Rajoy acusa al Gobierno de «manipular» la resolución del Tribunal ConstitucionalEl presidente del Partido Popular asegura que es la primera vez que el Alto Tribunal «corrige al Gobierno de España», por lo que exige al Ejecutivo que pida disculpasCARMEN REMIREZ DE GANUZASEGOVIA/VALLADOLID.- Lo dijo antes de conocer los resultados del CIS y de comprobar la tozudez con que todas las encuestas, también la oficial, vaticinan un
cambio de Gobierno en Navarra, plaza clave de las elecciones del 27-M. Aunque sin citar expresamente a Nafarroa Bai, la fuerza nacionalista emergente en la Comunidad Foral, a la que los populares auguran una alianza con el PSN, Mariano Rajoy acusó lisa y llanamente a Rodríguez Zapatero de propiciar dicho cambio mediante la selectiva impugnación de listas llevada a cabo por la Fiscalía y la Abogacía del Estado.
Verde y con asas: «Zapatero sólo ha impugnado las listas donde le ha interesado», afirmó, para puntualizar a continuación que los mismos candidatos de ANV que se han colado en las listas al Ayuntamiento de Pamplona no lo han hecho en las del Parlamento navarro, pese a que «son ilegales en los dos sitios».
Rajoy se refería, según los datos distribuidos por su propio partido, a Marina Carmen Pueyo, Pedro Eugenio Zabalza, Aitzíbel Canpion e Ignacio Sáenz Pascual. Los tres primeros van en los primeros puestos de la lista al Ayuntamiento, después de que la candidatura al Parlamento -en la que figuraban, aunque en puestos más lejanos- fuera anulada.
El presidente del PP, que arrancó ayer la campaña en Segovia con un paseo de multitudes en la plaza socialista, entró de lleno, en su primer mitin, en Valladolid, en la polémica sobre la resolución del Tribunal Constitucional.
«El Gobierno de España y el señor Zapatero han intentado manipular las resoluciones de los tribunales de Justicia, y el Tribunal Constitucional, por primera vez, ha corregido al Gobierno de España». «Espero que pidan disculpas por ello», añadió. Dos veces repitió el mensaje, que fue el más aplaudido por un auditorio -que llenaba el pabellón sin llegar a colmarlo- y que coreaba: «¡Todos a una, fuera Batasuna!» y «¡Zapatero, dimisión!».
Antes, en Segovia, Rajoy ya adelantó que el Alto Tribunal «ha dicho exactamente lo mismo que el Tribunal Supremo: que no ha podido analizar las candidaturas que el Gobierno no ha impugnado. Y yo digo que Batasuna se presenta a las elecciones porque Zapatero ha querido». «Tengo la absoluta certeza», añadió, «de que el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, si el Gobierno hubiera impugnado todas las candidaturas, las habría declarado todas ilegales».
Valladolid, Murcia, Las Palmas... Rajoy empieza el primer tramo de la campaña toreando en casa. Pero no todo fue cómodo en su primer día de campaña. Primero, por los resultados del CIS, que los populares recibieron con una mueca de indiferencia, pero cuyos comentarios revelaban lo poco que les han gustado. La primera de las excusas fue que, en cuestión autonómica y municipal, la encuesta falla más que una escopeta de feria. La segunda, que el CIS no recoge datos de participación, básicos para aventurar un resultado. Pero la tercera sonaba a definitiva: «Tenemos encuestas propias mucho mejores».
Y es que si bien el partido no las ha encargado con carácter oficial, algunos de sus barones sí lo han hecho. Y dan dos ejemplos: sus sondeos apuntan dos escaños más para el PP en un enclave crucial como Cantabria, y Jaume Matas cuenta en Baleares con uno que le otorga la mayoría absoluta. Admiten que perder esta plaza sería un revés para Rajoy, no así la pérdida del Gobierno de Navarra.
LUGAR
Polideportivo Huerta del Rey
ASISTENTES
4.000 personas
ORADORES
Tomás Villanueva, presidente provincial; Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid; Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta de Castilla y León, Mariano Rajoy, presidente del PP.
TERMOMETRO
Rajoy no es 'Sarkozy': «¿Quién es?», preguntaba un grupo de turistas en Segovia. «El Sarkozy español», contestó una joven gala. Minutos antes, Rajoy lo había emulado en su visita a una escuela al abogar por recuperar la autoridad en las aulas. Sin embargo, no se atrevió a más. A la pregunta: ¿Deben levantarse los alumnos cuando entre el profesor? en su traje centrista, eludió contestar.
El TC retira de su sentencia el párrafo en el que daba la razón al Gobierno sobre ANV
La presidenta atribuye a un error la referencia de que ilegalizarla habría sido desproporcionado'
MARIA PERAL
MADRID.- El magistrado Jorge Rodríguez-Zapata reclamó ayer a la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, una corrección de la sentencia sobre las listas de Acción Nacionalista Vasca, dado que en la resolución notificada a medianoche de ayer se coló, por error, un párrafo en el que se sostenía que la ilegalización de ANV habría sido «desproporcionada».
En el controvertido párrafo se afirmaba que «la disolución y hasta la suspensión de dicho partido [ANV] en razón de esa sola circunstancia [su instrumentalización electoral por Batasuna] hubiera planteado quizás el problema de si cabría entenderla manifiestamente desproporcionada, aun cuando no pueda descartarse que, en unión de otras, pudiera llevar en su momento a esa última consecuencia».
«En cualquier caso», añadía, «es evidente que el hecho de que esa solución radical se estimase hoy impracticable por quienes pudieran instarla o decidirla no implica que no fuera obligado arbitrar otras, toda vez que la actividad defraudatoria intentada habría producido, de perfeccionarse, consecuencias de muy difícil reparación, pues la eventual disolución posterior del partido ahora legal no afectaría al mandato representativo de aquellos de sus candidatos que resultaran elegidos».
En ese párrafo se basó ayer el Gobierno para interpretar que el Tribunal Constitucional había dado un espaldarazo rotundo a su decisión de no solicitar la ilegalización de ANV ni tampoco la anulación de todas sus listas electorales, sino sólo de una parte.
Las dos frases figuraban en el borrador de la sentencia elaborado por el ponente, Manuel Aragón. Pero en el transcurso de la deliberación se llegó al acuerdo de suprimirlo en aras a lograr un fallo unánime.
Esa unanimidad se obtuvo después de que el sector mayoritario de la Sala -integrado por la presidenta, María Emilia Casas, que tenía voto de calidad, y los magistrados Aragón y Pablo Pérez Tremps- aceptara los añadidos y supresiones planteados por Rodríguez-Zapata, Roberto García-Calvo y Javier Delgado.
A instancia de este último se introdujo la precisión que figura al final del fundamento jurídico sexto, en la que el tribunal advierte de que su enjuiciamiento se encuentra limitado «exclusivamente» a las 133 candidaturas que han sido impugnadas por el fiscal y el abogado del Estado. El sentido de su inclusión era dar a entender que el TC no ha podido pronunciarse sobre el «sinsentido» -dijeron las fuentes consultadas- de haber impugnado sólo una parte de las listas.
Rodríguez-Zapata hizo cuestión de que se eliminara el párrafo en el que se consideraba «desproporcionada» la ilegalización de ANV.
De no aceptarse estas matizaciones, la alternativa era la formulación de votos particulares concurrentes (de acuerdo con el fallo, pero discrepantes en su fundamento) suscritos por la mitad de la Sala, un resultado poco decoroso que Casas logró evitar ya casi al filo de la medianoche, tras mantener una conversación con Pérez Tremps y Aragón.
La sorpresa fue que el párrafo, que después de mucha discusión se acordó eliminar, aparecía en la resolución notificada a las partes, comunicada a la Prensa y difundida a través de la web del TC. Tras la protesta de Rodríguez-Zapata, Aragón, que atribuyó lo ocurrido a un error involuntario, propuso dictar un auto de aclaración que fue consultado telefónicamente con Pérez Tremps y García-Calvo (que no se hallaban en el tribunal) y personalmente con Delgado. Éste apoyó a Rodríguez-Zapata en la necesidad de dar publicidad a la resolución aclaratoria, a lo que Casas era renuente.
Finalmente se hizo público un auto en el que el TC aclara que «no forma parte de la sentencia» sobre ANV el párrafo en cuestión. Su desaparición es, no obstante, irrelevante, ya que sólo tres párrafos más adelante la sentencia vuelve a insistir en la misma idea -«la disolución [de ANV] pudiera haber resultado desproporcionada», dice literalmente-, sin que esta segunda referencia haya sido suprimida.