ECONOMÍA: Rajoy contraataca y promete la mayor bajada de impuestos de la democracia

REFORMA FISCAL / Rajoy contraataca tras el Debate sobre el estado de la Nación y sitúa la economía como «primera prioridad» si llega a Moncloa / Fuerte reducción en la base imponible por cuidado de hijos y mayores
Rajoy contraataca y promete la mayor bajada de impuestos de la democracia
CARLOS SEGOVIA
MADRID.- El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, decidió ayer contraatacar tras perder el Debate sobre el estado de la Nación frente al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, y anunció, por sorpresa, la que será, si llega al Gobierno, su reforma fiscal, la más amplia de la historia económica de la democracia. Su objetivo es convertir la economía española en una de las más competitivas del mundo, tanto en el dinero en disposición de los ciudadanos como en evitar deslocalizaciones de empresas.Rajoy aprovechó una conferencia organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) ante empresarios para anunciar una rebaja generalizada de impuestos. Dejó claro que su «primera prioridad» si llega a Moncloa será la economía, impulsando un Plan Estratégico de Competitividad. Las siguientes preferencias serán, siempre por debajo de la economía y por este orden, «retoques en la Constitución» para fortalecer el Estado, la lucha antiterrorista y «acabar con esto de la Memoria Histórica». «Frente a muchos escépticos, en su día demostramos cómo se pueden bajar los impuestos sin que ello signifique un grave deterioro de los ingresos públicos y sin tener que renunciar a ningún tipo de política social», afirmó Rajoy antes de detallar los aspectos que él consideró más relevantes de su programa fiscal..IRPF..«Habrá un cambio sustancial en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, con una reducción del tipo mínimo al 12% y el máximo por debajo del 40%.
Pero, sobre todo, un apoyo al ahorro y a la familia, de manera que la renta dedicada al ahorro o al cuidado de los hijos y ascendientes pague menos impuestos que la destinada a otros fines», dijo el líder del PP.Fuentes consultadas en la dirección del partido aseguraron que el tipo del IRPF máximo que barajan es del 35%, lo que supondría un fuerte descenso inferior, por primera vez, al de otros países europeos del entorno. El tipo mínimo oficial del IRPF es del 15% y el máximo, del 43%, tras la reforma impulsada el pasado año por el actual Gobierno del PSOE.Por otra parte, las citadas fuentes aseguran que el programa electoral del partido incluirá una fuerte reducción en la base imponible del IRPF para las familias, «porque debe ser más nítida la diferencia fiscal entre el soltero y el que tiene hijos».Con esta medida, en el PP creen que se responde con creces a los 2.500 euros por nacimiento prometidos por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Y eso sin perjuicio de que las comunidades autónomas del PP tienen previsto conceder hasta 3.000 euros por hijo.También se prevé crear una nueva deducción para primar el ahorro, de modo que no sólo alcance a la vivienda, sino a otras formas de inversión. «Se podría pensar en una cuenta ahorro, como la cuenta vivienda, de modo que su titular se pueda desgravar siempre que mantenga su ahorro durante un número de años». El límite de desgravación no será superior al 15% vigente para la vivienda..Patrimonio y otros..«Hay que reformar en profundidad otros tributos que constriñen el desarrollo de la actividad económica, con medidas como la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, la eliminación del Impuesto sobre Operaciones Societarias, reducción o eliminación del impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD) y reformas del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP)».El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha mostrado también proclive a una amplia reforma del Impuesto sobre el Patrimonio, pero sin llegar a su supresión por la base de datos que supone para Hacienda. Por tanto, los días de este impuesto, tal y como se conoce, parecen contados a partir de la próxima legislatura.En cuanto al Impuesto sobre Operaciones Societarias es el que pagan las empresas en la comunidad autónoma en la que tienen la sede cuando, por ejemplo, amplían capital. Su eliminación está considerada un elemento de fomento de atracción de capital extranjero o de impedir deslocalizaciones.Las reformas en ITP y AJD van encaminadas a abaratar los costes de compra de vivienda.Todo este capítulo implica un recorte amplio de ingresos de las comunidades autónomas, por lo que, aunque Rajoy no lo mencionó ayer, el PP está obligado a modificar la financiación autonómica. La línea a seguir será ceder más recaudación a las autonomías en IRPF, IVA e Impuestos Especiales -en línea con el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña- que son considerados las fuentes más seguras de ingresos..El coste..Las fuentes consultadas en el PP evaluaban ayer a este diario el coste de toda esta reforma fiscal, incluida la reforma del modelo financiero autonómico, en dos puntos del Producto Interior Bruto (PIB), es decir, 20.000 millones de euros. «Pero la idea es que sirva para dinamizar la economía de tal manera que, en cuatro años, una legislatura, el coste de toda la reforma sería cero. No obstante, las medidas fiscales no se tomarán todas a la vez, sino gradualmente, a partir del primer año de legislatura, en función de la situación de la economía..Reforma laboral..En este impopular asunto, Rajoy no quiso dar detalles ni siquiera ante el auditorio empresarial que tenía ante sí, incluido el presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán y su antecesor, José María Cuevas. No obstante, dijo que «el modelo de concertación social no puede quedarse estático. Ha de evolucionar para poder integrar las necesidades de flexibilidad, de mayor formación o de conciliación de la vida social y familiar que el mundo actual demanda». Todo ello, destacando que «la paz social es uno de los principales activos de nuestra sociedad que no debemos perder».El presidente de Sacyr, Luis del Rivero, el de Caja Madrid, Miguel Blesa, o el director de Relaciones Institucionales de Acciona, Pío Cabanillas, figuraban también entre los asistentes.@LEAD:PORTADA Una apuesta por la competencia fiscal de las comunidades autónomas
MADRID.- La bajada de impuestos se ha convertido en la principal oferta electoral de los partidos políticos. El Gobierno prepara una reforma fiscal más ambiciosa que la actual para la próxima legislatura y el PP ha anunciado ocho meses antes de la confrontación electoral una batería de modificaciones impositivas que según los expertos «obligará al PSOE a intentar mejorarla». Y es evidente que Rajoy apuesta por la denominada competencia fiscal entre las autonomías, un argumento que empleó Cataluña en el debate estatutario y que ahora combate.El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) que Rajoy anuncia «reformar» es el que mayor trascendencia recaudatoria tiene sobre los ingresos de las comunidades autónomas. En 2006, unido al Impuesto de Sucesiones y Donaciones (que la Comunidad Autónoma madrileña ha eliminado en situaciones de parentesco de primer grado), las autonomías obtuvieron 15.335 millones de euros (un 15,7% del total de sus recursos). Se trata del tributo que grava por ejemplo la compraventa de viviendas y que está también transferido a las autonomías, pero cuya capacidad normativa se limita al tipo impositivo. El nacional es del 6%, pero la mayoría de las comunidades lo han subido al 7% (salvo el País Vasco y Navarra) con el agravante de que sólo aplican el tipo máximo para los no residentes en dicha comunidad a la hora de comprar un piso.Rajoy pretende, además, «reducir o eliminar» el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD), un tributo (Navarra y el País Vasco cobran el 0,5% de la Bases Imponibles mientras que el resto de comunidades aplican el 1%) que gira en cascada en el proceso productivo y que como el ITP se devenga varias veces (en actos con IVA, en préstamos o en declaraciones de obra nueva). Igual que el ITP, encarece bastante las operaciones societarias y de compraventa.El PP apuesta también por eliminar otro impuesto que grava las operaciones mercantiles, el de Actividades Societarias, ya que cobra un 1% por ejemplo de operaciones de ampliaciones de capital o de disolución de sociedades. La UE ha recomendado bajarlo o eliminarlo.La principal apuesta de Rajoy es «suprimir» el Impuesto sobre el Patrimonio. Se trata de un tributo que pretende controlar y censar, y no tanto que paguen más, las grandes fortunas (a partir de 170.000 euros de patrimonio neto, vivienda incluida). Pero sólo hay 920.000 contribuyentes que lo declaran con una recaudación de 1.000 millones para las autonomías (el 1% de su recaudación total). En la UE, sólo Francia y Suecia lo mantienen.@FIRMA:FRANCISCO NUÑEZ
REFORMA FISCAL / Los cambios
Costa se perfila como coordinador del programa electoral
Rajoy recupera al lugarteniente de Rato en la recta final hacia las generales
MADRID.- Juan Costa, el ex ministro considerado brazo derecho de Rodrigo Rato, se perfila como coordinador del programa electoral del Partido Popular. El actual presidente de Ernst & Young Abogados recibirá así el encargo de controlar todos los contenidos, no sólo económicos, de las promesas con las que el PP intentará ganar las próximas elecciones generales.Distintas fuentes consultadas ayer en el PP consideraban muy probable la designación, aunque el presidente, Mariano Rajoy, declinó hacer comentarios. Tampoco Costa, que asistió anoche a una reunión en la sede del PP, respondió a las llamadas de este diario.Con su nombramiento, Rajoy recuperará al más destacado militante del PP de los encuadrados en el llamado grupo de los ratistas. Juan Costa fue el secretario de Estado de Hacienda en 1996 que logró, junto a Rodrigo Rato, un acuerdo financiero con CiU fundamental para que Jordi Pujol apoyara la investidura de José María Aznar. En esa etapa se enfrentó también con el PSOE por una supuesta amnistía fiscal heredada del anterior ministro de Hacienda, Pedro Solbes, que no fue confirmada por los tribunales.En el último gobierno de Aznar y, de acuerdo con Rajoy, Costa se desligó por primera vez de Rato para asumir el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Fue el ministro más joven del PP.Tras la derrota electoral del 14 de marzo de 2004, Costa se avino a trabajar con Rajoy y hasta optó al puesto de portavoz parlamentario, aunque el elegido era Eduardo Zaplana. Entró así en una etapa de perfil muy bajo como diputado y optó por dejar temporalmente la política hasta recaer en la consultora Ernst & Young, que deberá abandonar si acepta la coordinación del programa electoral del PP.Su apartamiento temporal del partido en 2004 simbolizó la desaparición de los ratistas de la dirección del nuevo PP. El elegido por Rajoy para dirigir el área económica no fue ninguno de los miembros del equipo de Rato que habían trabajado durante ocho años en el Ministerio, sino el ex ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete.Junto a Costa se encaminaron al sector privado el ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el ex secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, y el ex secretario de Estado de Presupuestos, Ricardo Martínez Rico, entre otros.No obstante, Costa, que asesor también de La Caixa, se ha ido implicando cada vez más en el partido en los últimos tiempos y aceptó hace unos meses dirigir trabajos para el PP sobre cambio climático.La reincorporación de Costa al más alto nivel supone también un guiño de Rajoy al todavía director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato. Éste abandonará su cargo en Washinton en otoño y el PP desea que se una a las listas del partido para las elecciones generales.La coordinación del programa electoral en 2004 fue encargada al actual responsable de Comunicación, Gabriel Elorriaga.Según su biografía oficial, Costa nació el 10 de abril de 1965 en Castellón. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y fue profesor del Area de Impuestos del Máster de Asesoría Jurídica del Instituto de Empresa hasta 1993. Ha sido portavoz en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso por el Grupo Parlamentario Popular y, sucesivamente, desde mayo de 1996, secretario de Estado de Hacienda, secretario de Estado de Comercio y Turismo y, finalmente, ministro de la citada cartera de Ciencia y Tecnología.@FIRMA:C. S.
El Ecofin optó por la candidatura propuesta por Sarkozy antes que arriesgarse a perder la dirección europea del organismo Europa decide revisar el sistema de elección del Fondo y del Banco Mundial
BRUSELAS.- Los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), decidieron ayer apoyar la candidatura del ex ministro socialista francés Dominique Strauss-Kahn para dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI). No había unanimidad entre ellos, pero la posibilidad real de que Europa pudiera perder su turno de elección para nombrar a uno de los suyos al frente del FMI, en beneficio de las presiones de las potencias emergentes (China, fundamentalmente), sirvió de acicate.Finalmente, los miembros más reacios accedieron a los deseos de la mayoría de presentar un candidato antes de las vacaciones de verano. La reforma del Fondo iniciada por el todavía director gerente, Rodrigo Rato, pretende equilibrar el reparto de poder, dando más peso a países que han crecido económicamente mucho en los últimos años.Fuentes del Consejo del Ecofin señalaron que la presidencia portuguesa de turno de la UE «apremió» al resto de estados a alcanzar un consenso inmediato para evitar así el peligro de «ser sobrepasados» por las ambiciones de «otros países que pujan muy fuerte».Según estas mismas fuentes, en el transcurso de la reunión, el presidente del Consejo, el titular portugués de Economía, Fernando Teixeira dos Santos, insistió ante sus colegas en la importancia de lograr «algún tipo de acuerdo» ayer, «sin más demora», para evitar el riesgo de que aparezcan «una multitud de candidaturas». «Había cierta urgencia», reconoció también la ministra francesa, Christine Lagarde.Sólo la candidatura polaca del ex primer ministro Marek Belka compitió, de forma testimonial, con la de Strauss-Kahn. Sin embargo, la víspera quedó patente que no todos los miembros del Ecofin estaban de acuerdo con las prisas imprimidas por la presidencia.Prueba de ello fueron las palabras del vicepresidente español, Pedro Solbes, quien admitió que había apoyado la candidatura de Strauss-Kahn porque «no tenía nada en su contra y porque la mayoría así lo pedía», pero que él «y algunos otros miembros hubieran preferido esperar más y apostar por el procedimiento seguido la vez anterior con Gordon Brown como presidente, con consultas previas», una dinámica de elección que, a su juicio, «hubiera sido más conveniente y seguramente habría facilitado las cosas».La decisión del Ecofin lleva también pareja la intención por parte de la UE de «modificar» el sistema de elección de los directores tanto del FMI como del Banco Mundial. «Ha habido también un consenso en que existe una cuestión de fondo que es necesario revisar sin mayor demora», declaró Solbes, «y es el actual sistema de gobernanza del Fondo».Lo cierto es que la espantada de Rodrigo Rato y la dimisión por nepotismo de Paul Wolfowitz en el Banco Mundial han vuelto a suscitar el problema del buen gobierno de estos dos organismos multilaterales. Desde que en 1944 los acuerdos de Breton Woods alumbraran a ambas instituciones, la designación de sus máximos mandatarios se ha articulado en torno a un pacto no escrito según el cual EEUU presidiría el Banco, mientras que Bruselas sería la encargada de nombrar al director gerente del Fondo.La evolución de ambas instituciones, el ingreso de nuevos miembros (185, en la actualidad) y la disminución del peso económico de las históricas grandes potencias, no han impedido que cambiara el sistema de nombramiento y se siguiera con una estrategia de elección de candidatos de clara afinidad o interés político, en detrimento de perfiles más técnicos. Ésta tampoco ha sido una excepción. Fue la apuesta política y la victoria -una más- del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.@FIRMA:JUAN PEDRO MANZANO. Especial para EL MUNDOSTRAUSS-KAHN / Candidato al FMI
El socialismo que rima con el liberalismo
Tiene gracia que la presumible consagración internacional de Dominique Strauss-Kahn (Neuilly, 1954) provenga del empujón de uno de sus enemigos políticos. Se trata, claro está, de Nicolas Sarkozy, cuyas habilidades políticas y naturaleza milagrera han conjugado una inverosímil triple carambola: el consenso de 27 países respecto a la idoneidad de Strauss-Kahn, la conquista patriótica de un trono planetario y la enésima fractura en las filas de la oposición socialista.De hecho, los elefantes del Partido Socialista observan con estupor y desconcierto la fuga de talentos que ha urdido el nuevo presidente de la República. El 20% de los altos cargos del Gobierno los ha pescado Nicolas Sarkozy en aguas de la izquierda, de modo que el apadrinamiento ruidoso de Strauss-Kahn equivale a un nuevo trofeo a beneficio de la mentalidad aperturista del jefe del Estado.Ya dice el presidente que Francia está por encima de los intereses partidistas. Un eslogan efectista que rescata del pozo de la política al futuro presidente del Fondo Monetario Internacional. El ex ministro de Finanzas perdió las elecciones primarias en litigio con Ségolène Royal, languidecía en el buró del Partido Socialista y naufragaba en la idea de modernizar la izquierda francesa a imagen de los movimientos europeos.Ahora, en cambio, se redime propagandísticamente y tiene delante la oportunidad de ratificar su fama de economista sabio. En la teoría y en la práctica, puesto que su etapa de ministro de Economía (1997-1999) en el Gobierno de Jospin puede considerarse uno de los periodos más fértiles del quinquenio socialista.Tanto por sus campañas de privatizaciones de empresas públicas como porque Strauss-Kahn, a contracorriente del inmovilismo de muchos camaradas, hizo posible la conciliación entre liberalismo y sensibilidad social.Al menos hasta que tuvo que dimitir en relación a un presunto escándalo de incompatibilidades. Le acusaron de trabajar como consejero de una mutua de estudiantes, pecado venial que la justicia demostró inexistente merced a una absolución emitida en el año 2001. Después de superar ese bache, Strauss se vio con fuerzas para intentar la carrera hacia el Elíseo. Nunca pudo imaginar que Nicolas Sarkozy, el monstruo de la derecha, se convertiría en el mejor de sus fajadores.De hecho, el presidente galo terminó por apoyar su candidatura frente a otra de sus apuestas para suceder a Rodrígo Rato al frente del organismo internacional. Sarkozy se había fijado en otro ex ministro socialista, Laurent Fabius, para tomar el testigo del español. Sobre todo, porque Alemania- uno de los países que más peso tiene en la decisión final- arroparía su nombramiento.@FIRMA:RUBÉN AMON La reforma fiscal del presidente galo costará al Estado 13.000 millones
AVIGNON.- Christine Lagarde existe, que conste. Es la ministra de Economía del Gobierno francés, aunque la omnipresencia y la omnipotencia de Nicolas Sarkozy convierten a sus mosqueteros en comparsa de la inercia presidencialista. Mucho más cuando se habla de las cuentas y cuando Sarko se ajusta el uniforme de «liberal-bonapartista».El oxímoron viene a cuento para explicar el equilibrio de medidas liberales y de instrumentos paternalistas. Acusan los socialistas a Nicolas Sarkozy de ponerse del lado de los empresarios, aunque uno de los mayores desembolsos anunciados desde el Gobierno -12.000 millones de euros- consiste precisamente en un plan de financiación de las universidades francesas. El detalle se ocupó de recordarlo en París Christine Lagarde cuando dio a conocer los pormenores del llamado paquete fiscal, primer proyecto de ley en la era Sarkozy y argumento del debate que ayer se desarrolló ruidosamente en la sede legislativa de la Asamblea Nacional.El objetivo consiste en revalorizar el trabajo y en aumentar el poder adquisitivo. Extremos de un planteamiento económico en «régimen de crucero» que costará al Estado 13.600 millones de euros contantes.El dinero servirá de garantía a un proyecto reformista que destaca por la exoneración fiscal de las horas extraordinarias. ¿Las razones? «El trabajo representa la base sobre la cual una economía puede desarrollarse y una sociedad construirse», decía Christine Lagarde aprovechando que el jefe de filas se encontraba ayer de viaje oficial en Argelia..Escudo fiscal.El texto de la futura ley concierne particularmente a la bajada del escudo fiscal. Actualmente existe un máximo de 60%, pero Nicolas Sarkozy ya había prometido durante la campaña electoral que ningún súbdito francés, millonario o indigente, tendría que pagar impuestos por encima del 50% de su rendimiento.La iniciativa ha soliviantado a las fuerzas socialistas. Dicen que el nuevo presidente trabaja para los ricos y, de paso, le reprochan el resto de las medidas que aparecen en el paquete fiscal: desde la desgravación de parte de los intereses de los préstamos hipotecarios para la compra de la residencia principal hasta la reforma de los derechos de sucesión.No es todo. El proyecto menciona la exoneración fiscal del trabajo estudiantil, la desgravación en el impuesto sobre la fortuna de inversiones en pequeñas y medianas empresas hasta 50.000 euros y medidas concretas contra los paracaídas de oro, sobrenombre popular de las indemnizaciones que se cobran los directivos de élite cuando abandonan sus cargos o son cesados.@FIRMA:RUBÉN AMON. Enviado especial





0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un enlace
Home