«Dispongo de alguna información al respecto», explicó, «y no sólo de ahora, sino de hace tiempo. Algún sector empresarial ha intentado tapar esa información cuando incluso algún comando de ETA disponía de información completa de algún empresario». La patronal vasca Confebask confirmó ayer la existencia de una nueva oleada de cartas recibidas por algunos empresarios y en las que ETA les invita a contribuir con la «construcción de Euskal Herria» con cantidades que oscilan entre los 180.000 y 300.000 euros; un pago sensiblemente superior a los 60.000 o 70.000 euros que exigía en la última remesa de misivas conocida, fechada el pasado febrero.
ETA habría recrudecido, por tanto, su exigencia al empresariado, según Confebask, aunque ni el Círculo de Empresarios ni la patronal navarra tenían ayer noticias de esta nueva remesa.
Las de ahora, que habrían sido recibidas esta misma semana, según publicó ayer El Correo, emplean los mismos términos cordiales que ETA lleva usando en su chantaje al empresariado vasco y navarro desde el alto el fuego: les solicita una «aportación voluntaria» y se despide con «un abrazo revolucionario».
Confebask confirmó la nueva oleada, al igual que hizo en marzo, cuando trascendió la otra remesa. Hasta entonces, y mientras duró el proceso de paz, siempre que los empresarios navarros denunciaban que ETA mantenía activa su labor extorsión, Confebask sostenía públicamente que no tenía constancia, si bien tampoco negaba esta posibilidad.
El PP y EB pidieron a ANV y a Batasuna, respectivamente, que condenen «este chantaje», mientras el PSOE dijo que seguirá «trabajando para acabar definitivamente con ETA».
Garzón detiene a un dirigente de Batasuna al que se atribuye la elaboración de listas de ANV
La Guardia Civil le intervino hace un mes una agenda durante la operación contra el 'comando Urederra' con los nombres que después han engrosado las candidaturas del partido legal
ANGELES ESCRIVA
MADRID.- El juez Baltasar Garzón ordenó ayer la detención de Gorka Murillo Etxeverria después de que la Guardia Civil lo señalase como un miembro de Batasuna «perfectamente identificado» que podría ser el encargado de elaborar las listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV) en la localidad navarra de Ultzama.
Murillo sería uno de los ejemplos del modo en que la formación ilegalizada ha estado ofreciendo su infraestructura a ANV, un partido legal pero sin suficientes militantes para elaborar más de 200 candidaturas de la noche a la mañana, preparadas para presentarse a las próximas elecciones. Según los datos aportados por los investigadores, es él quien ha estado buscando a los candidatos por las dos listas abertzales de la localidad: en uno de sus objetos personales fueron encontrados los nombres de quienes después han engrosado las candidaturas de la plataforma abiertamente auspiciada por Batasuna y la de ANV.
Gorka Murillo formó parte de la Mesa Nacional de Batasuna de Navarra elegida en 2001, la última conocida antes de la ilegalización y está considerado como el coordinador en la Comunidad Foral.
Al detenido, que además consta con el número 34º en la agrupación de electores Nafarroako Abertzale Sozialistak para el Parlamento, se le intervino un pen drive (memoria de ordenador portátil) con toda la información sobre sus planes del modo más insólito. En plena operación contra el comando Urederra, realizada a mediados del mes pasado, los agentes de la Guardia Civil efectuaron varios registros en la localidad de Aitzaroz, de donde el arrestado es originario, y una de esas inspecciones correspondía a la casa de uno de sus vecinos.
Probablemente, Murillo consideró que era a él a quien iban a detener y optó por deshacerse de aquel objeto que podía comprometerle de un modo más directo: las anotaciones de la secretaria del juzgado recogen el momento en el que uno de los residentes en el edificio que estaba siendo intervenido, lanza por la ventana su agenda electrónica.
Los agentes consideran que el contenido no puede ser fruto de la casualidad. En una de las carpetas del pen drive, este miembro de Batasuna guardaba normativa electoral y formularios genéricos de agrupaciones de electores. En otra de las carpetas almacenaba los formularios característicos de un partido político. Y en la tercera de ellas había recopilado un listado de nombres, una parte de los cuales ha acabado engrosando las listas de Ultzamako Abertzalen Sozialista y la otra la de Acción Nacionalista Vasca.
Estos elementos no habían sido aportados en los primeros informes realizados por la Guardia Civil, a petición del juez Baltasar Garzón, que ayer los introdujo como «datos nuevos» en respuesta a la pregunta realizada por el juez sobre si la presentación de ANV a los comicios municipales y forales fue planeada por Batasuna o si la formación ilegalizada elaboró las listas del 27 de mayo.
El etarra Iragi alega alzheimer en un juicio
MADRID.- El etarra Harriet Iragi, que declaró ayer como testigo en un juicio de la Audiencia Nacional contra el ex dirigente de la banda Juan Antonio Olarra Guridi, aseguró que padece alzheimer después de que, a preguntas de la acusación, dijera no recordar cosas como dónde vivía cuando sucedieron los hechos.
El fiscal pidió 15 años de prisión para Olarra Guridi por ordenar a Iragi y a Jon Solana, ya condenados por estos hechos, que colocaran en 2000 un artefacto explosivo bajo el coche de un empleado civil de la Administración militar en Sevilla, informa Efe.
Iragi, al que se le impuso en 2004 30 años de cárcel por este caso, negó a preguntas del fiscal que Olarra le propusiera entrar en un comando y que, siguiendo sus instrucciones, colocaran una bomba en un coche.
Posteriormente, alegó que no recordaba cosas como dónde vivía al ser detenido y, cuando el letrado le preguntó si tenía problemas de memoria, dijo: «Sí, alzheimer».
En otro juicio, el fiscal redujo en 10 años de prisión su solicitud de 127 años para el presunto miembro del 'comando Txirrita' Albino Sáenz Olarra, al haber sido condenado en Francia. Se le acusa de tratar de atentar contra los ex ministros del PSOE José Barrionuevo y Matilde Fernández.
Detenidos tres etarras en Inglaterra con datos de Cantabria obtenidos a través de internet
Es el primer comando completo de la banda terrorista que se desarticula en el Reino Unido Estaban en la reserva esperando órdenes
El Ministerio del Interior hizo pública ayer una nota en la que especificaba, no obstante, que los etarras arrestados no tenían información sobre objetivos concretos. No precisó el alcance que otorga a los datos consultados en internet por parte de los terroristas.
Los etarras llegaron a Inglaterra hace un mes después de pasar por Francia y recibir instrucciones, prácticamente al mismo tiempo que se desarrollaba en España la operación contra el comando Donosti o Urederra por parte de la Guardia Civil. Fue entonces cuando surgió entre la documentación incautada el nombre de Ruiz Jaso, del que se supo que posiblemente participó en el atentado perpetrado el 28 de febrero de 2006, poco antes del inicio de la tregua, contra el Instituto Social de la Marina de Motrico (Guipúzcoa).
Una vez constatadas las identidades de los tres etarras, a través del magistrado de enlace se cursaron a las autoridades londinenses las órdenes europeas de detención. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado una comisión rogatoria con el fin de poder desplazarse a la capital británica e interrogar a los detenidos. Todos ellos ingresaron ayer por la tarde en prisión.
No es la primera vez que son arrestados miembros de ETA en Inglaterra, pero sí es la primera ocasión en la que es detectado un comando completo. Reino Unido ha sido durante muchos años, al igual que Italia o Bélgica, un destino de los militantes de la banda terrorista que necesitaban encontrar refugio cuando notaban que el cerco se les estrechaba excesivamente en Francia.
Dos de los tres arrestados tienen antecedentes. Zigor Ruiz, de 28 años, ha sido detenido en tres ocasiones por coacciones y por pertenencia a banda armada al formar parte de Segi, el semillero de ETA. Iñigo Albisu se presentó voluntariamente en la Audiencia Nacional tras los desórdenes públicos que se registraron en la Semana Grande de San Sebastián en 2005 y salió en libertad. Respecto a Ana López Monge, huyó después de que dos de sus compañeros del comando Olaia fallecieran al estallar la bomba que transportaban. Tenía una orden de busca y captura por pertenencia a banda armada.