra historia judicial.

Caso Bono malus: La CEP sostiene que hubo coacción y falsificación



La CEP sostiene que hubo coacción y falsificación policial

El secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP), Ignacio López, aseguró ayer que la «acata», pero mostró su «profundo desacuerdo» con parte de la misma. En declaraciones a Servimedia, López considera que quedó «claro» y «meridianamente demostrado», tanto en el sumario de la causa como en la vista oral, que «hubo coacciones y falsificación de documento público» por parte de los agentes, a pesar de su absolución.

Con esta sentencia, señaló el responsable sindical, «se hace un flaco favor a lo que está ocurriendo en algunas unidades policiales», y todo ello por someter la realidad policial a los «intereses políticos».

En cualquier caso, insistió, «acatamos el contenido de la sentencia», pero «mostrando nuestra disconformidad en esos dos extremos»

Caso Bono malus: El PP se pregunta si Bono ha influido en el fallo



Los 'populares' se preguntan si Bono ha influido en el fallo del Supremo

MADRID.- El portavoz adjunto del PP en la Comisión de Interior del Congreso, Alejandro Ballestero, aseguró ayer que su partido «respeta absolutamente» la decisión del Tribunal Supremo sobre el denominado caso Bono, pero subrayó que, pese a anular la condena a los tres policias implicados en el mismo, «nadie niega que hubo unas irregularidades». Además, se preguntó si el ex ministro de Defensa José Bono «ha influido» en el fallo del Alto Tribunal.

«Nosotros respetamos la decisiones judiciales siempre», recalcó Ballestero, quien añadió que, a diferencia del PSOE su formación no tiene que hacer «un salto en vacío» para expresar su respeto por las sentencias de los jueces. «Pero eso no quita que hubo lo que hubo, que nadie niega que hubo unas irregularidades y en eso parece ser que la sentencia no entra», aseguró.

El PSOE «debería respetar un poco más a la Justicia y la separación de poderes y no intentar reinterpretar permanentemente las decisiones judiciales en una u otra dirección», agregó el diputado, quien arremetió contra Bono, quien ha acusado a su partido de haber propiciado que tres jueces dieran «la razón» al PP y condenarán a tres policías «honrados».

El Supremo legitima el montaje policial contra 2 miembros del PP // Interior blindó pensión vitalicia // Bermejo



SENTENCIA POLÉMICA / Por tres votos a dos, la Sala Penal anula la condena por detención ilegal, coacciones y falsedad documental / El fallo desautoriza al PP, que ejerció la acusación, y avala al fiscal y la Abogacía del Estado
El Supremo, dividido, exonera a los policías que detuvieron a dos militantes del PP por el 'caso Bono'

MARIA PERAL

MADRID.-
La Sala Penal del Tribunal Supremo exoneró ayer definitivamente a los tres policías de la Brigada de Información de Madrid que fueron condenados por la Audiencia Provincial a prisión, inhabilitación y multa por detener a dos militantes del PP en relación al intento de agresión al ex ministro Bono durante una manifestación contra el terrorismo.

Donde la Audiencia de Madrid vio una detención «inmotivada, arbitraria y abusiva», el Supremo aprecia un arresto legal y justificado por los indicios existentes contra los dos afiliados al PP.

En la larga suma de alteraciones operadas sobre el atestado policial, que fue reconstruido a posteriori para abultar los hechos ante el juez de instrucción, el Alto Tribunal no aprecia falsedad documental porque no se modificaron elementos esenciales ni se cambiaron las manifestaciones de quienes declararon en comisaría.

Y mientras que en la primera instancia judicial se subrayó la «violencia psíquica» ejercida por los mandos sobre sus subordinados, la Sala Penal no ve la más mínima coacción.

El ex comisario Rodolfo Ruiz, Javier Fernández y José Luis González, que abandonaron el servicio activo tras el fallo condenatorio de la Audiencia, quedan ahora absueltos.

El caso ha dividido a la Sala. La estimación de los recursos interpuestos por el fiscal y los condenados se ha impuesto por una mayoría de tres votos. Las tornas se han vuelto. Los tres policías acusados, que con la sentencia de la Audiencia de Madrid tenían un pie en la cárcel, han quedado rehabilitados. El PP, que ejerció la acusación contra ellos y consiguió que les condenaran a 13 años de cárcel y 22 de inhabilitación, ha sido finalmente desautorizado.

La Abogacía del Estado, que asumió la defensa del ex inspector jefe Fernández, ha visto cómo sus tesis prosperaban ante el Alto Tribunal y lo mismo le ha sucedido a la Fiscalía, que propugnó ante la Audiencia la libre absolución de los agentes.

El éxito del Ministerio Público es, no obstante, parcial, ya que en la fase de casación la Fiscalía del Supremo sólo apoyó la revocación del fallo de la Audiencia en cuanto a dos de los delitos (detención ilegal y coacciones), pero pidió la confirmación de la condena impuesta a los agentes por falsedad en documento oficial.

Según informó ayer la Fiscalía General, Cándido Conde-Pumpido telefoneó al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, para transmitirle su felicitación. Por contraste, la congratulación encierra una cierta dosis de reproche a los fiscales del Supremo que apoyaron la condena por falsedad documental, entre ellos Eduardo Fungairiño. Conde-Pumpido atribuyó en su día a una acción «políticamente concertada» de los «fiscales conservadores» el resultado del debate del caso Bono en la Fiscalía del Supremo, con el que estuvo en desacuerdo.

El asunto ha dividido a la Sala Penal. Desde el mismo jueves, día en que comenzó la deliberación, se constató la existencia de una mayoría de tres magistrados partidarios de la anulación íntegra de la condena por inexistencia de delito alguno.

Agrupados en torno al criterio del ponente, Andrés Martínez Arrieta, Enrique Bacigalupo y Luciano Varela formaron una firme mayoría que no aceptó ninguna opción transaccional, como hubiera sido la revocación parcial de la sentencia de la Audiencia o la retracción de las actuaciones para que se repitiera el juicio por parcialidad del tribunal que juzgó los hechos en primera instancia.

Esta última posibilidad había sido planteada por la Fiscalía en su recurso, en el que sostenía que el presidente de la Sección 16 de la Audiencia madrileña, Miguel Hidalgo, suplantó de tal manera la acción de la acusación ejercida por el PP que vulneró el principio acusatorio.

Esta infracción se habría puesto de manifiesto a la hora de configurar el delito de coacciones atribuido al ex comisario Rodolfo Ruiz. Las supuestas coacciones sobre el primer instructor de la investigación policial, Heliodoro C., que fue fulminantemente cesado como jefe de grupo y apartado del caso Bono por negarse a detener a los dos militantes del PP -no había base alguna para ello, declaró en el juicio-, fueron completadas por la Audiencia con otras supuestas coacciones ejercidas contra otros policías que también intervinieron en la investigación y a los que se pidió que volvieran a firmar las diligencias practicadas una vez destruidas las anteriores y reconstruido el atestado.

Ninguno de los cinco miembros del Supremo que han examinado el asunto ha visto motivos para la condena por coacciones, ni siquiera Manuel Marchena (partidario, en cambio, de confirmar las penas impuestas por detención ilegal y falsedad) o el presidente de la Sala, Juan Saavedra, que, con una actitud más ambigua, defendió que los policías no incurrieron en falsedad documental pero sí en detención ilegal.

En cuanto a esta última, el sector mayoritario acoge la postura de la Fiscalía, según la cual los propios hechos que dio por probados la Audiencia ponen de manifiesto que había indicios contra Isidoro Barrios y Antonia de la Cruz, los dos afiliados del PP. La Audiencia admitió que estaba justificada su citación a declarar, ya que aparecían en torno a José Bono en los momentos más tensos de la manifestación, y reconoció que Barrios fue identificado como la persona que portaba un mástil dirigido a la cabeza del ministro de Defensa.

Por lo que se refiere a la falsedad documental, la sentencia, que será conocida en los próximos días junto al voto discrepante, atiende a los argumentos de la Abogacía del Estado. Se rehicieron diligencias, los funcionarios que aparecen como intervinientes en algunas de ellas no las practicaron y los que sí lo hicieron, no figuran; pero nada de esto eran elementos esenciales del atestado y, en todo caso, no se faltó a la verdad en la narración de los hechos, puesto que se respetó el contenido de lo que manifestaron las personas que declararon en la Brigada.

Interior blindó una pensión vitalicia para los agentes en abril

F. L.

MADRID.-
El Ministerio del Interior concedió la jubilación anticipada a los tres agentes implicados en el denominado 'caso Bono' con el argumento de que habían perdido condiciones psicofísicas.

Esta medida, que fue corroborada lógicamente por un tribunal médico de la Policía, blindaba la pensión para estos cuatro agentes, decidiera lo que decidiera el Supremo.

Estos tres miembros de la brigada provincial de Información, unidad que detuvo a los dos militantes del PP por la presunta agresión a Bono durante una manifestación de la AVT, lograron con esta concesión de Interior percibir la pensión aun en el caso de que el Supremo hubiera confirmado la condena.

Dos fueron las razones esgrimidas por los afectados para solicitar la jubilación: la propia sentencia condenatoria de la Audiencia Provincial y la fuerte presión mediática a la que, a su entender, estaban siendo sometidos. Tras la condena, la Policía apartó a los tres agentes de puestos operativos y los destinó a oficinas. Poco después, los policías solicitaron la baja y, posteriormente, presentatron informes médicos para solicitar también la jubilación anticipada. Después, pasaron un tribunal médico que avaló el pase a la jubilación. La otra posibilidad a la que se podían haber acogido estos agentes era al pase a la segunda actividad: dejar de ser policía, cobrar una pensión del 80% de su sueldo y poderse dedicar a otras actividades comerciales.

El Ministerio de Justicia celebra una sentencia por primera vez y la utiliza para arremeter contra el PP

MADRID.- El Ministerio de Justicia emitió ayer por primera vez un comunicado en el que se «congratulaba» de una sentencia y aprovechaba para arremeter contra el PP.

En su escrito, «se congratula de la sentencia del Tribunal Supremo que, aceptando el recurso planteado por la Abogacía del Estado y la Fiscalía, anula la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid».

Según Justicia, el Alto Tribunal ha aceptado «las tesis de la Abogacía del Estado en el sentido de que la actuación de los policías intervinientes fue ajustada a legalidad y no hubo ni detención ilegal ni falsedad en las actuaciones que se siguieron contra los militantes del Partido Popular objeto de investigación».

«El Tribunal Supremo» -en opinión del Departamento que dirige Mariano Fernández Bermejo- «descalifica así la acusación que formuló el Partido Popular contra los funcionarios policiales».

Por su parte, el ex ministro de Defensa José Bono aseguró: «Hoy el Tribunal Supremo nos da una esperanza frente a aquéllos que se ponen la justicia por montera». Acusó al PP de «propiciar» que tres jueces de la Audiencia Provincial de Madrid, «los señores Miguel Hidalgo, Rosa Esperanza Rebollo y Rafael Espejo-Saavedra», condenaran a «tres honrados policías» por lo ocurrido en esa manifestación.

Bono se preguntó si ahora que el Tribunal Supremo ha anulado la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid «los jefes del Partido Popular pedirán perdón a esos tres honrados policías, a sus hijos, a sus familias», y «cómo van a compensar el sufrimiento y la tragedia que han vivido esas tres familias».

«¿Pensarán que está en el guión de su trabajo electoral, que va a quedar gratis ponerse la justicia por montera, que querer llevarse el Estado de derecho por delante va a quedar impune en España?», preguntó Bono. Afirmó que el Supremo con la anulación de esa sentencia «nos dice que totalmente impune no, que no puede quedar impune mentir, que no puede ser lícito querer ganar las elecciones a toda costa, que mentir el 11-M para ganar las elecciones el día 14 no puede quedar impune». Tampoco «puede quedar impune enterrar, de manera ilícita y falsa, con identidad falsa, a 30 soldados de los 61 que fallecieron en el Yakolev».

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, exigió al PP que retire la «catarata de insultos y descalificaciones» vertidas contra el Gobierno y el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en los últimos meses y pida «disculpas» a los tres policías.

El ex delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, manifestó que la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid ahora anulada era un «disparate jurídico» que se redactó «mirando al tendido del PP». Aseguró que el PP, «con su manipulación, con su persecución, condicionó la acción de la Justicia», y lamentó que el tribunal de la Audiencia Provincial de Madrid no pida perdón a «las personas a las que ha tenido durante año y medio sometidas a la máxima tensión».


La CEP sostiene que hubo coacción y falsificación policial y el SUP censura al Ministerio del Interior

MADRID.- Los sindicatos policiales recibieron con disparidad de criterios la sentencia del Supremo que absuelve a los agentes del caso Bono.

El secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP), Ignacio López, aseguró ayer que la «acata», pero mostró su «profundo desacuerdo» con parte de la misma. En declaraciones a Servimedia, López considera que quedó «claro» y «meridianamente demostrado», tanto en el sumario de la causa como en la vista oral, que «hubo coacciones y falsificación de documento público» por parte de los agentes, a pesar de su absolución.

Con esta sentencia, señaló el responsable sindical, «se hace un flaco favor a lo que está ocurriendo en algunas unidades policiales», y todo ello por someter la realidad policial a los «intereses políticos».

En cualquier caso, insistió, «acatamos el contenido de la sentencia», pero «mostrando nuestra disconformidad en esos dos extremos»

Por su parte, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) aprovechó la anulación por parte del Tribunal Supremo de la sentencia para denunciar la «inseguridad jurídica» a la que se enfrentan los agentes por carecer de un protocolo de actuación para enfrentarse a situaciones como la que derivó en la situación referida. En una nota, el SUP denuncia que las autoridades del Ministerio del Interior no hicieron «nada» para defender el honor de los policías ahora absueltos.

Para este sindicato la sentencia es una demostración de la forma ignominiosa» en la que «se está utilizando a la Policía con fines políticos». «Colocados en el centro del fuego cruzado entre trincheras político-mediáticas, tres policías fueron en su día condenados y vilipendiados de forma despreciable por cierto sector político, judicial, sindical (CEP) y mediático», asegura el SUP. El sindicato denuncia «la falta de escrúpulos con la que se conducen determinados sectores políticos» y exige a los mismos que «se abstengan de utilizar a la Policía como campo de batalla en el que dirimir batallas exclusivamente políticas». Y lanzó una reclamación a los políticos: «Que nos dejen trabajar en paz».

El Sindicato Profesional de Policía (SPP), al que están afiliados los tres policías implicados en el llamado caso Bono, considera que esta decisión es «un precedente contra el intento de manipulación política de la Policía». Se congratula del fallo y señala que quiere transmitir a la opinión pública su confianza en el sistema judicial español.

Ibarretxe y López en el banquillo por reunirse con Otegi // LA MIRADA DE ETA



El juez da un paso más para sentar a Ibarretxe y López en el banquillo por reunirse con Otegi

Cierra la fase de diligencias previas y concluye que hay indicios de que el 'lehendakari' y el líder del PSE cooperaron en un delito de desobediencia

MARCOS IRIARTE

BILBAO.-
El instructor del caso Ibarretxe, Roberto Saiz, considera que no existen condiciones para decretar el archivo de la causa iniciada hace ya más de un año contra Juan José Ibarretxe e incoó ayer el último trámite antes de decretar si el lehendakari y Patxi López deben sentarse en el banquillo de los acusados por sus encuentros políticos con la ilegalizada Batasuna.

Tras dar por superada la fase de las diligencias previas, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) dictó el auto de apertura del procedimiento abreviado y concedió un plazo máximo de 10 días a las partes para presentar sus alegaciones.

Cuando las tenga, Saiz decidirá si existen pruebas suficientes para juzgar, por sus encuentros políticos con un partido ilegal, al lehendakari y a los dirigentes socialistas Patxi López y Rodolfo Ares.

La acusación, ejercida por Foro Ermua y Dignidad y Justicia, atribuye a los tres políticos una actitud ilícita de «cooperación necesaria» en un delito de desobediencia al Tribunal Supremo, que decretó la ilegalización de Batasuna y de su actividad política. Este supuesto acarrea una pena de entre tres y seis meses de prisión.

Diez días para alegaciones

Diez días tendrán también los abogados de Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Olatz Dañobeitia, Juan Joxe Petrikorena y Rufino Etxeberria para solicitar, si lo estiman, el archivo de la causa que les imputa el delito de desobediencia en el que López e Ibarretxe presuntamente colaboraron.

En su auto, el magistrado deja claro que se han recopilado indicios suficientes para entender que los hechos podrían ser constitutivos de un delito de desobediencia tipificado en el artículo 556 del Código Penal.

Los abogados de López e Ibarretxe avanzaron ayer que recurrirán el auto del magistrado y que le instarán a dar carpetazo definitivo al caso, ya que ambos han erigido su defensa sobre el argumento de que sus clientes se reunieron con portavoces de una «sensibilidad social», conocida como izquierda abertzale, y no con dirigentes de Batasuna.

López y Ares, según desveló EL MUNDO, llegaron a asegurar al juez que desconocían con qué representantes «de la izquierda abertzale» se iban a reunir el pasado 6 de julio de 2006 en un hotel donostiarra, cita a la que asistieron los miembros de la comisión negociadora de Batasuna Otegi, Etxeberria y Dañobeitia.

El caso Ibarretxe entra así en la recta final, después de una abultada fase de diligencias previas, iniciada el 6 de junio de 2006, cuando se admitió a trámite la querella presentada por el Foro Ermua contra el lehendakari.

El presidente del TSJPV, Fernando Ruiz Piñeiro, ya apuntó el jueves que al caso Ibarretxe no le faltaba mucho para conocer, si no su desenlace, sí si sigue o no adelante.

LA MIRADA DE ETA.

El etarra José Javier Arizcuren Ruiz, Kantauri, fue ayer juzgado por haber ordenado en 1996 el asesinato de Fernando Múgica. La Fiscalía pide para el entonces dirigente de la banda 30 años de cárcel. Como es habitual, el etarra se negó a declarar y se dedicó a desafiar a los asistentes al juicio, entre los que estaba la viuda de Múgica, que en la imagen aparece (a la dcha.) sosteniendo la mirada al hombre que ordenó matar a su marido.

11-M, por Victoria Prego: Ya se oyen los claros clarines y los timbaleros



Ya se oyen los claros clarines y los timbaleros
VICTORIA PREGO

Este juicio va a terminar con una traca de aúpa, como las que ponen los ayuntamientos para que el público comprenda que los fuegos artificiales han acabado. Sólo que en este caso los tales fuegos no han sido artificiales sino muy reales y han corrido a cargo de una serie de abogados de oficio que, como dijo el jueves uno de ellos, se han dejado la salud en este intento.

La traca final va a ser, dicen, la que protagonicen los defensores de Jamal Zougam y de Rabei Osman, El Egipcio. Hay expectación. Y esa expectación general fue la que diluyó la atención sobre el trabajo de los abogados que intervinieron ayer. Pero nada de esto arrugó, sin embargo, a Miguel García Pajuelo quien, conforme pasaban los minutos, se iba calentando más y más al hablar de los cargos que Fiscalía y acusaciones imputan a su defendido, Iván Granados. Del mismo modo demoledor que otros colegas suyos antes que él, este letrado enumeró las circunstancias de la detención del joven, las declaraciones hechas en comisaría y la extraña peripecia sufrida por la asistencia letrada de su defendido, un chico inseguro que, sin embargo, juntó en su momento el valor necesario para negarse a obedecer a Suárez Trashorras y viajar a Madrid llevando explosivos. Tampoco se privó de afirmar el abogado que estábamos, una vez más, ante una imputación prefabricada con el único propósito de que todo encaje en el esquema policial de lo ocurrido.

Cristóbal Gil defendió, por su parte, la inocencia de Mahmoud Slimane y Julio Sánchez se esforzó en intentar sacar a Larbi Ben Sellam de la red del fanatismo terrorista donde le colocan las acusaciones. Claro que no es imaginable que todos los procesados acaben siendo declarados inocentes, que es lo que han pedido sin excepción sus abogados. Sin duda habrá condenas, pero está claro que ya no se puede seguir dando por bueno ni el organigrama del grupo terrorista que exhibió un letrado de la acusación, ni tampoco la autoría intelectual del atentado. Aquella inicial certeza con la que se abrió el juicio, según la cual estaba perfectamente acreditado que Haski y Beljahd fueron dos de los tres cerebros que planificaron la matanza, quedó el jueves colgada de la brocha porque perdió toda su base probatoria. Pero si tampoco se puede establecer el explosivo que estalló en los trenes, no se vislumbra qué grado de responsabilidad penal se va a poder adjudicar a muchos de los individuos que se sientan en el recinto acristalado. Este decisivo cambio en el clima del juicio es obra directa de las demoledoras intervenciones de los abogados defensores...que no han terminado todavía de hablar. El lunes rematan los últimos dos. Se oyen los clarines. Y hasta los timbales.

victoria.prego@el-mundo.es

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11-M, por Luis del Pino: Autores intelectuales y materiales



Autores intelectuales y materiales
Luis del Pino

Slimane. Alegato de uno de esos personajes secundarios que saben más de lo que parece y dicen menos de lo que deberían. Gabriel Slimane Aoun es uno de esos implicados que entran de forma tardía en la instrucción del sumario. Procede del mundo de la delincuencia a pequeña escala, se relacionaba con algunos otros imputados, como Abdelilah Fadual, Mustafá Ahmidan y Jamal Ahmidan, y está acusado de participar en las actividades de soporte a los atentados: falsificación de documentos, tráfico de vehículos... Podría contar mucho, probablemente, de ese entorno delincuencial en el que se movía Jamal Ahmidan, pero a lo largo de las investigaciones ha optado por no ser demasiado explícito. El abogado de Slimane ha tratado de dar una explicación razonable a la principal prueba de cargo contra su cliente: los numerosos contactos telefónicos de su defendido con esos otros personajes de la trama. Pero las explicaciones no han sonado muy convincentes. Especialmente la referida a esa presencia del teléfono de Slimane a las 16.48 horas del 11 de marzo en Morata de Tajuña. ¿Qué hacía allí precisamente ese día?

Alegatos finales. El lunes promete ser un día antológico, porque tendremos oportunidad de escuchar los alegatos de los defensores de Jamal Zougam y Mohamed El Egipcio. Zougam es el único presunto autor material que le queda a la fiscal después de que se le cayera Basel Ghalyoun del cartel en vivo y en directo. Los testimonios que hay contra Zougam son irrisorios, pero a la versión oficial le va la vida en que el último detenido del 13-M no salga absuelto, así que toda la artillería mediática se ha concentrado sobre él. En cuanto a El Egipcio, es el último representante de esa otra especie en vías de extinción que son los autores intelectuales del atentado, después de que también se hayan caído del cartel Hasán Haski y Yusef Belhadj, a los que no hay manera de atribuir con una mínima seriedad el dudoso honor de ser organizadores de ninguna matanza. Las supuestas evidencias contra El Egipcio llegan también con una no muy buena salud a este final del juicio, después de que los traductores italianos en los que Olga Sánchez tanto confiaba dejaran a la Fiscalía a los pies de los caballos con su pobre actuación ante el tribunal. Habrá que escuchar atentamente a los abogados Abascal y Zulueta. Ambos ya demostraron, en los alegatos anteriores referidos a otros imputados, que piensan dar la batalla. Y que saben cómo hacerlo.

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11-M, día 56: Acusa a la Guardia Civil de utilizarlo con «mala fe»



JUICIO POR UNA MASACRE / Las conclusiones / Día 56
La defensa de Granados acusa a la Guardia Civil de utilizarlo con «mala fe» para imputar a 'El Rulo'

JOAQUIN MANSO

Un abogado insinúa que los mismos que tenían que controlar el flujo de la dinamita en las minas quisieron desviar la mirada hacia un chivo expiatorio. La vista se reanudará, por última vez, el próximo lunes, con los informes de las defensas de Jamal Zougam y de 'El Egipcio', y el esperadísimo turno de última palabra.

MADRID.- Ayer volvió a escucharse en la sala la tesis de que la Guardia Civil de Asturias construyó una imputación fantasma contra el minero Raúl González El Rulo para poder explicar así cómo Suárez Trashorras pudo robar cientos de kilos de explosivos de Mina Conchita. La expuso en esta ocasión el letrado del acusado Iván Granados, Miguel García Pajuelo, casi con tanto ahínco como lo había hecho la semana pasada el propio defensor de El Rulo, Endika Zulueta.

García Pajuelo sostuvo que el Instituto Armado utilizó «con mala fe» para ello a Iván Granados -«un joven de 21 años, de personalidad gregaria»-, al que habría presionado -«hay agentes especialistas en ello»- para que inculpase al minero, a cambio de una pizza para cenar y de su libertad. El acusado dijo entonces que Emilio le había confiado que era El Rulo quien le suministraba los explosivos y que él mismo había acompañado en una ocasión a Suárez Trashorras a comprar unas mochilas. Sin saberlo, se estaba autoinculpando.

El letrado explicó que esa declaración se produjo tras casi cinco días de detención, uno sin comer, de madrugada y a escasas horas de que expirase el plazo para que El Rulo e Iván Granados tuviesen que pasar a disposición del juez. También, que ya al día siguiente se retractó en sede judicial ante Del Olmo, manteniendo que Trashorras nunca le dijo de dónde sacaba la dinamita, lo mismo que sostuvo ante el tribunal.

Esto último sí coincidiría con lo que Iván dijo a la Guardia Civil en una primera declaración, prestada a los dos días de su detención, en presencia del abogado del turno de oficio que se le designó: el propio Miguel García Pajuelo. Curiosamente, la Guardia Civil llamó para la siguiente, de la que salieron implicados El Rulo y Granados, a una letrada distinta que, además, acudió indocumentada, por lo que el acusado tuvo que ser asistido por un tercer colega que acompañaba a aquélla.

García Pajuelo consideró que, si no le avisaron a él, fue «con evidente mala fe», precisamente para que no pudiese contrastar esa declaración con la anterior ni conocerla hasta mucho tiempo después, cuando se levantó el secreto de sumario. «Y este letrado ha tenido que aguantar que por invocar esta nulidad se le llame 'abogado de Barrio Sésamo'. No ofende quien quiere..., y menos un fiscal [en referencia a Carlos Bautista] que pide una relación laboral para los confidentes», afirmó, visiblemente contrariado.

Como el resto de las defensas, atacó con dureza el largo secreto de sumario que, a su juicio, ha vulnerado el principio de igualdad de armas y ha generado una «total y absoluta indefensión».

Asimismo, el abogado calificó de «maremágnum de contradicciones» a El Gitanillo, que en el juicio testificó que se enteró por Iván Granados de que lo que había transportado a Madrid en un autobús habían sido explosivos. «En otras cinco ocasiones dice una cosa distinta», destacó García Pajuelo, cuyo relato es otro: que es Iván el que se entera por El Gitanillo de que éste había llevado una bolsa con dinamita.

El letrado recordó que ese viaje del menor se produjo tras la negativa de Iván a hacerlo, según la versión del acusado y del mismo Trashorras. Insistió en que la única participación de su patrocinado en los hechos había sido la reconocida por él: que acompañó al ex minero a El Mirador -en las proximidades de Mina Conchita, circunstancia que Iván, según el abogado, no sabía-, donde un desconocido, al que el acusado no pudo ver porque se quedó en el coche, entregó a aquél una bolsa «con CD de caja». La Fiscalía, que pide cuatro años de cárcel, sostiene en cambio que esa persona es El Rulo y que lo que le da a Trashorras son explosivos, y que el acusado cumplió una función de vigilante.

García Pajuelo aprovechó para dirigirse afectuosamente al padre del acusado, Manuel Granados, que «ha compartido con su hijo» cada sesión del juicio.


M. SLIMANE
El falsificador con sólo tres dedos que llamó a 'El Chino' casi 100 veces


J. M.

MADRID.-
El abogado Cristóbal Gil del Campo, que ejerce la defensa del acusado Mahmoud Slimane, presentó ayer su informe al tribunal del 11-M. La Fiscalía pide para él 13 años de cárcel por falsificación documental con fines terroristas y colaboración con banda armada.


De forma clara y ordenada, Gil del Campo trató de desligar a su patrocinado de la célula de Jamal El Chino. En particular, descartó que los documentos manipulados que le fueron encontrados sirvieran para los fines del islamista: o estaban caducados, o tenían la foto del propio Slimane. Además, destacó que a su defendido le faltan los dedos índice y corazón de la mano derecha, y que tenía una pésima relación con El Chino «porque es chiíta».


Respecto al flujo de llamadas, explicó que las casi 100 que existen entre el islamista y Slimane se explican por dos causas: la primera, que el islamista se quedó con una herramienta para reparar vehículos que pertenecía a su patrocinado; y la segunda, que le pidió ayuda para que intercediese ante una banda de marroquíes que le habían robado el hachís a un amigo suyo.


MOHAMED LARBI BEN SELLAM
Mensajero de 'El Egipcio' «con pies de barro»


J. M.

MADRID.-
«Toda la acusación está basada en fundamentos con pies de barro». Así lo dijo ayer el defensor de Mohamed Larbi, Julio Sánchez-Majano. Y, paradójicamente, a continuación se puso a desgranar todos los indicios incriminatorios que pesan contra su patrocinado. Esta estrategia procesal fue seguida con expresión de asombro por algunos de sus colegas, que consideraron que Majano estaba refrescando la memoria del tribunal.


La Fiscalía pide 27 años de cárcel para Larbi, que también está procesado en los sumarios de las operaciones Nova y Tigris. El letrado sostuvo que su patrocinado nunca perteneció a la célula de Maymouni -según dijo, éste ni lo cita en sus declaraciones policiales- ni fue el mensajero de Rabei El Egipcio, es decir, el encargado de transmitir al grupo que atentó en Madrid los libros y vídeos de adoctrinamiento que le entregaba aquél. Para rebatir esto último sugirió que la Policía pudo manipular las notas informativas de Cartagena, ya que recordó que éste negó «en términos elocuentes» en el juicio que hubiese dicho eso.


Sí reconoció que Larbi y Mohamed Idrissi entregaron un teléfono móvil al padre del supuesto autor del 11-M Mohamed Afalah, pero negó que de esa manera facilitase su huida: «Hubiese sido una ayuda absurda», proclamó.





ARGUMENTOS DE SU DEFENSA


'Cartagena' declaró en el juicio que él nunca había dicho que Larbi fuese el mensajero de 'El Egipcio'. La Policía pudo manipular sus notas.

Entregó un móvil al padre del presunto autor Mohamed Afalah, pero es «absurdo» que le ayudase a huir.

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11-M, ASÍ LO CUENTAN: Aquello de 'in dubio' crece un poquito más cada día



Aquello de 'in dubio' crece un poquito más cada día

Víctor de la Serna

No se puede decir que Victoria Prego, en EL MUNDO, y Ernesto Ekaizer, en 'El País', hayan estado comentando y analizando el juicio del 11-M con la unanimidad, la armonía de una pareja de tortolitos. Pero el desmontaje implacable, por parte de sus abogados, de las acusaciones contra muchos de los acusados está produciendo en ambos cronistas la misma reacción: sorpresa y desasosiego ante la demostrada endeblez de las pruebas, y expectación creciente. ¿Cómo lo tomarán los jueces?

«Si un porcentaje elevado de las afirmaciones que formuló ayer la defensa del procesado Yusef Belhadj, uno de los tres acusados de ser autor intelectual de los atentados en los trenes, resultan ser ciertas, la acusación contra él caería al vacío más profundo», escribe Ekaizer. «El onus probandi es la carga de la prueba. Quien acusa debe probar. A quien afirma incumbe la prueba. En dos casos muy serios desde el punto de vista de la acusación -Hasan Haski y Yusef Belhadj- no se ha cumplido dicho principio».

El efecto acumulado de las defensas convence a Prego de que «no estamos ante una triquiñuela de los letrados, sino ante algo verdaderamente grave. Algo que es imposible que no sea tenido en cuenta por el tribunal». Y remacha: «Estamos ante el principio de la presunción de inocencia y ante el celebérrimo axioma de que, en caso de duda, hay que inclinarse en favor del reo. [Francisco] Andújar tuvo ayer la dificilísima tarea de defender a uno de los presuntos autores intelectuales de la matanza del 11-M, Yusef Belhadj. Pero lo hizo, vaya que sí».

José María Brunet, en 'La Vanguardia', lo ve menos significativo: «Lo que para algunos letrados son dudas, para el fiscal y las acusaciones son certidumbres. Y en ciertos casos, entre la duda y la certidumbre, no hay más distancia que la del filo de una navaja».

Por su parte, Pablo Ordaz, que la víspera loaba en El País a estos defensores, se va inquietando. Ve un linchamiento «desde aquel día tan señalado, martes 12 de junio, en que la fiscal Olga Sánchez intentó defenderse de los ataques sufridos durante la instrucción y el juez Gómez Bermúdez le cortó el micrófono de un tajo. Aquel gesto fue la frontera. Su turno acabó y empezó el de los abogados. A partir de entonces, barra libre. Contados han sido los defensores que no han sucumbido al siempre tentador pimpampum».

Luis del Pino, en EL MUNDO, resume sin conmiseración: «Me temo que la Fiscalía se va quedando sin cerebros, igual que se ha quedado sin autores materiales». Y advierte, de paso, de que la extradición de Belhadj podría anularse, por falsa motivación.

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Guerra Líbano: EL DISCURSO DE LA SEMANA: Del duelo al nirvana, sin pasos intermedios



Del duelo al nirvana, sin pasos intermedios

LOURDES MARTIN SALGADO

...«Los soldados en Afganistán y en el Líbano tienen hoy la mejor situación de medios de seguridad que nunca han tenido en la Historia nuestras misiones de paz»...


-J.L. Rodríguez Zapatero en el Congreso de los Diputados (27/6/2007).



Tras la muerte de seis soldados españoles en el Líbano el pasado domingo, Zapatero compareció el miércoles para expresar su «emocionado recuerdo» por las víctimas y transmitir a las familias «sus más profundas condolencias por la irreparable pérdida». Resulta simplemente inexplicable que el presidente del Gobierno haya tardado tres días en decir algo tan simple, tan evidente y tan necesario, ya que no parece que semejante discurso requiriera largas jornadas de elaboración. No hay forma de entender tampoco por qué no le mereció la pena salir ex profeso para ello y prefirió esperar a su primera intervención obligada para añadirlo cual si fuera un anexo. Es el error más descarado de su respuesta tras el atentado, pero lamentablemente no el único.


Cuando Rajoy le inquirió por la falta de inhibidores de frecuencia en el blindado, Zapatero quiso eludir cualquier responsabilidad convirtiendo la tragedia en un spot promocional de las Fuerzas Armadas, que «tienen hoy la mejor situación de medios de seguridad que nunca han tenido en la Historia nuestras misiones de paz». Evidentemente, una verdad no siempre es una respuesta. Entre esos medios de seguridad tan espectaculares no se contaba con el único dispositivo que podría haber evitado que se activaran los explosivos, y ésa era la cuestión que había que abordar.

El presidente lo hizo, sí, pero sólo para reprochar al PP que «estuvieron ocho años en el Gobierno, y podían haber pensado una sola vez en los inhibidores y en lo que representaban». Es una estrategia que puede ser útil y legítima en los primeros meses de un nuevo Ejecutivo, pero no después de tres años y medio gobernando. Al cabo de este tiempo, Zapatero debería asumir que los errores son suyos, y no se justifican en función de si los cometió también el PP. Su inciso posterior de que quien fabrica los inhibidores es «por cierto, una empresa gallega», en alusión -suponemos- al origen de Rajoy, es toda una revelación del carácter e intelecto de quien nos lidera.

Este Gobierno tiene una extraña habilidad para cavar sus propias trampas con una retórica que, en vez de explicarnos que hay riesgos y problemas, se empeña en negarlos sin fundamento. Le pasó a Zapatero cuando despidió el 2006 asegurando que gracias a su proceso de paz «estaríamos mejor» dentro de un año, apenas unas horas antes de que ETA volara la T-4. Y le vuelve a pasar ahora con las muertes en el Líbano. Cuando el ministro de Defensa compareció en septiembre de 2006 para anunciar la misión, habló de riesgos, pero sólo para añadir de inmediato que nuestras tropas iban «debidamente dotadas» con los medios para hacerles frente. No se pensaba entonces en los inhibidores de frecuencia, que en el fondo podrían haber evitado este atentado pero no otros, ni en ningún otro dispositivo en concreto. Se trataba simplemente de transmitir que si había riesgos nosotros teníamos todo lo que hacía falta para sortearlos. Don t worry, be happy, esto es sólo una misión de paz.

El problema del optimismo comunicado como certeza es que a veces las malas noticias -ésas para las que se niegan a prepararnos- llegan. En ese caso, el objetivo del Gobierno es que el duelo oculte cualquier error o responsabilidad indirecta que éste pudiera tener. Quien crea que hay que investigar lo ocurrido de manera que procuremos que no vuelva a pasar, recibirá una reprimenda con el característico tono solemne de la vicepresidenta, quien ayer afirmaba que «la mejor manera de hacer frente al luto nacional por la muerte de seis soldados en un atentado terrorista no es acusando al Gobierno de España. Nos parece ruin y desleal que el líder del principal partido de la oposición lo haga».

¿Cuánto debe durar ese duelo exclusivo y excluyente? ¿Días? ¿Meses? No es una cuestión de tiempo. Debe durar lo que haga falta para hacernos olvidar lo ocurrido y poder pasar de inmediato, sin solución de continuidad, a ese estado de nirvana en el que nos creamos -como proclama el gurú Pettit- que somos «la envidia» del mundo.

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EL CORREO CATALAN, Por Arcadi Espada: «¿Qué hacer?», dijo Lenin



«¿Qué hacer?», dijo Lenin
ARCADI ESPADA


Mi encuentro con el filósofo Sebreli en el Hotel de las Letras de Madrid empezó con un decilitro de gazpacho y esta pregunta: «Si hemos de rescatar a la izquierda del fondo de tantos abismos, ¿no sería mejor hacerse de derechas?». En aquel momento sólo sonrió con elegancia. Sebreli es pequeño, frágil y suave, y se alimenta con gran prudencia. De hecho no probó el gazpacho. Era pertinente preguntarle por la izquierda. Aunque en su país pasa por ser un hombre de derechas (cierto que los argumentos son algo flojos, como ese del periodista Verbitski que lo acusó recientemente de «insomne»), Juan José Sebreli dice de sí mismo que es un hombre de izquierdas, por agnóstico, antimilitarista y partidario de la libertad de los cuerpos, así exactamente, que lo anoté recto y pulcro como si fuera una tarjeta de visita.

Parecía encontrarse muy bien en Madrid, a donde llegó por vez primera en 1964, en el transcurso de un viaje ciertamente curioso. El joven Sebreli era entonces maoísta y el Partido Comunista Chino lo había invitado a conocer el país. Se sabe que cualquier argentino que vaya a Pekín ha de pasar antes por Madrid, Londres, París, Amsterdam y así lo hizo en aquella puesta de largo inolvidable. «No conozco ninguna ciudad en el mundo que haya cambiado tanto como Madrid. La Puerta del Sol era un pura plaza de pueblo. Me alojé en una pensión y lo primero que hizo mi anfitriona es preguntarme si iba a salir por la noche. Yo pensé que era para reprenderme, pero aun así saqué una cierta presencia de ánimo y le dije que sí, que saldría. 'Pues bata palmas', me contestó y se fue a sus quehaceres. Yo pensé que era una frase hecha, y como todas, incomprensible. Cuando regresé después de la medianoche el portón estaba cerrado. Lo sacudí, cada vez con más fuerza y menores resultados. Hasta que de repente vi aparecer por el fondo de la calle un hombre que enarbolaba un chuzo y la intención de darme con él. Puso su cara en mi cara y me rugió: '¿Acaso no le han dicho que bata palmas?'».

Bien. Ya ha aprendido. Su nuevo libro, El olvido de la razón, es un regio batir de palmas. Y los que aparecerán por el fondo, con el chuzo enhiesto, atolondrada legión. Sebreli se ha propuesto hacer con la filosofía y el irracionalismo algo similar a lo que hicieron Jean Bricmont y Alan Sokal con la ciencia y el posmodernismo en Imposturas intelectuales. Una demolición. El resultado, créeme, es espectacular. Éstos son los que desfilan por El olvido de la razón, siguiendo el orden de aparecida: Schopenhauer, Nietzsche, Heidegger, Freud, Lévi-Strauss, la French Theory al completo, Lacan y Foucault. El método de Sebreli es sencillo y radical. Leer y anotar. Un punto débil de la crítica de Imposturas... era el contexto. Ni Bricmont ni Sokal conocían a fondo a Baudrillard, Lacan o Kristeva. Esto no invalidaba, desde luego, la legitimidad de su crítica, que se ceñía a la utilización de la ciencia como impostación.

El problema es que había mucha más impostación de la que su metodología podía alcanzar. Sebreli, por el contrario, lo ha leído todo. Ahora tiene 77 años y lleva 50 enseñando filosofía en su casa, como Sócrates. Su volumen de datos, sus fichas de lectura, sus recensiones son legendarias. Lo miraba mientras comíamos, algo pálido y cansado, con los ojos como periscopios, y aunque se veían en esa cara las huellas del jet lag sobresalían las de Heidegger. ¡Lo que este hombre ha debido pasar leyendo, y vuelta, al fantasmón!; tratando, justamente, de leerle, es decir, de aplicarle una corrección intelectual y moral que difícilmente mereció un sola de las líneas heideggerianas.

Ese fascinante combate entre un hombre con sentido pugnando por injertárselo a una masa muerta se ve aligerado con algún episódico excurso a lo Paul Johnson, y sus Intelectuales (de izquierdas). Este párrafo, por ejemplo, sobre la cabaña y la hierofanía de las cumbres, este volapié sobre la vida camuflada de Herr Heidegger: «Su cabaña en la montaña cumplía una doble función: cuando el doctor Jekyll se transfiguraba en Mr. Hyde, el refugio de anacoreta devenía una garçonnière pintoresca, con vista panorámica, para citas clandestinas con Hanna Arendt, mientras que el lugar de residencia con su esposa era una confortable casa de clase media con jardín y piscina».

La demolición sebreliana plantea otra pregunta que tampoco alcanzaba plenamente a Sokal. Al fin y al cabo, la crítica de Imposturas... se proyectaba sobre pensadores de relativo nivel. Pero Sebreli atenta directamente contra miembros del canon. En este sentido es modélica su zurra a Nietzsche. Desde el estilo: «Su tono oracular de pastiche bíblico» (que no es extraño que fascinara al biblista Vattimo); desde la pragmática: «Cuando Mussolini cumplió 60 años, en prisión, Hitler le envió como regalo las obras completas de Nietzsche, 24 volúmenes encuadernados en cuero»; desde el escepticismo: «El nihilismo nietzscheano no dudaba: tenía la certeza de que no existía ninguna verdad»; y finalmente, desde el plan general de su obra, aquí con la ayuda de Thomas Mann: «Quien toma en serio a Nietzsche, quien lo toma al pie de la letra y le cree, está perdido». Es así como el ensayo, que empieza actuando como una esponja de crin sobre la piel, acaba dejando una sensación desmoralizada sobre la filosofía. Se lo pregunté directamente: «¿Qué ha sucedido para que un pensamiento tan grotesco, y a veces tan dañino, haya tenido semejante éxito?». No negó que fuera todo eso: «¿Sabemos cuánto durará? En mi juventud nadie leía a Nietzsche. Todos ellos han hecho mucho ruido en nuestra vida, pero pasarán rápido al olvido. Ésa es mi explicación y mi pronóstico». De lleno en las explicaciones me parecía, sin embargo, que no debía dejar de lado la madrastra:

- ¿Qué madrastra dice?

- La literatura.

- Ah, sin duda. Todos estaban subyugados por ella. De hecho, todo arranca de Dostoievski. Y la literatura manda hasta el final. El hecho de que en la filosofía se produjera el giro lingüístico, esa estupidez posmoderna de que no hay hechos, sino sólo relatos, produjo que a finales del siglo XX los críticos literarios, es decir los expertos en la lengua, tipo Barthes o Söllers, fueran considerados los nuevos filósofos.

Se acercaba l'heure du fromage. Ahí seguía aguardando, el rescate. Entre los nexos del recuento irracional destacaba el siguiente: todos, absolutamente todos los pensadores desmontados por Sebreli, han sido en un momento u otro patrimonio de la izquierda tardía. Sus obras son, en realidad, un catálogo completo de rescates, así se lo dije. Ahí hozan el relativismo cultural, el relativismo cognitivo, la religiosidad, el populismo, la estetización de la política, el desprecio por las leyes de la naturaleza, la supremacía del grupo y hasta los curanderismos. Naturalmente, algunas de esas derivas irracionales han sido también patrimonio de la derecha. Pero Sebreli y yo sabíamos perfectamente (y así nos guiñamos un ojo cómplice), hasta qué punto, y respecto a la derecha, todas esas derivas son la derecha y que rescatar a la derecha de ellas sería lo mismo que rescatar a un pez del fondo del agua.

- ¿Así pues? -insistí- ¿qué hacemos?

Y Sebreli, con la misma elegancia de la primera hora, siguió sonriendo.

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Acebes define a Rato como «activo» del PP pero advierte de que sólo hará lo que Rajoy «le pida» // Rato no velve para casarse




Acebes define a Rato como «activo» del PP pero advierte de que sólo hará lo que Rajoy «le pida»


El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, le da la «bienvenida» si es para «sumar» en las elecciones Los 'ratistas' aseguran que no viene a «colocarse» en el PP pero que podrá ser el mejor «colocado»


CARMEN REMIREZ DE GANUZA

MADRID.-
El ciclón Rato se vio ayer rentabilizado por un Partido Popular tan enigmático sobre el futuro a medio plazo como pragmático a corto. Al día siguiente de conocerse el anuncio del regreso a España del que fuera número dos de José María Aznar, el actual número dos de Mariano Rajoy, Angel Acebes, aplaudió la «muy buena noticia» y la patrimonializó en favor del propio partido.


Sin necesidad de desmentir los muy confirmados planes empresariales y familiares del dimisionario presidente del Fondo Monetario Internacional, Acebes definió a Rato como «un activo siempre» del PP. «Que vuelva y que esté más cerca es un motivo de alegría», declaró el secretario general de los populares en la toma de posesión del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que tuvo lugar en Valladolid.

A Acebes se le unieron ayer unos cuantos diputados y dirigentes regionales y autonómicos del partido. La diputada nacional Alicia Castro no dudó en declarar que el regreso de Rato a España «contribuirá a la victoria del Partido Popular en las próximas elecciones nacionales».

«El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero», añadió a modo de muestra de los mensajes que se avecinan desde el PP, «puede disfrutar ahora de unas arcas llenas que dejó el PP gracias al trabajo de Rato». «La vuelta de Rato ha sido acogida por todos los populares con ilusión y con interés», señaló la diputada.

Intenciones «revisables»

Jaime Ignacio del Burgo, por su parte, insistió en que el todavía presidente del FMI es «un gran activo del PP» y aseguró que «esté donde esté, colaborará con el partido», a lo que añadió: «Si ha dicho que no vuelve a la política será porque no vuelve, aunque todo el mundo sabe que las intenciones siempre son revisables».

El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, se apoyó también en la propia expectación generada por la noticia para barrer para casa. «Es un gran político y un gran profesional», dijo ayer, «y cuando aplaude todo el mundo hace que nos sintamos muy a gusto», aseveró. No obstante, el dirigente popular puntualizó que Rato sólo «es un militante del PP» y que si desde esa posición sirve para «sumar» el apoyo a Rajoy en aras de ganar las próximas elecciones, «pues», declaró, «bienvenido sea».

En este mismo sentido hizo ayer Acebes su propia matización. Porque al tiempo que se felicitaba por el regreso de Rato, el secretario general marcaba el terreno del actual líder del PP con sutil precisión. Lo hacía al augurar la victoria de Mariano Rajoy en las próximas generales, «en las que Rodrigo Rato», según afirmó, «contribuirá desde donde pueda y desde donde se le pida».

Con estas palabras, la mano derecha de Rajoy parecía contestar al propio Rato cuando, el mismo día en que comunicaba la noticia, confesaba a su entorno más próximo que, aunque no está en sus planes volver a la política activa, no descarta de partida atender a una petición procedente del partido al que siempre ha pertenecido.

Sea como sea, el juego de los enigmas que rodea al PP quedaba ayer aparentemente despejado al recordar, en círculos populares, las palabras del propio Rajoy, primero durante la campaña electoral, y hace sólo una semana, en el Foro de EL MUNDO, acerca de su previsión de incorporar y, sobre todo, recuperar para el partido a personas de relieve. «Lo que voy a hacer», fueron sus palabras, «es reforzar el equipo y dar más participación a mucha gente. Hay mucha que quiere volver a la política más activa después de estos años».

Las fuentes más próximas, tanto a Rajoy como a Rato, aseguraban ayer a este diario que éste «ha tranquilizado» al presidente del PP acerca de sus pretensiones políticas. Añaden, después de haber hablado ayer y anteayer con el propio presidente del FMI, que en absoluto vuelve a España para «colocarse» de cara a las elecciones generales.

Con la misma contundencia, sin embargo, añaden que su vuelta le convierte sin lugar a dudas en «el mejor colocado» para un futuro mediato. Y ello, tanto si gana Rajoy las elecciones como si las pierde. Si gana, Rato podría convertirse -dicen- en el ministro de Asuntos Exteriores que no quiso ser con José María Aznar. Si pierde Rajoy, Rato sería el favorito indiscutible para sucederle en el Congreso Nacional que se convocaría tras las elecciones.

Curiosamente, son mayoría aplastante los que, ratistas o no, se sitúan estos días en el primero de los escenarios. Vaya o no vaya Rato en las listas electorales -y ayer Acebes recordaba que la llave la tiene Rajoy-, Rato ha venido a reforzar las perspectivas de cambio político.

Aznar lleva al campus de FAES el debate sobre ETA y el 'proceso'

C. R. G.

MADRID.-
El ex presidente Aznar volverá en las dos próximas semanas a la actualidad política de la mano del campus de FAES -la fundación que preside-, que este año será, con un total de 80 ponentes procedentes de 13 países, el más internacional de su corta historia.

Bajo el lema de Occidente y la Libertad, se anuncia la asistencia de Mario Vargas Llosa en un acto inaugural de homenaje al pensador francés Jean Francois Revel; y la de otros gurús del liberalismo político y económico occidental como Nicholas Negroponte -el inventor de los ordenadores a 100 dólares-; el profesor de Harvard Alberto Alesina; el escritor canadiense Mark Steyn; la senegalesa Khady Koita, conocida por su movilización contra las mutilaciones sexuales; el presidente de Endesa, Manuel Pizarro; el ex presidente de Bolivia Jorge Quiroga, la hija de Fidel Castro, Alina Fernández; o el Premio Cervantes José Jiménez Lozano.

Este año, sin embargo, la conferencia inaugural de Aznar servirá de prólogo -el lunes, en Navacerrada (Madrid)-, a la esperada intervención de Mariano Rajoy, al día siguiente, en el Debate sobre el estado de la Nación.

Ambos, cada uno por su lado, hablarán sobre ETA. Y es que además del nombramiento de Jaime García Legaz como secretario general de la fundación, en sustitución del recién designado consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, la edición del campus FAES 2007 devuelve la política antiterrorista al centro de debate.

En la semana del Debate

Si el año pasado los ideólogos del PP dedicaron buena parte de su tiempo a analizar la revisión de la organización territorial del Estado planteada por Zapatero, esta vez se centrarán, entre otros asuntos, en el fatal desenlace del llamado proceso de paz.

Bajo el título La democracia frente al terrorismo y la dirección de Javier Zarzalejos, se ocuparán, entre otras «amenazas» como la «yihadista», de cómo «ETA capitaliza una estrategia política partidista del Gobierno, basada en la ruptura del consenso de Estado en la política antiterrorista». Será el viernes, al día siguiente de la clausura del Debate en el Congreso, con Jaime Mayor Oreja entre sus ponentes.

«Rato no vuelve para casarse»

MADRID.- Teresa Arellano, secretaria del director general del FMI, Rodrigo Rato, negó ayer «tajantemente» que éste vaya a dejar el cargo para volver a la política española o para casarse, como se ha especulado.

Sobre la posibilidad de que, de una u otra manera, el ex ministro tenga contacto con la política española, la secretaria de Rato preguntó: «¿Cómo no va a ayudar a su partido? Lo llevamos en la sangre», afirmó. En declaraciones a Onda Cero, Arellano manifestó que Rato «vuelve a la empresa privada». «Rodrigo, simplemente, deja el Fondo porque cree que debe venir a estar con sus hijos. Quiere seguir su educación, aunque haya mucha gente a la que le extrañe. Conozco bien a Rodrigo, llevo 23 años trabajando con él, y vuelve por ese motivo. Y vuelve a la empresa privada», añadió.

«Y de lo demás, no voy a decir nada, pero lo que sí digo tajantemente es que no vuelve para casarse ni tampoco a la política», insistió.

«Siguen saliendo las cartas del triunfo»

ISABEL MUNERA
MADRID.- Hace tres años, la conocida astróloga Leonor Alazraki le echó las cartas a Rodrigo Rato, entonces vicepresidente del Ejecutivo y 'número dos' de la lista del PP por Madrid en las elecciones que se celebraron el 14 de marzo de 2004 y en las que los 'populares' terminaron perdiendo el Gobierno, y le pronosticó que llegaría un momento político en que sería presidente.

Después de tres años al frente del Fondo Monetario Internacional, Rato anunció anteayer su dimisión alegando motivos personales, y muchos han comenzado a preguntarse si ha llegado ese momento.

EL MUNDO conversó ayer con Alazraki y, aunque había olvidado algunos detalles de lo que ocurrió en 2004, afirmó segura: «Yo no sé si ha llegado ese momento, pero lo que vi fue que a él le darán esa oportunidad. Otra cosa muy distinta es que acepte o no».

Esta profesora de tarot con una dilatada carrera profesional recuerda el día que Rodrigo Rato entró en su tienda de Chueca. El vicepresidente estaba haciendo una visita por este barrio gay de Madrid y uno de los lugares a los que acudió fue al negocio de Leonor. «Estuvo curioseando por la tienda y, en un momento, le dije: 'Señor Rato, ¿quiere que le eche las cartas?». El todavía vicepresidente contestó: «A ver que me sale porque soy un poco supersticioso».

Pese a que han transcurrido ya tres años, Leonor no ha olvidado lo que decían las cartas. «Tenían mucha fuerza». En aquella ocasión, la astróloga fue, sin embargo, mucho más precisa: «Están todas las cartas, los laureles del triunfo, el Papa como símbolo de poder, la Justicia a su lado».

Ayer, Leonor volvió a tirar las cartas a Rato por expresa petición de este periódico y sorprendentemente vio lo mismo: «Siguen saliendo las cartas del triunfo. Todo dependerá de lo que, finalmente, él decida. Tiene grandes apoyos, dentro y fuera del PP, y muchas posibilidades. Si se presentara ahora mismo barrería, pero sólo él tiene la respuesta». Habrá que esperar, por tanto, el regreso de Rato para ver si las cartas no mienten.

El testigo que denunció al PP de Melilla por corrupción se retracta

Un testigo que denunció al PP de Melilla por corrupción se retracta

Niega ante el juez que los 'populares' le ofrecieran trabajo a cambio de su voto por correo y afirma que Coalición por Melilla le pagó por poner la denuncia

ROBERTO BENITO

MADRID.-
Uno de los seis principales testigos que han denunciado al PP de Melilla por manipular el voto por correo en las pasadas elecciones se retractó ayer en su declaración ante el juez. M.K. negó en el Juzgado de Instrucción número 5 de Melilla que los populares le hubieran ofrecido un trabajo a cambio de que votara por correo al PP y acusó a Coalición por Melilla -principal partido de la oposición- de haberle pagado para que presentara la denuncia.

Su declaración podría terminar con la polémica en torno al voto por correo, que ha paralizado la constitución de la Asamblea de Melilla. M.K. es una de las seis personas que han denunciado al PP de la ciudad autónoma de ofrecer puestos de trabajo, vales de comida y dinero a personas humildes para que votaran el 27-M a los populares, que ese día lograron la mayoría absoluta.

Del caso se han hecho eco varios medios de comunicación, entre ellos El País, que el pasado miércoles afirmaba en portada que «cinco personas rellenaron cientos de votos por correo en Melilla». Precisamente, uno de los principales testimonios que se utilizaba en la información era el de M.K., bajo el epígrafe «un voto, un empleo».

Sin embargo, el denunciante se ha retractado. En su declaración, a la que tuvo acceso EL MUNDO, asegura que «todo» lo que contó «es mentira». Reconoce que, antes de los comicios, fue «a la sede del PP para recoger el impreso para votar», ya que había decidido hacerlo por correo. Allí, según su testimonio, pidió el papel y lo rellenó, y después «se fue a correos a echarlo».

Niega, sin embargo, que Abdelmalik el Barkani, consejero popular de la Presidencia de Melilla le ofreciera un trabajo a cambio de su voto, tal y como constaba en su denuncia. «No he hablado con Abdelmalik nunca», dijo.

Por contra, M.K. desveló que «al día siguiente» fue a la sede de Coalición por Melilla para informarse de un viaje. Allí, según explicó ante el juez, «le metieron en una habitación con Mustafá [Mustafá Aberchán, líder de Coalición]» y otros dirigentes del partido, que le dijeron que «los del PP eran unos ladrones y que tenía que denunciar a El Barkani».

A cambio, le entregaron dinero -«hasta 1.200 euros»- y le llegaron a prometer «un quiosco fijo».

ECONOMÍA: Editorial: Zapatero, obligado a congelar el recibo de la luz // SUBIDA PRECIO VIVIENDA



Zapatero, obligado a congelar el recibo de la luz

Zapatero dio ayer marcha atrás y paralizó la subida del 1,8% de la tarifa eléctrica doméstica propuesta por el ministro Clos. El presidente cumple así con la lógica política, que recomienda no adoptar ninguna medida antipopular con unas elecciones a la vuelta de la esquina. Sin embargo, la previsión de Industria era completar este ejercicio el mayor incremento del recibo de la luz de los últimos 20 años, de acuerdo con los intereses de las eléctricas. La congelación de la factura en los hogares se completa con una limitación del incremento previsto para el resto de tarifas de alta y baja tensión. Por segunda vez en seis meses (la primera, a finales de diciembre) el presidente se ha visto obligado a frenar la escalada de un recibo que viene mermando el poder adquisitivo de las familias desde 2006, al registrar incrementos por encima del IPC. En enero, Industria ya aumentó la tarifa un 2,8%, mientras que la tasa de inflación de 2006 fue del 2,7%. El Ejecutivo viste ahora de falso voluntarismo y como medida social la congelación del recibo para 23 millones de hogares, pero han sido las críticas de los consumidores y de la oposición, y el cálculo ante unas inminentes elecciones, lo que ha abocado a Zapatero a abortar los planes de Clos. En la desautorización al ministro cabe advertir un grado de descoordinación, o de electoralismo, que no permite confiar en una verdadera política de contención del recibo de la luz.

El PP acusa a Zapatero de «engañar a los españoles» y pide la dimisión del ministro

Los 'populares' se atribuyen la decisión de frenar la subida de la luz por sus presiones al Ejecutivo CiU se alegra también y advierte de que el Gobierno le ha dado la «razón»

MADRID.- La decisión de José Luis Rodríguez Zapatero de no subir el recibo de la luz levantó ayer reacciones variopintas. El primero en hablar fue el secretario ejecutivo de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, quien afirmó que tras conocer que el Gobierno no incrementará los precios de las tarifas eléctricas en un 1,8%, reconoció que esta medida «se podía retirar» y que «no era tan necesaria». Por ello, el diputado popular pidió la dimisión del ministro de Industria, Joan Clos.

A su juicio, el presidente del Gobierno «ha tenido que dar marcha atrás ante la oposición del PP que recogía el rechazo de la sociedad española». En concreto, Arias Cañete aseguró que el presidente «quiso engañar a los españoles, puesto que sus ministros habían presentado una propuesta que incrementaba el coste de la energía por encima del IPC».

Asimismo, considera que «si esta medida se podía retirar tan fácilmente, es que no era tan necesaria». Por ello, se preguntó las razones por las que la subida «se planteó en primer lugar, y qué intereses ocultos se esconden detrás de esta polémica». En la misma línea, recordó que fueron los consejeros nombrados por el PP «los que se opusieron en la Comisión Nacional de la Energía [CNE] a la subida de tarifas» y que «fue la presidenta socialista y otros vocales los que apoyaron las propuestas del Gobierno».

El portavoz adjunto del PP en el Congreso, Vicente Martínez-Pujalte, advirtió de que «gracias al PP, los españoles no sufrirán una subida injustificada de la luz», a pesar de ser «aprobado por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos».

El pasado miércoles, los populares defendieron en la sesión de control al Gobierno la no subida de la tarifa por encima del IPC. La decisión del Ejecutivo se produce 24 horas después de que el PP pidiese a Zapatero que retirara el decreto.

Arias Cañete afirmó que Zapatero «ha desautorizado a su ministro y a la CNE para tratar de salvarse a sí mismo por haber faltado a la verdad en el Parlamento». «Ante el error cometido en sede parlamentaria se ha visto obligado a alterar la política de su Gobierno», insistió.

«Un error»

Por último, pidió la dimisión inmediata del ministro de Industria «por la falta de apoyo del presidente del Gobierno a sus políticas», subrayando que el Ejecutivo socialista «ha cometido un error que trata de enmendar a última hora por la proximidad de las elecciones». «Este verano, los españoles no tendrán que pagar un precio exagerado por poner el aire acondicionado gracias a la labor de oposición que ejerce el PP», concluyó.

El secretario general del PP, Angel Acebes, también se sumó a las críticas de Arias Cañete y destacó que si el Gobierno decidió no aumentar las tarifas eléctricas fue porque «Mariano Rajoy le puso contra las cuerdas» en el Congreso de los Diputados, «en defensa de los intereses de las familias».

Acebes recordó que las familias españolas «están muy endeudadas» y «son muchas» las que tienen dificultades para «llegar a final de mes», por lo que «no era justo que tuviesen esa carga añadida» de la subida del precio de la electricidad.

El siguiente en pronunciarse fue el portavoz de Economía y Hacienda de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, quien se alegró de que el Gobierno haya rectificado y no haya incrementado las tarifas eléctricas de uso doméstico, dando la «razón» a su grupo parlamentario que, según subrayó, «ha advertido en reiteradas ocasiones que una subida supondría una medida confiscatoria que perjudicaría a las economías domésticas».

En este sentido, hizo hincapié en que CiU se ha pronunciado en diversas ocasiones en contra de incrementos de la tarifa para los hogares, porque supondría una «nueva incertidumbre en la economía española después de la subida de los tipos de interés». Ésto «mermaría la capacidad de las familias españolas y perjudica a las economías domésticas».

TARIFA ELÉCTRICA / En sólo seis meses, Zapatero ha parado los incrementos propuestos por su ministro / El precio de la electricidad para los hogares se queda como está, pese a que Industria defendía un aumento del 1,81%
Moncloa desautoriza de nuevo a Clos y frena la segunda subida de la luz prevista para el mes de julio

BALTASAR MONTAÑO

MADRID.-
En sólo seis meses, el Gobierno ha desautorizado dos veces al ministro de Industria, Joan Clos, y por el mismo motivo. En diciembre pasado, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero frenó su propuesta de subir la luz un 10% y se comprometió a que ésta no superaría el IPC para los hogares. Ayer, el Ejecutivo decidió no elevar a partir del domingo el precio de la electricidad para los consumidores domésticos, en contra de lo que pretendía el ministro, que propuso un incremento del 1,81%.

Zapatero se comprometió a finales de 2006 a que la luz para las familias no subiría por encima del IPC en todo 2007. Por eso ayer tuvo que enmendarle de nuevo la plana a Clos. El Consejo de Ministros aprobó la nueva tarifa eléctrica que entrará en vigor este domingo «sin subidas para los consumidores domésticos».

Hace sólo tres semanas, el Ministerio de Industria elaboró un borrador que proponía la segunda subida de la luz en lo que va de 2007, con incrementos del 1,81% en media ponderada y del 2,21% si se incluían hogares y pymes de alto consumo.

Este incremento, unido al aprobado a finales de diciembre, del 2,8%, hubiera elevado al 4,6% la subida de la luz, superando con creces la previsión oficiosa de inflación, que superará el 2,5% a finales de año. Las fuertes críticas de las organizaciones de consumidores y los partidos de la oposición, que han acusado a Zapatero de incumplir su promesa de no subir la luz por encima del IPC para los hogares, han hecho mella y el Gobierno ha frenado el plan de Clos. La propuesta del ministro, además, había sido respaldada, aunque con matices, esta misma semana por la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

La decisión de Moncloa contradice también las tesis de otro de los ministros. Pedro Solbes, titular de Economía y Hacienda, ha venido defendiendo en los últimos meses la necesidad de seguir subiendo la luz para equiparar su precio al coste real y cumplir con el compromiso de reducción del déficit de tarifa (diferencia entre el coste de producir la luz y los ingresos de las eléctricas por la tarifa regulada). «No es razonable trasladar un coste a generaciones futuras», ha defendido Solbes.

Pero, ayer, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que «el Gobierno se comprometió a no elevar las tarifas [por encima de la inflación] y así lo ha hecho». Según la nota del Gobierno, «la revisión de las tarifas eléctricas a partir del 1 de julio no afectará a los consumidores de baja tensión, por debajo de los 10 kilovatios, por lo que la subida para los 23 millones de hogares de tarifa doméstica es del 0%». Las que sí subirán, un 4,3%, serán las tarifas de la luz para las pequeñas empresas industriales y del sector servicios. Los precios de la alta tensión, que consumen grandes compañías, se incrementará un 1,95%, y las de los grandes consumidores (siderúrgicas, cementeras, azulejeras...), un 1,9%.

Según los datos del Gobierno, la subida media para las tarifas de alta y baja tensión será del 1,7% en 2007. Pero aún queda otra revisión más del precio de la luz este año, la que habrá de aprobarse el próximo 1 de octubre. Si el Gobierno quiere seguir respetando el compromiso de Zapatero de no subir la luz por encima del IPC para los hogares, en otoño próximo no podrá tocar las tarifas domésticas.

Será ésta también una decisión que habrá de tomar el ministro Clos, que ayer aseguró que la decisión de Moncloa «no ha supuesto discrepancias con el Gobierno» y que la decisión «se ha tomado de forma colegiada».

El Ejecutivo pasó ayer de puntillas por el problema del déficit de tarifa: «El Gobierno español propone una solución paulatina del déficit tarifario y que afecte lo menos posible al consumidor». Para el sector eléctrico, esta solución supone posponer aún más la solución del problema.

El Gobierno también aprobó un plan para fomentar el ahorro y la eficiencia energética y una rebaja del 30% en el precio del alquiler de los nuevos contadores electrónicos.



CRONOLOGIA DEL DESENCUENTRO

En diciembre pasado, el ministro Clos propuso que la luz subiera hasta el 10% desde el 1 de enero.

El revuelo en la opinión pública obligó a Zapatero a parar los planes del ministro y comprometerse a que la luz no subiría por encima del IPC en todo 2007.

En diciembre, finalmente se aprueba un incremento del 2,8% para los hogares.

En junio, Clos de nuevo propone una subida para los hogares del 1,81%.

La suma de los incrementos de enero y el propuesto para julio superaba el 4,6%, muy por encima de la previsión de IPC para 2007.

Clos obtiene el respaldo con matices de la CNE a su propuesta, mientras desde hace meses, el propio Solbes viene defendiendo incrementos paulatinos para atajar con rapidez el problema del déficit tarifario.

Zapatero impone su criterio y desautoriza de nuevo a Clos. El recibo de la luz para los hogares no subirá. Sí se aplicarán incrementos de entre el 1,9% y el 4,3% para los clientes empresariales.

El Ejecutivo se ata de pies y manos para la próxima revisión del 1 de octubre, en la que no podrá aumentar las tarifas para cumplir el compromiso de no superar el IPC.

Baile de cifras en el sector de la vivienda

La subida de los pisos en el primer semestre se 'come' buena parte del aumento previsto para todo el año

M. G.

MADRID.-
El precio de la vivienda nueva en las principales capitales de provincia subió un 4% durante el primer semestre del año, según los datos publicados ayer por Sociedad de Tasación. Este aumento, pese a ser algo superior al 3,3%, registrado en la última parte de 2006, es motivo para congratularse. El mercado residencial comienza a desacelerarse en un momento en el que la subida de los tipos de interés impide a las familias más modestas acceder a un piso en propiedad.

La tasadora, sin embargo, advierte de que los precios aún «no acusan» la totalidad del efecto de la caída de la demanda y que seguirán subiendo.

El 4% de aumento registrado por los pisos entre enero y junio pone en cuestión algunas de las previsiones sobre la evolución del mercado y sobre las que no existe quórum entre los expertos. Por ejemplo, el BBVA pronostica en su último informe inmobiliario que los pisos cerrarán el año con una revalorización del 5,9%. De acertar con esta predicción, las casas no podrán encarecerse en el segundo semestre más del 1,9%.

Sí parece acomodarse más a la realidad la estimación de los promotores para este ejercicio, que apuntan a un alza de los precios de un 7%.

Habrá que esperar a conocer las estadísticas del Ministerio de la Vivienda, empeñado en que el mercado se ajuste a los aumentos registrados por el IPC. Según sus datos, en el primer trimestre cosechó un módico aumento del 1,7%.

Los números de Sociedad de Tasación sitúan en el 7,4% el encarecimiento del precio de las casas en los últimos 12 meses, 4,5 puntos por debajo de la tasa del 11,9% computado un año antes. Tras este último incremento, el precio medio por metro cuadrado se coloca ya en los 2.874 euros.

En este periodo, las casas nuevas aumentaron en todas las capitales de provincia entre enero y junio de 2007, con excepción de Vitoria y Segovia, donde se experimentaron ligeros descensos. Los precios medios aumentaron por encima del 5% en 15 capitales, mientras que en otras 13 lo hicieron entre el 4% y el 5%. Las 22 restantes tuvieron incrementos medios por debajo del 4%.

La firma estima que en lo que resta de ejercicio se mantendrá «una demanda interesada pero cada vez más expectante», mientras que la oferta continúa su «tendencia creciente». Es decir, no habrá compradores para absorber todos los pisos que saldrán al mercado, sobre todo, en la periferia de las ciudades. Será en estas áreas en las que, a juicio de la firma de tasación, «podrían aparecer las primeras bajadas de precios».

Al margen de esas zonas sobrevaloradas, Sociedad de Tasación considera que el crecimiento de la economía española y la estabilización de la inflación, así como de la renta real disponible de las familias, seguirán soportando la «demanda de vivienda nueva».

Editorial: EL MUNDO ALUMBRA UN GRAN GRUPO



EDITORIALES DEL DÍA
EL MUNDO ALUMBRA UN GRAN GRUPO

«Unedisa ha muerto, viva Unidad Editorial». El presidente de nuestra empresa editora, Jorge de Esteban, resumió de forma tan expresiva lo que se desprende de las tres juntas generales celebradas ayer de manera sucesiva. En la primera, se aprobaron los resultados anuales; en la segunda, la absorción del grupo Recoletos; y en la tercera, la ampliación de capital para hacer frente a la adquisición de éste, por valor nominal de 13 millones de euros, pero con valor real de 200 millones. Tras estos pasos que ordena el Derecho Mercantil emerge un gran proyecto editorial. Culmina una etapa de desarrollo en torno al diario EL MUNDO -sin parangón en la prensa española- y surge una nueva.

El periódico cierra su último ejercicio, el de 2006, con los mejores números en lo económico, los mejores resultados de publicidad y los mejores datos de difusión, justo a punto de cumplir 18 años, su simbólica mayoría de edad. El director, Pedro J. Ramírez, señaló ayer que, sumando los lectores de la edición impresa y los de la electrónica de elmundo.es, nuestra cabecera es ya, sin ninguna duda, líder de la prensa diaria en España. De esos cimientos emerge el nuevo proyecto.

Lo que comienza ahora es la configuración del primer grupo editorial del mundo en lengua española, tanto en prensa diaria como electrónica. La suma de EL MUNDO, Marca, Expansión y Diario Médico supera en difusión y audiencia al resto de grandes grupos españoles e iberoamericanos; pero además, la nueva Unidad Editorial tiene una potentísima sección de revistas, líder en los ámbitos cultural, del motor y de mujer.

La asignatura pendiente sigue siendo el sector audiovisual, lo cual es extraordinariamente significativo. En dos décadas -se dice pronto-, no hemos obtenido las licencias necesarias para disputar el mercado a otros grupos rivales, licencias estratégicas y fundamentales en el mundo de la comunicación, y licencias que concede el poder político. Es la prueba de que los gobernantes siempre buscan el servilismo al que jamás nos prestaremos.

Continuamos creyendo que no hay otra fuerza motriz ni otro impulso que la confianza de los lectores, y ésta queremos seguir obteniéndola con credibilidad y desde la independencia. Ése ha sido nuestro afán desde el principio, cuando sólo éramos aspirantes a merecer la acogida del público, y ése sigue siendo nuestro compromiso hoy, cuando contribuimos decisivamente al alumbramiento de un gran grupo.

¿Para qué sirve Fillon teniendo a Sarkozy?


¿Para qué sirve Fillon?

Los superpoderes que se ha atribuido el presidente Sarkozy relativizan el papel que desempeña el primer ministro

PARIS.- ¿Para qué sirve Fillon? La pregunta destacaba en un vistoso titular en las páginas de Libération para aludir irónicamente al papel gregario y subalterno del primer ministro. Nadie puede discutirle los galones de jefe del Gobierno francés, pero la omnipotencia y la ubicuidad del presidente Sarkozy desdibujan el papel político del primer ministro.

Se trata de un vasallaje cantado e inevitable. Estaba claro que Sarko no iba a contentarse con el cetro del Elíseo. También era evidente que el nombramiento de Fillon se atenía a un retrato de perfil bajo, abnegado.

Entonces, ¿para qué sirve Fillon? Sobre todo, para encajar los desaciertos y para sustraerse a los éxitos. De hecho, las primeras semanas de Sarkozy al frente de la república reformista han sido una prueba absoluta de intrusismo. Es él quien brega con los sindicatos, quien negocia la reforma universitaria, quien lleva los asuntos de Exteriores, de Defensa, de Economía.

En caso de triunfo y de consenso, habrán ganado las artes seductoras de Sarkozy. Y en caso de fracaso, deberemos pedirle cuentas al titular del palacio Matignon. Que para eso es el primer ministro.

«Nunca había ocurrido en Francia que un jefe del Estado ejerciera tanto poder», denuncia Jean-Marc Ayrault en nombre de los socialistas. «Recordemos que nuestro país no es un régimen presidencialista, aunque todos sabemos que Sarkozy tiene un hambre de poder insaciable».

Viene a repetirse, en cierto modo, la relación paterno-filial de Giscard y Chirac entre los años 74 y 76. Uno era el torero, la prima donna y el niño del bautizo. El otro, bien parecido y precoz, ejercía de banderillero, de corista y de monaguillo. Al menos hasta que el hartazgo y la impaciencia dieron lugar a que Chirac promoviera una ruptura y una crisis. Es pronto para imaginar un comportamiento semejante de Fillon. Quizá porque conoce mejor que ningún otro las razones de su designación. Y porque ha empezado su trayectoria con un balance negativo.

El escudero de Sarko, en efecto, asumió completamente el liderazgo de la campaña de las legislativas. La primera vuelta sobrentendía una mayoría aplastante, pero en la segunda el partido gubernamental (UMP) retrocedió 50 escaños por debajo de los que había obtenido en 2002. No fue el único desaguisado de Fillon. También influyó perniciosamente que el primer ministro aludiera durante la campaña a una hipotética subida del IVA. Lo dijo con sordina y la boca pequeña, pero los electores franceses escucharon el mensaje con las orejas grandes, panorámicas.

Era la excusa que necesitaba Sarkozy para justificar sus extralimitaciones, aunque Fillon niega haberse convertido en marioneta: «Somos dos personalidades intercambiables en todas las cuestiones políticas de importancia. Estamos en un cambio de época. Nos hallamos ante una nueva manera de entender la pareja presidente-primer ministro. Antes había un reparto de papeles bastante hipócrita», decía Fillon en Berlín.

La visita en el despacho de Merkel, celebrada el jueves, fue una manera de foguearse y de asumir responsabilidades internacionales. Teóricamente, puesto que el eje franco-alemán permanece bajo la custodia exclusiva de la canciller germana y del jefe del Estado sarkozysta.

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