A FONDO19/03/2012Un hombre capaz de todo con tal de ganar

«No importa lo que defienda el candidato, sino de qué es capaz con tal de ganar». Son palabras de Beau Willimon, guionista de Los idus de marzo, la película de George Clooney que arrasa entre la clase política.
Willimon resume con su sentencia la moraleja de su sólida y bien construida historia. Clooney (director del filme y coprotagonista) hace el papel de Mike Morris, gobernador de Pennsylvania y candidato en las primarias del Partido Demócrata en la carrera hacia la Casa Blanca.
Morris es brillante, encantador, un hombre con ideales, liberal, está contra la Guerra de Irak y representa los valores más progresistas de la sociedad norteamericana. Y, además, es Clooney ¿Cómo no votarle?
No contaré la trama, pero, al final, Morris es un hombre de poder: «No importa lo que defienda, sino de qué es capaz con tal de ganar».
Pedro J. Ramírez (que vio la película en Londres en noviembre) utilizó en una de sus cartas el guión para reflejar la relación entre Zapatero y Blanco. Los idus de Blanco, la tituló.
Sin embargo, en noviembre, yo diría que incluso un año antes, Blanco ya no era un hombre de Zapatero, sino de Rubalcaba.
El líder actual del PSOE es también un hombre de poder. Critica los ataques al Estado de Bienestar, defiende a los sindicatos, dice estar del lado de los más desfavorecidos. Claro que no es Clooney. Sin embargo, es capaz de hacer muchas cosas con tal de ganar. Habiendo sufrido una dura derrota electoral, ha sido capaz de triunfar en el Congreso del PSOE, aunque por los pelos.
Sí, claro que Blanco ya era un hombre suyo. Llevaba mucho tiempo haciendo tándem con el ex ministro del Interior. Y fue el hombre clave para que le sacara esa ligera, aunque suficiente, ventaja a Carme Chacón en Sevilla. El ex ministro de Fomento, imputado por el caso Campeón, movilizó con inconfesables artes el voto de delegaciones en el extranjero para que inclinaran la balanza a favor de su candidato.
Blanco sacó tajada de su vital apoyo. Negoció con Rubalcaba la continuidad como gerente en el partido de su amigo Xoán Cornide (según algunos, el hombre que conoce todos los secretos de la financiación irregular del partido), y, además, logró que el nuevo secretario general aceptara su estrategia para hacerse, a plazos, con la candidatura del PSdG a la Xunta de Galicia: colocando, en primer lugar, como líder del partido a Elena Espinosa, para, una vez liquidada judicialmente su imputación en el caso Campeón, plantarle cara a Núñez Feijóo. Lo que ocurre es que Blanco está tan desgastado que Espinosa perdió y el partido ha quedado roto en Galicia.
La pregunta es: ¿Qué sabe Blanco para que Rubalcaba aceptara sus condiciones? ¿Es acaso Cornide su salvaguarda?
Uno de los apoyos más sólidos de Rubalcaba en su carrera por hacerse con el poder en el PSOE ha sido el proporcionado por el lehendakari vasco, Patxi López.
El líder del PSE no sólo fue el ariete que dinamitó las primarias, en connivencia con el candidato Rubalcaba, sino que se convirtió en su más fiel aliado en el Congreso de Sevilla.
Hace ahora dos años, el jefe del PNV, Iñigo Urkullu, en una entrevista con el entonces presidente Zapatero le contó un asunto confidencial y muy delicado, casi como una prueba de buena voluntad. Melchor Gil, cuñado de Patxi López, estaba siendo investigado por un presunto fraude fiscal por la Hacienda foral de Vizcaya.
Gil, hermano de Begoña Gil, esposa de Patxi López, no sólo es el vicesecretario general del PSE en Vizcaya, sino que es su auténtico hombre de confianza, su mano derecha.
Zapatero, a su vez, le trasladó el mensaje al entonces ministro del Interior, Pérez Rubalcaba y, es de suponer, que éste hizo lo propio con el lehendakari López.
¿Qué ocurrió desde entonces? Nada. López ha seguido manteniendo a Gil en el núcleo duro del poder del PSE. El cuñado del lehendakari fue, además, uno de los hombres que se movió entre bambalinas para lograr apoyos a la candidatura de Rubalcaba en Sevilla.
Hace una semana saltó a la prensa en el País Vasco que Gil ha defraudado a Hacienda más de 100.000 euros. La investigación se inició a raíz de la compra de un terreno en Castro Urdiales y la construcción de un chalet por valor de 815.921 euros. Según la investigación, Gil no pudo acreditar el origen de más de 400.000 euros, que fueron pagados en billetes.
Gil no será procesado por delito fiscal, ya que la cantidad mínima de fraude al Fisco para ser imputado es de 120.000 euros. Gil y el PSE han atribuido la filtración de la noticia a una «maniobra del PNV».
Sin embargo, los hechos son los hechos: ¿de dónde sacó el cuñado de López más de 400.000 euros en efectivo sin poder justificar su origen? ¿Qué secretos conoce Gil para que su cuñado decidiera mantenerle en el puente de mando del PSE a pesar de que sabía que estaba siendo investigado por Hacienda?
Algunas fuentes ligadas al PSOE apuntan una respuesta: la financiación irregular del partido.
Sin duda, el asunto de su cuñado va a ser un lastre para el lehendakari, que ya de por sí tiene las encuestas muy en contra.
López puede perder el poder en 2013 pero, de momento, no tiene un contrincante claro dentro del PSE.
El próximo domingo se celebran las elecciones en Andalucía. Pase lo que pase, Rubalcaba lo tendrá complicado. Si gana el PSOE, el triunfo dará margen a Griñán para moldear un partido que ahora está dividido en dos y abiertamente enfrentado. A pesar de que Rubalcaba ofreció la presidencia del partido al presidente de la Junta, como un gesto hacia los perdedores, ese caramelo no ha endulzado las relaciones entre el líder de los socialistas andaluces y el secretario general del PSOE. Pero, si no gana, la derrota de su feudo histórico será un baldón para Rubalcaba, que habrá perdido todo el poder territorial del partido (exceptuando el País Vasco hasta 2013 y a expensas de posibles pactos en Asturias).
El PSOE está en una situación crítica. No sólo por su debilidad en el Congreso, o porque haya perdido poder territorial y municipal, sino porque su líder no cuenta con el respaldo de las federaciones más importantes. El error del PSOE ha sido, en resumen, optar por un hombre que es capaz de todo con tal de ganar.
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COMENTARIOS LIBERALES19/03/2012 F. JIMÉNEZ LOSANTOS 200 años después
AUNQUE los centenarios campanudos producen mucha bulla pero poca sustancia intelectual, el de la primera Constitución española digna de ese nombre, la de 1812, está alumbrando reflexiones muy interesantes. No sobre la propia Constitución, sino sobre algo mucho más responsable, más sinceramente patriótico: las causas de su ruina y desbaratamiento como el cauce del destino nacional que estaba llamado a ser.
El empeño en criticar lo criticable de La Pepa o en hacer la autopsia de su cadáver histórico, si alguno no lo fuera, tiene una razón actualísima. En 1812, un grupo de españoles esclarecidos pero con el talento nublado por el sectarismo y el orgullo, valga la redundancia, promulgaron una Ley Fundamental o Ley de Leyes que debía asegurar la liquidación del Antiguo Régimen, pasar del Rey Neto o Absoluto a la Nación Soberana, después de una forzada convivencia o soberanía compartida de la Corona y la Nación. Es fácil ver hoy las razones del fracaso de aquellos liberales que se llevaron el gato al agua y acabaron ahogando el gato. Pero se repara poco, 200 años después, en la dificultad de pactar una Monarquía constitucional cuando la parte monárquica no acepta la constitucional. Y es capaz de imponerse.
Es verdad que aquellos oradores algo orates no querían pactar con el absolutismo. Pero el bando absolutista tampoco quería pactar con el constitucional. Y no hubo un factor de tanta fuerza que obligara al pacto. Ahora bien, Espartaco tenía razón cuando acaudilló la rebelión de los esclavos contra Roma; y los liberales de 1812 tenían razón al escribir: «La Nación española es libre e independiente y no puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona». No era libre y volvió a ser propiedad real, pero la proclamación de ese régimen moral ha sobrevivido a su defunción material.
En su brillante ensayo de ayer, Pedro J. Ramírez lamentaba el descrédito de los «modificadores» o «pasteleros», léase pactistas, de 1812 a 1834, las dos fases absolutistas y el intermedio constitucional. Pero España muestra hoy el desastre de la continua modificación o acomodación de la ley. La Pepa no contempló los partidos políticos, expresión de la libertad nacional; pero hoy los partidos políticos, dueños ilegítimos de los tres Poderes, hacen inviable la Nación. El pastel siempre recién horneado es el de una corrupción diariamente modificada. Y a eso no puede sobrevivir España, con toda su gloriosa historia a cuestas.
LA ESCOPETA NACIONAL19/03/2012 CARLOS CUESTARadiografía de un saqueo
OCHENTA ruinas públicas -me cuesta utilizar el término empresa para denominar algo que nunca ha creado riqueza- serán objeto de supresión, desinversión o liquidación a plazos por el Gobierno. Ochenta entidades que nunca debieron existir y que se convierten en avanzadilla de un desmantelamiento general de lo que no ha sido sino un mecanismo de engaño presupuestario con un coste, sólo en concepto de deuda, de 55.865 millones, prácticamente equivalente al recorte que hemos de asumir en 2012 y 2013.
Pero que a nadie se le olvide: ochenta... sobre un total de más de 4.000 entidades escondidas bajo supuestas empresas, fundaciones, entes, etc. Sólo ochenta.
Por algo se empieza, dirá alguno. Pero déjenme que justifique mis prisas recordando la historia de un pequeño pueblo sevillano, Burguillos, de 6.000 habitantes. Para el PSOE, la situación municipal tras las primeras acusaciones de corrupción en 2006 era la siguiente: «Gracias al modelo de ciudad que nuestro alcalde está construyendo, nuestros hijos tendrán acceso a buenos colegios e instalaciones deportivas, donde todos, ricos y pobres, puedan formarse en igualdad», según rezaba un comunicado.
La realidad dista bastante. El Ayuntamiento de Burguillos pidió hace un año su disolución ante la imposibilidad de prestar los servicios básicos, las arcas municipales adeudan casi 70 millones -11.666 euros por habitante-, las denuncias se agolpan y, cómo no, el siempre protagonista entramado público, encabezado por la Sociedad Municipal de Desarrollo, ha pasado de canalizar todo tipo de subvenciones y gestiones urbanísticas a entrar en concurso de acreedores.
Atrás queda la época en la que todo era euforia, edificios públicos faraónicos y, claro, unos ingresos de 8.400 euros al mes para el alcalde. Hoy, el desastre ha provocado el cambio de regidor. Triste consuelo cuando Burguillos se ha convertido en el municipio más endeudado de España y su población descubre que jamás se chequearon las cuentas de la sociedad municipal, excluida del régimen de contabilidad pública.
¿Por qué se han lanzado todo tipo de descalificaciones contra la gestión privada, cuando es obvio que son los escondites públicos los responsables del atraco a la población? ¿Por qué se quiere vestir de ataque a los servicios públicos el desmantelamiento de lo que no es sino una mera red de cargos plagada de nepotismo y corrupción? ¿Será porque quienes lo defienden viven o aspiran a vivir de esa corrupción?
>Vea de martes a sábado el videoblog de Carlos Cuesta «La escopeta nacional».
A CONTRAPELO19/03/2012 SANTIAGO GONZÁLEZVisibilidad
La delegada del Gobierno en Cataluña, mujer de su tiempo al fin, no pudo sustraerse al tono dominante en las campañas a favor de los colectivos discriminados o minorizados. Se ha hablado y se habla mucho de la visibilidad de las mujeres o del colectivo LGTB, por poner dos ejemplos. La delegada del Gobierno, Llanos de Luna, ha decidido reivindicar una mayor visibilidad para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Cataluña. Resulta que en la comunidad que preside Artur Mas viven y trabajan unos 3.500 agentes de la Policía Nacional y otros tantos guardias civiles, que habían alcanzado un estado de invisibilidad perfecta, en una inversión de papeles con el coñac lorquiano en el Romance de la Guardia Civil: en Cataluña son los maderos y los picos los que se disfrazan de noviembre para no infundir sospechas.
Son para el nacionalismo gobernante un cuerpo amortizable, aunque el gradualismo catalán se contenta de momento con difuminarlos poco a poco, fundirlos con el paisaje. En una palabra, se conforma con no verlos; de ahí que estén en un permanente incógnito, vestidos de paisano. En las operaciones policiales van con un peto amarillo que anuncia su condición y viajan en coches sin distintivos. Claro que esto tiene sus riesgos. En los años 90 se entabló en el barrio bilbaíno de Deusto un tiroteo entre guardias civiles camuflados y ertzainas que iban de lo mismo y que se tomaron mutuamente por etarras. Lo del peto amarillo es un detalle, ciertamente más visible que si se lo hubieran puesto gris marengo, aunque parece comprobado que para mayor visibilidad sería mejor el color naranja, que no en vano es el color de los chalecos salvavidas, el destello de esperanza de los náufragos.
Todo es cosa de que Alicia Sánchez-Camacho se lo copie y empiece a reclamar una mayor visibilidad para el mundo constitucionalista en Cataluña. Qué mejor ocasión para ello que la que nos ofrece hoy la festividad del día. Se cumplen 200 años de la primera Constitución democrática de nuestra historia, que permitió a nuestros liberales ganar en visibilidad a partir de aquella mañana en San Fernando. La Constitución acabó con el absolutismo, aunque durante poco tiempo; abolió la Inquisición, aunque sus impulsores no fueron capaces de abolir la esclavitud.
La mayor visibilidad, con todo, no fue un buen negocio para los liberales: se hicieron todos tan visibles gracias a la Constitución que, cuando dos años más tarde Fernando VII derogó LaPepa y restableció el absolutismo, ya estaban todos retratados.
Más visibilidad en el trienio liberal y ajuste definitivo de cuentas a partir de 1823, durante la década ominosa: prominentes liberales como Riego, elEmpecinado y Torrijos, y otros que no lo eran tanto, como Mariana Pineda, por poner unos nombres, fueron ejecutados.
Ha sido un bonito gesto el de la delegada del Gobierno para que los catalanes sepan que las Fuerzas de Seguridad del Estado velan por su seguridad, como su propio nombre indica. Un esfuerzo más y, quién sabe, puede que los escolares de Cataluña puedan estudiar, si lo desean, en la lengua oficial de todos los españoles.
APUNTES EN SUCIO19/03/2012 MANUEL JABOIS No sabe y lo contesta
PARECE ser que el presidente de la Junta de Andalucía nunca supo, no sabe y se supone que jamás sabrá lo que pasa en su Gobierno, pero en lugar de irse a una casa de campo a rodearse de gatos mientras un forestal llama a la puerta para ver si está bien, se presenta de nuevo a las elecciones. Como si a un señor se le encama la mujer con cien amigos, lo airea la prensa y el buen hombre renueva votos. No enterarse de nada es la excusa de parvulario que inauguró Felipe cuando la cal le llegaba a los mocasines: se enteraba por los periódicos, más bien por éste, y en lugar de agradecerlo acabó enfadado, cuando nadie como él le sacó tanta rentabilidad a cien pesetas, o lo que valiese entonces la prensa, que yo nací con euros. Griñán no sabe qué se hicieron con cientos de millones destinados a la corruptela, no tenía conocimiento de nada y por eso, porque está limpio, quiere seguir de presidente a ver si es capaz de no enterarse de otra cosa, como una especie de reto olímpico. «Sólo pude no enterarme de los ERE pero os prometo que en la próxima legislatura no me enteraré de muchas cosas más, y seré aún más inocente». A Andalucía la ha gangrenado el tiempo socialista, que se le ha echado encima durante décadas y ocultado todo de tal forma que hasta los imputados se aparecen bajo sábanas como esos maniquís de Los Otros entre los que paseaba Nicole Kidman. Griñán, como la pelirroja, también cree que si a los niños les da el sol se mueren, pero en realidad lo que ocurre cuando se descorren las cortinas es que se los lleva el juez. Ha salido a la puerta a defender el casón, pero si mirase atrás vería que del casón queda la puerta y el marco en una comunidad muy Dogville: todo aire y tribu.
EL LOBO FEROZ19/03/2012 FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ¡Trágala, perro!
ESO LE CANTABAN a Fernando VII: «¡Trágala, perro, tú, servilón, / tú, que no quieres Constitución!».
¡Más música! La del himno de Riego, y no para dar vivas a la república, sino a la Pepa, y para felicitar al PP una semana antes de que Arenas ponga fin al monopolio y monipodio socialista de Andalucía. Dios y los votantes me oigan. ¡Si Griñán y sus huestes supieran / la paliza que van a llevar / bailarían en corro gritando / libertad, libertad, libertad! En el estribillo oportunista que la anticlerigalla de la Niña Bonita puso a ese himno eran los frailes y monjas, y no los hermanos legos de la orden mendicante de la Junta saliente, quienes subían al coro en vez de bailar en corro tapándose la vergüenza que no tienen. Otra variante del mismo himno, que nunca, por cierto, lo fue de la República, sino de la monarquía constitucional, subrayaba que Torrijos «no murió como vil y traidor, / que murió con la espada en la mano / defendiendo la Constitución».
¿Qué Constitución? ¡Pues la de Cádiz, coño, la que sirvió de ejemplo a muchas de las de Europa, la que elevó a sustantivo, dotándolo de significación política, el adjetivo liberal, la que hoy celebra su bicentenario! No lo desperdiciemos. Utilicémoslo como plinto. Sea ésta ocasión idónea para reflexionar sobre lo bueno y lo malo de la Constitución vigente, corregir sus defectos, añadir enmiendas, ponerla al día, sacarle brillo y aceptar la evidencia, sin temor al sacrilegio, de que los Padres de ese texto se equivocaron en bastantes cosas y, sobre todo, en las relativas al desafinado concierto autonómico. Rajoy está en ello, con cautela, y Rosa Díez, sin ella. El primer artículo de la primera Carta Magna decía: «la nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios».
Ahí renquea la de hoy. Las colonias americanas y asiáticas pasaron a ser aquel día de 1812 provincias de un solo y mismo país soberano en pie de igualdad con las de la metrópoli. Máximo elogio merece tamaña voluntad de integración, que no duró mucho. Tomémosla como ejemplo y suturemos el tajo de diecisiete cortes por el que se desangra España. ¿Cabe hacerlo? Quizá. ¿De qué forma? No lo sé. Sépanlo, nacionalistas excluidos, quienes tienen voz y voto en las Cortes de 2012. No importa para eso ser de derechas o de izquierdas. Basta con ser españoles. Marchemos francamente todos juntos, el Rey y el Príncipe incluidos, por la senda de una nueva Constitución.
AJUSTE DE CUENTAS19/03/2012 JOHN MÜLLERRepsol debe jugar la carta china
Argentinos, españoles e ingleses. Sus historias se entretejen mucho más estrechamente de lo que parece. En 1806, el coronel Beresford, al frente de un regimiento de Highlanders, capturó Buenos Aires. Fue una rendición vergonzosa. El virrey Sobremonte había pedido ayuda a la Península, que era presa del caos. No le enviaron refuerzos, pero le sugirieron que armara a los criollos, mas el sevillano desconfiaba de éstos. Sobremonte acabó refugiándose en Córdoba con el tesoro del virreinato. El francés Liniers y el alavés Martín de Alzaga, un personaje de novela, hicieron frente a los ingleses.
La marca España, por usar un concepto actual, quedó profundamente tocada con este episodio. Las provincias del Río de la Plata acabarían independizándose en 1810.
En Repsol dicen que no entienden adónde quiere llegar el Gobierno de Cristina Kirchner. Ésta se queja de la falta de inversiones. Dice que Argentina no puede volver al virreinato, donde los españoles «se lo llevaban todo», como Sobremonte y el tesoro.
Pocos historiadores debe tener Repsol en su plantilla. Uno sabio les hubiera desaconsejado adquirir YPF en 1999 o armarse de paciencia si lo hacían. El peronismo no sólo es una categoría que puede albergar en su seno desde un liberal como Menem hasta un trotskista como el actual viceministro de Economía, Axel Kicillof (siempre que sean suficientemente populistas), sino que es una fuerza política similar al nacionalismo, más sentimental que ideológica, más visceral que racional. Si alguien pensaba que iba a poder gestionar con criterios privados YPF (el origen de las siglas se ha perdido en el tiempo: Yacimientos Petrolíferos Fiscales), la gran petrolera pública fundada en 1922 que fue modelo para América Latina, lo primero que tendría que haber hecho es cambiarle el nombre.
Desde que Menem la vendió a Repsol, la estrategia de un sector del Gobierno argentino no ha sido otra que intentar recuperar su control. A los Kirchner no les bastó con el poder de veto de la acción de oro del Estado, así que consiguieron en 2007 que se diera entrada a la familia Eskenazi, que controla el 25,4% del capital de YPF.
Cuando parecía que la sociedad estaba encarrilada, las cosas se han vuelto a complicar. El objeto de la discordia se llama Vaca Muerta, un gigantesco yacimiento de petróleo y gas de 30.000 kilómetros cuadrados, de los que YPF tiene derechos sobre unos 12.000. El problema es que se trata de hidrocarburos situados en la roca madre, a gran profundidad, y sus costes de extracción con la técnica shale gas & oil multiplican por 10 los del petróleo o gas superficial. Se estima que YPF necesitará unos 22.000 millones de euros para desarrollar Vaca Muerta en la próxima década.
Para Argentina es una prioridad nacional que se inicien esas inversiones. Se estima que en 2012 tendrán que gastar 9.000 millones de dólares en importaciones energéticas. Para un país que presume de tener petróleo y gas a espuertas, este desequilibrio en su balanza energética es una humillación tan grande como que los soldados ingleses se enseñoreen por Buenos Aires.
Aparentemente Repsol no está en posición de iniciar esas cuantiosas inversiones. Lo que no se entiende es por qué Antonio Brufau no ha repetido la brillante jugada que hizo en Brasil cuando en 2010 se alió con la china Sinopec para unir fuerzas en la explotación de los yacimientos de aguas profundas. Entonces, la petrolera china inyectó 7.100 millones en Repsol Brasil. Dar entrada en Vaca Muerta a los chinos, que son los únicos en el mundo que tienen liquidez suficiente, sería una jugada maestra.
Recientemente un diplomático sudamericano me comentaba que España sigue siendo incapaz de explotar su posición de broker mundial de Hispanoamérica. Los inversores chinos tienen un gran interés en la zona, pero han vivido malas experiencias. En ocasiones les han estafado, aprovechándose de las diferencias culturales. Con su enorme sentido práctico, han buscado a ver quiénes han tenido éxito al invertir allí. Y un nombre destaca sobre los demás, el de España, a quien consideran un modelo inversor de éxito en la región. Por esta razón, están dipuestos a asociarse con las compañías españolas para desarrollar proyectos conjuntos.
john.muller@elmundo.es
EL RUIDO DE LA CALLE19/03/2012 RAÚL DEL POZOMad ri d no mad ru ga
El Barça ve difícil ganar esta Liga, pero los nacionalistas catalanes ven posible derrotar al Estado castizo, que trasnocha y se levanta tarde. Después de tantos años chupando el favor de la Monarquía y del consenso, nos están madrugando con la independencia. Habría que saber quién se la chupa a quién, pero lo que es seguro es que los catalanes de las palabras punzantes han pasado a tender trampas, mientras Madrid se durmió en aquella idea vieja de que el problema hay que conllevarlo, porque carece de solución.
Escribió Valentín Almirall, que cuando Estanislao Figueres fue presidente de la República, se levantaba a las cinco de la mañana para ir al Ministerio, lo cual encabronó a los madrileños que lo vieron como una provocación y algunos políticos iban a visitar al excelentísimo señor presidente de la República antes de acostarse. La prima de riesgo les seguirá vayan donde vayan, pero ha nacido una nueva corriente patriótica que saca a los poetas y cantantes de su intimidad para pedir una Holanda mediterránea. Tal vez el mester soberanista se reavivó hace un par de años, cuando el poeta Joan Margarit, en la Plaza de San Jaime, entre bomberos y obispos, vecinos del Raval y escritores, exigió en el pregón de las fiestas de la Merced, la independencia de Cataluña. Al poeta se le ha subido la patria a la cabeza y en sus últimos recitales avisa: «Si Espanya ens roba, és culpa nostra».
Los políticos van detrás de los poetas. Quedaron noqueados cuando el Estatut, y ahora despiertan y exigen un pacto fiscal. Mariano Rajoy ha declarado que si ese pacto se plantease, trabajará para que no se llegue a una situación límite; tal vez, con tantos incendios, el presidente del Gobierno no haya advertido el pueblo que sabía esperar, el de la mesura y el seny, el del pacto perpetuo, el que aprieta ahora el acelerador y coge la curva de la hostilidad absoluta contra el Estado. El estilo gótico se bifurcaría en el terror, si los miles de desahuciados y quienes llenan los comedores de Cáritas temblaran ante la forma de la patria.
Oriol Pujol Ferrusola, veterinario y concejal, arrastró a su honorable padre hacia el independentismo. Él se va a hacer con la Secretaría General de Convergència y con el ascenso de los nuevos turcos acabó la esgrima con florete. El Congreso aclamará al nuevo Pujol delfín y se aprobará una ponencia sobre la soberanía.
'Xènius', Eugenio D'Ors, traidor y franquista según los catalanistas, de estilo violinista, el que «hablaba en voz cursiva», se pasó años y años diciendo desde su sombrero blanco de ala ancha: «Todo nacionalismo es separatista». Nos decían que no, que eran histerias de Madrid; ahora los jóvenes educados en el odio a España nos van a sorprender a todos, empezando por sus padres. Madrid se levanta tarde y la van a pillar confiada e incauta.