e-pesimo Auxiliar 1

Auxiliar1, Auxiliar2, Auxiliar3 y Auxiliar4 son Blogs auxiliares de epesimo y de e-pesimo

Actualización de madrugada

Mi foto
Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

domingo, 19 de agosto de 2007

ECONOMÍA: De la 'burbuja' inmobiliaria en EEUU a la crisis bursátil mundial/ Pánico en el parqué ante el crack por la crisis crediticia/ Así nació



PANICO EN EL PARQUE / La concesión de hipotecas 'basura' a norteamericanos con escasos recursos afecta hoy a ahorradores de la otra punta del planeta / El riesgo se ha propagado a través de los fondos de inversión
De la 'burbuja' inmobiliaria en EEUU a la crisis bursátil mundial

El colapso del negocio de la vivienda en zonas costeras del país ha acabado salpicando a todos los mercados y amenaza a la economía

PABLO PARDO. Especial para EL MUNDO

WASHINGTON.-
Las hileras de casas con el cartel de Sale ( Se vende) que en marzo bordeaban las carreteras de Cocoa Beach, en Florida, han llegado a las Bolsas de todo el mundo y creado el pánico. Esta es la secuencia de eventos de este peculiar efecto mariposa que hace que el colapso inmobiliario de las zonas turísticas de estados como Florida y Arizona esté amargando el agosto del sistema financiero mundial.

¿Qué es una hipoteca de alto riesgo o una hipoteca basura o una hipoteca subprime?

Las tres son la misma cosa. En EEUU, cada persona tiene un rating crediticio, es decir, una calificación de su riesgo, igual que si fuera una empresa. Se trata de un sistema de puntos, que va de 300 -lo que indica que la garantía de que esa persona devuelva un crédito es cero- hasta 850. Los créditos subprime se conceden a gente que suele estar por debajo de 620. En otras palabras: personas con escasos recursos, o que ya han suspendido pagos antes (en EEUU, la patria del endeudamiento, la gente puede declararse en suspensión de pagos) o -y esto es algo que en Europa nos suena completamente exótico- que nunca se hayan endeudado, con lo que no tienen historial crediticio.

¿Cuál es el riesgo en esas hipotecas?

Múltiple. Con ellas, los bancos están prestando a gente poco solvente. Para aumentar el riesgo todavía más, las entidades no suelen comprobar si los tomadores de esas hipotecas dan información veraz al solicitar sus créditos. Por ejemplo: no comprueban que los ingresos que afirman tener sean verdaderos. Además, las hipotecas de alto riesgo son a tipo variable, algo poco frecuente en EEUU. El cálculo de los intereses de esos créditos es realmente esotérico. Normalmente, hay un periodo de carencia de dos años en los que el tipo permanece constante. A continuación, sólo si uno tiene un doctorado en Ciencias Exactas, y mucho tiempo libre, puede saber lo que le van a cobrar. Como consecuencia, muchos tomadores de estas hipotecas se encuentran con saltos de tres o cuatro puntos en los intereses. En otras palabras: una hipoteca puede pasar de costar 400 dólares al mes (casi 300 euros), a 800. Mejorando lo presente, hay créditos en los que el interés se revisa mes a mes. La subprime media es de 50.000 dólares (37.100 euros).

¿Qué son las hipotecas jumbo?

Son hipotecas por más de 417.000 dólares (310.000 euros), que en teoría se usan para comprar viviendas calificadas oficialmente como «de lujo».

¿Qué hace el banco una vez que un cliente suscribe una hipoteca?

La tituliza, convirtiéndola en bonos, que, a su vez ,vende en el mercado de deuda.

¿Qué papel juegan las agencias de rating y los reguladores?

Las agencias de rating califican la solvencia de esos bonos. El problema es que sus clientes son los emisores de esa deuda, con lo que, al menos en teoría, tienen un incentivo para dar mejor calificación de la que las emisiones se merecen. Al mismo tiempo, en EEUU hay dos gigantescas empresas privadas, pero garantizadas por el Estado, llamadas Fannie Mae y Freddie Mac, que también titulizan hipotecas, siempre que éstas no sean jumbo, o sea, superiores a 417.000 dólares.

¿Y los hedge funds?

Los hedge funds compran bonos hipotecarios, frecuentemente con dinero prestado por los propios bancos en créditos en los que usan otros bonos -hipotecarios, pero también de empresas- como garantía. Frecuentemente, los hedge funds compran y venden los bonos sin que éstos lleguen a estar en su propiedad nunca. También hay entidades que reempaquetan esos bonos en otros productos financieros más complicados, que el propio George Soros -el financiero más famoso del mundo- ha llegado reconocer que «ni yo mismo entiendo». Una muestra de la complejidad de Wall Street es que, desde 2003, los bancos de inversión cada vez contratan a más licenciados en Físicas y en Astronomía para crear y operar esos productos financieros.

¿Qué son los fondos cuantitativos?

Los fondos cuantitativos son los que hacen lo que se llama trading algorítmico. En otras palabras, utilizan sistemas informáticos automáticos para decidir cuestiones tales como la cantidad y precio de los activos que compran o venden, o, incluso, el momento en el que los adquieren y se deshacen de ellos. En momentos de gran volatilidad, como ahora, esos sistemas son extremadamente peligrosos.

¿Por qué han explotado ahora los problemas?

Las burbujas inmobiliarias se diferencian de las bursátiles en que estallan de forma muy lenta, dado que no es posible desprenderse de una casa con la misma facilidad con la que se da una orden de venta de una acción. Pero los problemas arrancan de 2004, cuando la Reserva Federal empezó a subir los tipos de interés, lo que encareció el coste de las hipotecas. Ahora, por un lado, está la gente que no puede, simplemente, pagar las letras del banco. Por otro, los tenedores de bonos que se dan cuenta de que el garante de sus títulos -que la gente pague la hipoteca- no existe. Finalmente, los productos financieros creados por los bancos y hedge funds son tan increíblemente complejos y heterogéneos que en una situación de liquidez reducida no encuentran comprador. Eso crea tremendas minusvalías agravadas por el hecho de que nadie sabe exactamente cuánto ha perdido en esos activos.

¿En qué ha consistido la bajada de tipos de la Reserva Federal?

La Fed ha bajado el tipo de descuento, que es una especie de línea de crédito directa que se concede a los bancos, y ha ampliado el plazo de esos créditos, de las 24 horas habituales a un mes. En realidad, éste es un sistema que los bancos estadounidenses apenas utilizan. Según The Wall Street Journal, hasta el 15 de agosto la Fed tan sólo había prestado 21.000 millones de dólares (15.600 millones de euros) por este sistema. Es una cifra minúscula si se compara, por ejemplo, con los 94.800 millones de euros inyectados en el mercado en operaciones de mercado abierto por el Banco Central Europeo el 9 de agosto.


PANICO EN EL PARQUE / Medidas de choque
Bernanke se enfrenta al mayor reto desde su llegada a la Fed

Algunos analistas creen que la medida tomada este viernes será insuficiente para atajar el problema

LARRY ELLIOTT. The Guardian/EL MUNDO

LONDRES.-
El miércoles 15 de agosto, en medio de una semana tumultuosa para los mercados financieros internacionales, William Poole, uno de los 12 hombres responsables de fijar los tipos de interés estadounidenses, negó importancia al temor de que la crisis del mercado de la vivienda en EEUU fuera a arrastrar a la economía norteamericana y afirmó que tendría que producirse «una catástrofe» para que el banco central se sintiera empujado a reducir los tipos de interés con carácter urgente. Menos de 48 horas después, la catástrofe se había producido. Llegaba la hora de la verdad para el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke.

El viernes, antes de la apertura de Wall Street, la autoridad monetaria se vio obligada a intervenir para tranquilizar unos mercados financieros mundiales presa del pánico. Al tiempo que diagnosticaba que los riesgos para el crecimiento de la economía se habían «incrementado de forma considerable», la autoridad monetaria reducía su tipo de descuento para los bancos con problemas de liquidez para prestar dinero. Y dejaba caer que reducirá los tipos de interés oficiales en su reunión del mes que viene.

A este lado del Atlántico, el Banco Central Europeo (BCE) ya había dejado claro que el incremento de tipos previsto para septiembre está en cuarentena. Y aunque el Banco de Inglaterra ha guardado silencio, se ha enfriado la perspectiva de que encarezca el dinero hasta el 6% de aquí a final de año. Para Nick Parsons, director de estrategia de mercados de NAB Capital, «la Reserva Federal tenía que dejarse ver haciendo algo, en respuesta a la incapacidad de los mercados de dinero para reaccionar».

«Reducir el tipo de descuento tendrá un impacto escaso a efectos prácticos pero prepara el terreno para una reducción de los tipos de interés el 18 de septiembre», explica. Para los operadores de Londres y Nueva York, la decisión de la Reserva Federal ha sido como un reconstituyente absolutamente necesario al final de una semana de negros augurios. Pero no está claro que la medida sea suficiente para solventar la crisis.

Desde el lunes, se habían alimentado esperanzas de que las grandes liquidaciones de posiciones de las semanas anteriores no hubieran sido más que incidentes momentáneos y de que los precios volverían a retomar su implacable marcha alcista.

Estas esperanzas fueron efímeras. Goldman Sachs, el banco de inversión con los mejores resultados de Wall Street, anunció que tenía que asignar 3.000 millones de dólares (más de 2.200 de millones de euros) para cubrir las pérdidas registradas por uno de sus hedge funds. Como muchas otras firmas, el fondo de Goldman se había visto atrapado por la crisis del mercado de la vivienda de Estados Unidos.

Al día siguiente, llegó otra señal de alarma desde Merrill Lynch. La firma aseguró que Countrywide -la mayor institución financiera del mercado hipotecario estadounidense- podía quebrar si la crisis de la vivienda seguía empeorando. Los comentarios coincidieron con estadísticas oficiales que indicaban que el inicio de la construcción de viviendas en los EEUU estaba en las cifras más bajas de los últimos 10 años.

El jueves resultó ser el momento crucial de la semana. Hasta entonces, Wall Street había estado especulando con que Bernanke terminaría haciendo lo mismo que su antecesor, Alan Greenspan, había hecho siempre cuando los mercados financieros se encontraban en dificultades: reducir los tipos de interés de manera agresiva para restablecer la confianza (lo que había llegado a conocerse como el toque de Greenspan).

Tras las palabras del señor Poole, esas esperanzas se evaporaron. Dio la impresión de que la Reserva Federal no estaba ya dispuesta a suministrar dinero barato para facilitar la marcha de Wall Street como de costumbre. Parecía que, en su lugar, el banco central se sentía satisfecho de ver que los inversores sufrían un poco de mono. El impacto en los mercados fue inmediato y espectacular.

Algunos analistas sostienen que el giro de 180 grados de la Fed es un indicio de que las cosas estaban todavía mucho peor de lo que se pensaba. «La Reserva Federal ha reducido su tipo de descuento en 50 puntos básicos y ha acompañado su decisión con una declaración sobre las condiciones del crédito que se puede interpretar como el diagnóstico de una enfermedad terminal. Podemos optar por una de estas dos explicaciones: o uno de los grandes bancos atraviesa dificultades muy graves o bien se trata del toque Bernanke en todo su esplendor», señala Jim Wood-Smith, director de estudios de Williams De Broe.

«El mercado se ha inclinado por esto último. Es decir, no se preocupen ustedes por la crisis de los préstamos hipotecarios porque el tío Ben nos va a echar un cable. Es previsible que suba la Bolsa y se hunda el yen», añade. «Pero quizás eso no dure mucho tiempo».


Standard & Poor's dice que avisó en 2006

La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's asegura que detectó el deterioro entre las hipotecas de alto riesgo subprime del mercado norteamericano «hace más de un año» y que ha venido dando cuenta de ello desde entonces en numerosos artículos.

Standard & Poor's y Moody's, las dos empresas que dominan a nivel mundial el mercado de las agencias de calificación de riesgos, han sido acusadas esta semana desde la Comisión Europea de no haber dado la voz de alerta ante el deterioro de la calidad de los productos hipotecarios que ha desencadenado la crisis financiera y bursátil en Estados Unidos y Europa.

En un breve comentario difundido a través de su página web, recogido por Servimedia, Standard & Poor's asegura que ha estado «vigilando activamente las tendencias en el mercado de la vivienda, el mercado de la financiación de hipotecas, el crédito a los consumidores y el conjunto de la economía para cerciorarse de que sus modelos, supuestos y análisis cuentan con plena información».

Afirma también que, durante los últimos 18 meses, la agencia ha publicado numerosos artículos de investigación que subrayaban los riesgos asociados a diversos productos financieros y añade que identificó «el deterioro de la calidad en el crédito subprime hace más de un año» y cambió las asunciones del rating en abril de 2006».

Standard & Poor's dice también en su escueta nota, informa Servimedia, que sus recientes actuaciones «son una continuación de ese proceso».


Los heladeros achacan la bajada de sus ventas a la subida hipotecaria

ALICANTE.- El sector del helado artesano considera que el efecto que el encarecimiento de las hipotecas está produciendo en el presupuesto de las familias españolas influye significativamente en que las ventas de este producto hayan caído este verano entre un 8% y un 10%.

El presidente de la Asociación Nacional de Elaboradores, Artesanos y Comerciantes de Helados y Horchatas (ANHCEA), José Luis Gisbert, explicó a Efe que tienen «la sensación de que no hay la misma alegría a la hora de gastar» debido, en primer lugar, a la bajada del calor con respecto a los últimos años, sobre todo en las horas nocturnas, pero también por el incremento del Euribor.

Según Gisbert, en los cuatro últimos años era habitual que las mesas de las terrazas de las zonas de playa estuvieran ocupadas prácticamente todas las tardes y noches de la semana hasta las 2.00 ó 2.30 horas de la madrugada.

Sin embargo, este verano esa hora de cierre se mantiene sólo los fines de semana, mientras que de lunes a jueves la notable disminución de clientes adelanta la clausura a poco después de la media noche, con lo que se pierden parte de las ventas.

«Las temperaturas son más bajas y eso se nota, a lo que se une este año la carestía de la vida por las hipotecas. Lo hemos hablado y se tienen la misma apreciación de que la noche es menos viva y que hay menos gente por la calle porque se dispone de menos efectivo», relató el presidente de la patronal heladera.

Todo ello hará que, si se mantiene la misma tónica, la venta de helados artesanos descienda en 2007 hasta un 10% con respecto a los 185 millones de euros facturados a lo largo del pasado ejercicio.

A pesar de esta caída, apuntó que los resultados pueden enmarcarse dentro de la «normalidad», ya que después de cuatro años de crecimiento económico «tocaba estadísticamente» uno menos beneficioso.

En cuanto a las preferencias de los consumidores, los helados con sabor a turrón, leche merengada, mantecado y, sobre todo, a las distintas clases de chocolate vuelven a ser los reyes, al suponer el 80% de las ventas.

Toys 'R' Us retira 160.000 baberos fabricados en China
Según la distribuidora, contienen cantidades excesivas de plomo

0 Comments:

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

Home

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Visitor Map
Create your own visitor map!