Balza se pronunció de esta manera en el Parlamento vasco, interpelado por el Partido Popular sobre la labor de la Policía autonómica vasca en la lucha contra ETA.
El consejero aprovechó una mención del parlamentario Carlos Urquijo sobre el vehículo localizado cerca de la frontera con Portugal con 130 kilos de explosivo para denunciar que tanto él como la Ertzaintza carecen de información sobre lo sucedido y para dejar claro que la versión «hasta ahora oficial» no le convence demasiado.
«Usted podrá opinar si ese coche fue abandonado y apareció porque era controlado por las Fuerzas de Seguridad o porque, según la versión hasta ahora oficial, encontraron un control inesperado curiosamente en una frontera internacional, algo muy raro. Yo lo único que tengo que decirle es que no lo sé, y que yo no lo sepa no es muy malo, pero que no lo sepa la Ertzaintza es malísimo», apuntó el consejero al parlamentario popular.
Las críticas de Balza al Ministerio llegan sólo 10 días después de retratarse junto al ministro Alfredo Pérez Rubalcaba tras una jornada de trabajo que los dos responsables de Interior mantuvieron en Vitoria, una semana después de que ETA anunciara la ruptura de la tregua. En dicha reunión, en la que también participaron los mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, ministro y consejero acordaron dar una «respuesta conjunta» a ETA tanto desde el ámbito político como desde el policial.
Pero el consejero vasco no cree que la colaboración interinstitucional contra ETA esté siendo lo suficientemente estrecha, al menos a raíz de lo que expuso ayer en la Cámara vasca.
El popular Urquijo quería saber por qué la Ertzaintza sólo ha detenido a un miembro de ETA en cuatro años, mientras la Policía Nacional y la Guardia Civil han hecho lo propio con 266 presuntos terroristas. Tras matizar a Urquijo que había obviado en sus cálculos las detenciones relacionadas con la kale borroka, otra forma de terrorismo, Balza fue contundente: «¿Dónde es eficaz la Ertzaintza? Donde puede trabajar, allí donde se realiza el delito, donde está desplegada, donde trabaja... Por eso es eficaz contra la violencia callejera. ¿Dónde no obtiene resultados? Contra ETA, porque no trabaja donde está ETA, evidentemente», sentenció.
El consejero criticó que no se permita a la Ertzaintza participar en el espacio Schengen, que es lo que hace posible a otros cuerpos policiales como la Guardia Civil o la Policía Nacional, actuar en Francia y compartir información con sus fuerzas de seguridad. «Ésa es la clave», acotó Balza.
Pero dijo más. El consejero vasco de Interior responsabilizó a populares y socialistas de que la Ertzaintza «no cuente con los instrumentos reales y necesarios para dar un salto cualitativo en la eficacia» en la lucha contra ETA. «Nos obligan a trabajar como si el terrorismo fuera un delito común no organizado. Es lamentable que tengamos que ir después de un atentado a buscar alguna huella olvidada», denunció.
«El problema de fondo», continuó el responsable autonómico de Interior, es que «deliberadamente» el Gobierno del Estado no ha trabajado todo lo posible «para garantizar la eficacia de nuestras policías en la lucha contra el terrorismo y el delito organizado que procede del espacio europeo».
Principal objetivo
Balza emplazó al popular Urquijo a fomentar un acuerdo entre PSOE y PP en el Congreso de los Diputados que permita a la Policía vasca entrar en el espacio Schengen y le animó a «preguntar», un año después de esta hipotética incorporación, por los resultados de la Ertzaintza en la lucha contra ETA.
«Deje que trabaje en Francia y que disponga de la misma información que la Policía Nacional y la Guardia Civil y dentro de un año venga a preguntarme», advirtió a Urquijo, antes de apostillar que, tal vez, la prueba «más macabra» de que la Ertzaintza trabaja activamente contra la banda terrorista es que «posiblemente sea el principal objetivo de ETA en estos momentos».
Las críticas de Balza a la falta de información que sufre la Ertzaintza en materia antiterrorista y el hecho de que pusiera públicamente en duda la versión oficial del Gobierno sobre el hallazgo del vehículo abandonado por ETA en Huelva contrastaron ayer con su posterior certificación de que la coordinación con las Fuerzas y cuerpos de Seguridad es «positiva y con cotas mucho más altas y positivas que las que, ni de lejos, fueron posible alcanzar cuando ustedes (por el Partido Popular) tuvieron esa responsabilidad» al frente del Ministerio del Interior.
Los etarras dejaron camisetas de la selección española y un portátil
La Guardia Civil considera prácticamente seguro que los motoristas que se llevaron una bolsa del vehículo eran delincuentes comunes
F. L.
MADRID.- Los etarras que abandonaron precipitadamente el jueves un coche con 130 kilos de explosivos en las proximidades de Ayamonte (Huelva) dejaron también en el interior del vehículo un ordenador portátil, que está siendo analizado por la Guardia Civil, así como un mapa de Andalucía.
El hecho de que además del material explosivo, los terroristas llevaran bolsas de ropa (incluidas camisetas de la selección española de fútbol) hace pensar a los expertos que el comando estaba trasladándose al sur de Portugal para asentarse allí.
La Guardia Civil ha encontrado en el coche 115 kilos de nitrato amónico, 15 de polvo de aluminio -materiales usados para fabricar amonal-, 10 temporizadores, ocho detonadores, cordón detonante y un aparato emisor-receptor de los que sirven para activar bombas a distancia. En el coche también se halló un manual de instrucciones para fabricar bombas redactado en euskara, según informa Europa Press. El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, dijo ayer que la hipótesis es que fueran dos personas las que iban en el coche abandonado, pero las distintas versiones de testigos arrojan confusión sobre los hechos.
Lo que sí provocó un gran desconcierto inicial entre los investigadores fue la aparición de una pareja de individuos, dos horas después de que el coche fuera abandonado en la autopista, subidos a una moto de gran cilindrada y que rompieron un cristal del vehículo para apoderarse de una de las bolsas abandonadas en el interior. Al principio, sospecharon que eran los mismos terroristas que habían vuelto a su coche para recoger algo importante para ellos.
Sin embargo, el paso de las horas y el análisis de lo que había en el interior ha llevado a la convicción de que los motoristas eran delincuentes comunes, sin vínculos con ETA, que se acercaron al coche abandonado y, al no ver a nadie cerca, rompieron el cristal para llevarse rápidamente lo primero que tuvieron a mano.
Por otra parte, un alto funcionario de las fuerzas de seguridad lusas admitió ayer la posibilidad de que ETA tenga infraestructura en Portugal. El teniente general Leonel Carvalho, jefe del gabinete que coordina en el Ministerio portugués de Administración Interna las fuerzas policiales del país reconoció, en relación a una presencia etarra en el sur de Portugal, que «la existencia de infraestructura camuflada siempre es una posibilidad», según informa Efe. El automóvil, de matrícula portuguesa no falsificada, es propiedad de la empresa Rentilusa, uno de cuyos empleados señaló que había sido alquilado a largo plazo a una segunda compañía, la cual, según las autoridades españolas, pudo ser la que se lo alquiló a los terroristas.
Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, felicitó ayer a la Guardia Civil porque su «presión» provocó la huida «despavorida» de los presuntos miembros de ETA. «La hipótesis más verosímil es que la presión policial, ese control precisamente de la Guardia Civil, hizo huir despavoridamente a los integrantes de lo que se supone que era un comando», explicó. Lo que sucedió, según apunta la investigación es que ese control «ha hecho huir atropelladamente a dos supuestos integrantes de un comando de ETA y, por tanto, se han evitado atentados».
ETA también reveló que Aznar pactó «una declaración oficial»
FERNANDO GAREA
MADRID.- Siempre que ETA ha roto sus conversaciones con los distintos gobiernos les ha acusado de incumplir supuestos compromisos. Y siempre que ha habido procesos de paz, los respectivos gobiernos han asumido propuestas y pactado sobre los procedimientos.
Según consta en las actas de las reuniones que la organización terrorista mantuvo con los representantes de Aznar, esta misma situación se produjo en 1999 y, además, fue desvelada luego por ETA a través del diario Gara. Tanto ahora con Zapatero como entonces con Aznar, ETA y su entorno han acusado al Gobierno de incumplir supuestos compromisos para justificar el final de su tregua o alto el fuego.
Así, en 1999 Herri Batasuna envió una carta al entonces presidente, José María Aznar, suspendiendo una segunda reunión con sus enviados prevista para el 15 de enero. En esa carta, los dirigentes de HB, que eran prácticamente los mismos que los de ahora en Batasuna, aseguraban: «Queremos remarcar que en la primera y única reunión celebrada, la delegación del presidente del Gobierno español asumió el compromiso de abordar la realización, por parte del Ejecutivo, de una declaración oficial en este sentido. Cuestión que no se ha realizado».
Respuesta de La Moncloa
En el acta publicada entonces, se dice que para llegar a la única reunión fue preciso que Aznar asumiera por escrito condiciones pedidas por ETA. Así, el acta de ese encuentro empieza asegurando: «Un escrito en nombre de José María Aznar, presidente del Gobierno español, transmitido oficialmente a ETA por Francisco Javier Zarzalejos, significó el cumplimiento de los requisitos mínimos que la organización armada había establecido para iniciar una vía de comunicación estable entre ambas partes». Ese acta detallaba resistencias iniciales de Aznar a formalizar el escrito que permitiera el inicio del diálogo con ETA. La organización exigía «establecer entre ambas partes un canal de comunicación permanente y a salvo de coyunturas», y, finalmente, logró que Aznar accediera por escrito, tras intentarlo oralmente el 16 de diciembre de 1998 con un «mensaje comunicado al intermediario y que esta persona transcribió e hizo llegar por escrito a la organización armada».
Ese «a salvo de coyunturas» se supone que se refiere a la posibilidad de que los interlocutores pudieran moverse para reunirse con los enviados del Gobierno, sin ser detenidos. Aznar nunca explicó los detalles y nadie se lo pidió. Tampoco Felipe González lo hizo con las conversaciones de Argel
«Lo que tengan que decir deben decirlo por escrito y firmarlo», le dijo ETA a Aznar en 1998. Con posterioridad, éste cumplió la exigencia y fue posible la reunión en Suiza. De ese encuentro salieron dos compromisos: «Mantener el canal de comunicación y dejar la puerta abierta para una segunda reunión», siempre según la versión difundida luego por ETA, de manera similar a como se hace ahora a través de Gara. Sin embargo, no siguió entonces el proceso porque ETA consideró que el Gobierno de Aznar rompió el «compromiso de discreción».
El Ejecutivo mantuvo ayer su posición de no valorar públicamente las informaciones de Gara, por entender que ETA no puede marcar la agenda política. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró ayer que el Ejecutivo no va a entrar «en el juego de los terroristas» y mostró su confianza en el líder de la oposición, Mariano Rajoy, en su compromiso de apoyar al Ejecutivo en la lucha contra el terrorismo «desde la unidad». «A día de hoy, no hay razones que lleven al Gobierno a dudar de que Rajoy cumple y cumplirá su palabra», dijo.
Las revelaciones de Gara coinciden con las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros y, según el Gobierno, buscan forzar la ruptura con el PP. «No colaboraremos a hacer de altavoces de la banda terrorista ni a convertir su agenda en la agenda política, ni del Gobierno ni de la Nación», aseguró Fernández de la Vega.