Sin necesidad de desmentir los muy confirmados planes empresariales y familiares del dimisionario presidente del Fondo Monetario Internacional, Acebes definió a Rato como «un activo siempre» del PP. «Que vuelva y que esté más cerca es un motivo de alegría», declaró el secretario general de los populares en la toma de posesión del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que tuvo lugar en Valladolid.
A Acebes se le unieron ayer unos cuantos diputados y dirigentes regionales y autonómicos del partido. La diputada nacional Alicia Castro no dudó en declarar que el regreso de Rato a España «contribuirá a la victoria del Partido Popular en las próximas elecciones nacionales».
«El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero», añadió a modo de muestra de los mensajes que se avecinan desde el PP, «puede disfrutar ahora de unas arcas llenas que dejó el PP gracias al trabajo de Rato». «La vuelta de Rato ha sido acogida por todos los populares con ilusión y con interés», señaló la diputada.
Intenciones «revisables»
Jaime Ignacio del Burgo, por su parte, insistió en que el todavía presidente del FMI es «un gran activo del PP» y aseguró que «esté donde esté, colaborará con el partido», a lo que añadió: «Si ha dicho que no vuelve a la política será porque no vuelve, aunque todo el mundo sabe que las intenciones siempre son revisables».
El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, se apoyó también en la propia expectación generada por la noticia para barrer para casa. «Es un gran político y un gran profesional», dijo ayer, «y cuando aplaude todo el mundo hace que nos sintamos muy a gusto», aseveró. No obstante, el dirigente popular puntualizó que Rato sólo «es un militante del PP» y que si desde esa posición sirve para «sumar» el apoyo a Rajoy en aras de ganar las próximas elecciones, «pues», declaró, «bienvenido sea».
En este mismo sentido hizo ayer Acebes su propia matización. Porque al tiempo que se felicitaba por el regreso de Rato, el secretario general marcaba el terreno del actual líder del PP con sutil precisión. Lo hacía al augurar la victoria de Mariano Rajoy en las próximas generales, «en las que Rodrigo Rato», según afirmó, «contribuirá desde donde pueda y desde donde se le pida».
Con estas palabras, la mano derecha de Rajoy parecía contestar al propio Rato cuando, el mismo día en que comunicaba la noticia, confesaba a su entorno más próximo que, aunque no está en sus planes volver a la política activa, no descarta de partida atender a una petición procedente del partido al que siempre ha pertenecido.
Sea como sea, el juego de los enigmas que rodea al PP quedaba ayer aparentemente despejado al recordar, en círculos populares, las palabras del propio Rajoy, primero durante la campaña electoral, y hace sólo una semana, en el Foro de EL MUNDO, acerca de su previsión de incorporar y, sobre todo, recuperar para el partido a personas de relieve. «Lo que voy a hacer», fueron sus palabras, «es reforzar el equipo y dar más participación a mucha gente. Hay mucha que quiere volver a la política más activa después de estos años».
Las fuentes más próximas, tanto a Rajoy como a Rato, aseguraban ayer a este diario que éste «ha tranquilizado» al presidente del PP acerca de sus pretensiones políticas. Añaden, después de haber hablado ayer y anteayer con el propio presidente del FMI, que en absoluto vuelve a España para «colocarse» de cara a las elecciones generales.
Con la misma contundencia, sin embargo, añaden que su vuelta le convierte sin lugar a dudas en «el mejor colocado» para un futuro mediato. Y ello, tanto si gana Rajoy las elecciones como si las pierde. Si gana, Rato podría convertirse -dicen- en el ministro de Asuntos Exteriores que no quiso ser con José María Aznar. Si pierde Rajoy, Rato sería el favorito indiscutible para sucederle en el Congreso Nacional que se convocaría tras las elecciones.
Curiosamente, son mayoría aplastante los que, ratistas o no, se sitúan estos días en el primero de los escenarios. Vaya o no vaya Rato en las listas electorales -y ayer Acebes recordaba que la llave la tiene Rajoy-, Rato ha venido a reforzar las perspectivas de cambio político.
Aznar lleva al campus de FAES el debate sobre ETA y el 'proceso'
C. R. G.
MADRID.- El ex presidente Aznar volverá en las dos próximas semanas a la actualidad política de la mano del campus de FAES -la fundación que preside-, que este año será, con un total de 80 ponentes procedentes de 13 países, el más internacional de su corta historia.
Bajo el lema de Occidente y la Libertad, se anuncia la asistencia de Mario Vargas Llosa en un acto inaugural de homenaje al pensador francés Jean Francois Revel; y la de otros gurús del liberalismo político y económico occidental como Nicholas Negroponte -el inventor de los ordenadores a 100 dólares-; el profesor de Harvard Alberto Alesina; el escritor canadiense Mark Steyn; la senegalesa Khady Koita, conocida por su movilización contra las mutilaciones sexuales; el presidente de Endesa, Manuel Pizarro; el ex presidente de Bolivia Jorge Quiroga, la hija de Fidel Castro, Alina Fernández; o el Premio Cervantes José Jiménez Lozano.
Este año, sin embargo, la conferencia inaugural de Aznar servirá de prólogo -el lunes, en Navacerrada (Madrid)-, a la esperada intervención de Mariano Rajoy, al día siguiente, en el Debate sobre el estado de la Nación.
Ambos, cada uno por su lado, hablarán sobre ETA. Y es que además del nombramiento de Jaime García Legaz como secretario general de la fundación, en sustitución del recién designado consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, la edición del campus FAES 2007 devuelve la política antiterrorista al centro de debate.
En la semana del Debate
Si el año pasado los ideólogos del PP dedicaron buena parte de su tiempo a analizar la revisión de la organización territorial del Estado planteada por Zapatero, esta vez se centrarán, entre otros asuntos, en el fatal desenlace del llamado proceso de paz.
Bajo el título La democracia frente al terrorismo y la dirección de Javier Zarzalejos, se ocuparán, entre otras «amenazas» como la «yihadista», de cómo «ETA capitaliza una estrategia política partidista del Gobierno, basada en la ruptura del consenso de Estado en la política antiterrorista». Será el viernes, al día siguiente de la clausura del Debate en el Congreso, con Jaime Mayor Oreja entre sus ponentes.
«Rato no vuelve para casarse»
MADRID.- Teresa Arellano, secretaria del director general del FMI, Rodrigo Rato, negó ayer «tajantemente» que éste vaya a dejar el cargo para volver a la política española o para casarse, como se ha especulado.
Sobre la posibilidad de que, de una u otra manera, el ex ministro tenga contacto con la política española, la secretaria de Rato preguntó: «¿Cómo no va a ayudar a su partido? Lo llevamos en la sangre», afirmó. En declaraciones a Onda Cero, Arellano manifestó que Rato «vuelve a la empresa privada». «Rodrigo, simplemente, deja el Fondo porque cree que debe venir a estar con sus hijos. Quiere seguir su educación, aunque haya mucha gente a la que le extrañe. Conozco bien a Rodrigo, llevo 23 años trabajando con él, y vuelve por ese motivo. Y vuelve a la empresa privada», añadió.
«Y de lo demás, no voy a decir nada, pero lo que sí digo tajantemente es que no vuelve para casarse ni tampoco a la política», insistió.
«Siguen saliendo las cartas del triunfo»
ISABEL MUNERA
MADRID.- Hace tres años, la conocida astróloga Leonor Alazraki le echó las cartas a Rodrigo Rato,
entonces vicepresidente del Ejecutivo y 'número dos' de la lista del PP por Madrid en las elecciones que se celebraron el 14 de marzo de 2004 y en las que los 'populares' terminaron perdiendo el Gobierno, y le pronosticó que llegaría un momento político en que sería presidente.
Después de tres años al frente del Fondo Monetario Internacional, Rato anunció anteayer su dimisión alegando motivos personales, y muchos han comenzado a preguntarse si ha llegado ese momento.
EL MUNDO conversó ayer con Alazraki y, aunque había olvidado algunos detalles de lo que ocurrió en 2004, afirmó segura: «Yo no sé si ha llegado ese momento, pero lo que vi fue que a él le darán esa oportunidad. Otra cosa muy distinta es que acepte o no».
Esta profesora de tarot con una dilatada carrera profesional recuerda el día que Rodrigo Rato entró en su tienda de Chueca. El vicepresidente estaba haciendo una visita por este barrio gay de Madrid y uno de los lugares a los que acudió fue al negocio de Leonor. «Estuvo curioseando por la tienda y, en un momento, le dije: 'Señor Rato, ¿quiere que le eche las cartas?». El todavía vicepresidente contestó: «A ver que me sale porque soy un poco supersticioso».
Pese a que han transcurrido ya tres años, Leonor no ha olvidado lo que decían las cartas. «Tenían mucha fuerza». En aquella ocasión, la astróloga fue, sin embargo, mucho más precisa: «Están todas las cartas, los laureles del triunfo, el Papa como símbolo de poder, la Justicia a su lado».
Ayer, Leonor volvió a tirar las cartas a Rato por expresa petición de este periódico y sorprendentemente vio lo mismo: «Siguen saliendo las cartas del triunfo. Todo dependerá de lo que, finalmente, él decida. Tiene grandes apoyos, dentro y fuera del PP, y muchas posibilidades. Si se presentara ahora mismo barrería, pero sólo él tiene la respuesta». Habrá que esperar, por tanto, el regreso de Rato para ver si las cartas no mienten.