ECONOMÍA: LOS LADRILLOS YA NO TIRAN DE LA ECONOMIA

LOS LADRILLOS YA NO TIRAN DE LA ECONOMIA
Los expertos dicen que la desaceleración de la construcción, el motor de la economía de los últimos años, es más importante de lo que había previsto el Gobierno. El aterrizaje no va a ser tan «suave». A lo que hay que añadir la incertidumbre de la crisis financiera. De todo esto se ha olvidado Solbes en las previsiones de crecimiento para 2008.
F. Núñez y M. Gómez
Los primeros datos que se conocen apuntan a que la desaceleración de la construcción no es tan gradual y ordenada como había anunciado el Gobierno.Hasta ahora, el Ministerio de Vivienda, enfrascado en preparar el calendario de ofertas electorales, sólo ha facilitado los datos del primer trimestre. Pero empiezan a aparecer por goteo indicadores preocupantes: el Colegio de Registradores informa de una caída del 10,18% en la compraventa de viviendas en los seis primeros meses del año respecto al mismo periodo del año anterior; el de Arquitectos indica que el número de viviendas visadas se redujo un 35% en julio sobre el mismo mes de 2006; el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado la caída también en julio del número de viviendas hipotecadas en un 8% sobre el mes anterior; la Seguridad Social confirma que se ha moderado sustancialmente el crecimiento de los afiliados en la construcción (en el segundo trimestre de 2006 crecía un 10,3% y ahora sólo al 3,3%); y los datos de paro registrado indican que se ha destruido empleo en los últimos tres meses.
A todo esto, hay que añadir el anuncio de cierre de inmobiliarias y la caída de la recaudación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales que cobran las comunidades autónomas en las operaciones de compraventa de pisos. Y en fuentes del sector confirman que la construcción de viviendas está sufriendo ya un verdadero frenazo. Pero nadie se atreve a facilitar cifras, a la espera de las que comunique el Ministerio.
Todos estos indicadores son previos al pleno desarrollo del episodio de turbulencias financieras que estalló el 6 de agosto.
Así, en pleno proceso de «suave desaceleración», se ha producido una nueva crisis financiera en Estados Unidos, cuyo contagio ha llegado ya a Europa (sobre todo al Reino Unido) y de la que ningún gurú se atreve a pontificar sobre su alcance a la economía real. De momento, ya ha ocasionado problemas de liquidez con las consiguientes restricciones crediticias que han comenzando a aflorar.
En España, los expertos consultados son concluyentes: «parece descartado un ajuste brusco, pero la economía española es ahora mucho más vulnerable que hace un par de meses». En general, creen que nuestra economía está menos expuesta que otras. Sin embargo, si esta crisis alcanza a los socios europeos, nuestro principal mercado exportador, la situación no pintará como la ha dibujado el Gobierno en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para el año electoral de 2008, sobre todo cuando ya se nota un cierto cansancio en el consumo (ya se ve en la menor recaudación del IVA) a la espera de ver cómo afectaría la crisis crediticia a la inversión privada.
¿Se ajustan las previsiones económicas del Gobierno a esta nueva escenografía? Los expertos dicen que el cuadro macroeconómico, con que ha elaborado los Presupuestos para el próximo año, «es poco realista». Es más, según se señala en el Informe Económico y Financiero, presentado en las Cortes, el escenario «está basado en el informe de la posición cíclica de la economía española de marzo de 2007». Es el mismo cuadro que aprobó el ejecutivo a finales de julio, una semana antes de que estallara la crisis financiera. Y no se tiene en cuenta esta desaceleración que le llega al ladrillo, que ya no es tan suave, Sólo prevé un ambicioso aumento de la inversión del 3,8%.
Dos días después de la presentación en las Cortes de los Presupuestos Generales del Estado para 2008, el vicepresidente económico del Gobierno ha cuestionado las bases con que lo ha elaborado. El martes pasado manifestó encontrarse «tranquilísimo» con el crecimiento económico previsto del 3,3%. Y el jueves, en el Senado, expresó sus dudas admitiendo que el PIB podría crecer a finales de 2008 «por debajo del 3%» La media prevista por el ejecutivo para todo el ejercicio es del 3,3% , medio punto menos que el objetivo de 2007.
De los 93 folios que conforman el Informe Económico Financiero, entregado junto a los Presupuestos, sólo los cinco últimos evalúan las previsiones económicas para 2007-2008. En tres líneas se señala que «se considera que el impacto de las turbulencias financieras sobre el crecimiento va a ser limitado y que las bases del crecimiento mundial y europeo siguen siendo sólidas».
Este asunto se trata también en dos párrafos en la introducción de dicho informe, en los que se dice que «las incertidumbres y los riesgos han aumentado, siendo difícil realizar una valoración de la crisis, ya que ésta persiste a la altura de mediados de septiembre y aún no se puede evaluar su impacto sobre la economía estadounidense y mundial».
Y de lo que está ocurriendo ahora o de lo que va a ocurrir en 2008 en el sector de la construcción, se despacha en cinco líneas. Se indica que se prevén ritmos de aumento inferiores a los del resto de componentes de la formación bruta de capital «debido sobre todo a la prolongación de la senda de desaceleración gradual de la demanda de vivienda en un contexto de subidas de tipos de interés y precios todavía elevados de la vivienda».
El resto del informe trata de la situación económica española en los primeros meses del año cuando el Gobierno comenzaba a hablar de leve o suave desaceleración de la construcción y nadie pensaba en las primeras consecuencias de las hipotecas subprime norteamericanas y sus posibles efectos colaterales.
Los economistas consultados dicen que «es sorprendente que el Gobierno no haya modificado sus previsiones económicas. Además de las razones electorales, el Ejecutivo se ha agarrado a que por ejemplo la Comisión Europea no ha modificado el crecimiento para España cuando lo ha hecho para otros países de la UE». En este sentido, hace unos días, Rodrigo Rato, hasta ahora director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que este organismo iba a corregir a la baja las previsiones de crecimiento para España en 2007 y 2008.
En esta línea, el BBVA ya ha bajado su previsión inicial del 3,1% al 2,8% para 2008. Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos señala que «¡ojalá se llegue al 2,8%!, pero es más probable un 2,6%, con lo que el impacto en los ingresos del Estado será muy importante porque se han calculado con el 6,7% del crecimiento de PIB nominal previsto y eso significa decir adiós al superávit de las cuentas».
Los expertos dicen que «el panorama es muy incierto. Hay indicios de una mayor desaceleración en la construcción y, si se confirma, tendremos dos crisis de distinto tamaño y dimensión al mismo tiempo. Pueden convertirse en la peor de las coincidencias en estos momentos y será el empleo quien comience a sentirlo primero».
De hecho, se calcula que por cada vivienda de menos que se construya se pierden tres puestos de trabajo: dos directos y uno indirecto.
Fuentes del sector estiman que este año las residencias iniciadas disminuirán entre un 15 y un 20% frente a las que se edificaron en 2006. Esto significa unas 60.000 casas menos. Así las cosas, la caída en el ritmo de construcción se cobrará previsiblemente unos 180.000 empleos. Estas estimaciones son más negativas que las previsiones realizadas por la patronal Seopan a principios de año. Esta organización calculaba un aumento de entre el 5 y 6% en el volumen de edificación residencial para este año frente al crecimiento del 8,5% registrado en 2006. Aunque ya hay indicios, el retroceso para el sector, sin embargo, no llegará con intensidad hasta el próximo año. Por cada 100.000 casas que se dejarán de edificar, se destruirían 200.000 empleos.
Muchos promotores comienzan a pensar que el ajuste de la actividad va a ser mucho más brusco de lo que se pronosticaba pese al mensaje insistente del Gobierno, instituciones y agentes del sector de cómo la oferta se iría ajustando gradualmente a la demanda.
Hasta julio, el número de viviendas visadas bajó un 9,5% hasta las 448.991 con respecto al mismo periodo de 2006, una cifra razonable. Pero ha sido el desplome del 35% en los permisos para iniciar nuevas residencias en julio con respecto al mismo mes del año anterior lo que ha provocado bastante nerviosismo entre los empresarios.
Por si fuera poco, las 58.035 casas visadas en julio fue el registro más bajo alcanzado ese mismo mes desde 2000. Esta caída, según fuentes del sector, responde a la reacción de las empresas ante el agudo descenso que las ventas de pisos han sufrido en los últimos meses. «Muchos promotores han decidido posponer el inicio de nuevas promociones que tenían previstas a la espera de ver que ocurre con la demanda», reconoce un empresario.
Y es que el encarecimiento de las hipotecas por las reiteradas subidas de los tipos de interés y las incertidumbres sobre la evolución de los precios han aplazado la decisión de las familias de adquirir un piso. A esto hay que añadir las mayores exigencias de los bancos para otorgar créditos, así como las dudas sobre los efectos de la crisis financiera en el precio del dinero por la falta de liquidez.
Los más optimistas apuntan a una caída del 30% en la comercialización de pisos, cifra que puede ascender hasta el 60% en zonas costeras o en la periferia de las grandes ciudades.
En la Asociación de Promotores y Constructores prefieren ser cautos y esperar a ver cuál es la evolución en los próximos meses. A principios de año ya apuntaron que la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación, que encarece los costes de construcción, aceleraría la solicitud de visados hasta marzo y, por ende, provocaría un descenso importante en la segunda parte del año.
El temor de los constructores es que el parón de la actividad se convierta en un problema coyuntural. Y como más vale prevenir que curar, han pedido al Gobierno su respaldo y la aprobación de iniciativas de apoyo a la compra de vivienda para dar salida a los proyectos que tienen en marcha. El Ejecutivo, sin embargo, es más proclive a dinamizar el parque del alquiler y está dispuesto a adoptar incentivos para promotores siempre y cuando apuesten por dinamizar ese mercado.
Historietas de terror
TOM BURNS MARAÑON
Conozco a mis clásicos y conozco cómo operan los informativos de la BBC porque hace años trabajé en ellos. Sé como envían a un productor y a un periodista a alguna parte del mundo para hacer, con un equipo de cámaras local, tres o cuatro historietas de no más de dos minutos que sirvan para sucesivos telediarios. Son historias aparentemente intranscendentes que sin embargo pueden tener una carga profunda porque están bien investigadas, van al grano y, por regla general, dan en el clavo. Antes del verano, una de ellas se centró en el sector de la construcción en España. El guión era muy sencillo. Primero varios planos de un nuevo barrio que se estaba levantando a las afueras de Madrid y la explicación de que este ejemplo de urbanización masiva era uno de muchos en los alrededores de la capital. Después una entrevista a un emprendedor colombiano cuya pequeña empresa, que empleaba a una docena de paisanos suyos, estaba subcontratada por la constructora de las nuevas viviendas. El individuo, cuya empresa era el último eslabón en la cadena de construcción de los pisos, explicó que la fiesta se acababa. Ya no había trabajo y tenía que despedir a sus empleados. La historieta finalizó con una entrevista a Carme Chacón, ministra de Vivienda. Cuando el periodista de la BBC le preguntó por los nubarrones que ensombrecían el sector, ésta dijo que ese interrogatorio no tocaba y la historieta aparentemente intranscendente pasó a ser muy vista en internet. El brevísimo reportaje dio en el clavo porque explicó con claridad que España se enfrenta a un problema muy gordo. Ya es malo que con tanto construido la oferta sobrepasa con creces la demanda. Lo que es peor es que una enorme población inmigrante se queda en la calle. Peor todavía es que el Gobierno parece no saber que hacer.
CAMBIO DE CICLO
EL PP ANUNCIA DOS MILLONES DE PISOS, LA MITAD A 160.000 EUROS
Las viviendas, de unos 80 metros cuadrados, se construirían en las áreas metropolitanas y en ciudades medias dentro de un Acuerdo Nacional con ayuntamientos, autonomías y empresas.
Francisco Núñez
El presidente de los populares, Mariano Rajoy, anunció ayer que el proyecto que presentará su partido en materia de vivienda para las elecciones de 2008 prevé la construcción de dos millones de viviendas en los cuatro años de legislatura.
En su discurso de clausura de la Conferencia de Vivienda, el líder del PP prometió que la mitad de esos pisos, que contarán con una superficie de referencia de 80 metros cuadrados, tendrán un precio máximo de 160.000 euros (sale a 2.000 euros el metro cuadrado). Se construirán en áreas metropolitanas y ciudades medias. Todo ello, según Rajoy, dentro de un Acuerdo Nacional de Viviendas que implique a todos los agentes, desde las comunidades autónomas, los ayuntamientos y empresas. «Al sector privado le vamos a exigir precios asequibles y a los ayuntamientos y a las autonomías que acorten los tiempos de tramitación para que los desarrollos urbanísticos sobre suelo nuevo se efectúen en dos años».
En este sentido, Juan Costa, coordinador del programa electoral del PP, señaló la revisión de la financiación local para incentivar a los ayuntamientos para que «trabajen y contribuyan en la generación de suelo asequible para la construcción de viviendas asequibles».
Costa amplió después de la Conferencia otras de las medidas expuestas por Rajoy. Entre ellas, se refirió a una «fuerte reducción de los impuestos sobre la vivienda», aunque no quiso confirmar si el PP prepara en su reforma fiscal la ampliación de las deducciones por vivienda.
Concretamente, Costa habló de una reducción del IRPF, para aliviar la situación de endeudamiento de las familias; una exención en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), la aplicación de un tipo superreducido de IVA a todas las viviendas que no excedan de 160.000 euros, o la reducción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP).
Asimismo, manifestó también las apuesta por desarrollar desde el Instituto de Crédito Oficial (ICO), en colaboración con entidades financieras, sistemas de garantías y seguros para proteger a las familias con menores ingresos de las subidas de tipos de interés, así como de promover productos financieros innovadores que aporten más estabilidad a estos particulares a partir de una mayor transparencia e información más completa de los riesgos reales de los créditos contratados.
Por otro lado, el PP prevé establecer sistemas de conversión de hipotecas de tipo variable a tipo fijo con coste limitado, aprovechando la capacidad y los instrumentos financieros a disposición del Estado, así como eliminar el vacío legal en que se encuentran las empresas reunificadoras de crédito y crear un registro de empresas que aumente la transparencia del sector.
Por otro lado, en las conclusiones de la Conferencia, que pasarán a engrosar el programa electoral, se incluye también el establecimiento de nuevos modelos de protección que faciliten el acceso de las familias a la vivienda como la potenciación de los pisos de precio limitado (una mezcla entre vivienda protegida y libre), o el establecimiento de ayudas adicionales y deducciones especiales a familias con hijos que cuenten con rentas entre 3,5 y 7,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
El documento también menciona la subsidiación de los tipos de interés hasta 10 años en función de la desviación del Euribor y según las condiciones de los préstamos, los ingresos y las contingencias personales. También se citan programas específicos para los mayores y discapacitados, como la permuta de viviendas libres por las de protección pública ajustadas a sus circunstancias personales, que les permitirán además obtener rentas complementarias.
A lo largo de su intervención Rajoy precisó que el acceso a la vivienda es un problema «difícil de resolver», si bien, indicó que no es necesario «ningún plan estrella de cartón piedra», en relación al Plan de Ayuda a la Emancipación y Fomento del Alquiler. En este sentido, apuntó que «los juegos florales y las tonterías se las dejamos a otros, que han demostrado ser unos maestros». «Lo que ha ocurrido es una broma», sentenció.
El PP apuesta por la compra de la vivienda y el PSOE por el alquiler.
Discurso íntegro de Mariano Rajoy en www.elmundo.es/
El MUEBLE Y LA MADERA MIRAN AL EXTERIOREl parón de la construcción fuerza al sector a tener que buscar otros mercados y a ofertar nuevos valores al consumidor.
Rosa Marcos / Valencia
La ralentización de la construcción también afectará a la madera y al mueble. A menos viviendas, menos puertas, suelos para cubrir, ventanas, revestimientos en general y, por supuesto, menos estancias que amueblar. Ambos sectores están en una situación de «readaptación» pero sus caminos son distintos.
De momento, la madera mantiene su actividad, ya que ahora se están equipando las viviendas vendidas hasta este año, pero espera notar los primeros efectos para mediados de 2008. Se prevé que en esta fecha la demanda de madera para obra nueva caiga un 20% en el mercado nacional.
Para contrarrestar esta previsible caída del consumo nacional, el sector trabaja en tres frentes: Fomentar las exportaciones, crecer en el mercado de las reformas y potenciar el uso de la madera tanto en la construccción como en la decoración de casas y de edificios públicos y privados.
La patronal de la madera (Confemadera) va a lanzar para 2008 la marca «Puertas de España» con el objetivo de romper con la primacía de ventas nacionales y dar el salto al extranjero. «Empezaremos por dos plazas importantes como son Rusia y Estados Unidos, y desarrollaremos diversas misiones en ellos», indica el secretario general de la entidad, Francisco Pons.
En su opinión, esta nueva etiqueta, junto al potencial de España como país transformador de la madera, también les ayudará a reforzar las actuaciones en el canal del contract (decoración integral de instalaciones públicas y privadas como aeropuertos, hoteles o residencias).
En el ámbito nacional, el sector prevé subrayar las cualidades de la madera (natural y aislante, entre otras) para posicionarlo como un material idóneo que cumple con las exigencias del nuevo Código Técnico de Edificación. Para ello, se dirigirán a quienes marcan las tendencias, arquitectos, interioristas, decoradores y constructores para que vean las diferentes posibilidades de la madera y la incluyan en sus proyectos como un valor añadido. «Hay que convertir la madera en un elemento de moda», afirma Francisco Pons. Una idea que centrará la próxima feria del sector Fimma-Maderalia, que tendá lugar en noviembre en Feria Valencia.
Asimismo, ante la nueva caída de la construcción, las empresas miran hacia el mercado de la reforma, que tiene un gran potencial sobre todo por el tirón de las puertas blindadas y los suelos laminados. En el primer caso provocado por la sensación de inseguridad generada ante la oleada de robos violentos que aparecen a diario en los medios. Respecto a los suelos laminados, el incremento de demanda se ha producido por la popularización de sus precios y la mayor facilidad de colocación.
La hipoteca
En el sector del mueble español, pese a la recuperación de las exportaciones, el futuro se ve matizado por la tendencia alcista de las importaciones. La entrada de mueble italiano y de China principalmente han restado cuota de mercado a la industria interior y las ventas nacionales han llegado a su límite.
A esto se une la subida de las hipotecas. El elevado endeudamiento de las familias por la escalada del Euribor (índice de referencia para la mayoría de los préstamos hipotecarios) está congelando la decisión de compra de muchos españoles. Según fuentes solventes, en los últimos tres meses algunos comercios han registrado un 40% menos de entradas de clientes.
La industria apunta que la única salida está en incrementar las ventas al extranjero y en entrar en el negocio del contract aprovechando el desarrollo de los países del Este, Emiratos Arabes y Marruecos.
TELECOMUNICACIONES
EL TRAFICO DE DATOS DISPARA EL NEGOCIO DE LAS OPERADORAS
El envío de SMS o de contenidos multimedia a través de los móviles se populariza y, a pesar del recorte de tarifas, contribuye a que las compañías disparen sus ingresos.
Ana Lorenzo
La dura competencia fuerza a las operadoras a lanzar ofertas agresivas, que incluyen, entre otros ganchos, la gratuidad para un determinado número de envio de mensajes o SMS. Esa rivalidad, sin embargo, no merma los ingresos que las compañías obtienen por el negocio de tráfico de datos.
Del total de lo que facturan las operadoras móviles en España -3.748,28 millones de euros-, los ingresos que se anotan por esa actividad representan ya un 11,43%, según los últimos datos disponibles por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) y que se refieren al cierre del segundo trimestre de este año. La cifra es un 7,8% superior a la del mismo periodo del año anterior y supone, además, la segunda fuente de entrada de dinero para Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo, Euskaltel y las nuevas marcas virtuales como Happy Móvil o Carrefour Móvil.
El tráfico de llamadas de móviles a la red fija nacional ya se sitúa por detrás de los ingresos obtenidos por los SMS. Un hecho que las operadoras achacan a la enorme demanda de un servicio cuyas tarifas han ido reduciéndose y ganando en popularidad.
La propia CMT considera que el ingreso medio por el envío de un mensaje entre abonados es de 9,24 céntimos de euro, una cifra que alcanzaba los 11,13 céntimos al término del primer semestre del año pasado.
Este boom de la mensajería, acorde con la elevada tasa de penetración de la telefonía móvil en España y que ya alcanza el 105,5% -el número de líneas de este servicio de comunicaciones supera los 47,16 millones- es cada vez más lucrativo para las operadoras por los nuevos servicios de valor añadido y por el tirón, principalmente, de los mensajes MMS, que además de texto incluyen imágenes, sonido o vídeos. Los datos del regulador lo corroboran: la facturación de los MMS es ya más del doble que hace dos años y alcanza los 27,96 millones de euros. Mientras, la transmisión de datos cortos de valor añadido supone casi la mitad de los ingresos registrados por el tráfico de datos, y suma, según la CMT, los 155,23 millones.
Los MMS entre abonados, mucho menos extendidos todavía, amagan con ser una fuente inagotable de ganancias. Sobre todo si los envíos se realizan a redes internacionales. Sirva de prueba que sólo en un año, el ingreso por mensaje ha pasado de 88 a 148,26 céntimos de euro.
Al calor del negocio de la mensajería móvil también ha contribuido la actividad viajera de los usuarios,proclives al envío de SMS como forma más cómoda a la hora de dar señales de vida. Es en este capítulo donde las tarifas por uso del teléfono móvil en el extranjero, consideradas excesivas por la Comisión Europea, han contribuido a llenar más los bolsillos de las operadoras españolas. La actividad proporcionó al sector 11,22 millones de euros sólo en el segundo trimestre de 2007, una cantidad que se disparó más de un 200% con respecto a la del mismo periodo del año anterior, de acuerdo con las últimas estadísticas manejadas por el organismo regulador.
La partida obtenida con las llamadas en itinerancia, en cualquier caso, podría sufrir el impacto del nuevo reglamento comunitario con el que se ha pretendido eliminar todo exceso en las tarifas que las operadoras aplican por llamar desde el exterior. Una medida que puede recortar beneficios para las compañías y, en especial, para las de estados receptores de turistas como España. Bruselas exige que realizar una comunicación dentro del país que se visita tenga un coste máximo de 0,33 céntimos de euro el minuto, sin incluir el IVA. Si se llama al país de origen desde el extranjero, el coste ha de suponer un desembolso máximo de 0,49 céntimos, y, si se recibe una llamada, el precio no ha de sobrepasar un cargo de 0,165 céntimos. Hasta junio, el tráfico de llamadas en itinerancia internacional supuso para las operadoras 178,78 millones de euros, unos 10 millones más que al cierre del segundo trimestre de 2006, según la CMT.
EL LUCRO DE LAS CONSULTAS TELEFONICAS
Desde que en 2003 se liberalizara el sector de la información telefónica, y este servicio dejase de ser gratuito, poco a poco ha ido convirtiéndose en un filón de ingresos para las operadoras.
Según los últimos datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), la facturación alcanzó los 28,85 millones de euros al término del segundo trimestre de 2007, un 3,5% más que en 2006 y hasta un 20% superior al registrado sólo dos años antes.
A pesar de la irrupción de más de medio centenar de números de información, Telefónica es quien se lleva el gato al agua. Es el 11888, heredero del extinto 1003, y que entre mayo y junio de 2007 logró facturar más de la mitad del negocio. Un hecho que responde a que la operadora recibió, ni más ni menos, que 10,03 millones de llamadas. Este, sin embargo, no es el único servicio de consultas que ofrece la compañía que preside César Alierta. Ingresó otros 8,39 millones de euros por esta actividad. Su principal competidor es Telegate, el primer operador especializado tras el fin del monopolio del 1003. A través del 11811, consiguió en el segundo trimestre unos ingresos de 3,10 millones, prácticamente los mismos que un año atrás.
La irrupción de los SMS han repercutido en gran manera en el negocio, después de que el número de mensajes por consultas se disparase hasta los 1,136 millones.
OPINION
Al final seguirá fallando la oferta
FELIX BORNSTEIN
Las ayudas fiscales al alquiler de vivienda son relativamente recientes. Las inauguró la Ley 18/1991, de 6 de junio, en un momento en que el valor de la propiedad inmobiliaria estaba empezando a alcanzar, por vez primera en nuestro país, la dimensión de un boom especulativo, si bien ahora, comparado con los precios actuales, casi nos parece del tamaño de una pelota de ping-pong. La Ley 18/1991 apostó sin mucha confianza por la alternativa del arrendamiento desde el lado de la demanda, a través de unas deducciones en la cuota del IRPF previstas sólo para rentas familiares de cuantía limitada y con un tope muy modesto: 75.000 pesetas era el importe máximo de la deducción. La reforma del IRPF acometida por el Gobierno del PP en 1998 suprimió este beneficio.
Ahora el Gobierno recupera las ayudas al alquiler, pero lo hace con tal «potencia de fuego» (deducciones similares a las establecidas para la compra, más subvenciones directas al inquilino) que pueden crear más problemas que los que intenta resolver. Porque el mercado de alquiler de viviendas está enrarecido por un severo estrangulamiento de la oferta. Intervenir en el mercado con estímulos casi exclusivos sobre la demanda no hará más que trasladarlos a los precios del alquiler y encarecer su importe. La ministra Chacón es bienintencionada, pero apenas refuerza la posición jurídica del arrendador, que es lo que más conviene al mercado.
El problema de escasez de oferta es de tal envergadura que ni siquiera las vigentes medidas fiscales en su apoyo han podido contribuir a su expansión y a modificar las preferencias hacia el alquiler frente a la aplastante inclinación de los españoles por la vivienda en propiedad. Y ello a pesar de los sustanciosos estímulos concedidos al propietario, ya que, para éste, los beneficios fiscales no consisten en porcentajes fijos sobre la cuota del IRPF, como sucede con las deducciones, sino que actúan sobre las bases tributarias, disminuyendo la progresividad del IRPF. Aún así, la oferta de alquileres sigue sin responder al poderoso incentivo (desde 2003) que significa la reducción del 50% del rendimiento neto obtenido por el arrendador (del que no disfrutan los propietarios de locales). Como tampoco parece haber causado mucho efecto la disposición (inaugurada en 2007) que cifra en el 100% el porcentaje de la reducción si la vivienda se cede en arrendamiento a jóvenes comprendidos entre 18 y 35 años de edad.
Una regulación eficiente del mercado del alquiler no pasa, en mi opinión, por la concesión de ayudas fiscales o subvenciones. La escasez de oferta se debe a la especulación de los últimos tiempos en el mercado inmobiliario, pues ningún propietario arrienda por un mínimo de cinco años (como establece la Ley de Arrendamientos Urbanos) si puede vender el inmueble a corto plazo y realizar una gran plusvalía. Paradójicamente, la desaceleración actual de los precios puede conseguir lo que hasta ahora ha sido imposible con la concesión de beneficios fiscales. Por otro lado, el gran retraso en la tramitación de los juicios de desahucio por falta de pago deja en una indefensión medieval a los propietarios frente a inquilinos falsarios o morosos, que, por si fuera poco, cuando al fin desalojan la vivienda dejan entre sus paredes las huellas de su barbarie. El remedio no es modificar la legislación procesal, como pretende la ministra, sino cumplir y hacer cumplir las leyes con rapidez y garantías para todas las partes por una Administración de Justicia digna de tal nombre que en nuestro país continúa brillando por su ausencia. De todas las medidas propuestas, sólo la reforma de los actos de comunicación del juzgado con el inquilino demandado agilizará los procesos de desahucio. En todo caso, las últimas decisiones del Gobierno contravienen los principios fiscales que hasta ahora decía profesar: no respetan la equidad entre los contribuyentes, se apartan del principio de neutralidad en la toma de decisiones económicas por los particulares y complicarán la gestión del IRPF, dificultando la persecución del fraude tributario que resulta inherente a la extensión generalizada de beneficios fiscales subjetivos.
Félix Bornstein es abogado
DINERO FRESCO
Un día insaciable donde el Estado pone más dinero
Carlos Segovia. (»España es un lastre y nos impide alcanzar la prosperidad que nos merecemos». Joan
Justo en la semana en que el Congreso aprobaba una nueva Ley del Cupo mejorada para el País Vasco y recibía unos Presupuestos que catapultan a Cataluña al primer puesto de inversión estatal preferente, Ibarretxe lanzaba su guante y Montilla votaba en contra de condenar el vandalismo contra los Reyes y a favor de que Cataluña sea «lo que el pueblo catalán se proponga».
De qué hablaban el viernes el presidente de Coca-Cola España, Marcos de Quinto, y el consejero de Carrefour, Javier Campo, tras la reunión de empresas de gran consumo del pasado viernes en Barcelona? Pues, de lo que habla todo el mundo de los negocios. De la incertidumbre económica y si la desaceleración será suave o no. Las grandes marcas saben lo que suele pasar si las cosas van mal. Primero sufren los que venden muebles y electrodomésticos, después el textil, y luego siguen los demás.
¿De qué hablaban también en Barcelona el presidente del coloso Suez-Gaz de France, Gérard Mestrallet, y sus amigos de La Caixa, pues de lo hablan los del mundo energético y de abastecimiento de agua. Que aumenta la demanda y los precios y que es el momento de renovarse y crecer o morir.¿Y qué hacían mientras los dos dirigentes autonómicos más poderosos de España? El lehendakari,Juan José Ibarretxe, desafiaba esa mañana al Estado planteando su consulta en plena vigencia de las amenazas de ETA. Y el presidente de la Generalitat, José Montilla, oprimía a las 13.40 horas el botón de su escaño para votar «no» a esta propuesta de resolución del Partido Popular: «El Parlamento de Cataluña condena de forma unánime los ataques y las ofensas que se vienen produciendo en Cataluña por parte de grupos radicales contra los Reyes de España». ¿Cómo podía votar en contra el socialista cordobés a esta propuesta?
Pues porque prefirió, de acuerdo con sus compañeros de escaño Josep Lluís Carod-Rovira, Joan Saura, y el de la fila de atrás, Artur Mas, votar afirmativamente este otro texto: «El Parlamento catalán manifiesta que el futuro del pueblo catalán será el que éste se proponga de manera democrática, pacífica y constructiva. En este sentido, como país que ha sufrido la persecución de sus símbolos nacionales, el Parlamento hace un llamamiento a respetar los símbolos institucionales. Al mismo tiempo expresa la necesidad de que la respuesta a estos hechos por parte de las instancias judiciales, mediáticas y políticas no sea desproporcionada».
Por tanto, Ibarretxe se lanzaba a una consulta ilegal que puede abrir la vía de una secesión y Montilla se negaba a condenar la quema de la imagen de los Reyes y mantenía su Tripartito por una senda más que federalista. Un día insaciable para los mandarines autonómicos justo en la semana en que la Hacienda española ha hecho público que País Vasco y Cataluña son los territorios donde más dinero invierten los españoles.
Pedro Solbes desveló el pasado martes a regañadientes que Cataluña recibirá en los Presupuestos de 2008 4.347 millones de euros en proyectos de infraestructura, por encima de Andalucía y siete veces más que Extremadura. Y eso como aperitivo de los 30.000 millones que recibirá Cataluña hasta 2013 gracias al Estatut.
Joan Ridao, portavoz de Esquerra, había advertido que sólo apoyaría los Presupuestos del Estado si daba 4.300 millones a Cataluña, pero daba a entender que se conformaría con 4.000. No ha tenido que regatear. Aún así, Ridao afirmó el pasado jueves en el debate de Orientación General del Parlamenteso de que «España es un lastre».
También ese día, Solbes presentó en las Cortes la renovación continuista de la privilegiada Ley del Cupo vasco entre elogios de los diputados del PNV y Eusko Alkartasuna. El Concierto Económico y el llamado Cupo (grosso modo lo que el País Vasco aporta al Estado por competencias que éste mantiene en su territorio) está permitiendo a esta comunidad disfrutar del mayor superávit del Estado en las cuentas públicas y con una posición financiera envidiable para el resto. Incluso, en el texto aprobado por el Congreso con la sola abstención del PP, se concede a Euskadi el derecho a recibir más dinero adicional por medidas, tipo Ley de Dependencia, que vaya impulsando el gobierno central, corriendo el riesgo de que la UE -que cada vez entiende menos el sistema foral- dé otro bofetón al Concierto vasco.
Pero de nada parece estar sirviendo esta «política bonita» de Zapatero de satisfacer reivindicaciones y primar financieramente a las dos comunidades más reivindicativas. Al contrario, quieren más y las tensiones nacionalistas no están contribuyendo precisamente al clima de confianza para los inversores que tanto necesita cualquier país en tiempos como el de esta crisis internacional de restricción crediticia. Por primera vez en mucho tiempo, el bono alemán se ha apreciado hasta 13,6 puntos básicos con respecto al español en esta crisis financiera. Ya no van a la par, pese a estar ambos bajo el paraguas del euro. No es una diferencia relevante, de momento, pero muestra que el inversor internacional empieza a mirar con lupa donde ponen el dinero.
El presidente del Gobierno afronta la recta final de la legislatura con el Estado inestable, con cuatro segundos de audiencia máxima ante el presidente de la primera potencia del planeta y, por primera vez en su mandato, con curvas en la economía. Tampoco contribuye a su credibilidad que el Euribor haya alcanzado un nuevo máximo en septiembre, cuatro semanas después de que el presiproclamara esto en El País: «En mi opinión, los tipos de interés y el Euribor deben haber tocado techo».
Tampoco ha entusiasmado en Francfort, en la sede del Banco Central Europeo, que el jefe del Gobierno español vaya diciendo por ahí que la independiente institución europea no va a subir más el precio del dinero. Mal asunto, porque en tiempos difíciles, la inversión busca los países donde más seriedad y confianza encuentra.
Tampoco son tiempos en que las familias den el mayor alimento al menos famélico. Cierto es que cuanto más se desarrollen las infraestructuras de Cataluña y País Vasco mejor para la economía nacional, pero otros lo necesitan tanto o más. Solbes se defiende relativizando el impacto territorial de las grandes obras públicas y recordando que José Bono decía que las autovías y el AVE en La Mancha sólo servían para que los turistas pasaran más rápido de largo. El humor, que no falte ni en esta época.
carlos.segovia@elmundo.es
MAL NEGOCIO DE ARENILLAS
El vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos Arenillas, cumple esta semana tres años en el cargo tras pertenecer los 17 anteriores al grupo CIMD, propietario de la firma Intermoney. Arenillas tiene aún mucho que aclarar sobre su gestión en la CNMV (no hay más que ver las fotos de esta página), pero hay que reconocerle que hizo algo correcto cuando asumió el cargo que le ha costado muy caro. Justo hace tres años vendió todas sus acciones en CIMD por incompatibilidad con su nuevo puesto. El resultado es que él, uno de los cinco fundadores, se pierde ahora los mejores beneficios de la historia de Intermoney. La razón es que la firma ha vendido su 1% en Bolsas y Mercados Españoles con unos beneficios extraordinarios de 11,1 millones -podían haber sido más- trasladados a dividendos. Arenillas era uno de los accionistas destacados, así que ha perdido una fortuna.
MIGUEL NO SE 'SOLBESTIZA'
El asesor monclovita en la sombra, Miguel Sebastián, rompe su silencio y en debatecallejero.com reconoce que sigue en política -gestiones para el presi y para el programa del PSOE-, pero sólo por «unos meses», así que se descarta como ministro si ZP gana. Al ver poco eco internauta en su blog bromea así: «¿No me estaré solbestizando? (facultad de anestesiar al lector o al oyente a los 5 minutos de intervenir)». Pero no anestesia. Al revés, provoca asegurando que la crisis crediticia puede ser ¡positiva! para España: «Los tipos de interés no van a subir, e incluso podrían bajar. Habrá moderación salarial, clave para la generación de empleo. Las empresas ahorrarán más y mejorarán su eficiencia y España puede convertirse en un país refugio para la inversión extranjera por su solvente sistema financiero». Y felicita, por una vez, a Solbes por el inusual ataque de éste al PP por la herencia de 2004.
FG, LA CNMV Y BOTIN
Los bonos del Santander para financiar su cercano e histórico asalto al ABN Amro siguen dando que hablar. El banco cántabro no habrá visto con agrado aparecer en el rincón del inversor de la CNMV con la advertencia de que ojo con la emisión, que puede ser rentable, pero que no es un depósito, sino una compra de acciones con sus riesgos. La responsable de inversores en la institución, Rosa Rodríguez no se ha cortado con Botín, pese a su reciente reunión en mangas de camisa con ZP, aunque se le adelantó el BBVA, que ya había enviado una circular a su clientela advirtiendo de lo mismo. En el banco vasco niegan que sea una guerra, sino una práctica normal, pero ya quisieran que todos los días fueran como el 27: Botín en el rincón, mientras su jefe, Francisco González (FG) -en la imagen-, disertaba en el Ritz-Carlton de Washington ante el mismísimo Ben Bernanke en una reunión internacional bancaria.





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