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Actualización de madrugada
jueves, 11 de enero de 2007
miércoles, 10 de enero de 2007
Editorial: BASTA YA: ESPAÑA NO DEBE NEGOCIAR CON UNOS DESQUICIADOS QUE ROMPEN SUS PROPIAS REGLAS

EDITORIALES DEL DÍABASTA YA: ESPAÑA NO DEBE NEGOCIAR CON UNOS DESQUICIADOS QUE ROMPEN SUS PROPIAS REGLAS
La combinación de tonterías, simplificaciones y maldades del comunicado de ayer de ETA suscita, en primer lugar, perplejidad. Resulta verdaderamente insólito que un país democrático como España, la octava potencia económica del mundo y una sociedad avanzada en todos los sentidos, siga a estas alturas pendiente de una pandilla de fanáticos, que quieren torcer la voluntad popular mediante el chantaje y el terror.
En el resumen del comunicado ofrecido por Gara, la banda amenaza con nuevos atentados si el Gobierno «continúa sin cumplir sus compromisos». ¿A qué compromisos se refiere? Zapatero siempre los ha negado, pero la banda insiste una y otra vez en su existencia. ETA acusa al Ejecutivo y al PSOE de «poner obstáculos sin cesar al proceso democrático» en estos nueve meses de tregua y le emplaza a negociar de tú a tú el derecho de autodeterminación de los vascos.
El lenguaje de ETA es verdaderamente orwelliano, ya que el centenar de pistoleros que a lo sumo integra la banda se arroga la patente de distribuir acreditaciones de «demócrata» y se coloca en el mismo plano de legitimidad representativa que el Estado español. Ver para creer.
Lo peor de todo es que este grupo de desquiciados lleva intentando marcar la agenda de la vida política española durante 30 años y que incluso estuvo a punto de desestabilizar la democracia al crear las condiciones favorables al golpe de Tejero. ETA sigue en su mundo, construido sobre la base de una mitificación del pasado, y confía en hacer retroceder las manecillas del reloj de la Historia en un par de siglos hacia atrás.
Nada se puede negociar con una banda que ha asesinado a más de 800 personas, que tiene el cinismo de dar el pésame a las víctimas de Barajas y que echa la culpa a los servicios de seguridad por no desalojar a tiempo. El único camino que queda es combatir política y policialmente a ETA, que es la obligación de cualquier presidente y cualquier Gobierno democrático. Así se hizo con notable éxito entre 1999 y 2004 y ahora hay que retomar ese empeño.
La paradoja de la banda
La situación no puede ser más paradójica porque ETA afirma en su delirante comunicado que «mantiene el alto el fuego permanente» -tal y como le había pedido la víspera Arnaldo Otegi- y a la vez amenaza con nuevas acciones terroristas, lo cual parece incompatible desde el punto de vista de la lógica. ¿De qué vale ese alto el fuego si ETA se reserva el derecho a colocar bombas en función de «las decisiones del Estado español»?
Ello supone, en definitiva, una ruptura de las propias reglas establecidas por ETA, que se había comprometido a negociar en un escenario de ausencia de violencia, e implica de hecho una vuelta al escenario anterior a la tregua.
Semanas antes del inicio del «alto el fuego permanente», la banda había volado una discoteca en Navarra, había colocado artefactos explosivos en fábricas y había atacado instalaciones eléctricas. A partir del 24 de marzo, todas estas actividades cesaron. ¿Cómo podría si no identificarse la nueva etapa, teniendo en cuenta que continuaron la extorsión y la kale borroka? Cabía imaginar que ETA diera por finalizado «el alto el fuego» y volviera del todo a las andadas, pero no que pretendiera compatibilizar ambos escenarios. Por eso, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tenía ayer toda la razón al afirmar que tras el atentado de la T-4 «nunca más habrá otra tregua creíble con ETA». En una entrevista publicada por The New York Times, el ministro asegura que la banda «faltó a su palabra» y que «ha engañado» a los que la creyeron. Eso es lo que le ha sucedido a Zapatero.
El camino de la firmeza
La duplicidad y el cinismo de ETA corroboran que el único lenguaje que puede hacer entrar en razón a sus militantes es el de la firmeza policial y política. Ayer la Policía francesa detuvo a dos miembros de la banda relacionados al menos con los explosivos hallados en Atxondo. Ése es el buen camino y no la insistencia en una negociación en la que ETA aspira a obtener réditos políticos de sus acciones criminales, sin siquiera renunciar a ellas.
El camino no es tampoco el de los contactos secretos del PSE con Batasuna, información en la que EL MUNDO se reafirma absolutamente. Quien quiera saber la verdad no tiene más que analizar con atención las manifestaciones de Joseba Permach, que dijo ayer que no había habido ninguna «reunión formal». Un eufemismo que corrobora lo publicado por este periódico.
Existe una larga trayectoria de contactos entre el PSE y Batasuna que primero fueron negados y luego han sido confirmados con la coartada de que eran encuentros «informales» o «personales» como si Jesús Eguiguren y Arnaldo Otegi se reunieran para tomar café simplemente porque se caen bien.
Especial repudio merece el desmentido de Diego López Garrido, portavoz parlamentario del PSOE, que acusó a este periódico de publicar «mentiras lesivas para los intereses de los españoles», de perjudicar «los intereses de nuestro país» y de «justificar la división de las fuerzas democráticas».
Las motivaciones que nos atribuye son tan falsas como mezquinas, pero lo grave es que quien miente es él. Le recordaremos sus expresiones durante mucho tiempo. Da la impresión de que López Garrido añora los malos modos de los tiempos del felipismo cuando fue premiado por traicionar a Julio Anguita y justificar el crimen de Estado y la corrupción.
Lo que lesiona «los intereses de los españoles y de nuestro país», como dice López Garrido, es la tibieza y la ambigüedad contra ETA, la aceptación de una negociación política con una banda criminal y la claudicación en la defensa de la Constitución y las libertades. Por eso, resulta tan peligroso el camino del que no se termina de apartar el Gobierno. Por decirlo con las palabras que identifican a un encomiable colectivo vasco, ¡basta ya! de plegarse a esta indigna extorsión.
La Audiencia pone en su sitio a Garzón

IMPRESIONES
La Audiencia pone en su sitio a Garzón
La Audiencia de Madrid ha ratificado lo que ya estableció la juez de instrucción Gemma Gallego: que Baltasar Garzón no era competente para imputar a los tres peritos de la Policía que elaboraron un informe sobre una prueba del 11-M en el que advirtieron restos significativos de ácido bórico. En sus conclusiones alertaban de que esta sustancia se había hallado también en un piso de ETA. El auto no sólo es un acto de justicia con unos profesionales a los que el juez puso en la picota de forma «incomprensible» por hacer bien su trabajo, sino un varapalo para el propio abogado del Estado y la defensa de los superiores de los peritos implicados en la causa, que habían recurrido la decisión de Gallego. El magistrado de la Audiencia Nacional hizo pasar un calvario a Isabel López, Escribano y Manrique al acusarles de falsedad documental y someterles a un interrogatorio propio de las dictaduras que dice combatir. Y, para rizar el rizo, en un asunto que está fuera de su jurisdicción. La imputación de los funcionarios sirvió de coartada, además, para su linchamiento público, con el argumento de que el ácido bórico no es una sustancia explosiva, algo que, por lo demás, el auto de ayer confirma que jamás pusieron en duda en el informe. Como vaticinamos, Garzón pierde y queda en descrédito. Todo por exculpar a la cúpula policial y, podemos suponer, para hacer un favor al Gobierno. En nombre de la Justicia.
http://www.elmundo.es/diario/opinion/2070389.html
La Audiencia vapulea a Garzón por su «incomprensible» actuación contra los peritos

La Audiencia vapulea a Garzón por su «incomprensible» actuación contra los peritos
Exonera definitivamente a los policías cuyo informe fue manipulado por vincular ETA y 11-M
MARIA PERAL
MADRID.- La Audiencia de Madrid ha ratificado la decisión de la juez Gemma Gallego de levantar la imputación que pesaba sobre los peritos de la Policía Científica Manuel Escribano, Isabel López y Pedro Manrique, acusados por el juez Garzón de un delito de falsedad documental por imprimir una copia del informe ETA/11-M. La Sala destaca la incompetencia de Garzón y califica su actuación de «incomprensible».
El juez Garzón basó la imputación de los peritos en que imprimieron el pasado julio una copia de su informe de marzo de 2005 en el que se sugería la «posibilidad» de una relación entre ETA y los atentados del 11-M. Los policías no alteraron en nada el documento, sino que se limitaron a entregar una copia del mismo a sus superiores a la vista de que su dictamen original había desaparecido.
Escribano, López y Manrique fueron los encargados de analizar la sustancia hallada en la vivienda de un procesado por el 11-M (Hassan Haski), que resultó ser 1,3 kilos de ácido bórico. En relación con hechos terroristas, esa misma sustancia sólo había sido encontrada en un piso de ETA y en la casa de un radical antisistema acusado de volar cajeros automáticos, precedentes que los peritos consignaron como Observaciones del informe.
Antes de su remisión al juez Del Olmo, instructor del 11-M, los superiores de Escribano alteraron el informe inicial para suprimir la referencia a ETA.
Sin embargo, Garzón exculpó a los responsables de la manipulación del informe y declaró imputados a Escribano y sus dos compañeros.
La imputación de los peritos fue anulada por la magistrada Gemma Gallego, titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid, tras hacerse cargo del proceso sobre la falsificación del denominado informe ETA/11-M. Pero su decisión fue recurrida ante la Audiencia de Madrid por la Abogacía del Estado y la asociación de abogados Adade, personada en las diligencias.
La Audiencia ha rechazado ambos recursos, lo que supone el primer varapalo a la actuación que está teniendo en este asunto la defensa de la Administración, cuya impugnación «carece de fundamento», afirman los magistrados de la Sección Tercera.
La resolución de la Audiencia es especialmente crítica con la actuación de Garzón y especialmente favorable a los peritos, respecto a los que se precisa que su exoneración reviste la trascendencia de sobreseimiento libre (por inexistencia de delito) y no meramente provisional (supuesto en el que la causa podría ser reabierta).
En cambio, para la Audiencia resulta «llamativo» que se solicite la anulación de las declaraciones que los peritos prestaron ante la juez Gallego en calidad de testigos, «siendo así que el auto de 29 de septiembre de 2006 [en el que Garzón les declaró imputados] estaría dictado por quien carecía de competencia objetiva» para investigar este asunto. Los magistrados recuerdan, a este respecto, las decisiones de la Sala de lo Penal de la propia Audiencia Nacional en las que reiteró que los juzgados centrales no eran competentes.
La Audiencia indica que, «con abstracción de su falta de competencia», lo decidido por Garzón no podía condicionar la actuación de la juez Gallego, sobre todo cuando no existe entre ellos una relación jerárquica.
Además, para la Sala resulta «incomprensible» que Garzón acordara diligencias como la realización de numerosos informes periciales sobre la virtualidad del ácido bórico como componente explosivo, cuando esto no lo afirmaban los peritos en el informe alterado por sus jefes.
La Audiencia, que destaca que la resolución de Garzón «dedica su mayor extensión no a explicar las razones para no ampliar la imputación contra Haski y sí a valorar como plenamente correcta la actuación de los responsables de la Comisaría General de Policía Científica», afirma que «está acreditado» que en los hechos mencionados en las Observaciones se encontró ácido bórico, «y en ningún pasaje de las mismas se afirma que el ácido bórico sirva, se utilice o intervenga de algún modo en la fabricación de explosivos».
«La posibilidad, que no otra cosa se señala en las Observaciones, de vinculación o identidad de los autores de los diversos hechos en los que se intervino ácido bórico, podrá calificarse de elucubración, de falta de rigor, de no ajustarse a las exigencias técnicas de un peritaje, de incumplir los estándares de calidad exigidos. Pero ello no permite afirmar que se faltó a la verdad en la narración de los hechos ni por lo que se refiere al dictamen como documento ni como posible prueba pericial que no llegó a emitirse formalmente», concluye.
Permach sobre el encuentro con el PSE: «Si me pregunta si ha habido una reunión formal, respondo que no»

Permach sobre el encuentro con el PSE: «Si me pregunta si ha habido una reunión formal, respondo que no»
Batasuna no desmiente contactos tras el atentado con los socialistas vascos mientras éstos los niegan El PSOE califica esta información de «mentira absoluta» y «lesiva para los intereses de España»
MARCOS IRIARTE
SAN SEBASTIAN.- «A la pregunta de si en los últimos días hemos mantenido una reunión formal con miembros del PSE, la respuesta es no». La ilegalizada Batasuna no negó ayer haber mantenido contactos con miembros del Partido Socialista de Euskadi (PSE) tras el salvaje atentado perpetrado por la banda ETA el 30 de diciembre en el aeropuerto de Barajas y que costó la vida a dos personas después de tres años y medio sin víctimas mortales.Preguntado abiertamente sobre si Batasuna ha mantenido contactos con los socialistas vascos tras el atentado, tal y como publicó ayer EL MUNDO, uno de los tradicionales portavoces de Batasuna, Joseba Permach, se limitó a negar que haya existido una reunión de carácter «formal» con el PSE.
Pero no fue lo único que dijo: el líder de la ilegalizada Batasuna también negó que el documento leído el lunes en San Sebastián por Arnaldo Otegi -pidió a ETA que mantuviera los compromisos adquiridos en su declaración del pasado 22 de marzo, prácticamente en los mismos términos en los que ayer se expresó la banda terrorista en su comunicado- hubiera sido previamente pactado con la dirección de ETA.
«Si la pregunta es si Batasuna ha acordado con alguien la declaración de ayer, obviamente lo acordamos donde nos corresponde, en la Mesa Nacional», apuntó Permach.
Aunque Permach se limitó a negar la existencia de un encuentro «formal» entre Batasuna y los socialistas vascos tras el brutal atentado en la T-4 y después de que el presidente del Gobierno diera por cerrado cualquier cauce para el «diálogo» con ETA o la izquierda abertzale ilegal, el PSE fue ayer más allá y desmintió «rotundamente que se haya mantenido ninguna reunión con la izquierda abertzale».
«Completamente falsa»
En un escueto comunicado, el partido que dirige Patxi López aseguró que la información publicada por este periódico es «completamente falsa».
El tono de las palabras de los socialistas vascos fue superado con creces por el del portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido, en una entrevista concedida a Onda Cero. Allí, el portavoz socialista tildó de «mentira absoluta» la información publicada por este medio y llegó a compararla con «otras mentiras», como la de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.
«Es una mentira que me recuerda otras mentiras», apuntó López Garrido, «como la de las armas de destrucción masiva en Irak. En los dos casos, las dos mentiras tienen un objetivo: perjudicar los intereses de nuestro país».
Su crítica tampoco se quedó ahí. Añadió que la información publicada por EL MUNDO tenía, a sus ojos, un objetivo: «Justificar la división de las fuerzas democráticas frente al terrorismo».
Tras considerar que la revelación de estos contactos entre miembros del PSE y Batasuna tras el atentado mortal de ETA supone «una mentira muy lesiva para los intereses de los españoles», el portavoz del PSOE en el Congreso insistió en que la intención de este periódico ha sido la de «intentar intoxicar y dividir a las fuerzas democráticas».
Pero la de ayer no fue la primera vez que desde el PSOE o desde el Gobierno se ha negado la existencia de contactos con la izquierda abertzale, al tiempo que ésta los ha confirmado.
En abril, por ejemplo, cuando Arnaldo Otegi aseguró, entrevistado por un diario belga, que había existido ya un contacto «oficioso» entre miembros de la formación ilegalizada y el PSE, el secretario de organización del PSOE, José Blanco, se apresuró a desmentir la existencia de conversaciones, «ni oficiales ni oficiosas», con Batasuna.
Apenas tres meses después, en julio, Patxi López se entrevistó públicamente con Arnaldo Otegi en San Sebastián.
En diciembre del año pasado, tres meses antes de la declaración del alto el fuego, Joseba Permach también negó la existencia de contactos «formales» con los socialistas vascos, aunque admitió que se habían producido contactos «indirectos y personales» durante años. Blanco también negó entonces estas entrevistas: «En todo caso, si existiesen, que lo desconozco, yo no los he autorizado», dijo.
Fue Arnaldo Otegi quien confirmó su existencia. Lo hizo en un libro, en el que se jactó de que Batasuna había mantenido reuniones periódicas con miembros del PSE «desde la tregua».
Algunos meses antes, en abril, el Gobierno también se esmeró en desmentir que el PSE mantenía este tipo de reuniones y que las continuaba celebrando, tal y como desveló entonces EL MUNDO, a pesar de los atentados que ETA seguía perpetrando. Permach también rechazó entonces un contacto «oficial y formal».
ETA anuncia nuevos atentados si el Gobierno incumple sus 'compromisos'

LA BANDA OFRECE A ZAPATERO UN ALTO EL FUEGO QUE NO EXCLUYE MAS COCHES BOMBA
ETA anuncia nuevos atentados si el Gobierno incumple sus 'compromisos'
ANGELES ESCRIVA
MADRID.- ETA inventó ayer una nueva e inédita modalidad de alto el fuego indefinido. En un comunicado hecho público en el diario Gara ofreció al Gobierno una tregua en la que no se descartan los atentados. De hecho, advirtió que llevará a cabo acciones terroristas si el Ejecutivo persiste en «mantener la situación de agresión a Euskal Herria» y acusó al Gabinete de Rodríguez Zapatero de «seguir sin cumplir los compromisos de alto el fuego».
La banda terrorista sostiene que el alto el fuego que proclamó en marzo de 2006 sigue vigente, reivindica el atentado de Barajas, asegura que «el objetivo de esta acción armada no era causar víctimas» e, incluso, en el colmo del cinismo, expresa su «más sentido pésame» por Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate. La dirección de ETA, como hiciera en la masacre de Hipercor y eludiendo que colocó centenares de kilos de explosivos en un objetivo repleto de ciudadanos, culpa a las Fuerzas de Seguridad de las muertes de Estacio y Palate por no haber desalojado a tiempo la T-4.
La banda terrorista intenta eludir su responsabilidad asegurando que realizó tres avisos previos de la existencia del explosivo, que dio más de una hora de plazo para desalojar el aparcamiento del aeropuerto de Barajas y que ofreció detalles concretos de la ubicación exacta de la bomba.
No en vano, desde que ETA perpetrase el atentado, primero Batasuna y luego el resto de su entorno han tenido buen cuidado en desvincularse de dos muertes que son impopulares incluso entre sus propias bases, dada la nacionalidad de las víctimas -procedentes de un país que, según ha insistido en los últimos días la izquierda abertzale, fue oprimido por la Madre Patria- y su condición social de trabajadores extremadamente humildes.
En definitiva, en su comunicado, la organización terrorista indica que, para dejar de matar, los partidos políticos y los agentes sociales tienen que constituir una mesa de partidos -que incluya a Batasuna, por supuesto- en la que se discuta lo que le parece conveniente, que, sin duda, está fuera de las leyes actuales. Y, mientras tanto, el Gobierno, si quiere evitar atentados tiene que dejar de detener etarras, dejar de juzgarles y anular lo que denomina «medidas de excepción» sobre los presos vascos. No hace referencia expresa a la amnistía que, en otras ocasiones, había considerado imprescindible.
Para empezar su exposición, la banda anuncia fríamente que el objeto de su comunicado es «analizar la situación política cuando han pasado nueve largos meses desde que dimos a conocer el alto el fuego de acciones armadas». Y después, tal y como le pidió el pasado lunes el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, se reafirma en los «compromisos» hechos públicos en el comunicado del pasado 22 de marzo, en el que anuncia el alto el fuego con el fin de posibilitar una «solución democrática» porque «en esa dirección se le abrirán nuevas puertas a Euskal Herria».
A partir de ese momento, la banda terrorista desarrolla de manera explícita todas aquellas condiciones que pone al Estado para que el «conflicto» quede solucionado, y que no especificó el día en que anunció la tregua, pero que ha ido desgranando en los sucesivos comunicados que ha publicado desde entonces.
Por una parte, impone la «propuesta política» que concibe como la única válida para dejar de matar: «El reconocimiento de los derechos nacionales de Euskal Herria, respetar lo que decidan los ciudadanos vascos y superar la división territorial que se impone actualmente». «Para ello, es preciso acordar un nuevo marco político y jurídico fundamentado en el derecho de autodeterminación y territorialidad», concreta.
Y, precisamente, del mismo modo que solicitara Otegi en su intervención pasada, la banda terrorista sostiene que «lo único que podría cambiar la situación actual» es que las formaciones políticas retomasen la configuración de la mesa política. La dirección etarra se ofende, por cierto, porque algunos líderes políticos y de opinión consideren que lo que está haciendo con esta actitud es «tutelar» el proceso. «Les invitamos a dejar de lado ese flujo de palabras que no llevan a ninguna parte», sugiere.
Desde que se iniciara el proceso, el Gobierno ha asegurado para glosar las líneas anteriores que se había conseguido que la banda aceptase únicamente un «método» que permitiría, después, alcanzar sus objetivos, dependiendo de la voluntad y de la decisión de los partidos políticos democráticos. Pero ETA, una vez más, deja bien claro que no va a transigir con un acuerdo que se vea limitado «por la Constitución Española y la legalidad».
«Los dirigentes del Gobierno español deberían saber que no podrán construir un proceso de paz manteniendo los límites políticos que han generado el conflicto», advierte.
Y una vez planteadas las condiciones políticas, desarrolla las condiciones técnicas para no seguir atentando en este peculiar alto el fuego. Son, según insiste desde el segundo comunicado tras el anuncio de tregua, los «compromisos» que adquirió el Ejecutivo y que éste continúa incumpliendo.
ETA sostiene que, como demostración de buena voluntad, ella realizó el anuncio de marzo a pesar de que dos presos habían fallecido en las cárceles españolas -«en las cárceles de exterminio de España», como las denomina-. Y denuncia que, como respuesta, el Gobierno adoptó unas iniciativas que, a su parecer rompen el contrato establecido y que deben ser subsanadas.
Se queja de que el Ejecutivo verificó el cese de la violencia, pero no ha legalizado a Batasuna, sigue deteniendo y emprendiendo acciones judiciales contra los terroristas, no permite las manifestaciones tal como la banda quisiera, mantiene la doctrina Parot que prolonga las penas de 185 presos de ETA y ha tratado con injusticia al terrorista en huelga de hambre Iñaki de Juana Chaos. A ETA no le parece suficiente el cambio de actitud del fiscal general del Estado y lamenta que, tanto él como el ministro del Interior, hagan una defensa de la aplicación de la ley que la banda considera «arrogante».
«¿Es que acaso quieren que se pudra el proceso?» se pregunta la banda empleando una expresión que ha venido utilizando cada vez que, en treguas anteriores, ha considerado que no había solución. Y, obviamente. responsabiliza de ello al Gobierno, al PSOE y al PNV por bloquearlo con su inacción.
ETA examina, el Gobierno navega

PREGUERIAS
ETA examina, el Gobierno navega
VICTORIA PREGO
Los únicos que, por lo visto, no han perdido la esperanza de que las cosas puedan mejorar gracias al 'toque Otegi' y a su influencia mágica sobre la cúpula terrorista, son los dirigentes socialistas que se han reunido clandestinamente hace bien pocos días con representantes de Batasuna. Esa reunión se celebró, vaya que sí, por más que los portavoces del PSOE hayan negado casi a gritos esta información, y de ninguna manera es verosímil que se haya hecho con el desconocimiento del presidente del Gobierno y mucho menos contra su opinión. De manera que se comprueba hasta qué punto Rodríguez Zapatero está agotando hasta más allá de lo imaginable su angustiada espera de un gesto de la banda que pueda otorgarle un respiro y le permita soñar de nuevo en resucitar su estrategia primera, ésa que pasa por el diálogo político con los terroristas, pero sin hacer concesiones políticas a los terroristas, para lograr su renuncia definitiva a los asesinatos.
La respuesta a tales ensoñaciones ya se vio venir el 30 de diciembre, cuando ETA reventó el aparcamiento de Barajas sin haber advertido que rompía su tregua. Pero ayer se confirmó: no hay respiro que valga. A los terroristas no les interesa romper la tal tregua porque lo que buscan es mantener el hacha levantada sobre el cuello del Gobierno mientras le instan al diálogo -una palabra tan blanca que quién la va a rechazar- para arrancarle esas cesiones imposibles que, por enésima vez, han vuelto a enumerar. ETA exige que el Gobierno reconozca el derecho de autodeterminación, exige Navarra y exige que jueces y policías se sometan a sus pretensiones. Ayer lo expuso con más crudeza que nunca: quiere nada menos que una reforma del Estado. Así, con todas las letras. Y, si el Gobierno no se pliega, volverá el terror. Sin muertos o con muertos, ya se verá.
Lo dramático de todo esto es que, después de todo lo vivido, esté siendo ETA quien ponga condiciones a un presidente que no se atreve a plantarse y a ser él quien tome la iniciativa y rompa de una vez por todas cualquier vía de contacto y la más remota esperanza de chalaneo. No se decide el Gobierno. Por eso la iniciativa la ha tomado la banda diciendo algo tan intolerable como que «las decisiones y las respuestas de ETA dependerán de la actuación del Gobierno español» en lo que resulta una inversión de papeles verdaderamente inconcebible en una democracia asentada y con un Estado fuerte como el nuestro es.
Mientras el ministro del Interior repite el mantra de que con violencia no hay diálogo y -lo mismo que les dijo a los periodistas- convoca a los portavoces parlamentarios cada 15 días, ni se está redactando un documento que sirva de base a ese «acuerdo entre todos» que el Gobierno dice buscar, ni se sabe qué acciones claras y concretas va a abordar el Ejecutivo tras esta nota de la banda que resulta humillante en su obscenidad. Y el país necesita saberse dirigido con absoluta firmeza en tiempos de tribulación.
«Las respuestas dependerán del comportamiento del Gobierno»

ETA VUELVE A MATAR / La justificación de los terroristas
«Las respuestas dependerán del comportamiento del Gobierno»
La banda reivindica la bomba de la T-4 y anuncia nuevos atentados si se mantiene «la situación actual de ataque contra Euskal Herria»
BILBAO.- ETA hizo llegar ayer al diario Gara un comunicado en euskara en el que asume la autoría del atentado contra el aeropuerto de Barajas, afirma que la tregua continúa vigente, al tiempo que advierte que puede hacer nuevos atentados como respuesta a lo que llama «agresiones a Euskal Herria».El texto íntegro de la traducción del comunicado es el siguiente:
«ETA, organización vasca socialista revolucionaria para la liberación nacional quiere comunicar a los ciudadanos vascos la lectura que realiza sobre la situación política, cuando han pasado nueve largos meses desde que dimos a conocer el alto el fuego de acciones amadas.
'¿Es que acaso tienen intención de que se pudra el proceso?' En la reflexión que comunicamos a la sociedad en agosto, nos hacíamos esta misma pregunta. Por desgracia, el proceso que tiene que traer la superación del conflicto de largos años está en situación de bloqueo, en una situación grave que no avanza ni para adelante, ni para atrás.
Esa situación de bloqueo tiene responsables directos. El Gobierno de España y el PSOE son quienes han generado la actual grave situación poniendo obstáculos al proceso democrático de forma permanente. En lugar de acordar las bases de un nuevo marco político que traiga la superación del conflicto y que reconozca los derechos de Euskal Herria, han establecido como tope del proceso los límites de la Constitución Española y de la legalidad.
Los dirigentes del Gobierno español deberían saber que no podrán construir un proceso de paz manteniendo los límites políticos que han generado el conflicto. Por el contrario, la reivindicación de esos límites políticos que garantizan la opresión política, militar y económica de Euskal Herria, no servirá sino para alimentar el conflicto y extender tiempos nuevos de enfrentamiento. Hasta ahora el Gobierno de España y los responsables del PSOE se han empeñado en esa postura.
Junto con esas prácticas políticas que justifican la opresión de Euskal Herria, el Gobierno de España no ha dado pasos todavía para anular sus mecanismos de guerra y de represión. El Gobierno de España continúa sin cumplir sus compromisos de alto el fuego.
ETA, durante este último año, ha dado pasos firmes para que el proceso avance. A comienzos de 2006 vimos morir a los militantes Roberto e Igor en las cárceles de exterminio de España; ETA, sin embargo, en la consideración de que se daban condiciones políticas suficientes en Euskal Herria, generó un terremoto político al poner en marcha el alto el fuego de sus acciones. A cambio, sin embargo, el Gobierno de España se puso a la verificación [sic] del cese de las acciones. Se limita a publicar filtraciones sobre el proceso y las conversaciones. La presencia y la presión policial se extienden. Sigue vigente la Ley de Partidos, en contra de los principios jurídicos. Continúan siendo permanentes los ataques contra la actividad de la izquierda abertzale. La actividad política, la actividad de los agentes populares es imposible en Euskal Herria. Han sido prohibidos más de 100 actos, acompañados de multas, detenciones y palizas. La tortura, más de 100 detenciones a manos de distintas fuerzas policiales, desde que ETA comunicó la detención de sus acciones. El mantenimiento de las medidas de excepción contra el Colectivo de Presos Políticos Vascos, la creación de la doctrina Parot, el secuestro de 185 presos políticos vascos y los que son recondenados para toda la vida. O la crueldad sin límites mostrada por el fiscal en el juicio contra Iñaki de Juana, al que han condenado a morir con la intención de utilizarlo como moneda de cambio. Ésta es la crónica cruel de una estrategia de represión que no ha parado en ningún momento a lo largo de estos nueve meses. Por si fuera poco, el Gobierno español, encabezado por el ministro del Interior y el fiscal jefe, se muestra arrogante al contar estos sucesos.
Al mismo tiempo, también queremos denunciar la postura mostrada por el PNV de Imaz en los últimos meses, pues se ha dedicado a alimentar la línea del Gobierno de España contra la izquierda abertzale. PSOE y PNV han actuado con la misma perspectiva sobre el proceso y en la misma estrategia, siendo los presupuestos que han firmado y los proyectos económicos gigantescos el hilo fundamental que los une en tal camino.
Asimismo, a los agentes o líderes que se dedican a repetir críticas en torno al tutelaje de ETA o realizando denuncias oportunistas ante las expresiones populares, mejor tendrían [sic] si se revolvieran ante el sistema de represión no democrático contra Euskal Herria y los movimientos populares. Los invitamos a dejar de lado el flujo de palabras que no nos llevan a ninguna parte y a trabajar en el camino que nos llevará con determinación a la verdadera democracia.
Realizamos un llamamiento a los agentes políticos que pueden tener la tentación de recuperar las fórmulas policiales y políticas sin salida y que han fracasado. Las fuerzas democráticas deberían dejar a un lado al PP-UPN y a la derecha fascista del Estado español y atreverse a realizar la segunda reforma del Estado español. Han pasado muchos años desde que se dedicaron a utilizar la vía represiva contra Euskal Herria y no ha traído más que sufrimiento para Euskal Herria y para el Estado español.
Ante esta situación, la solución al conflicto está en la propuesta política que ha repetido sin cesar la izquierda abertzale y que se ha hecho mayoritaria en la sociedad vasca: el reconocimiento de los derechos nacionales de Euskal Herria, respetar lo que decidan los ciudadanos vascos y superar la división territorial que se impone actualmente. Para ello, es preciso acordar y construir para Euskal Herria un nuevo marco jurídico-político fundamentado en el derecho de autodeterminación y en la territorialidad.
Euskadi Ta Askatasuna ve por ese lado la posibilidad de desarrollar el proceso democrático, mediante un acuerdo político que reúna los derechos y los mínimos democráticos que se le deben a Euskal Herria. Esto es lo que los partidos políticos y los agentes sociales deberían conformar y trabajar. Eso podría cambiar la situación actual abriendo paso a paso la oportunidad de abrir un nuevo camino hacia la solución del conflicto.
Éstas son hoy en día las oportunidades que están abiertas en Euskal Herria. Hasta ahora el PSOE ha intentado cerrar en falso estas opciones, dejando que el proceso se vaya pudriendo y llevándolo a un camino sin salida. Está en la mano de los vascos y de los agentes hacer presión popular para no permitir que la oportunidad abierta por los responsables políticos se pierda según sus cálculos e intereses, peleando por las oportunidades por encima de los peligros. El PSOE para ello tiene que atender el fundamento político en el que está arraigado el conflicto antes de que se haga tarde.
Las decisiones y las respuestas de ETA dependerán del comportamiento del Gobierno de España. Queremos mostrar claramente nuestra voluntad a favor del proceso, de fortalecerlo e impulsarlo; pero mientras se mantenga la situación actual de ataque contra Euskal Herria, tal y como dimos a conocer en el comunicado de agosto, ETA tendrá toda la determinación para responder.
ETA reivindica la acción con una bomba que produjo grandes daños ocurrida el 30 de diciembre de 2006 en el aeropuerto de Barajas de Madrid. Aparte de querer expresar firmemente que el objetivo de la acción armada no era causar víctima alguna, queremos denunciar que no se desalojase o vaciase el parking en el largo plazo de una hora, tras tres llamadas explicando el lugar exacto de la colocación del explosivo. Así pues, queremos hacer llegar nuestro más sincero pésame a las dos personas, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, que perdieron la vida en esta acción, así como a sus familias, amigos y al pueblo de Ecuador.
Por otro lado, nos reafirmamos ante los vascos en los objetivos que presentamos en el comunicado del día 22 de marzo. Por ese camino y mediante pasos firmes se le abrirán nuevas puertas al futuro de Euskal Herria.
Finalmente, ETA quiere decir que todavía sigue en pie el alto el fuego permanente que comenzó el 24 de marzo a las cero horas.
Gora Euskal Herria Askatasuna! Gora Euskal Herria Socialista! Jotake [sin descanso] hasta conseguir la independencia y el socialismo!
Euskal Herria, enero de 2007. Euskadi Ta Askatasuna, E.T.A».
Rubalcaba endurece el mensaje del Ejecutivo y rechaza frontalmente el comunicado de ETA

ETA VUELVE A MATAR / Reacciones a las nuevas amenazas
Rubalcaba endurece el mensaje del Ejecutivo y rechaza frontalmente el comunicado de ETA
El ministro asegura que la banda «sabe que sólo tiene un camino, el de poner fin a la violencia»
FERNANDO GAREA
MADRID.- Al Gobierno le toca ahora endurecer el gesto, exhibir firmeza frente a ETA y elevar el listón de las exigencias para retomar un hipotético diálogo con la organización terrorista del que ni siquiera se habla en público y tampoco se ve próximo en el tiempo.
Dentro del Ejecutivo, al que le toca de nuevo dar el mensaje más claro es al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Ayer lo hizo en dos ruedas de prensa en el Congreso tras reunirse con los portavoces parlamentarios y con el inusual método de una larga entrevista en The New York Times.
De José Luis Rodríguez Zapatero, al respecto, sólo se recuerda con su voz la expresión «suspender el diálogo con ETA» que dijo el mismo día 30 de diciembre, horas después del atentado de Barajas. Según La Moncloa, el comunicado de ETA de ayer no añade ninguna novedad para levantar esa suspensión.
«A ETA sólo le queda un camino: poner fin a la violencia», aseguró el ministro del Interior, cuando apenas se conocía el titular del comunicado con la reivindicación del atentado y la recuperación del alto el fuego.
Cuando se le preguntó en qué condiciones retomaría el diálogo con ETA, Rubalcaba respondió: «No se me alcanza que se pudiera retomar ese diálogo».
«Sarcasmo y salvajada»
El Gobierno ni siquiera quiso valorar ya detalles del comunicado que en otra situación serían considerados como mínimamente positivos. Por ejemplo, la supuesta intención de no volver a los atentados mortales, tras los dos asesinatos que causó en la T-4.
Por eso, por la noche Rubalcaba aseguró que «cuando uno pone una bomba tan potente en la terminal de un aeropuerto el 30 de diciembre tiene que ser consecuente con sus actos. Los riesgos de que haya víctimas son evidentes y es un sarcasmo que ETA pida explicaciones de su salvajada al Gobierno de España».
El Ejecutivo considera inasumible dar credibilidad a un comunicado que combina la reivindicación de un atentado con el supuesto compromiso de alto el fuego y la amenaza con nuevos actos terroristas.
El mensaje del Gobierno es que ETA ha obligado a elevar el listón de las exigencias. Es decir, ya no bastaría una tregua o un alto el fuego permanente para abrir un proceso de paz o de diálogo, sino que ha de dar un enorme paso mucho más allá.
Según Rubalcaba, «ETA ha roto el proceso de paz y su tregua; y con violencia no hay diálogo, y lo que hizo fue violencia extrema».
En el diario norteamericano, el ministro utiliza también un tono duro y claro y afirma que «nunca más habrá otra tregua creíble» y que este alto el fuego sería recordado como «el de Barajas».
Rubalcaba no sólo asegura que el Gobierno se siente «engañado por ETA», sino que deja al margen a Batasuna. «Nadie sabe por qué ETA lo hizo, porque hemos visto a Batasuna sacudida totalmente» por el atentado, afirmó el ministro que añadió que la banda terrorista «incluso ha engañado a su brazo político. Sabíamos que había tensión con ETA y con Batasuna, pero esto ha sido una sorpresa».
En esa posición de dureza y de rechazo sin matices del comunicado de ETA, Rubalcaba recibió el apoyo expreso de todos los portavoces parlamentarios con los que se entrevistó. La única discrepancia fue la de Zaplana, que exigió explicaciones al Ejecutivo por supuestos «compromisos» pactados con la banda, y el ministro le replicó que «es el único español que sigue creyendo a ETA».
Zaplana califica de «burla intolerable» la nota de los etarras

Zaplana califica de «burla intolerable» la nota de los etarras
AGUSTIN YANEL
MADRID.- El comunicado de ETA es, en opinión del portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, «una burla intolerable». Lo que tiene que hacer el Gobierno tras esa nota, indicó, es aclarar que no ha adquirido ningún compromiso con esa organización terrorista.
«Tiene la obligación de desmentir categóricamente a los terroristas de ETA», dijo, «porque la gente se merece que se le diga siempre la verdad y tiene derecho a que no se le engañe, a que no se le conteste desde la ambigüedad sino con toda la contundencia necesaria».
Zaplana reiteró lo que su partido reclama desde hace meses: es necesario «romper de forma definitiva con cualquier posibilidad de diálogo o negociación con los terroristas».
Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV), calificó de «inaceptable» y de «trampa perversa» ese comunicado. «Es perverso», indicó, porque «pretende hacer compatibles el diálogo y las bombas».
«Lo único que esperamos del mundo abertzale», añadió, «es la independencia de ETA y la autonomía para hacer política», indicó el líder de IU.
Agustí Cerdá, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), dijo: «La única manera de demostrar que se está con la paz es no poniendo bombas. Con bombas no es posible absolutamente nada». «No se puede decir que estás corriendo mientras estás sentado. No es posible sentarse en la mesa cuando uno de los interlocutores tiene una bomba escondida debajo», añadió.
El portavoz de Convergència i Unió (CiU), Josep Antoni Duran Lleida, opinó que el comunicado de los etarras «no tiene ninguna credibilidad, no sirve». «Sería muy fácil, pero sería dar ventajas a ETA, que supiera que, cada vez que las cosas no van a su gusto, poniendo una bomba vuelve a la mesa y a retomar el diálogo con el Gobierno, que es quien tiene que dirigir la política antiterrorista», manifestó.
Detenidos dos etarras vinculados a los 200 kilos de explosivos

ETA VUELVE A MATAR / La actuación policial
Detenidos dos etarras vinculados a los 200 kilos de explosivos
Otros dos terroristas logran eludir la operación policial en Francia y España contra el nuevo 'comando Vizcaya'
FERNANDO LAZARO
MADRID.- La Policía asestó ayer un duro golpe a las nuevas estructuras de ETA en Vizcaya. Asier Larrinaga y Garikoitz Etxebarria Goikoetxea fueron detenidos en las proximidades de la localidad vascofrancesa de Ascain, cerca de los Pirineos, cuando estaban esperando a una persona que los iba a trasladar a un piso de seguridad.Según informaron fuentes de la investigación, ambos formaban parte del comando Vizcaya, reconstruido por ETA durante el alto el fuego. Éstas son las primeras detenciones de miembros de la banda después de que los terroristas atentaran contra el aeropuerto de Barajas, acción en la que fueron asesinados dos ciudadanos ecuatorianos.
Los investigadores vinculan a Asier Larrinaga Rodríguez con el zulo hallado en Amorebieta (Vizcaya) el 23 de diciembre y con los casi dos centenares de kilos de explosivos encontrados la semana pasada en el valle de Atxondo.
Según explicaron a este periódico fuentes de la lucha antiterrorista, la operación arranca de los datos obtenidos por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y que facilitó a sus colegas de Francia. Además, también han intervenido efectivos de la Ertzaintza. Al cierre de esta edición, los efectivos policiales trataban de localizar a otros dos presuntos integrantes de este comando de ETA. Se trata de Saioa Sánchez y Aritz Arguinzoniz.
Las fuentes consultadas por este periódico temen que ambos hayan conseguido eludir el importante operativo policial puesto en marcha en Francia y en Vizcaya.
Según estas fuentes, los dos detenidos y los dos huidos formaban parte del mismo comando, activado por ETA tras el alto el fuego.
En el curso de este operativo, efectivos de la Ertzaintza realizaron varios registros en dos localidades vizcaínas, Berango y Elorrio, y en una guipuzcoana, Lizartza.
La Policía vasca registró sendos caseríos en Elorrio y una vivienda en Berango. En Lizartza, localidad natal de Garikoitz Etxeberria, se realizó otro registro. Precisamente, el nombre de este etarra figuraba en la documentación intervenida al dirigente etarra Ibón Fernández Iradi, Susper, en 2002. Estaba huido desde finales de 2005.
En el momento de su detención, Larrinaga y Exteberria llevaban encima una pistola con dos cargadores y dos mochilas. Éstas fueron la clave en su localización. Según estas fuentes, los presuntos etarras entraron en un comercio francés para adquirir dos mochilas de alta montaña. Como no llevaban efectivo suficiente, realizaron el pago con una tarjeta de crédito que está a nombre del propio Larrinaga. Su seguimiento permitió la localización y posterior detención de los dos etarras. Larrinaga estaba siendo buscado desde el pasado día 4, cuando la Ertzaintza localizó en el valle vizcaíno de Atxondo un bidón con 180 kilos de explosivo. Según se informó oficialmente en su momento, el artefacto explosivo estaba preparado para ser utilizado de forma inmediata y únicamente le faltaba el detonador. Estaba junto a un automóvil de la marca Rover de su propiedad, lo que puso en alerta ya a las Fuerzas de Seguridad.
Esa misma noche, la Policía autonómica registró la vivienda familiar de Larrinaga en el barrio bilbaíno de La Peña, un vehículo estacionado en un garaje próximo y un local comercial propiedad del padre del detenido situado en el casco viejo de Bilbao.
La Ertzaintza relacionó el hallazgo de Atxondo con el descubrimiento, el 23 de diciembre anterior, en una zona de asadores al aire libre en Amorebieta, también en Vizcaya, de un zulo con 60 kilos de material utilizado por la banda terrorista para hacer explosivos, así como ropa, unas gafas y una tienda de campaña.
Según la Ertzaintza, el vehículo abandonado en Atxondo era el utilizado por los etarras que montaron el zulo descubierto en Amorebieta. En su maletero había piedras de diferentes tamaños que, según los investigadores, hubieran servido de metralla para el artefacto. Además, tenía las matrículas falsificadas.
El pasado día 5 se encontró más material explosivo en la zona de Atxondo, incluidos 20 kilos de nitrato de amonio, utilizado para la confección de amonal, que estaban en el interior de un recipiente de plástico escondido dentro de un pequeño orificio practicado en el suelo, donde también se hallaron detonadores.
También se localizaron ese mismo día otros 60 kilos de diferentes materiales explosivos en una mochila y dos bolsas con medio kilo de cloratita cada una en su interior, así como diversos manuales habitualmente utilizados por la organización terrorista ETA para la fabricación de artefactos explosivos. Entre los 180 kilos de material localizado en Atxondo hay elementos para la fabricación de bombas lapa.
Vuelven a la casa donde había un misil

Vuelven a la casa donde había un misil
X. G.
URRUGNE (FRANCIA).- «Están registrando todo, papeles de todo tipo, facturas, esquelas de familiares...», explicaba a media tarde de ayer una familiar del matrimonio formado por Pedro Alcantarilla, en prisión desde que fue detenido el 3 de octubre de 2004, y Lourdes Urdampilleta, puesta en libertad el pasado 30 de diciembre. Ambos estuvieron presentes en el registro de su domicilio, un amplio caserío en la localidad vasco francesa de Urrugne.El registro está relacionado con el sumario abierto tras la detención del considerado máximo dirigente de ETA, Mikel Albizu, 'Antza', y su compañera, María Soledad Iparagirre, 'Anboto', también el 3 de octubre de 2004.
Al cierre de esta edición no había trascendido el material incautado ayer por los gendarmes en el caserío de Urrugne. En el registro realizado hace 26 meses en el mismo lugar, en la casa de Alcantarilla, camionero de profesión, y de Urdampilleta, se descubrió que detrás de una estantería de libros había un habitáculo subterráneo de unos 40 metros cuadrados, en los que se halló un misil tierra-aire así como alrededor de 250 kilos de clorato, dinamita Titadyn, granadas, pistolas, lanzagranadas y otros efectos. En esas mismas fechas, se encontró en un zulo en Briscous otro misil en condiciones para ser utilizado.
El Gobierno sustituye el Pacto por reuniones bilaterales cada 15 días

El Gobierno sustituye el Pacto por reuniones bilaterales cada 15 días
FERNANDO GAREA
MADRID.- Ni vuelta al Pacto Antiterrorista ni redacción de un nuevo acuerdo. Por ahora, la unidad de todos los partidos en la lucha antiterrorista dependerá de reuniones cada 15 días del ministro del Interior con cada uno de los portavoces parlamentarios y por separado.Alfredo Pérez Rubalcaba inició ayer la ronda de contactos con todos los portavoces para constatar que, por el momento, es imposible siquiera reunir a todos los partidos a la vez y mucho menos redactar un documento que compartan todos.
CiU, ERC, PNV, Izquierda Unida y CHA dieron apoyo expreso al Gobierno tras el atentado de Barajas, y sólo el PP insistió en que no hay más acuerdo que la vuelta al Pacto Antiterrorista de 2000, además de mantener sus acusaciones contra el Ejecutivo.
Para empezar, el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, abrió la ronda exigiendo la convocatoria de una reunión del Pacto Antiterrorista, sólo entre el PSOE y los populares. De hecho, fue él quien vetó la posibilidad de que las reuniones del ministro fueran con todos los partidos a la vez y, expresamente, salió asegurando que el Gobierno actúa con ambigüedad, que Rubalcaba no aclaró ninguna de sus dudas sobre el futuro del proceso de paz o la posibilidad de que Batasuna esté en las elecciones.
El portavoz del PP sostiene que, durante la reunión, el ministro dejó la puerta abierta a recuperar en algún momento el diálogo con ETA.
La versión del ministro es distinta. Aseguró que le facilitó a Zaplana información sobre el atentado y las detenciones de ayer y que le argumentó que el Gobierno está cumpliendo en su totalidad el Pacto Antiterrorista. Así, explicó que ese acuerdo habla de eficacia policial y de colaboración con Francia -y ayer mismo hubo detenciones en ese país-, y obliga a aplicar la ley y consensuar la política penitenciaria y no se ha cambiado la legislación ni la situación de los presos.
También dijo que ese acuerdo deja en manos del Gobierno de turno la dirección de la política antiterrorista e impide su uso partidario, en contra de lo que ha hecho el PP. Reiteró que no se puede dejar ahora al margen a partidos como el PNV que son expresamente criticados en el Pacto Antiterrorista, como consecuencia de una situación de hace seis años que ha cambiado sustancialmente.
Por eso, se optó ayer por un acuerdo de mínimos sobre la metodología de las reuniones bilaterales y quincenales. En ellas se les facilitará información y se intentará, si es posible y sólo a medio plazo, elaborar un documento para un futuro acuerdo. Rubalcaba se comprometió a someter a esas reuniones la estrategia frente a ETA. A instancias de IU, intentará dentro de un mes convocar una reunión multilateral.
Con estos encuentros, el Gobierno busca hacer un movimiento político estratégico que alivie la presión, que no dé imagen de desunión y que, recogiendo los mínimos comunes, muestre el compromiso de todos los grupos contra ETA. No evitará el enfrentamiento político entre el Gobierno y el PP, que se visualizará el lunes en el Pleno extraordinario.
El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, proclamó el inicio de una «nueva etapa» en la lucha antiterrorista y aseguró que, en todo caso, apoyará al Gobierno como ha hecho hasta ahora.
Lo mismo le dijeron Agustí Cerdá (ERC), Josu Erkoreka (PNV), Gaspar Llamazares y Joan Herrera (IU) y José Antonio Labordeta (CHA).
Ninguno de ellos se pronunció luego expresa y públicamente a favor de recuperar el diálogo con ETA. Es más, el portavoz de ERC afirmó que «con un escenario de violencia no es posible nada; no es posible sentarse en la mesa cuando uno de los interlocutores tiene una bomba escondida debajo».
Rubalcaba completará hoy con el resto de portavoces la maratoniana ronda que, salvo cambios, se repetirá cada dos semanas.
El Ejército no protegió la T-4 esta Navidad porque no se le pidió

El Ejército no protegió la T-4 esta Navidad porque no se le pidió
Sanz ignora por qué no se le solicitó este año el despliegue en infraestructuras clave y reclama a los militares «buen tono» al hablar del proceso
C. S.
MADRID.- El Gobierno no pidió al Ejército en las pasadas navidades que se desplegara para proteger de atentados terroristas aeropuertos -incluida la T-4 y otras infraestructuras clave- al contrario que en las festividades de 2004 y el verano de 2005.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz, confirmó ayer este hecho y dijo desconocer las razones. No obstante, aseguró que el Ejército «tiene un plan permanente de apoyo de las Fuerzas de Seguridad del Estado en éste y otros asuntos» y que su disposición a volver a desplegar efectivos cuando se estime necesario es total.
La llamada operación Romeo Mike se estrenó con el Gobierno del Partido Popular en funciones tras los atentados del 11 de Marzo. En aquel entonces, 20.000 efectivos del Ejército de Tierra se desplegaron por aeropuertos, estaciones de tren y otros puntos clave en lo que constituyó la primera misión antiterrorista militar dentro de España.
Ya con el PSOE en el poder, el entonces ministro del Interior -y actual de Defensa-, José Antonio Alonso, reclamó la participación militar y Sanz desplegó 5.000 efectivos en las infraestructuras clave durante las navidades de 2004. La operación se repitió tras los atentados de julio de 2005 en Londres.
Sanz mantuvo ayer un encuentro con la Prensa en la Asociación de Periodistas Europeos. Preguntado sobre el impacto que había tenido en el Ejército la marcha del llamado proceso de paz y el atentado contra el aparcamiento de la T-4 en Barajas, aseguró que «como en el resto de la ciudadanía». «Ya no se hacen estados de opinión en el Ejército como antes, pero supongo que habrá opiniones para más de un gusto».
Preguntado sobre su propia opinión reiteró que sólo desea «ver un día en la primera página de los periódicos el fin de ETA». «No opino sobre el procedimiento para conseguirlo», matizó.
Eso sí, hizo un llamamiento para que ningún mando militar haga declaraciones públicas al respecto que puedan tener gran impacto mediático. «Confío en que si alguien quiera opinar, lo haga con arreglo a las Reales Ordenanzas, es decir, por conducto reglamentario y buen tono».
Sanz, que fue nombrado jefe del Estado Mayor de la Defensa a propuesta del anterior ministro, José Bono, confesó que su día más amargo -fuera de los de fallecimiento de militares en misiones internacionales- fue el pronunciamiento del general Mena el 6 de diciembre de 2005 en contra del modelo de Estado que estaba impulsando el Gobierno de Zapatero.
Sanz se mostró satisfecho sobre el funcionamiento del Ejército y calificó de «inviable» el modelo tradicional de tres estados mayores actuando autónomamente. Reveló que él ha centralizado por primera vez la elección de material que considera necesario y que ha pedido 89 prioridades de compra al Gobierno para modernización.
Desmentidos que mienten

Desmentidos que mienten
La realidad ha confirmado las noticias negadas por el Gobierno y el PSOE
MADRID.- A lo largo de los dos últimos años, EL MUNDO ha venido publicando noticias puntuales sobre el proceso de negociación que han sido sistemáticamente desmentidas por el Gobierno y por el PSOE. El tiempo ha demostrado la certeza de cada una de ellas. Reproducimos una selección no exhaustiva de las más importantes y la reacción que provocaron.
29-4-2005.
«Las Fuerzas de Seguridad tienen acreditadas al menos dos reuniones en los últimos tres meses del presidente del PSE, Jesús Eguiguren, con los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegi y Pernando Barrena, y con el secretario general de LAB, Díez Usabiaga».
La vicepresidenta De la Vega dijo que «diversos» dirigentes del PSE «han negado reiteradamente cualquier diálogo político oficial ni cualquier tipo de negociación». «A ellos me remito», subrayó.
4-7-2005.
«Dirigentes del PSE han mantenido reuniones con Batasuna incluso después de que ETA hiciera estallar un coche bomba en el centro de Madrid».
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, reiteró que no había autorizado «en ningún caso» mantener contactos «con una organización ilegal como es Batasuna» y «nadie puede invocar el nombre del PSOE para ello».
Al día siguiente, el entonces portavoz parlamentario, Alfredo Pérez Rubalcaba y el secretario general del PSE, Patxi López, tras reunirse en Ferraz, negaron los encuentros y aseguraron que no se sentarían a hablar con dicha formación hasta que condenara la violencia.
12-9-2005.
«ETA ultima con el Gobierno una tregua que se anunciará en los próximos tres meses».
El Ejecutivo lo desmintió a los periodistas que le consultaron y distintos representantes socialistas se inclinaron por negar que conocieran los hechos. López aseguró que faltaba «el paso definitivo» que era el «abandono de las armas para que entre en juego la política, que es radicalmente incompatible con la violencia». José Blanco tachó la información de «especulaciones».
Tras el anuncio del alto el fuego los socialistas negaron reiteradamente que representantes de su partido y de Batasuna se estuvieran reuniendo en secreto para negociar los términos de la mesa de partidos. Sólo lo hicieron en una ocasión cuando la formación ilegalizada les obligó a reunirse públicamente y aseguraron que no repetirían hasta que Batasuna se acogiese a la Ley de Partidos. No cumplieron dicho compromiso y volvieron a negar los encuentros, pero a mediados de noviembre, cuando parecía que la tregua iba a ser duradera, cambiaron de estrategia. Las reuniones, de ser negadas, pasaron a ser reivindicadas.
Pese a la kale borroka, Rubalcaba afirmó: «Si de lo que se trata es de construir la paz sobre la convivencia, lo más sensato es que los partidos mantengan contactos». Blanco dijo: «El PSE cumple con su obligación de mantener puentes que permitan en un futuro un diálogo para acabar con ETA».
Batasuna acusa a EL MUNDO de «bombardear» el 'proceso de paz'

Batasuna acusa a EL MUNDO de «bombardear» el 'proceso de paz'
M. I.
SAN SEBASTIAN.- El portavoz de Batasuna Joseba Permach no se limitó ayer a negar la existencia de reuniones «formales» con miembros del Partido Socialista de Euskadi (PSE) sino que arremetió duramente contra este periódico, al que llegó a acusar de haber intentado «bombardear» el proceso de paz.
Primero en euskara y luego en castellano, el líder de la formación abertzale aseguró que, «históricamente y durante años», EL MUNDO ha demostrado que tiene «dos objetivos claros»: por un lado, «criminalizar a la izquierda abertzale y llevar a cabo una estrategia de acoso y derribo» contra ella, particularmente contra sus líderes. Y, por otro, «boicotear» cualquier oportunidad de solución del llamado conflicto vasco.
En una rueda de prensa que ofreció ayer en la capital guipuzcoana junto a la también integrante de la Mesa Nacional de la ilegalizada Batasuna Marije Fullaondo, Joseba Permach aseguró que éste «es un medio que se ha caracterizado en este proceso y en los anteriores por intentar acabar, condicionar, bombardear y boicotear cualquier oportunidad política que se abra en este pueblo para resolución democrática del conflicto».
Pese a todos los comentarios dedicados a este medio de comunicación, el dirigente de la formación ilegalizada no negó la información por la que se le preguntaba -sobre la existencia de contactos con miembros del PSE producidos después del atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas- y se limitó a puntualizar que no han existido reuniones de carácter «formal» con los socialistas vascos.
Discrepancias entre los ecuatorianos y el sindicato socialista UGT por el lema

Discrepancias entre los ecuatorianos y los sindicatos por el lema
Los colectivos convocantes pretendían añadir la palabra «libertad» a la pancarta que encabezará la manifestación de Madrid pero UGT se opone
A. DEL BARRIO / F. LAZARO
MADRID.- Dar una respuesta unitaria contra el terrorismo de ETA parece una misión imposible. No sólo no se ponen de acuerdo los partidos políticos, sino que las discrepancias también han surgido entre los propios convocantes de la manifestación del próximo sábado en Madrid contra el atentado de la T-4.
El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (Fenadee), organismo que convocó inicialmente el acto, Santiago Morales, se mostró ayer dispuesto a incluir ciertos matices en el lema Por la paz y contra el terrorismo y añadir la palabra «libertad», como había solicitado el Foro Ermua.
Sin embargo, UGT-Madrid le desautorizó inmediatamente y negó que se vaya a modificar la consigna. «No hemos cambiado el lema ni lo vamos a cambiar. A la manifestación se han adherido centenares de asociaciones con su propio criterio. Si cada una pretende cambiar una palabra, es imposible ponerse de acuerdo», declaró ayer la secretaria de Política Institucional de UGT-Madrid, Maru Menéndez. La dirigente sindical insistió además en que era demasiado tarde para reformarlo porque los carteles y las pancartas ya están elaborados.
Menéndez considera que el lema es lo suficientemente amplio para que se puedan adherir multitud de ciudadanos. Sin embargo, precisamente éste es el principal inconveniente para algunos que consideran que el encabezamiento es demasiado genérico y debería precisar que la protesta se realiza contra el terrorismo de ETA.
A pesar de la negativa rotunda de UGT, desde la federación de ecuatorianos se mostraban todavía abiertos a modificar la consigna y afirmaron que lo estudiarán en la reunión que hoy mantendrán las asociaciones que participarán en la manifestación.
El manifiesto de la iniciativa también está provocando algún que otro quebradero de cabeza a los organizadores. Según informaron fuentes de los sindicatos que se han adherido a la convocatoria de los colectivos ecuatorianos, en dicho texto no habrá ningún reproche a la línea que ha seguido el Gobierno durante los últimos meses en el proceso de paz. Además, el manifiesto no se pronunciará sobre el proceso de diálogo con ETA de cara al futuro.
El Partido Socialista fue una de las primeras formaciones políticas que anunció su apoyo a esta iniciativa ciudadana, en la que participarán también las organizaciones cívicas que se movilizaron contra la Guerra de Irak.
Con estas premisas, parece difícil que el PP y la AVT puedan sumarse a la marcha. El PP quiere conocer el texto del manifiesto antes de pronunciarse sobre su adhesión. Tanto CCOO como UGT pidieron ayer al PP que abandone las «cuitas partidistas» y acuda al acto.
Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo se aclara que siempre ha secundado todas las iniciativas contra el terrorismo, pero también está pendiente de conocer el texto. También la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M está a la espera de tomar una decisión, en función del comunicado final.
Los que sí lo tienen claro son los de la Confederación Española de Policía, que no se sumarán a la marcha porque el lema no incluye la palabra ETA. Desde este sindicato policial estiman que la consigna, tal y como está planteada, legitima la actuación del Gobierno durante el proceso de paz. Por el contrario, la Unión Federal de la Policía, la Asociación Unificada de Guardias Civiles y la Asociación de Pilar Manjón sí que se han adherido a la marcha.
Al Congreso, con luz y taquígrafos

CAYETANO GONZALEZ
Al Congreso, con luz y taquígrafos
El comunicado de ayer de ETA en el que, como era previsible, dice que mantiene el «alto el fuego permanente» -eso sí, después de haber asesinado a dos personas-, unido al nulo entendimiento entre Zapatero y Rajoy para afrontar juntos la lucha antiterrorista, hace más necesario que nunca el debate del próximo lunes en el Congreso. Un debate con luz y taquígrafos donde, fundamentalmente el presidente del Gobierno, pero también el líder de la oposición, puedan exponer con detalle sus posiciones.
Es comprensible que los ciudadanos se encuentren en estos días un tanto desconcertados, cuando no desfondados y hastiados. Primero, por la brutalidad del propio atentado de ETA, que se ha llevado por delante la vida de dos personas y ha causado enormes destrozos en un edificio tan simbólico como la T-4 de Barajas. Luego, por la insuficiente reacción del presidente, carente de liderazgo, que se niega a reconocer algún tipo de error en todos estos meses y que incluso con una ambigüedad calculada deja traslucir lo que en el fondo desea: que si por él fuera, seguiría adelante con el proceso. A lo anterior habría que añadir el ya citado desencuentro Zapatero-Rajoy, porque al primero le sigue estorbando el acuerdo con el PP; no lo quiere, no lo desea. Por si todo esto no fuese ya suficiente, ETA dice que mantiene el «alto el fuego permanente», lo que llevará a algunos listos a agarrarse a ello como a un clavo ardiendo para intentar mantener el proceso.
Por eso, es más necesaria que nunca una clarificación ante la opinión pública de las posturas de cada uno. Ya vale de opacidad, de medias verdades, de comparaciones con lo que se hizo en otras treguas. No, aquí que cada palo aguante su vela. El presidente tiene que explicar muy claramente a todos los españoles qué ha hecho en estos nueve meses con su mal llamado proceso de paz; por qué ha habido fallos tan clamorosos en la información, que incluso le llevaron a decir en la víspera del atentado aquello de que dentro de un año íbamos a estar mejor que ahora; tiene que despejar cualquier duda de si, como ETA volvía a decir en su comunicado de ayer, tiene adquiridos algún tipo de compromisos con la banda; tiene que explicar cuál va a ser su política antiterrorista a partir de ahora: si va a seguir con la estrategia del apaciguamiento y la negociación, o si va a volver a la filosofía del Pacto Antiterrorista, que no era otra que la derrota de ETA mediante la aplicación de todos los instrumentos del Estado de Derecho.
En unos momentos tan delicados, los españoles no se merecen -quien le iba a decir a Rubalcaba que aquella indignidad se iba a volver en tan poco tiempo contra sí mismo- un Gobierno que les mienta. Necesitamos saber la verdad, necesitamos saber lo que piensa hacer el presidente para afrontar el desafío que ETA ha planteado con su atentado en Barajas; queremos saber si va a mantener, por debajo, por encima o por en medio de la mesa algún tipo de diálogo o contacto con la banda terrorista o su entorno. Y también los españoles necesitamos saber cuál es la alternativa que plantea la oposición, más allá de que haya quedado meridianamente clara la disposición de Rajoy para ir a por lana a La Moncloa y salir casi siempre trasquilado. Por eso es importante el Pleno del lunes, con televisiones y radios en directo. Así, podremos hacernos una idea de dónde está cada uno, antes de poder votar dos veces en los próximos 14 meses.
Ibarretxe defiende el diálogo con Batasuna para «trabajar por la paz»

Ibarretxe defiende el diálogo con Batasuna para «trabajar por la paz»
O. TORRES
VITORIA.- El lehendakari, Juan José Ibarretxe, defendió ayer la continuidad de las conversaciones políticas con Batasuna para «trabajar por la paz», aunque ETA haya roto el alto el fuego y el Gobierno de Zapatero haya dado por concluido el proceso de paz. Ibarretxe señaló, no obstante, que cualquier «diálogo resolutivo» exige «nuevas bases» y la convicción de que la banda renuncia a la violencia y, ante las críticas por su posición tras el atentado, recordó que han sido los gobiernos españoles de González, Aznar y Zapatero los que han negociado con ETA.
Minutos antes de que se conociera el último comunicado de ETA, el lehendakari señaló que la demanda del portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, para que la banda volviera a la tregua «tiene su importancia, pero no es suficiente». Ibarretxe señaló que la confianza sobre las bases de la declaración de alto el fuego «está rota» y se preguntó por las garantías que podía ofrecer ETA de que no fuera a repetirse un atentado como el de Barajas. «Si alguien nos dijera que aquellas bases siguen manteniéndose intactas y que el proceso debe reiniciarse, diciendo simplemente que todo sigue igual, ¿qué garantías tendríamos de que no va a suceder lo mismo?», apuntó.
La adhesión de Batasuna a la manifestación del lunes o la participación de sus dirigentes y simpatizantes sería bien recibida por el Gobierno vasco, según Ibarretxe, aunque señaló que el que acuda a la marcha debe hacerlo «de forma honesta», para pedir a ETA que acabe con la violencia. «Si pretenden falsear su significado, mejor que se queden en casa», aseguró.
El lehendakari compareció en la rueda de prensa flanqueado por los consejeros Joseba Azkarraga, hombre fuerte de la dirección de EA, y Javier Madrazo, el coordinador general de EB. Preguntado por las discrepancias que en su propio partido, el PNV, ha despertado la convocatoria de la manifestación, Ibarretxe aseguró que contaba con el apoyo de los máximos responsables de las tres formaciones que integran el Gobierno y del llamado Consejo Político.
Ibarretxe insistió en que la manifestación de Bilbao, que tendrá lugar a partir de las 17.00 horas bajo el lema Por la paz y el diálogo, persigue decir a ETA que la ciudadanía está harta de la violencia y que sólo a los partidos les corresponde «encontrar soluciones dialogando». Descartó la posibilidad de alcanzar acuerdos con la izquierda abertzale mientras ETA no renuncie al terrorismo o Batasuna se desmarque de estas acciones.
Sobre la mesa de partidos, señaló que «estaba asociado a un determinado proceso» y que ya es una «vía desestimada». Pese a señalar que la banda no puede marcar la agenda política ni sus actos cuestionar aspiraciones legítimas, dijo que todos los partidos están de acuerdo en que «son necesarias unas bases firmes sobre la convicción del abandono definitivo de la violencia por parte de ETA». Asimismo, afirmó que ni el Pacto Antiterrorista ni la Ley de Partidos sirven contra la violencia.
Trashorras explica al tribunal que informó a su contacto policial de que 'El Chino' buscaba Goma 2

Trashorras explica al tribunal que informó a su contacto policial de que 'El Chino' buscaba Goma 2
MANUEL MARRACO
MADRID.- Emilio Suárez Trashorras afirma que puso «puntualmente en conocimiento» de la Policía todos los datos sobre las actividades del terrorista suicida Jamal Ahmidan, El Chino, antes de los atentados del 11-M. Así lo mantiene el ex minero asturiano en el escrito de defensa presentado ante la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional, responsable de celebrar el juicio por la masacre.
El procesado explica que fue un acuerdo con la Policía y la Fiscalía -dentro de la operación Pipol, sobre tráfico de drogas- lo que le llevó a contactar con el confidente Rafá Zouhier (también procesado), quien a su vez le condujo hasta El Chino.
El ex minero afirma que todas las informaciones que obtuvo sobre el tráfico de drogas y explosivos se las trasladó al ex inspector jefe de estupefacientes de Avilés Manuel García, Manolón. Éste, que llegó a mantener un careo con Trashorras, declaró en sus comparecencias ante el juez Juan del Olmo que el ex minero nunca dijo que «los moritos» buscasen explosivos.
El escrito de conclusiones provisionales de la defensa relata que, «con ocasión de la investigación de unos hechos y la incoación de las correspondientes actuaciones judiciales [operación Pipol], en virtud de un acuerdo con el Ministerio Fiscal y la Policía de Asturias para descubrir las actividades ilícitas de un presunto grupo, Emilio Suárez Trashorras entró en relación y comunicación con la persona denominada Rafá Zouhier y posteriormente, y a través de éste, con Jamal Ahmidan, alias Mowgli y El Chino. De esta manera, llegó al conocimiento de la adquisición y tráfico, por parte de dichas personas, de sustancias estupefacientes (hachís) y explosivos Goma 2, que al parecer obtenían de una mina asturiana».
«Actividades todas ellas que fueron puestas puntualmente en conocimiento del contacto policial oficial que se le había señalado, y que era el policía del Grupo Especial de Avilés, don Manuel García», concluye.
El escrito de defensa mantiene que Trashorras «nunca vendió, ni entregó, ni personal ni directa ni indirectamente explosivo alguno», y que «en ningún momento tuvo noticia ni conocimiento alguno de los planes y actividades futuras de Zouhier ni de Ahmidan, no teniendo participación alguna y ni siquiera conocimiento previo de los hechos ocurridos en Madrid».
La Fiscalía mantiene que vendió la dinamita a la célula y pide para él más de 38.000 años de cárcel.
En el escrito de conclusiones, de apenas tres folios, la defensa también comunica a la Sala que el ex minero presenta «un trastorno mental y del comportamiento grave compatible con trastorno esquizoide de la personalidad». Adjunta los informes de dos psiquiatras que comparecerán en el juicio como peritos. Los informes hacen un repaso a sus problemas de comportamiento, que le han llevado a la «incapacidad laboral permanente y absoluta» y a un grado de minusvalía «superior al 60%». En uno de los informes se reconoce que el procesado «no tiene alterada su capacidad cognoscitiva», pero sí su capacidad volitiva, especialmente cuando consume drogas.
Según fuentes de la Audiencia, atendiendo a estos informes, el tribunal podría apreciar una atenuante de la pena, pero no aplicar una eximente. Los forenses del tribunal han examinado a Trashorras en diversas ocasiones y mantienen que el procesado no es un enfermo mental al que se deba librar de responsabilidad.
El lunes concluyó el plazo concedido a las defensas para responder a los escritos de las acusaciones. Fuentes de la Audiencia indicaron que algunos de los 29 procesados no han presentado el escrito en plazo, pero que el tribunal los admitiría durante esta semana.
El propietario de La Toja se une a Pescanova en la fuga de multinacionales de Galicia

El propietario de La Toja se une a Pescanova en la fuga de multinacionales de Galicia
Henkel cerrará a finales de año su planta de Culleredo, en la que trabajan más de 150 empleados fijos
BEGOÑA P. RAMIREZ
MADRID.- El conselleiro de Industria, Fernando Blanco, anunció ayer que el cierre de la factoría que la multinacional alemana Henkel posee desde hace 15 años en Culleredo (La Coruña) es «irreversible», «definitivo y sin marcha atrás». Es decir, si nadie lo impide, a finales de año se quedarán en la calle los 150 trabajadores que fabrican el histórico jabón de La Toja. La noticia se hizo pública apenas unas horas después de que el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, firmara en Lisboa un acuerdo para invertir 140 millones de euros en una piscifactoría cuyo destino inicial era Cabo Touriñán, en el municipio coruñés de Muxía. Así que la alarma ha vuelto a saltar en Galicia.El pacto entre Fernando Martín y Manuel Jove para la compra de Fadesa, la principal inmobiliaria gallega, que será ejecutado previsiblemente en febrero, y la puesta en venta de la conservera Calvo, finalmente abortada, encendieron el pasado octubre todas las luces rojas en la industria gallega. Cuando Jove abandone Fadesa serán ya una docena las compañías que ha perdido Galicia desde 1982. Entonces fue Fenosa la primera que emprendió el camino a Madrid. Ahora son los sindicatos y la oposición los que se preguntan «por qué huyen las empresas de Galicia».
En el caso de La Toja, los argumentos esgrimidos por Henkel son los habituales cuando una multinacional se apunta a la deslocalización. Su director general de Cosmética, Luis Carlos Lacorte, explica que se trata de una medida «estratégica». «Estamos buscando la rentabilidad», añade, «e intentando mejorar la productividad. Nuestras cuatro fábricas en Europa tienen exceso de capacidad y hemos decidido cerrar una de ellas para concentrar la producción en las otras», situadas en países del Este.
El cierre ha cogido por sorpresa al comité de empresa, que ya aceptó un expediente de regulación de empleo en 2002 y que destaca las numerosas inversiones realizadas por la multinacional en la factoría durante los últimos años. En cualquier caso, el alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, asegura que un grupo gallego ha mostrado interés en adquirir las instalaciones de Henkel, situadas sobre unos terrenos de 60.000 metros cuadrados. Un solar que el regidor se ha comprometido a no recalificar y mantener como suelo industrial.
Los terrenos fueron precisamente el problema con que se encontró Pescanova, la principal multinacional española del sector pesquero, para ubicar en suelo gallego la que podría haber sido la mayor piscifactoría de rodaballo del mundo. El paraje elegido en Cabo Touriñán, en plena Costa da Morte, forma parte de la Red Natura 2000 y el impacto ambiental de la granja sobre el ecosistema fue el argumento esgrimido por la Xunta para paralizar el proyecto. Por el contrario, según ha explicado el presidente de Pescanova, los portugueses ofrecieron a la empresa de Chapela (Pontevedra) hasta una docena de posibles ubicaciones para su planta con las licencias en regla, subvenciones generosas y una tramitación burocrática que no llegó a los seis meses. Sólo les falta la declaración de impacto ambiental, que esperan obtener antes de marzo.
Además, Fernández de Sousa acusó al Gobierno de Emilio Pérez Touriño de favorecer los intereses de Stolt Sea Farm Prodemar, una empresa luxemburguesa que posee la que hasta ahora era la mayor granja de rodaballo del mundo, situada en el municipio coruñés de Carnota.
Por su parte, el presidente de la Xunta aludió a la «lógica del mercado» para justificar la marcha de Pescanova a Portugal. Y la ministra de Pesca, Elena Espinosa, aseguró ayer que el proyecto de Mira (Aveiro) es «compatible» con los que Pescanova mantiene en la costa de Lugo, informa Cristina Fernández.
De hecho, la multinacional gallega gestiona la adquisición de terrenos para dos piscifactorías, también de rodaballo, en Xove y Ribadeo. Aunque, quizá estimulada por las facilidades que le otorgó el Gobierno luso, Pescanova quiere instalar otra granja en el Algarve, en esta ocasión para la cría y engorde de lenguado, según anunció ayer el ministro de Pesca portugués, Jaime Silva, al Jornal de Negocios.
Y acaso para frenar las críticas a su gestión del caso Pescanova, la Xunta prepara un mapa acuícola de Galicia que incluye, sobre una superficie de 1,35 millones de metros cuadrados, un total de siete piscifactorías. Al igual que consiguió el pasado octubre apagar la señal de alarma cuando Pérez Touriño se reunió con Fernando Martín, el nuevo dueño de Fadesa, y le arrancó el compromiso de mantener en Galicia la sede social y la actividad de la firma. También la conservera Calvo se quedó finalmente en la Costa da Morte, tras echarse atrás la familia propietaria en su deseo inicial de vender.
No corrió la misma suerte Leche Celta, que en agosto fue adquirida por la lusa Lactogal, ni Autopista del Atlántico (Audasa), en manos de la constructora Sacyr desde marzo. Y la papelera Ence, de cuyo accionariado salió Caixa Galicia en diciembre, ha pasado a manos de Los Albertos. Nombres que se añaden a los de Tafisa, Cooper Zeltia, Corporación Noroeste, Banco Simeón, Vegonsa... que un día fueron parte del pequeño gran orgullo empresarial gallego.
El plan de Hugo Chávez hunde los valores venezolanos y arrastra a la Bolsa española

ECONOMIA
El plan de Hugo Chávez hunde los valores venezolanos y arrastra a la Bolsa española
CARMEN LLORENTE
La Bolsa de Caracas se desplomó ayer un 18,6%, la mayor caída desde que Hugo Chávez ganó las elecciones en 1998, tras anunciar la nacionalización de la mayor compañía de telecomunicaciones del país y las empresas energéticas.La compañía venezolana de telefonía CANTV se derrumbó un 35% a la apertura de Wall Street, y cerró con una caída del 30% en la plazas de valores de Caracas, por lo que las autoridades bursátiles decidieron suspender por 48 horas su cotización. También ha sido excluida temporalmente de negociación Electricidad de Caracas, EDC, tras desplomarse un 20%.
Por la mañana, la Bolsa española intentó obviar el anuncio de nacionalización en Venezuela lanzado el lunes por la noche. Telefónica, pese a que tiene el 7% del capital de CANTV, abrió la sesión con avances del 1%, mientras que el Ibex 35 acariciaba los máximos históricos por encima de 14.400 puntos.
Sin embargo, con la apertura de los mercados americanos, el Ibex se vino abajo. Las ganancias de Telefónica se evaporaron y terminó la sesión con una caída del 0,7%. Repsol, pese a que anunció que las medidas de nacionalización en Venezuela no la afectan, llegó a caer cerca del 3%, aunque al final de la jornada redujo la bajada al 1,85%. El efecto contagio se extendió a los dos grandes bancos españoles, ante un posterior anuncio de que también pueden entrar dentro del plan de nacionalización. Santander, tras una mañana de sólidos avances, cerró en tablas, mientras que BBVA redujo su ganancia al 0,3%.
El resultado fue que el Ibex concluyó la jornada con un retroceso del 0,08%, mientras que las plazas europeas cerraron en positivo. «El anuncio de nacionalización ha puesto muy nerviosos a los inversores internacionales, quienes no han dudado un minuto de salir corriendo de la Bolsa y el mercado de deuda», afirma Urban Larson, gestor de F&C Investment.
La Bolsa de Caracas arrastró en su caída a todas las plazas latinoamericanas. El Indice Merval de Buenos Aires cedió un 2,5%; y el Bovespa de Brasil, un 2%.
Los inversores temen que las medidas planeadas en Venezuela puedan trasladarse a otros países latinoamericanos, de ahí la huida de los inversores de la región. Y siempre que la inestabilidad sacude a Latinoamérica tiene eco en la Bolsa de Madrid, ya que las principales empresas españolas tienen fuertes intereses en la región.




