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domingo 18 de noviembre de 2007

Varios: La discordia brota de nuevo en Extremadura/ Tarancón / Martínez Camino/ Chaves ratifica el 9M/ ZP tensiona al Pzoe/ Rubalcaba ratifica Cádiz



La discordia brota de nuevo

La intención de la Junta de Extremadura de declarar Bien de Interés Cultural el campo de concentración de Castuera (Badajoz) provoca división entre los vecinos

ANTONIO TEXEIRA

MERIDA.-
«Han matado a mis hermanos, sólo porque les tocó el otro bando. No quiero recordar nada de esa pesadilla. Lo que he sufrido estos años, que arda en el infierno, en el Barracón 17». Fueron las primeras y únicas palabras de Antonio, preso republicano, al reencontrarse con su esposa María Isabel y sus cinco hijos. Tras varios años desaparecido, este maquinista de Renfe llegó a casa con la carta de libertad en la mano. Y mostrándola, pronunció ese discurso de 34 palabras, con el que selló un hermetismo que gobernó el resto de su vida. Ni una palabra más. «Porque el que habla sobre eso, se busca un problema», decía.
Antonio fue uno de los pocos de los 11.000 apresados que tuvo la suerte de salir con vida del campo de concentración de Castuera (Badajoz). Ahora, en pleno proceso de aprobación de la Ley de la Memoria Histórica, será declarado Bien de Interés Cultural por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, en contra del espíritu del artículo 15 de dicha ley, donde se pide a «las Administraciones públicas que retiren» cualquier vestigio «de la represión de la Dictadura».

La maniobra de declaración se ofrece como «un paso más en la búsqueda de la reconciliación». Sin embargo, es de dudosa eficacia incluso para algunos de sus promotores. «No tengo claro que sirva para algo. Pero ahora, toca hacerlo», dice el alcalde de Castuera, Francisco Martos, quien considera todo esto «un paso hacia delante, pero no se sabe hacia dónde».

En ese sentido, el historiador Javier Rodrigo, de la Universidad de Zaragoza, denuncia la «inoperancia de la administración pública» al no hacer nada por recuperar los cuerpos de los asesinados y desaparecidos, mientras «prometen un centro de interpretación que después se perderá en el limbo del abandono». Lo recoge el único y reciente libro publicado sobre este campo de concentración, Cruz, bandera y caudillo, del extremeño Antonio López, y con fondos del Centro de Desarrollo Rural de La Serena.

Sobre este gesto «sin sentido», se enfrentan muchos vecinos, hasta el punto de «dividir al pueblo», según el propio Ayuntamiento. «No viene a qué declararlo patrimonio cultural», sobretodo «cuando allí no hay nada, más que una memoria histórica sesgada», dice un lugareño contrario a «remover estas tierras llenas de sombras» después de 67 años en el olvido.

Este campo de concentración fue creado en marzo de 1939 para hacinar a unos 7.000 presos republicanos en 70 barracones. Sin embargo, las estimaciones de 100 presidiarios por nave se vieron desbordadas en los primeros meses y se llegó a casi 200 por barracón-. Esto, provocó una de las mayores matanzas en Extremadura: para 'abrir hueco' en los depósitos y meter más prisioneros, decidieron ejecutar a los ya instalados.

La 'cuerda india'

Por los métodos utilizados, el lugar se bautizó como uno de los más sanguinarios de España. De hecho, algunos historiadores lo llaman «el campo de exterminio de Franco». En el libro Extremadura: Guerra Civil, Justo Vila Izquierdo habla de métodos de exterminio similares a los que utilizaron los nazis. Y entre ellos, el peor: la cuerda india. Ataban a todos los presos con la misma cuerda por la cintura y los conducían a la boca de una mina cercana, La Gamonita -ya cegada-. Allí, «empujaban al primero, que caía al vacío y arrastraba a todos sus compañeros». Después, tiraban granadas de mano al fondo de las minas. «Tras las explosiones, todo quedaba en silencio». Como en silencio marchaban los republicanos apresados que cargaban en los camiones todas las noches y eran llevados a una sierra cercana. En fila, eran fusilados de frente, de uno en uno.

Con esas macabras maneras, las tropas nacionales eliminaron a miles de presos. A la inmensa mayoría se les pierde la pista una vez entran en el campo de concentración, o tras ser enviados a la cárcel de Herrera del Duque. Los menos se salvaron escapándose o con la carta de libertad.

Uno de los historiadores que más ha ahondado en este asunto, es Antonio López, sorprendido por que sea el primer campo de concentración que se declare Bien de Interés Cultural. «Sí, creo que, del centenar de campos que ha existido, éste será el primero», dice.

La noticia de su distinción como patrimonio intocable tiene dividido a Castuera y alrededores. «Hay quienes guardan sentimientos de empatía y quienes quieren olvidarlo. Pero, vamos, que en esa generación de mayores el declararlo Bien Cultural no conseguirá una reconciliación», dice el alcalde.

El Ayuntamiento, a instancias de la Consejería de Cultura de la Junta, ya ha comenzado los trámites de solicitud para distinguir este espacio. De hecho, «ya existe una partida presupuestaria reservada para habilitar el lugar como un centro de interpretación, tanto por parte del Ayuntamiento, como de la consejería», según fuentes municipales.

PROTAGONISTA DE LA TRANSICION
Tarancón, el cardenal del cambio

El que fuera presidente de Castilla-La Mancha y ministro de Defensa reivindica la figura de Vicente Enrique y Tarancón y su papel en la reconciliación entre españoles. José Bono le ensalza en el año en que el purpurado hubiera cumplido un siglo.

JOSE BONO

Cuando hoy algunos eclesiásticos más que pastores se erigen en dogmáticos y severos jueces, cuando «la tortícolis por mirar a Roma» ha degenerado en artrosis, me agrada poner en valor a quien fue llamado el cardenal del cambio. Don Vicente Enrique y Tarancón cumpliría este año un siglo de vida, pero sería más moderno que muchos de los que nacieron más tarde.

Un socialista hablando bien de un cardenal puede causar sorpresa y hasta molestia en un lado y en el otro de la vida política. Pero no pediré perdón ni he pedido permiso para proclamar que Tarancón es un valor importante en la reciente Historia de España por su contribución a la paz entre los españoles y por su inestimable ayuda al tránsito de la dictadura a la democracia.

Todos somos hijos de nuestra historia y, en España, la historia ha sido casi siempre conflictiva entre la Iglesia y mi Partido. En cuanto a tolerancia, tanto el PSOE como la Iglesia Católica no han estado siempre a una altura digna de imitación. Sin embargo, si fuera incompatible ser cristiano y socialista, habría que cerrar la mitad de las parroquias y la mitad de las agrupaciones locales del PSOE.

Con motivo del centenario del nacimiento de Tarancón, EL MUNDO me pide un artículo. Repaso las notas que sobre él tengo hechas en mi diario. Casi todas datan del año 1993. Lo que sigue es la transcripción de mis anotaciones y, con toda sinceridad puedo decir que se corresponden con la verdad, con la verdad de mi memoria.

3-1-93. Domingo. Paseo por la catedral primada con un canónigo toledano. Me cuenta la historia de los sombreros colgados sobre las tumbas de los cardenales. «Hasta que no caiga el capelo en la lápida, el cardenal no sale del purgatorio». Tarancón no se enterrará aquí porque «quedó muy disgustado -me dice- con el clero toledano: sólo le acompañaron a Madrid a su toma de posesión los dos comisionados que ordena el protocolo, pero no asistió el cabildo». «Si eligiera Toledo tendría mejor tumba que en Madrid -sigue el canónigo- porque la primada y San Isidro no son comparables, además aquí estaría al lado de Mendoza, de Cisneros, de Portocarrero, que mira lo que hizo poner en su lápida mortuoria con arrogante modestia: 'Aquí yace polvo, ceniza y nada'». Me agrada más la inscripción de la lauda funeraria de Payá y Rico que, tras enumerar sus cargos, méritos y dignidades, añade la expresión latina «Homo tamen», (y sin embargo hombre). El canónigo a modo de conclusión me dice: «Tarancón no ha sido sólo santo ni sólo pecador. Mejor dicho, ha sido santo y pecador». Homo Tamen, añado yo.

9-2-93. Martes. Recibo en Fuensalida al Cardenal Primado Don Marcelo para organizar los actos de presentación del Libro de los Primados al que asistirán los Reyes. Le digo que pienso invitar a los obispos de la Archidiócesis y al único primado vivo además de él, a Tarancón. Don Marcelo cree que Tarancón y el obispo de Cuenca, Guerra Campos, no deben estar juntos. «No tienen buen trato y se han acusado en público por razones políticas». Es verdad. Guerra Campos llegó a acusarle de pronazi, pero Don Vicente tampoco se quedó corto: «No comprendo que una persona tan inmoral como Guerra Campos haya podido llegar a Obispo».

18-3-93. Jueves. Llego a Villarreal para entregarle el libro de los Primados (...) Hablamos de los Papas que ha conocido... «A Pablo VI le gustaba que hablásemos con claridad -dice Tarancón- y yo no sé ocultar lo que siento; por eso un día me vio enfadado y preguntó por la causa. Le dije que sus palabras, con motivo de los fusilamientos de septiembre de 1975, podían dividir a los obispos españoles y que no había derrochado prudencia. El Papa me dejó helado cuando me dijo: 'hay veces en que es preciso hacer más caso a la conciencia que a la prudencia'». Recuerdo que el padre Patino me contó que fue el ministro de Exteriores de Franco, López Bravo, a ver a Pablo VI y se quejó del cardenal Tarancón, calificándolo de «aliado del marxismo». El Papa le dijo que no podía seguir escuchándole y le echó materialmente del despacho. Le pregunto a Tarancón por Juan Pablo II y me dice que tiene un carácter algo irregular. Tarancón fue a verle recién elegido Papa y Wojtyla le hizo responsable de haber contribuido a la aprobación de una Constitución en España «laica y atea». Días más tarde, también recibió Juan Pablo II al cardenal de Sevilla, Bueno Monreal ¿qué le diría al bueno de Bueno Monreal, que cuando acabó la audiencia le dio una hemiplejia en el antedespacho papal y ya no volvió a hablar en toda su vida?

14-5-93. Viernes. Llamo por teléfono al cardenal Tarancón para felicitarle porque hoy es su cumpleaños. Le hago presente la gratitud de tantos españoles por su contribución a la paz y la libertad. Me dice que a medida que pasan los años tiene muy clara su fe y su amor a la Iglesia, pero que hubo una época en que «La Iglesia le tomó gusto al poder lo mismo que el poder le había tomado gusto a la religión ... no siempre los obispos españoles estuvimos a la altura de las circunstancias».

30-7-93. Viernes. Tomo un café con mis escoltas y me asegura el Jefe de Seguridad que en la Comisaría de Toledo tenían interceptadas las cartas que escribía Tarancón con destino a Bilbao y a su pueblo. No me creo el contenido que me traslada de las mismas. Lo que sí creo es lo que añade: «El régimen trató de chantajearle con ellas para amortiguar los impulsos democratizadores de Tarancón». ¡Así se las gastaba el católico régimen!

28-11-94. Lunes. Esta madrugada ha muerto el cardenal Tarancón. Todo son alabanzas, especialmente procedentes de la izquierda.

16-10-2007 Martes. Reunión en Roma con varios eclesiásticos bien informados. Me cuentan que el cardenal Wojtyla, cuando partía de la casa donde se hospedaba para ir al Cónclave del que saldría elegido Papa, preguntó a dos religiosas que le atendían:

-¿De dónde son ustedes?

-Españolas, eminencia.

-¡Ah! Pues recen mucho por un cardenal español que es marxista».

Hasta aquí mis notas.

Tarancón no era marxista a pesar de López Bravo y de Wojtyla... ni de izquierdas. Sin embargo, era valiente y siempre quiso ser autónomo. Su sentido de lo social lo dejó claro con la Pastoral El pan nuestro de cada día en la que quedó escrito en 1950:

«No podemos callar... No son pocos los que se han enriquecido desaforadamente en estos últimos años y [...] La mayor parte de los obreros tiene hambre de pan y carecen de muchas cosas necesarias» [...] buena parte de los obreros, y aun de la clase media, no cree en las buenas intenciones del Gobierno ... ».

Tarancón era conservador, pero, al contrario que otros eclesiásticos, tuvo el valor necesario para no confundir el servicio a Dios y a la Iglesia con el vasallaje a Franco y a su régimen. Al contrario de lo que ocurrió en 1931 con el cardenal Segura, Tarancón no fue instrumento de tensión social sino de concordia entre los españoles. Por ello, estamos en deuda con su memoria.

Una sociedad se define no sólo por su actitud de dinamismo ante el futuro sino, también, por su sincero respeto al pasado: los recuerdos que viven en el alma colectiva de un pueblo son tan reveladores como sus proyectos. Don Vicente vivió confiado en vivir para siempre y hoy le evocamos para que viva, también, en nuestro recuerdo: porque nadie muere mientras no se le olvida.


Martínez Camino, primer jesuita que logra el episcopado

Nombrado nuevo arzobispo auxiliar de Madrid, se convierte en la 'mano derecha' de Rouco

JOSE MANUEL VIDAL

MADRID.-
«Doy gracias al cardenal de Madrid y al Papa. Me maravilla y me conmueve que hayan pensado en este pobre hombre». Así ha agradecido ante la prensa Juan Antonio Martínez Camino (Santa Cruz de Marcenado, 1953) su nombramiento como obispo auxiliar de Madrid. Un nombramiento que le convierte en la mano derecha del purpurado madrileño y en el primer jesuita de la Historia que alcanza la mitra en España. Todo un hito, para él y para el cardenal Rouco Varela.
Hubo y hay muchos jesuitas obispos. En la actualidad, 92. Pero siempre en países de misión. Nunca en países de cristiandad, a no ser en casos excepcionales, como el del cardenal Martini, nombrado por Juan Pablo II arzobispo de Milán. Una ley no escrita que la Compañía mantuvo siempre. Ni siquiera el cardenal Tarancón, que mantenía hilo director con el Papa Pablo VI, consiguió el placet de los jesuitas para la mitra de su valido y mano derecha, José María Martín Patino.

Pero lo que no consiguió el cardenal de la Transición lo ha obtenido Rouco. En una demostración más, si cabe, de su influencia en Roma. Un poder evidente en tiempos de Juan Pablo II y que algunos creían ver mermado con el nuevo Papa.

Hace años que el cardenal de Madrid deposita una confianza especial en el padre Camino. Es su asesor áulico, su consejero mediático, el que le escribe los más importantes de sus discursos y el que le aconseja en sus grandes decisiones. Y, por supuesto, el que controla, desde su puesto de secretario general y portavoz, la Conferencia Episcopal Española.

Para premiar a su hombre de confianza, el purpurado madrileño promovió su nombre (es el único cardenal español miembro del dicasterio romano de los Obispos, que preside su amigo, el cardenal Re) para el puesto de secretario de la Congregación de Educación católica. Con Camino en este estratégico puesto, a Rouco le sería más fácil conseguir su sueño de convertir la Facultad de Teología San Dámaso en una Universidad católica y, además, promovía al jesuita a la dignidad arzobispal.

Pero la Compañía puso el grito en el cielo y, cuando el nombramiento ya estaba preparado en Añastro, Roma dio marcha atrás. Y Rouco perdió una batalla, que no la guerra. Porque, a cambio de la derrota romana, le dobló el pulso a los jesuitas en España, que no tuvieron más remedio que aceptar el nombramiento episcopal de uno de sus miembros en situación especial.

«Soy jesuita y pertenezco a la provincia de Castilla de la Compañía», dijo el preconizado Camino. Pero lo cierto es que lleva desde el verano de 2001, fecha en la que se retiró a la hospedería de la Trapa de Dueñas, fuera de la Compañía sin abandonarla jurídicamente; en situación de excedencia. De hecho, hace años que no vive en una casa de los jesuitas, como es preceptivo en la orden, sino en el convento de las Cruzadas de Santa María, cerca del Retiro. Y hace años también que no enseña en la Universidad de Comillas de los jesuitas, sino en la Facultad de San Dámaso del arzobispado de Madrid.

Tras su nombramiento, Camino sigue siendo jesuita, pero pasa a tener un estatus jurídico especial. Y como él mismo dijo en rueda de prensa, «sólo me debo al Santo Padre». Y al cardenal Rouco. Porque la elección de auxiliares es atributo exclusivo del obispo residencial. Y, de hecho, el nombrado se convierte en auxiliar del que lo elige. Aunque, lógicamente, el Papa lo refrende. Y, como aseguró el propio Camino, «sin tener que pedir autorización a nadie». Aunque precisó: «Puedo sospechar que ha habido consultas con la Compañía. De hecho, el padre General ya lo sabía ayer». En una rueda de prensa, otro de los obispos auxiliares de Rouco, Fidel Herráez, se prestó ayer a hacer la presentación de su nuevo compañero.


El «apologeta de la fe» con guante de seda

Desde que el 18 de junio de 2003 consiguió, promovido por Rouco, el puesto de secretario general y portavoz del episcopado, se venía cantando la mitra para este asturiano, nacido en Santa Cruz de Marcenado (Siero-Asturias) el 9 de enero de 1953. Unos dicen que tardó mucho y otros, demasiado poco. Y es que el padre Martínez Camino no deja a nadie indiferente. O se le quiere o se le odia. Otros dicen que hay que temerlo.

Su fama de hombre polémico lo persigue desde siempre. Unos lo tachan de duro, capaz de asegurar que «el error no tiene derechos». Otros dicen que, fiel a sí mismo, estuvo dispuesto incluso a «inmolar» su carrera por el bien de la Iglesia. En línea con la mística jesuítica de los soldados del Papa. Es un jesuita suaviter in modo, fortiter in re (suave en la forma y duro en el fondo). Más bien frío y capaz intelectualmente. Un hombre con profundas convicciones, que no se casa con nadie. Algunos le llaman el «apologeta de la fe». Siempre dispuesto a partirse la cara dialécticamente con quien sea por defender la Iglesia y los valores cristianos, desde sus tiempos del bachillerato (1964-1970) en el Pontificio Seminario Menor de Comillas (Cantabria).

En la Universidad de Valladolid obtuvo, en 1976, la Licenciatura en Filosofía y Letras. Cursó los estudios teológicos institucionales en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (1980). En la Theologische-philosophische Hochschule Sankt Georgen de Frankfurt del Main obtuvo el grado de doctor en Teología (1990) con una investigación ecuménica sobre W. Pannenberg y E. Jüngel.

Ingresó en el noviciado de la Compañía en 1974, recibió la ordenación sacerdotal en 1980 e hizo la profesión solemne en 1992. Su ascenso al estrellato clerical comienza en 1993, cuando es nombrado director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Desde ese puesto expedientó a muchos teólogos españoles y se ganó la confianza del cardenal de Madrid, que lo catapultó como la «cara mediática» de la Iglesia.

Chaves ratifica que las elecciones son el 9 de marzo

MADRID.- Manuel Chaves fue ratificado ayer por el Comité Federal del PSOE como candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, y confirmó que sus elecciones serán el 9 de marzo, lo que garantiza que las generales tendrán esa fecha.

El Comité Federal ratificó la candidatura por aclamación, con todos los miembros del Comité Federal aplaudiendo en pie.

Chaves pidió la palabra para agradecer esa ratificación, que entiende como un apoyo explícito del PSOE a su candidatura, a su persona y al partido en Andalucía. «Es la sexta vez que me presento, y ya van siendo muchas», dijo. Su experiencia, explicó, es que las elecciones se ganan «por muchas razones, pero sobre todo por una: tener un gran partido detrás, unido, cohesionado y con ganas de trabajar para cambiar cosas».

Zapatero tensiona al PSOE y le pide que no se confíe en la victoria

El líder socialista hace un doble llamamiento al PP para desterrar del debate político tanto el 11-M como la lucha contra el terrorismo

MANUEL SANCHEZ

MADRID.-
«Quiero deciros que estamos bien. Pero las elecciones de marzo no están decididas. Tenemos que sudar la camiseta, al menos tanto como la suda la mayoría de nuestros votantes cada día en su trabajo».

Este fue el mensaje interno que el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, quiso transmitir a los máximos dirigentes de su partido en el Comité Federal, para evitar el creciente sentimiento que cunde en el PSOE de que las elecciones de marzo serán un paseo para los socialistas.

Zapatero, que conoce esta sensación en su partido y que, sobre todo, es consciente de que los votantes de izquierda necesitan motivación extra para ir a las urnas, quiso tensionar con esta idea -que repitió en dos ocasiones- a su formación política, y le pidió que «no se confíe un minuto».

Y añadió: «Nosotros pensamos que hemos hecho una buena tarea, pero la palabra y la sentencia la firman sólo los ciudadanos».

Más allá de esta importante advertencia -en un Comité Federal donde se proclamaba por aclamación a Zapatero como candidato a la Presidencia del Gobierno-, el líder socialista hizo en una larga intervención un repaso de toda su labor en el Gobierno en esta Legislatura, así como de los temas más candentes de la actualidad política.

El mensaje político más importante fue el doble llamamiento al PP para que deje de utilizar el terrorismo, etarra o islamista, en el «combate político».

Sobre ETA, Zapatero estuvo muy contundente con la banda terrorista y muy condescendiente con el PP. Sobre la banda armada, el líder socialista afirmó que es «cobarde e incapaz», y dijo que ha demostrado en estos meses que «tenía tanta determinación para combatir la amenaza de ETA, como había tenido para intentar el final dialogado».

Sobre el PP, aseguró que espera que, ya al final de la Legislatura, «podamos tener un clima de mucha más confianza, de mejor relación para la unidad contra el terrorismo».

Pasar página

Igual mensaje usó para el 11-M. Lo resumió en una frase: «Nunca más el terrorismo, un atentado terrorista, en la confrontación política entre demócratas. Pasemos página».

También Zapatero habló del conflicto con Hugo Chávez, pero dando a entender que seguirá con su «diplomacia callada» y vaticinó que el problema se solucionará como se solucionó el de los españoles detenidos en el Chad.

Como norma general, Zapatero abogó porque «los españoles y sus líderes políticos podemos debatir y discutir con toda pasión dentro de España, y es muy conveniente que los españoles, fuera de España, nos defendamos unos a otros».

Tras la larga intervención de Zapatero, se pidió una docena de turnos de palabra que no derivaron en más que fijar posiciones políticas, o incidir en determinados asuntos, pero sin la más mínima crítica interna.

El PSOE, para bien o para mal, se presenta a las elecciones hecho una piña, sin tensiones internas y con un debate, construido por su líder y en torno a su líder, que ahora no tiene fisuras. Eso sí, Patxi López (PSE) cuestionó que el PP tenga voluntad de estar con los demócratas en la lucha contra el terrorismo; José María Barreda (Castilla-La Mancha) pidió al PSOE que se abrace a la bandera de la Constitución para contrarrestar el debate de los símbolos que quiere provocar el PP; Ramón Jáuregui mostró su preocupación por la situación de las empresas españolas en Latinoamérica y Joan Lerma se felicitó de cómo se ha resuelto la crisis del socialismo valenciano.

Zapatero sólo pudo acabar su intervención dando las gracias a todos por su inquebrantable apoyo.

Luego, Blanco anunció en conferencia de prensa que Zapatero será candidato oficial a partir del miércoles y que su proclamación será el domingo en Fuenlabrada (Madrid). Todo un paseo militar para Zapatero.

elmundo.es

Especial:

Lea el discurso íntegro de Zapatero.


LOS MENSAJES DEL SECRETARIO GENERAL

1. Elecciones. «Estamos bien, pero no nos vamos a confiar ni un minuto. Las elecciones de marzo no están decididas. Tenemos que sudar la camiseta, al menos tanto como la suda la mayoría de nuestros votantes cada día en su trabajo».

2. Gestión del Gobierno. «Hemos gobernado desde nuestros principios, los principios del socialismo democrático. Desde un proyecto de cambio sustentado en tres grandes pilares: los avances sociales, la modernidad y un profundo sentido de convivencia democrática».

3. Los pilares del futuro programa. «Educación, investigación, desarrollo, innovación, infraestructura y cambio climático».

4. Crisis con Venezuela. «Si mostramos respeto a todos los países, en nuestra forma de relacionarnos con el mundo, tenemos toda la autoridad para exigirlo. Ese respeto, y en la apuesta por la convivencia y lo que representa nuestro interés por Latinoamérica, nos determina a estar trabajando por recuperar el clima y la relación de confianza».

5. ETA. «Ha demostrado que es cobarde e incapaz, que sólo sabe usar la violencia, sin objetivo ni estrategia».

6. 11-M. «El compromiso solemne que adquiero en nombre del PSOE ante todos los ciudadanos es que nunca más el terror, nunca más las acciones terroristas en el combate político».

7. Xenofobia. «El Gobierno va a ser inflexible ante cualquier expresión de grupúsculos ultras o que practiquen la xenofobia».

8. Objetivos políticos. «Vamos a poner rumbo a tres claros retos: el pleno empleo, el liderazgo mundial en innovación y en Estado de Bienestar y en la profunda convivencia democrática».


Rubalcaba confirma a Blanco que será cabeza de lista en Cádiz

MANUEL SANCHEZ

MADRID.-
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó a última hora de la tarde de ayer que asume el ofrecimiento hecho por la federación socialista gaditana de encabezar la lista por esta provincia de cara a las elecciones generales del 9 de marzo de 2004.

Rubalcaba, como adelantó ayer EL MUNDO, estaba pensando «cuidadosamente» la oferta y, aunque le costaba dejar la circunscripción de Cantabria, por la que se presentó en las pasadas elecciones generales, sabía que tenía que asumir el vacío dejado en Cádiz por el fallecimiento de Alfonso Perales.

Según fuentes de la dirección del PSOE, a última hora de la tarde de ayer confirmó al secretario de Organización del partido, José Blanco, que si el PSOE de Cádiz lo aprueba en sus órganos internos, está dispuesto a encabezar dicha candidatura.

Blanco, tras la reunión del Comité Federal del PSOE celebrado ayer, no tuvo más que elogios hacia la figura de Rubalcaba, a quien catalogó como uno de los mejores políticos de este país. Según Blanco, para cualquier federación provincial del PSOE «es un lujo» poder contar con el ministro del Interior en sus listas.

El número dos del PSOE confirmó en la mañana de ayer que los socialistas gaditanos le habían hecho el ofrecimiento a Rubalcaba, así como otras muchas federaciones provinciales. No obstante, dio a entender que la decisión no estaba tomada definitivamente.

Los acontecimientos se precipitaron durante todo el día de ayer y, finalmente, Rubalcaba confirmó oficialmente que será el cabeza de lista por la provincia andaluza, algo en lo que también se ha empeñado muy especialmente el candidato a la Junta de Andalucía, Manuel Chaves

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