Aznar lamenta la «suerte» de ETA al ser «rescatada» de su fin por «oportunistas»

Aznar lamenta la «suerte» de ETA al ser «rescatada» de su fin por «oportunistas»
El ex presidente denuncia que Zapatero intenta dejar «abierta la puerta» a la negociación en «un pacto de mínimos» en materia antiterrorista
BILBAO.- «ETA ha tenido suerte». Lo afirmó ayer de forma contundente el ex presidente del Gobierno José María Aznar y lo hizo en Bilbao, ante un repleto auditorio deseoso por «regresar a Ermua» y con el asentimiento y el aplauso público de la hermana de Miguel Angel Blanco, Mari Mar. Después lo matizó: «La banda terrorista ha tenido suerte, aunque pueda parecer desalentador, porque, cada vez que ha sido empujada al borde de su derrota, han aparecido para rescatarla una legión de oportunistas muy escasos de escrúpulos».Es lo que ha ocurrido, según Aznar, con el llamado proceso de paz abierto por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y lo que ocurrió en su día con la negociación que tuvo lugar en Estella antes de que ETA decretase la llamada «tregua trampa» de 1999.«Ocurrió en 1998 con un pacto incalificable en el que el nacionalismo hacía suyos los objetivos políticos de la banda [...] Y ha vuelto a ocurrir ahora», lamentó Aznar, tras recibir de manos de Mari Mar Blanco el Premio a la Convivencia de la Fundación Miguel Angel Blanco «por su firmeza política» y por «no haber cedido a la presión terrorista cuando ETA chantajeó a la democracia española utilizando como moneda de cambio la vida del concejal de Ermua».Esos «oportunistas» que han «rescatado» a ETA de su final en estas dos ocasiones han obrado así, según el ex presidente del Gobierno, «pensando que podría sacar algo que les beneficiara impidiendo que esa derrota se consumara».Sin embargo, según matizó, «pese a esas dos traiciones, el espíritu de Ermua sigue existiendo» y aflora «cada vez que alguien se dirige directamente a los ciudadanos y les pregunta si quieren rendirse o si siguen queriendo vencer» a la banda terrorista.«La respuesta siempre ha sido la misma», añadió Aznar. «Por eso ha habido que disimular tanto y negar tantas veces la realidad de un Gobierno dispuesto a aceptar la negociación y, por tanto, la derrota».Y es que el ex presidente cree que el llamado proceso de paz abierto por el Ejecutivo le ha servido a ETA para ver «cómo se abría una vía para escapar a su derrota en virtud de un cálculo oportunista falso» y que «deja bajo mínimos la respuesta del Estado de Derecho» y ha llevado al Gobierno «a la ocultación como consecuencia inevitable».El ex presidente acusó al Ejecutivo de haber ocultado que la «negociación» con ETA y con su brazo político empezó «cuando se firmaba» el Pacto por las Libertades. Y que ha escondido, además, «una negociación política permanente en la que se ha puesto sobre la mesa el futuro institucional del País Vasco y Navarra», entre otras cosas.«Ha habido que engañar tanto y a tantos que al final se han engañado a sí mismos», añadió el ex presidente, antes de acusar al Gobierno de haber visto «hombres de paz donde no había sino disciplinados recaderos de los pistoleros»; o de poner en cuestión «el trato» al que llegaron con el etarra José Ignacio de Juana Chaos -no lo mencionó expresamente-, «que, según parece, sabe cuándo y a quién tiene que lanzar sus órdagos» .En este contexto, Aznar consideró que «no es de recibo a estas alturas» buscar la unidad de los partidos en torno a un «supuesto pacto de mínimos» que, según dijo, es «una suma de generalidades», y llamó al Ejecutivo a retomar la senda emprendida con el Pacto Antiterrorista.Y es que, entre esas «generalidades» que compondrán el nuevo acuerdo propuesto por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, Aznar se mostró convencido de que «querrá mantenerse vigente la posibilidad de una negociación con la banda terrorista» y aventuró que ETA la «podrá abrir y cerrar a su antojo y en función de su conveniencia».«El Gobierno y su partido vuelven a equivocar sus prioridades. No es el silencio en lo que deben refugiarse, sino en la verdad y en la recuperación de una auténtica política antiterrorista que no deje a ETA duda alguna de que el objetivo vuelve a ser su derrota», apostilló.Porque dejar la puerta abierta a la negociación con la banda -algo que Zapatero no ha descartado expresamente todavía, según el líder popular- «sería el error de contumacia más grave e inexcusable que podría cometerse».«Con ETA no hay final dialogado. ETA lo sabe muy bien y lo deja claro. Hace falta ahora que se convenzan los que han creído que, cuando ETA pone sus condiciones, escribe para consumo interno», sentenció.@FIRMA:MARCOS IRIARTE





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